jueves, 28 de marzo de 2013

Sobre la religión.

Sin pretender ser oportunista, creo que en este momento socio-histórico se impone un debate profundo sobre la cuestión religiosa. Partimos de una hipótesis muy fuerte, la religión no constituye parte de esencia alguna del ser humano. Los seres humanos no somos creyentes por naturaleza, sino que la religión constituye un atavío cultural históricamente determinado. Estudios arqueológicos muestran que el hombre primitivo no sepultaba a los miembros de la horda que morían. La sepultura es una práctica muy posterior en el desarrollo humano que comienza a realizarse, tal vez, por cuestiones higiénicas. Se han descubierto enterrados restos de seres humanos que no tenían ningún utensilio consigo, esto demuestra que en un momento del desarrollo del homo sapiens no existía la creencia en un alma inmortal separada del soma entre los miembros de la horda. Las sepulturas, que en un período posterior se encontraron, en las que junto a los fósiles de seres humanos yacían diversos utensilios domésticos son una muestra del comienzo de la creencia en una vida después de la vida, se enterraban a los individuos con sus objetos personales porque se pensaba que le serían necesarios en la otra vida. La existencia de sepulturas sin estos objetos indican dos posibilidades, o que el sujeto no fue sepultado y quedó a la intemperie hasta que la erosión lo tapó; o que en un momento de la historia humana no se tenía la creencia de la existencia de vida más allá de la muerte. La pregunta que no hacemos inmediatamente es: ¿por qué los primitivos comenzaron a creer en la existencia de una vida después de la muerte? Es razonable suponer que el misterio de la muerte los angustiaba tanto como a nosotros, el hecho de dejar de ser, sería para los primitivos como para el hombre moderno, una fuente de angustia y sufrimiento intolerable que era necesario forcluir de alguna manera. Frente al hecho inexorable de la finitud de la existencia, al primitivo solo le quedaba un camino, negar esa finitud imaginando que una vez que el cuerpo cesaba de funcionar, algo de él, de su mente continuaba existiendo. No es casual que el término con que designamos nuestra vida anímica, la psiquis, provenga de un término griego que equivale a alma , y digo no es casual porque lo único que no podemos perder es nuestra psiquis, sin ella no somos lo que somos. Podemos perder un brazo, una pierna, nos pueden trasplantar cualquier órgano menos el cerebro que es la base material de nuestro pensamiento, y quien organiza nuestra psiquis. Por lo tanto lo primero que pretendemos conservar instintivamente es nuestra vida anímica, no queremos convertirnos en materia inerte, y en función de este instinto de conservación de la psiquis, que es lo que nos da conciencia de existencia, es que los primitivos imaginaron que la psiquis debía continuar existiendo, por ello psiquis es equivalente de alma, aunque a mi entender no es lo mismo, ya que el concepto de alma implica ya la presencia de una significación imaginaria social religiosa, cuando el hombre puede imaginar el alma, puede comenzar a construir el pesado edificio que constituyen las religiones. Es necesario realizar una distinción, la idea de la trascendencia de la vida humana da lugar a la religión, pero la religión no es solo una consecuencia ideológica de esta idea, la religión es una construcción que se relaciona con la construcción social y con las relaciones de dominio de las sociedades de clase a lo largo de la historia. Podríamos decir que la religión es un aprovechamiento de la idea de la trascendencia humana que se orienta hacia otros fines. Con el surgimiento de las primitivas ideas religiosas comienza a estructurarse una serie de jerarquías sociales, la sociedad comunista primitiva, caracterizada por el igualitarismo, en la que cada uno aportaba lo que podía y consumía lo que necesitaba, comienza a resquebrajarse, y a través de sucesivas transformaciones, da origen a la sociedad dividida en clase. Engels afirma que la sociedad primitiva estaba regida por el derecho materno, ya que dado que los clanes convivían en uniones grupales con libre comercio sexual, se podía saber quién era la madre de un sujeto pero no quien era el padre. Cuando estos clanes comienzan a ser sedentarios y se dedican a la agricultura, se generan excedentes económicos y con ello la necesidad de transmitir a la descendencia la acumulación primitiva. Es ese el momento en que la humanidad instaura la monogamia y el derecho paterno, la familia monogámica permite saber quién es el padre de un sujeto, el derecho paterno permite transmitir la acumulación originaria (tanto en términos de bienes como en atributos de poder) a los hijos, ya que el trabajo materno, el trabajo doméstico, no produce excedentes para acumular. En la medida en que la sociedad se escinde en clases es necesario crear los aparatos de dominación que permitan profundizar las relaciones de dominio. Uno de estos aparatos es la administración del Estado, y en el vértice de la administración encontramos al adalid, el jefe, el Rey. Para poder garantizar su poder ese Rey debe contar con un brazo armado que impida la rebelión de los sometidos, pero la sola represión no puede garantizar el dominio, ya que la multitud de seres sojuzgados, que es cada vez mayor (esclavos, sirvientes, trabajadores, siervos) se puede rebelar y no existe fuerza que pueda mantener sometido siempre a un colectivo. En esa encrucijada aparece la religión que se constituye en un aparato ideológico del Estado al servicio del sometimiento. Antes de continuar debemos hacer una digresión, no es lo mismo la creencia religiosa, la creencia en la existencia de un ser superior, que la existencia una ideología y de un edificio jerárquico de dominación, la religión y las iglesias. Todas las religiones se estructuraron en base a una organización jerárquica en la cual el sumo sacerdote, el papa, el chamán, el brujo se encuentran en la cúpula y son quienes portan la palabra revelada de dios o los dioses. En todas las religiones Dios ha revelado su palabra a través de un profeta, en el Cristianismo, esa palabra esta revelada en La Biblia, que fue escrita en distintos momentos, por distintas personas, en algunos casos mucho tiempo después de los hechos que la Biblia relata. La creencia en estos libros requiere de la anulación del juicio crítico que le permitiría a los sujetos reconocer, aunque mas no sea como extraño, que la supuesta palabra de Dios, los Mesías, etc., siempre aparecieron en la antigüedad o en la Edad Media, ninguno de ellos surge en momentos en que el desarrollo de la ciencia y la técnica desarticularía cualquier intento de falsificación o fraude como lo fueron los supuestos milagros de estos Mesías. Por lo tanto, la religión necesita de una condición fundamental para su desarrollo, la anulación del juicio crítico. Volviendo a nuestro análisis, decíamos que la religión es una institución. Una poderosa institución que a lo largo de los siglos determinó que es lo permitido y que es lo prohibido. La anulación del juicio crítico es lo que le permite a la religión lograr la sumisión de sus creyentes, y afirmarse sobre supuestos de indudable falsedad, o cuanto menos de muy dudosa autenticidad. Suponer que un muerto puede resucitar, que alguien puede caminar sobre las aguas, que de una estatua emane sangre, que alguna deidad le hable a una ignota pastorcita, constituye un claro ejemplo de hasta donde la religión logra anular el juicio crítico e imponer estas falacias. Pero la religión no es un juego de niños, con cuentos que se narran al final del día cuando estos se van a dormir, a lo largo de la historia de la humanidad, las distintas civilizaciones, crearon diversas organizaciones con el fin de mantener el dominio sobre el pensamiento primitivo y mágico de los hombres. Estas organizaciones, algunas más rígidas, otras más flexibles, algunas con mayor duración, otras más breves, son las que sostuvieron a la humanidad en un estadio de pensamiento salvaje y supersticioso que garantizó el poder, no solo de la religión sino de las clases dominantes que se beneficiaron con su existencia. Reyes que se sostenían por su origen divino, Papas que son los vicarios de Dios y entrelazan sus intereses con esos reyes, la burguesía que vio claramente el potencial de la religión para adormecer el pensamiento crítico de los trabajadores, todos ellos vieron en la religión y específicamente en las organizaciones estables de ésta, las iglesias, sectas, sinagogas, mezquitas una herramienta de notable eficiencia para sostener sus dominio de clase y sus privilegios. La religión como institución imaginaria social es profundamente reaccionaria y conservadora. Podrá alegarse que existen curas villeros, sacerdotes del tercer mundo, etc., pero ellos nunca son actores de las decisiones religiosas que toman las jerarquías y al ser un vehículo de transmisión de esta ideología oscurantista, proponiendo a los pobres soportar la existencia penosa a cambio de una supuesta existencia posterior a la muerte, en que se verán recompensados por sus penurias en la vida terrenal, se constituyen en cómplices de las relaciones de dominio y esclavitud que siempre tuvieron los sectores dominantes apoyados por todas las religiones. No es casual que las religiones se opongan a las reivindicaciones más importantes de la liberación humana, como lo son el derecho de las mujeres a disponer de sus cuerpos, la igualación de derechos para las minorías sexuales, la represión de la libertad sexual, y que sostuvieran el mantenimiento de relaciones familiares y sociales que facilitan el dominio de clase, la represión del pensamiento crítico, etc. El campo de la sexualidad merece un análisis especial, las religiones y especialmente las religiones universales (catolicismo, islamismo, etc.) siempre trabajaron en el sentido de reprimir la sexualidad. No es necesario hacer historia al respecto, solo bastas mirar las determinaciones actuales de las diferentes religiones respecto al sexo para comprobar la veracidad de esta afirmación. Como hipótesis de trabajo arriesgo que la sexualidad constituye un motor de desarrollo de las fuerzas revolucionarias que anidan en la sociedad, en tanto el impulso sexual es reprimido y la sexualidad solo permitida en el marco de la familia reaccionaria que las religiones predican, se sostiene un corsé al libre desenvolvimiento de los hombres y mujeres, garantizando el derecho patriarcal y la dominación sobre amplios sectores de la sociedad, sobre todo de las mujeres, que se ven reducidas a una mera máquina de sostenimiento de las tareas del hogar y de ser instrumentos del placer privado. Cuanto más reprimida la pulsión sexual, mas sometido está el sujeto, que se ve limitado en el desenvolvimiento de sus potencialidades críticas, hundido en cuadros neuróticos, frustrado por el deseo que nunca se satisface, y reprimido su reflejo de rebelión porque además está obligado a sostener estructuras económicas familiares, relaciones de consumo irracionales y ataduras a créditos, que impiden que pueda reflexionar sobre sus condiciones de vida y de trabajo y tener una acción activa de cambio social y cultural. En otro trabajo trataremos de realizar un recorrido por la historia negra de las religiones, baste en este con reiterar lo que dijimos en otro escrito, el problema no es Bergoglio, es la religión, estúpidos. Hasta la próxima.

viernes, 15 de marzo de 2013

El Papa es argentino, Maradona y Messi también.

