martes, 28 de septiembre de 2021

El rol de los medios en el adoctrinamiento infame de los argentinos.

En mis viajes de Roldán a Rosario suelo escuchar a LT2, una de las radios más importantes del interior de Argentina, tanto por cobertura como por su penetración cultural en un amplio espacio geográfico. En ella escucho la malicia y desinformación de algunos de sus periodistas (no todos ya que comparten el medio periodistas de profesión íntegros como Jesús Emiliano). En cambio, en los horarios centrales de todos los días a la mañana de 9 a 12 cuyo responsable es Alberto Lotuf y a la tarde "El contestador" que conduce Pablo Motos (con un pasado delincuencial que incluye rodos y venta de los robado e intento de incendiar su casa dos veces, según la denuncia de Happy FM). Estos dos personajes sobre los que volveremos, siguen la línea militante de derecha y ultra derecha de personajes claves para el triunfo de Mauricio Macri en Caba y en la presidenciales de 2015 como Jorge Lanata, Antonio Laje, Luis Majul, Baby Etchecopar, Luis Novaresio, Viviana Canosa, Gabriel Levinas, Alfredo Leuco, Nelson Castro, Carolina Losada -que se balnqueo como militante de derecha- Nicolás Wiñasky, Luciana Geuna, Carolina Amoroso, Franco Mercuriali, Jonatan Viale, Maria Eugenia Duffard, y tantos otros sicarios de la palabra que solo buscan estar en la zona de confort mintiendo, falsificando la realidad, ocultando la corrupción de los grupos de poder, difamando a políticos populares, etc. Son los que a diario envenenan la cabeza de los ciudadanos, los que agregan sufrimiento al sufrimiento de los sectores vulnerables, los que se llenan la boca de los pobres pero que poco saben de lo que es la pobreza, los que hablan de todo, opinan de cualquier cosa, y miente sobre todo. Son una de las herramientas de una derecha empresarial, financiera y política, reemplaza el poder de los golpes militares, hacen campañas contra políticos populares como en su momento lo hicieron otros periodistas como ellos con Perón, Irigoyen o Illia, son los sostenedores de un régimen neoliberal que creó la monstruosa deuda externa argentina tomando prestamos extravagantes con los organismos de crédito internacionales, loa que quisieron entregar el petróleo argentino a empresas yanquis robando ese patrimonio, los que en la década del noventa defendieron el remate de las joyas de la abuela a precio vil llevado adelante por Carlos Saul Menem, los herederos de Bernardo Neustadt y Mariano Grondona, de Primera Plana y demás medios entreguistas al servicio del poder de la burguesía concentrada y monopólica del país. Son los que publicaron cientos de tapas de diarios y revistas plagadas de falsedades, los que injuriaron a militantes del campo popular, los anticomunistas de siempre, los adoradores de la libertad de mercado, los que sacralizan la propiedad privada, los que hoy no se animan mucho (antes si) a defender el genocidio de los pueblos realizado por el General Roca y sus asesinos y genocidas. En Rosario los dos miserables que he citado día a día alimentan el odio, enferman las mentes de los ciudadanos, atacan maliciosamente a militantes populares como Milagro Sala, defienden la teoría del derrame neoliberal, dicen como sus émulos anteriores que con el libre mercados terminarán con la pobreza y la indigencia cuando la raíz de estos males son la propiedad privada sobre los medios de producción, la libertad de mercado, el estado ausente y la apertura sin límites a el comercio internacional. A ellos los escuchan muchos radicales que olvidándose que el golpe de Estado conta Illia fue organizado y llevado adelante por el embajador de EE.UU y por las grandes empresas farmacológicas que chupaban la sangre de los argentinos con ganancias exorbitantes sobre los medicamentos que el hombre de Cruz del Eje pretenció congelar, o las petroleras por la anulación de los corruptos contratos