jueves, 27 de diciembre de 2012
Los Unos y los Otros
Quiero invitar al lector a un pequeño ejercicio de discriminación. Lo invito a que se pregunte quienes son los Unos y los Otros, definiendo por los Unos a los que sostienen la oposición, que se definen como anti K y los Otros a quienes se definen expresamente como K o que sostienen aspectos del proyecto del gobierno.
Se trata de ver que trayectorias tienen, que hicieron durante la dictadura, a quienes apoyaron, que papel político tuvieron, que ética sostienen, etc.
Empecemos por los Unos.
El Uno tal vez más importante es Eduardo Duhalde. Durante años fue protagonista de la política argentina, desde que era intendente de Lomas de Zamora, mantuvo estrechos lazos con los militares y fue uno de los apoyos de la dictadura. Durante el gobierno neoliberal de Menem fue su vicepresidente y partícipe de la mesa chica de los años noventa, luego gobernador de Buenos Aires y finalmente el representante de la derecha al caer De La Rúa. Con vínculos nunca desmentidos con Yabrán y muchos Otros personajes de la derecha mafiosa Argentina, Duhalde y su mujer son representantes dilectos de la derecha eclesiástica con un pensamiento muy cercano al Opus Dei, partidario de la mano dura, no trepida en criticar la política de enjuiciamiento a las juntas.
Francisco de Narváez, su familia era propietaria de casa Tía, uno de los mayores centros de explotación de las jóvenes trabajadoras que se desempeñaban en la empresa en condiciones claramente vejatorias. Dueño de Canal 2 de la Plata, no trepidó en echar a periodistas por “le preguntaron mal”. Tiene estrechos vínculos con la derecha agraria.
Y hablando de la derecha agraria, LA Sociedad Rural Argentina, es una opositora tenaz al gobierno de Cristina, recordemos que en su pasado se cuenta la usurpación de tierras de los pueblos originarios luego del genocidio cometido por el augusto General Roca, son los mismos que figuraron entre los patricios argentinos desde los albores de la nacionalidad, siempre tuvieron una constante, tienen las manos bañadas en sangre de los luchadores libertarios, como durante la huelga de la Patagonia en 1919 o en la última dictadura militar.
Lililta Carrió, que decir de esta representante de la derecha católica, afecta a transitar con grandes crucifijos, reaccionaria hasta la médula, con un delirio místico que la hace sentirse una diosa pontificando desastres que nunca ocurren. En algún momento engaño al electorado con un discurso fascista a favor de los pobres que penetro en la masa con la permanente ayuda del multimedios.
Mauricio Macri, de quien su progenitor dijera “mi hijo es un pelotudo”, es un petimetre que no puede ser un ideólogo de la derecha porque no tiene la inteligencia suficiente, basta caminar la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para ver el desastre que es como gestor, edificios que se caen, calles llenas de basura, inundaciones, aumento del ABL y otros impuestos, y la lista de fracasos del lord mayor de Bs. As. sería eterna, solo tiene una virtud, miente y le echa a los otros la culpa de sus errores.
No debemos olvidarnos de los radicales, eternos candidatos a no terminar los mandatos y a dejar el país en crisis. Algunas veces por acción de los militares genocidas como en el caso de Irigoyen o Illía, otras por acción de la derecha peronista en alianza con el gran capital que se aprovechó de los errores de Alfonsín, y finalmente con De La Rúa donde se demostraron como un partido de la derecha más neoliberal de nuestro país. El sector dominante en el partido es hoy el mismo que encumbró a De La Rúa, con personajes tales como Gerardo Morales que es el empleado del mes del multimedios Clarín y que defiende cuanta causa reaccionaria anda dando vuelta, y cuando tiene tiempo ataca a quienes defienden los intereses de los sectores más vulnerables; Ricardo Sanz y Julio Cobos de los que no hay que decir nada ya que su propio discurso y práctica a favor de las políticas más reaccionarias de derecha son archi conocidas, Silvana Giudici que es otra de las empleadas del mes del grupo monopólico mediático. En definitiva, la UCR ha descartado a sus mejores cuadros progresistas como Federico Storani, Jesús Rodríguez, Leopoldo Moreau, etc. y entronizado a los mejores interlocutores de la burguesía rapiñera y prebendaría que nos condujo al desastre en 2001.
