martes, 21 de agosto de 2012

Receta para hacer un kirschnerista fanático


Hoy quiero brindarles a los lectores una receta extraordinaria para lograr que el 54% de un país se convierta en kirschnerista fanático.
Ingredientes:
1.      40.000.000 millones de seres humanos hartos de represión, hambre, miseria, promesas de un futuro mejor…dentro de cien años, que rebalse la copa para que se nutran del excedente……que nunca llega, producto de políticas neoliberales que duraron desde 1975 hasta 2003 (con un corto intervalo entre 1983 y 1989 donde los neoliberales no fueron dueños absolutos de las políticas económicas).
2.      Una concentración mediática que permite a unos pocos dueños de los medios de comunicación intentar manipular a su antojo la opinión de los ciudadanos mediante la repetición de noticias falsas, la voz de economistas que anticipan catástrofes todos los días(que nunca llegan), el ocultamiento de información que contra argumenta a su futuro terriblemente catastrófico, la presencia de “periodistas independientes” del Estado y terriblemente dependientes del salario privilegiado que les pagan esos medios representantes del capitalismo mas rancio que durante décadas condenó a millones de argentinos al hambre y la miseria, para argumentar contra el gobierno, aun con argumentos falaces.
3.      Patronales agrarias avaras y codiciosas (Sociedad Rural, Confederaciones Rurales Argentinas, Federación Agraria Argentina, etc.) que quieren continuar una tradición en la que ellos eran patrones de estancia y arreaban a sus peones para que voten lo que decía el patroncito, cobrando salarios de hambre y viviendo en chozas mientras el patroncito viajaba con la vaca en el barco a París para que sus nenes tomaran leche argentina, o quemaban billetes de cien pesos hasta hacer arder una pava de agua porque a los Anchorena les sobraba la plata y podían quemarla, tener mansiones costosísimas, etc.
4.      Políticos opositores que no tienen plan alguno, que solo critican las formas, Cristina es autoritaria, reta a todo el mundo, el gobierno usa la televisión oficial para hacerse propaganda (por supuesto si eso lo hace por ejemplo Macri es inversión), denuncias de corrupción que nunca se demuestran, en fin, políticos que en diez años no ha aportado un solo plan económico, una sola medida para mejorar la calidad de vida de la gente.
5.      Un gobierno que en diez años se preocupó por mejorar el consumo, por enjuiciar a los genocidas (militares y civiles) que asesinaron a toda una generación de jóvenes, estatizar las empresas que el neoliberalismo regaló en la década del 90’ como YPF-REPSOL, Aerolíneas Argentinas, Aguas Argentinas, ramales ferroviarios, que desarrolló el sistema vial con nuevas autopistas como la de Rosario-Córdoba, que aumentó la generación eléctrica afrontando una mayor demanda energética por aumento de la actividad industrial, que re estatizó los fondos jubilatorios terminando con el robo que hacían a los aportantes las AFJP que se quedaban con la mayoría de los aportes en concepto de comisiones, que desarrolló políticas de inclusión social como la asignación universal por hijos, el plan de entrega gratuita de note books, los aumentos de salarios por sobre la inflación (y no la del INDEC sino la real), la reivindicación de los derechos de las minorías como el casamiento igualitario, las leyes de violencia de género, la identidad sexual, la reforma del código civil, etc., la posibilidad de que todos los argentinos puedan ver el futbol antes reservado a los que lo podían pagar, el aumento de la producción industrial tanto en volumen como en participación porcentual en la producción total, el desarrollo de una política independiente de los grandes centros de poder, la disminución del peso de la deuda externa, el rompimiento con el FMI que yo no puede indicar recetas neoliberales que empobrecen a los argentinos, aumento del presupuesto educativo que permitió mejorar las condiciones edilicias y didácticas de la enseñanza en todos sus niveles, la ley de medios que apuntó a romper con el monopolio mediático y generar nuevas voces populares en la constelación de medios.
Preparación.
