domingo, 29 de diciembre de 2013

Los libros.

Cuando llego a mi casa nunca me encuentro solo, al abrir la puerta me reúno con miles de amigos que me esperan ansiosos de poder dialogar sobre diferentes temas. Algunos son amigos nuevos, recientes, otros me acompañan desde hace muchísimos años, algunos tienen una tendencia a la frivolidad, otros son serios y sesudos y se interesan por razonamientos trascendentales, los hay muy parlanchines, a los que les gusta contar historias, y muchos me hablan de la vida cotidiana, de lo que hago o dejo de hacer, de lo que debería hacer. Todos ellos se pasan el días silenciosos, apretujados en su pequeño cubículo, a la espera de que decida recorrer sus páginas, adentrarme en las profundidades de su conocimiento y poder pensar sobre los muchos problemas que la vida le plantea a los seres humanos. Un libro cerrado es un amigo que espera dice un conocido poema, pero también es un manantial de sabiduría encerrado entre las portadas que como un volcán activo espera el momento de brotar con sus lenguas de fuego para acompañarnos en la aventura del conocimiento. Con los libros puedo vencer el tiempo y el espacio. Algunos días, de esos en que me pica la comezón por pensar sobre cuestiones filosóficas, voy a visitar al viejo Platón, que desde el extremo de la biblioteca en el que se hallan los clásicos, me convoca a discutir sobre el mundo de lo sensible y el de lo real, a su lado Aristóteles discute fuertemente con su maestro respecto a que las ideas constituyen la realidad auténtica y le dice que la misma no está separada entre el mundo de lo sensible y el de las ideas sino que existe solo un mundo en el que se encuentran en relación las nociones con el mundo sensible. Dejo a estos dos gigantes del pensamiento clásico debatiendo acaloramente y continúo visitando ese maravilloso mundo que constituye mi biblioteca. Distraídamente recorro los diferentes anaqueles y observo que los he ordenado por lo que yo considero un orden temático, en el centro de la biblioteca se encuentran aquellos libros que más me acompañan, por lo menos los que contienen el saber sobre nuestro expertis, sobre aquello que decimos conocer y practicamos en los períodos de clases, son los que llamamos libros técnicos, esos que nos interpelan respecto a lo que constituye nuestro área de conocimientos. Entre ellos uno me llama poderosamente la atención, no solo por los recuerdos que convoca, porque siempre la relectura de libros convoca a las experiencias pasadas estableciendo un fuerte nexo con lo que fuimos y que hizo posible que seamos lo que somos; el volumen en cuestión tiene un padre francés, François Petit, y es una compendio de Psicosociología de las Organizaciones como indica su portada. Su importancia no reside tanto en el saber técnico que se halla encerrado en sus más de 300 páginas, sino en que ese libro me recuerda a quien lo trajo cuando gané el concurso de Social III en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario, el entrañable amigo y siempre presente Guillermo Ryan. Durante años él fue una especie de faro que nos permitió reflexionar sobre las cuestiones más técnicas de la intervención organizacional, y atravesamos los primeros programas de la asignatura tanto como atravesábamos sus páginas, sedientos de saber para poder transmitir a nuestros alumnos. Pasaron más de 25 años, mi gran colega y amigo ya no está con nosotros, un día nos abandonó y dejamos de sentir sus ocurrencias o sus comentarios de la lectura del “Libro del desasosiego” del autor portugués Fernando Pessoa, ya no llega cada día a la facultad con un comentario nuevo sobre las divagaciones que Pessoa hace en el texto, pero lo interesante que así como Ryan se enamoró de Pessoa, mucho pudimos conocerlo y leerlo. El Petit, como le llaman al libro, ya no tiene el peso de aquellos años, hoy se lo ve más como un pequeño manual (valga la significancia del nombre del autor), otros autores han recalado en el programa y se han hecho un lugar en el proceso de conocimiento, nuevos amigos que nos vincularon a cuestiones más técnicas y actualizadas. Como decía al comienzo algunos amigos son muy nuevos, se han instalado cómodamente en la biblioteca, o esperan pacientemente que surja una plaza en la misma, otros me acompañan desde hace muchos años, todavía conservo aquellos primeros libros que adquirí en mis inicios de la carrera de Psicología, las obras completas de Sigmund Freud de la Editorial Biblioteca Nueva que para validar una traducción de López Ballesteros incorpora una supuesta carta de Freud en la que afirma que siendo joven y pretendiendo leer el Quijote en su lengua materna aprendió castellano y por ello puede dar fe que esa traducción de López Ballesteros es fiel a su pensamiento, y el Manual de Psiquiatría de Henry Ey que tantas noches me recitó las grandes taxonomías psiquiátricas cuando me esmeraba por rendir Psiquiatría. Pero de los viejos compañeros de ruta, tal vez los que más valoro son los que yo llamo los textos políticos, los libros que en época de militancia revolucionaria fui comprando con esfuerzo para acceder al pensamiento de lo que llamábamos “los clásicos” Marx, Engels, Lenin, Trotsky, Gramcsi. Todos ellos están presentes en mi vida, con ellos comparto no solo ideas, sino también experiencias en las que sus ideas, mal o bien eran aplicadas. Estos textos me remiten a los años de plomo, años en los que la palabra democracia estaba interdicta, y en los cuales los militares se consideraban un actor diferente del cuerpo social con derecho a decirnos que es lo que teníamos que hacer y que estaba prohibido, cuando debíamos vivir y cuando era tiempo de morir. Los jóvenes de los sesenta y setenta no concebíamos que pudiera existir un muro imaginario o real, ideológico o material que se interpusiera en el destino socialista de nuestro país. Tampoco teníamos dudas, “los clásicos” despejaban todos los interrogantes, no era necesario pensar, ellos ya habían pensado por nosotros y nos indicaban el camino más corto hacia el triunfo de la revolución. En realidad no debatíamos con los grandes autores socialistas, solo acatábamos lo que ellos indicaban, pero la trampa residía en que la verdad revelada no era la palabra directa de los padres teóricos de la revolución, sino que estaba mediada por la interpretación de los zumos sacerdotes de las organizaciones políticas. Y nosotros, humildes diáconos, predicábamos un evangelio apócrifo, que muchas veces venía tergiversado desde el propio texto, como las traducciones de Cartago o Editorial Claridad donde con los años nos vinimos a enterar que las traducciones no solo modificaban el texto original sino que muchas veces en las ediciones se amputaban párrafos y hojas del original. Pobre Marx, pobre Engels, pobre Lenin, pobre Trotsky, y pobres los autores que se revolvían en sus tumbas con las adulteraciones que realizaban los “revolucionarios” con el solo fin de justificar sus traiciones y construcciones fantasiosas sobre la política de izquierda. Los libros son además, de grandes amigos y compañeros que mitigan nuestra soledad y llenan nuestro espíritu de aventuras, ideas, conocimientos, nuestra memoria ampliada, en ellos está todo aquello que físicamente no podemos guardar en nuestra memoria biológica, allí encontramos todo lo que la humanidad ha pensado y producido, pero también en ellos encerramos nuestras propias experiencias, muchas de las cuales con el tiempo caen en el olvido para renacer mágicamente cuando releemos algo que hemos escrito hace ya mucho tiempo. Los libros se enfrentan a un enemigo silencioso que amenaza con transformarlos en polvo del olvido, el tiempo, que tan inexorablemente como acaba con nuestras vidas, también sostiene una espada de Damocles sobre las tiernas almas de los escritos. Pero en la era tecnológica, los libros tienen un nuevo enemigo, el bit, esa unidad electrónica que tiende a reemplazar tanto a los libros de papel como a las bibliotecas de madera. Un libro de papel tiene una fragancia muy particular, me embriaga ese delicado perfume a papel y goma, que por cierto atrae a mucho otros depredadores de libros, aroma que hace que la lectura sea mucho más que un simple recorrido de lo escrito con la vista, convirtiéndose en una experiencia única en la que el lector disfruta de olores y sabores mientras intercambia ideas y conocimientos con antepasados y contemporáneos. Por ello me cuesta la lectura en la computadora, el texto de la máquina se vuelve mecánico y despojado de vida y la lectura adolece de la falta de lo que podríamos denominar el “afectus societatis”, el amor por dar vuelta la página, escribir con una pluma en el margen, doblar la punta de la página para indicar hasta donde llegamos o simplemente acariciar el lomo del libro mientras nos decidimos a seleccionar nuestra próxima lectura. Por ello amo a los libros, y he poblado de ellos mi casa. Cada mudanza es un interrogante respecto a adónde voy a situar las bibliotecas, como voy a reordenar los libros. En cada mudanza me reencuentro con un viejo amigo que ya no recordaba que estaba allí, envejecido pero con toda la vitalidad, esperando volver a ser útil. Amo los libros y solo espero que mis hijos hereden ese amor por ellos, para que los grandes compañeros de mi vida nunca dejen de tener un hogar desde el cual aguarden que nuevas manos concurran a buscarlos para brindarle todo lo que son, todo lo que saben. Hasta la próxima.

viernes, 13 de diciembre de 2013

El sentido de la vida.

