lunes, 8 de diciembre de 2025
ULTRADERECHA, CONSPIRACIONISTAS Y FASCISTAS.
La ultraderecha fascista, ignorante y oscurantista llegó al congreso, solo que no por el voto, sino que invitado por la ultraderecha política que hoy gobierna la Argentina.
Esta ultraderecha se caracteriza por la práctica perversa de negar los avances científicos, negar a las personas que producen conocimiento y retomar ideas ingenuas, oscurantistas o perversas, demostradas como falacias hace cientos de años, como la idea de la tierra plana, o el aceptar la irracionalidad de algunas sectas religiosas que se niegan a hacer transfusiones de sangre aun al costo de la vida del paciente, o la negación del valor de las vacunas en la erradicación de terribles enfermedades pandémicas como la poliomielitis, el colera, la viruela, el mal de Chagas, el sarampión, etc., y que hoy reaparecen precisamente por el abandono de políticas de vacunación que, a veces son costosas para los neoliberales en tanto ven toda política de salud como un gasto y no como una inversión.
El intento es retomar la vieja dicotomía, enraizada en pensamientos religiosos que recurren a la fantasía de la existencia del bien y el mal, como categorías absolutas. Estas fantasías creadas por ideologías religiosas en muchos casos configuran como cierto una irrealidad, la existencia del bien y el mal en estado puro, sin aceptar que la bondad y la maldad son constituyentes de lo humano y que todos en circunstancias especiales ponemos en juego conductas de maldad o bondad frente a los desafíos cotidianos.
Tomemos la idea de la maldad absoluta personificada en la idea de la existencia del demonio y su territorio de dominio el infierno (lugar del mal absoluto) o el cielo (lugar del bien y la bienaventuranza eterna) tomadas por las clases dominantes en diferentes momentos sociohistóricos con el fin de aumentar su poder y dominio sobre las clases dominadas a través del terror.
El terror a ser castigados por los gobernantes, señores feudales, burgueses, etc., no logró nunca que los sectores subordinados abdicaran de su interés en la rebelión contra las injusticias y miserias a las que se veían sometidos por los poderosos.
Para legitimar el relato de las clases dominantes no bastaba con la palabra y la represión, era necesario infundir en los dominados el terror que los hiciera desistir de sus veleidades revolucionarias. Pero la tortura, la muerte, la persecución, los genocidios que a lo largo de la historia eran empleados por las clases dominantes, no alcanzaba para apagar la luz de la rebelión contra las tiranías, o las injusticias sociales.
Siempre aparecía la voz, la prédica, el relato de algún líder o de grupos sociales descontentos con la inequidad social, que acaudillaban a los desposeídos, esclavizados, hambrientos, etc.
Tenemos el ejemplo de Espartaco que siendo esclavo se reveló contra el imperio Romano y lo puso en jaque con su lucha contra el esclavismo, o el caso del pueblo judío que luchó y logró romper las cadenas de esclavitud que lo ataban a un destino trágico en Egipto, por dar dos casos conocidos en los que ni la tortura, ni las amenazas de los sufrimientos terrenales dieron resultados, y las voces revolucionarias debieron ser acalladas con violencia, torturas y muertes, pero que volvieron a resurgir una y otra vez y continúan siendo una amenaza para los privilegiados cuando su privilegios destruyen toda esperanza y expectativas de vida digna para los sometidos,
Tampoco alcanzaba con el relato de la bienaventuranza eterna tras la muerte, porque siempre alguien cuestionaba la espera eterna por una vida mejor luego de cruzar la frontera de la existencia.
Se inventó pues la posibilidad de que un tormento mayor que los padeceres terrenales existiera. Un lugar donde las “almas” serían sometidas a torturas inimaginables, pero, y allí. radicaba la diferencia, esos padeceres, además de multiplicarse al infinito, se hacían eternos.
Lo que ocultan estos mitos es que lo que existen son sociedades explotadoras, clases dominantes y dominadas, capitalismo, economías perversas de exacción y desolación del mundo, un mundo en donde la bestialidad y el sufrimiento se expresan hoy en un sistema económico, el capitalismo.
Existe un nexo directo entre las teorías conspiracionistas y la ultra derecha fascista, mientras que una se preocupa por ganar poder y consenso, sobre todo en los sectores mas vulnerables de la sociedad, la otra trabaja sobre la subjetividad de las personas, tratando de borrar toda capacidad crítica, toda razonabilidad, de manera que acepten las teorías más exóticas como por ejemplo que la tierra es plana, o que la pandemia no existió, o que las vacunan llevan consigo y hacen ingresar al cuerpo grafito, y hasta que existe una conspiración estelar para convertir a los seres humanos en autómatas regidos desde un poder sideral. El campo de la imaginación es amplio, pero el objetivo es estrecho, desacreditar a la ciencia, a los científicos, a organizaciones científicas y académicas con el fin de imponer un discurso único de la irracionabilidad para que su discurso vacío, pero con tintes de cientificidad penetre fácilmente en las masas y las haga manipulables. tratan de lograr convertirlas en esos actores sociales dóciles como lo eran los siervos de la gleba del feudalismo.
En la historia de las falsedades seudocientíficas encontramos muchos fraudes seudo científicos o religiosos orientados a hacer negocios simplemente o a obtener consenso hacia ciertas ideas.
Uno de ellos es el supuesto descubrimiento de los rayos N. En 1903, el distinguido físico Prosper-René Blondlot (uno de los ocho físicos correspondientes de la Academia de Ciencias de Francia) afirmó haber descubierto un nuevo tipo de rayos y rápidamente se escribieron mas de 300 artículos sobre los Rayos N y sus aplicaciones, la aventura de los Rayos N terminó cuando Robert Wood demostró experimentalmente la inexistencia de los falsos rayos.
Otra interesante falsedad de la ciencia es el concepto del Flogisto, Lavoisier era un profundo creyente de la explicación que dio sobre el "flogisto" Georg Ernst Stahl en el siglo XVIII, según él era una sustancia liberada por cualquier sólido bajo la acción del fuego, lo que explica la pérdida de masa de un cuerpo después de la combustión. Lo interesante es que Lavoisier, buscando el flogisto descubrió el oxígeno y se convirtió en el padre de la química moderna, aunque nunca dejó de buscar el flogisto.
La diferencia de esas épocas con la nuestra es que las ideas, teorías, experimentos, etc., es que los medios de divulgación de los conocimientos eran muy lentos y por lo tanto las nuevas teorías tardaban en llegar a tener una platea grande.
Hoy con las nuevas tecnologías cualquiera tiene acceso a públicos extensos por las redes sociales, solo basta tener una computadora y estar conectado a internet para revelar supuestos conocimientos.
Es por ello que se hace necesario en todos los seres humanos desarrollar el sentido crítico a todo lo que se dice en las redes, en los medios de comunicación porque se difunden falsos conocimientos, con o sin intención, que confunden a la población y afectan los mecanismos del sistema de salud para contener epidemias, pandemias, etc.
Pero lo peor es que se use una institución como el Congreso para difundir esas maquinaciones mentirosas y pervertidas que quieren trastornar las subjetividades individuales y colectivas para reconducirnos a una subjetividad que nos lleve a un supuesto reino de la espiritualidad, reino en el que gobernaban y gobiernan castas religiosas interesadas en dominar a los seres humanos por el miedo a dioses poderosos, espíritus malignos, que deciden que es el bien y el mal. Por ejemplo matar a una persona es un crimen, matar a millones un acto de lucha antiterrorista, robar un pan es un delito, saquear naciones y pueblos un negocio, asesinar a una persona en un acto público es justicia, quemar una persona viva acusándola de brujo o bruja es una obra de piedad religiosa, y así podríamos seguir enumerando actos atroces de la "espiritualidad religiosa" que hipócritamente acomoda las ideas a las conveniencias de los explotadores de turno, de las elites privilegiadas que desde los comienzos de la humanidad vienen acumulando poder y riquezas a costa del hambre y la miseria de las masas sometidas. Esas ideas que criticamos son compartidas en la actualidad por fundamentalistas de todas las religiones como grupos chiitas de Irán, Al Qaeda, Estado islámico, Hamas y otros grupos terroristas, los talibanes de Afganistán, los extremistas ortodoxos judíos, católicos, etc., grupos católicos de ultraderecha, etc.
El huevo de la serpiente de todas estas vertientes perversas del pensamiento, que en las grandes guerras destruyeron países bienes y personas, está en la creencia de la existencia del espíritu y por ende que consideran como un valor humano a la espiritualidad. Nada más alejado de la realidad, el espíritu, el alma, son fantasías indemostrables científicamente, son constructos que no están dentro del campo científico, se encuentran el campo de las creencias, campo en el cual no es necesario demostrar nada, solo basta con creerlo. Con todo el respeto a los creyentes es absurdo creer en una entidad que nunca vieron, definir sus ideas por un libro escrito en tiempos de mayor oscuridad y barbarie, pensar que esa entidad puede estar en todo tiempo y lugar, etc.
Los ateos tenemos una concepción diferente de la naturaleza humano, creemos que el ser humanos es una totalidad material, que aun su sistema psíquico es parte de esa totalidad y que constituye en propiedad emergente de la materia, pero indisolublemente unido al sistema total, es característica de propiedad emergente del subsistema psíquico opera interactuando con el subsistema corporal, que sirve de base material para cubrir todas las necesidades físicas necesarias para la vida.
Somos parte del mundo animal y como integrantes de este sistema mayor somo también animales, pero nos diferenciamos del resto de los animales porque poseemos una cualidad que nos permite distinguirnos de ellos, poseemos lo que Castoriadis denominó la imaginación radical, esa condición que nos permite crear aun lo que no es, no es cum nihilo, ni in nihilo, es ex nihilo, imaginar el universo, imaginar cosas inmateriales como el amor, la belleza, etc.
Nos permite sentir emociones, alegría, tristeza, tener recuerdos, procesarlos, modificarlos, transformarlos.
Hemos creado un mundo superestructural al mundo físico, palpable que nos rodea, hemos creado instituciones, como las leyes, las normas que nos organizan socialmente, en definitiva, creamos la cultura que le da forma a cada pedazo de la tierra en la que habitamos, eso que llamamos nación, pueblo, país.
También tenemos la noción de la trascendencia, pero no es la trascendencia que obtenemos por nuestra conducta de vida en un espacio más allá de la vida física, eso que los cristianos llaman la “Ciudad de Plata”, o que los Vikingos llamaban el Valhalla, o los musulmanes llaman Janna (paraíso) después de pasar por el Barzakh (purgatorio) o los budistas denominan el Dukkha o estado total de liberación del sufrimiento en el que se logra la iluminación, sino que es una trascendencia que queda inscripta en nuestras producciones, en los recuerdos que de nosotros tienen las generaciones futuras, como la memoria de lo que fuimos, de lo que hicimos, libros, acciones sociales de cambio, etc.
El ateísmo es mucho mas angustiante que el teísmo, porque no tenemos la esperanza de una supuesta alma eterna se separe de la materia corruptible que compone el cuerpo y continue en un estado de conciencia distinto por toda la eternidad. Sabemos que la muerte es el final de la vida, que después de ella no existe nada, se apaga la conciencia como se apaga la luz cuando accionamos el interruptor, el mundo seguirá, pero no para nosotros, sino para las otras 8 mil millones de conciencias que seguirán estando temporalmente en este planeta, y ello es una pasada carga que tenemos que llevar por no creer en ningún tipo de hacedor (dios, energía, etc.), que nunca se manifestó ante ningún humano, que no creó a los humanos a su imagen y semejanza, sino que por el contrario la sociedad patriarcal creo a su imagen y semejanza una supuesta entidad y la dotó de las características humana, es decir un hombre, con barba, anciano y por supuesto que no es mujer.
Su existencia se estaría manifestando por medio de diversos libros sagrados que no fueron escritos por la deidad, sino que fueron imaginados y redactado por seres humanos que nos antecedieron hace miles de años, como la Biblia y la Torá (Cristianismo, Judaísmo), el Corán (Islam), los Vedas y el Bhagavad Gita (Hinduismo), el Tripitaka (Budismo), y el Guru Granth Sahib (Sijismo), que contienen sus enseñanzas, leyes y guía espiritual, revelados o inspirados supuestamente por lo divino para dar forma a sus creencias y prácticas.