El universo mediático fue sacudido en este novel 2013 por una serie de noticias fundamentales, Ratzinger renunció, murió Chávez, Murió Robert Castell, eligieron un Papa argentino. Cháves ocupó las planas de todos los medios durante días, y curiosamente el debate no fue tan arduo como se esperaba, en general, los medios hegemónicos, podríamos decir que, trataron relativamente bien la imagen del líder revolucionario latinoamericano. El caso de Bergoglio está siendo distinto, aún en el propio oficialismo se ha desatado una polémica muy importante. Es que este sacerdote es parte de la historia argentina reciente, y esa historia contiene una dictadura genocida cuyas consecuencias aún hoy sufrimos los argentinos. La dictadura genocida no fue una dictadura militar, no fueron solo militares usurpando el poder ilegal e legítimamente, fue una dictadura cívico militar, en la que fueron cómplices de las fuerzas armadas un sinnúmero de empresarios, banqueros, religiosos, periodistas, académicos, sindicalistas, etc. Hoy se conoce el papel de los dueños del Ingenio Ledesma en la represión salvaje en el norte argentino, sabemos la complicidad de los Acevedo, dueños de Acindar en la desaparición de trabajadores de esa empresa y su involucramiento directo, con Martínez de Hoz en el proceso de exterminio planificado de personas, y el rol de otras empresas como Astarsa, Dalmine-Siderca, Ford, Mercedez Benz, en el genocidio. El capital financiero internacional y el gran capital financiero nacional fueron a través de sus bancos quienes financiaron la aventura militar que término con treinta mil desaparecidos. El sindicalismo argentino también aportó recursos a la dictadura, algunos, como la comisión de los 25 creada en 1977, confrontaron con los militares, y a comienzos de 1979 realizaron el primer paro de protesta contra el gobierno militar, pero no todos compartían la actitud combativa de Roberto García (taxistas), Demetrio Lorenzo (alimentación), Saúl Ubaldini (cerveceros), Ricardo Pérez (camioneros), José Rodríguez (SMATA), Roberto Digón (tabaco) y Raúl Ravitti (ferroviarios) , en forma paralela a estos dirigentes hubieron otros que fueron parte del movimiento cívico militar que sostenía a la dictadura y colaboraron formando la Comisión de Gestión y Trabajo, como afirma Martín Borja, encabezada por Ramón Baldassini (telepostales) y conformada por los sindicatos no intervenidos. Es el mismo Baldassini el encargado de pintar de rosa para el exterior la situación de los trabajadores cuando, en 1978, representa a la Argentina en la Asamblea Anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Más tarde, aquella dirigencia títere quedaría convertida en la Comisión Nacional del Trabajo, que contaba entre sus filas nada menos que a Jorge Triaca -quince años después ministro de Trabajo e interventor de Somisa en la era de despidos menemista- y al millonario y flexibilizador Armando Cavallieri, entre otros. Los académicos son innumerables, ellos formaban profesionales acordes a las exigencias de la dictadura y propagandizaban las ideas autoritarias en los diferentes niveles de la educación. De los periodistas ya hemos hablado en extenso en este blog y no vale la pena insistir sobre ello. Dejé para el final el papel de la iglesia, sobre todo la Iglesia Católica. Si bien es cierto que en la misma hubieron sacerdotes y monjas comprometidos, que lucharon contra la dictadura, algunos de ellos incluso fueron secuestrados y torturados, como los padres jesuitas Francisco Jalics y Orlandio Yorio, otros como el obispo Angelelli fueron asesinados intentando que su muerte apareciera como un accidente, pero en general la iglesia Católica tuvo cuanto menos una actitud cómplice con la dictadura y justificó sus desmanes, cuando no participó directamente en las torturas y desapariciones como en el caso del cura Christian Federico von Wernich, que como capellán del ejército fue detenido desde 2003 por su participación en delitos de lesa humanidad en los centros clandestinos de detención Puesto Vasco, Coti Martínez y el Pozo de Quilmes, y fue condenado el 9 de octubre de 2007 a reclusión perpetua por hallarlo culpable de 34 casos de privación ilegal de la libertad, 31 casos de tortura y 7 homicidios calificados. La memoria es el único medio con el cual se puede evitar que vuelva a suceder lo que ocurrió en los años aciagos de la última dictadura, es por ello que en este momento en que se pretende hacernos creer que Bergoglio es casi Jesucristo en la tierra, debemos recordar quien fue y que hizo durante la dictadura. Los periodistas están divididos, los vinculados a la derecha tratan de hacer aparecer ante la gente una imagen de un cura futbolero, humilde, honrado jugado con causas populares, del otro lado están los que tienen una actitud crítica hacia Bergoglio y lo critican por su participación en el proceso militar, yendo de los que lo comprometen con el genocidio a los que lo critican por sus silencios cómplices. Tanto desde el gobierno, como desde la oposición se trata de utilizar el impacto popular de que un argentino haya sido nombrado Papa para llevar agua para su molino, como estadista la Jefe de Estado asistirá a la ceremonia de asunción del Papa (también lo hizo durante la asunción de Ratzinger), y reivindicó desde su condición de católica la importancia de que un latinoamericano haya alcanzado el más alto rango dentro de la iglesia, desde su movimiento algunos se alinearon con esta visión, otros más críticos, trataron de sostener la memoria. Desde la oposición, sobre todo la derecha, ven esperanzados a este nuevo Papa, y además de cantar loas por él, tratan de barrer bajo la alfombra algunos aspectos oscuros del pasado del Cardenal Bergoglio durante la dictadura. Los sectores más radicales de la derecha vernácula se ilusionan con la idea de tener un Papa que actúe como catalizador de la política interna y ven la aparición de un Lech Walesa argentino (tal vez a Moyano) que venga a terminar con lo que, para estos sectores, es un “dictadura comunista”. Más allá de lo controversial que es la figura del nuevo pontífice y de su actuación durante la dictadura, tema que será discutido por los tribunales y la historia, creo que lo fundamental es considerar, como lo hice más arriba, el rol de la institución religión en la vida de los pueblos. La religión es el opio de los pueblo habría dicho Marx en “Contribución a la crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel” en 1844. Las religiones, que en algunos casos tienen un rol instituyente en la sociedad, por ejemplo el cristianismo surgió como un pensamiento dinámico a favor de los oprimidos del mundo, generalmente, cuando se institucionalizan, se convierten en un instrumento ideológico de dominación de las clases poseedoras de la sociedad. Esto es lo que ocurrió con el cristianismo, que perseguido luego de la desaparición de sus principales padres iniciadores, termina constituyéndose en religión del Estado Romano bajo el Emperador Constantino El Grande, hecho que se institucionaliza definitivamente en el Concilio de Nicea (325). Las religiones tuvieron a lo largo de la historia dos objetivos fundamentales, constituir una subjetividad generalizada que facilitó a lo largo de la historia la opresión de las clases subordinadas de la sociedad y reprimir aquellas pulsiones que en el ser humano se constituyen como un efecto instituyente, fundamentalmente, la pulsión sexual. De allí el carácter conservador y reaccionario que tienen todas las religiones. La iglesia Católica Argentina, como toda la Iglesia Católica Apostólica y Romana no escapa a esta caracterización, y a lo largo de nuestra corta historia, la Iglesia constituyó una de las herramientas fundamentales de la opresión de los trabajadores en nuestro país. Como institución burocrática y conservadora, su función es enajenar el pensamiento crítico de los trabajadores y generar la creencia en una vida en el más allá que los compensará de las desventuras en esta vida. Pero la Iglesia, además de este rol ideológico conservador, tiene también un rol político en la sociedad, y en tanto organización burocrática de dominación, se constituye junto al ejército y los mass media, en la herramienta con que cuenta la derecha conservadora que representa al gran capital financiero, a los patrones latifundistas del agro y a los grandes burgueses de las ciudades, para mantener su función de privilegio a costa del hambre y la miseria de millones de trabajadores y excluidos. Alegrase porque la curia retardataria de la Iglesia Católica Mundial, esos 115 reaccionarios al servicio de la opresión capitalista mundial, eligieron un argentino como Papa, es como alegrarse de los triunfos de los ejércitos imperialistas en el mundo, es someterse y dejarse colonizar por el pensamiento más antiguo, dominante y reaccionario. Es por ello que más que alegrarme de que Bergoglio sea un Papa Argentino, yo prefiero tener una cuotita de satisfacción porque Maradona y Messi son argentinos. Hasta la próxima

viernes, 8 de marzo de 2013

Falacias de la democracia.

El actual sistema representativo, que el capitalismo casi ha universalizado, se construye sobre una serie de falacias. Ante de proceder al análisis del tema propuesto, creo conveniente hacer una salvedad, el peor sistema democrático, es mil veces mejor que la dictadura, aunque no por ello podemos afirmar que sea el mejor sistema de gobierno. Una de las grandes falacias, sobre la que ya hemos discurrido, es la llamada libertad de prensa, según los epígonos de la democracia, en el sistema político actual todos tienen la palabra. La verosimilitud de este aserto queda desmitificada cuando recurrimos a nuestra experiencia cotidiana, ¿Acaso cada uno de nosotros puede opinar libremente ante los mass media?, Acaso no es perfectamente constatable que en los programas de radio y televisión, que son los que realmente permiten exponer públicamente las ideas ante la masa poblacional, solo participan algunos privilegiados como los políticos, los expertos o los funcionarios. ¿En cuantos programas, en cuantas páginas de periódicos, el lector ha visto al hombre de la calle opinando? Solo puede verlo participando en encuestas pre fabricadas, orientadas a obtener un resultado preestablecido a las preguntas que se formulan y donde la veracidad de los resultados solo lo sabe quién las realiza y analiza. Esta característica de la participación mediática de solo estas categorías de “ciudadanos” es congruente con el carácter de la democracia como procedimiento que se ha instalado en argentina desde los albores de la nacionalidad. En este tópico la Constitución de la Nación Argentina es meridianamente clara “El pueblo no delibera ni gobierna, sino a través de sus representantes”, lo que en buen romance debe entenderse como que el pueblo no gobierna, sino que lo hacen los representantes políticos de la clase dominante, es tal vez por esta circunstancia que ellos son denominados con cierta precisión “la clase política”. Si bien en la antigua Grecia no todos los habitantes del Ático participaban de la democracia , esos ciudadanos autorizados a participar lo hacían a través de democracia directa asamblearia y en pie de igualdad. Pero además los ciudadanos griegos tenían otras instancias de deliberación, mientras que el espacio público estaba constituido por la “Ekklesia” , la que contrastaba con el espacio privado, el “Oykos” , entre ambos se situaba un espacio semipúblico, el “Agora” , el Ágora es el lugar del debate por excelencia en la antigua Grecia, en este espacio los atenienses discutían todo y de todo. Como podemos ver, en Atenas el sujeto político por excelencia era el ciudadano que participaba en un plano de igualdad en todos los procesos de toma de decisiones. Es por supuesto algo muy distinto a lo que ocurre en nuestra democracia parlamentaria burguesa, en la que en la medida en que la ciudadanía se ha ido universalizando, ha ido perdiendo en profundidad, dando paso a una democracia cada vez más formal y cada vez menos sustancial. La circulación de la palabra, la posibilidad de que todos los ciudadanos que lo deseen tengan acceso a los medios de comunicación de masas, la posibilidad de que no se delegue en unos pocos las decisiones que afectan a la gran mayoría, es lo que en los últimos doscientos años ha conspirado contra el aumento de la igualdad, y por lo tanto, contra el mejoramiento de la calidad de vida en el capitalismo tardío. Los ciudadanos de a pie, en el mejor de los casos, pueden debatir sobre la cosa pública en sus charlas de café, en las que a pesar de tratarse todos los temas y barajar soluciones creativas a los problemas, la audiencia del ponente no sobrepasa las tres o cuatro personas. Por lo tanto la libertad de prensa es libertad para que los dueños de los medios de prensa determinen que es lo que deben y no deben decir sus empleados, los llamados periodistas independientes. Con el monopolio de la palabra y de su circulación, los medios de comunicación de masas tienen una importante herramienta para poder instalar la agenda pública de debate, y a través de la digitación discrecional de los contertulios que aparecen en los programas de radio y televisión y que escriben en la prensa escrita, determinar los temas que se deben conocer y cómo interpretar la realidad, según los intereses de la clase dominante, por lo tanto, pueden tener el monopolio de las opiniones que a los burgueses les interesa que tomen el llamado “estado público”. El lector atento, que además de visitar este blog mira tv o escucha radio sabe que a los distintos programas concurren solo un grupo de ciudadanos, no mayor a las trescientas personas por año, con el agravante que se repiten hasta el cansancio de acuerdo a los intereses ideológicos de los conductores. Así en programas de periodistas de derecha como Grondona, Van Der Koy, Castro, Morales Solá, etc., siempre van Julio Bárbaro, Alfonso Prats Gay, Roberto Gargarella, Santiago Kovadloff, Carlos Melconian, Martín Redrado, la inefable pitonisa Elisa Carrió, el frustrado cineasta devenido a político Pino Solanas y el “pibe” Mauricio Macri entre otros, y es casi imposible ver a algún funcionario de gobierno. Lo mismo ocurre en los programas oficialistas a los que solo asisten aquellos actores que comulgan con el gobierno. Los investigadores, profesores universitarios, autoridades de casas de estudios, raramente son invitados a participar en los mass media, mucho menos los maestros, los albañiles, los empleados de banco, las amas de casa, etc. Es así que se producen groseras distorsiones de la realidad, por ejemplo se habla de que el gobierno actual no ha resuelto problemas como la pobreza, la inseguridad, la inflación, la deuda externa, etc., pero no se dice que esos problemas no fueron creados por esta administración sino que son cuestiones que se producen en Argentina desde la década del 70´ cuando las dictaduras militares rompieron la curva de desarrollo social inclusivo que había ido configurándose a partir del primer gobierno peronista. Tampoco se dice nada de la responsabilidad que tuvieron en el deterioro de las condiciones de vida, además de los militares genocidas de las dos últimas dictaduras, los civiles que las apoyaron y participaron de la masacre de la juventud trabajadora argentina, como por ejemplo los grandes banqueros, los miembros de la Sociedad Rural, de Conniagro, y demás entidades patronales agropecuarias, los burócratas traidores que desde hace años usurpan la representación de los trabajadores para enriquecerse a costa del empobrecimiento de sus representados, los políticos corruptos que vendieron cuanta empresa pública existía, o que levantaron los ferrocarriles, o que cometieron el otro genocidio, condenando al hambre y a la miseria a millones de argentinos que pertenecías a la clase media. Se ocultan experiencias transformadoras y revolucionarias que se dieron en nuestro país a partir de la crisis de 2001. Casi nadie habla de las empresas recuperadas, de las luchas de los trabajadores por sostener su fuente de recursos de vida ante la deserción de los patrones explotadores, ya nadie se refiere a lo que fue el movimiento de asambleas populares luego de la caída de De La Rúa en las que miles de argentinos se reunían en esas Ágoras improvisadas en parques, puertas de escuelas, etc., para debatir sobre la crisis, poco se conoce de las experiencias realizadas por diversas Ongs para paliar el problema de la desocupación en la década del 90 y en los primeros años del nuevo siglo, etc. En definitiva la llamada “opinión pública” es la opinión que publican los medios de comunicación de masas y que no es otra cosa que las formaciones discursivas que sus dueños quieren que circule, objetivo que logran gracias a la labor de los periodistas mercenarios y sumisos que obedecen al patrón, como antes lo hacía el pobre peón de estancia. La verdadera democracia, la democracia sustancial, que es aquella en la que se rompe la heteronomía y a través de la autonomía de los ciudadanos que resuelven en pie de igualdad sus asuntos públicos, todavía está por desarrollarse, mientras tanto hoy más que nunca se impone la consigna de luchar por la ampliación de la democracia burguesa y la universalización de los derechos ciudadanos. Hasta la próxima.

jueves, 28 de febrero de 2013

Kindergarten.