petroleros de Frondizi. El señor Pablo Motos habla de ética y honestidad, pero no mira su propio pasado, que según Happi FM: "nació el 31 de agosto del año 1965 en el pueblo valenciano de Requena. Su madre Amelia, conocida gracias a que colaboró en televisión en su programa, y su padre no podían controlarle en su etapa más rebelde. Durante la niñez mostró su hiperactividad, algo le hizo incendiar hasta en dos ocasiones su casa. Pablo Motos junto a Bertín Osborne en su programa de radio en Valencia, PASADO TORMENTOSO, Pero el peor momento llegaría con la adolescencia, momento en el que la movida valenciana, conocida como ‘Ruta del bakalao’, convirtió a la ciudad en el epicentro internacional de la música alternativa. Pablo Motos tuvo años muy complicados en los que llegó a robar en casas para después ganar dinero vendiendo los objetos que conseguía. Todo parecía perdido, pero un suceso trágico le hizo replantearse las cosas y cambiar de actitud antes la vida. La muerte de un amigo en una persecución policial le hizo cambiar por completo, empezando a enderezar su camino vital. Aunque ahora es conocido por su gran carrera en los medios de comunicación, en un principio estudió Formación Profesional en la rama de electricidad". Parece que Pablito cambió algunas cosas, pero no su moral, ya que su programa es una lúcida retahíla de mentiras y agravios contra lo que no piensan como él. Para muestra vale algunos botones, en el día de hoy (28/9/2021) se dedicó a insultar al gobernador de Bs. As. con grotescos comentarios, los que por ejemplo no le prodiga al Lord Mayor de Bs. As. Rodríguez Larreta que según fuentes periodísticas fue el responsable indirecto del suicidio de René Favaloro al negarse a pagarle la deuda que le PAMI que dirigía tenía con la Fundación Favaloro a cambio de una jugosa comisión que por supuesto Favaloro rechazo pagar, tampoco dice mucho de la corrupción de Macri con el Correo Argentino o con las Cloacas de Morón, pero si se atreve a manifestar su antipatía con el Che Guevara y a llevar a su programa a un desquiciado joven que pretendía sacar la estatua del prócer latinoamericano del lugar en el que está emplazada. Hoy convocó a su programa a Roberto Cachanosky que se pasea por los medios nacionales diciendo burradas sobre el gobierno, este defensor del neoliberalismo vernáculo dice ser economista, no me consta, a juzgar por sus dichos sabe menos de economía que el tristemente célebre Margariti, payasesco personaje de los medios locales en las décadas del 70 y 80. Se atrevió a tildar de Eminencia a un economista cuyos argumentos fueron deconstruidos por un empresario y arrasado dejandolo como un ridículo, no te parece Pablito que si Cachanosky fuera una eminencia no negaría su apoyo a Macri. Todos los vaticinios "económicos" de este burro fueron ridiculizados por la realidad, no acertó ningún pronostico y para vos es una eminencia. Creo que personajes como Lotuf y Motos ensucian una radio tan prestigiosa como LT2, están más cerca del dirigente nazi que decía miente miente que algo quedará (Goebels, el ministro de propaganda de Hitler) que de una estadista gloriosa como Cristina Fernández. ¿La pregunta es porque detenernos a analizar la función de estos insignificantes y oscuros actores de los medios de comunicación? Es porque con su repiqueteo constante hacen uso y abuso de la libertad de prensa para mentir a la población, traficar y contrabandear teorías económicas como si fueran la verdad revelada o la tabla de salvación de los sectores vulnerables de la sociedad. En el Caso de Pablo Motos se lo escucha decir que el problema de la pobreza no se resuelve con mas planes sociales, o con medidas populistas en referencia a los ingresos, que lo que hay que hacer no es repartir sino agrandar la torta. Claramente, contrabandea teoría neoliberal haciendo creer que produciendo mas se van a beneficiar los