Ser ateo es una postura materialista para comprender el universo, no significa denostar las ideas de los creyentes, mucho menos creer que son distintos o inferiores, el mundo de los creyentes ha dado valiosas aportaciones a la humanidad como pensadores y luchadores como Mahoma, Jesucristo, Buda y tantos otros dentro de esas religiones, los ateos pensamos distinto en aspectos de la creencia pero podemos compartir en la vida cotidiana y profesional muchos valores, ideas, normas de los creyentes, como la defensa de la vida, la solidaridad, el cuidado de la niñes y los ancianos, de los vulnerables, las ideas de libertad e igualdad, y tantas otras que nos hace ser de cada creyente sincero y humano en el sentido mayúsculo de la palabra un hermano, un compañero de ruta.
Dicho esto, debemos decir que, si bien no creemos que exista un estado puro del bien o del mal, existen ideas y prácticas sociales que han dañado al extremo a la humanidad, que han provocado genocidios, exterminios, esclavitud, y que hoy siguen estando presente en los que en el parlamento se reunieron para rendir culto a lo peor de la naturaleza humana.
La mayoría de los dirigentes terraplanistas, antivacunas, partidarios de las mas exóticas teorías conspirativas son creadores de ideologías vinculadas, como dijimos mas arriba a la extrema derecha fascista, que para tomar un recuerdo mas o menos reciente llevaron al mundo a dos grandes guerras de exterminio que costaron cientos de millones de vidas humanas.
Por razones de practicidad me voy a referir a una de las ideólogas presente en el acto del congreso Chinda Brandolino. Además de ser falsas sus afirmaciones sobre que las vacunas contienen una solución médica que magnetiza la zona en la que se recibe la inyección, también señala que las vacunas modifican el genoma humano, la JARC (Junta Argentina de Revisión Científica) de la que Brandolino forma parte, es una entidad que no figura en el Registro Nacional de Sociedades y cuya presencia online se reduce a cuentas en redes sociales con poca actividad. Además, el informe de la JARC no ha sido sometido a revisión por pares ni a ningún otro procedimiento estándar para evaluar la calidad e idoneidad de una publicación científica. Respecto a la magnetización, alteración del genoma humano u otras barbaridades expuestas pongo mi propio ejemplo, tengo 76 años y desde mi mas tierna infancia me aplicaron todo tipo de vacunas, además de haber recibido todas las dosis de vacunas contra el COVIC y haber padecido este virus pero como una simple gripe y no tengo ningún efecto adverso, mas aun con mi edad solo tengo los padeceres propios de mi edad y la vida sedentaria que llevo, y por mi escritura podrán notar que poseo una conciencia lúcida.
En algunos casos sí tienen componentes como el hidróxido de aluminio en forma de gel -como en el caso de AstraZeneca-, pero esta sustancia se usa desde hace décadas en las vacunas y es completamente inocua.
También, que las vacunas de ARN mensajero contra el coronavirus modifican el genoma humano es absolutamente falso ya que las vacunas de ARN mensajero son aquellas que usan parte del material genético del virus. “En él iría la receta molecular para que nuestras propias células fabriquen la proteína viral -en este caso, la que forma los picos de la corona del virus- que el sistema inmune pueda reconocer”, explica el sitio especializado “Salud con Lupa”. El objetivo es lograr que nuestro cuerpo fabrique dicha proteína. Además, el proceso de traducción del código genético en una proteína se lleva a cabo en el citoplasma, no en el núcleo de la célula. El ARN mensajero no puede ‘meterse’ en nuestro ADN”.
la médica infectóloga de la Universidad de Chile Jeannette Danbach Peña dijo a la AFP Factual que es “absolutamente falso” que estas vacunas modifiquen nuestros genes: “No manipulan el ADN humano; no podrían hacerlo. Solo están diseñadas para que expresen determinadas proteínas y nuestro organismo logre identificarlas y producir las defensas necesarias. Por lo demás, esto es lo que naturalmente hace un virus, y no manipula nuestros genes: expresa proteínas” .
En general lo que Brandolino hace, es lo que nos tienen acostumbrados los dirigentes fascistas de “Médicos por la verdad” o toda la pléyade de supuestos investigadores que hacen campaña aterrorizantes en las redes, hablan y dicen falsedades pero no tienen ningún sustento institucional, aprovechan las facilidades tecnológicas que brinda internet para comunicar sus opiniones sin sustento científico en este tema y en muchos otros, cuyo objetivo es retornar a épocas oscurantistas de siglos anteriores y como dijimos mas arriba denostar a científicos e investigadores que trabajan seriamente para producir conocimientos genuinos.
Pero al curriculum de dirigentes como Brandolino podemos agregar que además de su carácter político de extrema derecha, le suman concepciones retrógradas como el negacionismo del genocidio de la dictadura cívico militar, su apoyo a todas las dictaduras genocidas, a gobiernos de derecha como el actual gobierno de Israel de Benjamín
Netanyahu que está diezmando la población Palestina, al imperialista Donald Trump que
Pretende invadir a un estado soberano como Venezuela, su prédica que fomenta la ilegalización del aborto para controlar el crecimiento de la población preside en La Plata la ONG Pro-Familia y Acción por la vida, sostiene que las potencias utilizan cuatro medios para controlar a la población: el aborto, la anticoncepción, la esterilización y la homosexualidad. Las vacunas serían, para ella, una vía para lograr alguno de esas cuatro situaciones.
Fue acusada de mostrar un video de un parto “no cuidado” como si fuera un aborto, de alterar las cifras y de negar directamente las muertes de mujeres sometidas a abortos clandestinos y considera la Educación Sexual Integral es una aberración, que apunta a inducir al aborto, para ella la ideología de género y la educación sexual son dos desgracias monstruosas que se ciernen sobre nuestro país.
Como podemos ver, está en línea con el pensamiento de Javier Milei y toda la ultraderecha fascista, lo que hace doblemente peligroso el accionar de estos sectores, porque se deslizan por el desfiladero fascista que tantas desgracias costó a la humanidad y porque atentan contra la salud pública de la humanidad.
Por ello es altamente repudiable la actitud del gobierno de los Milei que permiten utilizar el congreso, una institución paradigmática de la democracia para que hagan propaganda los enemigos de la democracia y el pueblo.
domingo, 23 de noviembre de 2025
SUEÑOS UTÓPICOS
Tengo un sueño que es un deseo ferviente. Sueño con que mis descendientes vivan en un mundo sin fronteras, donde no existan países, ni nacionalismos, donde los seres humanos vivamos en armonía y podamos ir a cualquier parte sin pasaportes, porque la tierra, como dice la internacional, será la patria de la humanidad. Un lugar en donde todos nos abracemos como hermanos y no hagamos distingos de raza, credo, orientación sexual, color de la piel, ni de ningún otro tipo.
Sueño con un planeta tierra en el que no exista pobreza, donde los ricos y los pobres hayan desaparecido, un planeta en el que, como decía Marx, “de cada cual, según su posibilidad, a cada cual, según su necesidad”. Que deje de existir la extravagancia de vida que les permite a algunos tener jet privados, mansiones de inmensas proporciones que nunca terminan de conocer, fiestas orgiásticas donde unos pocos comen el alimento de miles y tiran el resto mientras esos miles pasan hambre y miseria.
Sueño en un mundo sin guerras, ni matanzas, ni genocidios, sin asesinatos y robos, porque no será necesario, ya que cada uno tomará lo que necesite de la gran fuente social y pondrá lo que sus condiciones les permitan. En esa tierra, en lugar de gastar en destrucción, construir armas terriblemente letales, los seres humanos se preocuparán por construir viviendas, tener salud para todos, educación igualitaria, libre elección de su futuro.
Sueño con un mundo sin guerreros, militares o policías para que con la educación solidaria y comunitaria se desarrolle conciencia de respeto por la vida humana, respeto por las decisiones del otro, donde NO sea claramente eso NO. Donde la violencia contra el otro, por el motivo que sea, deje de existir, donde prevalezca el sentido de hermandad por sobre las diferencias y la búsqueda de síntesis creativas y creadoras cualquiera sea el tipo o razón de la diferencia.
Un mundo sin matrimonios, ni familias, en definitiva, sin lazos formales que encierran a las personas y las separan del resto, donde el amor circule libremente, donde los celos se hayan superado,donde los hombres y mujeres no seamos propiedad de otros hombres y mujeres y donde reine el placer de vivir la vida sin ataduras. Una sociedad de libre circulación del sexo como era la gens primitiva.
Sueño con una sociedad en la que la única diferencia entre los seres humanos sea la diferenciación anatómica o el carácter del sexo percibido por cada uno y su ejercicio libre.
Sueño con un mundo sin Estado y por ende sin gobierno. Donde las personas decidan por sí mismas, sin representantes, por la voluntad de la mayoría sobre que hacer, como vivir, que construir, en sus regiones y ciudades, y ejecuten las decisiones colectiva y cooperativamente. Una sociedad asamblearia como lo fue en la antigua Grecia.
Sueño un mundo con una infancia feliz, sin carencias, donde todos los niños crezcan en instituciones colectivas mientras sus padres trabajan y deciden el camino hacia el futuro, donde no exista la patria potestad, porque todos los adultos serán responsables del cuidado y la formación de los niños.
Sueño en un mundo de libertad, sin censuras de ningún tipo, donde cada uno pueda expresar lo que piensa y siente y comunicarlo por los medios de prensa, que al ser propiedad colectiva podrán ser usados por cualquiera sin restricciones, y que cada uno tenga la voluntad de escuchar la opinión de los otros, analizarla y debatirla fraternalmente.
Sueño con un mundo donde los avances tecnológicos estén al servicio del bienestar de todos los seres humanos y por lo tanto donde no existan patentes, derechos de autor, propiedad de los medios de comunicación, etc., que solo permiten acumular poder y dinero para dominarnos y explotarnos los unos a los otros. Donde los avances tecnológicos permitan acortar las horas de trabajo, y no el enriquecimiento pornográfico de unos pocos como ocurre en la actualidad.
Sueño con una sociedad en la que no solo se permita el ocio creativo, el descanso, la reflexión, sino que sea para ella un objetivo.
Sueño con una sociedad preocupada por desarrollar una conciencia colectiva que busque defender el acceso a los derechos de todos los habitantes, para que todos tengan casas confortables en las que vivir, medios de transporte rápidos y seguros, espacios colectivos en los que pasar sus ratos de ocio y vacaciones, donde todos puedan acceder a todas las diversiones.
Sueño con la eliminación del derecho a la herencia, que todos puedan gozar de lo que necesitan pero que a su desaparición todo vuelva a la comunidad para que otros puedan usarlo sin exigir relaciones de parentesco que privilegien a quién perteneceran esos bienes, que serán de todos.
Sueño en definitiva con la desaparición de todo tipo de rangos, propiedades, títulos de cualquier tipo que diferencien artificialmente a las personas. Que cada uno quiera ejercer sus conocimientos solo buscando el bien común y con vocación de servicio, que no existan las distinciones y premios formales que siempre terminan generando castas privilegiadas que rompen con la armonía social.
Mis sueños tienen un nombre, que lo han conseguido quienes a lo largo de la existencia de la humanidad lucharon por construir una sociedad más justa, equitativa, igualitaria, solidaria y libre, una sociedad comunista.
domingo, 16 de noviembre de 2025
EL CAPITALISMO, ¿ES UN MODO DE PRODUCCIÓN ETERNO?
La extrema derecha en su versión conservadora viene desarrollando una importante campaña mediática orientada a establecer la eternidad del capitalismo como sistema económico y la libertad de mercado como organizador social.
Es importante dar el debate sobre estas cuestiones porque la gran burguesía concentrada viene desarrollando a partir de la finalización de la segunda guerra mundial una activa propaganda con eje en los grandes monopolios mediáticos internacionales, con la finalidad de transformar la subjetividad social y orientada a producir un reseteo conservador de la economía capitalista y de la organización social.
En general el planteo de los sectores de ultraderecha no es nuevo, solo que esta vez dispone de nuevos medios de agitación y propaganda para convencer a las grandes masas de la conveniencia de aceptar niveles de explotación elevados con la zanahoria de la esperanza que les proponen a los sectores explotados sobre un proceso muy duro de ajuste que, en un horizonte de largo plazo los llevará a una situación de bienestar profundo.
La lucha de clases no solo es el motor de la historia, es un campo de combate donde los trabajadores le han arrancado concesiones a los burgueses a lo largo de los siglos.