Uno de los problemas fundamentales en la existencia humana es el sentido de la vida. A lo largo de miles de años se han ensayado diversas respuestas orientadas a otorgar alguna razón a nuestro paso por este planeta. Quisiera comenzar este diálogo imaginario con el lector haciendo una apuesta fuerte. Digo fuerte porque en ella tomo como punto de descarga una afirmación que va a contrapelo de todo aquello que durante miles de años ha intentado desarrollar el pensamiento filosófico reaccionario. Mi apuesta se fundamenta en que el sentido de la vida reside en que la vida no tiene sentido. La vida es un devenir desordenado que avanza por el territorio del tiempo buscando los puntos de mayor facilidad de desplazamiento, como el agua desciende de la montaña, imparable, pero sin un plan pre determinado. Los sentidos que a los largo de la historia se le han otorgado a la vida tienen que ver con la ideología, es decir con el manto justificatorio que los sectores dominantes en las distintas sociedades construyeron para legitimar su dominio. De lo que se trata es que el vasallo reconozca su destino y acepte el vasallaje. La pregunta que surge cuando nos colocamos en este punto de mira es, ¿y que obtiene el vasallo por su sometimiento? Porque no es un enigma el sentido de quien otorga sentido, tiene respecto a su otorgamiento, una búsqueda de legitimación de su dominio tratando de evitar la rebelión del esclavo. Pero porque el esclavo acepta ese sentido, que por otro lado no es un sentido propio, que tenga que ver con su propia praxis en la vida, ya que no es una producción autónoma del dominado, sino una significación heterónoma, es decir una producción de significado que se realiza por fuera de la práctica social del dominado. En un trabajo que ya hemos citado desde estas páginas, Castoriadis nos rebela una visión de la famosa historia de Prometeo, en este relato, el Dios otorga un saber (significado en el fuego) a unos seres fundamentalmente inhábiles para la vida como lo eran esos seres monstruosos, pre humanos, que vagaban por el mundo sin ningún sentido. El saber que Prometeo les otorga es la conciencia de la muerte, la muerte no como fin, sino como límite. En la medida en que el ser humano reconoce el límite de su existencia sabe que su tiempo es escaso, pero a la vez crece en él la angustia por su desaparición. La angustia de muerte constituye uno de los factores más desagradables que el un ser humano pueda experimentar. Si el lector realiza un simple ejercicio podrá comprender más lo que intento transmitir. Ubiquemosno en un punto imaginario de nuestra existencia, esa ilusión transitoria que nos permite pensar que el tiempo puede ser contenido en un momento que se constituye en el instante más importante de nuestra vida. Pero cuando pensamos en ese momento, el presente, inmediatamente ese presente se transforma en pasado de un nuevo presente, y así establecemos que el presente, en un sentido agustiniano, no es nada más que una delgada línea que separa el pasado del futuro, el presente es solo ilusión de perdurabilidad, mientras podemos estar en el presente quiere decir que perduramos., Primera acotación, si el presente es momentáneo, tenemos que establecer una manera de condensarlo en nuestro imaginario para poder superar la idea de devenir permanente que erosiona todo lo que poseemos, pensamos o consideramos. Ahora bien, desde ese presente podemos reconocer y reconocernos en una historia que nos antecede y que ilusoriamente consideramos que da sentido a nuestra vida, porque la historia es retrospectiva, es una mirada hacia atrás, y en ese atrás podemos vernos en todo nuestro desarrollo, desde que nacemos hasta el punto que el que hoy estamos reflexionando. Y más aún, podemos superar el límite de nuestra existencia, porque cada versión de la historia construye una forma de conciencia socio histórica desde la cual podemos “saber” sobre acontecimientos que están más allá de nuestra inserción en el mundo. No solo conocemos el devenir de la historia por nuestra experiencia, lo conocemos también con la experiencia de otros que nos anteceden y que plasman a la misma en sus relatos históricos. Entonces podemos “conocer” el origen del universo, el origen del hombre, el origen de las sociedades. Según el punto de vista teórico al que adherimos tendremos diferentes relatos de ese devenir. Segunda acotación, cada relato de la historia no es ingenuo, es una construcción ideológica que trata de fundar el presente en el pasado y de esa manera legitimar las relaciones de dominio que existen en este presente. Veamos un ejemplo, el origen de la humanidad puede residir en un Dios creador que de la nada creo el mundo, al hombre y a la mujer o en una evolución constante de un universo que no tiene principio ni fin, que es infinito pero que tiene límites, tremenda paradoja, difícil de entender. Pero ese ser imaginario, que es todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, y constructor tanto de los males como de las bondades del mundo, no es un ser que se ha revelado a los hombres en forma inmediata, de su existencia tenemos señales que solo los eruditos religiosos pueden descifrar. Lo que esos eruditos construyen no es más que un mito, un mito que busca otorgar sentido a la vida, y que ese sentido comulgue con las relaciones de opresión que encontramos en la estructura social. El razonamiento religioso invierte el orden del desarrollo, pone en el frente la figura de un ser todopoderoso que creo el hombre y todo lo existente, y en realidad es el hombre el que creo el ser todo poderoso como modo de conseguir, primero una justificación de todo aquello que no podía comprender, y segundo, en una demarcación que estructura el paradigma religioso, estableciendo las fronteras de lo que es la “verdad” de aquello que no lo es, y otorgando a ciertos elegidos la posibilidad de revelar la verdad que se encuentra en las “sagradas escrituras” que de sagradas tienen poco y mucho de escritura humana. A la angustia del hombre y su finitud, el pensamiento religioso otorga un bálsamo para calmar el dolor de la inexistencia, pero la medicina no solo se orienta a mitigar el dolor, también prescribe un tratamiento, un recorrido del hombre que se funda en la ética y la moral de dominación, y según la cual, si aceptamos humildemente nuestro sometimiento podremos acceder a otra vida, que nunca se sabe cuál será, pero que se vende como maravillosa. El marketing de las ideas religiosas es fantástico, nos venden una ilusión con un hermoso packaging que la hace aparecer como una realidad, y más aún nos libera de la angustia de la desaparición, aunque nadie ha regresado de ese mundo fantástico creado por la ilusión religiosa para comentarnos su experiencia en el reino de Dios. En el pensamiento religioso el sentido de la vida tiene un corte abrupto, no se trata de la posibilidad de poder pensar el futuro, sino de dar un salto imaginario de una dimensión corruptible y efímera para pasar a la perennidad de la perfección absoluta. Obstruye el dolor que sentimos por no poder pensar la evolución posterior a nuestro límite superior, más allá de nuestra propia existencia hacia adelante. Tercera acotación, no es necesario hablar del pasado, porque ese es un relato que podemos manipular desde las diferentes vertientes de pensamiento, y no podemos significar el futuro porque como no existe no podemos conjeturar hacia dónde va, y por lo tanto, el futuro no puede estar puesto en una línea de continuidad que prosigue al pasado y al presente, sino en una ruptura que lo ubica en otra dimensión, que no es material sino espiritual, que no está en la tierra sino en un punto imaginario, en un reino imaginario creado por las construcciones religiosas. Tal vez deberíamos preguntarnos porque disquisicionar sobre el sentido de la vida y la construcción filosófica alrededor del mismo y simplemente reflexionar acerca de que el verdadero sentido de la vida reside en vivirla, en aceptar el devenir y la fluicción y reconocer en el goce de cada momento la función importante de nuestra existencia. Reconocer que ese goce se relaciona no solo con los placeres mundanos sino también con el compromiso histórico de cada generación de disputar los territorios de sometimiento, y con la herramienta del pensamiento crítico tratar de sostener también nosotros una ética y una moral diametralmente opuesta, ya que en lugar de orientarse a aceptar la dominación, debe buscar obtener cada día un pedazo más importante de territorio liberado en la sociedad, en su cultura y en la subjetividad social.

lunes, 9 de diciembre de 2013

El camino del medio.

Escribo estas líneas desde la indignación. Y digo desde la indignación, porque si bien vivo en Rosario, ciudad en donde los saqueos son frecuentes, estuve el del tres al cinco de noviembre en Córdoba. Llegué al aeropuerto cuando hacía pocas horas había comenzado el acuartelamiento policial, la ciudad era un caos, los taxistas que llegaban al aeropuerto nos preguntaban adonde íbamos, porque a determinadas zonas no entraban. Transitamos la avenida de ingreso a la ciudad en medio del terror de que en algún momento un grupo de violentos saltara sobre el taxi, el chofer repetía sin cesar “lo dejo a Ud. y devuelvo el auto al patrón, no quiero morir por unos pesos roñosos”. Al día siguiente la ciudad fue un páramo, todo cerrado, comercios violentados en toda la ciudad y especialmente en el centro, gente aterrorizada en sus casas bajo llave. En los días siguientes se acuartelaron las policías de La Rioja, Catamarca, San Juan, Rio Negro, Buenos Aires, Santa Fé, las policías provinciales tomaron como rehenes a los ciudadanos y los sometieron a un reinado de terror para mejorar sus haberes. Sin dejar de reconocer que los salarios de los policías son bajos, que ellos también son ciudadanos, que tienen familias, la pregunta es ¿los policías son como cualquier trabajador? Evidentemente no, son una fuerza armada, el resto de los trabajadores no portamos armas, son una corporación para mantener el orden público, el resto de los trabajadores no contamos con los medios para hacerlo, están al servicio de la ley y deben velar por su cumplimiento, en cambio la infringen constantemente desde lo más mínimo como estacionar en una parada de colectivo sabiendo que ello impide que un discapacitado pueda tomar el colectivo, hasta estar comprometidos con el narcotráfico, la prostitución, el juego y los robos, generando zonas liberadas y sin responder a los mandos civiles. Frente a esta situación muy compleja de por sí, el problema de la seguridad ciudadana está muy comprometido. ¿Qué pueden hacer aquellos que tienen posibilidades de llegar al público, como por ejemplo los comunicadores?, mucho, por empezar hacer análisis críticos pensando en la gente y no en los que les pagan, hacer periodismo de verdad y no ser jornaleros a sueldo de los dueños de los medios. “Periodistas” como Lanata son una lacra social, porque en su afán desmedido por satisfacer a sus amos que les abonan jugosos haberes, (según se ha informado Lanata cobra 4 millones de pesos por mes en el grupo Clarín), que salen de nuestros bolsillos, porque el grupo no hace beneficencia y todos los costos los traslada a los precios, y como tiene una posición monopólica puede cobrar lo que quiere por sus productos, como por ejemplo la desmedida tarifa que cobra por los servicios de cable, son capaces de echar nafta al fuego, insultar a intelectuales, artistas etc., que no piensan como él o porque le hacen alguna crítica. Lanata se ha preocupado por incentivar, como correctamente lo afirmó Sietecase en la entrega de los auto premios Clarín (perdón Tato) la grieta social de enfrentamiento y difamación permanente. De lo que se trata para este tipo de “periodistas” no es de debatir sinceramente ideas. Para lo peor de los comunicadores de la derecha, se trata de destruir a quienes pueden tener algún acceso a la gente, quienes pueden llevar a los ciudadanos otro relato distinto al que ellos quieren imponer en su defensa sin concesiones del interes de sus amos. Y lo que es peor, mientras el domingo 8 de noviembre Lanata continua difamando y denostando a Pablo Echarri, Paola Barrientos y Mex Urtizberea ante el conjunto de energúmenos y descerebrados que lo sigue sin criticarlo, estos aplaudían el discurso violento, discriminador y mentiroso de Lanata. Digo violento porque continuó agrediendo a Echarri, discriminador porque sostuvo el mote de la gordita de la publicidad de Galicia contra Barrientos, y digo mentiroso porque continúo insultando a una mujer, acusándola de adultera de su marido mientras estaba embarazada sin importarle la dignidad de las personas. Entonces digo energúmenos y descerebrados, por no decir corruptos, que tal vez sería más adecuado, porque una persona que ante este discurso aplaude no está lejos de los carniceros y verduleros que aplaudían a Hitler, después se arrepintieron pero ya era tarde, para ellos y para todos los alemanes honestos, y para los 60 millones de europeos que murieron en una de las tragedias más grandes de nuestra historia humana moderna. Pero por suerte no todos los argentinos son como ese minúsculo grupo de fascistas que sigue a Lanata, hay muchos que criticamos ese discurso y las voces son cada vez más, alcanzando a muchos que antes hacían silencio ante este poderoso comunicador de la derecha autoritaria de argentina. Pero, siempre hay un pero, esta tan instalado el discurso del miedo que Lanata, Van der Koy, Bonelli, Blanc, Castro, Morales Solá, Ruiz Guiñazú, Fontevecchia, Magneto, Kirschbaum, y tantos otros han impuesto para silenciar con el terror de ser atacados o perder su trabajo, que muchos periodistas bien intencionados cuando no soportan llevar sobre su conciencia el peso de ser cómplices de la infamia denominada operaciones de prensa, para criticar deben recurrir al camino del medio. ¡Que es el camino del medio?. Es algo que ya hemos visto durante la dictadura militar, solo que en aquél momento se denominó la teoría de los dos demonios. Ante las críticas al genocidio que cometía la dictadura, o visto desde los primeros años de la democracia el genocidio que había cometido, el temor a ser sindicado como Montonero o terrorista, llevó a que se inaugurara la teoría de los dos demonios, que no era otra cosa que decir, “Sí, la dictadura cometió crímenes atroces, pero ello se debió a los crímenes que cometieron los terroristas”. Se licuaba en la responsabilidad compartida, igualando el accionar del Estado y el de las formaciones armadas. Lo que no se decía es que la dictadura cometió un genocidio y que para ello usó la fuerza del Estado y que las formaciones armadas durante la dictadura solo hicieron uso del derecho constitucional que permite a los ciudadanos levantarse en armas cuando el usurpador rompe la constitucionalidad, como se afirma el artículo 21 “Todo ciudadano argentino está obligado a armarse en defensa de la patria y de esta Constitución, conforme a las leyes que al efecto dicte el Congreso y a los decretos del Ejecutivo nacional”, o como dice el artículo 22 “Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste (por supuesto durante un régimen democrático), comete delito de sedición”, por lo tanto el espíritu de la constitución es otorgar el derecho de los ciudadanos a levantarse en armas contra los sediciosos, más si estos son las fuerzas armadas. Pero esto nunca fue considerado por la derecha o estos periodistas que hoy atacan sediciosamente al gobierno y ayer alabaron infamemente a la dictadura, o que hoy pregonan, como lo hace Lanata, que hay que dejar de joder con la dictadura y hay que mirar para adelante. Esta teoría de los dos demonios servía para poder criticar el accionar de la dictadura pero desmarcándose arteramente de los supuestos “terroristas” es decir los 30.000 desaparecidos asesinados por la dictadura. Algunos periodistas hay asumen esta teoría de los dos demonios, lamentablemente algunos de Rosario como Sietecase y Novaresio, y para criticar a los Lanata, tienen que agregar una crítica a 678, tratando de desmarcarse de lo que denominan el periodismo militante, sin darse cuenta que los Lanata también son periodismo militante de la derecha reaccionaria, y más aún, ellos son también son periodismo militante porque tienen posturas políticas aunque no las manifiesten tan claramente. Respeto el discurso de Sietecase, pero me hubiera gustado que se ahorrara la parte de los que justifican todo, ya que, en todo caso, en otra oportunidad, podía criticar la justificación de todo si es que piensa que ello es así, con datos y hechos concretos. Me parece interesante el artículo de Novaresio en la Capital, pero se hubiera ahorrado de echar supuestas responsabilidades al gobierno nacional por los hechos de Córdoba, porque lo sustancial del incendio fue la impericia, la desidia, la deshonestidad, la corrupción del gobierno cordobés que tiene vasos comunicantes muy profundos con su policía, que dicho y sea de paso más del 80% de la policía cordobesa fue nombrada por De La Sota en los últimos diez años y que muchos de ellos están procesados por supuestas vinculaciones con el narcotráfico. Y de la oposición mejor no hablar, salió con la inefable Carrió, y demás a criticar al gobierno nacional para tapar los desaguisados de De La Sota, que es parte de la oposición. Es necesario que los argentinos meditemos sobre la violencia que están generando estos personajes como Lanata, porque ineluctablemente en un futuro cercano vamos a padecer las consecuencias de quienes solo aspiran a que el gobierno fracase por mezquinos intereses personales o de facción. Hasta la próxima.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

“Ir de putas”