En el campo del sindicalismo encontramos a un ex socio del gobierno, Hugo Moyano, que fuera miembro de la Juventud Sindical Peronista, que en los años 70´fuera tristemente célebre como fuerza de choque de la derecha peronista y que luego evolucionara hacia posiciones más combativas, parece haber vuelto por sus fueros aliándose con lo más corrupto y facineroso del sindicalismo burocrático representado en Barrionuevo y el Momo Venegas, el primero célebre por su frase “tenemos que dejar de robar por lo menos por dos años” , el segundo muy famoso por su sociedad con las explotadoras y sanguinarias patronales agrarias, junto a ellos aparecen dos personajes muy interesantes, el dirigente de F.A.A. Eduardo Buzzi, quien se alía con cualquiera que le dé algún rédito político, sea de derecha como la Sociedad Rural, o de “izquierda” como Pablo Micheli, otra predicador del sindicalismo clasista y combativo, pero que pareciera que ahora los clasistas y combativos son Venegas, Barrionuevo, Sociedad Rural, Cecilia Pando, etc., con quienes desde hace un tiempo camina delicadamente de la mano como novios esperados.
Completan el cuadro de los Unos, periodistas como Jorge Lanata, vendido al grupo monopólico Clarín por la modesta suma de $680.000 mensuales y que desde entonces es un propagandista anti K, claramente girado a la derecha el inefable Lanata defiende sin pudor a cuanto político de derecha le indica Magneto, su patrón y se ha juntado con tipos como Majul, personaje execrable del periodismo, a Wiñazki, que no trepida en mentir sobre cualquiera según sea la orden de sus amos, así por ejemplo dijo que Fito Páez había cobrado $100.000 por actuar en el acto del 9 de noviembre cosa que era falsa y que nunca rectificó. Entre los periodistas de los Unos encontramos a célebres propagandistas de las dictaduras militares que se sucedieron desde el 55´ como Joaquín Morales Solá, Magdalena Ruiz Guiñazú, Mariano Grondona, Roberto García, Chiche Gelbung, Alfredo, el director de Perfil Jorge Fontevecchia, los Bartolomé Mitre y la familia Saguier dueños de “La nación y tantos Otros, hoy reciclados como democráticos y preocupados por el hambre y la pobreza en argentina. También se suman ex “izquierdistas” como Alfredo Leuco, Beatriz Sarlo o el inefable miembro de la derecha payasesca y paqueta Pepe Eliaschev.
No nos olvidemos de la eterna defensora de los genocidas Cecilia Pando o del neo nazi argentino Alejandro Biondini conspicuos asistentes a las marchas opositoras.
Como decía Discépolo junto a ellos van los intelectuales de derecha como Santiago Kovadloff o Roberto Gargarella que es militante del PRO.
Entre los Unos, salvo contadas excepciones como la del FAS de Hermes Binner, pululan los políticos, periodistas e intelectuales, sindicalistas y patrones explotadores de la derecha más cavernícola de la Argentina.
Veamos a quienes encontramos en el campo de los Otros. El gran Otro es Néstor Kirschner, y lo es por su coherencia, porque más allá de las concesiones propias de la política, sostuvo los presupuesto políticos de su juventud, junto a Raúl Alfonsín constituyen la base sobre la que se asentó la democracia en Argentina, ellos fueron capaces de desarrollar una estructura democrática-representativa que permitió a lo largo de estos años sostener un modelo de convivencia social basada en la libertad de expresión, el respeto a la pluralidad de ideas, la tolerancia, etc. Néstor fue más allá de lo que había podido hacer Raúl en circunstancias políticas adversas, y derogó las leyes de obediencia debida y punto final que habían obtenido a punta de fusil los militares golpistas en los ochenta. Los juicios a los genocidas empezaron por los militares y poco a poco se extendieron a los civiles, con el reconocimiento del Estado, en el discurso de la presidenta, de que el golpe había sido cívico militar.
No vamos a hablar de las conquistas, porque además de ser conocido lo hemos manifestado en otros escritos, lo que si queremos decir es que el gran Otro más que una persona es un equipo, no es imaginable Néstor sin Cristina, que es la gran constructora de ideas, la que supo organizar un cuerpo discursivo y es la referencia fundamental del kischnerismo, como bien la definiera el presidente ecuatoriano es una militante fundamental que tiene el valor de sostener sus ideas y proyectos frente a la adversidad y que ha respetado el derecho de expresión aun cuando muchos la insultaran y la vilipendiaran. Y más aún, ha evitado reprimir las manifestaciones opositoras o por reclamos sectoriales demostrando que lleva la libertad y convivencia democrática hasta sus últimas consecuencias.
La Argentina ha asistido a un proceso de ampliación democrática permanente en los últimos 30 años, mucho falta aún por hacer, pero no es poco lo que se hizo y en ello tuvieron mucho que ver el kischnerismo y el alfonsinismo.
Entre los Otros son destacables los organismos de derechos humanos, en especial Madres de Plaza de Mayo (en sus dos variantes Línea fundadora y Bonafini) y Abuelas de Plaza de Mayo que han apoyado el proceso de democratización y de reivindicación de los derechos humanos desarrollado en los últimos nueve años, y de cuya garantía moral, ética y capacidad de lucha no duda ningún sector.
