lunes, 26 de marzo de 2012

Espíritu y materia.


El debate entre espíritu y materia ha enardecido los ánimos intelectuales a lo largo de la historia escrita de la humanidad. Entre los que se podrían ubicar en el campo del materialismo podemos citar, entre otros a: Anaximandro, Tales de Mileto, Heráclito
Anaxímenes, Demócrito, Francis Bacon, Thomas Hobbes, Pierre Gassendi, René Descartes
Karl Marx; mientras que entre los idealistas más conocidos encontramos entre otros a: Emanuel Kant, Johann Gottlieb Fichte, George Wilhelm Friedrich Hegel, Pierre Duhem, Karl Popper, Friedrich Wilhelm Joseph, Gottlob Ernst Schulze, Karl Leonhard Reinhold, Friedrich Schleiermacher, Friedrich Heinrich Jacobi.
Podríamos decir que uno de los puntos que deslinda las aguas en forma tajante es la cuestión del monismo o dualismo. Los materialistas mas extremos son monistas, el hombre es tan solo materia, y la conciencia es una propiedad emergente de esa materia, mientras que para los idealistas mas acérrimos un dato insoslayable es la división del hombre en materia y espíritu, y en Hegel, «lo absoluto», esta dado por la «idea», y se manifiesta  bajo las formas de naturaleza y de espíritu.
Las religiones son las más interesadas en la noción de “espíritu”, dado que el espíritu contiene la parte inmortal del hombre, y que al cesar la materia continúa en otros mundos o en otros cuerpos.
Para ver la noción de espíritu en las religiones recurrimos la pagina de Koinonia. Allí se habla de una noción clásica y una moderna. Para la clásica el espíritu, separado de la materia (cuerpo) es la parte inmortal, inteligente y trascendente del hombre, en la muerte el espíritu se separa del cuerpo e ingresa en otro mundo, de carácter no asequible a la razón material. La versión actual del espíritu, en un intento de romper con el dualismo concibe al espíritu como el modo propio de ser humano, cuya esencia sería la libertad.
El espíritu es pues la forma más elevada de la vida y no solo en el ser humano sino en todos los seres del universo.
Como he reflexionado en otros escrito, esta idea del espíritu, surge ante lo desconocido, aquello que por no conocer sus causas, produce un intenso temor en el ser humano. En los comienzos eran el rayo, los truenos, las enfermedades epidémicas, etc.; todo lo que producía daño y no se podían conocer sus causas, daba lugar a explicaciones míticas que poco a poco cedieron el paso a las primeras instituciones religiosas.
De todos esos fenómenos de la vida humana, existen algunos que todavía permanecen insondables a nuestro entendimiento, y que tal vez permanezcan en ese estado por mucho tiempo, así por ejemplo sobre algunos de ellos existen hipótesis que abren preguntas, como es el caso del origen del universo, en el que la Ciencia nos habla del Big Bang o explosión original que dio origen al Universo conocido, de todas maneras queda por preguntarnos: ¿Antes del Big Bang que existía, otro Universo que desapareció?.
Sobre otras cuestiones de la vida no hay muchas respuestas, por ejemplo sobre la muerte, pocas son las ideas al respecto, y es tal vez por ello, que la noción de espíritu, constituye un importante consuelo ante la angustia existencial de muerte, que nos atraviesa a cada instante de nuestra vida.
Castoriadis escribió un excelente artículo sobre el mito de Prometeo[1], en el que explica el cambio que se produce en 25 años en el pensamiento griego respecto al origen del hombre, pero del que tomo un punto que no es central para Castoriadis, pero si para nuestra cuestión en debate, el problema de la muerte en la constitución del hombre.
Castoriadis nos dice que en Esquilo los pre humanos eran como sombras vacías, que veían sin ver, sin sacar provecho a la mirada, escuchaban sin escuchar, y sus largas vidas trascurrían sin un orden, al azar, y no podían prever la muerte, en definitiva eran seres monstruosos, no aptos para la vida.
Prometeo les da signos, puntos de referencia estables, que les permiten la aprehensión y la medida del tiempo, para ello los dota de los números ya que podeos decir que el tiempo es el número el movimiento según el antes y el después.