sectores mas vulnerables, vuelve con la remanida teoría del derrame, es decir aumentar lo que se produce, generar mas ganancias a los empresarios, a los agrarios, a los financistas, porque de esta manera los patrones van a gastar sus ganancias exorbitantes y se va a derramar la copa hacia los que menos tienen, típica frase de Alfredo Martínez de Hoz, de Domingo Cavallo, de Ricardo López Murphy o de Nicolás Dujovne, quienes aplicaron las recetas neoliberales e hicieron que la pobreza pasara del 4,6% en 1974 al 61% en 2001. Lo que estos personajes “regenerados” no dicen es que los que sufrieron recortes del 13% en sus sueldos y jubilaciones fueron los mas pobres, que los que tuvieron que pagar impuesto a las ganancias cada vez en mayor número fueron los trabajadores, los que soportaron estoicamente los aumentos desmesurados de tarifas (algunos de mas del 1000%) fueron los trabajadores y jubilados, los que sufrieron los recortes presupuestarios a la educación que significó el deterioro de las condiciones de aprendizaje fueron los estudiantes de menores recursos, los que sufren y se angustian por la posibilidad de ser despedidos de sus empleos por cualquier capricho de los patrones son los trabajadores, eso no lo dicen, lo ocultan y por eso decimos que contrabandean ideología trasvestida de “periodismo objetivo”. Es cierto que esta campaña es muy pobre. Que los actores políticos se cansaron de insultarse unos a otros y no mostraron ni una idea para salir del mal momento que pasamos los sectores de clase media, los trabajadores, jubilados, cartoneros, trapitos, en fin todos aquellos que vivimos al día, pero no es menos cierto que una porción importante de los periodistas de los medios opositores se dedicó exclusivamente a la política bastarda que consistió en criticar cuanta medida de gobierno se tomaba, en ocultar las desatinos de los opositores (como por ejemplo ocultaron los ataques misóginos y machistas de muchos integrantes de “Juntos por el cambio” y a exigir un plan de gobierno al Frente de todos que supuestamente no tiene, sin decir cual es ese plan de gobierno porque decirlo significaba poner de manifiesto sus simpatías con el neoliberalismo. Por ejemplo es conocido que plantean sacar el cepo al dólar, con el argumento que los argentinos no podemos comprar dólares, pero no dicen cuantos dólares van a poder comprar si sacan el cepo los argentinos que ganas de 100 a 150 dólares, hablan de bajar los impuestos pero no dicen que impuestos bajar, se enojaron cuando se impuso el impuesto solidario a las grandes fortunas, pero nunca se enojaron cuando Macri sacó las retenciones al campo mientras aumentaba el cobro de ganancias a cada vez mas argentinos, se indignaron porque aumentaron los contagiados y los muertos pero nada dijeron de las muchas manifestaciones sin cuidado que realizaron los opositores, hablan y nos conmueven hasta la ternura por su amor a los pobres y la necesidad de que baje la pobreza pero se ponen iracundo cuando los pobres salen a protestar y hacen piquetes (claro cuando el campo nos sitió ilegalmente en la 125 apoyaron los piquetes), hablan y se enternecen por la situación de los desocupados pero nada dicen del intento de Juntos por el Cambio (lo dijo Horacio Rodríguez Larreta) de eliminar las indemnizaciones y reemplazarlas por un seguro de desempleo, cuando las indemnizaciones son una retribución que el empleador paga por las contribuciones que el trabajador hizo a sus ganancias mientras estuvo en la organización, en definitiva muchos de los periodistas, de los medios de comunicación, como Lotuf y Motos hacen política partidaria a favor de los planes de la gran burguesía financiera explotadora y no periodismo y lo hacen hipócritamente disfrazándose de comunicadores sociales.

martes, 22 de junio de 2021

Los deseos imaginarios de la burguesía neo liberal (1). Comunismo, libertad e igualdad.