Poner en una sociedad opositores al gobierno que continúan con su prédica derrotista, denunciando una falta de libertad que no es tal, mientras cualquiera dice lo que se le antoje, vitupera a la presidenta, miente en las pantallas, denuncia supuestos hechos de violencia contra opositores, mientras son golpeados camarógrafos y periodistas que por ser sospechados de simpatía con el oficialismo está bien golpearlos, no tienen idea de que hacer con la economía, con el Estado, con la política, con la seguridad y denuncian que no hay seguridad, que hay inflación, que el Estado como autoritario, etc., mientras apoyan el enriquecimiento desmedido de las patronales agrarias y sus demandas codiciosas, vituperan a Moyano cuando está con el gobierno y lo endiosan como el paladín de la libertad cuando está en contra, hablan de inequidad cuando los argentinos vemos como aumenta nuestra calidad de vida día a día, humillan y discriminan a los pobres diciendo que no pueden pensar porque son pobres, alaban a los nazis porque a pesar de asesinar a millones de judíos, homosexuales, gitanos, opositores, y dicen que tenían ideales, equivocados pero eran ideales al fin, como si los campos de concentración con hornos crematorios, el bombardeo en masa de poblaciones civiles, el asesinato por razones de credo o por placer personal fueran posibles de ser considerados ideales.
Agregar los 40.000.000 de seres humanos hartos de mentiras y promesas que nunca llegan mientras si están presentes los ajustes y pérdidas de condiciones de vida día a día, y utilizando una herramienta comunicacional adecuada lograr generar en ellos un pensamiento crítico hacia los periodistas y políticos falaces que aumente 6, 7, 8 veces su capacidad de pensar, de razonar críticamente, de conocer lo que los medios ocultan. Mostrar mediante una propaganda efectiva cuales son realmente las políticas que impulsa el Estado y los efectos que estas tienen sobre la población.
Agregar a los sectores reaccionarios y derechistas que quieren volver a un pasado de corralitos, planes bonex, uno a uno de Cavallo, ferraris con desnutridos, festicholas para que los pobres consuman las migajas, saqueos, compatriotas comiendo de la basura en las calles, cartoneros que recorrían las calles revisando una, dos cien veces los tachos de basura para ver si conseguían algo que pudieran vender y llevar magros recursos a sus hogares, desocupación y subocupación del 45%, pobreza del 60%, indigencia del 25%, distribución cada vez mas asimétrica de los ingresos, descuentos del 13% a jubilaciones y sueldos.
Preparar para la muestra un envase que contenga una presidenta eficiente, hermosa, inteligente, tenaz, valiente, con gran capacidad de comunicación, que se atreva a decirles (o “retar”) a los sectores sociales reaccionarios lo que tenga que decirles, que no piense en los costos políticos, sino en las condiciones de vida de los habitantes, y depositar en ella el liderazgo para llevar adelante ocho años de gobierno que profundicen la acción de gobierno iniciada por su marido durante el período 2003-2007.
Espolvorear todo con un bicentenario lleno de alegría y participación, superando luego el dolor de la pérdida de un líder amado por todos, agregar una pisca importante de participación de los ciudadanos en la política, especialmente los mas jóvenes que en años de neoliberalismo y exclusión habían descreído de la política.
Meter todo al horno avanzando con determinación, sin tener en cuenta los gritos histéricos de la oposición, confiando en el pueblo que votó el cambio, y dejar que esos opositores tengan cada vez menos credibilidad a pesar de pasar horas y horas en las pantallas de los monopolios mediáticos como ocurre con Redrado, Melconian, Macri, Michetti, Bonelli, Sanata, Tenenbaum, Sarlo, Ruiz Guiñazú, Morales Solá, Carrió, Stolbizer, Castro, Gargarella, Sarlo, Santos Biasatti, Van der Koy, Blanc, De Narváez, Barrionuevo, Prat Gay, y tantos otros que no son mayoría pero son muchos.
Esta receta hará que millones de argentinos ejerzan su juicio crítico, que no se dejen llevar por los cantos de sirena, piensen, cotejen información crean en los periodistas y políticos serios como Russo, Verbitsky, Víctor Hugo Morales, etc., y finalmente vuelvan a votar por Cristina, aunque los derechistas y reaccionarios de siempre como Marcos Aguinis y Sanata al frente nos acusen de Fascistas y autoritarios
Hasta la próxima

martes, 14 de agosto de 2012

La bancarrota de los intelectuales “lúcidos” o el alemán se instaló en la piecita del fondo.


