jueves, 22 de diciembre de 2011

La mesa del café.


Los argentinos somos amantes de la charla en el café, eso es un hecho conocido. Pasamos largas horas en los bares consumiendo el famoso cortado y hablando de diferentes temas. El tema no está pre establecido, surge en el momento, el disparador puede ser un comentario, una imagen en la televisión, una noticia en el diario, un libro, una película. A veces la mesa del café es la oficina donde se concretan los negocios, otras el escenario donde se talla un drama o una comedia, una reunión de amantes o un encuentro de novios.
Cuantas veces ha comenzado en ella un romance que terminó en matrimonio, hijo, nietos y en una tarde cualquiera ya ancianos los dos protagonistas retornan a la mesa y la nostalgia los inunda.
Pero, sobre lo que no se ha trabajado es que efectos tiene la tertulia de café  sobre la sociedad en general y sobre la vida cotidiana.
Decimos esto, porque en los últimos años, asistimos a cambios sociales profundos, que tienen que ver, más que con una transformación del sistema socioeconómico, con los grandes cambios culturales, que de la mano de Internet se están dando en nuestra sociedad contemporánea.
Hoy, el ciudadano común, cuenta con un conjunto de medios de comunicación a su alcance, que le permiten potenciar su palabra, penetrar con su discurso, mucho más allá de los límites físicos a los que accede él personalmente.
Por otro lado, desdela obra de Foucault, sabemos que las formas de poder, se han transformado sustancialmente en el seno de la sociedad. El poder además de no residir en un solo lugar (el Estado, la cúspide de una organización) no es una cuestión estática, transita la sociedad, cambia de forma y de contenido, atraviesa diferentes estratos sociales e inviste de poder a diferentes sujetos y grupos sociales de manera situacional y relativa.
Por otra parte, la palabra, adquiere en las sociedades contemporáneas mucho mas fuerza, no solo por la capacidad del discurso de reconvenir al poder, sino porque este efecto de altavoz que le otorgan los nuevos medios de comunicación (celulares, internet, etc.) a  la palabra, hace que la misma resuene mucho mas allá del emisor, que la misma adquiera una autonomía en su navegación a través de los diferentes cuerpos que conforman la sociedad, determinando que cada uno dote a la misma de nuevos significados.
Retrocedamos un poco en el tiempo, imaginemos a un campesino de la Emilia Romagna, alguien que por ejemplo vivía n San Próspero, nuestro campesino hablaba con alguien de su entorno y decía cosas, pero esas palabras no superaban los limitados contornos de la comarca, de esta manera, por ejemplo, alguien que residía en un pueblo vecino, digamos Savigno, no llegaría nunca a escuchar su opinión, la palabra estaba sujeta de la geografía y la distancia.
Pensemos ahora en que un hijo de  nuestro campesino decide migrar en busca de nuevos horizontes, y termina recalando en  América, forma una familia, tiene hijos, uno de sus hijos comienza a trabajar, pero a diferencia de la vida de su abuelo en San Próspero, nuestro muchacho no esta confinado a su pueblo, los nuevos medios de transporte, la movilidad social ascendente, le permiten estudiar, tener estudios secundarios aunque no los complete, y fundamentalmente cambiar de escenarios de vida en pocas horas.
A diferencia de su padre, la palabra de nuestro nuevo protagonista, podrá tener alas y navegar en las alturas instalándose en nuevos interlocutores, en nuevos escenarios, el intercambio discursivo progresará, los discursos, como las etnias se mixturarán y la síntesis crecerá en contenido y diversidad. Además la existencia de nuevos medios de comunicación (la Radio por ejemplo) aumentará sus conocimientos, dilatarán el alcance de sus percepciones, podrá saber en pocos segundos lo que pasa en Bs. As., en Rosario, en Santa Fe. Manejar nueva información, de lugares más remotos (la onda corta le va a permitir conocer lo que pasa en Londres u otros países al instante) enriquecerá su vocabulario y le dará mayor amplitud a sus análisis, algo estará cambiando en su organización conceptual, y ello tendrá efectos sobre la sociedad, ya que nuestro muchacho podrá conocer nuevas ideas, movilizarse por nuevos ideales, pelear por mejorar su condición de vida.
Su voluntad, junto a la de millones de personas generará hechos resonantes que modificarán el mapa político y las nuevas políticas cambiaran los horizontes de visibilidad de él y su descendencia.