Si comparamos las condiciones de trabajo y existencia de quienes con su trabajo han sostenido la producción de riquezas a lo largo de la historia, observaremos que los sectores dominados, sobre todo en los últimos tres siglos (XVIII, XIX y XX) no se han resignado a su destino de indigencia y malestar cuestionando al capitalismo a través de múltiples revoluciones que, desde Espartaco hasta las grandes revoluciones obreras del siglo XX pasando por la gran revolución francesa les arrebataron conquistas muy importantes a las clases dominantes.
Donde los trabajadores detectaron una necesidad, lucharon y les arrebataron un derecho a los patrones de turno.
La gran revolución francesa estableció la alianza de dos grandes bloques históricos: la burguesía y los trabajadores, pero a partir de ella los caminos de ambas clases sociales divergieron. La burguesía que buscaba el poder del Estado para abatir las fronteras internas al comercio que dificultaban su desarrollo como clase social, lo que implicaba su posibilidad de participar en el diseño de las políticas macroeconómicas confluyó en la revolución francesa con los trabajadores en levantar la bandera de la libertad y la democracia.
Los trabajadores y los sectores subordinados y explotados en cambio abrazaron la consigna de la igualdad, que implicaba terminar con la injusticia social que los condenaba a situaciones extremas de hambre y pobreza.
Si bien ambas clases perseguían diferentes objetivos, los unía la necesidad de abatir el “ancien régimen” y sus privilegios para los nobles y las cortes palaciegas que dilapidaban los recursos de las naciones en guerras innecesarias o en fiestas y situación de vida cargadas de lujos y boato a costa de la mayoría del pueblo.
Es por ello que surge como consigna articuladora “la fraternidad” que permitió durante un corto tiempo, a ambas clases construir el proceso de derrumbe del viejo estado y su reemplazo por un nuevo estado capitalista, permitiendo que se sincronizaran la infraestructura que de hecho estaba hegemonizada por el libre mercado con la superestructura política que se formulaba como un estado democrático basado en una democracia restringida en donde la gestión no la hace el pueblo, la hacen los representantes elegidos por ese pueblo para que gestionen en su nombre.
Un dato importante es que la economía de mercado, base del sistema capitalista, no surge con la revolución francesa, se gestó a lo largo de siglos, durante los cuales fue ocupando espacios cada vez más amplios en la sociedad al punto tal que la estructura social entró en contradicción con la superestructura política gestada después de la caída del imperio Romano. esa contradicción explotó el 14 de julio de 1789 cuando tomó visibilidad y se aceleró un proceso que había incubado por años en la crisis social y económica que surge de las largas guerras sostenidas por las monarquías europeas (en especial la francesa) que llevaban a la bancarrota a los países europeos y extendían la epidemia de hambre y miseria que azotaba a Europa.
A lo largo del siglo XIX se produce un alza importante de la lucha de clases, y las clases explotadas y oprimidas por los burgueses no se resignan a la vida miserable que se los quiere condenar para que la clase dominante pueda acumular cada vez más riquezas.
Europa estuvo marcada por varias oleadas de revoluciones liberales, principalmente en 1820, 1830 y 1848, que se inspiraron en los ideales de la Revolución Francesa y se opusieron al absolutismo y a la Restauración tras el periodo napoleónico. La revolución de 1848, conocida como la "Primavera de los Pueblos", fue la más extendida, con un fuerte componente nacionalista y, por primera vez, obrero.
Se producen las reunificaciones alemana e italiana vitales para fijar las fronteras internas de Europa.
También la historia europea da cuenta de revoluciones en otros países como las de 1820 en el área mediterránea en España, Nápoles, Grecia, las de 1830 en Bélgica, Italia, Polonia y las de 1848, que se extendieron por todo el continente, principalmente Italia, Imperio Austríaco, Alemania, Hungría y Suiza
En esta Europa convulsionada la clase obrera comienza a tener cada vez más participación no solo como clase subordinada a los intereses de las burguesías continentales, también empieza a gestar sus propias experiencias revolucionarias y a mostrar que puede tener un camino independiente al de la burguesía como lo demostró la comuna de Paris en 1871 que llevó a Marx a reconocer que la forma de gestión de la comuna representaba la verdadera esencia de la dictadura del proletariado.
El surgimiento de la conciencia obrera en sí diferenciada de la conciencia para sí, que implicaba que los obreros además de desarrollar conciencia de ser una clase social, lo que se expresaba en el surgimiento de los sindicatos, comenzaban a tener conciencia en sí, de ser una clase independiente que puede conducir el camino revolucionario hacia una sociedad sin explotadores ni explotados.
Sobre fines del siglo XVIII Inglaterra pierde, con la independencia americana su principal colonia, y España y Portugal con la independencia del resto de América Hispánica pierden el principal territorio colonial en estas latitudes.
Por otra parte, los estados capitalistas europeos habían producido revoluciones industriales y agrarias que comenzaron el camino del desarrollo tecnológico que se aceleraría a lo largo del siglo XX hasta límites inimaginables. La producción capitalista necesita nuevos mercados, en la medida en que los mercados nacionales se sobresaturan y también empieza la búsqueda desesperada de nuevos insumos (alimentos, minerales, etc.)
Todas las miradas de la burguesía europea se posan en las colonias africanas con capacidad de proveer minerales preciosos como el oro, piedras preciosas como los diamantes y una masa de mano de obra que, aunque ya no podrá ser usada bajo el formato de esclavitud, todavía constituye mano de obra barata.
En los siglos anteriores las grandes potencias habían ocupado y dividido casi todo el planeta por lo que aquellas que llegaron tarde al reparto del mundo como Italia y Alemania se encontraron con pocas posibilidades de extraer plusvalía a los países colonizados. El camino para buscar un nuevo orden mundial fue la guerra, solo que a diferencia de las guerras del siglo XIX las guerras del siglo XX tendrían mayor extensión territorial, mayor violencia y se convertirían en un espacio de negocios de la industria armamentista mucho más lucrativo.
Argentina, como muchos países latinoamericanos aceptaron las “ideas de la libertad” que suponía definir a la libertad como la libertad de mercado, libertad de propiedad privada, libertad de establecer las condiciones de comercialización de las mercancías producidas, libertad de fijar los salarios de acuerdo a los intereses de la clase dominante, en definitiva la libertad que siempre existió, fue la libertad de explotación de la burguesía sobre los derechos y condiciones de vida de los trabajadores, la libertad burguesa.
En el siglo XIX dos grandes pensadores burgueses argentinos: Sarmiento y Alberdi, llegaron a una misma conclusión, Argentina era un país capitalista, pero carecía de producción industrial, estaba desorganizado desde el punto de vista productivo y con falta de recursos humanos para producir las mercancías que desde su independencia el país importaba de otros países, especialmente Inglaterra. Al punto tal esto era así que Milcíades Peña (2013) nos informa que los gauchos de las pampas argentinas usaban bombachas confeccionadas con Casimir Inglés, dado que el país no producía telas y debía importarlas. Frente a esta situación de un país capitalista sin burguesía industrial, ambos imaginan que la manera de subsanar el inconveniente pasaba por la educación y concluyeron que se debía promover la inmigración de los obreros industriales del norte de Europa.
Para Sarmiento la cuestión pasaba por la educación y era necesario crear escuelas y desarrollar en la población hábitos industriosos, por eso organizó el Congreso Pedagógico Internacional de 1883 en Bs. As, producto del cual surgió la ley 1420 promulgada en 1884 y que establecía la educación gratuita, obligatoria, laica y gradual, un avance impresionante en América Latina.
Alberdi por su parte consideraba que era importante la educación, pero lo que realmente importaba era el aprendizaje por contagio, es decir que los autóctonos aprendieran hábitos industriales por contacto con trabajadores formados en la industria y eso ameritaba lograr atraer a los trabajadores de las industrias europeas.
Seis millones de inmigrantes llegaron a Argentina entre 1860 y 1930, siendo la mayoría de origen italiano y español. Si bien las cifras exactas para todo el siglo XIX son difíciles de precisar, se sabe que la llegada fue masiva, especialmente entre 1880 y 1914, período en que se afincaron en el país unos 4.2 millones de personas. Esta cifra es más importante si consideramos que en 1880, la población de Argentina era de aproximadamente 3.5 millones de habitantes. Este dato proviene de una estimación que marca el inicio de la gran inmigración, ya que en el censo de 1869 según el censo nacional la población era de poco más de 1.8 millones, y para 1887 había crecido a 4 millones.
Pero el detalle inesperado para los promotores de la inmigración europea a Argentina es que quienes vinieron no eran los trabajadores industriales del norte de Europa, sino los campesinos de España e Italia mayormente países en donde había muy pocas industrias.
Pero además con las oleadas inmigratorias llegar muchos socialistas y anarquistas que se exilaban de sus países huyendo de la represión política, y esos obreros rápidamente comenzaron a generar una nueva conciencia política entre los ciudadanos locales.
Según informa Diego Rojas (2020) una de las primeras manifestaciones de repudio al despotismo burgués fue la movilización de mozos y cocineros contra las consecuencias de la libreta de trabajo que daba poder discrecional a los patrones para echar a sus empleados, luego vino la represión de cocheros en el bajo, más tarde la huelga de panaderos organizada por anarquistas por reclamos salariales y hasta un movimiento de fuerza de los clérigos que exigían mejores remuneraciones por sus misas.
En 1887 fue creado el Sindicato de Obreros Tipográfico de Argentina, que se constituyó en el primer sindicato del país, y en 1887 fue creada “La Fraternidad” que agrupaba a maquinistas y fogoneros ferroviarios, en 1872 y 1873 se crearon las secciones francesa, italiana y española de la Asociación Internacional de Trabajadores. Para fines del siglo y comienzos de XX anarquistas de la FORA (Federación Obrera de la República Argentina) del 5º y 10º congreso y los socialistas de la CORA (Confederación Obrera de la República Argentina, se disputaban la conducción de los sindicatos de trabajadores y por esos años llega a la Argentina el enviado de Karl Marx, el belga Raymond Wilmar que se radicó en el país hasta su muerte en 1937.
En 1787 fue creada la Unión Industrial Argentina con 900 industriales asistentes a la asamblea constitutiva de los cuales solo 470 figuraban como socios.
Las dos grandes clases sociales que iban a estar en el centro de la escena de los conflictos sociales a lo largo del siglo XX estaban organizadas en un momento de auge de la lucha de clases en el país.
A la par del desarrollo de la izquierda aparece a fines del siglo XIX una fuerza insurreccional: la Unión Cívica, que luego sería Unión Cívica Radical (UCR) y el 6 de agosto de 1890 se desencadena el levantamiento del parque que culminaría con la caída del corrupto gobierno de Juárez Celman. La UCR protagonizaría otro alzamiento insurreccional en 1905.
La situación social era preocupante para la burguesía, a tal punto que, en 1910, los festejos del centenario de la revolución de mayo se realizaron bajo estado de sitio.
El sector más conservador de la aristocracia criolla decide hacer vía libre a uno de los principales reclamos de la UCR y bajo la presidencia de Luis Sáenz Peña en 1912 se promulga la llamada “Ley Sáenz Peña” que estableció el sufragio universal, secreto y obligatorio para los hombres nativos y naturalizados mayores de 18 años en Argentina, con el objetivo de terminar con el fraude electoral. Aunque se le llamó "universal", no incluía a las mujeres, cuyo derecho al voto se reconoció recién en 1947 con la “Ley de Sufragio Femenino”. En 1916 un partido popular accede al gobierno del país, la UCR de la mano del liderazgo de Hipólito Irigoyen.
Lo que el capitalismo salvaje no pudo contener en los finales del siglo XIX y comienzos del XX, es decir un case obrera y campesina buscando lograr mejorar su calidad de vida y comenzando participar activamente en la política, tampoco lo logró el capitalismo de buenos modales de la UCR, que tuvo que afrontar sublevaciones en el lejano sur, con el levantamiento de los obreros rurales contra los patrones de origen ingleses y vernáculos contra la super explotación a la que eran sometidos por los hacendados terratenientes de la Patagonia, que les pagaban sueldos miserables, y debió recurrir a una represión tan salvaje como la de los conservadores, fusilando de manera impiadosa a entre 3000 y 3500 peones en lucha, o en el caso de los obreros de los Talleres Vasena que en el corazón político del país desencadenaron una huelga y movilización que se conoce como la semana trágica por el salvajismo represivo de la burguesía argentina, como magistralmente lo retrata Bayer O. (2015).
La clase obrera argentina luchó bajo el liderazgo anarquista, socialista y comunista hasta mediados de la década del cuarenta y obtuvo importantes conquistas previsionales, salariales, de la jornada de trabajo, pero en 1943 irrumpió en la escena política un nuevo actor, el peronismo.