El 10 de noviembre de 2013 en el diario Clarín salió una interesante noticia. Bajo el título “No toques a mi puta. Manifiesto de 343 bastardos”, se hizo una publicación que tenía el deseo de “molestar a las feministas de hoy” y estaba liderado por Frédéric Beigbeder, director de la revista Lui. El manifiesto toma la calle en un momento en que, como dice la publicación “La Asamblea Nacional francesa debe decidir sobre una ley sobre la prostitución y la penalización de los clientes de las prostitutas a fines de noviembre”. Los firmantes afirman, siguiendo el artículo de marras, “lejos de ser los frustrados, perversos o psicópatas descriptos por los partidarios de una represión oculta y disimulada en combate feminista” y reclaman “la libertad” de disponer del cuerpo de una prostituta contra remuneración sin ser molestados. “Consideramos que cada uno tiene el derecho de vender libremente sus encantos, e incluso de amar eso. Y rechazamos que los diputados dicten normas sobre nuestros deseos y placeres”, y seguidamente los manifestantes se preguntan: “Contra lo sexualmente correcto, nosotros queremos vivir como adultos”. “Hoy es la prostitución, mañana la pornografía... ¿qué prohibirán pasado mañana?” Es importante aclarar el repudio de estos intelectuales al sexo sin consentimiento. En nuestro país, paradójicamente, no son los conservadores lo que inician campañas contra la prostitución, sino otro tipo de conservadores y reaccionarios, las mojigatos vestidos de supuestos progresistas de izquierda, políticamente identificados con partidos socialistas. En Rosario asistimos en estos días a una campaña contra la prostitución, que continúa las declaraciones de Juan Carlos Volnovich, quien en una entrevista periodística también llamó a perseguir penalmente a los clientes de las prostitutas . En el diario La Nación del 5 de noviembre de 2013 se anuncia que Rosario se está realizando una “Campaña contra la trata en Rosario: "Los verdaderos hombres no compran mujeres". Con una serie de afiches en la vía pública y en las redes sociales, buscan generar consciencia sobre la violencia contra la mujer. Como hemos afirmado anteriormente se confunde lo que es trata de personas, comúnmente denominado trata de blancas, con prostitución. Para que haya trata de personas debe existir un proxeneta o lo que comúnmente se denomina “cafiolo”. El proxeneta explota a la mujer y por lo general la obliga a prostituirse, de común constituyen mafias que trafican mujeres secuestradas para obligarlas a prostituirse contra su consentimiento y bajo amenazas y torturas. Se trata de una actividad vil y deleznable que debe ser perseguida por el Estado con toda su fuerza, y por lo general incluye otros ilícitos aberrantes como la pornografía infantil, la prostitución de niños y adolescentes y el tráfico de drogas. La prostitución, si bien puede incluirse dentro de este cuadro, no siempre constituye un delito o una práctica aberrante, a veces, la mujer vende su cuerpo por dinero y lo hace de manera consentida. Esto es tan así, que las prostitutas han constituido una entidad gremial, AMMAR, para defender sus derechos. Existen mujeres que se prostituyen por placer, algunas mujeres casadas en buena posición económica, que tienen maridos que viajan, venden su cuerpo por sexo cuando el marido no está, poniendo como condición en los prostíbulos poder escoger el cliente. Más aún existe una película francesa basada en la novela del mismo título de Joseph Kessel. "Belle de nuit" que significa prostituta en un lenguaje políticamente correcto y, titulada "Belle de jour" que fue estrenada el 24 de mayo de 1967 en Francia y cuyo director fue el genial Luis Buñuel, que narra la historia de una mujer de clase media acomodada que se prostituye por placer. La prostitución consentida constituye una práctica privada en la que el Estado no puede inter venir. Podemos estar de acuerdo o no en pagar por sexo, lo que no tenemos derecho es a inmiscuirnos en la vida privada de las personas. Estamos ante la misma situación que frente a otras cuestiones sociales donde la tentación autoritaria legisla sobre los derechos privados de las personas, como por ejemplo el tema del aborto, las adicciones, etc. Si una persona decide abortar no debe ser perseguida penalmente, ella tiene derecho a decidir sobre su cuerpo, si una persona quiere consumir drogas como la cocaína o la marihuana, puede hacerlo en su intimidad siempre y cuando no perjudique a terceros. Si una persona quiere cambiar sexo por dinero y tiene quien acepte la transacción tiene derecho a hacerlo, solo en Estados autoritarios o fascistas se legisla sobre la vida privada de las personas, en los Estados realmente democráticos, la vida privada de los ciudadanos queda circunscripta a los mismos, el Estado no interviene. Por ejemplo, si un grupo de personas quiere tener sexo grupal en una casa privada puede hacerlo, es aberrante que la sociedad quiera prohibir esta práctica, que por lo demás, sabemos que es bastante común en los estratos más altos de la sociedad. Lo que se busca con este tipo de prohibiciones es limitar el ejercicio de la libertad a los sectores más vulnerables para someterlo, mientras que la burguesía disfruta en privado de lo mismo que públicamente prohíbe. Volviendo a la campaña de Rosario, lo execrable de esa campaña es que se apela a lo más bajo y ruin del machismo. Bajo un barniz hipócritamente sostenido como defensa de los derechos de la mujer y desde una supuesta perspectiva de izquierda o progresista, se defienden los intereses más reaccionarios contra los que la humanidad ha debido luchar por siglos. Se trata de una mirada prejuiciosa y conservadora del sexo que apunta autoritariamente a maniatar nuestro deseo, como dice el manifiesto de los intelectuales franceses, hoy se prohíbe la prostitución, mañana los clubes swingers, el sexo grupal, el sexo oral o anal, o la pornografía, y en definitiva se buscará prohibir todo lo que de libertad sexual hemos conseguido en siglos. Además, es un intento autoritario e hipócrita, porque lo que se busca es perseguir a mujeres de bajos recursos que comercian su cuerpo con hombres de igual o parecida condición. No se busca perseguir penalmente a la prostitución vip a la que solo acceden políticos, empresarios, y toda gama de señores moralmente correctos. Sabemos que muchas de las mujeres y hombres que transitan las cámaras de televisión se prostituyen en fiestas privadas desenfrenadas provistas de buen sexo, alcohol, drogas y rock and roll. Es una campaña machista porque recurre a una vieja frase conservadora, “Los verdaderos hombres no compran mujeres”. Veamos, los que compran mujeres no son hombres, que son entonces, desviados execrables a los que hay que mutilar. Este concepto machista y falaz de verdadero hombre, solo lleva a una actitud reaccionaria. Un violador es un verdadero hombre, debe ser juzgado por su delito, pero eso no quita su condición de género. Cuando era chico me llenaron la cabeza de esa basura de verdadero hombre, lo contrario de un verdadero hombre era lo que en aquel tiempo se designaba peyorativamente como “marica” o falso hombre. En realidad desde Freud para adelante se ha discutido la naturaleza del hombre y la mujer, y si algo ha aportado la psicología es que los seres humanos somos constitucionalmente bi sexuales, y que podemos adoptar, según nuestra experiencia, historia y oportunidad una u otra condición sexual. En la frase anterior deslicé conscientemente el segundo error de la campaña, el sostener que la prostitución es cosa de hombres. La prostitución es una cuestión humana, se prostituyen mujeres que venden sexo a hombres, mujeres que venden su sexo a mujeres, hombres que venden su sexo a mujeres, hombres que venden su sexo a hombres. Pregunta, porque el afiche no dice “los verdaderos hombres y las verdaderas mujeres no compran mujeres u hombres”. Hay mujeres y hombres que se prostituyen por necesidades urgentes, hay otras que lo hacen porque buscan una estándar de vida mejor, hay hombres y mujeres que compran sexo porque les gusta, o por pragmatismo, hay miles de posibilidades, además de autoritario, legislar sobre la prostitución adolecería de un problema práctico, habría que hacer una legislación del tamaño del código civil. Dos anécdotas interesantes, trabajando en un importante hotel de Rosario supe que en su lobby trabajaban un grupo de prostitutas (como ocurre en muchos hoteles de categoría) el conserje llamaba a las misma, les indicaba la habitación y las mujeres daban placer por dinero en la habitación del huésped. En una oportunidad un pasajero que poseía un auto de alta gama pidió por Norma una agraciada señorita que trabajaba en el lobby del hotel. Señorita Norma a consejería por favor, dijo el conserje, y cuando Norma llegó le dijo el número de habitación y la señorita subió. Dos charlas posteriores a esa noche, en una el conserje le pregunto al señor del coche de alta gama porque pagaba por sexo si tenía una muy buena presencia, un auto carísimo y era muy desenvuelto. El cliente le respondió, mirá si yo tengo que salir a la calle a levantarme una mina tengo que invitarla a cenar, hacerle el verso, lograr convencerla que se acueste conmigo, y para que, si al final le pago a Norma que está muy buena y en la cama es como una novia y cuando termino se va. No tengo que seguir aguantándola o peor aún no tengo que volver a verla si no quiero. Además me sale más barata que la mina que levanto, porque entre cena, copa, tiempo, la que levanto cuesta más que los honorarios de Norma. Lo que busco es tener una noche de buen sexo y con Norma tenemos el mejor sexo que puedas imaginar. La segunda conversación fue con Norma, quien nos dijo que ella trabajaba con el sexo porque ganaba muy buen dinero, se había comprado un departamento, un auto de alta gama nuevo y estaba ahorrando para poner una boutique porque sabía que su cuerpo inevitablemente envejecería y quería garantizarse un buen retiro. Esto último nos lleva a la segunda anécdota, la Municipalidad de Rosario convocó a prostitutas y les ofreció un empleo a cambio de que abandonaran el ejercicio de la prostitución. Una de ellas le preguntó al funcionario cuanto ganarían, y este le contestó que por un trabajo de ocho horas diarias se les podía pagar unos tres mil pesos. En una carcajada la prostituta le dijo, “flaco eso lo gano en un día de trabajo”. Es que se parte del axioma de que el sexo es una carga o algo malo, como decía mi tío Eleuterio cuando se coge se hace la porquería, y en realidad es como me dijo una vez un taxista correntino, coger es tan lindo que ni a mi hija se lo prohíbo. Hasta la próxima

martes, 5 de noviembre de 2013

Acerca del concepto de ganar y perder.