Nuestro nuevo protagonista se reunirá en mesas de café pero estos debates intensos, aún contarán con límites para extenderse en el tiempo y el espacio.  La palabra permanecerá anclada a la geografía y podrá, por el momento existir un monopolio de los decires en ciertos sujetos privilegiados de la sociedad (los comunicadores, los políticos, etc.)
El muchacho crecerá, conocerá a una buena mujer y se casará, vendrán los hijos que conocerán una sociedad muy lábil, con cambios profundos, algunos de ellos estudiarán en las escuelas secundarias, mejorará la capacidad de proyectarse sociablemente, y con ello aumentará la movilidad social.
Supongamos que alguno de sus hijos llega a la Universidad,  mejorando el crecimiento intelectual y social de sus ascendientes, este nuevo protagonista se situará en un nuevo plano de la estructura social, al contar con estudios universitarios su horizonte de visibilidad tendrá mayores posibilidades de ampliarse, habrá leído autores y obras que a su bisabuelo eran inaccesibles, podrá discurrir sobre nuevas utopías y se lanzará a las calle en defensa de ellas, No es que sea mas valiente que sus antepasados, es que su conciencia habrá crecido en calidad y cantidad por el mayor acceso a la cultura que la apertura social le habrá brindado.
Pero no solo por los mayores conocimientos sentirá que su palabra tiene un poder de penetración en la trama social, sino porque se sentirá que la misma crece en sus posibilidades de transmisión, ahora existen nuevas redes comunicacionales que le permiten llegar mas lejos, conectarse con otras experiencias, influir a mayor cantidad de personas. El efecto combinado del desarrollo de su capacidad crítica y la extensión artificial de los alcances de su percepción y la penetración en la sociedad global de su palabra, otorgarán a su discurso un potencial inédito en la sociedad humana, ahora él podrá conectarse con sus pares al instante, enterarse on line de lo que ocurre en la plaza Tian Nam Men , discutirá el valor y la realidad de la Invasión a Irak, tendrá conocimiento de la crisis global en el mismo momento en que empieza a desarrollarse, sabrá lo que discuten sus representantes al momento mirando la sesión parlamentaria (la de la resolución 125 por ejemplo), en definitiva tendrá a su disposición una masa de información, que a la vez podrá operar como obstáculo en su análisis por la dificultad de nuestro cerebro de procesar magnitudes infinitas de información que llegan a nosotros en cada momento.
Se psiquis reaccionará aplicando un criterio selectivo crítico de la información que lo inunda o asimilando acríticamente la misma, dando crédito a los que ve o escucha en TV en los diarios, etc.
¿Cual era el tamiz confrontativo que le brinda la posibilidad de controvertir sus propios criterios, de separar la paja del trigo, de analizar sus análisis y reveer lo que piensa?
Nuestra psiquis constituye, además del medio para poder asimilarnos a la experiencia cotidiana en la que  nos desenvolvemos, la herramienta de poder que nospermite discriminar lo que nos pasa, lo que nos llega, lo que ocurre en nuestro alrededor.
Pero este trabajo intelectual no lo puede hacer en soledad. Los seres humanos, somos seres sociales, construimos nuestras vidas en sociedad y somos a la misma vez producidos por la misma y productores de lo social.
Nuestra existencia se desarrolla sobre la base del intercambio que realizamos con los otros que están en nuestro entorno inmediato y mediato. Necesitamos de nuestros interlocutores para afirmarnos como sujetos, y construimos nuestra subjetividad en el proceso de intercambio social.
Nuestra psiquis produce las formas de subjetividad individual, que no es otra cosa que la manera que cada uno de nosotros se apropia de la subjetividad social construida por todos los integrantes de una determinada sociedad, simultáneamente, en ese proceso de apropiación intervenimos en los procesos sociales de construcción de subjetividad colectiva.
En este punto, volvamos a nuestra mesa de café. En ella podemos describir la siguiente escena, dos o mas amigos que se encuentran en un espacio común de intercambio. Que intercambian, información, no importa la veracidad de la misma, no importa la fuente. En el proceso de intercambio se modelan opiniones, se modifican percepciones, se sostienen posturas, se antagoniza, se comparte, se recrea.  Tampoco importa mucho saber quien tiene razón, si alguno convence al otro, si existe una síntesis, lo que si importa, es que en ese proceso ninguno de ellos sale igual a como entró. Lo sepa o no, en su interior, el procesamiento de la información recibida, impactará en su subjetividad, reorganizará  sus conceptos (por muy mínimo que esto sea) y  alterará sus experiencias tanto en la manera de percibirla, como en la forma de pensarlas produciendo nuevas formas de raciocinio que contendrán las anteriores y parte de aquello que participó del debate en la mesa de café.