Pero  la muerte, surge como una enfermedad inevitable para todos los mortales, en el mito, Prometeo les da a los hombres esperanza ciega,  es esa esperanza ciega la que evita que sean aplastados, porque la idea de la muerte tiene un efecto aplastante para todos nosotros.
Dice Castoriadis que el conocimiento de la muerte y la posibilidad de un hacer/crear constituyen al hombre, y que la búsqueda del conocimiento se agudiza en vez de ahogarse ante la conciencia de la muerte.
Estamos ante una situación en la que la angustia de muerte en el ser humano, se constituye en un motor para la creación, pero a la vez para la gran mayoría, es también una posibilidad de parálisis, de la cual muchos salen por medio del pensamiento mágico, no importa la muerte si existe la trascendencia, y la trascendencia solo puede estar asegurada por un principio inmortal, que es el espíritu.
Si existe la posibilidad de que la carne corrompible del cuerpo pueda ser abandonada por el nosotros mismos, por nuestro espíritu que es nuestra verdadera existencia, ya sea para migrar a otra dimensión u otra existencia, o para volver a encarnarse en otra carne, en otro cuerpo, o nuestra creación actual no solo es parte de un largo proceso de perfeccionamiento del espíritu, sino un obra infinita que continuamos en otro cuerpo u otra vida, la vida puede hacerse mas tolerable.
Desde la posición materialista no necesariamente se niega el espíritu, sería más correcto decir que se niega la existencia del alma en su concepción inmortal. Marx, por ejemplo, en diversas oportunidades habla del espíritu. En “La sagrada familia”, por ejemplo, nos dice: “La más importante propiedad de la materia es el movimiento, pero no solamente un movimiento mecánico y matemático, sino más como tendencia, como espíritu vital, como tensión, o según la expresión de Jacobo Böehme, como «tormento» de la materia”. Erich Fromm sostiene que para Marx el hombre se caracteriza por el principio del movimiento, al que no entiende como mecánico sino como un impulso, en términos de energía o vitalidad creadora, para él es la pasión humana en búsqueda de objeto la fuerza esencial el hombre, y en este sentido se enlaza con el espíritu, resultando un dato interesante que para su constructo Marx cite a un místico como Jacobo Böehme.
Como vemos, en el materialismo no existe una versión única, y encontramos propuestas dualista como la que acabamos de transcribir.
Retomando Koinonia, existe una postura materialista que se relaciona con la idea del monismo idealista, me refiero al monismo materialista, expresado entre otros por el epistemólogo argentino Mario Bunge[2].
Este autor participa de una corriente que se denomina monismo emergentista que considera que la psiquis es una realidad objetiva. Para él la evolución va haciendo emerger de la realidad cosas nuevas, una de ellas es la psiquis, dado que toda la realidad es material, la psiquis no puede no ser material. Por lo tanto la define como una propiedad emergente de la materia (del sistema nervioso). No es espíritu, algo separado de la materia, sino una propiedad de la materia misma. El ser humano es pues una totalidad, en la cual no puede ser separada la materia (el cuerpo) de esa propiedad emergente (la psiquis) que actúan constituyendo una sola entidad.
Somos una unidad que se desenvuelve en un contexto sociocultural, que por lo tanto se encuentra determinada por el contexto que nos obliga a cambiar para poder adaptarnos activamente a los nuevos contextos en que nos desenvolvemos.
Pero también somos un existencia signada por la finitud de la misma, y ello como dijimos mas arriba genera un angustia paralizante que solo puede ser superada por el instinto de creación, porque en definitiva, somos tan solo animales con poder de significación, que contamos con una capacidad de imaginar lo que no es, y en esa posibilidad radica nuestra potencialidad creadora, porque no solo creamos lo instrumentos, la cultura, la sociedad, sino que en el movimiento de la creación no creamos a nosotros mismos.
Hasta la próxima.



[1] Castoriadis C. (2001) Antropogenesis en Esquilo  autocreación en Sófocles. En: Figuras delo pensable. Fondo de Cultura. México
[2] Bunge M. (1981). Materialismo y ciencia. Editorial Ariel. Bs. As.

jueves, 15 de marzo de 2012

Salieron del placard.


Hoy vemos como los periodistas de los medios hegemónicos han salido del placard, donde se mantenían ocultos detrás del disfraz de objetivos, impolutos, no contaminados con la lucha política, y se muestran tal cual son.