En la vida siempre hay momentos lindos y momentos feos, a veces sufrimos y a veces gozamos, la competencia, como una parte más de la vida tienes los mismos altibajos, a veces se gana y a veces se pierde, esto ocurre en todos los países del mundo, en todos, menos en Argentina. Argentina es el reino de las grandes posibilidades, en nuestro país es posible que todos ganen, que nunca haya perdedores, que siempre podamos torsionar los números para demostrar que siempre ganamos, nunca perdemos. Así por ejemplo, inventamos en algún mundial, el triunfo moral, y levantamos la copa imaginaria que se nos otorgó por ser campeones morales. Cuando analizamos las elecciones ocurre lo mismo, si observamos los bunkers después de las elecciones, veremos que todos ganaron, que nadie perdió, y aunque esta afirmación tenga algo de razón, es interesante analizar desapasionadamente los resultados para tratar de pensar que es lo que realmente ocurrió en las últimas elecciones. Veamos en primer lugar algunos resultados y números que no se pueden negar: Provincias ganadas: Frente para la Victoria: 11 (Salta, Tucumán, San Juan, La Rioja, La Pampa, Rio Negro, Entre Ríos Misiones, Formosa, Salta, Tierra del Fuego) Aliados Al Frente para la Victoria: 1 (Santiago del estero) Unión Cívica Radical: 5 (Catamarca, Santa Cruz, Corrientes, Mendoza, Jujuy) Partido Socialista: 1 (Santa Fe) Peronismo no kirschnerista: 4 (Buenos Aires, Córdoba, San Luis, Chubut) PRO: 1 (CABA) MPN: 1 (Neuquén. Por lo tanto el oficialismo y aliados ganaron en el 50% de los distritos (12) La UCR y el Partido Socialista ganaron en el 25% de los distritos (6) El peronismo no kirschnerista ganó en el 16,66% de los distritos (4) El PRO y el MPN ganaron en un distrito cada uno (4,16 cada uno). Otro posible criterio para determinar ganadores y perdedores es la cantidad de di Diputados FpV y aliados: ganaron 48 bancas. Peronismo no kirschnerista: ganaron 24 bancas. UCR, FAP, UNEN: ganaron 36 bancas. PRO: ganaron 12 bancas. PO. FIT, Izq. (trotskistas): ganaron 3 bancas. Partidos provinciales: ganaron 4 bancas. Senadores: FpV y aliados: ganaron 14 bancas. Peronismo no kirschnerista: 2 ganaron bancas. UCR, FAP, UNEN: ganaron 3 bancas. PRO: ganaron 3 bancas. PO. FIT, Izq. (trotskistas): ganaron 0 bancas. Partidos provinciales: ganaron 2 bancas. En porcentajes: Diputados: FpV y aliados: ganó el 37,8% de las bancas. Peronismo no kirschnerista: ganó el 18,9% de las bancas. UCR, FAP, UNEN: ganó el 28,35% de las bancas. PRO: ganó el 9,45% de las bancas. PO. FIT, Izq. (trotskistas): ganó el 2,36% de las bancas. Partidos provinciales: ganó el 3,15% de las bancas. Senadores: FpV y aliados: ganó el 58,33% de las bancas. Peronismo no kirschnerista: ganó el 8,33% de las bancas. UCR, FAP, UNEN: ganó el 12,5% de las bancas. PRO: ganó el 12,5% de las bancas. PO. FIT, Izq. (trotskistas): ganó el 0% de las bancas. Partidos provinciales: ganó el 8,33% de las bancas. Un tercer criterio es ver la cantidad de votos que saco cada fuerza. Diputados: FpV y aliados: 33,27% de los votos Peronismo no kirschnerista: 24,75 % de los votos. UNEN, FAP, UCR: 24,68% de los votos PRO y aliados: 8,04% de los votos. Izquierda (PO,, FIT): 6,40% de los votos. Otros: 2,87% de los votos. Un criterio sería ver los porcentajes, por ejemplo del PpV en 2009, 2011, 2013 en la Categoría diputados: 2009: Frente para la Victoria-Partido Justicialista: 5.871.345 votos (31,2%) Acuerdo Cívico y Social: 5.763.342 (30,7%) PRO + PJ Disidente: 3.519.843 (18,7%) PJ no kirchnerista: 1.518.572 (8%) Centro izquierda: 982.533 (5,2%) Izquierda: 317.306 (1,7%) Otros: 832.323 (4,5%) Total: 18.805.264 2011: Organización Política Porcentaje de votos (%) Total de escaños FpV 38,46% 50 UCR 12,30% 16 C. Cívica 9,23% 12 Peronismo no K 6,15% 8 P. Socialista 3,84% 5 Otros (****) 30% 39 Totales 100% 130 2013 FpV y aliados 7.487.839 33,15% 132 UCR, P.S. y aliados 4.829.679 21,38% 54 Frente renovador y aliados 3.847.716 17,03% 19 PRO y aliados 2.033.459 9,00% 18 Otros 1.538.380 6,81% 15 UNEN 581.096 2,57% 7 FIT y aliados 1.154.657 5,11% 3 Unión por Córdoba 515.848 2,28% 3 Unidos libertad y trabajo 469.336 2,08% 3 MPN 132.217 0,59% Por lo tanto, si el oficialismo y aliados ganaron el 50% de los distritos, ganaron en diputados tanto en cantidad de votos, porcentaje, y cantidad de bancas, si ganaron en 6 de los 7 distritos en los que votó a senadores, si con respecto al 2009 ganaron 1% más de votos y perdió un 7% de votos respecto al 2011, quien es el ganador en estas elecciones. No queda ninguna duda de que es el oficialismo. Tampoco quedan dudas que el oficialismo perdió en los principales distritos (por cantidad de votos) CABA, Pcia de Bs. As, Santa Fe y Mendoza, lugares que históricamente son renuentes a votar al Kischnerismo Resulta interesante analizar los números de los resultados electorales ya que quienes se proclamaron vencedores tienen a nivel nacional son la segunda fuerza Partido Socialista, UCR y aliados que tienen un 12% menos de votos que el oficialismo, la tercera fuerza el Frente Renovador que tiene un 16% menos de votos que el oficialismo y la tercera fuerza el PRO que tiene un 24% menos de votos que el oficialismo. En definitiva, amigo lector Ud. puede sacar las conclusiones, yo ya he sacado las mías. Hasta la próxima

lunes, 28 de octubre de 2013

El temor a hablar.

Desde hace varios años desde los medios hegemónicos se trata de hacer carne la idea de que vivimos en algo así como una dictadura. Que en la Argentina no hay libertad de prensa, que los ciudadanos tenemos miedo a hablar por lo que nos puede pasar, etc. También se habla acerca de las supuestas operaciones contra aquellos que critican al gobierno, de actores que se callan por miedo a la AFIP, de persecuciones a periodistas disidentes con el oficialismo, etc. La primera pregunta que me surge es quién tiene miedo de hablar? En Psicología trabajamos con un concepto que se denomina proyección. Creo que desde la dirección de Clarín (y lo digo con los nombres y apellidos, Magnetto, Aranda y compañía) proyectan a la sociedad lo que ellos hacen. Clarín, La Nación, Perfil, viven haciendo operaciones de prensa contra políticos, artistas, periodistas programas de televisión, canales de televisión, etc., que no piensan como ellos o que puedan tener alguna cercanía con el oficialismo. Por ejemplo, las señales de algunos canales como C5N, CN23, Telesur, etc., no las puedo ver porque soy un abonado de Cable Visión y Fibertel en Rosario y atropellando mis derechos a informarme, esta empresa monopólica y dominante en el mercado, me impide acceder a la información distinta a la que quiere que vean sus usuarios con el simple artilugio no ponerlos en su grilla, por supuesto violando las leyes y los derechos humanos, como violan mi economía cobrando precios ilegales y abusivos aun con fallos judiciales que se lo impiden. Muchos actores no son invitados a los programas de los grupos hegemónicos por ser afines al gobiernos, no es acaso esta una muestra de cómo Clarín conculca la libertad de expresión, entre otros de Florencia Peña, Andrea del Boca, que en muchos casos solo les queda trabajar en la Televisión oficial porque no tienen oportunidades laborales en los canales del grupo Clarín, y además son perseguidos por su afinidad con el kischnerismo. Permanentemente asistimos a la tergiversación, la mentira, la falsa información de parte de periodistas del Grupo Clarín (o más precisamente de mercenarios a sueldo de la comunicación como Lanata, Van Der Koy, Morales Solá, Bonelli, etc.) Hasta en los programas frívolos (de chimentos) son instrumentados en la estrategia comunicacional de imposición de la mentira y la falsedad. Veamos un ejemplo, en el programa de Canal 13 de Mariana Fabbiani, pude escuchar una defensa de un inimputable como Alfredo Casero atacando a quienes lo critican por sus exabruptos contra La Cámpora, contra un ejemplo de vida como lo es Juan Cabandié. Algunos seudo “periodistas” en realidad jornaleros que alquilan su rostro y su palabra para decir lo que desde el grupo Clarín le indican que digan. Yo les quiero decir a estos jóvenes ávidos de dinero y de fama, que del ridículo no se vuelve, y que la corporación los va a usar y cuando no los necesite los va a tirar como cualquiera tira los preservativos (forros) después de usarlos. Entre los desquiciados argumentos que les escuché decir a estos jóvenes en el programa de Mariana Fabbiani se quejaron porque algunas personas, entre las que me cuento, criticamos los exabruptos de Casero, un conocido reaccionario pero con principios, por supuesto, como decía Groucho Marx, si a su patrón no le gustan los principios tiene muchos otros para vender. Yo hago uso de mi derecho a la crítica, no tengo miedo a lo que me pueden contestar desde el grupo Clarín, no voy a “pasar a la clandestinidad” como dice Casero que lo hará. Quienes no opinan como yo, en democracia tienen derecho a cuestionar mis argumentos, lo que es verdaderamente hipócrita es que, los empleados del Grupo mediático que ha hecho de las operaciones de prensa, de la mentira, de la tergiversación, el arma predilecta para denostar, atacar, vilipendiar, no solo al gobierno sino a todos aquellos que con un poco de llegada a la gente se atreven a desafiar su posición excluyente en el manejo de la opinión pública, ahora quieran hacer aparecer a Coco Sily, a Florencia Peña, a 678, a Duro de Domar, a TVR como parte de una operación de prensa contra Casero, lo que se demuestra como falso solo con analizar que Casero no es nadie, es solo un perrito faldero de Magnetto, manipulado por un perro un poquito más grande pero faldero al fin como lo es Lanata. Por ejemplo Lanata llega a decir que el Canal 2 (América) está persiguiéndolo, que es un ataque del gobierno contra él por medio del Grupo Uno, cuando todos sabemos que el grupo Vila Manzano solo responde a su propio interés. A Lanata le molesta que muestren como el criticaba a Clarín como un peligroso mediático grupo hegemónico, pero que después de que arregló su cachet y alquilo su opinión no emite una crítica contra el Grupo y hace lo que Magneto le dice que haga. Yo solo soy un humilde ciudadano que se gana la vida cada día enseñando, no me paga el gobierno, no me paga ningún político, más aún mi trabajo lo conseguí por concurso sin el auspicio de nadie, uso mis horas libres para manifestar mi opinión por internet, no para ayudar o apoyar al gobierno, sino por el placer de decir lo que pienso, para demostrarle a los grupos mediáticos hegemónicos que no podrán acallar todas las voces, aun cuando puedan comprar una corte suprema y lograr que falle contra la ley de medios, seguiremos estando en Internet los resistentes que continuaremos debatiendo con ellos. Y podemos hacer esto porque en Argentina Internet es libre, es el único país de América Latina en el que Internet es totalmente libre y no tiene ningún condicionamiento, y esto no lo digo yo, es una información de la CNN, del programa de un periodista insospechado de kischnerismo, Andrés Oppenheimer. Sinceramente, y en este blog lo he fundamentado, no soy kirschnerista, ni creo que lo pueda ser porque me separan de este movimiento político que respeto, muchas cosas. Tampoco necesito alabar o defender al gobierno para conseguir alguna prebenda, con mi sueldo de empleado me alcanza para cubrir mis necesidades, pero mi formación de izquierda me permite visualizar que si permitimos que un arrogante grupo mediático como el grupo Clarín, La Nación, Perfil, con un ejército de periodistas mercenarios, modelen nuestras opiniones, le den forma a nuestros pensamientos según sus intereses, anulen nuestra capacidad crítica y reflexiva, estamos permitiendo que nos sometan de una manera mucho más efectiva y atroz que el sometimiento de las balas de la última dictadura asesina. En “1984”, Orwell pone en boca de un personaje un argumento terrible, no se trata de anular la opinión del otro, porque ello no garantiza el dominio absoluto, de lo que se trata es que todos piensen como las corporaciones dominantes, y que además estén felices de que se les permita pensar así. Aquellos que creemos en la libertad de expresión como ejercicio libre de la crítica y la reflexibilidad, que sostenemos que las corporaciones mediáticas como el Grupo Clarín, La Nación, Perfil constituyen un enemigo público número uno para la sociedad a la que quieren domesticar y humillar para que sirva a sus intereses, los que no podemos ser comprados, o que nuestra palabra no puede ser alquilada como la de Lanata, Van der Koy, Nelson Castro, Mariana Fabbiani, Guillermo Bonelli, Alfredo Leuco, Magdalena Ruiz Guiñazú, y tantos otros, levantamos nuestra humilde voz en defensa de la auténtica libertad de expresión, contra la acción destituyente de los medios de comunicación monopólicos y plantamos una bandera en defensa de una cultura de paz, sin agravios, sin mentiras, sin manipulaciones, sin crispación, con un debate auténtico y franco entre los argentinos. Hasta la próxima

martes, 15 de octubre de 2013

Política y creencia.