También encontramos entre los Otros a importantes actores políticos como Martín Sabatella, el líder de Nuevo encuentro que goza de un gran prestigio ético y de gestión, al titular de Banco Credicoop Carlos Héller, a Radicales íntegros como Leopoldo Moreau, el dirigente de Miles Luis D´Elias, la militante social Milagros Salas, etc.
En el campo sindical tan dividido, encontramos dirigentes que se agrupan en el campo de los Otros y es destacable la CTA de Yasky, Roberto “Beto” Pianelli y Néstor Segovia que son los gremialistas que conducen la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (Agtsyp) y tantos más.
Una gran parte de los intelectuales y académicos de izquierda apoya al proyecto kirschnerista ubicándose en el campo de los Otros. Tenemos a manera de ejemplo los protagonistas de Carta Abierta y muchos intelectuales como Tristan Bauer (presidente del Sistema de Medios Públicos), José Pablo Feinmann, Ricardo Foster, Victor Heredia, Juan Guelman, Roberto Tito Cossa, León Ferrari, Hugo Arana, Cecilia Roth, Horacio Fontova, Horacio González (Director de la Biblioteca Nacional), David "Coco" Blaustein (cineasta), Ricardo Rouvier (encuestador) , Carlos Girotti (sociólogo e investigador del CONICET), Jaime Sorín (Decano de la Facultad de Arquitectura) y Damián Loreti (Vicedecano de Ciencias Sociales), Federico Schuster (Decano de Ciencias Sociales), Héctor Trinchero (Decano de Filosofía y Letras), Ana María Zubieta (Vicedecana de Filosofía y Letras), Leonor Acuña (Secretaría de Asuntos Académicos de Filosofía y Letras de la UBA), Guillermo Wierzva (director del Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo) , Jorge Bernetti (director de comunicaciones del ministerio de Defensa), Eduardo Jozami (director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, ex ESMA), Miguel Talento (cónsul en Miami), Eduardo Anguita (periodista del Grupo Szpolsky de medios oficialistas) y Alejandro Kaufman (director de la Facultad de Ciencias de la Comunicación) y tantos otros.
Existen artistas entre los Otros como Fito Páez, Federico Luppi, Arturo Bonin, Ignacio Copani, Nacha Guevara, Alejandro Dolina, Florencia Peña, Pablo Echarri, Gerardo Romano, Peteco Carbajal, Coco Silly y muchos más que nos obligarían a hacer una extensa e interminable lista.
Entre los periodistas notables que están en el campo de los Otros podemos contar a un gran Otro como Victor Hugo Morales, a Sandra Russo, Eduardo Aliberti, Daniel Tognetti, Hector Cavallero y los periodistas de Tiempo Argentino, Horacio Verbitsky, Osvaldo Bayer, Ernesto Tiffenberg y los periodistas de página 12, etc.
Existen muchos más, quiero aclarar que no comparto la posición maniquea que afirma que en un grupo están todos los “malos” y en el otro los “buenos”. Tanto los Unos, que tienen algunas personas que se reivindican progresistas, como los Otros que cuentan en sus filas con conocidos derechistas, deben resolver las tensiones y definir un rumbo político, solo me animo a pensar que entre los Unos encontramos un componente fuertemente neoliberal, de derecha reaccionaria y que en nuestra historia fueron claramente los que organizaron la explotación y el ultraje de nuestra clase obrera, y que entre los Otros encontramos un componente más de izquierda democrática, compañeros de ruta en las luchas sociales de los setenta y con un componente neo keynesiano que busca desarrollar un capitalismo con mayor respeto por los sectores vulnerables.
Ninguno de los dos sectores están claramente interesados en la construcción de una sociedad socialista y democrática, pero creo que es notorio que los Unos están mucho más alejados en cuanto a su pasado, sus prácticas actuales, su ideología, etc., que los Otros que sostienen discursos igualitarios y que tratan de llevarlos a la práctica, aun cuando lo hagan sin abandonar su fe capitalista, y en ello reside la tensión del actual proceso económico y político.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Emilia Domínguez Rodríguez
En la década del cuarenta los educadores españoles que huían de la guerra recalaron en las costas americanas y nos entregaron su bagaje de ideales republicanos, solidarios y sus conocimientos en educación.
En los noventa, siguiendo la tradición de colaboración iberoamericana, llegaron a nuestras universidades muchos intelectuales ibéricos que incentivaron el amor por el conocimiento y la investigación.
Una de estas leyendas fue doña Emilia Domínguez Rodríguez. El primer contacto con Emilia lo tuvimos en ocasión de viajar por intermedio de “Intercampus” a su amada tierra extremeña.
