lunes, 22 de septiembre de 2014
La lógica de la política actual.
martes, 16 de septiembre de 2014
Discutir la educación
viernes, 12 de septiembre de 2014
Narcoeconomía.
Entre las muchas promesas de campaña que escucharemos en estos meses venideros en Argentina, figura la cuestión de la inseguridad y como elemento anexado a ella la lucha contra el narcotráfico.
Un punto de partida es el señalado por J. Alonso Salazar en “La parábola de Pablo” (Booket 2001), se puede vencer a un narcotraficante, a dos, a varios, lo que nunca se logrará es derrotar el narcotráfico, por lo menos mientras este esté prohibido.
Para sostener esta afirmación veamos algunos datos.
En la página http://www.telemundodallas.com se informa que entre el 3,5 y el 6,6% de la población mundial consume algún tipo de droga (350 millones) el 13% es dependiente (40 millones).
En Colombia el tráfico de drogas mueve 18 mil millones de dólares que equivalen al 50% del PBI. Colombia produce 185 tn métricas de las que el 61% va a EE.UU, y el 39 a Europa (revista Time). También produce el 65% de la heroína que consume EE.UU.
El narcotráfico mueve más de 500.000 millones de dólares por año en el mundo que se constituyen en motor de la economía de EE.UU. y los grandes países occidentales
Según la Oficina de Crimen y Droga de la ONU (ONUDC) en su informe sobre el producto criminal bruto, publicado en 2010, la droga y el tráfico armas suponen el 1,5% del PBI mundial y el 7% de las exportaciones globales de mercancías. El 70% de lo producido por los negocios ilícitos se blanquea en el sistema financiero.
La diferencia entre lo que recibe el productor de la droga y lo que paga el consumidor supera las 25 veces.
Además de los narcos hay otros actores económicos que se benefician del negocio, los bancos de EE.UU y una parte importante del sistema financiero mundial. Según el economista, investigador y académico Daniel Mejía de 50 mil millones de utilidades que produce la droga solo retornan a Colombia 8 mil millones. Las grandes corporaciones financieras son las que se quedan con la parte del león vía lavado de dinero del narcotráfico.
Con el rendimiento que produce el narcotráfico las mafias de traficantes incursionan en negocios legales como compra de hoteles, construcciones, compra de acciones de diversas corporaciones industriales y financieras, transferencias de jugadores, etc.
Según funcionarios de las fuerzas de seguridad el narcotráfico destina más de 15 mil millones de dólares para sostener un sistema de corrupción, mientras que el presupuesto con que cuentan las agencias de lucha contra el narcotráfico es diez veces menor a esa cifra.
Para poder sobrevivir los narcotraficantes, que difícilmente coloquen los huevos en una sola canasta, ya que también se involucran en otros negocios ilegales como el tráfico de armas, trata de blancas, etc., realizan un entramado profundo aliándose o comprando a políticos corruptos, miembros de las fuerzas de seguridad, miembros del poder judicial, etc.
Existe un modus operandi que es utilizado en los diferentes países, el narcotraficante siempre dispone de un pequeño ejército de sicarios y personas que protegen sus negocios (soldaditos) y su propia seguridad, a la vez que genera en el territorio cordones de seguridad humana basados en la asistencia de las necesidades básicas de la población, generalmente insatisfechas por los estados nacionales.
De esta manera, quien fue el mayor de los capos del narcotráfico a fines del siglo pasado aportaba recursos para resolver problemas económicos de la población de Medellín, construía viviendas sociales, asistía a los sectores más vulnerables ante catástrofes con grande sumas de dinero, construía estadios de futbol para los jóvenes, etc.
Con esta estrategia se ganó el respeto y la admiración de grandes sectores desposeídos, y ello explica la gran movilización con muestras de dolor que se produjeron en ocasión de su muerte.
Para que exista tráfico de drogas, como en cualquier tipo de comercio, es necesario que exista un mercado de consumo. Para que existan ganancias siderales en un mercado de consumo es necesario que exista una dependencia y que el consumo esté prohibido.
El hombre ha consumido drogas desde los albores de la civilización, las utiliza para disminuir el sufrimiento que produce la angustia de muerte y las exigencias de la vida social.