Desde los medios de comunicación somos bombardeados por una incesante batería de conceptos que nos pintan al capitalismo como la única opción de existencia social. Todas las pléyades de economistas neoliberales asisten al permanente espectáculo circense de los opinadores que brindan cada noche a los telespectadores sus recetas infalibles para superar la crisis social y económica. Lo que esos economistas no dicen es que esas recetas han sido aplicadas en Argentina (como en un a multitud de países en desarrollo) hasta la extenuación generando los mismos efectos cada vez que se aplicaron: crecimiento de la deuda externa, aumento de la pobreza, aumento de la desocupación, mayor empleo informal, inflación, etc. Es por ello que es necesario iniciar un debate sobre el modelo de sociedad que pensamos que puede solucionar los problemas endémicos no solo de Argentina, de América Latina toda. Esta presentación pretende ser un aporte a ese debate que sin pretender agotar la discusión busca exponer nuevas-viejas ideas sobre la organización social necesaria. En primer lugar, es necesario que hagamos una petición de principios respectos a las columnas que consideramos deben sostener el edificio estructura y superestructural de la sociedad que supones necesaria. La herencia de la revolución francesa. La revolución francesa fue el producto de una coalición social integrada por diversas clases sociales, la burguesía, la pequeño-burguesía y las clases trabajadoras y explotadas. De allí que enarbolaran los principios de igualdad, fraternidad y libertad. Todos estos sectores aceptaron un nuevo contrato social que abriera las puertas a una sociedad más amplia y participativa, lo que significaba abatir al ancien régimen, es decir derrotar a la monarquía absolutista y a la nobleza feudal. Como toda coalición los partidarios de la revolución tenían puntos en común y muchas contradicciones. La burguesía pretendía arrebatar a la monarquía el poder absoluto, pero para instaurar su propio poder y diseñar un modelo de sociedad que le permitiera expandir sus negocios y consolidar su supremacía social y política. La pequeña burguesía, constituida por los pequeños comerciantes, profesionales, etc., y representada por nombres señeros de la revolución como Robespierre, Danton, Marat buscaba sostener la sociedad de privilegios que le posibilitaba sostener una existencia holgada, y finalmente los pobres de solemnidad llamados sans cullotes miembros de la clase social baja de la Francia revolucionaria (típicamente eran quienes realizaban labores manuales como artesanos, obreros y campesinos, cuya figura fundamental fue Jacques Roux líder de los enrages y que por lo general no tenían los mismos derechos que la burguesía ya que eran desposeídos y en la Francia de fines del siglo XVIII no eran considerados ciudadanos por no contar con alguna propiedad. La fraternidad era el punto de encuentro de los revolucionarios franceses, todos quería una hermandad, pero a la hora de discutir la estructura de la nueva sociedad, la burguesía realizaba una fuerte apuesta por la libertad, pudiendo decirse que la libertad era el valor distintivo que sostenía esta clase social, mientras que los desposeídos se decantaban por la igualdad. La diferencia es clara mientras los pobres de solemnidad necesitaban que el nuevo contrato considerara la redistribución de la riqueza, y por lo tanto le importaba generar igualdad de oportunidades y protección de parte del estado a los sectores económicamente más desvalidos, quienes tenían sus necesidades básicas (y más que básicas) satisfechas, pedían por la libertad (que era la libertad de comercio, de producción, en definitiva de mercado) y preconizaban una democracia acotada basada en la representación limitada. Los socialistas somos herederos de esa necesidad de los sectores más humildes de la sociedad revolucionaria francesa, estamos por la igualdad como valor supremo, aún más importante que la libertad. Socialismo y libertad. Los neoliberales modernos se llenan la boca con la libertad, pero no dicen que la libertad que ellos instituyeron en el modelo de sociedad capitalista solo condujo a mayores distancias sociales y económicas entre los poseedores y los desposeídos aumentando la pobreza, la explotación y la marginación de los sans-culottes modernos, los trabajadores. Primera petición de principios de un socialista, luchamos por la igualdad social plena. Ahora, ¿despejada esta cuestión surge la pregunta los socialistas no están de acuerdo con la libertad? En la actualidad es bastante común que la derecha más reaccionaria se identifique con la consigna “Libertad o comunismo”, ignorando o tratando