Lo primero que deslumbra en esta mujer emprendedora es su amor por el conocimiento, su exquisito concepto de la educación como hecho político y la sencillez de su exposición. Emilia fue siempre algo más que una educadora, que una intelectual, es casi una leyenda que asombra a los que la conocemos y compartimos el trabajo intelectual con ella.
Era notable su capacidad emprendedora, que la hace capaz de montar una empresa de conocimiento de la nada en poco tiempo, como lo hizo con la investigación sobre los cultivadores del tabaco, que luego se plasmaría en el libro “Educación y desarrollo. El caso de los cultivadores del tabaco.”
Conocedora profunda de las características de la historia y estructura del sistema educativo iberoamericano, capaz de formular las más complejas propuestas de análisis y transformación de las prácticas educativas, que con su típica generosidad española nos brindaba y nos brinda en cada contacto.
En nuestro imaginario, Emilia era y es una rencarnación del Quijote de la Mancha, ya que lanza en mano arremetió siempre contra los molinos de viento que constituían y constituyen las ideas reaccionarias y retrógradas que de la mano del neoliberalismo enarbolaron las derechas más recalcitrantes en Iberoamérica.
Formadora de profesionales críticos y reflexivos, es admirada por sus alumnos en la Facultad de Formación del Profesorado, de la Universidad de Extremadura, que a cada paso la interceptan para dialogar con ella y consultarla. Supo ganarse igual respeto entre los colegas americanos, sobre todo los rosarinos, en sus múltiples viajes de intercambio con la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario.
Desde el comienzo de las relaciones que establecimos en el intercambio propiciado entre Extremadura y Rosario por Intercampus desarrollamos un espíritu de trabajo cooperativo que fructificó en diversos proyectos de investigación, en publicaciones de diferente tenor y en cursos de post grados dictados en Rosario, en los cuales se formaron varias generaciones de profesionales.
Creamos la Revista Iberoamericana de Educación, Salud y Trabajo (RIEST) cogestionada entre España y Argentina y de la cual Emilia fue su directora y factótum. Con ella editamos Cuadernos Sociales Iberoamericanos, que hoy dirige uno de sus discípulos, Víctor Quiroga, y que desde hace doce años es una herramienta de debate entre profesionales de Iberoamérica.
En lo específico Emilia fue y es directora de nuestras tesis doctorales y de numerosos proyectos de extensión e investigación. Uno de ellos, tal vez el mas importante realizado en Rosario, fue el “Proyecto para el desarrollo humano solidario” que bajo la eficiente dirección y supervisión de Emilia permitió construir un Centro de Desarrollo Local en una barriada vulnerable de Rosario y desarrollar un taller de usos múltiples que contaba con talleres textiles, una fábrica de dulces, un taller de carpintería, un taller de serigrafía, un taller de panificación, un taller informático, un aula taller para formar emprendedores y que facilitó la instalación de pequeñas empresas de inserción socio laboral, y una unidad central de administración y desarrollo tecnológico. Se pudieron hacer diversos cursos de formación en competencias laborales y los cuatrocientos usuarios que pasaron por el proyecto pudieron asimilar saberes de autogestión de su fuerza de trabajo. En cada uno de los usuarios Emilia tiene un amigo que la recuerda con cariño por lo mucho que les aportó a sus vidas.
El Centro de Desarrollo Local de Casiano Casas en Rosario construido con los fondos provistos por la Cooperación Extremeña hizo posible que se edificara esta gran obra, mas que por el monto, por la eficiente y transparente administración de su directora. De este trabajo, hemos dejado testimonio junto a Emilia, en el libro próximo a publicarse “El desarrollo local: modelo social de trabajo territorial.”
Es por ello que los autores de esta breve semblanza, ambos discípulos de ella, ya que, como dijimos, a los dos nos dirigió y dirige en nuestras tesis doctorales, una de ellas, “Universidad y poder” fue publicada en co-autoría en Argentina y Alemania, impedidos por la distancia de estar junto a Emilia en el homenaje que se le brinda con motivo de su retiro de las aulas, aunque no de la producción teórica y conceptual, quisimos acompañarla con nuestro recuerdo sincero y cariñoso, diciendo presente y expresando en nuestras palabras el orgullo que sentimos de ser amigos de tan insigne educadora.
Creemos que Emilia continuará derrochando saber y experiencia, como lo hizo hasta ahora, en nuestra Universidad, como en tantas otras de Iberoamérica, África y Europa, porque estamos convencidos de que su llama no se apagará nunca y su ejemplo será imitado por todos los que aprendimos de ella y junto a ella.