Algunas drogas tienen muy mala prensa, son vistas como sustancias que destruyen al ser humano, que adormilan su raciocinio, pero esas mismas drogas que en cantidades ingentes producen graves daños cerebrales y psíquicos, también tienen resultados terapéuticos. Paracelso hablaba de las drogas como un remedio y un veneno. Freud usaba cocaína para aliviar el sufrimiento que le producía el cáncer de laringe, la marihuana tiene efectos analgésicos y hay médicos que aconsejan su consumo a pacientes artríticos, anoréxicos, con asma, Alzheimer, cáncer, con dermatitis, dolor crónico y en afecciones psíquicas como la ansiedad, la depresión, etc., la morfina que se utiliza como analgésico se extrae del opio que es una de las drogas más antiguos, y de allí se deriva la heroína que tiene en la actualidad diversos usos terapéuticos, pero que es considerada una droga pesada.
Otras drogas no tienen esa mala prensa y su consumo no es judicializable, son las drogas legales como los ansiolíticos, los antipsicóticos, las anfetaminas, etc. Estas drogas producen tal vez trastornos mayores que las drogas ilegales pero se consumen abiertamente y se pueden comprar con receta médica en farmacias. Hay otras drogas legales con efectos devastadores sobre la salud de las personas que sin embargo no están prohibidas, como el alcohol y el tabaco.
En argentina han sido procesados o se sospecha de su involucramiento con el tráfico de drogas ilegales, funcionarios del Estado, altos jefes policiales, jueces y fiscales. En los corrillos urbanos se afirma que el mayor consumo de drogas se da en el parlamento nacional y entre las figuras más populares del cine, teatro, etc.
Por supuesto que como todos los mercados el de las drogas ilegales está segmentado, existiendo las que son de máxima pureza y que son consumidas por los sectores de altos recursos y las hay muy baratas como el crac que se comercializan entre los sectores más vulnerables de la sociedad.
El narcotráfico admite solo una estrategia que puede derrotarlo, y con él caer sus efectos nocivos sobre la sociedad, la legalización de la comercialización de las drogas, entonces porque no se realiza esta legalización, como por ejemplo ocurrió en Estados Unidos cuando la clase dominante decidió abolir la Ley Seca que prohibía el consumo y venta de alcohol dado que la prohibición solo permitía que los productores y traficantes clandestinos se enriquecieran cada día más sin lograr que bajara el consumo.
Simplemente porque produce inmensas ganancias, de tal magnitud que aunque se decomisen toneladas de droga y se quemen, ello no afecta a los “empresarios” porque las ganancias permiten soportar esos decomisos.
Pero volvamos a algunos datos del comienzo (datos estimativos por cierto), si hay 350 millones de consumidores, y 40 millones de adictos dependientes, los cuales mayormente están en algunos países como EE.UU. y de Europa occidental, imagine el lector que pasaría si se interrumpiera el flujo de drogas hacia estos países, los adictos tomarían las calles reclamando la droga y se producirían grandes desmanes,
Tiene por lo tanto cierta razonabilidad la hipótesis de algunos estudiosos del tema que afirman que la DEA (Drug Enforcement Administratión) no es un organismo que combata la circulación de drogas en EE.UU. sino por el contrario es una oficina orientada a regular la cantidad de droga que ingresa a ese país, y ello podría explicar los vínculos existentes entre los agentes de la administración y los cárteles de la droga.
Por otro lado, imagine el lector que ocurriría si de golpe se legalizara el tráfico de droga en el mundo, la masa de 500 mil millones de dólares que abastece las economías de los países más desarrollados, que permite a los capitalistas “legales” hacer pingues negocios con el lavado de dinero, o con sus vínculos con los traficantes, desaparecerían, y la economía capitalista global caería en una crisis sin precedentes.
La narco economía es la forma que la economía neoliberal adquiere en el capitalismo globalizado, no es una anomalía del sistema, sino que es el sistema mismo en la actualidad.
Hasta la próxima.
lunes, 8 de septiembre de 2014
Gracias
Ayer, 7 de septiembre cumplí 65 años, ya puedo considerarme un jubilado porque estoy en la edad de acceder a ese beneficio, pero lo más importante no fue el cumpleaños, sino recibir tantos mimos de la gente que quiero y me quiere, son muchos los que me mandaron cariños por mi cumpleaños, la lista sería excesivamente larga y no quiero olvidar a nadie. A todos los amigos de la vida, compañeros de trabajo, colegas, familiares, etc., no tengo palabras para agradecerles su gesto, en medio de tanta lucha, tanta agresión social, de tantos políticos corruptos, periodistas venales, de tantas mentira en los medios de comunicación de masas, de tantas promesas incumplidas, con tantos con ciudadanos que viven en condiciones miserables a pesar de los treinta años de democracia, en recuerdo de los que ya no están, y con la presencia de tanta gente buena que puebla la biografía de cada uno de nosotros, desde este espacio y de mi humilde blog quiero agradecer a todos los que no bajan los brazos y continúan fieles a sus principios, a su ética y a su gran capacidad de ser humanos. Todos ellos hacen que podamos tener la esperanza cierta de que nuestros descendientes heredarán un mundo mejor.