Ahora bien, y esto es lo mas interesante, la mesa de café constituye además un analizador de la vida social de los argentinos, un lente a través del cual podemos investigar los cambios de las formas de pensamiento que se dan en nuestra sociedad.
Cuando nuestro protagonista se vaya de la mesa y se reintegre a los múltiples espacios de su vida cotidiana, a diferencia de su abuelo, dispondrá de una multiplicidad de medios de comunicación a través de su celular o computadora (un blog, twitter, Facebook, etc.) para relanzar aquello que construye en su interioridad, al mundo global. La palabra de tu bisabuelo no podía ser escuchada mas que por un puñado de paisanos que vivían en su mismo espacio físico, en cambio la suya puede llega a la China y ser analizada por un actor remoto permitiendo poner en contacto experiencias diferentes y subjetividades distintas.
Veamos algunos ejemplos, cuando la bomba de Atocha el gobierno de Aznar responsabilizó a ETA del atentado tratando de ocultar que el mismo era una retaliación de su política beligerante en Afganistán, la oposición utilizó los mensajes de celulares para difundir quienes eran los responsables del atentado, “que no fue la ETA, que fue Al Qaeda” decían los mensajes, el resultado, el P.P. perdió una elección que creía ganada, en nuestro país un minúsculo programa de la televisión pública, 678, pudo romper el muro informativo con el que los monopolios mediáticos separaban al gobierno de Kirschner de la opinión de buena parte del electorado. Logró reunir en una auto convocatoria por Facebook a mas de quince mil personas en Plaza de Mayo en apoyo a la propuesta periodística que ponía en interdicción, no solo a la información de los medios hegemónicos, sino también a periodistas como Lanata, Bonelli, Ruiz Guiñazú, Grondona, Majul, etc. que constituidos en los comunicadores del monopolio mediático, usaban un cierto prestigio anterior, trabajando para intentar obstaculizar el proceso de cambio que se viene gestando en la sociedad argentina y cuyos logros fundamentales son la ley de medios, los juicios a los genocidas, el pase de las AFJP al Estado, el matrimonio igualitario, el estatuto del peón rural, las mejoras a los jubilados, un crecimiento record del 8% anual o mas del PBI, la recuperación de millones de ciudadanos en situación de extrema pobreza, el incremento de la participación del os niños y adolescentes de familias vulnerables en la escuela, la ruptura con el FMI, el aumento de las reservas hasta casi 50.000 millones de dólares, el aumento de obras de infraestructura, la disminución de la deuda externa en términos de PBI, los aumentos de la producción y el consumo, etc.
678 no es solo una construcción de una productora o de sus periodistas, es una producción social de una colectividad de ciudadanos que mantienen una nueva relación con los mass media, que son capaces de ver críticamente lo que estos dicen, que pueden tamizar la información y reflexionar sobre lo que dicen y que pueden tener mayor capacidad crítica autocrítica. Pero además es un enlace entre la mesa de café a la que vamos todos los días con esa gigantesca mesa de café que se construye día a día en la realidad cotidiana de esta Argentina que con errores y aciertos comienza a alumbrar.
Hasta la próxima.


lunes, 19 de diciembre de 2011

Sobre el transporte urbano.


Hablar del transporte constituye un problema complejo. Por un lado la cuestión remite a un punto de vista ideológico, que tiene que ver con la concepción del Estado, por el otro es un problema técnico que afecta a diferentes estructuras de organización social.
Comencemos el debate por el primer punto. El tema del transporte urbano de pasajeros (a este problema hacemos referencia) se inscribe en el debate sobre los límites del Estado.
Existen dos concepciones diametralmente opuestas, en el marco del sistema capitalista, respecto a la manera de gestionar el Estado. Por un lado, el neo liberalismo sostiene que el Estado debe ser mínimo, la ilusión del Estado barato a la que hacia referencia Marx. Este Estado mínimo es un Estado que solo debe dedicarse a las funciones que los privados no pueden ejercer, por ejemplo la seguridad.
Sería un imposible que el monopolio de la violencia para reprimir el delito, o el monopolio de la administración de justicia estuviera en manos de privados.