A través de estas palabras queremos homenajear a la amiga, guía, compañera de experiencias, pero por sobre todo a la mujer iberoamericana, esa mujer que no claudica en sus convicciones, batalladora, que hace del progreso del conocimiento y la sociedad la divisa de su vida, que ha sido capaz de ganarse el afecto y el reconocimiento de todos los que la conocieron por su calidez humana, por su sencillez, por su inteligencia y su dedicación al trabajo fecundo.
Emilia, cuando desde el salón de tu casa mires las montañas, y escuches el sonido de las cigüeñas en esa ciudad de torres desmochadas por una Reina cansada de tanta beligerancia, pensarás que son parte de un pasado majestuoso que se proyecta en este presente de lucha, y sabrás que en cada rincón de Iberoamérica, en cada aula, en cada casa que conociste hay alguien pensando en tu figura señera, que mas que un monumento a la educación es un gigantesco manantial de conocimiento que desde el presente proyecta un futuro mejor para todos nuestros sucesores.
Por todo esto Emilia, tus amigos te decimos presente, hoy y siempre.
Carlos Alberto Bonantini Torche Víctor Fabián Quiroga Calegari
Será justicia.
Que es la justicia?
Para intentar responder a este interrogante es importante realizar distinciones fundamentales, porque una cosa es el concepto de justicia, otra la realidad de la justicia, y otra el imaginario de justicia que tenemos.
El término latín referido a la justicia es Iustitia y entre los romanos la justicia se definía como: Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi; por lo que para un pensador romano como Ulpiano la justicia era la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno su derecho".
En un sentido amplio la justicia implicaría un conjunto de normas que se corresponden con el buen vivir de una sociedad, de manera de facilitar la interacción de sus miembros.
Estas normas constituyen lo que Castoriadis definió como normas heterónomas, ya que no son establecidas por los actores sociales, sino que fueron instituidas por fuera del colectivo social, aun por fuera del tiempo en el que los ciudadanos tienen el deber de cumplirlas.
Muchas veces esas normas se vuelven atrasadas y constituyen una irracionalidad social, y de acuerdo al peso específico de los diferentes grupos de poder social son derogadas o entran en interdicción social.
Así, en la historia de nuestro país podemos observar que algunas normas irracionales, producto de estructuras e imaginarios sociales que se correspondían a otros momentos históricos perduraron aun cuando la sociedad en los hechos las había vuelto irrelevantes. Ejemplo de ello son las leyes que penalizaban la homosexualidad, la interdicción al divorcio, y mas recientemente la prohibición de contraer matrimonio entre personas del mismo sexo.
Otras continúan teniendo efecto sobre nuestras vidas aun cuando la inmensa mayoría las rechace en sus acciones privadas, como por ejemplo la penalización del aborto, la penalización del consumo de drogas, etc.
Los sectores mas reaccionarios defienden estas normas arcaicas aun cuando ellas constituyan un sinsentido, porque su ideología permanece atada a esas condiciones socio históricas que originaron las normas (muchas de las cuales surgieron en la época victoriana).
Para ellos hacer cumplir normas que avanzan sobre la vida privada y el derecho individual de las personas constituye un acto de justicia , para los que nos oponemos es un resabio de una sociedad autoritaria que si bien pertenece al pasado continúa existiendo en el presente a través de su ideología y sus instituciones.
En derecho se define al principio fundamental de la justicia como la equidad, es decir la justicia tendría que tender a que todos tengamos las mismas oportunidades en la vida, y la justicia sería, desde este lugar, el medio del que dispondrían las sociedades para el logro de su equilibrio.
Pero existe otra manera de pensar la justicia. En la edad media los conflictos entre las personas se resolvían por vía de la acción. Cuando un Sr. Feudal sostenía un litigio con otro lo resolvían en el campo de batalla, la justicia correspondía a la imposición del punto de vista del ganador.
Esta manera de resolver los conflictos era poco operativa en el período histórico en el que la burguesía como clase social revolucionaria necesitaba la institución del Estado como dominio y autoridad en todo el territorio nacional, eliminando las fronteras internas feudales, tan onerosas al comercio y a los negocios burgueses.
Es el momento del surgimiento de los Estados Nacionales, en los que los soberanos absolutistas imponen su poder territorial con el apoyo de la burguesía.
Por ello era necesario buscar otra manera de dirimir los conflictos, surgen los tribunales, en los que los soberanos delegan la potestad de laudar sobre las controversias de los diferentes actores sociales, ahora en lugar de ser la justicia del vencedor, surge la justicia como institución, que se universaliza a todo el territorio de un Estado Nación, la figura del Juez como representante del soberano, cobra una valor de inapelabilidad, los conflictos se resuelven en el marco del Estado, en base a la interpretación de las leyes, que realiza un funcionario que es investido del poder de “hacer justicia” por el soberano.