En estos días se han sucedido una serie de notas en las que se critican a funcionarios políticos del gobierno (algunas de esas notas datan de 2009 pero se actualizan por fallo judicial).
Por ejemplo Osvaldo Pepe, secretario de redacción del diario Clarín tituló una nota “Los imberbes de Aerolíneas” y Calos Pagni del Diario La Nación hablo de “Axel, el marxista que desplazó a Boudou” refiriéndose a Axel Kicillof, a quien le recordó ser el nieto de un rabino, en una misma línea editorial de Clarín, que se remonta a mucho tiempo atrás, así por ejemplo el  5 de abril de 2009 publicó una nota con el discriminatorio título de “La fábrica de hijos” haciendo referencia a una supuesta intención de las mujeres de embarazarse para obtener subsidios del Estado. Hace un tiempo Llambías, candidato de la Coalición Cívica criticaba a los que pretenden hacer flamear un sucio trapo rojo en lugar de la bandera, y podríamos seguir el listado con la persecución y agresión a  los sin techo de parte del gobierno del PRO en Bs. AS. y tantos otros hechos mas.
Que es lo que podemos ver en estas acciones de los grupos de derecha en la Argentina, pues que han salido del placard y se muestran en toda su dimensión de trogloditas.
En primer lugar, sería un error creer que Clarín  y La Nación solamente se oponen a este gobierno, que su línea editorial es contra el kischnerismo únicamente, Clarín, Perfil y La Nación son consecuentes con la línea editorial que han construido desde 1945 Clarín, y mucho antes La Nación, y que es consonante con su ideología conservadora y reaccionaria.
No apoyaron a las dictaduras por miedo, o para hacer negocios solamente, lo hicieron porque ellos son parte de un bloque histórico reaccionario, profundamente oscurantista,  anti comunista y anti libertario que pretende detener la rueda de la historia.
Hoy, a medida que los datos fluyen a través de una multiplicidad de medios e informaciones, podemos comprender que sería ingenuo pensar que sus periodistas y editores callaron y ocultaron el genocidio por miedo, lo hicieron porque eran cómplices, porque comulgaban con la masacres de los jóvenes contestatarios de los setenta y los ochenta, porque no se trataba de matar a “guerrilleros”, se trataba de matar a todos aquellos que pensaban distinto a este bloque de poder, en el que Clarín y La Nación eran partícipes necesarios.
 Hoy, que vuelven por sus fueros, es necesario que todos los argentinos, discutamos su rol en el proceso social en el que estamos viviendo, porque con el advenimiento de la democracia, al ya no tener el brazo armado (las fuerzas armadas) que les permitía imponer sus intereses a sangre y fuego, pretendieron hacer gatopardismo y ocultar su ideología tras una falsa sensibilidad social y un hipócrita democratismo.
Así circularon por la vidriera indecente del cambalache diferentes propuestas de los seguidores de Friedman y Hayek, en las que se metamorfoseaba su avaricia y su insensibilidad social, en un supuesto interés por los mas humildes y vulnerables sociales.
Si ustedes leen atentamente los fundamentos de las políticas neoliberales de los noventa y la defensa que los medios hegemónicos hacían de ellas (y hacen en la actualidad) verán que todos los ajustes, todas las normas que dejaban sin defensa a los mas vulnerables, exponiéndolos a la desocupación, al hambre, a la miseria, eran presentados en un relato que afirmaba el interés de “salvar” a los necesitados, de disminuir la pobreza, de amenguar la desocupación.
Ellos siempre se visten de solidarios, ellos siempre buscan la verdad, ellos siempre son buenos y comprensivos, pero la realidad es que “ellos” (los conservadores neoliberales como Macri, Carrió, la Coalición cívica, el PRO, Clarín, La Nación, los privilegiados, los ricos, los poseedores) hacen fiestas donde gastan millones de pesos en una noche, tienen aviones privados, viven en mansiones protegidas por guardias armados, se desplazan en lujosos automotores importados, no pagan impuestos, coimean a funcionarios para hacer negocios, mienten si es eficaz a sus negociados, y veces, mas de las que conocemos matan a aquellos que se interponen en su camino (y como para muestra basta un botón recordemos la trágica historia de Cabezas, Jorge Julio López o mas recientemente el ataque a Nora Centeno una de las Madres de Plaza e Mayo).