Cuando la justicia no era monopolio del Estado, en tiempos feudales, los nobles dirimían sus controversias por medio de la espada y ganaba el más fuerte u organizado. La instalación de los tribunales como lugar en el que se ventilan los pleitos es relativamente moderna y remite a la época de la constitución de los Estados Nacionales, es decir el momento de las monarquías absolutas que desarrollan la unidad nacional borrando las fronteras internas y colocando en manos del monarca el cobro de los impuestos, las regulaciones judiciales, etc.
Otro de los puntos que se reconocen como obligación del Estado desde el neo liberalismo, aunque no con la fuerza del primer tópico son la salud y la educación, y digo no con la misma fuerza porque muchos liberales entienden que la iniciativa privada debe hacerse cargo de estas funciones.
Para el neoliberalismo el resto de las relaciones sociales caen en la órbita del mercado, y es este el gran regulador social, el Estado no puede ni debe intervenir regulando los mercados laborales, el intercambio económico, no debe tener empresas ni regular los servicios públicos a los que necesariamente ve como patrimonio de los actores privados.
La gestión del Estado a partir de las ideas liberales ya ha tenido una larga experiencia de fracaso social y éxito económico para los burgueses. Cuando se privatizó aerolíneas se la regaló a empresarios inescrupulosos (Iberia incluido) que la vaciaron y la llevaron a la quiebra, cuando se les entregó los ferrocarriles a los privados se eliminaron casi todos los servicios de pasajeros, cuando el transporte se pasó en las ciudades a manos privadas además de ser malo y deficiente fue caro y los sufrieron los trabajadores que debían utilizarlo, cuando la energía estuvo en manos de los empresarios privados el servicio fue malo y caro, cuando la previsión se le entrego a los financistas (AFJP) se quedaron con los aportes de los trabajadores en concepto de comisiones leoninas e hicieron negociados en la inversión de los fondos favoreciendo a grupos mediáticos como Clarín, cuando se les entregó el servicio de obras sanitarias no solo empeoró y se encareció, además tuvieron que devolver las empresas al Estado por estar muy mal administradas, cuando Macri se hizo cargo del Correo Argentino se perdió una empresa de servicios muy buena y terminó quebrándola y devolviéndola a manos del Estado, y podríamos seguir con los cuando muchas veces mas.
Desde el otro extremo encontramos a los que piensan que si bien una economía totalmente en manos del Estado no garantiza la equidad y el desarrollo de todos los ciudadanos, es necesario concebir un Estado que tenga funciones regulatorias en cuestiones que son básicas para el funcionamiento de la sociedad.
El fracaso de las economías totalmente estatales, fue notorio en los llamados socialismos reales, sobre todo en relación a la calidad de los de lo producido, a la eficiencia de la administración empresarial, a cuestiones que tienen que ver con el management de los recursos humanos, a la igualdad de oportunidades, al premio a la dedicación y el esfuerzo, etc.
En algún momento la izquierda deberá debatir porqué estas economías derivaron en formas sociales que lejos de eliminar la injusticia profundizaron las brechas existentes en las sociedades como son el caso de Cuba y China, o porqué evolucionaron hacia formas de capitalismo salvaje, con aristas mafiosas e improntas autoritarias como el caso de Rusia o los países del este Europeos.
Es un debate acerca del carácter y la forma de desarrollo progresivo de las sociedades, de la importancia de la cultura y las formas de conciencia en la transformación de las mismas, de los ritmos  y de los actores de la transformación y de las formas de construcción democrática igualitaria y solidaria.
Pero mientras ese debate se da, debemos atender a los problemas que nos plantea la vida en el capitalismo, que hoy por hoy constituye el único sistema económico existente en el mundo.
En este punto, lograr mayores niveles de igualación social, de inclusión dentro del sistema capitalista, exige un rol mucho mas activo del Estado.
El estado no puede limitarse a la seguridad pública y la administración de la justicia (como pretenden algunos liberales), debe entender acerca de una cantidad de funciones que le permitan equilibrar la sociedad.
Entre estas funciones están la regulación del mercado laboral, la dotación de una educación general y gratuita para todos los ciudadanos y que además sea diversificada y atienda a las necesidades de le los mercados laborales, de manera de aumentar la inclusión social. Tiene que constituir un soporte defensivo a las inequidades que cometen los empresarios y las organizaciones con los trabajadores siguiendo el principio de la defensa del mas débil y tiene que ser un promotor del empleo y el trabajo garantizando mayores oportunidades laborales para todos, sobre la base de trabajo genuino que permita satisfacer todas las necesidades sociales de los trabajadores.