La política en la modernidad se ha constituido en un acto de fe. Con solo observar la propaganda política en las calles de su ciudad Ud. verá que los carteles de propaganda dicen “yo le prometo cambiar su vida”, “yo creo que con la educación vamos a cambiar la provincia”, “Rosario se merece algo mejor, ahora xx”, “el poder del cambio”, “profundicemos los cambios realizados” etc. etc. Todas estas, no son más que frases vacías, slogans de campaña, en las que los postulantes le piden que crea en él, porque todos los demás son incompetentes o corruptos, solo él y su partido son los hacedores del bienestar colectivo. Veamos el caso de Santa Fe. El slogan de campaña del partido en el gobierno es “El poder del cambio” y promete continuar con la transformación de la provincia. Esto es así? Muchas cosas cambiaron en los últimos seis años en la provincia, por ejemplo de ser una estación de paso de la droga que se contrabandeaba del norte, paso a ser una importante plaza de venta de drogas. Que consecuencias trajo esto? En primer lugar, mayor corrupción policial, a la existente se ha agregado la aparición en el ámbito policial de los narco policías, no necesitamos estadísticas para fundamentar esta opinión, basta con ver los policías procesados por narcotráfico, entre ellos un ex jefe de la policía provincial, en Rosario, según informan los medios de prensa, los bunkers de la droga son demolidos por los vecinos y rehechos a los pocos días por los “soldaditos” del narcotráfico. Si todos los taxistas saben y así lo comentan a sus pasajeros, que la droga se distribuye por las calles céntricas de la ciudad en poderosas camionetas Hilux o similares, porque ningún narcotraficante es molestado. Un taxista, que vive en Fisherton, me comentó que allí, en la casa del comisario procesado se reúnen los principales jefes del narcotráfico con la custodia de la policía provincial, los muertos por ejecuciones desde motos o autos han crecido en número tal, que los tiempos de la mafia norteamericana de la ley seca parecerían días pacíficos, a la par de lo que ocurre en Rosario hoy. Veamos otro de los grandes cambios de los últimos seis años, la política contributiva. Los sectores de ingresos medios y bajos se han visto perjudicados por el alza creciente de los impuestos (inmobiliario, tasa municipal, costo del agua, patentes, aumentos desmesurados del transporte, etc.), mientras que las grandes cerealeras y los terratenientes o pagan menos impuestos o directamente no se los cobran como el caso de las exportaciones de grano que no pagan el tributo provincial, esto porque en la ideología de la actual gestión hay que cuidar al campo. No es casual que el partido de gobierno, cuyo fundador fue un rico terrateniente, insista en apoyar los pedidos de la burguesía agraria en el sentido de tributar menos, es decir un Robín Hood pero al revés, Un Hood Robín, el gobierno de Santa Fe le saca a los pobres para darles a los ricos terratenientes y exportadores cerealeros. En educación asistimos a grandes cambios, por ejemplo se pretende sacar la enseñanza de la historia de las currículas, no sea que la memoria se mantenga activa y recuerde cada día el genocidio. Por fuera de ello, los únicos cambios que observamos son la construcción de alguna escuela, la pintada de otras, pero ni siquiera se ha avanzado en el procesamiento de las grandes falencias de la escuela pública, los sectores de clase media migran hacia las escuelas privadas aduciendo la falta de calidad educativa del sistema público. Tampoco se ha resuelto el problema de la violencia escolar, las denuncias por bulling son constantes, los maestros son agredidos por padres iracundos que protestan porque le reprendieron al hijo, o le calificaron inadecuadamente, etc. Existe una alta tasa de burn out entre los docentes los que se ven tensionados por la falta de medios, salarios insuficientes, falta de objetivos pedagógicos claros etc. Por ejemplo, los llamados supervisores, antes inspectores, son figuras decorativas que visitan cada tanto las escuelas, ejercen un autoritarismo vacío, dando indicaciones que pocos o casi nadie cumple y cobrando sus jugosos sueldos a fin de mes sin aportar casi nada a la educación de los niños y jóvenes. En materia habitacional el cambio es notorio, los sectores vulnerables que habitan los asentamientos precarios crecen día a día, sin ir más lejos, en el Barrio “Las Flores” de Rosario que antes estaba muy lejos de la traza de la autopista a Bs. As., cualquiera que hoy transite la autopista verá que las viviendas precarias se construyen casi encima de la autopista. No existe en la provincia una política habitacional que provea de viviendas dignas a estos sectores que frecuentemente se ven obligados a ocupar lotes privados o públicos para visibilizar sus reclamos. En muchas ciudades existe carencia de agua potable, por ejemplo, en Rosario en el verano de 2012 el agua potable le llegaba a los barrios a través de camiones aguateros porque de las cañerías no salía, también hay grandes carencias en materia de saneamiento ambiental y en muchas poblaciones no existen cloacas. La falta de obras hídricas hace que muchas regiones se inunden cuando llueven más de 50 mm. El transporte urbano mantiene las carencias de siempre, no se ha realizado un master plan de transporte urbano e interurbano. Los colectivos de las grandes ciudades por las noches tienen escasísimas frecuencias y los pasajes son extremadamente onerosos para los sectores trabajadores. Los controles a las empresas privatizadas son escasos y de mala calidad, en los últimos meses asistimos a una trágica seguidilla de accidentes como consecuencia de la falta de controles de las gestiones municipales y provinciales. En el Parque Independencia de la Ciudad de Rosario, en el sector de juegos, como consecuencia de un accidente evitable con adecuados controles, murieron dos niñas, y en la calle Salta al 2100 murieron más de treinta personas en una explosión de gas que tiró abajo un edificio sin que hasta el momento ni la empresa privada, ni la gestión municipal o provincial asumieran dignamente la responsabilidad por estos hechos, que como dije, se deben a la relajación de los controles municipales y provinciales. Son frecuentes las denuncias de la oposición por la construcción de edificios de muchos más pisos que los permitidos por las reglamentaciones urbanas, la ciudad construye a un ritmo tan desmesurado, como anárquico cuyas consecuencias va a pagar las generaciones futuras. El trafico tanto en las grandes ciudades como en las pequeñas si no está colapsado, se acerca peligrosamente a este punto , sin que las gestiones municipales y provinciales hagan algo para comenzar a resolver el problema. Es que las obras necesarias se miran con un criterio de caja (gasto) y no como una inversión. Veamos un ejemplo, en Bs. As. el subterráneo se construyó a comienzos del siglo XX. En ese momento la cantidad de pasajeros que lo iban a usar, no creo que fuera mucho mayor que los que usarían un subterráneo en Rosario hoy, y seguramente eran muchos menos que los que lo usarán en el futuro. Pero cuando alguien comenta la idea a algún burócrata, lo que recibe como respuesta es que el subterráneo es muy caro, que no hay en rosario una cantidad de pasajeros km para construir subterráneos, es un criterio de caja, no una reflexión orientada por un master plan destinado a resolver el problema del transporte sobre la base del incremento de la transportación colectiva de los ciudadanos en detrimento del uso de los automóviles, tan onerosos como contaminantes. Tampoco se habla de un plan de trenes de cercanías que conecten, por ejemplo, a Rosario con las localidades vecinas en las que también existe un crecimiento poblacional desmesurado, motorizado por una clase media que busca aire limpio, mejores condiciones de vida, menos inseguridad, etc. En definitiva, debemos creer en quienes preconizar el poder del cambio, cuando gobiernan una provincia y una ciudad en las que la situación social, económica y de seguridad ha empeorado ostensiblemente en los últimos seis años. Debemos creer que quienes gestionan el Estado santafesino no van a continuar facilitándole las cosas a la burguesía privilegiada del campo mientras que hunden en la miseria y el abandono a grandes masas de la población. El 27 de octubre los ciudadanos de Santa Fe pueden opinar, solo opinar, dándoles la espalda a quienes son nuestros verdugos. Hasta la próxima.

domingo, 13 de octubre de 2013

Apuntes sobre la educación.

En primer lugar, de acuerdo a método implementado en este blog para realizar los análisis, voy a partir de considerar etimológicamente la palabra educación. Etimológicamente proviene de educatio que remitía a la crianza y la creación, su raíz educo, contiene el prefijo “e” que indica fuera y que antecede a la palabra duco que significa guío, conduzco. Por lo tanto etimológicamente educación implica un guiar o conducir desde afuera para promover al desarrollo (intelectual y cultural) del educando. La educación es un proceso que ha estado presente desde los comienzos de la sociedad humana, pero no siempre ha sido la misma educación la que se impartió. A lo largo de la vida los seres humanos adquirimos experiencias en un proceso continuo de aprendizaje, ese proceso no es individual, sino que tiene la impronta de lo social, por lo tanto la educación es un proceso social e históricamente determinado. Por ejemplo, la escuela, que en nuestra sociedad constituye la organización por excelencia para impartir educación, no es una estructura que existió siempre, en las sociedades antiguas no existía la escuela, podríamos decir que la escuela es un invento de la modernidad. En la antigua Grecia no había escuelas, las academias como la de Platón eran destinadas a la conversación, reflexión y libre experimentación, y es interesante observar que los únicos que estaban obligados a recibir instrucción eran los esclavos. El concepto moderno de educación, como educación pública, gratuita y obligatoria es un producto de la ilustración. La escuela actual es heredera de la escuela desarrollada en Prusia en los siglos XVIII y XIX. La escuela prusiana era profundamente clasista y estaba basada en algunos principios elementales de la formación militar, como la disciplina y obediencia y era profundamente autoritaria. Es paradójico que una organización que fue creada por el despotismo ilustrado, que buscaba formar ciudadanos obedientes y mantener el consenso social en torno a las monarquías, se globalizara rápidamente penetrando profundamente en la mayoría de los países, pero tras algunos principios que supuestamente buscaban la igualdad de oportunidades educativas para todos. Como expresamos más arriba, la escuela estaba relacionada con las prácticas militares y contemplaba ritos y fórmulas de comportamiento que se asimilaban mucho al entrenamiento militar, pero más aún, la escuela buscaba formar trabajadores que reproduzcan el sistema sin cuestionarlo. En la base de la escuela encontramos la repetición y la mera reproducción de lo existente, por eso la educación de los niños se organizó como la cadena de producción, con pasos preestablecidos en un orden preciso, ello implicó que la escuela se organizó por grados que el alumno debía recorrer meticulosamente, los docentes eran los encargados de reproducir los contenidos establecidos por burócratas que determinan que se debe y que no se debe enseñar en función de intereses económicos de clase (volveremos sobre este punto). Todos los ritos de la escuela se asemejan a los de las prisiones o de los cuarteles, donde el alumno debe cumplirlos sin preguntar porque, y su significado último es adiestrarlo en la obediencia. Las visiones de la escuela han variado a lo largo de su existencia y las experiencias pedagógicas han sido muchas. Algunas, orientadas por la buena fe de los educadores, trataron de dotar a la escuela de mecanismos de formación que satisficieran las demandas sociales de los sectores más vulnerables. Pero todas estas experiencias nunca cuestionaron la base fundamental de la educación, su función como aparato ideológico del Estado. En la escuela actual aún encontramos los principios de aquella organización prusiana, todavía los alumnos deben someterse a ritos absurdos antes de ingresar al aula (por ejemplo formarse y tomar distancia), en el aula persiste la rígida dicotomía entre el que sabe y enseña (el docente) y el que debe aprender (el alumno), los sistemas de evaluación y promoción continúan siendo sistemas de premios y castigos (basados en notas) que estimulan la competencia entre los alumnos preparándolos para el mercado competitivo de trabajo, en el que cada uno vela por lo suyo sin importarle lo que le ocurre a su semejante, se continúa reprimiendo los impulsos creativos de los alumnos (alumno que cuestiona es castigado) y se bloquea toda manifestación de la sexualidad. En las escuelas es aun común encontrar los bancos orientados al frente, en una disposición destinada a que los alumnos no pueden interactuar entre ellos, sino cada uno de ellos con su maestro o maestra, el que al ser el portador del saber sacraliza lo que es verdadero de lo que es falso, lo que es conocimiento de lo que no lo es, solamente apoyado en lo que dicen supuestos manuales de conocimientos, con profundas huellas ideológicas destinados más que a brindar conocimientos a formar al alumno con una perspectiva justificadora del orden social existente, desarrollando, como dijimos, una subjetividad colectiva individualista y competitiva, o en lo que otros en su momento de formación le indicaron que era y que no era correcto. La propia escuela continúa teniendo una estructura jerárquica similar a la del ejército, con generales, coroneles, capitanes suboficiales y tropa, solo que reciben otros nombres, director de enseñanza, supervisor, director, vice director, jefes de departamento, personal administrativo, maestros y alumnos. La escuela no posee autonomía para determinar los contenidos y herramientas de aprendizaje que se han de utilizar dentro de ella, esos contenidos, como se ha dicho, son formulados por un ejército de técnicos, tecnócratas, burócratas y políticos, muchos de los cuales nada tienen que ver con el campo de la educación, o si tienen que ver poco conocen de la realidad en la que se desenvuelve el proceso educativo o si lo conocen están afiliados al partido de turno en el gobierno y actúan en función de sus intereses partidarios más que de los intereses de los sujetos de la educación. El problema central es que la educación siempre es analizada desde un lugar instrumental y las críticas que se hacen a la escuela no dejan al descubierto el carácter de clase que la escuela tiene en la sociedad capitalista. Ahora bien, sería injusto cargar todas las tintas sobre la escuela. La escuela es un eslabón en la cadena de adoctrinamiento capitalista que busca la formulación de un sujeto acrítico y consensual que no analice los contenidos que sus maestros le brindan, ni la relación de poder a la que se ve sometido en su formación, y en este sentido, es solo una parte de un proceso general de los dispositivos de estructuración de la subjetividad capitalista. La subjetividad que el capitalismo necesita para que todos los ciudadanos aceptemos el orden de cosas injusto que permite que en la actualidad 640.000 familias sean propietarias del 40% de los bienes existentes en el planeta, mientras que miles de millones de seres humanos viven hacinados en viviendas precarias, muchas veces sin agua potable, sin cloacas, sin electricidad, con polución ambiental, etc., etc., y se basa en la cancelación de los mecanismos fundamentales del pensamiento a los que hacíamos referencia en nuestro anterior blog, la reflexibilidad y la crítica. Son pocos los autores que han avanzado en la discusión de estos aspectos de la educación , los pedagogos y didactas solo discuten los aspectos instrumentales de la educación, y en general podemos agruparlos en lo que se ha denominado la Pedagogía Crítica, que tiene tres pilares fundamentales: a) la educación no es neutral; b) la sociedad puede ser transformada mediante el compromiso de personas conscientes y críticas; y c) la praxis conecta la educación liberadora con la transformación social. Cuando se habla de la violencia en la escuela, al igual que cuando se habla de la violencia social, por lo general se omite analizar las circunstancias fundamentales que sirven de base para la producción de la violencia. No es que el alumno es violento por naturaleza, ni que los chicos se peleen y agredan entre ellos y a sus maestros, o que los padres agredan a los docentes porque les falta educación, la violencia en la escuela es producto de un exceso de educación, de una educación de clase que pretende que los seres humanos naturalicemos las diferencias sociales, que aceptemos la existencia de esas diferencias como algo natural. La violencia es producto de esa formación social dicotómica que mientras nos compele a gozar de los bienes que el capitalismo produce, por otro lado nos quita la posibilidad de acceder a los mismos por falta de recursos. La violencia en la escuela es el producto del aprendizaje continuo que tenemos en una sociedad donde la violencia es un hecho cotidiano y permanente, y no solo hablamos de la violencia del que roba o mata, hablamos de la violencia que implica la marginación, la exclusión social, la discriminación que sufren miles de millones de seres humanos por sus características fisonómicas, por su sexo, por su condición sexual, por el color de su piel, por sus creencias religiosas, etc. Por lo tanto el mayor problema de la escuela no es que ya no forma para integrarse laboralmente a la sociedad, en que sus contenidos o son obsoletos o están desactualizados, el mayor problema de la escuela es que continúa cumpliendo con eficacia y eficiencia su función, la de un aparato ideológico del Estado destinado a formar un tipo de subjetividad que es funcional al sostenimiento de la dominación burguesa en una sociedad de clases. Hasta la próxima.

lunes, 30 de septiembre de 2013

La fortaleza vacía.