La tía Veneranda solía decir, refiriéndose a las personas que por su avanzada edad se encontraban en muy malas condiciones físicas y mentales (con Alzheimer avanzado, Parkinson, etc.) “si algún día estoy así mátenme, no me permitan llevar la vergüenza de estar en ese estado”.
No se si el pensamiento de la tía Veneranda es correcto, pero si sé que si algún día llego a estar como Beatriz Sarlo, les pido a mis amigos, parientes o favorecedores que me silencien.
Porque digo esto, porque es patético ver a una intelectual lúcida, a alguien que pasó por diferentes propuestas políticas “revolucionarias”, que dirigió una de las publicaciones culturales mas importantes de nuestro país, que participó en el Club de Cultura Socialista junto a próceres como Portantiero, Aricó, y otros, que tiene excelentes libros de crítica literaria, etc., enarbolar el discurso discriminador y derechista que sostiene en este momento.
El 14 de agosto, en el programa de ese “señor” que pretende hacerse pasar por periodista objetivo, y que de objetivo no tiene nada, y de periodista muy poco, y que dedica su programa a desinformar, a crear una opinión hostil al gobierno popular de Cristina, con comentarios tendenciosos y hasta mentirosos, la Señora Sarlo se despacho con una serie de cuestiones que es muy importante analizar.
En primer lugar, habló en el marco de la estrategia del grupo Clarín, seguramente diseñada por el emérito Magnetto, para quien el viejo refrán “perro que ladra no muerde” es un punto de partida para diseñar su estrategia de confrontación mediática. Muerto Néstor, inteligentemente, el grupo comenzó a virar su estrategia, mientras antes atacaba sin piedad a Néstor, quien era la quintaescencia de la maldad humana, el arquetipo de la destrucción de la democracia y del país, ahora los empleados mas calificados del monopolio, como Sarlo, salen a decir que Néstor era un tipo inteligente, que tenía diálogo con la sociedad, que era un auténtico peronista porque escuchaba (no es necesario recordar que años atrás decían exactamente lo opuesto) y lo que decían de Néstor, hoy lo dicen de Cristina, que es la figura que hay que destruir.
En primer lugar convendría que entendieran, y se los digo porque en su ideología limitada dudo que lo puedan entender, que aunque pudieran destruir a Cristina (cosa que difícilmente lo logren porque los millones de argentinos que creemos en ella vamos a evitar defendiéndola a capa y espada), saldrían no una, sino diez, cien, mil, un millón de Cristinas a ocupar su lugar. Porque no es Cristina un movimiento político, sino es quien tácticamente está hoy al frente de ese movimiento.
Muchos creían que el peronismo se acabaría a la muerte de Perón, la historia demostró que el peronismo podía sobrevivir a su líder, como el radicalismo sobrevivió a Irigoyen, Perón fue un conductor, pero el movimiento era un proyecto político que, y acá si coincido con Sarlo (solo que ella lo dice porque Perón también esta muerto y yo porque lo creo) permitió la inclusión en la política de nuevas actores sociales. Con sus defectos el peronismo le dio voz a millones de ciudadanos y ciudadanas que hasta ese momento habían estado excluidos de la política, habían sido apartados de la ekklesia, un movimiento que desde su nacimiento rompió con la médula de la política conservadora que pensaba que los pobres no pueden pensar.
Curiosamente, esto es lo que dijo Sarlo en el programa de marras, dijo que, palabras más, palabras menos, los que están por debajo de la línea de pobreza no pueden pensar, que cuando votan lo hacen sin pensar, como decir que votan con el estómago porque cuando alguien tiene hambre no puede pensar. Inmediatamente dijo que los sectores medios son los que piensan, si este pensamiento no es discriminatorio, entonces no sé lo que es discriminación.
Una digresión, decir esto es como decir los homosexuales son enfermos, pobrecitos, hacen lo que hacen porque están enfermos, sin entender que el homosexual es un ser humano que elige un compañero sexual de manera diferente a los heterosexuales, solo que como son una minoría sexual se los puede discriminar diciendo que son enfermos, ¿porque no se dice que los heterosexuales son enfermos y por eso se acuestan con personas de distinto sexo?. En este caso Sarlo emplea el mismo mecanismo discriminador, solo que lo hace con una mayoría, los pobres, ya que sostendría que ellos, “pobrecitos” como no comen bien no pueden pensar, es una manera de descalificar al 54% que votó a Cristina, solo que en ese 54% también hubieron pequeños burgueses y aún burgueses que desde su lugar ideológico sí pueden pensar..