Ya hemos hecho referencia a la importancia de la intervención del Estado en la educación garantizando la igualdad de oportunidades para todos en materia educativa, pero también debe garantizar la salud de la población, sobre todo de los sectores mas vulnerables de la sociedad que tienen el derecho inalienable de contar con la misma atención médica que puede tener el mas pudiente de los ciudadanos. Para ello debe intervenir en el mercado de salud garantizando, por medio de efectores públicos de diferentes complejidades, instalados donde la gente vive, que todos tengan el acceso garantizado a la atención en salud y a los medicamentos prescriptos.
El estado debe regular y administrar todas las empresas de servicios esenciales para la población, como la energía, las telecomunicaciones (incluidos los medios de comunicación masiva), los servicios de saneamiento ambiental, los servicios postales, la previsión social y ya entrando en nuestro tema los medios de transporte, tanto interprovinciales como locales.
Veamos la cuestión del transporte. Durante la década menemista y el gobierno radical de De La Rúa se privatizaron los medios de transporte, ello implicó la eliminación de ramales ferroviarios por no ser rentables, supuso poner el transporte de pasajeros en manos exclusivamente privadas, con los cual las rutas se sobresaturaron de camiones y colectivos. Además los pasajes de ómnibus sobre la bases de prácticas monopólicas se hicieron inalcanzables para los mas vulnerables y el transporte de mercaderías creció exponencialmente en rutas y autopistas.
Se hicieron grandes negociados con los sistemas de peajes que además de empeorar el estado de las rutas, incrementando el nivel de accidentes viales, encareció la circulación de los ciudadanos.
En las ciudades ocurrió algo parecido, los privados instalaron desde los años sesenta, cuando se hicieron cargo de los transportes urbanos sistemas de desplazamiento urbano de muy baja calidad, muy poco confortables y excesivamente caros, y si en algunos lugares no se incrementaron, como el caso de Bs. As. Fue por los subsidios que el Estado les brinda a los empresarios, a las empresas de peajes, etc.
Además en las ciudades asistimos al incremento de la masa de vehículos que han ingresado al sistema vial, que solo en el último año son mas de 700.000 y que han tenido un número de ingreso superior a los 500.000 vehículos anuales en los últimos diez años.
El resultado es que tenemos ciudades con tránsito caótico, sobresaturado de vehículos y con tremenda polución ambiental porque los mismos circulan a base de motores a explosión mayoritariamente.
Cuando uno recorre las grandes capitales europeas observa una serie de condiciones importantes  con respecto al transporte.
En primer lugar es un transporte limpio, confortable y accesible a los ciudadanos. En el sistema de transporte de Madrid observamos que el pasajero viaja en coches con aire acondicionado y calefacción, con todas las comodidades cubiertas, frecuencias cortas entre coche y coche y con un sistema de pago que lo hace accesible a todos.
El ciudadano normal paga por todo el mes un abono que en la sección B1 que incluye localidades aledañas a Madrid no supera los 70 euros. Con ese importe puede viajar dentro del radio prefijado todos los días, todas las veces que desee, tanto en micros como en el metro (subterráneo).
Todo el sistema de Metro esta monitoreado por cámaras de televisión y cuenta con personal de vigilancia en todo el recorrido. La red de Metro de Madrid se completa con un sistema ferroviario de excelencias, denominado cercanías, que se articula con el sistema de Metro y el de Ómnibus. La ciudad además cuenta con una serie de autopistas que son anillos concéntricos que permiten vincular puntos opuestos sin tener que acceder al cetro de la misma. Además en las estaciones de las poblaciones aledañas a Madrid hay gigantescas playas de estacionamiento para que los usuarios estacionen sus vehículos sin costo.
Que conclusiones sacamos de estas cuestiones. En primer lugar que el transporte urbano e interurbano debe estar en manos de los Estados municipales y provinciales, para los que, garantizar un trasporte de calidad, rapidez y eficiencia es una inversión y no un gasto. Debe tener sistemas de cancelación que permitan un fácil acceso del usuarios a los mismos y deben ser confortables para motivar su uso.