El problema de este concepto de justicia es que la equidad no es más que una significación social imaginaria, y que la justicia es impartida por personas. Los jueces no son seres extraordinarios que están por encima del colectivo social, sino que son personas social e históricamente situadas, que llegan al lugar que ocupan en el sistema de justicia en función de sus relaciones y pertenencias políticas y por lo tanto todas sus decisiones estarán guiadas por esa pertenencia política de origen.
La equidad en la justicia, se transforma, en función de estas condiciones, en una compleja resultante de las relaciones de fuerza existente en la sociedad.
En sociedades avanzadas como la inglesa o la norteamericana, que han transitados centurias de estabilidad social y jurídica, al igual que la constitución del capitalismo como sistema económico social dominante, esta relación subyacente a la administración de justicia puede ocultar un poco mas su origen de clase y su función de dominación, es así que el imaginario social hace visualizar a los jueces como un fracción social que esta mas allá de los conflictos de clases y que administra justicia desde una perspectiva objetiva.
Nada mas alejado de la realidad, muchos estudios científicamente realizados respecto a la administración de justicia revelan que la misma casi siempre deja caer su peso represivo sobre los sectores mas vulnerables de la sociedad, las cárceles están pobladas de sectores provenientes del proletariado urbano o de los extractos sociales mas bajos de la sociedad. Así por ejemplo en EE.UU. solo los que no disponen de recursos para enfrentar los onerosos procesos judiciales son condenados a la pena capital.
Las decisiones de las justicia, en manos de los veredictos de los jueces no son objetivas, se encuentran determinadas por los juegos de presiones que los distintos lobistas ejercen sobre el sistema judicial para poder sacar veredictos a favor de los intereses de quienes los contratan .
Tras el concepto de que la justicia humana es falible se oculta el reconocimiento de una verdad de perogrullo, la justicia actual es burguesa y por lo tanto esta orientada a la defensa de las significaciones sociales imaginarias que conformó esa clase social a lo largo de mas de diez siglos de construcción del capitalismo.
La significación mas importante es tal vez el carácter sacralizado e inviolable de la propiedad privada, que por otra parte no se constituye en un derecho universal sino en un derecho de los integrantes de la clase social dominante en la sociedad capitalista, de ello da cuenta la confiscación realizada a la propiedad territorial de los pueblos originarios en América y su posterior usurpación por parte de las elites burguesas patricias que se adueñaron de esa propiedad territorial y que hoy la exhiben como propia.
En la constitución del imaginario de equidad de la justicia han contribuido los medios de comunicación de masas, que en los hechos constituyen en la psiquis de los ciudadanos una suerte de justicia segunda, a partir de la cual los fallos arbitrarios e injustos de los jueces son legitimados por la acción masiva de los medios de comunicación que posibilitan que la masa social los perciba como justos.
Es la acción de las masas desposeídas y su fuerza instituyente la que en general devela el carácter de clase de la justicia y pone en interdicción las significaciones sociales imaginarias de la burguesía. Son las masas de trabajadores, en las calles las que se rebelan contra los órdenes de explotación y ultraje a las clases trabajadoras, que le niegan a la propiedad su carácter sacralizado y arremeten contra los pilares de un orden burgués que desde la caída del socialismo real ha mostrado su cara mas inhumana, y tiende a someter a la miseria a fracciones cada vez mayores de la sociedad, ejemplo de ello es que en la actualidad cuatrocientas mil familias en el mundo son dueñas del cuarenta por ciento del total de los bienes humanos.
La evolución de la sociedad capitalista, es la concentración de la riqueza en pocas manos y la conformación de un orden cada vez más injusto en el que el sistema de justicia tiende a ser el actor privilegiado en su sostenimiento.
En los países como el nuestro la cuestión adquiere ribetes cada vez más dramáticos, por cuanto, los sistemas de justicia tienen la endeblez propia de todo sistema judicial, pero a la vez acumulan años de falta de institucionalidad democrática. Los juzgados en Argentina, por ejemplo, se hallan a cargo de jueces nombrados por la dictadura militar, que durante años por acción u omisión fueron cómplices del genocidio y para los cuales la administración de justicia significa la defensa de los intereses mas centrados de la burguesía monopólica y reaccionaria.
El resultado lo estamos viendo en la actualidad, un grupo de jueces fuertemente vinculados a las prácticas autoritarias del proceso militar que asesinó a miles de argentinos, sostienen los intereses de uno de esos grupos concentrados, el multimedios Clarín, dictando medidas cautelares irracionales que duran eternamente, desoyendo los dictámenes de la Corte Suprema de Justicia y avasallando el sistema político que ellos dicen implementar en sus fallos.