Incluso el Alzheimer político de Sarlo la lleva a hacerle decir, que sería deseable un voto ideológico, ¿que es un voto ideológico?, el 54% que votó a Cristina no tenía ideología, no pensaba, tal vez para Sarlo el 17% que votó a Binner, son gente como uno, como ella y esos si que sabían lo que votaban, porque,  siguiendo su razonamiento, comen bien, leen mucho, tienen cultura, participan de las elitistas reuniones en las que los intelectuales dicen la “posta” a la sociedad.
Otra de las barbaridades que dijo, y que demuestra su carencia de argumentos, y pone de manifiesto su gorilismo más visceral, fue cuando se despacho contra el luto de la presidenta, creo que la presidenta tiene derecho a guardar luto y a recordar a su compañero el tiempo que se le de la gana, o mejor dicho, el tiempo que le demande su corazón, me parece de muy mal gusto y propio de un pensamiento vacío, criticar a la presidenta porque viste de negro, Sarlo, donde quedó la “intelectual lúcida”, o es que los dineros del grupo Clarín y de la Nación te nublan los sentidos.
Como Lanata, al ser interrogada por el inefable “periodista objetivo” respondió, respecto de la posición dominante del grupo, que era un eslabón débil, salió a defender la libertad de expresión, sin decir que en el capitalismo, como decía Lenin, la libertad de expresión es la libertad de los dueños de los medios de prensa decir y publicar lo que quieran, recordó que Néstor le dio Canal Trece al grupo y se ocultó tras estos argumentos vacíos para no hablar del monopolio.
Luego vino el momento de hablar de “La Cámpora”, otro de los objetivos políticos de la derecha. Criticó su trabajo en las cárceles, que promueva la salida de presos y enunciando el discurso mas conservador contra las modernas tecnologías sociales de resocialización de los que han cometido delito, habló de la necesidad de someterse a las normas, del respeto a las normas, enunciado que comparte con el P.R.O., claro que cuando el monopolio no respeta una ley votada por los representantes del pueblo, cuando soborna jueces para sostener in eternum su violación de la norma por medio de recursos de amparo de duran uno, dos o mas años, cuando cablevisión cobra ilegalmente lo que se le antoja y no respeta al gobierno constituido que le fija precios razonables, cuando valiéndose de su posición hegemónica en el mercado impone precios salvajes a los usuarios y destruye la competencia, cuando el grupo Clarín usa su poder económico para venderle a las AFJP sus acciones a altos precios para luego recomprarlas a precio vil, estafando a los futuros jubilados, cuando Clarín y La Nación aprovechando su contubernio con la dictadura “roban” Papel Prensa a la familia Graiver, etc., etc. no están violando las normas que Sarlo reclama que se respeten, están haciendo negocios justos, y son justos y lícitos, porque del producido por estos negocios sale el estipendio que ella recibe por vender sus servicios a los monopolios mediáticos.
Incluso, cuando dice que la gente pide que los kirschneristas se vayan de cualquier modo, ella se opone, y yo no le creo, porque pienso que tal vez esté pensando que se vayan de un modo que le permita no ser parte de la actitud desinstitucionalizadora que tienen muchos sectores de la derecha.
Despectivamente dijo que si quieren, esos que no piensan al votar, votar a Máximo que lo hagan, atacando a todo lo que tenga que ver con la familia maldita de la de derecha argentina.
Por eso Sarlo, creo que deberías consultar a un médico de manera urgente, porque por algunas expresiones y maneras de expresarte pareciera que recibiste la visita del alemán que se te instaló en la piecita del fondo, es lamentable que un a persona en el ocaso de vida, por un pedacito de pantalla se vuelva funcional a todo lo que combatió en su existencia, por eso vuelvo a pedirles encarecidamente a mis amigos, si alguna vez me ven es ese estado mental e ideológico, por favor SILENCIENME.