El cerebro es nuestro principal órgano, sin él no somos lo que somos. Si al lector le faltara una pierna, un brazo, seguiría siento él mismo, más aún un órgano tan connotado con lo romántico como el corazón, puede ser, llegado el caso, reemplazado sin que se alteren los sentimientos del poseedor, lo mismo el hígado, los riñones, etc.; pero si nos quitan nuestro cerebro, aunque fuera posible (tecnología de trasplantes mediante) cambiar nuestro cerebro por otro, ya no seríamos nosotros mismos sino el otro. Nuestra identidad es la conciencia del sí mismo que tenemos mediante una particularidad del cerebro, la conciencia es una propiedad emergente del cerebro, y ella es posible porque nuestro cerebro, en la medida en que se desarrolla nuestra vida, teje una red neurosemántica que nos constituye y da forma y contenido a nuestro aparato psíquico. Por lo tanto existen dos propiedades de la vida psíquica que son fundamentales para la identidad de cada una de las personas, la memoria y la experiencia. La memoria es una de las funciones más importantes del cerebro, es un fenómeno psíquico que permite al organismo codificar, almacenar y evocar la información del pasado. Para que exista memoria deben existir conexiones sinápticas repetitivas entre las neuronas, esto es lo que se llama redes neuronales. La memoria almacena las experiencias, pero ese almacenamiento no es mecánico, cuando guardamos una experiencia, lo hacemos mediatizado por el entorno situacional en el que la experiencia se ha realizado, y con la influencia de nuestros parámetros psíquicos que se corresponden con otras experiencias anteriores, además de las actuales, cuando evocamos esa experiencia ocurre el mismo proceso, por lo que lo que evocamos es solo parcialmente igual a lo que guardamos y a lo que experienciamos. Además de nuestra mochila biológica, somos también lo que nuestras experiencias nos indican en función del ecosistema en el cual participamos. Para complejizar más aun esta cuestión, debemos considerar que las “nuestras” experiencias no nos pertenecen en forma monopólica, las mismas son parte del entramado social en el que nos desenvolvemos y pertenecen también (aunque sea en parte) a quienes comparten con nosotros nuestra vida cotidiana, y no solo desde la proximidad física, sino también desde un entorno mediatizado, por ejemplo quienes participan de los programas de T.V. que miramos interactúan con nosotros y dejan su huella (pequeña o grande) en nuestra conciencia, en nuestra cosmovisión. Pero además de ser el órgano más importante de la vida humana el cerebro es ante todo eso, un órgano, y por lo tanto puede ser moldeado por diferentes medios, como la educación, la disciplina, el miedo, etc., es por ello que el mismo debe ejercitarse. Para poder discriminar sobre lo propio y lo extraño, lo que nos conviene y no nos conviene, sobre los valores que debemos asumir y rechazar, el cerebro cuenta con una herramienta fundamental, la capacidad crítica y reflexiva. La capacidad crítica y reflexiva constituye la función de la propiedad emergente del cerebro, la conciencia, de poder discriminar las diferentes informaciones que ingresan en nuestro campo experiencial y poder tomar decisiones. Pavlov, decía que nacemos con lo que él llamaba “reflejo de investigación”. Somos ante todos seres curiosos, interesados por conocer el medio en el que habitamos. Si uno observa un niño verá que explora todo, que es un investigador nato. El niño utiliza todos sus sentidos para reconocer el mundo que lo rodea, mete sus deditos en cualquier lugar, se lleva a la boca todo lo que encuentra, siente curiosidad por todos los sonidos que escucha, huele las flores y trata de identificar todos los olores y mira atentamente a todo su entorno. En la medida en que un niño adquiere el lenguaje comienza a utilizar esta nueva herramienta como un elemento de conocimiento. En la infancia el juego y el lenguaje constituyen dos sistemas privilegiados de investigación y aprendizaje. El niño interpela al adulto en forma permanente y a medida en que transcurren los años esta interpelación se vuelve más aguda, más inquisitiva. La primitivas explicaciones que los adultos damos ya no conforman al infante que pone de manifiesto nuestras contradicciones, nuestros desconocimientos, no en vano se dice que a la edad de los porqué en los niños, empieza la edad de los no sé qué de los adultos. La capacidad crítica e investigativa de los niños choca con los intereses de los adultos que comienzan a perder el lugar del imaginario del saber que han construido y en lugar de buscar el conocimiento, una respuesta fácil de la pedagogía familiar es la represión del niño, son frecuentes expresiones como “eso no es cosa que deban saber los niños”, “cuando tengas edad te lo voy a explicar” o el clásico “dejá de hinchar y andá a jugar”. La escuela viene a completar este meticuloso trabajo de desmontaje de la capacidad crítica y reflexiva, con frases acabadas, conocimientos que son válidos porque los dice la maestra, que a la vez los repite de un manual, con una disciplina que castiga al sujeto que cuestiona el saber establecido y premia a aquel que se somete a las demanda de la pedagogía autoritaria, para la cual la crítica es un enemigo mortal, se va moldeando el sujeto pasivo, en una palabra un sujeto que es un objeto. La persecución de la capacidad crítica y reflexiva no es solo una acción instrumental que se orienta a sostener un cierto lugar de saber de los adultos, tiene un sentido ideológico muy profundo. En el capitalismo es necesario desarrollar un tipo de subjetividad que inmunice al trabajador, al estudiante, en definitiva a todos los sectores oprimidos por el sistema para que no se rebelen en contra del mismo. De lo que se traba es que aprendamos a obedecer mecánicamente a aquellos que la sociedad inviste con el poder de manipularnos. Los padre en primer lugar, los maestros luego, los empresarios y gobernantes finalmente. Se trata de lograr que no nos preguntemos porque un cura puede determinar lo que debemos o no debemos hacer, porque debemos obedecer a un policía aunque este sea corrupto, porque no podemos tomar decisiones en el trabajo sin consultarlas antes con los jefes, dueños etc., porque debemos repetir los conceptos que nos enseñan maestros y profesores en las escuelas y universidades sin cuestionar ese saber. A veces nos enfrentamos a frases sin sentido como “esto es así porque es científico”, como si la ciencia fuera infalible, o “debés hacer esto porque así lo manda Dios” como si Dios hubiera hablado (en caso de existir) de ello con quien nos lo dice. Todos los conocimientos existentes, todas las conductas imperantes, tienen una contraprueba fáctica que las anula, y aceptarlas o no es una cuestión de cada uno en base a su capacidad de ejercer la crítica y tomar decisiones. Por ejemplo, vivimos en un país monógamo, la poligamia es un delito, sin embargo existen mucho países que son polígamos, muchos de los conocimientos de los que hoy nos reímos, vg que la tierra es el centro del sistema planetario, llevaron a la hoguera a los que en otros tiempo negaron ese aserto “científico”. A veces aceptamos mandatos que son ridículos, como por ejemplo en Texas (EE.UU) la homosexualidad es un delito, otros mandatos que dependen de donde estamos, como por ejemplo podemos estar desnudos en una playa delante de muchas personas, pero no podemos hacerlo a dos metros fuera de la playa. Volviendo al comienzo, decíamos que la capacidad crítica y reflexiva la perdemos los seres humanos cuando no la ejercitamos o cuando claudicamos ante el poder que nos amenaza si realizamos su ejercicio. El niño, que, para sacar una mejor nota, o para no ser castigado calla ante sus maestros o sus padres, estará aceptando un modelo de conducta que lo llevará a someterse en la vida futura, que en definitiva es la subjetividad que mejor le viene al sistema capitalista. En cambio el niño que aprende a cuestionar en la escuela, será luego un sujeto que intentará ser escuchado en otros ámbitos, es por ello que la educación (familiar y social) adquiere una importancia fundamental, tanto para desplegar las potencialidades criticas del sujeto como para convertirlo en un sujeto pasivo que se somete al poder de turno. En nuestra próxima entrada trataremos de analizar como los medios han cumplido el rol de domesticación del ciudadano y como bajo el sistema capitalista esta función se ha hecho más importante, por lo que los burgueses han entendido que es necesario que haya libertad de prensa (para los dueños de los medios de prensa) y no libertad de expresión para todos. Hasta la próxima

miércoles, 21 de agosto de 2013

Imaginarios sociales de la clase media Argentina.