La política es una actividad que interviene directamente en la vida de los seres humanos, los políticos también. Antes de sumergirnos en el tema del título queremos analizar algunas de las definiciones de política que encontramos. En Wikipedia leemos “La política (del griego πολιτικος, pronunciación figurada: politikós, ciudadano, 'civil', 'relativo al ordenamiento de la ciudad') es una rama de la moral que se ocupa de la actividad, en virtud de la cual una sociedad libre, compuesta por hombres libres, resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva, es un quehacer ordenado al bien común. Algunos autores presentan al uso legítimo de la fuerza, como la característica principal de la política. Siguiendo con esta definición la política es el ejercicio del poder que busca un fin trascendente. Esta promueve la participación ciudadana ya que posee la capacidad de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para promover el bien común .” Una definición más cercana a la comprensión del hombre común nos dice: “La política es una actividad orientada en forma ideológica a la toma de decisiones de un grupo para alcanzar ciertos objetivos. También puede definirse como una manera de ejercer el poder con la intención de resolver o minimizar el choque entre los intereses encontrados que se producen dentro de una sociedad. La utilización del término ganó popularidad en el siglo V A.C., cuando Aristóteles desarrolló su obra titulada justamente “Política”. El término proviene de la palabra griega polis, cuyo significado hace alusión a las ciudades griegas que formaba los estados donde el gobierno era parcialmente democrático. Cabe señalar que es en esta cultura donde intenta formalizarse esta necesidad humana de organizar la vida social y los gobiernos desde tiempos ancestrales”. En la Argentina actual, cuando uno analiza la actividad de los políticos, tiene la sensación de estar en un Kindergarten, unos seres infantiles que juegan a trabajar para el bien común, pero que en realidad solo se prestan a un juego perverso cuyo resultado es el beneficio de los políticos y el perjuicio de todos los ciudadanos. Si la política es una acción grupal orientada al logro de objetivos comunes, lo primero que hay que tener es claridad de los objetivos que tiene el grupo (partido político) y debe incluir es un programa de acciones a realizar para el logro de esos objetivos. En la Argentina post-dictadura lo que se ha perdido es la noción de partido como asociación de individuos unidos por objetivos comunes y que persiguen como meta alcanzar el control del gobierno para llevar a la práctica esos objetivos, lo que implica dos nociones básicas, la de colectivo y la de participación. En la medida en que la noción de proyecto colectivo en nuestro país fue reemplazada por la del “jefe” o “caudillo”, que concita adhesiones a partir de su liderazgo carismático, el proyecto colectivo mutó a un proyecto de carácter individual (el proyecto del “jefe” o “caudillo”) y la acción política perdió otro de sus principios fundamentales, la puesta en acto de la acción crítica y participativa de los integrantes del colectivo. En cualquier nivel de la acción política (en el nacional, provincial o municipal) o en diferentes organizaciones sociales como por ejemplo la Universidad, nos encontramos con esta ausencia de participación y capacidad crítica autocrítica. En general (salvo muy contadas excepciones) asistimos a un “jefe” que es el que dicta las acciones a seguir, en cuyo entorno se congregan un ejército de amanuenses que no se atreven a cuestionar al líder. Si el líder es eficiente, si tiene objetivos precisos, si sus acciones son claras, es posible que se asista a un proceso progresivo en la gestión de las organizaciones. Si por el contrario, quien se encarama a la cúpula de las organizaciones políticas (y por ende del Estado) no tiene esas virtudes asistimos a debacles extraordinarias o a crisis sistemáticas. Dos ejemplos de nuestra política grafican lo que intentamos expresar. En el caso del primer tipo de liderazgo podemos citar al kischnerismo (tanto Néstor, como Cristina), en el segundo caso son ejemplos claros Macri, en Bs. As., Bonfatti en Santa Fe, etc. Un segundo problema de esta manera de realizar la práctica política es que en tanto los “políticos” no tienen a su cargo la gestión del Estado, creen que todo se puede decir y hacer, y sus prácticas y discursos se guían fundamentalmente por el no dejar hacer a quien está al frente de una gestión. En los años de democracia podríamos decir que se ha construido un apotegma: “El que gana gobierna, y el que pierde crítica y se opone a todo, este bien o esté mal lo que haga quien gobierna”. En el período histórico que se sitúa en las primeras siete décadas del siglo XX asistimos a la emergencia de un nuevo actor político, la izquierda, que se consolida como oposición al sistema capitalista en las décadas del 60´y comienzos de los 70´. ¿Qué es lo que diferenciaba a la izquierda de las organizaciones políticas burguesas, además de sus objetivos centrados en la lucha contra el capitalismo como sistema? La apuesta de los actores de este espacio a la participación y a la crítica autocritica. Tan fue así, que la autocrítica se constituyó en una herramienta metodológica fundamental para la construcción de teoría social revolucionaria. El resultado de este proceso, que alcanza su máximo exponente entre el último lustro de la década del 60´y el primero de los 70´es la existencia de casi doscientas organizaciones de izquierda agrupadas en tres corrientes fundamentales. La izquierda tradicional, integrada fundamentalmente por los restos del Partido Socialista y el Partido Comunista Argentino de signo reformista y altamente burocratizado. Su principal objetivo era la conquista del gobierno a través de elecciones democráticas para realizar reformas sociales respetando las nociones básicas de propiedad. La izquierda revolucionaria, conformada por los desprendimientos de los partidos de la izquierda tradicional y de algunos partidos burgueses como el radicalismo, el peronismo, etc., y entre cuyas organizaciones más significativas encontramos al Partido Comunista Revolucionario, el Partido Revolucionario de los Trabajadores, el Movimiento al Socialismo, Vanguardia Comunista y las organizaciones trotskistas como el Partido Obrero y otros. Estos colectivos sostenían la necesidad de liberar a la Argentina de sus ataduras al imperialismo (Norteamericano fundamentalmente) y realizar una revolución democrática burguesa en camino al socialismo. Un rasgo diferenciador de la izquierda tradicional era que se elevaba a la violencia al nivel de único camino para alcanzar los objetivos revolucionarios, “la violencia es la partera de la historia” había dicho Marx, y los partidos comunistas tradicionales son los anticonceptivos, afirmó un conocido militante de este sector en una asamblea estudiantil. Finalmente, producto del intenso debate que se daba en estas organizaciones, que implicaba una acción de lectura y estudio de clásicos como Marx, Engels, Lenin Trotsky y muchos otros, surgió la llamada izquierda socialista. Si bien acordaba con el grupo anterior con la noción estratégica de la violencia, consideraba que en Argentina la revolución burguesa había sido realizada durante el siglo XIX y que lo único que cabía era una revolución socialista y un gobierno obrero. Pero lo que unía a todos los sectores de izquierda en la Argentina de los 60´y 70´era el debate sin concesiones, y la participación colectiva en sus organizaciones. Como dijimos la autocrítica con valor de herramienta metodológica sostenía una práctica de principios políticos. Por aquellos años era impensable actuar conjuntamente con la Sociedad Rural, los burócratas sindicales o los partidos burgueses. Las organizaciones de izquierda formulaban sus proyectos políticos y los sostenían en el tiempo. Una de las críticas más temidas por los dirigentes era la de ”oportunismo” como desviación burguesa de la política revolucionaria. No era bien visto adecuar los principios y las alianzas a los intereses particulares de un partido, se sostenían alianzas de principios, no cualquier alianza. El carácter caudillista de la política burguesa permeo también a las organizaciones de izquierda y el “oportunismo” de ser execrado pasó a ser una norma en las mismas. Veamos algunos ejemplos. En la discusión de la 125 las organizaciones de izquierda marcharon junto a las patronales agrarias cómplices de la dictadura genocida, en las movilizaciones de septiembre y noviembre de 2012 asistimos a la presencia en las mismas de organizaciones de izquierda con reaccionarios que defienden la dictadura militar como Cecilia Pando o fascistas como Biondini, entreverados veíamos a militantes del PRO (el partido de Macri) junto a militantes de organizaciones llamadas socialistas. En los partidos de izquierda asistimos a liderazgos eternos que definen autocráticamente la línea del partido como Altamira en el Partido Obrero, Luis Zamora de Autonomía y Libertad, etc. En otros sectores políticos encontramos al inefable Pino Solanas (cuyo paso por la política tiene como ventaja que filma menos de esas horrorosas películas que hacía) que en los dos últimos años califico a Elisa Carrió (la mesiánica líder de la derecha católica reaccionaria encarnada en la Coalición Cívica) y su partido de psicótica, derechista, y una multitud de apelativos más y hoy la ve como una fuerza progresista interesante para pensar en aliarse electoralmente con ella.. En el campo de los políticos burgueses vemos al líder de la derecha Macri rasgándose las vestiduras contra lo que dice es una “traición” a las víctimas de la AMIA y olvidándose que nombró jefe de la policía porteña a uno de los principales cómplices de encubrimiento del hecho, el Fino Palacios, frente a esto, tanto los dirigentes de la DAIA, como de la AMIA no le recuerdan a Macri estos hechos del pasado reciente resignando la crítica necesaria para conocer las causas de la tragedia.. Es que desde la oposición la única política es oponerse, no se enuncia ningún proyecto ni medida, salvo alguna orientada a hacer negocios como eliminar “futbol para todos” para que el futbol televisado sea negocio para algunos a costa de los intereses de todos. Los opositores se oponen al llamado “cepo al dólar”, dicen que el problema de la economía es la inflación, que hay inseguridad, etc., ahora nunca escuchamos en un programa político, en un artículo periodístico, que quienes critican digan cómo solucionar estos problemas, más aún, solo a modo de ejemplo, el FAS critica la inseguridad a nivel nacional y en Santa Fe asistimos a constantes balaceras y jóvenes muertos en las luchas territoriales de las bandas narcotraficantes. Un comisario recientemente echado por supuestos vínculos con los narcos realiza asados de negocios los viernes en Fisherton (un barrio caté de Rosario) con jefes del narcotráfico protegido por las fuerzas de seguridad, según afirman vecinos del lugar, las 4x4 trafican droga impunemente por las calles céntricas de Rosario, según nos dijera un taxista que presencia diariamente estos hechos o los vecinos destruyen bunkers de venta de droga que son reconstruidos a los pocos días sin que la policía haga nada. Otro ejemplo, Macri habla de la tragedia de Once y se rasga las vestiduras por la inacción estatal y la corrupción, pero nada dice de los edificios que se caen en Bs. As. por los mismos motivos. Los radicales hablan de las malas políticas económicas, de la falta de políticas sociales, de luchar contra la pobreza, del mal gobierno, etc., pero no dicen nada de su paso por la gestión estatal (que dicho y sea de paso hace casi cien años que no terminan un mandato por su impericia para gobernar), que dejó muertos, represión, varias puebladas con saqueos a supermercados, los índices más alto de desocupación, pobreza e indigencia de la historia Argentina, etc. Como decía al comienzo, los políticos en Argentina no han logrado promoverse del Kindergarten y los ciudadanos de a pie sufrimos su incompetencia. Hasta la próxima.

domingo, 10 de febrero de 2013

Los argentinos de mierda.