También sabemos, y no es novedad, ya durante la ley seca en EE.UU. pasó, que existen vasos comunicantes entre las organizaciones mafiosas, los ricos burgueses y los políticos que sostienen sus intereses.
También sabemos que son hipócritas, que niegan el derecho de  las mujeres humildes a abortar en los nosocomios públicos, cuando las mujeres de la alta burguesía pueden abortar en clínicas de lujo, o viajar a países en los que el aborto está permitido.
Ellos hablan de la vida y la defensa de la vida, pero añoran la pena de muerte, en sus fábricas y haciendas condenan a sus empleados a la miseria, desarrollan políticas cuando son gobierno, que condenan a los pobres a vivir miserablemente en villas de emergencia.
Gozan de la opulencia, derrochan sin límites, disfrutan de lo mejor de la vida, se entregan  la extravagancia, pero, eso sí, se rasgan las vestiduras cuando los gobiernos otorgan subsidios para que los indigentes puedan llevar el pan a su mesa. Y entonces sus representantes políticos, marionetas en sus faldas, hablan de “fabricas de hijos”. Porque solo ellos pueden ser impolutos, permitirse tener hijos, cuando una mujer sin recursos tiene hijos, dicen que lo hace para que le den subsidios, como dijo el cretino de Del Sel en Santa Fe cuando era candidato a gobernador por el PRO.
Y sus medios, esos medios que enuncian su palaba, que difunden sus ideas oscurantistas, que intentan convencer a todos que el orden de segmentación social, de pobreza extrema e indigencia es un orden natural, ya que si existen pobres es porque no supieron enriquecerse, como decía Hayek y toda la pléyade de neoliberales, ya que los mas inteligentes, los mas aptos, por la “selección natural”, pueden triunfar, sin reconocer que poder alcanzar mayores niveles de bienestar y seguridad económica tiene que haber condiciones cultuales, sociales y económicas que en la sociedad capitalista no son dadas para todos en condiciones de igualdad.
Esta burguesía retrógrada y cavernícola se manifiesta hoy en su peor forma, llamando a impugnar el matrimonio igualitario, la ley de medios, la despenalización del aborto, la despenalización del consumo de drogas, defendiendo valores arcaicos como la virginidad antes del matrimonio, haciendo creer que no importa lo que los pobres sufran en esta vida porque “de los pobres será el reino de los cielos” y de los ricos los placeres terrenales.
Este bloque histórico busca hoy reunir a lo más retrógrado de los partidos burgueses tradicionales, a miembros de la derecha recalcitrante de la Unión Cívica Radical como Morales, Cobos, y compañía; a los militantes pontificios y preconciliares de la Coalición Cívica como Carrió, Bullrich;  a la derecha obsoleta del Partido Justicialista como Duhalde, Rodríguez Saa, De Narváez, Amadeo y otros en un amplio frente reaccionario encabezado por el niño mimado de los monopolios mediáticos, Mauricio Macri.
Para la democracia es bueno que estos sectores tengan representación política, lo que es peligroso es su macartismo jacobinista que enarbola viejos anatemas como que el gobierno esta lleno de montoneros, que se infiltran marxistas y judíos en los ministerios, que hay que tener mano dura con los ladrones de gallinas y no perseguir a delincuentes que robaron los dineros de los jubilados como se ha denunciado a Magnetto u otros que destruyen el medio ambiente para enriquecerse como Aranda.
Todos tenemos derecho a opinar, a pensar según nos parezca los Magnetto, los Macri, los Morales, pero lo que no podemos permitir es que se estigmatice a las personas por ser marxistas, judíos, o montoneros, de eso el pasado reciente nos ha dado una dura lección y a esos reaccionarios de todo pelaje debemos denunciarlos a cada momento en todo lugar.
Hasta la próxima


viernes, 9 de marzo de 2012

El Partido Socialista es una gran familia.


Los socialistas han demostrado con su práctica política que tienen una estructura de pensamiento clientelar y familiarista. En la capital de los primeros días de marzo salió un artículo en el que se comentaba el debate entre Ciancio, Ministro de Aguas y María Eugenia Bielsa, diputada provincial.
En ella Ciancio reconoció que gran cantidad de funcionarios (Ministros, Secretarios de Estado) de la provincia de Santa Fe, han incorporado como empleados a sus hijos, parientes y favorecedores.