El golpe de estado de 1943 que terminó con la llamada década infame durante la cual el país vivió oscuras horas de represión, corrupción, negociados, fraude “patriótico”, persecución a los militantes obreros y de izquierda y en ese golpe participó un actor privilegiado, el Coronel Juan Perón que desde la Secretaría de Trabajo construyó un relato populista a favor de los más desfavorecidos a lo largo de la democracia argentina realizando una serie de reformas y concesiones a los trabajadores que le valió a él mismo ser encarcelado en Martín García, lo que originó una gigantesca movilización de los más vulnerables que llegaron por miles a la Plaza de Mayo para reivindicar a su líder, obligando al establishment a retroceder en la medida y reponer a Perón en la gestión.
El 24 de febrero de 1946 Perón ganaba las elecciones presidenciales con el 53,75% de los votos contra el 45,65% de los votos de Tamborini, candidato de la Unión Democrática apoyado por la gran burguesía local y por el imperialismo norteamericano que intervino directamente en la campaña a través de su embajador Braden, asumiendo por el período 1946/1952. Fue reelecto en 1951 por un nuevo período de seis años con el 66% de los sufragios contra el 33% de la UCR, y finalmente derrocado en un salvaje y cruel golpe de estado que cobró miles de vidas incluido el bombardeo a plaza de mayo.
En momentos de mayor actividad, el gobierno peronista tuvo características de bonapartista, es decir se proponía como un gobierno de conciliación de clases, buscando incrementar la participación de los trabajadores en el porcentaje de las riquezas generadas, logrando la paridad de porcentajes con los ingresos de los empresarios, el famoso fifty/fifty proclamado por Perón.
Fue un gobierno innovador que buscó sacar a la Argentina de la economía agroexportadora promoviendo el desarrollo industrial y apoyando la creación de pequeñas y medianas industrias. En el plano de la salud y la justicia social se preocupó por otorgar a los trabajadores de sueldo anual complementario, vacaciones pagas, renovó el sistema previsional, tuvo amplios planes financieros que garantizaron el acceso a la vivienda digna de miles de trabajadores, desarrolló planes de salud para los más necesitados, etc.
Fue un gobierno capitalista, respetó la propiedad privada de los medios de producción y las ganancias de las grandes, pequeñas y medianas empresas fueron fabulosas. Realizó la cooptación de los sindicatos en manos de la izquierda y logró que la CGT única creada en 1930 y formalizada en su primer congreso en 1936 se constituyera en la columna vertebral del movimiento justicialista.
Sus planes quinquenales fueron exitosos y los primeros indicadores de riesgo aparecen en su segundo mandato con algunas sombras como la crisis económica de 1951 y el contrato petrolero con la Compañía Argentina California de Petróleo muy debatido a lo largo de décadas.
La nivelación social impulsada por el peronismo continuó durante los gobiernos de Frondizi e Illia y la curva ascendente de bienestar del trabajador argentino duró hasta la década del 70´, con bajos índices de inflación, con una tasa anual media del 20% y una de desocupación que se mantuvo entre el 4 y el 6% (no existen datos oficiales del período), con un 3,4 de pobreza en 1974.
La escena política después del 55 estuvo dominada por un dato nuevo, la aparición de focos guerrilleros como el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP) en la provincia de Salta dirigido por el comandante Jorge Mascetti (periodista y creador de la Agencia de noticias Prensa Latina en Cuba) y la actividad de la resistencia armada peronista, y focos guerrilleros como los Uturunco, Taco Ralo y más tarde la aparición de las formaciones especiales, grupos guerrilleros peronistas y de izquierda como las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) y Montoneros, o en el caso de las guerrillas de izquierda el ERP creado por el PRT “El combatiente”, las FAL (Fuerzas Armadas de Liberación) y otros grupos menores.
Había en la población, sobre todo en la juventud universitaria un fuerte clima de rebeldía que impulsaba a importantes sectores de clase media hacia la izquierda y en algunos casos a buscar soluciones por el camino de la violencia armada.
Es cierto que el capitalismo es un modo de producción extendido a nivel global, pero no existe uniformidad en la gestión capitalista, ni a lo largo de la historia, ni en cada momento histórico concreto.
Existen países que han logrado en el marco del sistema capitalista un nivel de bienestar de su población. Hablamos de países como Finlandia, Dinamarca, Islandia Suecia, Suiza, Noruega, Alemania, Luxemburgo, Países Bajos, Irlanda, Austria, Australia, Bélgica, Japón, por nombrar los más importantes, en la contracara los países con peor calidad de vida son generalmente africanos, asiáticos y latinoamericanos.
Los países con alta calidad de vida generalmente implementan una mezcla de políticas económicas y sociales, más que una única teoría. Comúnmente, combinan principios del capitalismo con Estados de bienestar fuertes y la búsqueda del bien común, especialmente en los modelos nórdicos y continentales.
Existen una serie de elementos claves en estos países, en ellos: a) predomina la búsqueda del estado de bienestar, los modelos más exitosos de alta calidad de vida suelen apoyarse en modelos de estado de bienestar robustos, que incluyen la provisión de servicios públicos universales como salud y educación, y una red de seguridad social fuerte, b) implementan una economía mixta y social de mercado, en lugar de un capitalismo de libre mercado puro, estos países operan con una economía mixta o una economía social de mercado. Esto implica que el Estado regula la economía para corregir fallos del mercado y proteger el interés público, pero también permite el funcionamiento de mercados privados, c) en ellos existe redistribución de la riqueza, los modelos de mayor calidad de vida suelen emplear impuestos progresivos para financiar servicios públicos y reducir la desigualdad, lo que se conoce como redistribución de la riqueza, d) son países con un enfoque en el bien común, la búsqueda del "bien común" es una teoría económica y política subyacente que prioriza el bienestar general de la sociedad, en lugar de centrarse únicamente en el crecimiento económico o la utilidad individual. Se busca garantizar que se cubran las necesidades básicas de todas las personas y que las desigualdades se minimicen.
Estos países logran una espiral dialéctica de crecimiento basándose en que los sectores de menores recursos gastan todos o casi todos sus ingresos en su vida diaria (alimentación, salud, educación, vivienda, vacaciones, confort, etc.). Y que cuando estos sectores tienen potencial capacidad de consumo el mercado tiene mayores oportunidades de satisfacer la demanda aumentando la productividad.
Para lograr este efecto usan herramientas monetarias y tributarias, como por ejemplo pagar menores tasas de interés, gravar el capital ocioso, tener impuestos progresivos, quien más gana más paga, y no todos pagan la misma alícuota de los tributos, a mayor ganancia mayor alícuota con lo que a los empresarios les es más rentable bajar los precios y vender más que pagar impuestos cada vez más altos.
Con respecto a los servicios tienen mayor inclinación a que sean estatales o con importante participación estatal, se subvencionan los servicios como la energía, el agua, el transporte, se construyen autopistas, trenes de alta velocidad, etc.
Lo que se logra es un círculo virtuoso de crecimiento y bienestar duradero cualquiera sea el signo de gobierno.
En cambio, en los otros, en el llamado capitalismo salvaje, en el que predominan las teorías neoliberales como las escuelas de Chicago o Viena, para ordenar la economía y mejorar la rentabilidad empresarial que es el foco de su interés, se deben hacer ajustes periódicos que llevan a menor rentabilidad, mayor inflación, caída del consumo y malestar social. Durante algún tiempo operan engañando a sus poblaciones con relatos irreales, impulsando la esperanza de un futuro mejor en una línea temporal que se coloca cada vez más lejana y crece la desigualdad y la pobreza.
Es un círculo vicioso en el que la única salida es la destrucción del tejido social, la filtración de mafias en la política, corrupción generalizada, etc.
Pero no solo pronostica la caída del capitalismo el bienestar o malestar de la población. El desarrollo tecnológico aporta lo suyo. Hoy no son pocos los especialistas que como Yanis Varoufaquis (2024) , Cedric Duran (2020) o Cairó i Céspedes, G. (2022) , vienen anunciando el sigiloso reemplazo del capitalismo por otro modo de producción que denominan el tecnofeudalismo, basado en la economía digital y el control de la economía por las grandes empresas tecnológicas mediante el control de internet y el tráfico de información que obliga a las empresas a pagar peaje para obtener visibilidad para sus negocios.
Pero si está claro que el capitalismo no es la forma más perfecta a la que puede acceder la humanidad en materia de modos de producción, más aún es un modo de producción hostil a la existencia humana, absolutamente discriminador, dado que tiende a llevar más allá de los límites a la explotación de los trabajadores y la concentración de las riquezas en pocas manos, la inequidad entre sujetos y entre naciones, está más claro aún que no caerá por su propio peso, para que el capitalismo se derrumbe y de lugar a otro modo de producción es necesario la acción consciente de los seres humanos en el sentido que ya no pueden seguir viviendo como viven que deben reemplazarlo por otro sistema más solidario, equitativo, igualitario, saludable, que proteja el medio ambiente y que elimine las guerras y matanzas que han cometido los modos de producción anteriores para el beneficio de reyes, nobles, burgueses, etc.
Para ello debe desmitificarse al socialismo como el lugar de la dictadura y reemplazar la consigna de dictadura del proletariado por la de la democracia obrera participativa e integral.
Las experiencias revolucionarias socialista llevadas adelante por los trabajadores rusos, chinos, cubanos, nicaragüenses, vietnamitas y de tantos otros países, no fracasaron, constituyeron experiencias de las que las nuevas generaciones aprenderán y no cometeran los mismos errores, perfeccionarán las formas que se crearon y abrirán un modo de cooperación humana en el que la paz, el conocimiento, la equidad y la igualdad despejarán las muchas atrocidades que los humanos hemos cometido hasta el momento.
La segunda cuestión con la que los socialistas polemizamos es el mito que dice que el mercado es por sí mismo un regulador de la sociedad, a través de la libertad de mercado se podría construir una sociedad de bienestar basada en parámetros como el libre mercado. Pero no existe tal libre mercado, aun en las sociedades que más tenazmente lo sostienen. En el siglo XIX las leyes antimonopolio de EE. UU. comenzaron a dictarse para constituir el conjunto de leyes federales, comenzando con la Ley Sherman de 1890, que prohíben las prácticas comerciales anticompetitivas, como los monopolios y los acuerdos para fijar precios, con el fin de promover la competencia equitativa. Estas leyes buscan proteger a los consumidores al prevenir la fijación de precios artificiales y la manipulación del mercado, y otorgan al gobierno federal la facultad de demandar a las empresas infractoras. El funcionamiento por medio de la libertad de mercado está instalado en nuestro planeta hace más de quinientos años, las experiencias realizadas en base a dejar librado todo al mercado han fracasado a lo largo y a lo ancho del planeta, y han conducido, como hemos demostrado más arriba a una concentración de la riqueza en muy pocas familias que son las que se benefician de esta situación mientras que el destino del resto es el hambre, el sufrimiento y el abandono.
En Argentina un pequeño grupo de empresarios fijas las condiciones en que funciona el mercado determinan los precios, controlan los gobiernos, convirtiendo la función reguladora del mercado en una ficción.
Sin bien, aunque principios neoliberales como el individualismo, la meritocracia, la competencia entre los seres humanos, etc. han generado cambios científicos y tecnológicos que aumentaron el bienestar y las posibilidades de muchos sectores sociales, pero el costo es una sociedad cada vez más aislada, más asimétrica, que se desinteresa no solo por el futuro propio, lo que es peor se desinteresa por el futuro de las próximas generaciones.
Hemos visto más arriba los datos de las características de las sociedades en las que sus integrantes han alcanzado estándares más altos de bienestar y son aquellas que se enfocan en el bienestar común del pueblo, que consagran derechos como la salud gratuita y de calidad, educación para todos igualitaria, acceso a la vivienda digna, reparto más igualitario de la renta, basadas en economías mixtas con participación estatal, etc.
En cambio la Argentina es palpable como el abandono de estas estrategias de gestión conlleva no solo el fracaso de los negocios, sino que hunde a sus habitantes en la más profunda de las miserias, con familias de clase media endeudadas, que no llegan a fin de mes, que deben abandonar sus niveles de vida obtenidos en los 12 años de kirchnerismo y con una política de derechos y reparto de ingresos y someterse a privaciones inimaginables y sectores vulnerables que vagan como fantasmas por las calles mendigando un poco de comida, o con ocupaciones seudolaborales como limpiar parabrisas, abrir puertas de autos, recoger la basura para conseguir un ingreso lamentable, cuidar autos, etc., o con formas comerciales que implican vender productos inútiles como pañuelos de papel, lapiceras, etc., para sobrevivir.