Esto se puede realizar porque el sistema clientelar y corrupto establecido por el monopolio mediático, ha sumado a la acción de los jueces, a periodistas, políticos, e intelectuales que con sus discursos tienden a legitimar las acciones de estos jueces corruptos.
Es hora que los ciudadanos, como hacen los europeos, salgamos a la calle a denunciar este sistema judicial obsoleto y corrupto, que exijamos la exoneración de lodos los jueces nombrados en dictadura, que cuestionemos desde la desobediencia civil los fallos de ese sistema judicial y tengamos una función instituyente con respecto al sistema de justicia.
Hasta la próxima.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Libertad de prensa, libertad de expresión, libertad de pensamiento y libertad.
En los últimos días se han desarrollado una serie de acontecimientos que a mi entender ponen en interdicción el concepto de libertad.
Veamos la cuestión, por un lado tenemos la denuncia del monopolio mediático contra periodistas, no es necesario abundar sobre ello ya que mucho es lo que se ha dicho por los medios, solo quiero resaltar que por lo menos algunos periodistas al servicio del monopolio tuvieron la decencia de solidarizarse con sus colegas y repudiar la denuncia del boss Magneto y su banda mafiosa, actitud que paradójicamente no vimos en los políticos opositores que frecuentemente se rasgan las vestiduras para clamar por la libertad de prensa, a lo sumo intentaron enarbolar la teoría de los dos demonios, tratando de hacer aparecer que si Clarín atacaba la libertad de expresión , ello era consecuencia de la violencia del gobierno, de alguna manera, esta posición cobarde e hipócrita de los representantes de los partidos burgueses, apuntaba a defender a los autoritarios del grupo
Clarín, si ellos atacan a periodistas no es porque son malos sino porque son atacados por el gobierno.
Esta posición de algunos “radicales” como Giudici o Morales, conspicuos miembros del equivalente del “Tea Party” republicano en Argentina, es mucho mas deleznable porque sabemos que lo hacen solo por recibir alguna migaja, expresada en minutos de televisión, del monopolio mediático que apoyó el genocidio.
Es necesario dejar algo en claro, estos señores defienden la libertad de prensa, no la libertad de expresión, y para ellos la libertad de prensa es la libertad que tiene la burguesía concentrada, dueña de los monopolios mediáticos, de colonizar y embrutecer el pensamiento de los ciudadanos.
En cambio la libertad de expresión, que es mucho mas amplia que esa restringida libertad de prensa, es la posibilidad que tenemos todos los integrantes de una sociedad de decir o expresar lo que queremos a través de la palabra, el arte, la ciencia, etc.
La libertad de prensa es en algún sentido, una libertad de expresión que se encuentra limitada a quienes tienen el capital para sostener un medio de prensa, esa libertad es mucho mayor para los sectores concentrados de la burguesía porque cuentan con mayores medios (radios, televisión, diarios, etc.) para llegar a la masa social.
En cambio la libertad de expresión se ve permanentemente restringida porque son muy pocos los que tienen medios para socializar sus ideas, y en general el impacto que las mismas tienen sobre el corpus social es relativamente pequeño.
Tal vez algunos artistas, (cantantes, plásticos, actores, etc.) algunos académicos o científicos, ciertos políticos, tienen medios para difundir sus ideas en un espectro mayor, pero en general esas voces son acalladas por el peso de la acción permanente de los grandes monopolios mediáticos.
Pero sería ingenuo pensar que solo la acción de los medios es la que modela el pensamiento único, sometido, de la masa social.
Desde nuestra mas tierna infancia somos educados en las grandes instituciones de control burgués como la familia, la escuela, las iglesias, etc., que van modelando nuestro aparato psíquico de acuerdo a los intereses dominantes en la sociedad y lentamente se va anulando nuestra capacidad crítica y nuestro pensamiento reflexivo, dando lugar a significaciones sociales imaginarias que aunque son heterónomas , estas significaciones son las que nos dicen que para ser feliz es necesario consumir y si es posible productos de marca, que los pobres han existido siempre, que no hay libertad porque supuestamente no podemos decir lo que queremos o viajar al exterior, que tenemos que atesorar bienes y divisas, aun mas allá de lo que podemos gastar en nuestra vida, que tenemos que trabajar duro y sacrificarnos, etc., etc.
Entre estas significaciones están aquellas que la burguesía fue construyendo en su largo proceso de instituirse como clase dominante a través de la implementación hegemónica del modo de producción capitalista, siendo la mas importante, tal vez, la institución de la propiedad como inviolable y sacralizada.
Así por ejemplo, desde muy pequeño somos educados en el sentido de someternos a las diferentes expresiones del poder, de los padres primero, de los educadores después y finalmente al poder de los empresarios, obstruyendo el pensamiento crítico que nos lleva a considerar primero en que consiste esa sumisión, segundo si es necesario someternos, y tercero, si no existen otros caminos en los que podamos desplegar nuestra personalidad y nuestras ideas en un marco de autonomía de pensamiento.