Hemos pasado, valga la redundancia, por las PASO (Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias), y es importante que los argentinos podamos debatir sobre los resultados. La primera reflexión que se impone es la caída de la cantidad de votos del oficialista Frente para la Victoria (FpV). En un primer análisis es importante establecer algunas cuestiones, más o menos debatidas en el campo político. Las PASO son una elección de candidatos que representarán a los diferentes partidos, por lo tanto no es la elección de los diputados o senadores. Desde un cierto periodismo se ha tratado de decir que el gobierno fue derrotado, pero sin aclarar que falta, para confirmar si existe derrota o no, la elección de octubre. En segundo lugar, aunque el FpV sea finalmente la fuerza derrotada ello no varía que tiene un mandato para gobernar hasta el 2015, tenga o no mayoría parlamentaria. En EE.UU. es frecuente que el partido gobernante se quede sin mayoría parlamentaria en las elecciones de mitad de mandato, es como si los electores administraran un sistema de balances para evitar que el poder se concentre en un solo partido. También es justo reconocer que si el partido gobernante cuenta con mayoría parlamentaria (aun cuando sea en las dos cámaras) ello no invalida el funcionamiento de los sistemas de control con los que cuenta la oposición en un sistema democrático representativo. La tercera cuestión que es necesario establecer es que el FpV es la primera minoría electoral y que cuenta con una ventaja (de acuerdo a los resultados de Agosto) muy pronunciada sobre la segunda minoría: el Frente Renovador, aunque si consideramos los votos de la U.C.R. y el Partido Socialista que participan en diversos lugares unidos como Frente Progresista Cívico y Social vemos que la victoria de Masa, el candidato de la derecha mediática y de la burguesía industrial, no es tal, ya que Masa no cuenta a nivel nacional más que con el 13% del electorado, dado que esa es la incidencia de la cantidad de votos que logró en la provincia de Bs. As. (34%) en el padrón nacional. Por lo tanto a nivel nacional el Frente Renovador (FR) es una fuerza política menor que esta por detrás de otras fuerzas como el FpV, la UCR y el Socialismo. Con respecto a la pérdida de votos del FpV es mayor o menor según contra que año se compare. Además es necesario reflexionar que las comparaciones deben realizarse con objetos similares, por ejemplo, la señorita Veneranda siempre me decía en la escuela que no se pueden comparar papas con manzanas, ya que son objetos de naturaleza distinta, si se pueden comparar peras con peras. En política debemos aplicar el mismo criterio, sino lo hacemos podemos llegar a decir cualquiera de los disparates mediáticos que dicen los periodistas de la derecha burguesa mercenarios de los monopolios mediáticos. De esta manera no es posible comparar la elección del 2011 que fue una elección presidencial con la de 2013 que es una elección parlamentaria, mientras que en la primera se juegan los intereses generales del país, en la segunda se ponen en debate muchas cuestiones de orden territorial. Además muchos de los que votaron a Cristina, hoy, aunque su imagen fuera muy positiva, probablemente no votarían a los candidatos a diputados o senadores del FpV. Por lo tanto lo comparable es la elección legislativa del 2009 contra este ensayo de elección legislativa, y aun así es un criterio discutible, ya que en el 2009 no hubieron PASO y por lo tanto estamos comparando una interna con una elección general. Aun así, hagamos el ejercicio, lo primero que salta a la vista que el FpV perdió votos con respecto al 2009. Veamos la información que daba Clarín: Elecciones para diputados 2009. FRENTE PARA LA VICTORIA: 5.871.345 31,2% ACUERDO CIVICO Y SOCIAL: 5.763.342 30,7% PRO + PJ DISIDENTE: 3.519.843 18,7% PJ no kirchnerista: 1.518.572 8 % Centro izquierda: 982.533 5,2% Izquierda: 317.306 1,7% Otros: 832.323 4,5% Total: 18.805.264 Veamos en las últimas elecciones PASO 2013 FRENTE PARA LA VICTORIA 5.912.141 26,31% FRENTE RENOVADOR 3.041.969 13,54% FRENTE PROGRESISTA CIVICO Y SOCIAL 1.858.933 8,27% UNION CIVICA RADICAL 1.290.867 5,74% UNIDOS POR LA LIBERTAD Y EL TRABAJO 915.024 4,07% UNION PRO 749.098 3,33% FRENTE DE IZQUIERDA Y DE LOS TRAB. 732.925 3,26% UNEN 672.491 2,99% UNION POR CORDOBA 566.274 2,52% COMPROMISO FEDERAL 483.096 2,15% UNION PRO SANTA FE FEDERAL 459.892 2,05% FRENTE CIVICO POR SANTIAGO 320.058 1,42% ENCUENTRO POR CORRIENTES 262.190 1,17% PARTIDO JUSTICIALISTA 249.571 1,11% UNION POR CHACO 227.469 1,01% FRENTE ACUERDO CIVICO Y SOCIAL 226.569 1,01% FRENTE RENOVADOR DE LA CONCORDIA 203.351 0,90% MOVIMIENTO POPULAR NEUQUINO 184.624 0,82% ALIANZA UNION POR ENTRE RIOS 162.728 0,72% UNION CON FE 135.441 0,60% PARTIDO OBRERO 133.332 0,59% PARTIDO DE ACCION CHUBUTENSE 132.017 0,59% FRENTE UNIDOS 128.433 0,57% VECINALISMO INDEPENDIENTE 127.577 0,57% FRENTE POPULAR SALTEÑO 118.426 0,53% FRENTE AMPLIO FORMOSEÑO 103.071 0,46% FRENTE JUJEÑO 101.737 0,45% FRENTE POP. DEMOC. Y SOCIAL (PODEMOS) 101.243 0,45% SALTA SOMOS TODOS 98.950 0,44% RESTO DE AGRUPACIONES 2.035.439 9,06% TOTAL 22.469.886 Como podemos observar el FpV perdió con respecto al 2009 un 5% que en términos del padrón electoral de 2013 son 1.100.000 votos. Queda por ver si esta pérdida en Octubre se acentúa o si el FpV recupera parte de ese caudal de votos perdidos, sobre todo teniendo en cuenta que su candidato en Pcia. de Bs. As. es ahora un político conocido, mientras que antes de las PASO casi nadie en la provincia sabía de él. Veamos ahora porque el FpV ha disminuido su caudal de votos. Es sabido que quienes le dieron la espalda son los integrantes de la clase media que en el 2011 con una situación económica diferente votaron masivamente por Cristina. Los sectores más rezagados del espectro social han permanecido fieles al frente porque son los directos beneficiarios de las políticas sociales implementadas desde el 2003. Cuáles son los cuestionamientos de la clase media al FpV, creo que se podrían sintetizar en dos grandes categorías: económicas y políticas. Entre las económicas podemos contabilizar la inflación que afecta directamente a los sectores asalariados o a los profesionales y pequeños comerciantes que no pueden seguir actualizando sus ingresos al ritmo de la inflación. También tenemos que analizar el impacto que sobre los sectores medios tiene el llamado “cepo” al dólar, que le ha obstaculizado a los sectores medios atesorar dólares, una costumbre muy arraigada en nuestra clase media en los últimos 70 años o les ha hecho más difícil viajar al exterior. El tercer elemento que podemos mencionar en el campo económico es el impuesto a las ganancias, que con su actual estructura afecta directamente a los sectores medios, quienes ven como ganancias les licúo los aumentos salariales y disminuye el poder adquisitivo de sus ingresos, acercándose en forma peligrosa a la línea de pobreza. En el plano político tenemos que observar que en primer lugar, el sector social del que estamos hablando es un sector que si bien cuenta con una formación más elevada que el resto de los sectores populares ello no se traduce en una mayor capacidad de análisis de la realidad y en una mayor capacidad crítica. Son sectores muy permeables a la propaganda mediática, muy prejuiciosos, que discriminan a los sectores más vulnerables tildándolos de vagos, ociosos, etc. Por dar un ejemplo puede verse lo que opinaron de Milagros Salas a la que los sectores de la clase media porteña no trepidaron de tildarla de negra de mierda, corrupta, etc., aun sin saber quién era, opinando solo por el influjo de la operación mediática de los periodistas del grupo Clarín. Otro tema sensible es la cuestión de la inseguridad. Si bien en Argentina la inseguridad no es un problema tan álgido como por ejemplo en otros países de Latinoamérica como México, Venezuela, Guatemala, El Salvador, etc., justo es reconocer que el delito y los atentados contra la vida han crecido en las últimas décadas, pero también es necesario puntualizar que ese crecimiento tiene que ver con las mayores diferencias sociales, con la indigencia, con la corrupción de los jueces, con una policía vinculada (socia) al delito tanto el robo como el narcotráfico.. La solución a la inseguridad, si es que es posible solucionarla, pasa por incrementar los niveles educativos de los sectores más postergados, aumentar las oportunidades laborales de los mismos, mejorar sus condiciones de vida, urbanizar las villas y asentamientos irregulares, aumentar la ayuda social, etc., y no como postula el pensamiento autoritario de importantes sectores de la clase media que piden más policía, mayor dureza en las penas, zonas de exclusión o atiborrar de cámaras los espacios públicos. Es posible que en octubre un importante sector de la clase media le dé la espalda al oficialismo, pero no es por la corrupción o el supuesto autoritarismo del gobierno sino porque su ideología light que mira hacia los EE.UU., que pone como mayor valor el individualismo (tras la consigna de la libertad), incapaz de ejercer la crítica autocrítica tanto de sus propios constructos como de los que la nutre el monopolio mediático y centrada en una religiosidad hipócrita que la lleva a admirar a un Papa reaccionario choca con ciertos principios sostenidos por el kischnerismo como la búsqueda de una cierta igualdad, las políticas sociales de ayuda a los más necesitados, el desarrollo de políticas de ampliación de ciudadanía, etc. Hasta la próxima.

lunes, 22 de julio de 2013

Lanata, ¿un topo de la dictadura?

Hagamos un poco de ficción, imagine el lector que está en su casa cómodamente instalado frente al televisor, en la pantalla aparece un connotado periodista, con mucho rating, que, mientras fuma un cigarrillo, dice: “En este programa te vamos a hacer una revelación sin precedentes, algo que no imaginás, vamos a decir toda la verdad sobre Jorge Lanata”. Viene la tanda publicitaria, los títulos del programa, y nuevamente aparece el periodista que luego de una larga editorial en la que habla de ética, de moral, de periodismo para todos, de objetividad, etc., etc., se pregunta porque Lanata nunca fue perseguido por la dictadura y no tuvo que exilarse, y luego larga a boca de jarro la denuncia: “Jorge Lanata fue un soplón menor de los servicios de inteligencia de la dictadura” El auditorio se queda estupefacto, el periodista hace un largo silencio y luego dice: “después del corte te vamos a contar toda la verdad del vínculo de Lanata con el terrorismo de Estado y vamos a dar pruebas” Las prueba son un testigo que afirma haber sido agente de la SIDE cuando Lanata era soplón, el que cuenta con lujo de detalles los informes que daba Lanata y hasta muestra un papel en el que figura una nómina de soplones de la dictadura. El programa continúa, aparece una joven periodista que dice ser objetiva y cuenta una serie de hechos demostrados. Se muestran imágenes de Lanata donde afirma que está harto de que se hable de los crímenes de la dictadura, que dejen de romper las bolas con el pasado, asegura que no le importa a nadie los juicios a los genocidas. En otro video Lanata afirma que los Montoneros eran jóvenes asesinos que mataban a gente desarmada, vulgares criminales, sin decir que la gente que los Montoneros mataron eran funcionarios militares o civiles de la dictadura que había usurpado el poder en nuestro país, avasallado la constitución y perseguido y asesinado a militantes políticos, obreros, estudiantes, etc . Se muestra otro video en el que Lanata incrimina a Estela de Carlotto en el delito de no pedir disculpas a Ernestina de Noble por haberla denunciado como apropiadora de bebés durante la dictadura, y en ese video se hace notar que nada dice Lanata del rol que jugó Ernestina de Noble y el Diario Clarín en el genocidio, del robo de Papel prensa, de los continuos elogios de todo el staff de Clarín a los genocidas, de los premios que les dio la dictadura a periodistas jóvenes como Van Der Koy, etc. En otro significativo video Lanata cuenta la corrupción K, del lavado de dinero por parte de Báez y otros supuestos allegados al gobierno y nada dice del lavado de dinero que realizaron Magneto y otros dueños del diario de la dictadura con empresas fantasmas en Panamá, silencia los atentados contra el medio ambiente en la Mesopotamia que llevan adelante las empresas de Aranda, otro de los dueños de Clarín.. El periodista argumenta, para demostrar los vínculos de Lanata con la dictadura, que éste critica y se mofa grotescamente de renombrados intelectuales de izquierda que participan del proyecto kirschnerista como Gonzales, Foster, Moca, etc. y nada dice de los vínculos con la dictadura de Joaquín Morales Solá. De Magdalena Ruiz Guiñazú, Krischbaum, Van Der Koy y tantos otros, y como broche de oro argumenta que Lanata ataca ferozmente a Horacio Verbistsky que es uno de los principales militantes de los derechos humanos, con una vasta obra de denuncia de los militares genocidas y de sus cómplices civiles, director del principal centro de defensa de los derechos humanos como lo es el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), etc. A lo largo del programa se muestra como Lanata intenta constituirse en un fiscal de la república denunciando la corrupción del gobierno nacional y de algunos gobiernos provinciales afines al kischnerismo, pero como evita cuidadosamente referirse a la corrupción en el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la foto de Macri con tratantes de blancas, los procesos que tiene Macri, la represión salvaje del gobierno macrista en el Borda. Se indica como Lanata evita analizar los actos de corrupción en el gobierno de la Provincia de Córdoba, frecuentemente denunciados por el senador Luis Juez entre otros, y se deja constancia que Lanata nada dice del avance de las organizaciones narcos en la Provincia de Santa Fe, donde los narcos venden droga en lujosas 4x4 en el centro de la ciudad a la vista de todos, conde existen solo en Rosario 400 bunkers de venta de droga, donde una gran parte de la fuerza policial es denunciada por trabajar para las bandas narcotraficantes y donde un jefe de la policía provincial debió ser dado de baja por supuestos vínculos con el narcotráfico, notándose el doble estándar de Lanata que denuncia al General Milani y lo “condena” por supuesto vínculo con la represión ilegal cuando este tenía 21 años y estuvo cuarenta días en Tucumán en un batallón de ingenieros y nada dice de Tognolli que es denunciado como socio del narcotráfico, tampoco registra Lanata la inseguridad en la provincia de Santa fe con casi 200 muertos en tiroteos entre bandas narcos rivales. Con este caudal de pruebas el periodista que ha juzgado a Lanata lo sentencia y conmina a los jueces a dictar una dura pena, por sus vínculos con la dictadura, contra el “periodista” estrella del grupo Clarín. Se cierra el programa mientras la audiencia comienza a debatir sobre la sorpresa de que Lanata fue un soplón menor de la dictadura. En los días siguientes para reforzar la campaña, diferentes programas en distintos canales del grupo mediático monopólico levantan las denuncias sobre Lanata y las reproducen, de manera tal que una opinión pública poco crítica tiende a aseverar que son ciertas, con comentarios del tipo “Lanata fue soplón menor de la dictadura, no viste las pruebas que mostró el periodista X, además tiene un testigo clave que trabajó en la SIDE que lo afirma”. Para cerrar la operación de prensa un abogado amigo del periodista X radica una denuncia ante los tribunales federales, y en el mismo momento el “testigo de la SIDE” presenta una denuncia en el juzgado de Jujuy en la que asevera que Lanata fue soplón menor de la SIDE, de manera tal que esa denuncia hecha lejos es mostrada como prueba irrefutable de la culpabilidad de Lanata sin importar la calidad humana o personal del testigo, ni si dice la verdad o miente. Algunas semanas después como ocurrió con el caso Báez, o el caso Infran, o las muchas denuncias que hace todos los domingos el opio de los argentinos Jorge Lanata, ya no se habla del tema, pero el daño está hecho, como decía Goebbels una mentira repetida hasta el cansancio se vuelve verdad para los espíritus acríticos poco acostumbrados a dudar de lo que les dicen los mercenarios de los medios de comunicación. Por supuesto que este relato no es en absoluto cierto, es una ficción que he desarrollado para que el lector pueda entender cómo funciona el periodismo amarillista y falaz que encarna Jorge Lanata, como desarrolla con su grupo de jóvenes aventureros en busca de fama a cualquier precio programas televisivos o radiales en los que falsifica la verdad, la deforma, tergiversa algunos hechos, oculta otros, todo ello para defender los intereses de su patrón Magneto y el monopolio multimedios Clarín. Hoy Lanata reivindica a conocidos periodistas de la derecha como Neustadt, Gómez Fuentes o Grondona porque frente a él aquellos eran nenes de pecho en el arte de falsificar la realidad y mentirle a la gente, lo que Lanata hace no es periodismo para todos, es solamente una militancia a favor de los sectores más reaccionarios de la sociedad argentina como la Sociedad Rural, los grande grupos financieros, los monopolios mediáticos, los representantes del pensamiento que define la necesidad de la represión al pueblo, del adormecimiento de las conciencias, del sostenimiento de los privilegios, es por ello que a Lanata le duele tanto Verbitsky, porque a diferencia de él, Verbitsky supo mantenerse una línea de conducta democrática y hacer un periodismo independiente, honesto y comprometido con los derechos humanos, cosa que Lanata abandonó hace mucho tiempo cuando quemó el manual de ética periodística, se separó de la verdad por incompatibilidad de caracteres y decidió ser un mercenario a sueldo de Magneto, como dice Rial, con una correa un poco más larga pero perro faldero al fin. Lanata, como dijo Estela de Carlotto le hace mucho daño al país y su gente, es un provocador que solo está interesado en fomentar el odio entre los argentinos y ganar dinero por aquello de que a río revuelto, ganancia de pescadores. Hasta la próxima.