En segundo lugar deben ser subterráneos en la mayor medida posible. Una red de transporte subterránea es más rápida y más limpia. Podría decirse que en Rosario por ejemplo no hay un componente poblacional que garantice su instalación. Pues bien esto es falso, porque al ser una inversión, no es esperable un rédito directo, el rédito reside con logros indirectos, por ejemplo disminuir la cantidad de vehículos privados que llevando en general una sola persona, dificultan el flujo vehicular en la ciudad. Al disminuir la cantidad de autos, se mejora el flujo de tránsito y además se disminuye la contaminación, y ese efecto es mayor porque al ser subterráneo ni siquiera contamina auditivamente (si uno se sienta en un bar de cualquier esquina céntrica en la vereda es casi imposible hablar por el ruido ambiente).
Frente al argumento del costo y de la baja circulación de pasajeros por km en Rosario se debe considerar que, empezar hoy una red de subterráneos, es dar solución a un problema a veinte o treinta años en el horizonte de visibilidad, es planificar para el futuro. La pregunta sencilla es, porqué en Bs. As. a comienzos del siglo XX se comenzó la red de subterráneos, si se hubieran tenido en cuenta los criterios mencionados nunca se hubiera iniciado y si no se hubieran tenido en cuenta luego no se habría detenido y hoy no existiría en Bs. As. el caos de transporte que existe.
Por lo tanto existen algunas medidas para tener en cuenta con el tema del transporte urbano. 1) El transporte urbano debe estar en manos del Estado Municipal; 2) El mismo debe tener el criterio de inversión tanto en infraestructura como en costo para el usuario, porque el interés es facilitar el transporte barato, rápido y cómodo del usuario; 3) El sistema de transporte debe ser limpio, no contaminante, respetando el ecosistema y la salud de la población, 4) Para cumplir con estos criterios el transporte urbano debe ser fundamentalmente subterráneo y auxiliado por un sistema tranviario de superficie y un sistema de autovías de enlace; 5) El sistema de trasporte urbano debe ser complementado con un sistema de transporte de cercanías que una las poblaciones aledañas con las grandes ciudades y que se vincule al llegar a las ciudades con el sistema de subterráneo.
Estos criterios son los que se pueden observar en los países llamados desarrollados en los que impera un espíritu de resolución técnica de los problemas y no la administración clientelar de los lugares técnicos a que nos tiene acostumbrada la política vernácula, que privilegia la colaboración de militantes ineptos para las funciones técnicas antes que a técnicos especializados en las funciones públicas.
Hasta la próxima.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Discurso y poder. Los usos intelectuales de los intelectuales del poder.


En esta comunicación quiero que reflexionemos un poco más sobre la íntima relación de los intelectuales y el poder[1], profundizando los usos intelectuales que al no poder desmarcase de sus ideologías o intereses tratan de justificar lo injustificable
Recordemos el concepto de intelectual en el sentido de considerarlo como alguien que vive del pensamiento, que ejerce la reflexión crítica autocrítica.
Un verdadero intelectual es un impugnador de lo existente, alguien que llega a impugnar sus propios dichos y conceptos porque su rol es, como dijimos arriba, la reflexión crítica autocrítica.
Cuando el intelectual deja de revisar sus propios conceptos y adhiere mecánicamente a lo que dijo o a los intereses que representa, deja de serlo, pasa a ser un escriba de los intereses a los que se ha abonado.
Voy a tomar algunos ejemplos paradigmáticos, intelectuales y políticos, que ponen de manifiesto estos usos justificadores de los intereses que sustentan.
Fernando Iglesias, que en realidad es un simple político de baja monta aparentando ser un intelectual, dijo en un programa televisivo que la crisis Europea es una crisis de éxito, comparando Europa con la Argentina, que en su acrítico seguimiento de la Gurú del fracaso nacional (Lilita Carrió) marcha indefectiblemente al desastre.
El razonamiento de Iglesias pareciera decir que en algún momento la Argentina va a entrar en crisis, ahora, en un año, en diez años, y por supuesto, tiene altas posibilidades de atinar, ya que el capitalismo es un sistema económico cíclico que se desarrolla de crisis en crisis, solo habría que informarle a Iglesias que la distancia entre ciclo y ciclo es variable y responde a una multiplicidad de factores económicos, sociales, psicológicos, ambientales, etc., que hacen que la predicción de las crisis sea muy problemática. Por ejemplo si algún economista hubiera afirmado en 2002 que la Argentina iba a tener diez años de crecimiento positivo seguramente se hubiera constituido en el hazmerreír de sus colegas. Estimado Iglesias cuidado, puede envejecer anunciado crisis que nunca lleguen.