Esto es lo que ha logrado 2 años de neoliberalismo en Argentina, una sociedad triste, abandonada, sufriente, que ve desfilar ante sí a un circo mediático de un mal cantante de rock y una tarotista y pastelera que de la noche a la mañana han acrecentado sus escasos bienes personales a transformarse en nuevos ricos, pero que los reales beneficiarios de la acción de gobierno son el capital financiero internacional y nacional con sus operaciones de carry try y manejos especulativos y el imperialismo norteamericano que cada vez obtiene más concesiones de un gobierno corrupto y sometido por entero a sus requerimientos y voluntad, mientras el resto de la población padece una de las crisis más pavorosas por las que ha pasado el país y que es sometido a una deuda externa impagable y que no se visualiza la salida de esta situación. Y lo que es peor aún, el éxito del neoliberalismo económico implicaría éxito para unos pocos miembros de la gran burguesía concentrada, financiera, industrial y exportadora, pero que se pagaría con la entrega del país a capitales extranjeros, principalmente de EE.UU. y condiciones paupérrimas de existencia del pueblo trabajador y sus descendientes, como claramente lo han demostrado todas las experiencias neoliberales en Argentina y en especial la nefasta gestión de la cosa pública del gobierno de Javier Milei.
Hoy Milei está en el gobierno gracias al genocidio cometido por la dictadura entre 1976 y 1983 y la activa y nefasta propaganda de corte cuasifasista de los medios hegemónicos de prensa (Clarín, La Nación, Grupo América. etc.) en alianza mafiosa con los grandes monopolios industriales, exportadores y financieros. La dictadura masacró a una generación de oro de nuestro país, intelectuales, trabajadores, sindicalistas, universitarios, profesionales, políticos que luchaban por un país más independiente, más justo, más equitativo y dejó un mensaje claro a las nuevas generaciones respecto a rebelarse contra la injusticia social y contra los poderes económicos. Por otra parte, las innovaciones tecnológicas han logrado que muchos jóvenes se cierren en sus circunstancias íntimas y desconozcan el mundo circundante haciéndose más permeables al discurso fascista que surge del relato del gobierno de Milei, olvidando las nefastas consecuencias de ese relato en las décadas del 20´, 30´ y parte del 40´, con su secuela de genocidio, destrucció
sábado, 1 de noviembre de 2025
La encrucijada latinoamericana
Creo que debemos repensar la acción de los sectores revolucionarios en el mundo, pero sobre todo en Latino América
Para realizar esta afirmación me baso en el peso específico que tienen los sectores de izquierda y en lo fundamental aquellos que parten de la lectura de Marx en los procesos políticos de estos países.
A lo largo del siglo XX no fueron pocos los socialistas que tuvieron incidencia en la política del subcontinente. Recordemos a dirigentes socialistas de vasta participación en las luchas obreras (socialistas y anarquistas) de dirigentes de la talla de los cubanos José Martí, Fidel Castro, Camilo Cienfuegos, el español Rafael Barret, el nicaragüense Augusto Sandino, los mexicanos Pancho Villa y Emiliano Zapata, el brasilero Carlos Prestes, el colombiano Camilo Torres, el chileno Luis Emilio Recabarren, los uruguayos Raúl Sendic y Pepe Mujica, el salvadoreño Farabundo Martí, los argentinos Agustín Tosco, Alfredo Palacios, Liborio Justo, Silvio Frondizi, Abelardo Ramos, John William Cooke, Rene Salamanca, Nahuel Moreno, Severino Di Giovanni, Juan B. Justo, Alicia Moró de Justo, Mari Langer, Mario Roberto Santucho, Gregorio Flores, Carlos Massera, Alberto Pichinini, Bernardo Valdivia y el Inolvidable Che Guevara, todos ellos fundadores y militantes socialistas de la izquierda latinoamericana.
Todos ellos luchadores incansables contra el imperialismo de EE. UU. que desde la doctrina Monroe hasta la actualidad consideró a Latinoamérica como territorio colonial yanqui, en su gran mayoría fusilados, asesinados, perseguidos, encarcelados en las llamadas democracias burguesas.
La política imperial se constituyó en base a la corrupción y la dádiva a los gobernantes obsecuentes y rastreros del imperio americano y el garrote a quienes pretendieron desarrollar proyectos de países independientes y se enfrentaron a él.
Hoy, el dominio imperial que ultraja y roba a los latinoamericanos está más vigente con sus efectos de explotación a los obreros del subcontinente condenándolos a vivir en condiciones miserables, sin previsión social, sin asistencia en salud, sin una educación de calidad, sin trabajo digno que satisfaga sus necesidades más elementales, con represión y asesinatos de los dirigentes socialistas.
El hipócrita presidente de ultraderecha de los EE. UU., Donald Trump, conocido por sus negociados inmobiliarios y su banda de forajidos han decidido retomar la política colonialismo de los 60' del siglo veinte y aplicar esa política de garrote y corrupción por medio de dádivas y coimas para robar los recursos de América Latina.
Como lo hizo Bush en los 80' que invento la burda la mentira que Irak poseía armas químicas peligrosas para asesinar a su presidente, o como en 1983 el presidente Ronald Reagan que ordenó atacar Granada y destituir a su líder de izquierda Hudson Austin ligado a Cuba y la URSS, en el marco de la “ Operation Urgent Fury que uso como coartada la participación de políticos traidores del Caribe , o la destitución del presidente de Panamá Manuel Noriega en 1989 por orden del presidente George Bush acusándolo de narcotraficante, o en 1973 la organización del golpe genocida en Chile contra el presidente constitucional Salvador Allende para saquear ese país por orden del presidente de EE.UU. Richard Nixon, un corrupto que debió renunciar por sus oscuras conspiraciones, o el ilegal plan de invasión colonial de Venezuela seguido por el asesinato de Nicolas Maduro ordenado por el presidente Trump para robar el petróleo y otras riquezas en complicidad con traidores Venezolanos como leopardo López o Marina Corina Machado que apoyó el genocidio de la ultraderecha israelí en Gaza y otros negocios sucios de Trump y Netanyahu pero que con semejante prontuario igual le dieron el Premio Nobel a La Paz, o la acusación de narcotraficante contra el presidente colombiano Gustavo Petro, cuando todos sabemos que el socio de los narcos es Trump y que la DEA negocia y apoya a diferentes carteles de la droga las cuotas de ingreso de las drogas a EE.UU. y las coimas que reciben políticos y funcionarios estadounidenses con la complicidad de Donald Trump y otros presidentes anteriores.
Y mientras ataca a gobiernos y partidos populares, se mete en la política interna de los países como en las recientes elecciones argentinas, Trump premia a las mafias corruptas como los Milei, coimeros, estafadores que se enriquecen ilícitamente a costa del hambre y la miseria de su pueblo permitiendo robar las riquezas de los países a él y sus amigos empresarios y banqueros de EE.UU.
Y no solo en Argentina hoy, también en Paraguay donde es amigo de reconocidos políticas corruptos, o apoyando al genocida y fascista ucraniano Zelensky que cometió un genocidio en la zona del Donetsk donde las bandas fascistas ucranianas asesinaron a miles de personas por ser ruso parlantes, o en la Franja de Gaza donde Trump fue cómplice con Benjamín Netanyahu del genocidio palestino.
Los capitalistas son asesinos, genocidas, corruptos, mafiosos porque no tienen los principios ni valores, que si tenemos los socialistas, no les importa los seres humanos, la democracia, el medio simiente, la discriminación, los genocidios, solo les interesa hacerse cada vez más ricos, sin interesarles el costo social y humano de sus nefastas acciones.
En el marco de los cambios de subjetividad de los sectores mas jóvenes que ven con agrado el flagelo de la ultraderecha y que no fueron educado en las consecuencias de la hegemonía de las políticas fascistas, nazis y falangistas que dominaron el escenario político mundial en las décadas de los 20’, 30’ y 40’ con sus consecuencias de genocidio, destrucción total, persecución a los pueblos estigmatizados como el judío, los gitanos, los militantes de izquierda o los discapacitados o con identidad sexual diferente estos sectores se proponen volver atrás la rueda de la historia y retornar a épocas nefastas del medievo, o del siglo XIX con su carga de represión política, esclavismo o persecución sexual y discriminación de las mujeres.
La izquierda debe reformular su agenda, incluir nuevas reivindicaciones, introducir debates sobre las cuestiones laborales necesarias, la calidad democrática, la igualdad social, la fraternidad de los explotados y la búsqueda de una sociedad justa e igualitaria sin privilegios, ni burgueses que aprovechando la propiedad privada sobre los medios de producción y el control del aparato del estado ataquen a los más vulnerables.
miércoles, 15 de octubre de 2025
LA MEMORIA COMO HERRAMIENTA DE LUCHA
Algunos se preguntarán por la necesidad de recordar a quienes participaron en los debates democráticos por la construcción de saberes en la universidad y en nuestro caso en Psicología.
La memoria es la expresión de esos debates, más no debe ser un simple recuerdo de hechos, recordar a quienes participaron en los debates es ejercer el derecho a sostener la memoria activa y constituye un puente intergeneracional, quienes están debaten, pero luego pasan a ser parte de la memoria, no importan las diferencias que tuvieron, cada uno de ellos pensó y expresó sus ideas.
Myriam Bregman cita a Rodolfo Walsh en su hermoso libro "Zurda" de esta manera: "Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes, ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo separada de las luchas anteriores.
La experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece como una propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las cosas".
La memoria es tal vez una se las armas más poderosas, más aún que el fusil, porque permite que los explotados construyan su historia e identidad, les permite saber que es posible un futuro distinto a la opresión capitalista, que el socialismo democrático y plural es una idea que integra ese futuro posible. La memoria no solo une generaciones presentes, conecta las experiencias, ideas y luchas de nuestros padres, abuelos, bisabuelos, de personas que nos antecedieron mucho tiempo antes que naciéramos.
Recordamos y debatimos las ideas sociales y económicas de Demócrito, Epicuro, Platón, Aristóteles, Giordano Bruno, Max Weber, Adam Smith, Ricardo, Hegel, Carlos Marx, Pierre-Joseph Proudhon, Bakunin, Voltaire, etc., y en cada libro dialogamos con ellos, conocemos sus vidas, recordamos su obra.
La burguesía odia ese recuerdo, porque en él habitan cuestiones que hablan de su avaricia, de sus mezquinos intereses, de su rapiña y genocidio, su inmoralidad y sometimiento.
Por dar un ejemplo, ¿que sabemos de la historia?, que se enseña a las nuevas generaciones?, se les enseña tan solo la historia de occidente, la historia del hombre blanco, pero poco y nada de las culturas, filosofías, organizaciones sociales que florecieron más allá de la estrecha mirada colonizadora del occidente capitalista.
Hoy por ejemplo supe de un imperio que fue borrado de la historia porque tenía valores diferentes a la institución religiosa e intereses occidentales, el imperio Tártaro, que fue tal vez el imperio más grande el planeta y que se extendía desde los Urales hasta Alaska, desde la Nueva tierra hasta el Tíbet. Pero lo más importante es que estaba integrado por personas espiritualmente avanzadas y con una tecnología de punta para la época. Según nos informa Hilda Ayala, En el siglo XVIII literalmente desaparece de las enciclopedias porque Tartaria se oponía a los sistemas de control del Vaticano, los Romanov, los sistemas bancarios dominantes y la cábala que daría forma a occidente. la sociedad tártara era gratis, autosuficiente, no centralizada, con códigos morales diferentes, y ello era peligroso para la dominación burguesa mundial.
Se nos inculca la idea reaccionaria de que en 1492 se descubrió América y se nos impele a pensar que es el día de la raza, cuando lo que comenzó con Colón y su grupo de aventureros fue el genocidio y la destrucción de culturas ancestrales para robarles sus riquezas. Como dice un gran escritor Uruguayo, Eduardo Galeano cuando llegaron los españoles, “ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: 'Cierren los ojos y recen'. Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia".