viernes, 12 de julio de 2013

La política en tiempos bizarros.

Comencemos por ponernos de acuerdo en los términos, etimológicamente política proviene del latín “politicus” y ésta del griego “πολιτικός” (“politikós”), que significa “de los ciudadanos” o “del Estado”, siendo el adjetivo de “πόλις” (“pólis”) que significa “ciudad” pero también “Estado” ya que la ciudad en la Grecia clásica era la única unidad estatal existente. El término hace alusión a las ciudades griegas que formaban estados donde el gobierno era parcialmente democrático. Cabe señalar que es en esta cultura donde intenta formalizarse esta necesidad humana de organizar la vida social y los gobiernos desde tiempos ancestrales. Conceptualmente, la política sería una actividad social orientada a la toma de decisiones de un grupo para alcanzar ciertos objetivos. También puede pensársela como una forma de ejercer el poder, intentando resolver o minimizar los conflictos de intereses antagónicos que se producen en el seno de la sociedad. La utilización del término ganó popularidad en el siglo V a.c., cuando Aristóteles desarrolló su obra titulada justamente “Política”. Por lo tanto la política comprende una acción socialmente determinada, colectivamente ejercida por diferentes grupos que confrontan sus respectivos proyectos de cómo organizar la sociedad. Para llevar adelante sus proyectos los ciudadanos se agrupan en partidos, es decir colectividades de ciudadanos con ideologías compartidas y métodos y técnicas consensuadas para lograr sus objetivos. Para el marxismo el término “partido” es de una enorme importancia, por cuanto presupone que alrededor de él se organizan los intelectuales revolucionarios que responden a los intereses de transformación de la clase obrera. Gramcsi afirmó que los intelectuales respondían a los intereses de las diferentes clases, en general todos los seres humanos son intelectuales, pero solo una fracción de estos vive de sus habilidades discursivas. De estos, solo una parte se agrupan en los partidos, son los que Gramcsi denominaba los intelectuales orgánicos, que se reunen para defender los intereses de clase. En la dinámica política encontramos intelectuales orgánicos de las diferentes clases que pugnan en una sociedad (burguesía, campesinado, obreros, pequeña burguesía, etc.) Considero que un momento importante de la política es la revolución francesa, en la cual los partidos se agruparon en defensa de los intereses de las diferentes clases sociales. Los Girondinos y los Jacobinos, con Danton como cabeza de los primeros y Robespierre de los segundos, expresaban a las distintas fracciones de la burguesía (la naciente burguesía industrial, el burguesía comercial, pequeños propietarios agrícolas, los pequeños burgueses de las ciudades -fundamentalmente los profesionales-). Los sectores más radicalizados, los sans culotes que se integraban con trabajadores independientes, pequeños comerciantes y artesanos (carpinteros, sastres, etc.) tenían como cabezas visibles a Jacques René Hebert y Jacques Roux eran el ala izquierda de la revolución, más allá de ellos estaban los pobres que ni siquiera eran ciudadanos por no poseer bienes que los acreditaran como tales. Estos sectores tenían programas muy definidos que se expresaron en las consignas de la revolución, mientras la burguesía luchaba por la libertad dando origen al liberalismo político y económico, los desposeídos se encolumnaban tras la igualdad. Estos dos programas continúan vigente en las agendas políticas de la modernidad. Durante el siglo XIX las diferentes clases y sectores de clase que interactuaban en la sociedad construyeron distintas propuestas de organización. En general podemos decir que en este convulsionado período de la historia de Europa los partidos se agruparon en torno a dos grande categorías, los partidos burgueses y oligárquicos y los partidos obreros y pequeños burgueses. Los primeros constituyeron los programas liberales que sostenían el interés de acumulación capitalista de la burguesía que avanzaba a paso veloz y firme en la construcción de su hegemonía de clase en todo el mundo “civilizado”, los segundos se organizaron en la agenda de las luchas obreras y comenzaron a definir el programa socialista de transformación social. Mientras esto ocurría en Europa y EE.UU. la Argentina, a lo largo del siglo XIX, soporta una larga guerra civil. En nuestro caso no se trata de enfrentamientos interclases, sino solo de una disputa de la burguesía, que, a partir del lustro que va de 1810 a 1816 decide tomar en sus manos la gestión de las Provincias Unidas del Río de la Plata sacudiéndose la tutela del Rey de España. A lo largo de todo el siglo podemos observar largas contiendas armadas entre dos sectores de la burguesía, la burguesía ganadera de Buenos Aires y del Litoral, aliada a la burguesía comercial porteña que enfrenta una serie de tareas programáticas para consolidar su poder territorial. En primer lugar debe confrontar con los caudillos provinciales que representaban los intereses de las economías artesanales del interior que pugnan en la vana tarea de sobrevivir a la modernización capitalista y las oligarquías territoriales atrasadas. En segundo lugar debe lograr la unión nacional con un solo gobierno central para poder desarrollar su proyecto agrícola ganadero. Esa unión que se logra en la batalla de Caseros y se consolida después del combate de Cepeda el 23 de octubre de 1859 a pesar de la derrota de la burguesía porteña, en el mismo las fuerzas de la Confederación derrotan al ejército de Bs. As., con lo cual se consolida Argentina como país mediante la incorporación de Bs. As. a la confederación tras la firma del pacto de San José de Flores. El tercer punto de la agenda de la burguesía porteña, que se consolida en el poder tras la derrota de Urquiza en Pavón a manos de Mitre el 17 de septiembre de 1861, consagrando la integración definitiva de Bs. As. a la República Argentina como estado dominante, rasgo que conservará a lo largo de todo el siglo XX, es la conquista del desierto. Desalojando a los pueblos originarios de sus tierras mediante una política de conquista y genocidio brutal la burguesía extiende las fronteras nacionales hasta el rio Colorado ganando la Patagonia que en esos tiempos era deseada por los chilenos. Mediante el fraude y la represión la burguesía completa su programa socio económico y establece el dominio a lo largo y lo ancho del territorio. Recién el 10 de febrero de 1912 con la sanción de la Ley Sáenz Peña de sufragio universal, secreto y obligatorio el país comienza a transitar el lento y escarpado camino de la construcción de una democracia moderna representativa y federal. Pero a lo largo del siglo, que es notable en la cantidad de reformas democráticas, se va construyendo una cultura de liderazgos caudillistas que está representada en la conformación de grandes movimientos de masas en lugar de partidos burgueses modernos. El primero de estos movimientos es la Unión Cívica Radical que a lo largo de las tres primeras décadas del siglo XX construye una representación política reformadora con base en la pequeña y media burguesía del campo y de la ciudad bajo el liderazgo de su caudillo Hipólito Irigoyen. El segundo gran caudillo será Juan Domingo Perón que en la década del 40 y comienzos de los 50´funda un movimiento popular que perdura como actor central de la política argentina hasta nuestros días. El radicalismo que tras la muerte de Irigoyen se constituye en un intento de partido burgués liberal, no logra competir con el peronismo. Ambos movimientos son los representantes de la burguesía pequeña y media ligada al mercado interno, mientras que la gran burguesía agraria e industrial financiera se organiza alrededor de “entidades gremiales” como la Sociedad Rural, Coninagro, C.R.A. y la Unión Industrial Argentina, etc., pero sin representaciones políticas, por lo que para la defensa de sus intereses utiliza el brazo armado de la burguesía, el ejército, como su partido del sector de clase. En la segunda mitad del siglo XX asistimos a un enfrentamiento entre dos sectores burgueses, los unos accediendo al poder mediante elecciones, los otros gestionando el aparato del estado mediante golpes cívico-militares. Ambos sectores tienen una agenda programática muy definida y se diferencian notablemente, la gran burguesía agraria, industrial y financiera vinculada fundamentalmente al mercado externo pugna por la apertura de la economía, la subsidiariedad del Estado y el mercado como regulador de la vida social y económica. La burguesía media, pequeña y la pequeña burguesía ensayan acciones de un proyecto nacionalista, estatista, que busca ampliar el mercado interno, dotar al Estado de mecanismos reguladores y atendiendo a urgencias sociales de los sectores más vulnerables. Los primeros se apoyarán en los organismos de crédito internacionales y tendrán como teoría económica de referencia al neoliberalismo que toma fuerza luego del consenso de Washington, con la constitución de la Trilateral Comisión y el desarrollo de las ideas económicas neoliberales de la Escuela de Chicago. Los segundos impulsarán políticas apoyadas en el neokeinesianismo, con un fuerte sector estatal, proveyendo al mismo con mecanismos reguladores muy potentes. Este esquema que funcionó con cierta claridad tanto en las propuestas económicas como en las representaciones políticas entra en crisis en la última década del siglo XX cuando los movimientos populares como el radicalismo y el peronismo son colonizados por las propuestas de la gran burguesía y la teoría neoliberal. El menemismo no es otras cosa que el abandono, de parte de la gran burguesía, del partido militar, la abdicación de gestionar por la fuerza y el intento de modernizar la democracia argentina gobernando la gran burguesía con la complicidad de políticos populares como Menen, Duhalde, Sanz, etc. Durante toda la década se instala en el país el imaginario neoliberal del uno a uno, con la ilusión de que un peso podía valer un dólar, se rematan las empresas públicas, se realiza un potente ajuste neoliberal que sume a la población en la pobreza, la indigencia, la desocupación, culminando con los hechos trágicos del 19 y 20 de diciembre de 2001 con la caída del gobierno neoliberal del radical Fernando De La Rúa. El kischnerismo vuelve a instalar algunas ideas que tratan de revivir el proyecto de la pequeña y mediana burguesía, pero solo lo hace desde una perspectiva neokeynesiana sin construir un proyecto global de país. El error que comete es la tentación del liderazgo caudillista que no confía en la participación activa de las masas y que basa el poder en un conductor del movimiento (el caudillo: Kirschner, Fernández de Kirschner) pero sin una estructura participativa basada en la democracia como sustancia y no como procedimiento. Pero el dato nuevo es que la política deja de ser lo que debía ser y se constituye en una confrontación de personalidades sin un proyecto acabado. Los gobernantes ganan las elecciones en base a su carisma y no a un programa de transformaciones y una vez instalados en el poder actúan secundados por un ejército de amanuenses y alcahuetes que les rinden pleitesía. En el campo de la oposición la situación es peor aún, la falta total de ideas y programas lleva a los políticos a rejuntarse en una amalgama viscosa y sin principios donde los enemigos de ayer son íntimos amigos de hoy en alianzas que solo duran el hasta el día de las elecciones. Por detrás de la escena las corporaciones fogonean estos enfrentamientos estériles, sin contenidos para poder utilizar el poder que les da la propiedad de los medios de comunicación y la concentración económica y territorial que les permite comprar las voluntades de eso que no son más que harapos de políticos sedientos de unos minutos de popularidad en la televisión o en la radio, pero con una militancia política sin principios, sin programa y sin ideas. Es la política en tiempos bizarros. Hasta la próxima.