En uno de los carteles de los que se movilizan contra el gobierno leí “gobierno de mierda”, lo sostenía una mujer obesa con cara de culo. En ese momento no creí conveniente abordar lo que el lenguaje y la actitud de ese cartel y su portadora significaban, pero luego del infame ataque a Axel Kicilloff y su familia por una patota de pequeños burgueses inadaptados y violentos, cambié de parecer. Primero creo que es conveniente definir que es un argentino de mierda, definición que es independiente de su filiación política o ideológica, de su condición de clase o religión. Un argentino de mierda es un sujeto execrable al que lo ha abandonado la capacidad crítica y la autonomía del pensamiento, es básicamente un sujeto heterónomo que dice y hace lo que los medios concentrados de información le indican. Se encuentra colonizado por un por un relato tan interesado como fantasioso que pivotea sobre lo peor de un ser humano, las emociones mas primarias, el odio, el rencor, la envidia, con el fin de que lleve agua a un molino que no es el propio. Es una forma de concebir la realidad de manera maniqueísta, guiado por un pensamiento único, para el que todos sus contenidos son verdad y belleza frente al demonizado pensamiento del otro, aquel que no comparte su manera de ver las cosas. Pero no es de mierda solo por estas cuestiones, es una forma de hacer política en la que todo vale. Para imponer la “verdad” de su manera de pensar, un argentino de mierda miente, oculta, disimula, aquellos datos que conspiran con su manera de ver las cosas, Además se caracteriza por la hipocresía, son los que en la intimidad se refieren a los sectores vulnerables como “negros de mierda”, quienes en las charlas familiares sostienen que “a esos negros delincuentes hay que cagarlos a tiros”, los que atribuyen la inseguridad a los pobre niños humillados, maltratados, segregados desde su mas tierna infancia, inducidos al consumo de sustancias tóxicas por los mismos que luego se quejan de la inseguridad, Se quejan de la inseguridad pero compran objetos robados, como celulares, electrodomésticos, reparaciones de automóviles, etc. Hablan de la corrupción del gobierno pero son los primeros que coimean a un inspector cuando transgreden el código de tránsito o corren a comprar dólares en el mercado ilegal sin importarles los perjuicios que le ocasionan a sus conciudadanos mas vulnerables. Son los que rezan el rosario completo de las medidas para luchar contra tráfico de drogas, que piden que encarcelen a los que se drogan en la calle, pero se callan cuando en sus fiestas privadas se consume todo tipo de droga, claro que es en privado. No tengo nada contra el consumo de drogas, cada uno es dueño de hacer con su cuerpo lo que le plazca mientras no afecte a los demás, es mas creo que es necesario despenalizar el consumo de droga y tener políticas de Estado de prevención del consumo y asistencia al adicto como ocurre en muchos países como Holanda o el camino que ha tomado recientemente nuestro vecino Uruguay. Cuando camina por las calles se horroriza frente a los pobres “home less” que afean el paisaje, pero exige al gobierno nacional que termine con la pobreza y calla cuando el alcalde de Buenos Aires y su patota de patovicas los expulsa a palos de los refugios temporales que han logrado conseguir.. Pide mano dura contra los pibes chorros, pero los humilla en las calles segregándolos, escapando de ellos por su vestimenta o su cara, creyendo hipócritamente que con una moneda que da en nombre de la caridad cristiana alivia su conciencia y su parte de culpa de la tragedia de estos chicos. Son los que chillan con sus voces de pequeños burgueses por la falta de libertad, el acoso a la prensa, etc., mientras putean libremente a la presidenta y al partido oficial, agreden a los periodistas que suponen parte de los medios oficialistas, y no critican los generosos silencios la “prensa objetiva” frente a la corrupción de los gobernantes opositores que se fotografían con narcotraficantes o cancelan las antenas de TDA para favorecer el negocio de cablevisión, impidiendo que los sectores de menores recursos tengan acceso a una televisión gratuita y de calidad. No les preocupa con quienes manifiestan, si es un defensor de los militares asesinos, o es un fascista, o un traficantes de drogas, si está contra el gobierno piensan “es de los nuestros” porque a ello se resume su ideología y programa de gobierno, a vociferar contra todas las medidas que toma el gobierno actual, no tienen otra idea, o mejor dicho, como a la manada de inútiles de la oposición no se les cae una idea. Y fundamentalmente, un argentino de mierda es un sujeto que ha perdido la memoria, o la o ha perdido selectivamente, ya no recuerda cuando Ruiz Guiñazú, Van der Koy, Majul, Morales Solá y tantos otros que hoy escuchan y aplauden porque son antikischneristas eran panegíricos de la dictadura, no recuerdan cuando Macri decía que Menem y su proyecto eran lo mejor que podía haberle pasado a la Argentina, o cuando fueron iracundos a golpear la puertas de los bancos al grito de “piquetes, cacerolas la lucha es una sola”. Tienen una amnesia selectiva que les permite soslayar las contradicciones de su discurso que los llevó a apoyar los cortes de ruta, los piquetes, el desabastecimiento a las ciudades como una legítima medida de lucha del campo (léase de las patronales agrarias explotadoras y asesinas) y hoy se quejan de los problemas que les causan los piquetes de los pobres que reclaman por su situación de abandono y miseria y ven inseguridad en la ocupación de terrenos en reclamo del derecho constitucional a la vivienda digna. Se proclaman nacionalistas, defensores de la patria, pero no trepidan en sacar sus dólares al exterior, en hacer maniobras especulativas contra el Estado, en evadir impuestos, en renegar de su identidad nacional y proclamar como legítima la identidad de otros países desarrollados. Todo esto compone un argentino de mierda, y no solo hay argentinos de mierda, hubo chilenos de mierda que hicieron lo imposible para derrocar a Salvador Allende en sociedad con la CIA, que caceroleaban en las calles contra el gobierno del líder socialista, hubo alemanes de mierda que apoyaron a los nazis y el genocidio durante la segunda guerra mundial, hubo turcos de mierda que callaron ante el genocidio armenio, cada pueblo tiene dentro de sí siempre a esta lacra social que envilece el corpus societal y pugna por degradar los seres humanos que lo componen empujándolos a la violencia, discriminándolos y anematizándolos. Pero lo que preocupa de los nuevos argentinos de mierda es que ya no les basta con el insulto, la mentira, la difamación sino que ahora, al mejor de los estilos nazis o de las derechas del mundo recurren a los progroms contra ciudadanos inocentes cuyo único pecado es creer en un proyecto y ocupar un puesto en el aparato del Estado. Es hora que los argentinos que amamos la paz, que respetamos el libre juego democrático, que repudiamos la violencia nos levantemos contra estos argentinos de mierda que quieren llevar nuestra sociedad al desastre solo porque ellos no comparten la ideología de aquellos que han sido elegidos por la voluntad popular, que los frenemos, que les hagamos ver que rechazamos sus métodos autoritarios y violentos. Esto no significa que no tengan el derecho a impugnar, a criticar, a cuestionar lo que ellos ven de malo en el gobierno, sino que debemos decirle que Argentina dejó de ser un país gobernado por una dictadura genocida, y que es un país democrático donde todos tienen el derecho a ser respetados, no importa si están o no en el gobierno o son opositores, si son pobres o ricos, si son “home less” o tienen costosas mansiones, si son alfabetos o profesionales, todos merecemos ser respetados como personas y por lo que pensamos. Esta es la forma de cuidar los logros democráticos que alcanzamos como sociedad y luchar por una sociedad cada vez mas amplia, mas participativa, mas igualitaria. Lo demás no es otra cosa que autoritarismo y fascismo, aunque se quiera disfrazar de democrático. Hasta la próxima

viernes, 25 de enero de 2013

El retorno de Frankenstein.

En los últimos meses, de manera sigilosa, casi imperceptible, la derecha argentina ha comenzado a instalar en la agenda política el tema de la Universidad. Lo curioso es que esta vez, el comunicador estrella, ha sido el conocido periodista económico “progresista” Marcelo Zlotogwiazga, quien trató el tema en su programa “Palabras más, palabras menos” que se difunde los lunes por TN. Allí, contó con la presencia de Alieto Guadagni, el ministro de economía de la provincia de Buenos Aires durante la gobernación de Eduardo Duhalde, quien se explayó sobre su proyecto universitario ante la complacencia del inefable Zloto. Para este economista neoliberal, vinculado a la derecha más reaccionaria del peronismo, con pleno acuerdo del periodista de marras, es necesario redefinir la universidad argentina orientando la matrícula hacia las disciplinas tecnocráticas “que el país necesita”, es decir las ingenierías, la computación, la física, etc. Este modelo tecnocrático y excluyente de la Universidad, que se ha implementado en otras latitudes, siendo tal vez, el caso más paradigmático el de la universidad chilena, abreva en la privatización de los servicios universitarios, la peyorización del conocimiento social, que es visto como un conocimiento de segunda y la puesta de la Universidad al servicio de los intereses más concentrados de la burguesía reaccionaria. Zloto además de cederle el espacio a Guadagni para que se explaye en el panegírico de la universidad reaccionaria y segmentadora, lo entrevistó con suma complacencia, sin que las preguntas del periodista siquiera incomodaran al economista, y eligió luego como partener al presidente de la FUBA. El joven encerrado en su discurso ideológico y con poco conocimiento de la estructura, funcionamiento y razón de la universidad fue presa fácil al acoso de Zloto, quien insistió en tratar de que el estudiante definiera la necesidad de que el Estado determinara la orientación de la matrícula universitaria con el remanido y falso argumento que nos dice que sobran los psicólogos, sociólogos, etc., y faltan ingenieros. Veamos un poco la falacia de los argumentos implícitos de Zloto y los intereses que los mismos defienden. En primer lugar, esta concepción abreva en la idea que hay conocimientos fundamentales para el desarrollo social como los conocimientos técnicos (de allí la calificación de modelo tecnocrático de Universidad) y conocimientos subalternos, que no inciden en el desarrollo de las sociedades, el conocimiento que proveen ciencias como la Psicología, la Sociología, la Filosofía, etc., Por lo tanto en una sociedad “subdesarrollada” el crecimiento de la misma viene de la mano del desarrollo de ese conocimiento fundamental, el conocimiento técnico. Solo un ejemplo para derrumbar este argumento, en la década del treinta del siglo veinte la sociedad tecnológicamente más avanzada era Alemania, tenía los mejores ingenieros, físicos atómicos, matemáticos, etc., y un Estado controlado por el régimen nazi, esto demuestra que el desarrollo tecnológico, si no va acompañado por el crecimiento y profundización de las llamadas tecnologías blandas puede conducir a los pueblos a los mayores desastres. Las ciencias sociales como la Psicología, la Filosofía, la Sociología, etc., proveen a las sociedades de un elemento fundamental para su desarrollo, el análisis reflexivo y crítico de su organización más íntima, desde las células básicas como los individuos, las familias, hasta las macro estructuras del funcionamiento social. Podemos desarrollar los más complejos sistemas informatizados, producir los autos más sofisticados, tener las tecnologías diagnósticas más avanzadas, pero todo ello de nada vale si las sociedades son segmentadas, divididas en clases sociales cada vez más antagónicas y en donde una de las cuales es poseedora de todos los bienes y las otra solo aporta el esfuerzo y recibe como retribución el sufrimiento, la marginación el hambre y la miseria. Estos señores que desechan al conocimiento social, deberían saber que es este conocimiento es el que permite elucidar las causas de trastornos sociales como la inseguridad y pone de manifiesto a la misma como una consecuencia lógica de un estado de anomia social y falta de oportunidades para muchos. En segundo lugar, durante el programa, nuestro periodista “estrella” al servicio de los pesos que le paga el grupo Clarín, no tuvo empacho en afirmar que hay demasiados psicólogos. Sabrá Zloto cuando psicólogos hay en la República Argentina? Si no lo sabe le recomiendo leer el artículo de Agustina Sucri en el diario “La prensa” del 25 de enero de 2013 en el que siguiendo una investigación de Modesto Alonso afirma que desde que se creó la carrera de Psicología hasta 2008 egresaron de las universidades públicas 69004 profesionales, de los cuales estarían activos solo 57631. Es decir que hay 145 psicólogos por cada 100.000 habitantes. El lector se preguntará si son muchos o pocos, en primer lugar si consideramos un campo de ejercicio profesional de la Psicología (definido por la resolución 343 de Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria –CONEAU-) que incluye actividades en organizaciones laborales, educativas, asistenciales, jurídicas, comunitarias, etc. en las que pueden realizar tareas de terapia, prevención de la salud mental, análisis organizacional, selección de personal, peritajes de partes, desarrollo comunitario, desarrollo local, formación de recursos humanos, etc., creo que la conclusión es que no son suficientes. Considere el lector los miles de clubes, de empresas, de sanatorios, de hospitales de vecinales, de juzgados, de organismos gubernamentales y no gubernamentales, etc., que hay en el país y luego reflexiones sobre si hay muchos o pocos psicólogos en nuestro país. Este análisis que hicimos con la Psicología, podríamos repetirlo con la Sociología, la Filosofía, la Antropología, la Lingüística, la Historia y demás ciencias sociales . Un país que promociona el desarrollo del conocimiento social en paridad de condiciones con el conocimiento tecnológico tiene mayores posibilidades de evolucionar hacia estructuras más igualitarias y participativas. Otra cuestión es la idea de la regulación (orientación) estatal de la matrícula universitaria. Zloto no debe saber que en la Argentina las carreras de Psicología se dictan en tan solo ocho de las Universidades Nacionales (hay 47), el resto de las carreras de Psicología son privadas y son alrededor de 67. Como reorientaría la matrícula de las carreras de Psicología privadas el periodista de marras, obligándolas a tener un número determinado, cerrando carreras, en fin no creo que lo logre. En un país donde la educación superior privada universitaria ha crecido con desmesura, sobre todo en la década del noventa, al punto tal que las universidades privadas superan en número a las públicas una política de Estado para reorientar la matrícula universitaria es cuanto menos un despropósito. Pero los argumentos de Guadagni-Zloto van más allá, si se pretende intervenir en el dimensionamiento de las matrículas universitarias se debe en primer lugar modificar la Ley de educación superior 24521 que entre sus determinaciones consagra la Autonomía universitaria, la gratuidad de la enseñanza de grado y el cogobierno docente, estudiantil, graduado no docente. Esto implicaría un avance sobre conquista establecidas desde las luchas de la reforma universitaria en 1918, conquistas que ni los actores involucrados en la universidad argentina, ni la sociedad están dispuestos a ceder. La autonomía, la gratuidad y el cogobierno son banderas que garantizan la democratización del conocimiento y el desarrollo de la libertad de enseñanza y mal que les pese a estos exponentes de la nueva derecha argentina, todavía existe una sociedad que sabe que sin un modelo de universidad abierta a todos es muy probable que la sociedad evolucione hacia un modelo social segmentado y más injusto. Por supuesto que es necesario discutir los modelos profesionales que se pretenden formar en la educación superior, que se deben redimensionar muchos de ellos adecuándolos a las necesidades de la sociedad Argentina actual, pero no es menos cierto que ese debate implica la participación sine qua non de los actores universitario y de una estructura de universidad democrática, jerarquizada y participativa. Hasta la próxima