vanamente identificar al comunismo con la tiranía. Esta idea es absolutamente falsa y parte de un desconocimiento (en el mejor de los casos) o una lisa y llana falsedad sobre lo que el comunismo constituye como utopía social planteada por diversos intelectuales a lo largo de la historia. Uno de ellos, Karl Marx, el comunismo constituía una fase superior del socialismo, fase en la cual la sociedad se constituiría en una asociación de ciudadanos libre cuya producción sería planificada sobre la base del acuerdo voluntario según el cual los ciudadanos tendrían una vida de encuentro y felicidad, Una frase sintetiza el pensamiento de Marx, “a cada cual, según su necesidad, de cada cual según su capacidad”. El comunismo implicaba una sociedad sin clases en las cuales la clase obrera desarticularía todas las clases sociales y con ello se extinguiría a sí mismo hasta la desaparición total del estado como una institución de control y dominación social. Para ello era necesario un cambio de conciencia de todos los seres humanos que no rigieran su vida por la posesión de bienes, por la supremacía material de unos sobre otros implicando las ideas de solidaridad, colaboración y respeto por el otro. El socialismo no es el comunismo, es solo una fase transitoria en la cual aún continúan existiendo las clases sociales y la lucha de clases y por lo tanto la necesidad de la existencia del estado obrero que garantice la continuidad de cambio social. Si el comunismo supone la abolición de la propiedad (la propiedad es un robo había dicho Proudhon) en el socialismo lo que se pretende abolir es la propiedad privada de los medios de producción (campos, fábricas, etc.) y no toda la propiedad en su conjunto. La economía planificada por el Estado es una característica distintiva del socialismo y el comunismo, en la medida en que la revolución no es un acontecer que se verifica en todos lados al unísono y considerando que los pueblos emancipados deben convivir con los mercados capitalistas hegemónicos, los estados socialistas necesitan intercambiar sus productos en soso mercados y para ellos necesitan garantizar, en primer lugar los insumos de sus propios ciudadanos e intercambiar los excedentes con los mercados capitalistas para obtener los insumos que ellos no pueden producir. Por lo tanto la libertad es un bien necesario en las sociedad socialistas pero no está al mismo nivel de la igualdad, la libertad es necesaria para garantizar la expresión y la libre participación de todos los ciudadanos en las decisiones, por lo tanto la libertad no es solo libertad de expresión, es una concepto mucho más amplio que involucra a la formación, al desarrollo de la conciencia social, al desarrollo del individuo y en definitiva a la satisfacción igualitaria de todas las necesidades de los componentes de la sociedad, cualesquiera sean sus aptitudes, su inteligencia, o su formación. Comunismo y libertad, o, comunismo o libertad Recientemente los sectores políticos de la derecha argentina (al igual que en otras partes del mundo) han enarbolado la consigna paleolítica comunismo o libertad, como si los términos fueran comparables. Podríamos decir también capitalismo o libertad, disyuntiva igualmente incorrecta dado que la libertad es un derecho humano fundamental, mientras que el comunismo o el capitalismo son sistemas socioeconómicos que pueden funcionar con o sin libertad, de ello las dictaduras argentinas y de otras partes del mundo son ejemplo claro. El comunismo, talo como lo ha entendido la corriente de pensamiento social inaugurada por Carlos Marx es un proyecto socioeconómico basado en la igualdad, la idea de la sociedad comunista es la de una sociedad de iguales en todos los sentidos económico, social, educativo, cultural, etc. El propio Marx referencia en sus escritos la existencia de un comunismo primitivo en la protohistoria de la humanidad, pero no referencia un sistema socioeconómico en su contemporaneidad sencillamente porque no existía, como no podemos referenciar en los siglos XX y XIX sencillamente porque no los hubo ni los hay, ergo hablar del fracaso del comunismo es una falsedad dado que en la historia de la humanidad no ha existido una sociedad comunista (salvo el comunismo primitivo referido). Cuando se referencia a un sistema comunista como el denostado por la derecha política y por los neoliberales se habla de un sistema que no existió, de la sociedad soviética que perduró desde 1917 hasta 1991 no fue una sociedad comunista, por lo menos en los términos teóricos enunciados por Marx, ni tan siquiera fue un estado socialista. La unión soviética, como China u otros estados denominados socialistas fueron o