El argumento del funcionario para explicar esta práctica política clientelar fue, cuanto menos insólito, dijo que tomaban parientes para tener información confiable de lo que acontecía en la administración pública.
En mi barrio, el pirulo, que siempre tenía salidas populares, hubiera dicho, claro los parientes alcahuetean mejor, hablemos claro, lo que el Ministro dice es que intenta espiar a través de parientes a los empleados públicos.
Como soy analista organizacional, no puedo dejar de pensar este suceso en términos de sistema y gestión. Imaginen si Ford Motor Company tuviera que usar a sus parientes (hijos, hermanos, etc.) para poder realizar el control de gestión de la multinacional, pavada de familia tendría que ser.
Una organización nunca, y digo taxativamente, nunca, realiza el control de gestión basándose en lazos familiares, ello es un modelo prototípico de culturas pasadas en las que la empresa u organización era precisamente una organización de tipo familiar.
Las empresas de comienzos del capitalismo basaban su organización en un entramado familiarista que implicaba que toda la familia participaba en el negocio y cuando contrataba extraños al clan los llevaba a vivir en el predio de la empresa y compartía con ellos la vida cotidiana.
Pero mi querido Ministro, aunque esta manera de administrar era muy romántica, fue quedando en desuso por la masificación de la producción y por el avance de las tecnologías blandas de administración de recursos humanos y gestión empresarial.
Sería bueno que alguien le dijera al Partido Socialista que, en materia de gestión atrasa cuanto menos varios siglos y que el capitalismo como sistema flexible y auto formativo dejó de usar esas técnicas de administración porque, además de costosas eran confusas y poco eficientes.
Si esto es válido para la empresa privada es un imperativo ético en la gestión de lo público. La corrupción no es solo quedarse con algún vuelto, es también usar el poder que otorga la función pública para favorecer al círculo privado, y mis queridos militantes del Partido Socialista, les guste o no, ustedes son parte de un partido que utiliza mecanismos corruptos en la práctica política y de gestión de lo público.
No basta que declamen por la transparencia en la función pública, con solo un funcionario que favorezca el ingreso a la administración pública de un pariente, ya estamos en presencia de un acto de corrupción, y por lo que informa La Capital, el Partido Socialista piensa la administración de lo público como un negocio de familia.
No entro a discutir acá otras cuestiones, tales como la asociación del gobierno provincial con el grupo Boldt, o con el multimedios Clarín y los beneficios que obtuvieron esas empresas al otorgarle sin licitación pública la confección de las boletas electorales, contrato varias veces millonario que favoreció a estos grupos empresariales.
Tampoco indago sobre las concesiones de las grúas municipales, y sobre todo a quien pertenecen, o el estacionamiento medido en el que el concesionario, con una tarifa exorbitante se lleva ingentes ganancias a costa de la clase media y los obreros que tienen vehículo.
El lector se preguntará como lo afecta a él esta política de gestión corrupta, basada en el clientelismo y el familiarismo político.
Los efectos son múltiples. En primer lugar, cuando un partido usa como mecanismo para seleccionar funcionarios públicos de menor rango el dedo y ese dedo apunta a los militantes de su partido, a su familia y amigos, estamos ante un sistema de gestión paternalista e ineficiente. En general cuando la política es esta, es frecuente que la administración pública se pueble de personas sin expertis en la cuestión que implica el cargo que desempeñan y cuando (suponiendo que ello ocurra) el funcionario se familiariza con la tarea, vienen los cambios de gobiernos y todo vuelve a cero, de allí la terrible ineficiencia de la administración pública, ineficiencia que en el caso de la provincia de Santa Fe llega al paroxismo.
En segundo lugar un funcionario que tiene lazos de amistad y familia con un ministro no asegura el relevamiento de buena información, por el contrario, en la medida en que su acción investigativa está teñida por lazos familiares o políticos pierde claridad de análisis y capacidad critica y tiende a constituirse en un potenciador de los problemas existentes.
La izquierda como cultura política debería ser impugnadora de esta manera de gestionar privilegiando la experiencia y el conocimiento. Sin embargo, podemos notar que, en los pocos casos en los de los que les ha tocado gestionar, lo primero que hacen es incorporar a familiares y amigos.