martes, 8 de enero de 2013

Tras el diluvio.

Recientemente asistimos a un “revival” de los saqueos del 2001. Incluso, estos saqueos a supermercados, ocurrieron en la misma fecha en que acontecieron en el 200 (19 y 20 de diciembre) . Es necesario analizar cuidadosamente lo que ocurrió, desde una perspectiva crítica, tratando de entender las razones del movimiento que llevó a estos saqueos, tratando de no caer en los atajos de dejar todo la responsabilidad en supuesto instigadores. Es posible que hayan existido actores políticos que trataron de medrar con las necesidades y deseos de los sectores mas vulnerables, con especulaciones políticas que desde un oscuro y mezquino interés llevan a los sectores que se oponen al gobierno (cualquiera sea su color) a tratar de erosionar las bases de sustentación de quienes dirigen un país con el ilusorio fin que les indica que si el gobierno fracasa ellos triunfan. Nada más alejado de la realidad, a todos los actores políticos les conviene gobiernos exitosos, que cumplan con las metas de menos pobreza, indigencia, mas ocupabilidad, mayor educación, más seguridad, viviendas para todos, educación de calidad universal, acceso a la salud en condiciones de igualdad, crecimiento económico, etc. Si un gobierno es exitoso, quien lo suceda se encontrará con óptimas condiciones para hacer mejores gobiernos, esto implica que en un país es necesario que todos nos comprometamos con el logro de las metas enunciadas y la oposición debe tener la creatividad de realizar ofertas electorales inteligentes para capturar la atención de la sociedad, esto es lo que ocurre en sociedades avanzadas como Suecia, Dinamarca, Canadá, etc. Teniendo en cuenta la asimetría de poder que existe entre los gobernantes y los sectores económicos de poder interesados en lograr el máximo beneficio sin importarles el sufrimiento y el hambre de la gente, la labor de política consiste en el logro de la mayor autonomía del colectivo de gestión con respecto a esos sectores de poder. A riesgo de parecer ingenuo, diría que la política requiere de la solidaridad y la cooperación entre todos los actores que se encuentran dentro del espacio de lo público, sean gobernantes u opositores. Para ello es necesario que en Argentina la política realice una doble transformación, por un lado debe dejar de ser cosa de algunos para ser cada vez mas de interés social, para ello debe aumentarse los márgenes de ciudadanía facilitando la participación de sectores cada vez más amplios de la población. La segunda transformación es que la política debe abandonar el sesgo clientelar que atraviesa a todos los partidos (de izquierda a derecha) y adoptar una mirada técnica de la gestión. Esto implica que por el hecho de que tal o cual puntero de un partido tenga la capacidad de recolectar votos ellos no le da la capacidad de gestionar lo público. En Argentina existe una significación social imaginaria a partir de la cual todos piensan que puede hacer cualquier cosa en el espacio de lo público, así vemos transitar ministros, secretarios de estado, funcionarios de todo rango por los más diversos puestos de gestión, una ministra puede hoy gestionar acción social y mañana educación o ciencia y tecnología, con el agravante que una vez que es ungida como tal, designa a sus seguidores en los diferentes puestos del ministerio, tengan o no tengan el expertis que requiere el puesto de gestión para el cual se los designa. Veamos un ejemplo, en Francia un presidente designa un ministro de educación, ese ministro solo puede designar su secretario, puesto que los cargos técnicos del ministerio son desempeñados por funcionarios de carrera, que entraron por concurso y que poseen el expertis necesario para tomar decisiones en sus ámbitos de influencia. He realizado esta introducción porque creo que uno de los principales déficits de la función pública en nuestro país es la idoneidad, cuando quien ocupa la responsabilidad de gestionar la seguridad en una provincia no tiene la capacidad de hacerlo, el resultado es el manejo de la policía por comisarios corruptos vinculados al narcotráfico, áreas liberadas en los que se pueden levantar autos, arrebatar carteras, robar con violencia a los ciudadanos, etc., porque los delincuentes saben que no les pasa nada mientras paguen el “diego” a los policías corruptos. Doy un ejemplo, frente al Shopping Altos de Rosario un par de delincuentes en moto asaltaron a las 17 hs a un grupo de jovencitas que esperaban el transporte con toda tranquilidad mientras realizaban su raid delictivo frente al shopping. Otro ejemplo, en las calles del centro de Rosario se trafica droga en 4x4 de alta gama sin que nadie haga nada para evitarlo, una de dos, o el cuerpo de policía es absolutamente ineficiente o está comprometido con estos delitos. Y vamos a los saqueos, se ha afirmado que ellos fueron posibles por la falta de presencia policial, en televisión se pudo ver que donde aparecía la policía cesaba el acoso a los supermercados. Pero la policía no es la única causa de los saqueos, es una causa de orden instrumental, existen causas que tienen que ver con lo más profundo del desenvolvimiento social. Los “saqueadores” en general eran jóvenes marginales menores de 30 años. Una de las características de estos jóvenes es su percepción socio-temporal. La percepción socio-temporal de los seres humanos depende de las condiciones socio-históricas en las que se desenvuelven, no son iguales para los jóvenes marginales que viven en asentamientos precarios que para los jóvenes de clase media. Mientras que estos últimos están atravesados por las significaciones de pasado, presente y futuro, lo que les permite en base a su historia comprender su presente y proyectar un futuro, los jóvenes marginales viven casi exclusivamente en la categoría de presente, sin poder proyectar un futuro posible. Esta situación destituye una condición fundamental del proceso de igualación social, cual es la igualdad de oportunidades. La igualdad de oportunidades solo es posible cuando todos los actores sociales cuentan con las mismas herramientas para poder construir su futuro, y en ello tiene que ver más el acceso igualitario a una educación de calidad, que los procesos de “distribución” de la riqueza. Construyamos un ejemplo, si a dos personas se les otorga la misma cantidad y calidad de bienes, por ejemplo un campo para labrar, es muy posible que aquella que tenga mejores herramientas conceptuales y prácticas prospere con mayor rapidez que la otra, llegando en un futuro, tal vez, a poder adquirir el campo del otro llevándolo a ser, tal vez, su empleado, rompiendo nuevamente el principio de igualdad. Si en cambio ambos sujetos poseen la posibilidad de acceso a bienes culturales y de conocimiento, ambos prosperarán en igualdad de condiciones y su futuro será el de la cooperación entre ellos y el resto de sus pares, con lo que el concepto de igualdad se convierte en una concepto sinérgico. El problema de los jóvenes vulnerables es aún mayor. Al no poseer bienes culturales y de conocimiento, tienen mayores dificultades para acceder a la elaboración de propuestas laborales significativas que les permitan tejer un futuro digno posible. Agregado a esto, crecen en un ambiente de violencia social y simbólica, con frecuentes agresiones de parte de la sociedad que los discrimina por cuestiones de fisonomía, color de piel, o aspectos culturales. Para dar algunos ejemplos, si un joven vulnerable se halla descansando en un paseo público junto a unos amigos en zona céntrica, es posible que la policía lo detenga por sospechas de ser un delincuente, si este joven desea concurrir a una discoteca top, es posible que el patovica de la entrada le aplique el derecho de admisión. Cuando las personas nos desarrollamos en ambientes carenciados, en los que el sentido de propiedad, los valores generales de la sociedad, etc., son diferentes, el resultado es que nuestros valores y modos de percepción serán diferentes. Veamos por ejemplo el caso de IRAR - Instituto de Rehabilitación del Adolecente Rosario (Instituto de Detención de Menores) (Rosario), que “alberga” a adolescentes que han cometido delitos, estos adolescentes son categorizados en una página web con los siguientes comentarios: “Detonen el edificio. Que se mueran como una rata. Son delincuentes en potencia, mentira que se curan. Esos tipos el día de mañana (si no es que ya lo hicieron) te matan por un celular o te violan tu hija. No nos engañemos nosotros mismos defendiendo lo indefendible”. “Es lo único que queda para la gente sin solución, pero es un lugar muy difícil para un adolecente, espero que no sea una experiencia tan mala”. "En este instituto se encuentra el asesino que asesino a un amigo que era como un hermano, y el asesino se llama Iván Pérez de 17 años. La verdad que tendría que estar muerto en vez de que este en esa cárcel, la verdad que hay mucha injusticia porque al negro de mierda lo dejan salir de mientras que todos sus familiares están con un dolor en el pecho que nadie puede curar, es un vergüenza esto”. En este instituto se encontraban los asesinos de mi marido Matías y Darío Acosta. Los dejaron en libertad y a los 15 días asesinaron a mi marido. Qué vergüenza tanta injusticia. Hay que matarlos a todos estos faloperos, chorros de mierda” En estos textos podemos ver lo que perciben estos jóvenes de la sociedad que debería ayudarlos. Algunos concurrentes de la carrera de Psicología de Rosario pudieron observar que los internos de IRAR en sus discursos manifiestan una ausencia de las nociones de bueno o malo, ellos están ahí porque los atraparon, deben pasarlo lo mejor posible para volver a la calle a seguir su vida, que es la vida del arrebato, el delito etc. La sociedad no les brinda contención, no tienen acceso a una educación de calidad que les permita poder obtener herramientas para construir futuro, se potencian en grupos de pares donde las nociones de violencia, respeto por el otro, por la vida, no tienen lugar. Por lo tanto, ven la vida como un continuum de presente en el que hay que vivir lo mejor que se puede, y del futuro solo esperan la muerte a manos de un policía o una víctima armada, o en las manos de sus propios pares. Estos jóvenes fueron reclutados tras la idea de realizar robos masivos a supermercados, pero para ellos no es delito, las nociones de delito, de robo, que tenemos las clases medias acomodadas no son las mismas que las que poseen ellos, sus códigos son diferentes y para peor la sociedad no los comprende y por lo tanto los discrimina con violencia, la misma violencia que ellos ejercen luego sobre los sujetos del cuerpo social. La prevención no es solo la saturación de policías que actúan sobre los hechos, es tal vez una mala forma de prevenir, cuando la policía debe ejercer la violencia sobre estos jóvenes vulnerables estamos por mal camino. El estado (nacional, provincial municipal) debe organizar acciones de contención sobre ellos, no con violencia, sino con educación, modificando el modelo relacional entre el Estado y los jóvenes marginales violentos, donde hay un policía debe haber un maestro, un educador, un psicólogo, un asistente social, alguien que les brinde comprensión, que les facilite el acceso a herramientas de trabajo, que los ayude a cambiar el “paco” por “el agua de la vida”. Esto no implica que el Estado no deba brindar recursos para mejorar sus condiciones de vida, sacar a los pequeños de las calles donde piden limosna, donde son maltratados por adultos indiferentes, y crear espacios de confort y alegría en los que estos niños realices aprendizaje de nuevos valores y formas de conducta. Y con los mayores, nuclearlos en talleres donde puedan analizar sus experiencias, poder conceptualizar que un futuro es posible, brindándoles herramientas de trabajo y creación. Mientras esto no se haga, mientras la sociedad continúe reclamando la mano dura, el asesinato de los jóvenes vulnerables judicializados, solo asistiremos a un genocidio de nuestros jóvenes hipotecando el futuro de nuestra sociedad. Hasta la próxima