son capitalismos monopolistas de estados desde su fundación, nunca fueron socialista, de socialistas solo tuvieron el nombre. Este tema atravesó a la izquierda mundial y en Francia de la post guerra (fines de la década del 40’ y durante la década del 50´) se día a lugar un intenso debate entre los trotskistas donde Lefort y Castoriadis defendieron con suficiencia la tesis de un estado capitalista monopolista de estado. Tanto en la URSS como en Cuba, China, Viet Nam y otros estados llamados comunistas impera el capitalismo dirigido por la burocracia estatal que recibe los beneficios de haberse constituido en una clase social privilegiada, notándose grandes diferencias sociales entre sus capacidades económicas y la del resto de la población, esto en el marco de un estado autoritario que conculca las libertades individuales y públicas de los ciudadanos. La burocracia existente en estos países se perpetúa en el poder gozando de los beneficios del mismo, pero recibe esos beneficios como clase burocrática dominante y no como miembros particulares de una clase como ocurre en el resto de los países capitalistas. La denominada democracia proletaria ni es democrática porque las decisiones las toman unos pocos privilegiados miembros del partido en el poder, ni es obrera porque esos poco que toman las decisiones gozan de beneficios a costa de la explotación de los trabajadores y sectores campesinos de sus respectivos países. El socialismo suponía la expropiación de los medios de producción, no de toda la propiedad e implicaba una máxima fundamental “a cada cual según su necesidad, de cada cual según su capacidad. El propio Che Guevara sostuvo una fuerte discusión en Cuba cuando dijo que había que darle a los trabajadores estímulos morales y no económicos, porque por la propia cultura heredada del capitalismo sabía que los estímulos materiales llevarían a la diferenciación social entre los ciudadanos, mientras que él pensaba que los ciudadanos brindaban sus esfuerzos y capacidades para mejorar el bienestar de la sociedad en su conjunto y no de ellos individualmente. Por lo tanto, el socialismo era para el pensamiento de Marx una etapa intermedia entre el capitalismo y el comunismo durante la cual persistían ciertas formas de propiedad no estatales y donde el estado debía continuar existiendo para la defensa de la clase obrera y campesina y de la sociedad en su conjunto. Etapa intermedia en la que el rol de los comunistas era preconizar el ideal de un contrato societario según el cual se llegaría a una sociedad sin propietarios ni propiedad, con la propiedad y usufructo común de todos los bienes y con una nueva conciencia social basada en valores de igualdad, respeto, solidaridad, esfuerzo, trabajo y educación permanente. En definitiva, una sociedad comunista, una sociedad de iguales donde el valor fundamental sería la igualdad total.

viernes, 28 de mayo de 2021

El debate sobre la presencialidad.

Retomo con esta entrada el blog que había dejado hace casi cuatro años. Lo hago por varios motivos. Por un lado, dejé de publicar en el blog fascinado por la posibilidad de comunicación y debate que brindaban las redes sociales como Facebook. Luego de participar estos años en Facebook pude comprobar que no es un espacio de libertad. Facebook censura aquellos contenidos que no se corresponden con la línea editorial que ellos imprimen a su herramienta. Si pones algo que no les agrada te censuran, si polemizas con alguien que ellos protegen te censuran, te limitan la cantidad de contactos a los que podés llegar, en definitiva, es un fiasco que solo les sirve a los sectores de la derecha que Facebook protege. En Segundo lugar, creí que el blog estaba agotado, había publicado casi trescientas entradas y pensé que no era posible producir algún cambio por medio del blog, ese fue también un error, los cambios no se notan inmediatamente, lo que uno difunde tiene un peso que solo se puede ver a veces muchos años después. En tercer lugar, la tarea académica me exigía mucho esfuerzo, me dejaba poco tiempo libre para ocuparme del blog, ahora, que he accedido a la jubilación cuento con el tiempo para pensar y divulgar mi pensamiento entre los que quieran acceder a él, no importa que sean unos pocos, vale poder intercambiar ideas, aun con aquellos que piensan diametralmente diferente. En esta nueva era de, mi blog, aun cuando conservaré la base política del mismo, pienso trabajar con mayor esfuerzo en temas científicos y filosóficos. El debate sobre la presencialidad es un tema que esta penetrado tanto por lo político como por lo académico-científico. Es claro que, para la derecha, que a lo largo de la historia de