Cuando uno visita España está llena del oro que robaron los colonizadores a los americanos, como Paris y Londres están llenos de las riquezas que robaron en Asia y en África, esa es la historia del colonialismo, no se apoderan de los territorios para mejorar la vida de sus habitantes, sino para explotarlos, humillarlos, desvalijarlos y hundirlos en la pobreza, para eso querían las colonias en los siglos XV al XX, para eso quiere Trump que Argentina sea una colonia de EE.UU.
Recordar a todos los que lucharon, los formadores de la conciencia liberadora, los constructores de la identidad de los explotados es ser progresista, es difundir el socialismo como un sistema de cooperación, solidaridad, democracia e igualdad que tiene sus raíces en debates y formas de lazos sociales ancestrales.
sábado, 11 de octubre de 2025
QUIERO MORIRME, ME TENGO QUE JUBILAR.
En las sociedades primitivas los ancianos de la tribu eran sujetos de adoración. Se consideraba al anciano como portador de un conocimiento especial vinculado a su experiencia, las que había obtenido a lo largo de su existencia, es por ello que los primitivos cuando necesitaban resolver una situación compleja recurrían al consejo de ancianos de la tribu.
Ese respeto hacia los mayores siguió presente en las familias hasta la primera mitad del siglo XX. En la sociedad patriarcal el padre ocupaba un lugar privilegiado en la mesa familiar, lo que se llamaba la Punta de la mesa y en la otra punta cercana a la cocina se sentaba la madre, eso sí siempre y cuando no viviera el abuelo, en tal caso la punta le correspondía a él.
Los jóvenes de la segunda mitad del siglo pasado, y yo fui uno de ellos, guardábamos respeto y cuidado hacia las personas mayores, las consultábamos, les cedíamos el asiento en los transportes, escuchábamos sus enseñanzas pobladas de anécdotas e historias sociales y el estado era proveedor, además de la asistencia económica y social a las personas mayores, de una educación centrada en es difundir la necesidad y oportunidad de ese respeto.
Existían normas de conducta y valores que condenaban el maltrato a un adulto mayor, a nadie se le ocurría agredir a un abuelo, era, por decirlo de alguna manera intocable.
Los abuelos eran los encargados de proveer felicidad a los nietos, recuerdo con cuanta tristeza y algo de envidia veía como los abuelos de mis amigos acompañaban a sus nietos a las plazas, le compraban golosinas, juguetes, y también mantenían diálogos constructivos con los niños y aún con los jóvenes. No conocí a mis abuelos salvo por los recuerdos que mis padres me transmitieron de ellos dado que uno murió antes de que yo naciera y el otro cuando no tenía un año de vida, pero si tengo grabado en mí ser el relato que mi madre hacía de él los últimos momentos de la vida de mi abuelo, cuando le llevaron un sacerdote con su sotana negra para que le administrara la extremaunción, las últimas palabras del abuelo fueron “saquen a ese cuervo de aquí” y murió. Tal vez ese sea el origen de mi tránsito del catolicismo en la niñez al agnosticismo en la juventud y finalmente al ateísmo en la edad madura.
Esto no significa defender a la sociedad patriarcal, la caída del patriarcalismo y el machismo es un avance en la sociedad humana, es tan solo relatar como se vivía en la primera mitad del siglo pasado.
Los seres humanos hemos avanzado mucho en nuestra ya larga existencia, y en las últimas décadas del siglo XX estos avances fueron vertiginosos al punto tal que cuesta comprender los usos y costumbres de la actualidad. La era exponencial se caracteriza no solo por los cambios tecnológicos, sino también por los cambios culturales y de la vida cotidiana.
De la familia biparental hemos pasado a familias monoparentales, homosexuales, ensambladas, etc., estos cambios son también el producto de la diversidad sexual que esta siendo cada vez más aceptadas y del respeto por las minorías sexuales, étnicas, y de todo tipo.
Evidentemente la sociedad humana ha avanzado mucho, pero también ha perdido en ese recorrido vertiginoso valores fundamentales que hacían a la cohesión social, al respeto por el prójimo, a la empatía con los mas vulnerables. Valores como la cooperación, la solidaridad, la aceptación de derechos, temas como en donde hay una necesidad nace un derecho, son hoy cuestionados, y dentro del abandono de esos valores se encuentra la pérdida del sentido de respeto y asistencia a los adultos mayores.
De ser el norte al que se dirigían todas las consultas, los adultos mayores pasamos a constituirnos en el lastre que arrastran las sociedades capitalistas.
Hoy los abuelos son algo así como el entrenamiento de las fuerzas represivas que se ensañan con los viejos que reclaman lo que legítimamente les pertenece, el derecho a una vejez digna y confortable, rodeados del cariño de los suyos y sintiendo el respeto de los jóvenes cuando concurren a un centro asistencial o van en el transporte público.
En Argentina, la ex montonera revolucionaria devenida a ultraderechista (en Bullrich encontramos clara evidencia de la veracidad de innegable de la frase “de joven incendiario, de grande bombero”) y titular del ministerio de la represión salvaje, ha creado un nuevo juego para entrenar a las fuerzas de la represión tanto ideológica, como físicamente, se llama “fajar con violencia al abuelo”, de manera que los cobardes miembros de las fuerzas represivas muestran su valentía golpeando, gaseando, tirando gas pimienta a los viejo, mujeres, niños que los acompañas, valentía que no tienen para enfrentar a los narco traficantes, asesinos de la peor calaña, con los que eligen asociarse o negociar sus vidas e ingresos.
El gobierno de Javier Milei priva a los jubilados de los medicamentos gratuitos, les paga jubilaciones miserables, los condena al hambre y la miseria ante el silencio cómplice de una sociedad adormecida, que acepta que el maltrato y las miserias de los mayores son justificados con el “no hay plata” de Milei, pero que si hay para regalarle miles de millones de dólares a las exportadoras cerealeras, de cobrarle menos impuestos a los mega ricos, realizar costosos viajes por el mundo con nutridas comitivas para recibir premios pedorros y truchos o para arrodillarse ante el imperio del norte para rogar algún mendrugo y al estilo de Calígula y Neron en el imperio Romano, darle a su vituperado y sometido pruebo el circo de una exhibición bochornosa de algo que parecía ser un espectáculo musical patético y muy malo en el que algunos miles de secuaces gritaban desaforados como si estuvieran escuchando a los Redonditos de Ricota.
Hasta el siglo pasado cuando una persona se jubilaba se la hacía una recepción de reconocimiento, se le entregaba una medalla y se la gratificaba con muestras de cariño y respeto, hoy ni siquiera saludan al que pasa a ser un trabajador pasivo, solo ocurre que un día trabaja y al día siguiente su asiento está desocupado y a nadie le importa nada mas de su vida, solo tendrá un “viste se murió fulano, que macana” y a seguir que el mundo no para.
En la vida cotidiana es común ver el gesto adusto de los jóvenes tras un mostrador, que denota que sienten a la persona mayor como una molestia, o que se lo recibe en un consultorio con un “entrá, que te pasa”, o en un supermercado por ejemplo ver la extrañeza con que el colaborador del super mira al abuelo que pregunta donde es la caja para personas mayores, tema que está establecido por ordenanza municipal.
Para el neoliberalismo, que ha construido en los últimos 80 años una forma terrible de subjetividad, basada en el abandono de los valores de una sociedad equilibrada y los ha reemplazado por el individualismo, la meritocracia, el desapego, el abandono de los más vulnerables, la solución al problema de la atención de los adultos mayores pasa por una receta muy simple, como dijo a ex directora del FMI Christine Madeleine Odette Lallouette; y actual funcionaria del Banco Central Europeo, la corrección de los sistemas jubilatorios pasa por la muerte de todos los jubilados. En la Argentina del neoliberalismo de Milei, pasa por una reforma jubilatoria que aumente la edad de retiro de las personas, reduzca sus estipendios, disminuya sus derechos y si es posible como preconiza Lagarde, que es el apellido del burgués que tiene por marido, autorizar la eutanasia para que los jubilados no sufran mas necesidades y se mueran más rápido.
Lo trágico no solo es que esta idea es compartida por muchos jóvenes que no ven que la vejez, como posiblemente también la pobreza y la indigencia, es una situación que tarde o temprano nos llega a todos y que siguen votando a un mamarracho vinculado a cuanto negocio ilícito hay en la Argentina y aceptan las mentiras y desatinos de este representante cabal del neoliberalismo vernáculo, lo peor es que muchos abuelos creen que ese es el camino y lo votan. En una entrevista una señora mayor reclamaba contra la moratoria jubilatoria porque afirmaba que se le concedía la jubilación a muchos vagos que no aportaron y eso destruía el sistema jubilatorio, el periodista la consulta respecto a si ella era jubilada, y la entrevistada responde que sí, ante la pregunta de cuando se jubiló contesto que lo hizo con la moratoria jubilatoria de Cristina.
No se buscan soluciones como por ejemplo jubilaciones segmentadas atadas a la expectativa de vida de los diferentes sectores de trabajadores, carga tributaria democrática que lleve a que el que mas tiene mas pague como ocurre en países capitalistas avanzados como Suecia, Noruega, Finlandia, Francia, etc., don de el que tributa para una alícuota diferenciada de acuerdo al tenor de sus ingresos, sistemas de protección a la salud y la alimentación de las personas mayores, desarrollo de entornos sociales placenteros para gratificar a los jubilados, etc.
Como vemos, plata hay, recursos hay, solo que es necesario planificarlos, ordenarlos y acabar con el neoliberalismo que no es otra cosa que el proyecto social del capitalismo salvaje.
sábado, 9 de agosto de 2025
Lo que Javier I "el pequeño" no dijo en su cadena nacional.
Estuve escuchando la cadena nacional de Javier Milei, una primera reflexión es que no escucho críticas al uso de la Ley de radiodifusión utilizando la cadena nacional para comunicar como le hacían a Cristina. Los periodistas ensobrados que se desgañitaban diciendo que Cristina aburría con sus cadenas nacionales hoy se callan y asienten, no ven nada malo que Milei dé discursos por cadena nacional.
Pero yendo al tema, Milei habló durante media hora y no dijo nada, solo frases hechas, gansadas, mentiras, eso sí, no insultó a sus adversarios, ni los criticó. Repitió el credo neoliberal de la escuela de Viena cuyo nombre más conocido fue el colaborador nazi Frederic Hayek y sus continuadores Milton Friedman y la escuela de Chicago, estos últimos asesores de la dictadura asesina de Augusto Pinochet y del ministro de la dictadura genocida Argentina, José A. Martínez de Hoz. Y al hablar de la “casta” se cuidó de remitir a este concepto al kirchnerismo, la “casta” es un sector muy reducido y preciso de los políticos, Cristina Kirchner y sus seguidores, claro no puede seguir diciendo que son todos los políticos cuando se alía con el PRO de Macri, cuando en su gobierno hay políticos tradicionales que vienen del peronismo, del radicalismo, del PRO, etc., y que Javier I el pequeño definía como miembros de la "casta", o sea reformuló el concepto, “casta” son los políticos corruptos que gobernaron antes de él, pero ahora no son “casta” ni políticos corruptos los que se alían con Milei, los que me votan las leyes que quiere, los que se arrodillan ante él y besan su anillo, son “casta” los kirchnerista, la izquierda o los desacatados que no hacen lo que se les indica.
Como decía, habló media hora y no dijo nada. Frases hechas y muy controvertidas como que la inflación es culpa de la emisión monetaria y el déficit fiscal, lo cual es falso, EE.UU. emite a rolete y tiene el mayor déficit presupuestario y tiene una inflación anual menor de un dígito. Dijo que aumentar a los jubilados, ayudar a los discapacitados, atender la salud, etc., son nobles iniciativas muy loables pero que ello llevaría a que se desbarranque la inflación, cosa que, según él, no ocurre con los gastos en el aparato represivo que semana a semana apalea y destroza los cuerpos y esperanzas de trabajadores de la salud, trabajadores desocupados, jubilados, familiares de discapacitados que van al congreso a reclamar por sus derechos y por salarios dignos, tampoco pareciera que para Javier I “el pequeño” ocurriera lo mismo con la compra de aviones obsoletos que hizo Petri que no se pueden usar ni para repuestos, o con sus gastos inútiles para recibir premios pedorros e inútiles en Israel, España o EE.UU. de organizaciones mafiosas de ultraderecha o para sacar a pasear por el mundo (llevándola a hoteles de lujo y en aviones del estado nacional solo para él y sus amanuense) a la tortera de su hermana que con lo que ganaba no le alcanzaba y tenía que hacer otros trabajos como tirar las cartas, etc.