jueves, 27 de diciembre de 2012

Los Unos y los Otros

Quiero invitar al lector a un pequeño ejercicio de discriminación. Lo invito a que se pregunte quienes son los Unos y los Otros, definiendo por los Unos a los que sostienen la oposición, que se definen como anti K y los Otros a quienes se definen expresamente como K o que sostienen aspectos del proyecto del gobierno. Se trata de ver que trayectorias tienen, que hicieron durante la dictadura, a quienes apoyaron, que papel político tuvieron, que ética sostienen, etc. Empecemos por los Unos. El Uno tal vez más importante es Eduardo Duhalde. Durante años fue protagonista de la política argentina, desde que era intendente de Lomas de Zamora, mantuvo estrechos lazos con los militares y fue uno de los apoyos de la dictadura. Durante el gobierno neoliberal de Menem fue su vicepresidente y partícipe de la mesa chica de los años noventa, luego gobernador de Buenos Aires y finalmente el representante de la derecha al caer De La Rúa. Con vínculos nunca desmentidos con Yabrán y muchos Otros personajes de la derecha mafiosa Argentina, Duhalde y su mujer son representantes dilectos de la derecha eclesiástica con un pensamiento muy cercano al Opus Dei, partidario de la mano dura, no trepida en criticar la política de enjuiciamiento a las juntas. Francisco de Narváez, su familia era propietaria de casa Tía, uno de los mayores centros de explotación de las jóvenes trabajadoras que se desempeñaban en la empresa en condiciones claramente vejatorias. Dueño de Canal 2 de la Plata, no trepidó en echar a periodistas por “le preguntaron mal”. Tiene estrechos vínculos con la derecha agraria. Y hablando de la derecha agraria, LA Sociedad Rural Argentina, es una opositora tenaz al gobierno de Cristina, recordemos que en su pasado se cuenta la usurpación de tierras de los pueblos originarios luego del genocidio cometido por el augusto General Roca, son los mismos que figuraron entre los patricios argentinos desde los albores de la nacionalidad, siempre tuvieron una constante, tienen las manos bañadas en sangre de los luchadores libertarios, como durante la huelga de la Patagonia en 1919 o en la última dictadura militar. Lililta Carrió, que decir de esta representante de la derecha católica, afecta a transitar con grandes crucifijos, reaccionaria hasta la médula, con un delirio místico que la hace sentirse una diosa pontificando desastres que nunca ocurren. En algún momento engaño al electorado con un discurso fascista a favor de los pobres que penetro en la masa con la permanente ayuda del multimedios. Mauricio Macri, de quien su progenitor dijera “mi hijo es un pelotudo”, es un petimetre que no puede ser un ideólogo de la derecha porque no tiene la inteligencia suficiente, basta caminar la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para ver el desastre que es como gestor, edificios que se caen, calles llenas de basura, inundaciones, aumento del ABL y otros impuestos, y la lista de fracasos del lord mayor de Bs. As. sería eterna, solo tiene una virtud, miente y le echa a los otros la culpa de sus errores. No debemos olvidarnos de los radicales, eternos candidatos a no terminar los mandatos y a dejar el país en crisis. Algunas veces por acción de los militares genocidas como en el caso de Irigoyen o Illía, otras por acción de la derecha peronista en alianza con el gran capital que se aprovechó de los errores de Alfonsín, y finalmente con De La Rúa donde se demostraron como un partido de la derecha más neoliberal de nuestro país. El sector dominante en el partido es hoy el mismo que encumbró a De La Rúa, con personajes tales como Gerardo Morales que es el empleado del mes del multimedios Clarín y que defiende cuanta causa reaccionaria anda dando vuelta, y cuando tiene tiempo ataca a quienes defienden los intereses de los sectores más vulnerables; Ricardo Sanz y Julio Cobos de los que no hay que decir nada ya que su propio discurso y práctica a favor de las políticas más reaccionarias de derecha son archi conocidas, Silvana Giudici que es otra de las empleadas del mes del grupo monopólico mediático. En definitiva, la UCR ha descartado a sus mejores cuadros progresistas como Federico Storani, Jesús Rodríguez, Leopoldo Moreau, etc. y entronizado a los mejores interlocutores de la burguesía rapiñera y prebendaría que nos condujo al desastre en 2001. En el campo del sindicalismo encontramos a un ex socio del gobierno, Hugo Moyano, que fuera miembro de la Juventud Sindical Peronista, que en los años 70´fuera tristemente célebre como fuerza de choque de la derecha peronista y que luego evolucionara hacia posiciones más combativas, parece haber vuelto por sus fueros aliándose con lo más corrupto y facineroso del sindicalismo burocrático representado en Barrionuevo y el Momo Venegas, el primero célebre por su frase “tenemos que dejar de robar por lo menos por dos años” , el segundo muy famoso por su sociedad con las explotadoras y sanguinarias patronales agrarias, junto a ellos aparecen dos personajes muy interesantes, el dirigente de F.A.A. Eduardo Buzzi, quien se alía con cualquiera que le dé algún rédito político, sea de derecha como la Sociedad Rural, o de “izquierda” como Pablo Micheli, otra predicador del sindicalismo clasista y combativo, pero que pareciera que ahora los clasistas y combativos son Venegas, Barrionuevo, Sociedad Rural, Cecilia Pando, etc., con quienes desde hace un tiempo camina delicadamente de la mano como novios esperados. Completan el cuadro de los Unos, periodistas como Jorge Lanata, vendido al grupo monopólico Clarín por la modesta suma de $680.000 mensuales y que desde entonces es un propagandista anti K, claramente girado a la derecha el inefable Lanata defiende sin pudor a cuanto político de derecha le indica Magneto, su patrón y se ha juntado con tipos como Majul, personaje execrable del periodismo, a Wiñazki, que no trepida en mentir sobre cualquiera según sea la orden de sus amos, así por ejemplo dijo que Fito Páez había cobrado $100.000 por actuar en el acto del 9 de noviembre cosa que era falsa y que nunca rectificó. Entre los periodistas de los Unos encontramos a célebres propagandistas de las dictaduras militares que se sucedieron desde el 55´ como Joaquín Morales Solá, Magdalena Ruiz Guiñazú, Mariano Grondona, Roberto García, Chiche Gelbung, Alfredo, el director de Perfil Jorge Fontevecchia, los Bartolomé Mitre y la familia Saguier dueños de “La nación y tantos Otros, hoy reciclados como democráticos y preocupados por el hambre y la pobreza en argentina. También se suman ex “izquierdistas” como Alfredo Leuco, Beatriz Sarlo o el inefable miembro de la derecha payasesca y paqueta Pepe Eliaschev. No nos olvidemos de la eterna defensora de los genocidas Cecilia Pando o del neo nazi argentino Alejandro Biondini conspicuos asistentes a las marchas opositoras. Como decía Discépolo junto a ellos van los intelectuales de derecha como Santiago Kovadloff o Roberto Gargarella que es militante del PRO. Entre los Unos, salvo contadas excepciones como la del FAS de Hermes Binner, pululan los políticos, periodistas e intelectuales, sindicalistas y patrones explotadores de la derecha más cavernícola de la Argentina. Veamos a quienes encontramos en el campo de los Otros. El gran Otro es Néstor Kirschner, y lo es por su coherencia, porque más allá de las concesiones propias de la política, sostuvo los presupuesto políticos de su juventud, junto a Raúl Alfonsín constituyen la base sobre la que se asentó la democracia en Argentina, ellos fueron capaces de desarrollar una estructura democrática-representativa que permitió a lo largo de estos años sostener un modelo de convivencia social basada en la libertad de expresión, el respeto a la pluralidad de ideas, la tolerancia, etc. Néstor fue más allá de lo que había podido hacer Raúl en circunstancias políticas adversas, y derogó las leyes de obediencia debida y punto final que habían obtenido a punta de fusil los militares golpistas en los ochenta. Los juicios a los genocidas empezaron por los militares y poco a poco se extendieron a los civiles, con el reconocimiento del Estado, en el discurso de la presidenta, de que el golpe había sido cívico militar. No vamos a hablar de las conquistas, porque además de ser conocido lo hemos manifestado en otros escritos, lo que si queremos decir es que el gran Otro más que una persona es un equipo, no es imaginable Néstor sin Cristina, que es la gran constructora de ideas, la que supo organizar un cuerpo discursivo y es la referencia fundamental del kischnerismo, como bien la definiera el presidente ecuatoriano es una militante fundamental que tiene el valor de sostener sus ideas y proyectos frente a la adversidad y que ha respetado el derecho de expresión aun cuando muchos la insultaran y la vilipendiaran. Y más aún, ha evitado reprimir las manifestaciones opositoras o por reclamos sectoriales demostrando que lleva la libertad y convivencia democrática hasta sus últimas consecuencias. La Argentina ha asistido a un proceso de ampliación democrática permanente en los últimos 30 años, mucho falta aún por hacer, pero no es poco lo que se hizo y en ello tuvieron mucho que ver el kischnerismo y el alfonsinismo. Entre los Otros son destacables los organismos de derechos humanos, en especial Madres de Plaza de Mayo (en sus dos variantes Línea fundadora y Bonafini) y Abuelas de Plaza de Mayo que han apoyado el proceso de democratización y de reivindicación de los derechos humanos desarrollado en los últimos nueve años, y de cuya garantía moral, ética y capacidad de lucha no duda ningún sector. También encontramos entre los Otros a importantes actores políticos como Martín Sabatella, el líder de Nuevo encuentro que goza de un gran prestigio ético y de gestión, al titular de Banco Credicoop Carlos Héller, a Radicales íntegros como Leopoldo Moreau, el dirigente de Miles Luis D´Elias, la militante social Milagros Salas, etc. En el campo sindical tan dividido, encontramos dirigentes que se agrupan en el campo de los Otros y es destacable la CTA de Yasky, Roberto “Beto” Pianelli y Néstor Segovia que son los gremialistas que conducen la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (Agtsyp) y tantos más. Una gran parte de los intelectuales y académicos de izquierda apoya al proyecto kirschnerista ubicándose en el campo de los Otros. Tenemos a manera de ejemplo los protagonistas de Carta Abierta y muchos intelectuales como Tristan Bauer (presidente del Sistema de Medios Públicos), José Pablo Feinmann, Ricardo Foster, Victor Heredia, Juan Guelman, Roberto Tito Cossa, León Ferrari, Hugo Arana, Cecilia Roth, Horacio Fontova, Horacio González (Director de la Biblioteca Nacional), David "Coco" Blaustein (cineasta), Ricardo Rouvier (encuestador) , Carlos Girotti (sociólogo e investigador del CONICET), Jaime Sorín (Decano de la Facultad de Arquitectura) y Damián Loreti (Vicedecano de Ciencias Sociales), Federico Schuster (Decano de Ciencias Sociales), Héctor Trinchero (Decano de Filosofía y Letras), Ana María Zubieta (Vicedecana de Filosofía y Letras), Leonor Acuña (Secretaría de Asuntos Académicos de Filosofía y Letras de la UBA), Guillermo Wierzva (director del Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo) , Jorge Bernetti (director de comunicaciones del ministerio de Defensa), Eduardo Jozami (director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, ex ESMA), Miguel Talento (cónsul en Miami), Eduardo Anguita (periodista del Grupo Szpolsky de medios oficialistas) y Alejandro Kaufman (director de la Facultad de Ciencias de la Comunicación) y tantos otros. Existen artistas entre los Otros como Fito Páez, Federico Luppi, Arturo Bonin, Ignacio Copani, Nacha Guevara, Alejandro Dolina, Florencia Peña, Pablo Echarri, Gerardo Romano, Peteco Carbajal, Coco Silly y muchos más que nos obligarían a hacer una extensa e interminable lista. Entre los periodistas notables que están en el campo de los Otros podemos contar a un gran Otro como Victor Hugo Morales, a Sandra Russo, Eduardo Aliberti, Daniel Tognetti, Hector Cavallero y los periodistas de Tiempo Argentino, Horacio Verbitsky, Osvaldo Bayer, Ernesto Tiffenberg y los periodistas de página 12, etc. Existen muchos más, quiero aclarar que no comparto la posición maniquea que afirma que en un grupo están todos los “malos” y en el otro los “buenos”. Tanto los Unos, que tienen algunas personas que se reivindican progresistas, como los Otros que cuentan en sus filas con conocidos derechistas, deben resolver las tensiones y definir un rumbo político, solo me animo a pensar que entre los Unos encontramos un componente fuertemente neoliberal, de derecha reaccionaria y que en nuestra historia fueron claramente los que organizaron la explotación y el ultraje de nuestra clase obrera, y que entre los Otros encontramos un componente más de izquierda democrática, compañeros de ruta en las luchas sociales de los setenta y con un componente neo keynesiano que busca desarrollar un capitalismo con mayor respeto por los sectores vulnerables. Ninguno de los dos sectores están claramente interesados en la construcción de una sociedad socialista y democrática, pero creo que es notorio que los Unos están mucho más alejados en cuanto a su pasado, sus prácticas actuales, su ideología, etc., que los Otros que sostienen discursos igualitarios y que tratan de llevarlos a la práctica, aun cuando lo hagan sin abandonar su fe capitalista, y en ello reside la tensión del actual proceso económico y político.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Emilia Domínguez Rodríguez