Muchas pero muchas gracias. Los quiero mucho.
viernes, 5 de septiembre de 2014
Psicosociología de la conducta de los políticos.
Comencemos por algunas frases de políticos:
“Los políticos no hacen cosas que prometen en campaña y hacen otras que nunca prometieron” Carlos Menem
"Acá no se trata de sacarle a los ricos para darle a los pobres, como hacía Robinson Crusoe." (Menem)
"Si me bajara el sueldo, estaría cometiendo una injusticia con la gente" Eduardo Duhalde
“El que depositó dólares tendrá dólares” Eduardo Duhalde"
Admito que me equivoqué; los dólares no podrán ser devueltos" (Duhalde)
"No creo que los sectores económicos se diferencien por las malas palabras. ¿O acaso nada más que los negros las dicen?" Adelina Dalesio de Viola
"Hay que dejar de robar por 2 años" Luis Barrionuevo
"Vamos a resurgir como el Gato Félix" Hugo Moyano
"Tenemos mucha delincuencia porque los jóvenes están aburridos" Federico Storani
"Síganme no, no los voy a defraudar, Carlos Menem
"Carrió está cayendo por su propio peso" Carlos Menem
"Los cartoneros son ladrones de basura" Mauricio Macri)
"Los políticos argentinos - entre los cuales me incluyo - son una mierda" Eduardo Duhalde
"Yo robo para la corona" José Luis Manzano
"En 1000 días vamos a poder tomar agua del riachuelo" María Julia Alsogaray
"Los desaparecidos están vivos en España" Cecilia Pando
"Hacia 1997 la deuda externa comenzará a reducirse, y hacia fin de siglo será insignificante" Domingo Cavallo
"En este país, nadie se hace rico trabajando" Luis Barrionuevo
"Los científicos que se vayan a lavar los platos" Domingo Cavallo
"Los desaparecidos son eso, desaparecidos. No están ni vivos ni muertos, están desaparecidos." Jorge Rafael Videla
"Acá tengo algunas cartas que me enviaron los supuestos torturados en las que me agradecen el trato recibido en la Esma" Emilio Massera
Estas son algunas de las frases dichas por políticos, si recopiláramos las barbaridades, actos fallidos, mentiras, lugares comunes, necedades, etc., que dijeron llenaríamos cientos de tomos.
El político actual se diferencia de los tradicionales que gobernaron la argentina, o que fueron oposición, no porque los dos buscaran satisfacer el interés de la burguesía, sino porque estos han perdido todo tipo de recato, no tienen el más mínimo norte político y solo les interesa el poder para llenarse de dinero.
No voy a cometer el error de generalizar, siempre existieron unos y otros, pero en la actualidad una mayoría aplastante de los políticos son mentirosos, corruptos, ineficientes, oportunistas, travestis, soberbios, etc.
Los políticos han asumido la fantasiosa idea de que existe una clase política que está por fuera de la sociedad y se comportan como tal, como alguna vez se comportaron las clases dominantes en la antigüedad o en el medievo, sin importarles lo que opinaran los integrantes del “vulgo”.
Para los políticos, los ciudadanos “de a pie” constituimos una masa manipulable a la que solo hay que tener en cuenta cada cuatro años cuando nos piden el voto, luego ellos hacen lo que quieren sin respetar nuestros intereses, sufrimientos, necesidades, etc.
Se podría decir que son una banda de amigotes, que aunque se pelean, se agreden, se insultan, no lo hacen por convicciones, sino como dijera uno de ellos, “para la platea”.
Sino vean la relación entre Carrió y Pino Solanas, que una temporada se aman y son un matrimonio perfecto y a la siguiente se hacen desplantes, se dicen los peores vituperios y se odian.
Vean los discursos de Moyano cuando decía que Macri, Clarín, etc., eran una lacra salvaje que aniquilaban las ilusiones del pueblo argentino, y el kischnerismo el movimiento político que nos llevaba a la felicidad eterna, y escúchenlo ahora diciendo que solo debemos esperar hambre y miseria de las mismas políticas y del mismo gobierno que el ensalzó durante años.
También es interesante analizar el discurso de los opositores sobre Moyano, que antes era parte del eje del mal y hoy es una blanca palomita que viene a reivindicar a los trabajadores.
Es muy interesante escuchar al Cobos kirschnerista adulando hasta el cansancio a la presidenta y a este Cobos para el que todo lo que hace la presidenta está mal.