Amenazó con encarcelar a los diputados y senadores si siguen sacando leyes que no le gustan, y prometió enviar al congreso una ley que pene a quienes voten leyes que según Javier I "el pequeño" atentan contra el equilibrio fiscal, profundizando las prácticas represivas y amedrentadoras de él y su secuaz Bullrich y la nefasta policía Federal, la Gendarmería y la Policía de la ciudad, que miércoles a miércoles reparten palos, gases y todo tipo de productos represivos lesivos para la salud e integridad física de periodistas, transeúntes, abuelos, mujeres, niñas y discapacitados que reclaman por sus derechos.
No se refirió a sus continuos ataques contra periodistas, cantantes, actores y miembros de la comunidad del deporte y la cultura que osen criticar a su majestad Javier I “el pequeño” utilizando todo tipo de improperios que violentan la convivencia democrática y la dignidad de las personas.
Pero lo importante, no fue lo que Javier I “el pequeño” dijo, sino lo que calló. Calló que en las calles se amontonan home less que duermen a la intemperie porque la política actual llevó los alquileres a las nubes y no pueden pagarlos, calló a los millones que no llegan a fin de mes y tienen que comer una vez por día (cuando les alcanza) o contentarse con un mendrugo y un mate cosido. Calló la desatención a los discapacitados y electrodependientes a los que se los ha abandonado a su suerte, callo el abandono de la obra pública que implica escuelas en cada vez peor estado, rutas intransitables, autopistas en estado de abandono, que llevan a un crecimiento peligroso de los muertos y heridos en los accidentes de tránsito por esta situación, callo el deterioro de la salud física y mental de los argentinos que deben concurrir a los hospitales públicos porque no pueden pagar las prepagas o las obras sociales que tienen copagos cada vez más onerosos, callo sobre la indigencia de los profesionales de la salud que cobran salarios cada vez más miserables y cuentan con bajos recursos para atender en nosocomios desprovistos de lo más elemental para atender a los pacientes, callo sobre el abandono de la educación, con escuelas cada vez en peor estado y docentes que cobran sueldos miserables porque el gobierno nacional remite cada vez menos recursos coparticipables a las provincias y de un sistema universitario desfinanciado, al borde del cierre de muchas universidades.
Tampoco se refirió a los sueldos de los trabajadores estatales que aun tienen trabajo ya que muchos son despedidos sin causa alguna con la escusa de que son vagos kirchneristas, de la desocupación que crece lectura a lectura y que ya pasó el 8% que en números significa cerca de 4.000.000 millones de desocupados y creciendo, y una cifra igual o mayor de desocupados encubiertos como subocupados o inactivos con lo que la población con problemas de empleo sobrepasa los 15.000.000 millones de trabajadores. Menos habló del trabajo informal que ya alcanza niveles del 50% y que por no hacer aportes previsionales serán una carga para el sistema previsional en un futuro no tan lejano.
Nada dijo de la destrucción del aparato productivo, con 17.000 PYMES que cerraron, o los miles de negocios que cierran por no poder pagar los alquileres, la luz, el gas, los impuestos nacionales, municipales o provinciales en una situación económica inducida por este gobierno con un ajuste feroz y cruel que lleva a la reducción del consumo mes a mes por la falta de recursos de los argentinos pobres o de clase media baja.
Menos dijo sobre la situación social, los miles de indigentes que viven y duermen en la calle, que buscan la comida en los recipientes de basura y que el miserable gobierno de CABA y los cobardes policías amenazan con cobrarles multas si duermen en la calle o los humillan (al mejor estilo nazi cuando le exigían a los judíos que limpien las veredas con un cepillo de dientes para humillarlos) exigiéndoles que levanten las bolsas de residuos que abrieron en busca de comida. Calló que este gobierno prefiere tirar la comida que se descompone en los galpones del Ministerio de Capital Humano antes que repartirla entre los comedores comunitarios para que las organizaciones sociales asistan a los niños hambrientos.
También hizo silencio sobre el estado de situación de los abuelos que luego de una vida de trabajo reciben jubilaciones miserables que no les alcanza para comer o comprar los medicamentos que antes eran gratuitos y que ahora debe dejar de comprar por falta de dinero. Y nuevamente, cuando protestan reciben palos y gases de los sádicos esbirros asesinos de la policía que se deleita persiguiéndolos.
Tampoco se refirió al estado de podredumbre del sistema judicial con jueces y fiscales que inventan causas para perseguir a opositores políticos y militantes, mientras tapan o cajonean causas de Macri, Milei y demás políticos de la derecha o ultraderecha mafiosa. Aparentemente poco tenía para decir de una corte suprema que desde hace muchísimos años le hace dormir el sueño de los justos a la deuda impositiva que el diario La Nación tiene con el estado, o la estafa que los Macri realizaron con la concesión de Correo Argentino, o la estafa que organizó Javier I (el pequeño) con la criptomoneda $Libra, o con el ilegal ingreso de aviones privados a Ezeiza en los que una mujer baja cuantiosas valijas (6 por lo menos) y que no se sabe que contienen porque se la autorizó a no pasar por la aduana, o la causa por intento de asesinato de la ex presidente que sigue detenida, pero que en tiempo récord sacó la condena a Cristina para proscribirla en el actual proceso electoral.
Menos, tuvo unas palabras para referirse a la intromisión del embajador designado por Trump para la Argentina, Peter Lamelas quien dijo que venía a sostener el gobierno de Milei (en plena campaña electoral) y a obligar a los gobernadores a cumplir con las demandas de EE. UU. y el FMI, ubicando a nuestro país al nivel de una vulgar colonia de comienzos del siglo XX, en la que el por supuesto tiene el título de Virrey.
A diferencia de tantas otras cadenas nacionales que realizó no se refirió a los temas económicos que aquejan al país con un dólar en alza, una inflación que en vez de ceder comienza a dar señales de empezar a subir nuevamente, con reservas internacionales negativas, con los más de 40.000 millones de dólares que se fugaron (20000 del fondo y 20000 del blanqueo), del crecimiento exponencial del patrimonio personal de su hermana, de sus ministros como Caputo que duplico sus bienes y recursos según sus declaraciones oficiales, de la caída de las ventas y el consumo, de la disminución de la tributación en términos reales, de los más de 800.000.000 de dólares que los sectores de altos ingresos dilapidaron aprovechando un dólar barato que hacía que el turismo en el exterior fuera muy económico y vaciando el turismo interno con la consecuencias de pérdidas de ocupación para los hoteles y de trabajo para los trabajadores.
Pero, por sobre todo, Javier I “el pequeño” no hablo del futuro de los argentinos, solo se limitó a decir que a la Argentina y a los argentinos los espera un futuro de bienestar, pero no dijo cuándo porque sabe que las ideas y proyectos de país que tiene harán que el desastre sea cada vez más grande y que ese horizonte venturoso correrá el mismo camino que la luz al final del túnel de Gabriela Michetti y Mauricio Macri.
domingo, 27 de julio de 2025
La Argentina de MIlei. Apuntes para el debate
Hablemos claro, algunos políticos ocultan sus intereses tras falacias propias del capitalismo y del dominio de la gran burguesía. Una de estas falacias es hablar del campo como un factor de progreso. Se oculta que el proyecto actual es regresivo y que según y Milei llevará al bienestar de los sectores medios y pobres. No solo es falso que las políticas macro de Milei están ordenando la economía con el feroz ajuste, y el déficit cero, sino en realidad el proyecto de Milei es mucho más regresivo que lo que él manifiesta. Dicho por el presidente, el quiere volver al siglo XIX cuando la pobreza en Argentina superaba el 80%. Es un momento en que el país no tenía industrias. En su fundación en 1887 la UIA tenía 400 empresas y en su asamblea fundacional asistieron 900 socios. Argentina tenía una inmensa mayoría de sus habitantes sin derechos, los patrones agrarios tenían dominio absoluto sobre la vida de sus empleados que vivían en condiciones de casi esclavitud y el resto eran gauchos nómadas qué habitaban en viviendas miserables. No fue el liberalismo ni el mercado quien saco de esta condición de semiesclatitud a los trabajadores urbanos y rurales, sino los partidos progresistas de entonces, el radicalismo y el socialismo que obligaron a la oligarquía a votar la ley Sáenz Peña de voto secreto y obligatorio, que en su debut permitió que el radicalismo ganara las elecciones de 1916. La falacia del campo como sector interesado en el progreso común se esconde detrás de una mentira, que el campo es un sector homogéneo con intereses comunes. El campo reunido en la Sociedad Rural es un sector de la gran burguesía terrateniente interesada en un país agroexportador al que no le importa el mercado interno. Por eso la Argentina agraria siempre tejió alianzas con el imperialismo, primero el Inglés y luego fundamentalmente el norteamericano. De allí que "el campo" reunido en la Sociedad Rural aplaudió la quita de las retenciones, pero también el veto a la mejora de las jubilaciones. Esta medida fue aplaudida por un gobernador muy cercano a la extrema derecha mileista, me refiero a Pullaro que festejó qué el presidente ayudara a lo que denominó el interior productivo, lo cual es falso, la baja de las retenciones no mejora la situación de los campesinos pobres y medios, que viven en situación de pobreza con necesidades básicas insatisfechas (NBI) los primeros o que son explotados los segundos, por los grandes conglomerados de producción agraria como Globocopatel. Menos aún mejora la crisis terminal de la gran mayoría de las PYMES (comerciales e industriales) que sufren una epidemia de cierres por la baja del consumo, producto de anclaje de la inflación al dólar barato y a los salarios cada vez más relegados por la inflación; y por otro lado los aumentos desmedidos de los alquileres y servicios qué además de influir en el bajo consumo, aumentan los costos de los productos de las PIMES. Estos sectores a lo largo del siglo veinte no bajaron la pobreza, el mejoramiento de las condiciones de vida se debió a las luchas obreros y campesinas (la huelga de los Talleres Vasena y la Patagonia rebelde en 1919, el grito de Alcorta, la gran rebelión de pequeños productores que dio origen a la Federación Agraria Argentina, las luchas de los sindicatos socialistas y anarquistas (FORA y CORA), el 17 de octubre que dio a luz al Peronismo y que llevaron a grandes reformas políticas y económicas llevadas adelante por el Radicalismo primero y el Peronismo después. La afirmación de Milei, respecto que Argentina era el país más poderoso del mundo en los fines del XIX y comienzos del XX es falsa, y tramposa como lo demuestra el descontento social que llevó a fuertes movimientos contestatarios como las revoluciones Radicales del Parque en 1890 y el levantamiento de 1905, y las grandes movilizaciones obreras dirigidas por socialistas y anarquistas que implicó que el Centenario de la Revolución de Mayo se festejara bajo Estado de Sitio en 1910. Hoy el llamado círculo rojo qué domina la política y la economía desde el siglo XIX, y que tiene integrantes con nombres propios, Sociedad Rural Argentina, donde se reúne la gran burguesía terrateniente, las organizaciones financieras como ADEBA y ABA que reúnen a la gran burguesía financiera, la UIA dominada por los grades capitalistas industriales como Paolo Roca, quiere volver a esa Argentina de la inequidad y la pobreza extrema, conculcando libertades y derechos elementales gestando una Argentina para el 10% que es dueño del 73% de los bienes totales del país, de allí la entrega de tierras, minería, vías navegables al imperialismo norteamericano fundamentalmente, porque a ellos no los afecta la caída del mercado interno, no dependen de él, por eso tipos como Peter Lamelas embajador designado por Trump se atreven a decir que EE.UU. viene a garantizar que Milei sigo siendo presidente y a apretar las gobiernos provinciales para que se subordinen al ajuste salvaje de Milei. Los argentinos debemos parar a Milei con el voto para que no pueda seguir con el ajuste, no votemos los candidatos de Milei y el PRO.
sábado, 5 de abril de 2025
LA DEMOCRACIA, LA POLÍTICA Y LOS POLÍTICOS.
La democracia
Existe una concepción, a mi juicio equivocada, que define en forma difusa lo que es y significa la democracia y establece como la mejor forma de democracia a la democracia representativa.
Hablando estrictamente, democracia es un término que proviene del griego y que significa Kratos gobierno, demos circunscripción, es decir el gobierno del demos, que en la antigua Grecia consistía en una asamblea de los habitantes del demos concebidos como ciudadanos, dado que para tener esta categoría se debían tener unas condiciones que no involucraban a todos los habitantes del demos, solo los nativos, varones, que eran mayores de 18 años, con la condición de ser hombres libres y tener padres que también fueran ciudadanos, y que hubieran cumplido el servicio militar. En el proceso que culmina con el gobierno de Pericles se estableció esta condición, taxativa, el ciudadano era todo varón, hijo legítimo de padre y madre atenienses, de más de dieciocho años.