En la década del cuarenta los educadores españoles que huían de la guerra recalaron en las costas americanas y nos entregaron su bagaje de ideales republicanos, solidarios y sus conocimientos en educación. En los noventa, siguiendo la tradición de colaboración iberoamericana, llegaron a nuestras universidades muchos intelectuales ibéricos que incentivaron el amor por el conocimiento y la investigación. Una de estas leyendas fue doña Emilia Domínguez Rodríguez. El primer contacto con Emilia lo tuvimos en ocasión de viajar por intermedio de “Intercampus” a su amada tierra extremeña. Lo primero que deslumbra en esta mujer emprendedora es su amor por el conocimiento, su exquisito concepto de la educación como hecho político y la sencillez de su exposición. Emilia fue siempre algo más que una educadora, que una intelectual, es casi una leyenda que asombra a los que la conocemos y compartimos el trabajo intelectual con ella. Era notable su capacidad emprendedora, que la hace capaz de montar una empresa de conocimiento de la nada en poco tiempo, como lo hizo con la investigación sobre los cultivadores del tabaco, que luego se plasmaría en el libro “Educación y desarrollo. El caso de los cultivadores del tabaco.” Conocedora profunda de las características de la historia y estructura del sistema educativo iberoamericano, capaz de formular las más complejas propuestas de análisis y transformación de las prácticas educativas, que con su típica generosidad española nos brindaba y nos brinda en cada contacto. En nuestro imaginario, Emilia era y es una rencarnación del Quijote de la Mancha, ya que lanza en mano arremetió siempre contra los molinos de viento que constituían y constituyen las ideas reaccionarias y retrógradas que de la mano del neoliberalismo enarbolaron las derechas más recalcitrantes en Iberoamérica. Formadora de profesionales críticos y reflexivos, es admirada por sus alumnos en la Facultad de Formación del Profesorado, de la Universidad de Extremadura, que a cada paso la interceptan para dialogar con ella y consultarla. Supo ganarse igual respeto entre los colegas americanos, sobre todo los rosarinos, en sus múltiples viajes de intercambio con la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario. Desde el comienzo de las relaciones que establecimos en el intercambio propiciado entre Extremadura y Rosario por Intercampus desarrollamos un espíritu de trabajo cooperativo que fructificó en diversos proyectos de investigación, en publicaciones de diferente tenor y en cursos de post grados dictados en Rosario, en los cuales se formaron varias generaciones de profesionales. Creamos la Revista Iberoamericana de Educación, Salud y Trabajo (RIEST) cogestionada entre España y Argentina y de la cual Emilia fue su directora y factótum. Con ella editamos Cuadernos Sociales Iberoamericanos, que hoy dirige uno de sus discípulos, Víctor Quiroga, y que desde hace doce años es una herramienta de debate entre profesionales de Iberoamérica. En lo específico Emilia fue y es directora de nuestras tesis doctorales y de numerosos proyectos de extensión e investigación. Uno de ellos, tal vez el mas importante realizado en Rosario, fue el “Proyecto para el desarrollo humano solidario” que bajo la eficiente dirección y supervisión de Emilia permitió construir un Centro de Desarrollo Local en una barriada vulnerable de Rosario y desarrollar un taller de usos múltiples que contaba con talleres textiles, una fábrica de dulces, un taller de carpintería, un taller de serigrafía, un taller de panificación, un taller informático, un aula taller para formar emprendedores y que facilitó la instalación de pequeñas empresas de inserción socio laboral, y una unidad central de administración y desarrollo tecnológico. Se pudieron hacer diversos cursos de formación en competencias laborales y los cuatrocientos usuarios que pasaron por el proyecto pudieron asimilar saberes de autogestión de su fuerza de trabajo. En cada uno de los usuarios Emilia tiene un amigo que la recuerda con cariño por lo mucho que les aportó a sus vidas. El Centro de Desarrollo Local de Casiano Casas en Rosario construido con los fondos provistos por la Cooperación Extremeña hizo posible que se edificara esta gran obra, mas que por el monto, por la eficiente y transparente administración de su directora. De este trabajo, hemos dejado testimonio junto a Emilia, en el libro próximo a publicarse “El desarrollo local: modelo social de trabajo territorial.” Es por ello que los autores de esta breve semblanza, ambos discípulos de ella, ya que, como dijimos, a los dos nos dirigió y dirige en nuestras tesis doctorales, una de ellas, “Universidad y poder” fue publicada en co-autoría en Argentina y Alemania, impedidos por la distancia de estar junto a Emilia en el homenaje que se le brinda con motivo de su retiro de las aulas, aunque no de la producción teórica y conceptual, quisimos acompañarla con nuestro recuerdo sincero y cariñoso, diciendo presente y expresando en nuestras palabras el orgullo que sentimos de ser amigos de tan insigne educadora. Creemos que Emilia continuará derrochando saber y experiencia, como lo hizo hasta ahora, en nuestra Universidad, como en tantas otras de Iberoamérica, África y Europa, porque estamos convencidos de que su llama no se apagará nunca y su ejemplo será imitado por todos los que aprendimos de ella y junto a ella. A través de estas palabras queremos homenajear a la amiga, guía, compañera de experiencias, pero por sobre todo a la mujer iberoamericana, esa mujer que no claudica en sus convicciones, batalladora, que hace del progreso del conocimiento y la sociedad la divisa de su vida, que ha sido capaz de ganarse el afecto y el reconocimiento de todos los que la conocieron por su calidez humana, por su sencillez, por su inteligencia y su dedicación al trabajo fecundo. Emilia, cuando desde el salón de tu casa mires las montañas, y escuches el sonido de las cigüeñas en esa ciudad de torres desmochadas por una Reina cansada de tanta beligerancia, pensarás que son parte de un pasado majestuoso que se proyecta en este presente de lucha, y sabrás que en cada rincón de Iberoamérica, en cada aula, en cada casa que conociste hay alguien pensando en tu figura señera, que mas que un monumento a la educación es un gigantesco manantial de conocimiento que desde el presente proyecta un futuro mejor para todos nuestros sucesores. Por todo esto Emilia, tus amigos te decimos presente, hoy y siempre. Carlos Alberto Bonantini Torche Víctor Fabián Quiroga Calegari

Será justicia.

Que es la justicia? Para intentar responder a este interrogante es importante realizar distinciones fundamentales, porque una cosa es el concepto de justicia, otra la realidad de la justicia, y otra el imaginario de justicia que tenemos. El término latín referido a la justicia es Iustitia y entre los romanos la justicia se definía como: Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi; por lo que para un pensador romano como Ulpiano la justicia era la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno su derecho". En un sentido amplio la justicia implicaría un conjunto de normas que se corresponden con el buen vivir de una sociedad, de manera de facilitar la interacción de sus miembros. Estas normas constituyen lo que Castoriadis definió como normas heterónomas, ya que no son establecidas por los actores sociales, sino que fueron instituidas por fuera del colectivo social, aun por fuera del tiempo en el que los ciudadanos tienen el deber de cumplirlas. Muchas veces esas normas se vuelven atrasadas y constituyen una irracionalidad social, y de acuerdo al peso específico de los diferentes grupos de poder social son derogadas o entran en interdicción social. Así, en la historia de nuestro país podemos observar que algunas normas irracionales, producto de estructuras e imaginarios sociales que se correspondían a otros momentos históricos perduraron aun cuando la sociedad en los hechos las había vuelto irrelevantes. Ejemplo de ello son las leyes que penalizaban la homosexualidad, la interdicción al divorcio, y mas recientemente la prohibición de contraer matrimonio entre personas del mismo sexo. Otras continúan teniendo efecto sobre nuestras vidas aun cuando la inmensa mayoría las rechace en sus acciones privadas, como por ejemplo la penalización del aborto, la penalización del consumo de drogas, etc. Los sectores mas reaccionarios defienden estas normas arcaicas aun cuando ellas constituyan un sinsentido, porque su ideología permanece atada a esas condiciones socio históricas que originaron las normas (muchas de las cuales surgieron en la época victoriana). Para ellos hacer cumplir normas que avanzan sobre la vida privada y el derecho individual de las personas constituye un acto de justicia , para los que nos oponemos es un resabio de una sociedad autoritaria que si bien pertenece al pasado continúa existiendo en el presente a través de su ideología y sus instituciones. En derecho se define al principio fundamental de la justicia como la equidad, es decir la justicia tendría que tender a que todos tengamos las mismas oportunidades en la vida, y la justicia sería, desde este lugar, el medio del que dispondrían las sociedades para el logro de su equilibrio. Pero existe otra manera de pensar la justicia. En la edad media los conflictos entre las personas se resolvían por vía de la acción. Cuando un Sr. Feudal sostenía un litigio con otro lo resolvían en el campo de batalla, la justicia correspondía a la imposición del punto de vista del ganador. Esta manera de resolver los conflictos era poco operativa en el período histórico en el que la burguesía como clase social revolucionaria necesitaba la institución del Estado como dominio y autoridad en todo el territorio nacional, eliminando las fronteras internas feudales, tan onerosas al comercio y a los negocios burgueses. Es el momento del surgimiento de los Estados Nacionales, en los que los soberanos absolutistas imponen su poder territorial con el apoyo de la burguesía. Por ello era necesario buscar otra manera de dirimir los conflictos, surgen los tribunales, en los que los soberanos delegan la potestad de laudar sobre las controversias de los diferentes actores sociales, ahora en lugar de ser la justicia del vencedor, surge la justicia como institución, que se universaliza a todo el territorio de un Estado Nación, la figura del Juez como representante del soberano, cobra una valor de inapelabilidad, los conflictos se resuelven en el marco del Estado, en base a la interpretación de las leyes, que realiza un funcionario que es investido del poder de “hacer justicia” por el soberano. El problema de este concepto de justicia es que la equidad no es más que una significación social imaginaria, y que la justicia es impartida por personas. Los jueces no son seres extraordinarios que están por encima del colectivo social, sino que son personas social e históricamente situadas, que llegan al lugar que ocupan en el sistema de justicia en función de sus relaciones y pertenencias políticas y por lo tanto todas sus decisiones estarán guiadas por esa pertenencia política de origen. La equidad en la justicia, se transforma, en función de estas condiciones, en una compleja resultante de las relaciones de fuerza existente en la sociedad. En sociedades avanzadas como la inglesa o la norteamericana, que han transitados centurias de estabilidad social y jurídica, al igual que la constitución del capitalismo como sistema económico social dominante, esta relación subyacente a la administración de justicia puede ocultar un poco mas su origen de clase y su función de dominación, es así que el imaginario social hace visualizar a los jueces como un fracción social que esta mas allá de los conflictos de clases y que administra justicia desde una perspectiva objetiva. Nada mas alejado de la realidad, muchos estudios científicamente realizados respecto a la administración de justicia revelan que la misma casi siempre deja caer su peso represivo sobre los sectores mas vulnerables de la sociedad, las cárceles están pobladas de sectores provenientes del proletariado urbano o de los extractos sociales mas bajos de la sociedad. Así por ejemplo en EE.UU. solo los que no disponen de recursos para enfrentar los onerosos procesos judiciales son condenados a la pena capital. Las decisiones de las justicia, en manos de los veredictos de los jueces no son objetivas, se encuentran determinadas por los juegos de presiones que los distintos lobistas ejercen sobre el sistema judicial para poder sacar veredictos a favor de los intereses de quienes los contratan . Tras el concepto de que la justicia humana es falible se oculta el reconocimiento de una verdad de perogrullo, la justicia actual es burguesa y por lo tanto esta orientada a la defensa de las significaciones sociales imaginarias que conformó esa clase social a lo largo de mas de diez siglos de construcción del capitalismo. La significación mas importante es tal vez el carácter sacralizado e inviolable de la propiedad privada, que por otra parte no se constituye en un derecho universal sino en un derecho de los integrantes de la clase social dominante en la sociedad capitalista, de ello da cuenta la confiscación realizada a la propiedad territorial de los pueblos originarios en América y su posterior usurpación por parte de las elites burguesas patricias que se adueñaron de esa propiedad territorial y que hoy la exhiben como propia. En la constitución del imaginario de equidad de la justicia han contribuido los medios de comunicación de masas, que en los hechos constituyen en la psiquis de los ciudadanos una suerte de justicia segunda, a partir de la cual los fallos arbitrarios e injustos de los jueces son legitimados por la acción masiva de los medios de comunicación que posibilitan que la masa social los perciba como justos. Es la acción de las masas desposeídas y su fuerza instituyente la que en general devela el carácter de clase de la justicia y pone en interdicción las significaciones sociales imaginarias de la burguesía. Son las masas de trabajadores, en las calles las que se rebelan contra los órdenes de explotación y ultraje a las clases trabajadoras, que le niegan a la propiedad su carácter sacralizado y arremeten contra los pilares de un orden burgués que desde la caída del socialismo real ha mostrado su cara mas inhumana, y tiende a someter a la miseria a fracciones cada vez mayores de la sociedad, ejemplo de ello es que en la actualidad cuatrocientas mil familias en el mundo son dueñas del cuarenta por ciento del total de los bienes humanos. La evolución de la sociedad capitalista, es la concentración de la riqueza en pocas manos y la conformación de un orden cada vez más injusto en el que el sistema de justicia tiende a ser el actor privilegiado en su sostenimiento. En los países como el nuestro la cuestión adquiere ribetes cada vez más dramáticos, por cuanto, los sistemas de justicia tienen la endeblez propia de todo sistema judicial, pero a la vez acumulan años de falta de institucionalidad democrática. Los juzgados en Argentina, por ejemplo, se hallan a cargo de jueces nombrados por la dictadura militar, que durante años por acción u omisión fueron cómplices del genocidio y para los cuales la administración de justicia significa la defensa de los intereses mas centrados de la burguesía monopólica y reaccionaria. El resultado lo estamos viendo en la actualidad, un grupo de jueces fuertemente vinculados a las prácticas autoritarias del proceso militar que asesinó a miles de argentinos, sostienen los intereses de uno de esos grupos concentrados, el multimedios Clarín, dictando medidas cautelares irracionales que duran eternamente, desoyendo los dictámenes de la Corte Suprema de Justicia y avasallando el sistema político que ellos dicen implementar en sus fallos. Esto se puede realizar porque el sistema clientelar y corrupto establecido por el monopolio mediático, ha sumado a la acción de los jueces, a periodistas, políticos, e intelectuales que con sus discursos tienden a legitimar las acciones de estos jueces corruptos. Es hora que los ciudadanos, como hacen los europeos, salgamos a la calle a denunciar este sistema judicial obsoleto y corrupto, que exijamos la exoneración de lodos los jueces nombrados en dictadura, que cuestionemos desde la desobediencia civil los fallos de ese sistema judicial y tengamos una función instituyente con respecto al sistema de justicia. Hasta la próxima.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Libertad de prensa, libertad de expresión, libertad de pensamiento y libertad.