Además no existen crisis de éxito y crisis de fracaso, las crisis siempre implican una convulsión en los sistemas sociales, en ellas hay ganadores y perdedores, en ellas hay reparto de los activos sociales y económicos; y mucho sufrimiento de los seres humanos, sino que Iglesias le pregunte a los griegos como están, si están desbordantes de éxito. Como su jefa, augura lo que no es, total no tiene nada que perder, lo que sí es seguro que Iglesias tampoco tiene nada que aportar a la sociedad, salvo su cuota de soberbia gigantesca. Le recuerdo que Carió en un disparate similar dijo que en el bicentenario la gente salía a la calle con alegría y felicidad porque estaba mal, claro cuando Cristina sacó el 54% no se animó a repetir el dictamen, hacer el ridículo dos veces es mucho, aunque la Coalición Cívica y sus líderes ya se han acostumbrado al ridículo, sobre todo con el 2% de los votos en octubre luego de ser la segunda minoría en el 2009.
Dejemos a Iglesias y su idea de que si él iba en segundo término en la lista de diputados de la Coalición Cívica las masas iban a votar a este partido masivamente, y pasemos a un intelectual adherido al pool de intelectuales de los grupos monopólicos mediáticos, Roberto Gargarella, Jurista y Filósofo. Titular del Seminario de Teoría Institucional y Filosofía Política quien en Clarín del  8/12/2011 decía y cito textualmente:
“Las unidad del discurso puede ser entendida en determinadas organizaciones jerárquicas (desde las Fuerzas Armadas a una empresa), pero es más riesgosa en una institución conformada por investigadores”.[2]

Es curioso que una persona que dicta un seminario de Teoría Institucional no sepa diferenciar entre organización e institución. Confunde ambos términos y los utiliza sin rigor conceptual. La institución es la carga normativa que atraviesa las organizaciones, una institución es aquello que se instituye y que por la fuerza de la institucionalización determina las conductas y acciones de los miembros de una organización, que a la sazón es la base material en las que circulan las instituciones. La salud en una institución que determina el funcionamiento e diversas organizaciones tales como el hospital.
Es correcto hablar de organizaciones jerárquicas, pero es incorrecto decir que existe una institución conformada por investigadores, ello es una organización.
Pero lo preocupante de Gargarella no es esto, sino lo que afirma y lo que oculta. Ubiquemos al lector, el CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones  Científicas  y Técnicas) dictó una resolución en la que solo puede hablar en nombre de la organización quien es su representante. El resto de sus integrantes habla en nombre propio como integrantes del organismo. Esto es una cuestión de la organización discutible pero organizacional.
Lo grave es que Gargarella dice que la unidad de discurso es aceptable en determinadas organizaciones tales como las fuerzas armadas o las empresas. Pregunto porque las FF.AA y las empresas tienen que tener unidad de discurso, y no el CONICET. Si extendemos a toda la sociedad, este concepto democrático y antiautoritario, deberíamos negar a las empresas la posibilidad de tener un discurso organizacional único y permitirles a sus trabajadores que hablen en nombre de la empresa. Desde un punto de vista económico ellos son más dueños de las empresas que sus propietarios, porque ellos son los auténticos creadores de valor en las organizaciones.
En el sistema capitalista las organizaciones son jerárquicas, ello significa que sus actores  tienen asignación de roles y funciones de acuerdo a su estatus organizacional que ocupan. El CONICET es una organización jerárquica, tanto como las FF. AA. o las empresas.
Veamos una cuestión fundamental en el funcionamiento del CONICET, para entrar a la carrera del investigador científico de esta organización, los jóvenes, deben presentarse a un concurso en el que entregan sus antecedentes, un proyecto de investigación y proponen un director. Si ingresan luego de pasar la prueba de evaluación en la que dictaminan pares expertos sin otro límite que sus antecedentes y su criterio (a veces muy arbitrario) deben investigar bajo las órdenes de su director. El dirigido se debe subordinar al director si quiere proseguir su carrera hasta que se lo autorice a no tener director y allí el podrá llegar a ocupar el lugar de poder que se les reserva a los investigadores formados. Pero para ello deberá ser obediente de lo que su director diga durante varios años. Le pregunto a Gargarella ¿acaso esto no es una organización jerárquica?, ¿no es acaso una organización más jerárquica que algunas empresas?.