Hasta la próxima   

lunes, 13 de agosto de 2012

El paro de los subterráneos y la pequeña burguesía porteña.


Es curioso ver a las señoras de la pequeña burguesía porteña protestar contra los trabajadores por el paro de subterráneos.
Esas mismas señoras, son las que, cacerola en mano, salieron a pedir dólares y acusar al gobierno de autoritario, los mismos que cantaban piquetes y cacerolas la lucha es una sola en el 2001, y poco tiempo después comenzaron a reclamar contra los piquetes en nombre de la libertad de circulación.
Son esas mismas señoras que se hacen cruces cuando ven a un pobre home less en la calle durmiendo en la boca de un subte, y aplauden a Macri en un auto de colección paseando por la autopista, riéndose de una manera tal de la gente, que uno se pregunta: ¿de que se ríe este tipo?. Y no se puede evitar ensayar como respuesta una especulación, se ríe de los miles de ciudadanos de Buenos Aires que sufren para llegar a sus trabajos, mientras el y su séquito de señoritos pasea tranquilamente por la ciudad.
Pero que Macri se ría de los porteños y los habitantes del conurbano, a los que somete a un martirio, producto de su incapacidad de resolver los problemas del transporte de Buenos Aires, no es solo un problema de él, sino de esas señoras y señores de la pequeña burguesía que ingenuamente compran el discurso de los medios hegemónicos que intentan culpabilizar del desaguisado del transporte público que hace el P.R.O. al gobierno nacional y a los trabajadores del subterráneo.
Los trabajadores solo luchan por sus derechos, o se olvidaron los señores pequeños burgueses porteños cuando golpeaban las puertas de los banco reclamando sus ahorros, pues bien así como ellos luchaban por sus derechos, el derecho a disponer de sus ahorros, los trabajadores de subterráneos luchan por sus derechos, aunque mas elementales y básicos, por son los derechos que tienen los trabajadores a tener un salario que les alcance para alimentar a sus familias.
No son los trabajadores los culpables del paro de subterráneo, son la empresa Metrovías, el Sr. Roggio y el Gobierno de petimetres del P.R.O., los trabajadores hacen lo único que saben hacer, defender su trabajo y sus condiciones de vida.
Porque el trabajo, no es, como decía la tía Veneranda, salud, muy por el contrario, el trabajo, bajo el modo de producción capitalista, es sufrimiento, hambre y miseria para los trabajadores, y los obliga a luchar permanentemente contra las patronales codiciosas, que para mantener sus privilegios y su dispendio en lujos y placeres someten a los trabajadores a condiciones infrahumanas, que solo dejan como camino, la protesta, aunque a veces esa protesta, moleste la vida cotidiana de los usuarios, porque Roggio se transporta en su “Limousine” y Macri y los miembros de su gobierno, se pasean en autos antiguos por las autopistas.
La ira no tiene que dirigirse contra los trabajadores, sino contra los auténticos responsables del conflicto, Roggio, Metrovías, Macri y el gobierno del P.R.O.
Es cierto que un ciudadano de la pequeña burguesía sufre las consecuencias del paro, pero ese ciudadano debe detenerse a pensar en las condiciones que trabajan los operadores del subterráneo, pasando la mayor parte de su vida bajo tierra, sin ver el sol, cobrando salarios miserables para engordar al avaro chancho burgués.
En el capitalismo, el trabajo es esclavitud, de ninguna manera es como rezaba el letrero que los nazis ponían en los campos de concentración “arbeit macht Frei”, “el trabajo hace libre” mientras los judíos eran sometidos a la peor de las esclavitudes y exterminados por el solo delito de tener esa creencia, de formar parte de un pueblo milenario que en la patológica mirada de la pequeña burguesía alemana aparecían como los responsables de los problemas que surgieron tras la desastrosa aventura bélica de 1914-1918, creencia desarrollada por la acción de la propaganda nazi, eran ellos y solo ellos, los culpables de las desdichas del pueblo alemán, mientras los auténticos culpables, los nazis, los Krupp y la gran burguesía se reían de la ingenuidad de esta pequeña burguesía que podía creerse las patrañas nacional socialistas y encima querer morir por un caudillo megalómano que los llevaría nuevamente al desastre.
Otro de los punto que quiero analizar es la curiosa acción de la izquierda contemporánea en nuestro país.