En los últimos días se han desarrollado una serie de acontecimientos que a mi entender ponen en interdicción el concepto de libertad. Veamos la cuestión, por un lado tenemos la denuncia del monopolio mediático contra periodistas, no es necesario abundar sobre ello ya que mucho es lo que se ha dicho por los medios, solo quiero resaltar que por lo menos algunos periodistas al servicio del monopolio tuvieron la decencia de solidarizarse con sus colegas y repudiar la denuncia del boss Magneto y su banda mafiosa, actitud que paradójicamente no vimos en los políticos opositores que frecuentemente se rasgan las vestiduras para clamar por la libertad de prensa, a lo sumo intentaron enarbolar la teoría de los dos demonios, tratando de hacer aparecer que si Clarín atacaba la libertad de expresión , ello era consecuencia de la violencia del gobierno, de alguna manera, esta posición cobarde e hipócrita de los representantes de los partidos burgueses, apuntaba a defender a los autoritarios del grupo Clarín, si ellos atacan a periodistas no es porque son malos sino porque son atacados por el gobierno. Esta posición de algunos “radicales” como Giudici o Morales, conspicuos miembros del equivalente del “Tea Party” republicano en Argentina, es mucho mas deleznable porque sabemos que lo hacen solo por recibir alguna migaja, expresada en minutos de televisión, del monopolio mediático que apoyó el genocidio. Es necesario dejar algo en claro, estos señores defienden la libertad de prensa, no la libertad de expresión, y para ellos la libertad de prensa es la libertad que tiene la burguesía concentrada, dueña de los monopolios mediáticos, de colonizar y embrutecer el pensamiento de los ciudadanos. En cambio la libertad de expresión, que es mucho mas amplia que esa restringida libertad de prensa, es la posibilidad que tenemos todos los integrantes de una sociedad de decir o expresar lo que queremos a través de la palabra, el arte, la ciencia, etc. La libertad de prensa es en algún sentido, una libertad de expresión que se encuentra limitada a quienes tienen el capital para sostener un medio de prensa, esa libertad es mucho mayor para los sectores concentrados de la burguesía porque cuentan con mayores medios (radios, televisión, diarios, etc.) para llegar a la masa social. En cambio la libertad de expresión se ve permanentemente restringida porque son muy pocos los que tienen medios para socializar sus ideas, y en general el impacto que las mismas tienen sobre el corpus social es relativamente pequeño. Tal vez algunos artistas, (cantantes, plásticos, actores, etc.) algunos académicos o científicos, ciertos políticos, tienen medios para difundir sus ideas en un espectro mayor, pero en general esas voces son acalladas por el peso de la acción permanente de los grandes monopolios mediáticos. Pero sería ingenuo pensar que solo la acción de los medios es la que modela el pensamiento único, sometido, de la masa social. Desde nuestra mas tierna infancia somos educados en las grandes instituciones de control burgués como la familia, la escuela, las iglesias, etc., que van modelando nuestro aparato psíquico de acuerdo a los intereses dominantes en la sociedad y lentamente se va anulando nuestra capacidad crítica y nuestro pensamiento reflexivo, dando lugar a significaciones sociales imaginarias que aunque son heterónomas , estas significaciones son las que nos dicen que para ser feliz es necesario consumir y si es posible productos de marca, que los pobres han existido siempre, que no hay libertad porque supuestamente no podemos decir lo que queremos o viajar al exterior, que tenemos que atesorar bienes y divisas, aun mas allá de lo que podemos gastar en nuestra vida, que tenemos que trabajar duro y sacrificarnos, etc., etc. Entre estas significaciones están aquellas que la burguesía fue construyendo en su largo proceso de instituirse como clase dominante a través de la implementación hegemónica del modo de producción capitalista, siendo la mas importante, tal vez, la institución de la propiedad como inviolable y sacralizada. Así por ejemplo, desde muy pequeño somos educados en el sentido de someternos a las diferentes expresiones del poder, de los padres primero, de los educadores después y finalmente al poder de los empresarios, obstruyendo el pensamiento crítico que nos lleva a considerar primero en que consiste esa sumisión, segundo si es necesario someternos, y tercero, si no existen otros caminos en los que podamos desplegar nuestra personalidad y nuestras ideas en un marco de autonomía de pensamiento. Se nos enseña a tener respuestas a todo, y por lo general esas respuestas son rápidas e incorrectas, así por ejemplo un lector de Clarín, La Nación, o un televidente de TN, Canal 13, etc., asimila las consignas con las que se los bombardea a diario, aun con un cierto matiz progresista, como hacen Lanata, Tenenbaum, Bonelli y otros, pero que ocultan tras de sí, el intento de someternos para que pensemos como la burguesía concentrada quiere que pensemos, es decir que no pensemos y asimilemos lo que ellos quieres que asimilemos. A diario vemos como estos mercenarios a sueldo de Magneto, que se hacen llamar periodistas, nos mienten, falsifican las noticias, nos convocan a manifestaciones espurias para luego decir que son espontaneas, deforman los dichos de los políticos descontextualizándolos, o sesgan la opinión pública entrevistando a personajes comprados o editando los materiales, que no es mas que un eufemismo que implica mostrar lo que les conviene y ocultar el resto. La acción de los medios ha sido tan efectiva que muchas personas creen que, por ejemplo Magdalena Ruiz Guiñazú es una defensora de los derechos humanos, cuando basta con usar el Google y poner “expresiones de Guiñazú en defensa de la dictadura genocida” y aparecerán múltiples artículos de diarios de ella, vídeos en EE.UU., etc., en los que la “campeona de los derechos humanos” alaba a Videla, lo pondera en los países del llamado primer mundo, pontifica sobre las bondades de la lucha contra la subversión (que no es otra cosa que el genocidio de la dictadura) etc. Si se hace lo mismo con Van Der Koy, el “demócrata”, aparece que fue premiado por la dictadura por ser un joven brillante del periodismo y lo mismo pasará con Nelson Castro, Bonelli, Gelbung, Fontevecchia y tantos otros. La acción de los medios hace que lo peor de las personas emerja, como la señora que el 11N se quejaba porque su mucama podía llegar a tener una vivienda propia igual que ella, o los que pedían sushi y champán, o los que incitados por los medios hegemónicos golpearon a periodistas porque suponían que estaban a favor del gobierno. A veces se llega a actitudes fascistas de rechazar a personas como D´Elias o Milagros Salas porque no se soporta el color de su piel. El caso de D’Elias es paradigmático, fue provocado durante largo rato por un “campesino” que después se supo que era un agente de la dictadura, y cuando cansado respondió a la agresión se le indilgó violencia y autoritarismo, la acción los medios lograron que la víctima fuera victimario. En el caso de Salas, una luchadora por los derechos de los humildes, que utilizó los recursos que obtuvo del Estado para desarrollar planes de viviendas, generar empresas de inserción socio laboral, hacer espacios de recreación para los más postergados, etc., la acción de los medios hizo que muchos de los porteños cultivados por el pensamiento reaccionario de derecha, defendieran al bastardo de Morales, y hablaran de ella como “esa negra de mierda ladrona”. También asistimos a un curioso maridaje de la derecha sindical con una cierta corriente sindicalista que se decía progresista, hemos visto dar conferencias de prensa a esa nueva parejita Moyano y Micheli, juntos lanzaron un paro y transitaron todos los medios hegemónicos apoyando a Clarín frente al “ataque del gobierno”. Pero lo más interesante es que Micheli el día del paro enunció un viejo y curioso apotegma de los que es la libertad, en su caso la libertad de trabajo es limitada, según su línea de pensamiento si él llama a un paro todos tenemos que parar, estemos o no estemos de acuerdo con el paro, sino lo hacemos nos obligan con los piquetes y después dicen que el paro fue un éxito, sí, un éxito de autoritarismo y sometimiento a la dictadura de Micheli, este moderno estalinista recurre a los viejos métodos sindicales usando la violencia para lograr sus objetivos, como diría Van Der Koy y Blanc “plomo para Micheli” por su actitud antidemocrática y poco ética. No tengo un diario a mi disposición, no tengo un programa de televisión, solo este blog, y desde acá voy a seguir preconizando la reflexión crítica, con la tranquilidad que me dá que lo hago solo porque es una satisfacción decir y escribir lo que pienso, no me pagan como a los mercenarios de los monopolios mediáticos, no me van a dar un “puestito” en el gobierno, mi premio es que Ud. lector comparta y critique lo que pienso, y que haga lo suyo, si todos nos sumamos a la lucha contra el autoritarismo mediático y apoyamos el estricto cumplimiento de la ley de medios, otra argentina es posible, sino estamos condenados a repetir la historia. Hasta la próxima.