En este marco, la determinación del presidente del CONICET va en línea con la organización jerárquica a la que representa y constituye una manera de ordenar la representación de la misma. Ello implica que en el CONICET no haya pluralidad de opiniones, no lo creo ya que en el mismo hay investigadores de todos los sectores políticos y sociales que expresan sus opiniones en los diferentes foros científicos y en la sociedad civil sin ningún tipo de restricciones.
De lo que habla el comunicado es de la unidad del discurso oficial, el resto de los discursos que atraviesan a la organización continúan siendo plurales. Muy distinto a lo que pasa en los medios monopólicos (que son empresas) a los que Gargarella les otorga el derecho a ser jerárquicos. Allí la unidad de discurso organizacional existe, y vaya que existe, nadie puede, no solo opinar en nombre de la empresa, sino no se puede opinar en nombre propio (y esto si es peligroso porque los medios son formadores de opinión, cosa que Gargarella no dice) sino son despedidos como ocurrió recientemente a un periodista cultural de La Nación por elogiar a la película sobre Eva Perón.
Otro ejemplo de un uso confabulativo de ciertos intelectuales, que lo vemos en las críticas al Instituto de Revisionismo Histórico creado por el gobierno.
Vamos por partes, pretender que la historia es objetiva es un disparate, alguien dijo alguna vez muy ácidamente que la Historia es una novela con pretensiones de Ciencia. La historia es un ejercicio de la memoria, y como toda memoria es una reconstrucción, no son los hechos tal como ocurrieron sino una reconstrucción de esos hechos realizados por una persona, en un contexto diferente y por lo general en un tiempo distinto, que además de escribir es una intelectual que adhiere a determinadas corrientes políticas y de pensamiento, y lo quiera o no cuando reconstruye agrega notas a la escena que dibuja. El “historiador” es una escritor que tiene el derecho de incluir y excluir de su obra lo que se le plazca, en definitiva es su visión de la historia, y es un error hablar de verdades históricas (estas si constituyen instituciones) porque cuando un relato adquiere fuerza de “verdad” está respondiendo a los intereses hegemónicos de la sociedad, se está instituyendo como relato de verdad y pasando a ser una institución que modela la mirada de esa generación respecto a los hechos.
Crear un Instituto de Revisionismo Histórico no es más que un acto político, un acto de poder, que intenta dar mayor espacio a una mirada específica de un sector social respecto a lo acontecido en un espacio territorial en el pasado.
Puedo no acordar con la opinión de Pacho O’ Donnel sobre Rosas, para mi Rosas fue un tirano oscurantista que retrotrajo la enseñanza a los formatos coloniales negando la enseñanza de las ciencias en la universidad y permitiendo solo las carreras de Derecho, Medicina y Teología, pero eso es parte del debate sobre la historia, lo que no puedo negar es el derecho de este intelectual a hacer la Historia  que pretende y a crear una organización que agrupe a los que piensan como él. Eso sí que sería ser autoritario, debatir por medio de la exclusión física, que tanto dolor trajo  los argentinos en el pasado.
Otro ejemplo es el inefable Pepe Eliaschev, este ganso vestido de periodista inteligente conmueve por la estupidez crónica de sus comentarios. En el programa de Leuco afirmó que existía más inseguridad por el crimen de cuatro mujeres y acometió contra uno de los mayores juristas de nuestro país, Zaffaroni. Don Pepe, la inseguridad es un problema eterno en la sociedad de clases, pero querer hacer pensar que porque hay crímenes hay más inseguridad es una tontería. Hay crímenes pasionales, crímenes económicos, crímenes sociales, genocidios, no todos los crímenes son responsabilidad del gobierno, o de la falta de políticas de seguridad, sino caeríamos en que el mundo es inseguro, hasta en Suecia hubo un magnicidio, en EE.UU. hay crímenes a mansalva, lo único que le pido es que trate de ser un periodista opositor serio y no un papanatas diciendo tonterías, y se lo digo con el derecho que me da ser un ciudadano al que sus dichos ofenden en su inteligencia.
Como vemos existen usos justificadores de ciertos intelectuales que detrás de una máscara de progresismo tratan de construir los escenarios que les interesan a los medios hegemónicos de poder, nuestra obligación social es debatir con ellos y producir un efecto de visualización de este entramado político-intelectual-periodístico para que todos podamos tener un pensamiento auténticamente autogestionario.
Hasta la próxima


[1] Intelectuales, política y poder. Publicado l 13/06/2011 en este blog
[2] Gargarella R. Jurista y Filósofo. Titilar del Seminario de Teoría Institucional y Filosofía Política. Clarín del  8/12/2011