La izquierda argentina hace tiempo que ha perdido la brújula, y aquella ilusión de que la izquierda tenía un método de análisis de la sociedad se ha hecho añicos ante una realidad que persiste en desmentir esa hipótesis.
Para peor, la izquierda ha pasado de su actitud analítica de la sociedad, análisis que se basaban en principios metodológicos, éticos y solidarios, a una actitud propia de los partidos burgueses.
En lugar de analizar críticamente el desenvolvimiento de las fuerzas productivas y tratar de establecer escenarios posibles, orientando su acción política a desarrollar los mejores escenarios para los intereses de los sectores asalariados, la izquierda basa su acción en movimientos espasmódicos que no tienen explicación alguna.
Así vimos, durante el conflicto de la 125, a muchos sectores de la izquierda (aun los que se denominan marxistas) apoyando el lock out de las patronales agrarias, con la Sociedad Rural a la cabeza, la vimos junto a los caceroleros, o usufructuando el espacio mediático que les brinda el monopolio, que por supuesto no se ha vuelto de izquierda, sino que se aprovecha del afán mediático de los dirigentes de izquierda.
En sus apariciones televisivas los dirigentes “marxistas” se cuidan de criticar al monopolio mediático, y en no pocas oportunidades terminan siendo aplaudidos por los representantes del P.R.O. la máxima representación política de la derecha argentina.
Tal vez, si pretendemos llegar a la raíz del oportunismo y la ceguera de las sectas de izquierda, llegaremos a encontrar que en la base existe una interpretación incorrecta de la teoría del poder, y que al basarse en una teoría del poder hay plenamente superada, continúan viendo al Estado como el enemigo de los trabajadores.
En la década del 70´ los militantes de izquierda decíamos que el Estado era el aparato de dominación de una clase sobre la otra, con sus cuerpos armados, la policía, gendarmería y el ejército, podía reprimir a la clase trabajadora y al pueblo y defender los intereses de clase de la burguesía, que no eran otros que la explotación y el ultraje de los sectores sociales subordinados para poder acumular en forma desmedida riquezas que luego despilfarraba en el ocio y el vicio[i].
El poder de la sociedad burguesa residía en un solo lugar, estaba centralizado en el Estado, y por lo tanto, para construir una nueva sociedad había que remplazar el Estado burgués por un Estado nuevo, un Estado proletario.
Con el tiempo, Foucault de por medio, muchos sectores pudimos ver, que el poder no estaba centralizado en el Estado, sino que circulaba la sociedad, que en cada momento los actores sociales construían nodos de  poder, y que esos nodos cambiaban de valor de acuerdo a la configuración de fuerzas actuantes en la sociedad.
El Estado, lejos de ser el enemigo principal, podía en determinados momentos convertirse en una herramienta estratégica para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los sectores oprimidos, y el debilitamiento del Estado, lejos de favorecer el cambio social, por lo general implicaba un crecimiento de las fuerzas mas retrógradas de la sociedad (extremismo, fascismo, narcotráfico, etc.), de ello podemos aprender mucho en lo que pasó en la ex Yugoeslavia, en Albania, en Irán, en Afganistán, etc.
El estado puede instrumentar políticas sociales que sirvan de dique a la avaricia de los monopolios capitalistas, puede prevenir el deterioro creciente del medio ambiente, pude tener políticas de atención a los sectores mas vulnerables de la sociedad, ello, por supuesto, si el Estado se halla en manos de sectores que tengan estos intereses sociales.
La labor de la izquierda es por lo tanto apoyar y favorecer a aquellos gobiernos que instrumentan políticas progresivas, orientadas a disminuir la fragmentación social.
En el conflicto de subterráneos, la izquierda juega enarbolando una bandera de los dos demonios, está contra el macrismo y contra el gobierno nacional.
Al no identificar el enemigo fundamental, estos sectores que tienen una debilidad política endémica, terminan apoyando a la derecha y su corte de señoritos que pasean en elegantes autos antiguos mientras la gente sufre la falta de medios de transporte.
Es hora de repensar la acción política, desde una perspectiva que nos permita asumir la consigna “el presente es de lucha, el futuro es  nuestro.”