nuestro país nunca le interesó la educación y que mucho menos en los últimos años cuando siendo gobierno en CABA o en el país, o en la Pcia. de Bs. As. hizo el mayor esfuerzo para reducir el presupuesto educativo, abandonó los programas de entrega de computadoras a los sectores más vulnerables, escamoteó lo construcción de escuelas y demás organizaciones educativas, redujo los ingresos de los docentes, etc., etc., hoy levanta la bandera de la presencialidad. Cuáles son los argumentos de la derecha para defender la presencialidad. Que los niños pobres si no se abren las escuelas no pueden aprender, que la escuela pierde en calidad, que los educandos necesitan del vínculo emocional que les brinda la concurrencia a las aulas, etc., todos estos argumentos falaces que aún son sostenidos por una cierta izquierda dogmática y conservadora en el campo de las ciencias de la educación. La escuela, al decir de Foucault constituye una de las grandes instituciones de encierro como lo son la cárcel y los manicomios. De los que se trata de de aislar a los que la sufren y en el marco del aislamiento "socializarlos" es decir convertirlos en sujetos pasivos y obedientes para que acepten las reglas del sistema de opresión y explotación que constituye el modo de producción capitalista. Si observamos el origen de la escuela, podemos constatar que la misma es inventada por Prusia con el objetivo de transformarla en un espacio de formación y disciplinamiento de los niños que pronto se convertirían en obreros, de manera de garantizar que tuvieran por un lado los conocimientos necesarios que la naciente sociedad industrial le requería a los trabajadores para poder insertarse en las fábricas y por el otra impregnarlos de la disciplina necesaria para que obedezcan sin protestar las condiciones y mandatos de la empresa industrial que los condenaba a una vida de trabajo y pobreza. No es casualidad que la disciplina imperante en la nueva institución fuera la férrea disciplina militar existente en el ejército prusiano. El aula bancarizada, con todos los asientos mirando al maestro, de manera tal que los alumnos no pudieran interactuar ni verse entre sí, la investidura de autoridad absoluta del docente y su connotación como el lugar donde estaba puesto el saber, los castigos corporales que existieron en nuestras escuelas hasta avanzado el siglo veinte demuestran el carácter represivo y autoritario de la escuela. De todas maneras, este sistema carcelario de la escuela fue aceptado por la sociedad y pronto se extendió a todo el planeta. Esto se debió a un beneficio significativo que para las clases desposeídas tenían los aprendizajes realizados, dado que los proveían de competencias que además de posibilitarles trabajar les permitían acceder a un universo mayor de conocimientos en tanto les posibilitaba acceder a los libros, prensa escrita, etc., y poder tomar contacto con un universo de acontecimientos mayor que el que le brindaba el campo estrecho delo conocimiento a través de sus sentidos. En la segunda mitad del siglo veinte la escuela diversificó su campo de actuación llendo más allá de su función conservadora y de adiestramiento de los futuros trabajadores. La caída del estado de bienestar inaugurado por el peronismo en argentina que a partir de la mitad de la década del setenta, dictadura genocida de por medio, sumió a un importante sector de la clase media en la pobreza y aun en la indigencia conformando una amplia franja de lo que llamamos NUPOS (nuevos pobres), los índices de pobreza e indigencia que desde la década del cuarenta habían descendido a menos de dos dígitos, comenzaron a trepar llegando a casi el cincuenta por ciento de pobres que existen en la actualidad. En la misma medida en que aumentaba la pobreza, lo hacia la carencia alimentaria que afectaba fundamentalmente a los niños. La escuela tiene que comenzar a cumplir el rol de comedor comunitario y los maestros comienzas a diversificar sus competencias teniendo que constituirse además de educadores, en alimentadores de esos niños. Por otra parte, un importante fenómeno social nuevo impacta en la escuela, las llamadas amas de casa deben dejar de ser esas señoras que criaban a sus hijos y le brindaban a ellos y a sus maridos la asistencia higiénica y alimentaria, comienzan a emanciparse de ese rol pasivo al que las había sometido la sociedad patriarcal y machista de los siglos XIX y XX y comienzan a volcarse al mercado laboral, aun en las condiciones de desigualdad salarial a las que eran sometidas. En la estructurada familia patriarcal, en la que el hombre era el proveedor de dinero y la mujer la administradora de los mismos en el hogar, los