Se nos enseña a tener respuestas a todo, y por lo general esas respuestas son rápidas e incorrectas, así por ejemplo un lector de Clarín, La Nación, o un televidente de TN, Canal 13, etc., asimila las consignas con las que se los bombardea a diario, aun con un cierto matiz progresista, como hacen Lanata, Tenenbaum, Bonelli y otros, pero que ocultan tras de sí, el intento de someternos para que pensemos como la burguesía concentrada quiere que pensemos, es decir que no pensemos y asimilemos lo que ellos quieres que asimilemos.
A diario vemos como estos mercenarios a sueldo de Magneto, que se hacen llamar periodistas, nos mienten, falsifican las noticias, nos convocan a manifestaciones espurias para luego decir que son espontaneas, deforman los dichos de los políticos descontextualizándolos, o sesgan la opinión pública entrevistando a personajes comprados o editando los materiales, que no es mas que un eufemismo que implica mostrar lo que les conviene y ocultar el resto.
La acción de los medios ha sido tan efectiva que muchas personas creen que, por ejemplo Magdalena Ruiz Guiñazú es una defensora de los derechos humanos, cuando basta con usar el Google y poner “expresiones de Guiñazú en defensa de la dictadura genocida” y aparecerán múltiples artículos de diarios de ella, vídeos en EE.UU., etc., en los que la “campeona de los derechos humanos” alaba a Videla, lo pondera en los países del llamado primer mundo, pontifica sobre las bondades de la lucha contra la subversión (que no es otra cosa que el genocidio de la dictadura) etc.
Si se hace lo mismo con Van Der Koy, el “demócrata”, aparece que fue premiado por la dictadura por ser un joven brillante del periodismo y lo mismo pasará con Nelson Castro, Bonelli, Gelbung, Fontevecchia y tantos otros.
La acción de los medios hace que lo peor de las personas emerja, como la señora que el 11N se quejaba porque su mucama podía llegar a tener una vivienda propia igual que ella, o los que pedían sushi y champán, o los que incitados por los medios hegemónicos golpearon a periodistas porque suponían que estaban a favor del gobierno. A veces se llega a actitudes fascistas de rechazar a personas como D´Elias o Milagros Salas porque no se soporta el color de su piel. El caso de D’Elias es paradigmático, fue provocado durante largo rato por un “campesino” que después se supo que era un agente de la dictadura, y cuando cansado respondió a la agresión se le indilgó violencia y autoritarismo, la acción los medios lograron que la víctima fuera victimario. En el caso de Salas, una luchadora por los derechos de los humildes, que utilizó los recursos que obtuvo del Estado para desarrollar planes de viviendas, generar empresas de inserción socio laboral, hacer espacios de recreación para los más postergados, etc., la acción de los medios hizo que muchos de los porteños cultivados por el pensamiento reaccionario de derecha, defendieran al bastardo de Morales, y hablaran de ella como “esa negra de mierda ladrona”.
También asistimos a un curioso maridaje de la derecha sindical con una cierta corriente sindicalista que se decía progresista, hemos visto dar conferencias de prensa a esa nueva parejita Moyano y Micheli, juntos lanzaron un paro y transitaron todos los medios hegemónicos apoyando a Clarín frente al “ataque del gobierno”.
Pero lo más interesante es que Micheli el día del paro enunció un viejo y curioso apotegma de los que es la libertad, en su caso la libertad de trabajo es limitada, según su línea de pensamiento si él llama a un paro todos tenemos que parar, estemos o no estemos de acuerdo con el paro, sino lo hacemos nos obligan con los piquetes y después dicen que el paro fue un éxito, sí, un éxito de autoritarismo y sometimiento a la dictadura de Micheli, este moderno estalinista recurre a los viejos métodos sindicales usando la violencia para lograr sus objetivos, como diría Van Der Koy y Blanc “plomo para Micheli” por su actitud antidemocrática y poco ética.
No tengo un diario a mi disposición, no tengo un programa de televisión, solo este blog, y desde acá voy a seguir preconizando la reflexión crítica, con la tranquilidad que me dá que lo hago solo porque es una satisfacción decir y escribir lo que pienso, no me pagan como a los mercenarios de los monopolios mediáticos, no me van a dar un “puestito” en el gobierno, mi premio es que Ud. lector comparta y critique lo que pienso, y que haga lo suyo, si todos nos sumamos a la lucha contra el autoritarismo mediático y apoyamos el estricto cumplimiento de la ley de medios, otra argentina es posible, sino estamos condenados a repetir la historia.
Hasta la próxima.
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