Hasta la próxima


[i] Por supuesto que muchas de estas ideas son correctas pero en el marco general de la política de izquierda pierden credibilidad

jueves, 2 de agosto de 2012

Contracara.


En los últimos meses hemos asistido a la bancarrota de un cierto periodismo denominado “progre”, o “liberal progresista”. En esta bancarrota impacta la figura del devaluado Sanata, otrora abanderado del periodismo crítico a los grandes monopolios, entre ellos Clarín y “defensor de los derechos humanos”.
En su miserable posición de amanuense del monopolio multimedio, Sanata, utiliza algo parecido al viejo truco de Bernardo Neustadt, y como todos los cobardes, que no se animan a hacerse cargo de sus dichos, afirma sin tapujos barbaridades y falsedades, y sale a vilipendiar a Víctor Hugo Morales,  a través de  un otro, en este caso dos escritores[i], Leonardo Haberkorn y Luciano Álvarez, que sobre la base de una supuesta amistad del periodista con un militar, tratan de hacerlo aparecer como un sostén de la dictadura, aunque al final del informe digan que no es así, el desarrollo y la estructura del mismo deja a todas luces la imagen de un periodista cómplice con la dictadura Uruguaya.
Neustadt usaba a Doña Rosa, un personaje mediocre de la clase media argentina (que él había creado) que pretendía representar al saber del sentido común. Pero que portaba un acervo impresionante de ideología neoliberal.
En este caso Sanata, usa el libro de dos ignotos periodistas uruguayos, con ambición de chupar un poco de la notoriedad de Víctor Hugo, aún a costa del disparate, para hacerles decir lo que él no se atreve a enunciar, ya que en innumerables ocasiones, en la época que no era un mercenario a sueldo de Magnetto, defendió y alabó a Víctor Hugo Morales.
El interrogante es pues, ¿Porqué Sanata ataca a Víctor Hugo?
A mi  modesto entender existirían varias razones, algunas importantes, otras banales y egoístas.
Empezaré por las últimas, ya que también reflejan a las primeras.
Víctor Hugo Morales, representa la crítica sin concesiones al monopolio mediático que ya no cuida las formas en su metodología fascista. Y digo fascista, porque el monopolio ha tomado la máxima de Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda del gobierno de Adolf Hitler en la Alemania Nazi, quien decía: “Miente, miente, que algo quedará, cuanto mas grande sea una mentira, mas gente la creerá” y “”Mas vale una mentira que no pueda ser desmentida, que una verdad inverosímil”.
Víctor Hugo Morales, representa la imagen del periodista serio, tenaz, crítico autocrítico, que Sanata intentó tener en algún momento de su “carrera periodística”, antes de venderse por unos morlacos (como solía decir mi tía Veneranda) transmutándose de periodista a escriba[ii] a sueldo de Magnetto, cumpliendo las órdenes sin filtrarlas, como también lo hacen Bonelli, Tenenbaum, Castro, Van der Kooy, etc.
A Sanata lo irrita, que a pesar de su prédica injuriosa y cobarde, a Víctor Hugo lo reconozca todo el periodismo, tanto de Argentina como de Uruguay, y ello ocurre porque Víctor Hugo no trepida en criticar tanto al monopolio mediático como las medidas del gobierno que no comparte, cosa que Sanata no hace, solo critica al gobierno, mejor dicho ve todo mal en el gobierno, y todo bien en el grupo Clarín, claro, con la patronal no se juega, a ver si perdemos ese mediocre pedacito de pantalla de los domingos.
Como hace el monito para atacar al león.
Un paréntesis para el solaz, un viejo cuanto narra que un monito se hallaba en la selva, debajo de un árbol, con una cortapluma sacando punta a un palo. Cuando paso la jirafa le preguntó al monito que hacía, y el monito le respondió, sacando punta a un palo para hacer cagar al león autoritario, que nos gobierna. Cuando paso el elefante le pregunto al monito, ¿Qué hacés monito?, acá estoy sacando punta a este palo para hacer cagar al león autoritario que nos gobierna. El diálogo, palabras mas, palabras menos, se repitió tantas veces como pasaron el cocodrilo, el tigre, la boa, etc., etc.
En un momento pasó el león, quien también intrigado, interpeló al monito sobre lo que estaba haciendo, y el monito respondió, acá estoy, hablando al pedo y boludeando con un palito.