niños comienzan a ver como la madre ya no es más la que los levanta, higieniza, lleva a la escuela, los espera a la salid y se convierte en otra figura parental ausente durante largas horas del día en las que tiene que cumplir con sus obligaciones de trabajadora asalariada. La mujer comienza a sufrir una doble carga laboral, la de mantener la casa y la de su empleo. Los padres, sobre todo los de menores recursos y empleos peor pagos, comienzan a ver a la escuela como un espacio de cuidado y guardería de sus hijos mientras ellos permanecen en sus trabajos, y la escuela inventa las extracurricular para aumentar el tiempo de permanencia de los niños en la misma. Se agregan (sobre todo en las escuelas públicas de gestión privada) nuevas competencias co9mo computación, idiomas, educación física las que se realizan en contra turno. El beneficio de la presencialidad es precisamente este, que los padres sepan que sus hijos están encerrados en la escuela mientras trabajan y supuestamente preservados de los riesgos de la calle. Todas las otras invocaciones para justificar la presencialidad como ser los problemas de maduración emotiva del niño, la ruptura de la trama vincular que la escuela provee y la contención afectiva que les permite estar con sus pares en este espacio de encierro que constitu8ye la escuela son nada más que pretextos para justificar la razón más importante delo interés de los padres por la presencialidad. La virtualidad educa tanto como la presencialidad, el niño aprende tanto en el aula como frente a una pantalla de una computadora, y más aún el niño aprende más con la computadora que con los aburridos y obsoletos contenidos de la enseñanza áulica. Todos los que pasamos por la escuela sabemos del sufrimiento que significaba esos domingos por la tarde porque sabíamos que el lunes a la mañana debíamos concurrir a la escuela, sabemos de la angustia de febrero cuando finalizaban las vacaciones y de la alegría y el desahogo que teníamos y tienen los niños y niñas cuando llega la hora de abandonar cada día la escuela para poder ir con sus compañeritos a los parques y plazas a jugar a la pelota, u otros juegos colectivos. Pregúntesele a un niño a niña si prefiere estar en la escuela en los juegos de una plaza o parque, o con los jueguitos de su teléfono celular o su computadora y verá que la respuesta es a favor de lo segundo por muy amplia mayoría. La escuela ha dejado de tener sentido porque no se ha adecuado a los cambios tecnológicos que han acontecido en los últimos años. En mi infancia competíamos por saber cuál era la capital de un país, cuáles eran los ríos más importantes, etc. Hoy ese conocimiento es innecesario porque contamos con nuestra percepción ampliada que son los celulares en los que tenemos a disposición todos los conocimientos necesarios e innecesarios desde una capital, la población mundial o la teoría de la relatividad. Todo está en internes y Google te lo pone a disposición con tan solo un clic. Hoy contamos con los conocimientos en tiempo real al mismo momento que se están produciendo, Ud. quiere saber la composición química de un medicamento o una vacuna basta con pregúnteselo a internet, quiere saber cuántos muertos hubieron en la primera o según da guerra mundial, internet se lo dice, por eso aprender poesías de memoria, formulas como el binomio cuadrado perfecto o el trinomio cubo perfecto son un desperdicio de memoria, sin embargo la escuela, que todavía cuenta con los contenidos que tenía cuando la diseñaron, continúa con sus pedagogías y didácticas aun a costa de lo absurdo en que se constituye la enseñanza así socializada. Un ejemplo de irracionalidad de la escuela es el debate sobre la educación de calidad, es frecuente escuchar a políticos, funcionarios y aun educadores definir la calidad de la educación por el logro de los ciento ochenta días de clases en el año. La calidad de la educación está determinada por cuan actualizadas son las competencias formativas que desarrolla que posibilidades laborales habilita en el egresado, cuanto logra desarrollar el pensamiento crítico reflexivo en el educando, cual es el manejo del alumno de las nuevas tecnologías como la informática, la robótica, la inteligencia artificial, etc. Por eso no es casual que la derecha argentina esté interesada en la presencialidad en la escuela en tiempos de pandemia, es por una especulación oportunista, porque sabe cuan el el verdadero interés de los padres en la presencialidad y por una especulación electoral porque los encuestadores le dicen que defender la presencialidad les suma votos a su proyecto de poder para continuar explotando a los sectores populares en Argentina.