Tomemos como ejemplo, un caso distinto de administración. La Facultad de Psicología esta gobernada desde hace un año por un grupo político que podríamos considerar genéricamente “de izquierda”, el Frente Santiago Pampillon y sectores docentes afines. Sin descalificar a algunos sectores que trabajan en favor de una Facultad diferente (como ocurre con la Secretaría Académica o la Secretaría Estudiantil) el resto de las dependencia esta en manos de parientes (por ejemplo la secretaría financiera la ocupa un hermano de la Decana) o militantes sin experiencia. Aun cuando se ha proclamado por este sector una voluntad democrática y participativa, las decisiones son tomadas por sujetos individuales sin consulta al colectivo que es partícipe de la Facultad.
Así por ejemplo, se está tratando de implementar un plan de estudios de la Carrera de Doctorado de la Facultad, elaborado en soledad por una persona sin ningún criterio político-académico. Además de las fallas estructurales y académicas del mencionado plan, se niega la participación y el debate con los profesores, doctores y doctorandos, quienes en ningún momento fueron consultados para aprovechar sus conocimientos y expertis. Este sistema teocrático  de gestión es mas propio de la derecha decimonónica que de un sector de izquierda. El resultado es que la gestión se desliza con rapidez hacia la soledad de la toma de decisiones y el autoritarismo que niega la participación colectiva.
En los países avanzados de Europa el modelo de gestión se basa en l profesionalización de la administración pública, en Francia, por ejemplo. cuando un partido toma la gestión de lo público, el Ministro solo lleva consigo a su secretario, el resto de la burocracia de gestión esta constituida por funcionarios de carrera, que ingresan y se promueven a través de concursos púbicos.
Cuando la gestión se convierte en un negocio familiar o clientelar, los resultados son los altos costos que deben pagar los usuarios e los servicios o las crisis inevitables que ocurren frecuentemente en el sistema social, cuyos costos generalmente pagamos los que menos tenemos.
De ello somos testigos los santafesinos que en los últimos años estamos soportando incrementos del cien por ciento anual de los servicios y que en el horizonte de futuro tenemos mas ajustes. El lector dirá, pero esos ajustes son para brindar un servicio de calidad y en forma eficiente.
En este verano, (como decía mi tía Veneranda, para muestra basta un botón) asistimos a cortes de energía eléctrica permanente, subimos diez, veinte pisos por escalera por no funcionar los ascensores por cortes de trifásica, nos quedamos sin agua, en los barrios mas alejados se proveyó de agua con carros, si con carros, con ese dejo colonial que tanto amamos los rosarinos, que asistíamos alegres a las esquinas, balde en mano, para conseguir un poco de agua que nos traía el carro de reparto.
En Rosario, ciudad en la que vivo, el transporte urbano es caro y de mala calidad, si Ud. quiere tomar un ómnibus después de las 20 hs, debe esperar cuarenta minutos a una hora, durante el día las frecuencias no son mejores, y después de las 23 hs encomiende su alma al diablo si quiere viajar en transporte público.
La seguridad vial no existe y mucho menos la educación. Si un peatón intenta cruzar la calle por la línea de cebras en las esquinas es probable que si no lo atropellan los vehículos que circulan a altas velocidades, reciba una puteada porque la regla de uso general es que el peatón debe ceder el paso al automóvil y no al revés, mientras tanto el gobierno socialista pone control de velocidad en las afueran de la ciudad, donde no existen peatones y donde el concesionario hace pingues negocios porque ingresan vehículos a mayor velocidad de la permitida.
La calles, huy las calles, si Ud. sale de las arterías principales en los barrios tendrá el privilegio de participar en un rallye de mayor peligro que el Dakar porque el estado de las calles es calamitoso.
Mientras tanto sus impuestos municipales se duplican año a año, y ello porque, porque en la Provincia de Santa Fe y en Rosario en particular hay un sistema clientelar de gestión.
Por eso señor Ministro, Señora Decana, con todo respeto, miren su gestión a través de sus críticos, los amanuenses y alcahuetes, los familiares y amigos, siempre verán lo mejor y ocultarán lo peor, solo así podrán tener una gestión para recordar y no una para olvidar por sus errores y arbitrariedades como la gestión decanal del Dr. Ovide Menin en la Facultad de Psicología de la U.N.R.
Hasta la próxima.