Los ciudadanos tenemos la sensación que como dice la frase de Adelina de Viola somos los “negros” para los que basta con “pan y circo” como hacía Nerón. No se nos consideran sujetos pensantes, capaces de tener una actitud crítica y reflexiva, somos una horda que solo necesita ser atosigada de propaganda para que camine hacia el lado que ellos quieren.
Para sostener esta afirmación no voy a recurrir a argumentos psicológicos, sino que me basta con presentar el cambio de actitud de los políticos argentinos en estos treinta años de democracia.
La política del período post dictadura se caracterizó por la necesidad de los políticos de movilizar a las masas tras ideales y proyectos políticos. En las elecciones de 1983 confrontaron dos sectores netamente diferenciados, por un lado el alfonsinismo radical con un proyecto democrático, de linaje socialdemócrata y por el otro el proyecto de una derecha autoritaria que se había adueñado del aparato político del peronismo con personajes como Luder, Iglesias, etc.
Lo importante es que el debate se dio en las calles, en los bares, en las universidades, en la sociedad, y en consonancia con ello, la apuesta política más importante consistía en la movilización de masas, es por ello que en los actos del obelisco la participación ciudadana se contaba por millones, y lo mismo ocurría en las grandes ciudades del interior.
En ese momento los temas más importantes en debate no eran la inseguridad, la inflación, el desempleo, lo que se discutía era la reivindicación de una sociedad que había sido arrasada por una dictadura cívico-militar por el terrorismo de Estado y nos había llevado a una guerra absurda con el genocidio de lo mejor de la juventud argentina.
Se discutía la amnistía a los asesinos, se reclamaba el juicio y castigo a los culpables, se exigía la aparición con vida de los desaparecidos, en definitiva la sociedad reclamaba más democracia y de calidad, y para ello era necesario que quienes cometieron atrocidades y sus cómplices civiles fueran juzgados y castigados.
Hoy lo políticos han abandonado toda defensa de principios, y más precisamente, tal vez siguiendo a Marx (Groucho) ofertan “tengo estos principios, si no le gustan tengo otros”.
Obran según las encuestas, dicen lo que la gente quiere escuchar, total saben que luego van a hacer lo que ellos quieran independientemente de lo que prometieron en campaña y lo más importante, lo que pone de manifiesto el cambio de paradigma de la práctica política en Argentina, es que ya no les interesa las grandes movilizaciones, lo que les importa es el tiempo de televisión del que disponen.
Este cambio ha llevado a acrecentar el poder de los mass media, dado que los políticos se cuidan de criticar a los grandes medios que son los que les pueden asegurar pantalla.
Los medios operan con dos estrategias claras, por un lado construyen realidades, conforman problemas significativos que sirven a los intereses económicos y de dominación de la gran burguesía, instalan agendas de debate, estigmatizan a funcionarios y militantes y por el otro lado trafican participación en sus pantallas a cambio de la aquiescencia de los políticos.
Observe el lector TN y verá que en todos sus programas se repiten hasta el cansancio los mismo políticos sometidos al grupo Clarín, allí se ven a Macri, Carrió, Massa, Sturzenegger, Pinedo, Cobos, Solanas, etc., y en su astucia el grupo Clarín, haciendo “alarde” de democracia invita a los izquierdista más radicales como Pitrola, el “pollo” Sobrero, Altamirano, Castillo, Ripoll que por supuesto son intransigentes críticos del kischnerismo, pero que no realizan ninguna crítica a Magneto y el multimedios Clarín, o a su cómplice Saguier de la Nación.
Encontramos a socialistas que se alinean con la derecha venezolana mientras miembros de su partido van a Caracas a apoyar al chavismo, aparecen supuestos progresistas para los que la alianza con la derecha política dejó de ser un tabú en el cambalache de la política vernácula y ahora es una cuestión de táctica, olvidando que los Macri, Sturzenegger, Rodríguez Larreta, Bullrich, o los radicales de derecha como Sanz, Morales y tantos otros o fueron cómplices de las dictaduras o fueron responsables del genocidio social que ocurrió en 2001.
Lejos están los tiempos en que un político era capaz de llegar al gobierno con varias estancias y salir de él en la miseria, o que un político vendiera sus propiedades para pagar el desfalco que hiciera su ministro de economía porque él lo había nombrado y era su responsabilidad.
Lejos están los políticos de los principios y muy cerca de la corrupción, porque señores, la corrupción es un veneno que corroe la sociedad y de ella participan funcionarios de gobiernos, opositores, empresarios, sindicalistas, etc.
Lejos están los tiempos en que la izquierda soñaba con una sociedad igualitaria y democrática y la consigna fundamental era la máxima ampliación de la democracia.
Hasta la próxima.
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