Para la historia, la gran historia, que se cuenta por siglos y milenios; no por días o segundos, Sanata, hace lo mismo que el  monito, esta al pedo y boludea hablando mal del gobierno, lo que le permite gozar del momento de notoriedad ficticio que le otorga la cámara de canal 13 los domingos.
Para Sanata, ese momento vale oro, porque para poder gozarlo vendió su alma al diablo (Magnetto) y la cobra en cómodas cuotas mensuales en forma de sueldo de esclavo.
Otro ejemplo parecido al de Sanata, es el de Van der Koy, el famoso joven brillante premiado por la dictadura, que le diera la mano y agradeciera a Videla por el premio recibido.
Eduardo Van Der Kooy, venia de Rosario y estaba en Clarín en la sección deportes, luego pasó a la sección Política del diario y se destacó como uno de los jóvenes brillantes descubiertos por Videla. Un par de años después, Van Der Kooy pudo subirse al avión que llevaba al dictador con destino al Vaticano.
Ahora disfrazado de “progre” escribe lo mismo pero de manera mas solapada. Continuando sus ataques contra todo lo que tenga un tinte de izquierda, en la editorial de Clarín deslizó que “La Campora” comparte una supuesta práctica de Montoneros que hacía acuerdos con bandas de delincuentes que le aportaban la logística en sus asaltos a bancos, secuestros y ajusticiamientos.
Van der Kooy resucita la famosa teoría de los dos demonios, demostrando ser mas reaccionario y canalla de los que podríamos pensar, desprestigiando a aquellos jóvenes de hoy, por participar en política y pensar de una manera diferente a de él.
Por cierto, Van der Kooy y Sanata, deberían enterarse que los jóvenes de los setenta, Montoneros incluido, aunque muchas veces estuviéramos equivocados, luchábamos por un mundo mejor, cosa que ellos, lacayos y escribas de los monopolios capitalistas, nunca hicieron, y se preocuparon de aclarar, como lo hizo Sanata, que él nunca fue de izquierda, sino un “liberal” americano, un librepensador, que ahora vendió su pluma a Magnetto, dejando de ser libre, porque solo es libre quien escribe lo que siente, aun cuando ello vaya contra sus propios intereses.
Aunque sé que no lo van a necesitar, porque son vasallos del poder, no los veo a Sanata, Van der Kooy, Castro y demás, tomando cianuro como lo hizo Sócrates, antes de claudicar en sus principios; mas los veo como Marx (Groucho) cuando decía “tengo estos principios, y si no les gustan, tengo muchos otros para ofrecer.
Sanata sufre porque ve que hay periodistas, como Víctor Hugo, que además de tener principios, no los cambian por dinero o poder, y él no puede decir lo mismo con respecto de sí.
El otro tema que guía a los falsarios, entre los que no debemos olvidar de incluir a Nelson Castro o al impresentable compañero de correrías mediáticas de Sanata, Luis Majul, es su interés por que la sociedad Argentina retorne a el período histórico del menemismo delarruismo, y vuelva al estado de aguas tormentosas de políticas neoliberales de derecha, en las que ellos navegaban cómodamente, apareciendo como falsos periodistas “progres”, tiempos en que su palabra parecía ser lacerante, pero que no dejaba ni huella en el cuerpo robusto del capitalismo monopólico y financiero, al que siempre veneraron.
La historia es implacable, y estos falsarios lo saben, ellos, con el correr de los años serán arrojados al basurero del periodismo canalla, como ya ocurrió con Gómez Fuentes, Grondona, Neustadt y tantos otros, mientras tanto, los argentinos somos cada vez mas críticos y no nos comemos los amagues de los sinvergüenzas del monopolio.
Frente el ataque artero de los falsarios a Víctor Hugo morales, hagamos consigna la bronca, digámosle a los medios y sus escribas que lo atacan “Hoy, todos somos Víctor Hugo Morales”.


[i] Haberkorn  L., Álvarez L. Relato oculto, las desmemorias de Víctor Hugo Morales. Planeta Uruguay
[ii] Por cierto, hace mucho que Sanata no critica a Magnetto y a Clarín como antes de ser su empleado.