Las mujeres, los esclavos, los metecos y los niños menores de dieciocho años no podían convertirse en ciudadanos.
La sociedad ateniense contaba con tres espacios diferenciados en su vida social y política, la Ekklesía o asamblea del demos, espacio de lo público donde se discutían los problemas de la ciudad, el Ágora o espacio semipúblico, plaza pública donde, en un principio, se celebraban los mercados y donde los ciudadanos, se reunían para tratar los asuntos de la comunidad y el Oikos que era la unidad básica de la antigua sociedad griega y que constituía el espacio privado que genéricamente se podría llamar la familia.
Por lo tanto, el concepto de democracia era restringido a una determinada cantidad de actores de la sociedad griega, pero a la vez amplio por cuanto todos los reconocidos como ciudadanos participaban en el debate en igualdad de condiciones.
La democracia constituye un concepto polisémico, porque su nombre a lo largo de la historia de las sociedades no se corresponde a un significado unívoco. Tanto de un punto de vista sincrónico como diacrónico, las estructuras de la democracia han sido muy diferentes. No es lo mismo la democracia ateniense tal como la describimos acá, que las diferentes experiencias democráticas que han ocurrido en los diferentes momentos históricos, y a la vez, en la actualidad podemos describir diferentes modelos de convivencia democrática que, genéricamente podemos agrupar en democracia representativa, democracia directa, democracia parlamentaria, democracia presidencialista, etc.
La burguesía a partir de la revolución francesa, además de entronizarse como clase dominante en la sociedad humana, secuestró el concepto de democracia, restringiéndola a la democracia representativa, a partir de la cual, este concepto quedó cercado en una frase de nuestra constitución que dice que “el pueblo no delibera ni gobierna, sino a través de sus representante”, con lo cual, se instituyó un sector diferenciado de la sociedad que son los representantes (los políticos), aquellas personas que son elegidas cada tantos años, por un período determinado, para ejercer la “representación” del pueblo en la administración de los órganos de gobierno.
Así como el criterio de representante plenipotenciario (una vez elegido el representante no responde mas elector y hace lo que quiere con su “representación”) mediatiza a la masa de ciudadanos de la administración de la república “la res-pública” que del latín significa la cosa pública. Al instituir la democracia representativa que conlleva una forma restringida de democracia se condena a la población a ser meros espectadores en el ejercicio de la administración del estado y la sociedad.
Para asegurar su dominación, la burguesía instituyó otros mecanismos de mediatización del ciudadano común de la administración de los bienes sociales.
Por un lado, se desarrolló la idea de formalizar la selección de los representantes que significaran una segunda mediatización de la ciudadanía con respecto a tener una función activa en la toma de decisiones. Este mecanismo es que los seleccionados para participar de la política no serían seleccionados del entorno de los actores sociales, sino que se introdujo en general en las sociedades capitalistas una nueva institución, los partidos políticos, en cuyo seno se eligen quienes serán los ciudadanos que compiten por los diferentes cargos de la administración. Es decir, el ciudadano vota a sus representantes, pero los candidatos son seleccionados por las corporaciones políticas. Si bien este mecanismo no es uniforme en las distintas democracias, está bastante extendido en la mayoría de las democracias burguesas.
Esta forma de elección de los representantes lleva a otra mediatización, además de votarse personas seleccionadas por las corporaciones, se votan listas completas de las cuales el votante no tiene noticias de las condiciones personales de casi ninguno de los integrantes de la lista. Por ejemplo, en la Provincia de Santa Fe se votan para diputados una lista de 19 representantes titulares y 19 suplentes (como los diputados se eligen por mitades por elección se votan 10 titulares y 10 suplentes y dos años más tarde 9 titulares y 9 suplentes) en listas en las que se encuentran personas de, por ejemplo, Gato Colorado (un pequeño pueblo del norte de la provincia) a las cuales el votante de Rosario nunca oyó mencionar y por lo tanto desconoce. Por si esto fuera poco el criterio de boleta única hace que el ciudadano marque una casilla que tiene la foto del político que encabeza la lista, pero no tiene información de quienes son los otros que la integran, si quiere saberlo debe realizar una verdadera investigación de quienes la integran en los centros electorales.
No existe un mandato dado por los representados a los representantes, solo existe un cheque en blanco que los ciudadanos otorgamos a nuestros representantes para que obren en función de sus intereses, o en el mejor de los casos de sus partidos políticos de pertenencia o de las clases sociales a las que pertenecen.
En la democracia burguesa se considera que su esencia reside en la división de poderes. Estos son, por ejemplo, en nuestro país (como en muchos otros) el ejecutivo, el legislativo y el judicial. En los dos primeros, los integrantes se seleccionan por voto, en el poder judicial en cambio los integrantes son parte de una casta a la que solo pueden acceder los abogados.
Veamos en detalle, en el poder legislativo ya hemos dicho que los integrantes son seleccionados por voto y se integran las cámaras con un sistema D’Hont proporcional a los votos obtenidos, en el caso de los diputados, o por mayoría y minoría en el caso de los senadores, y como dijimos una vez electos responden a sus intereses personales, corporativos o de clase social, pero nunca a los intereses de la mayoría de los votantes.
En el poder ejecutivo solo se eligen el presidente y vicepresidente, los demás integrantes son cargos elegidos “a dedo” por su lealtad con el presidente. Tanto los ministros, como los integrantes de los cargos públicos, son elegidos según lo desea el presidente y son despedidos cuando pierden el favor presidencial.
El poder judicial es un caso aparte, los ciudadanos no votamos jueces, son elegidos por el presidente y votados por los diferentes integrantes de las cámaras que pertenecen a las distintas corporaciones políticas, esta es la razón por la que el poder judicial se constituye en una herramienta de persecución política antes que en un administrador de justicia. En las facultades de abogacía se enseña que el principio fundamental de la justicia lo constituye la equidad, nada mas alejado de lo que constituye la administración de justicia en la democracia burguesa. La justicia no es ciega, siempre está determinada por los intereses de la clase dominante en general, y en particular, se constituye en un medio de ajuste de cuentas entre los distintos sectores de la burguesía. En los 42 años de retorno a la democracia en Argentina en 1983, se puede observar que cuando el que es juzgado es un participante de la gran burguesía, como el caso de Mauricio Macri, o de un empleado sumiso de los mas poderosos, como en el caso del actual presidente MIlei, la justicia es “lenta” y nunca falla en contra de ellos, pero si el juzgado es alguien enfrentado a las corporaciones económicas dominantes, como en el caso de los miembros de gobiernos kirchneristas, llueven causas inventadas, condenas no sustentadas en pruebas, etc., a tal punto esto es así, que se ha popularizado en Argentina un término político “el lawfare” (la llamada “guerra jurídica”, la combinación de ‘law’ y ‘warfare’ hace referencia al uso de procesos legales como arma política, o guerra judicial), modo de accionar del sistema judicial para dirimir los lucha de poder entre sectores de la clase dominante o para garantizar la punición de quienes se atreven a desafiar el sistema de dominación de la gran burguesía (agraria, industrial o financiera).
En países que cuentan con sistema judiciales más profesionales, es menos frecuente el uso judicial para dirimir confrontaciones partidarias y dejan la sensación de la existencia de un sistema judicial independiente, aunque la tendencia es a una cada vez mayor incursión de la política en los servicios de justicia.
En este punto del análisis es importante discutir el concepto de democracia de Bobbio que genéricamente entendía por democracia, una forma de gobierno, cuya característica sería que el poder no está en manos de uno o de unos cuantos sino de todos o mejor dicho de la mayor parte, y como tal se contrapone a las formas autocráticas, como la monarquía y la oligarquía. Pero a la vez este autor estableció según lo citado por Córdoba Vianello que dice que “Para Norberto Bobbio hablar de democracia, en singular, nos remite necesariamente al plano de las ideas. Pensar en un único concepto homogéneo de democracia, automáticamente nos distancia forzosamente del mundo de la política real. Los diversos regímenes políticos que podemos observar en la realidad y a los cuales nos referimos cotidianamente al hablar de democracias (aquí sí en plural), nos muestran, luego de un breve análisis, una serie de diferencias mayores o menores que los distinguen entre sí, a pesar de que utilizamos un mismo calificativo, el de sistemas democráticos o el de formas de gobierno democráticas, cuando pensamos en ellos. En efecto, para Bobbio hablar de democracia en general y sin distinciones, es un error. Ello es así porque no se toma en cuenta la diferencia que existe entre lo que un gobierno democrático debería ser y lo que es; entre el ideal democrático y la democracia real o realizada.”
Por lo tanto, siguiendo este razonamiento podemos decir que hablar de democracia en general y sin distinciones es un error, y que cuando concretizamos el término en la democracia burguesa, vemos que, aunque posibilita el uso del estado para defender los derechos de los sectores mas vulnerables (sobre todo bajo gobiernos de partidos populares) no deja de ser una forma de dominación de una minoría que es parte de los sectores económicamente más concentrados sobre la mayorá de la población.
En 1945, con el fin de la guerra se extendió en muchos de los países capitalistas el denominado welfare state o estado de bienestar y se desarrollaron políticas de inclusión y desarrollo de nuevos derechos, con lo que la democracia representativa parecía ser un camino hacia una mayor igualdad social. Este crecimiento de la movilidad social de la post guerra fue un reflejo de la burguesía dominante frente a lo que constituyo el llamado “peligro rojo” en el marco de la confrontación que significó la guerra fría entre las democracias capitalista y los socialismos reales que avanzaron en buena parte de Europa, Asia, algunos países del patio trasero del imperialismo norteamericano como Cuba, Nicaragua, etc., y el crecimiento de la influencia soviética en el cercano Oriente y el continente africano.
Con la caída del régimen capitalista monopolista de estado constituido en la U.R.S.S. y el giro netamente hacia un capitalismo de estado autoritario en China y otros países llamados socialistas, la nueva gran burguesía tecnológica que reemplaza a la decadente burguesía industrial, impulsa en los centros de pensamiento en el planeta, una operación destinada a que se desarrollar lo que constituye el modelo neoliberal que, más allá de ser una teoría económica, se constituye en un cambio profundo de la subjetividad social, generando el crecimiento de los gobiernos de derecha en los países europeos y en lo que va del siglo XXI el crecimiento de una ultraderecha conservadora y reaccionaria que busca volver la rueda de la historia hacia un contrato social similar al imperante en el siglo XIX y anteriores, donde casi no existían los sindicatos, los derechos laborales y sociales, las libertades individuales, etc.
Las democracias representativas comenzaron a tener en la gestión de lo público a actores políticos reaccionarios, sometidos a los designios e intereses del poder real con la consecuencia del aumento de la pobreza en el mundo y la concentración de la riqueza en pocas manos, lo que hizo que el 1% de la población mundial sea dueña del 51% de los bienes existentes en el planeta y que en los diferentes países tengamos altísimos niveles de pobreza e indigencia. En el caso de Argentina se pasó de un índice de pobreza del 3,4 al 55% que alcanzó durante el actual gobierno conservador de ultraderecha de Javier Milei.
En la agenda transformadora de la izquierda se hace necesario trabajar en dos direcciones, la unidad de la izquierda y preconizar además de la transformación de las relaciones laborales y sociales en busca de una sociedad mas justa e igualitaria, el desarrollando un debate para construir nuevas formas democráticas, más inclusivas y participativas dando el combate frontal a la ultra derecha conservadora y desarrollando la conciencia de la labor colonizadora de la subjetividad que lleva a cabo la burguesía a través de sus periodistas, políticos y otros actores sociales.
La política.
La política es una actividad de mediación social, mediante la cual lo seres humanos han debatido a lo largo de los siglos los diferentes contratos sociales que regulan las relaciones sociales en comunidades y sociedades.
Pero también podemos conceptualizar a la política como la práctica de gobernar haciéndose cargo de la administración de intereses y asuntos del estado o de las organizaciones de la sociedad civil.
Lo que determina la política, mas que la teoría es la praxis. Esta praxis es una condición propia del ser humano en sociedad, a lo largo de su evolución los seres humanos hemos desarrollado diferentes maneras de ejercer la praxis política, siendo la democracia una de las más avanzadas.
Podríamos arriesgar a definir al homo sapiens como un homus políticus. Según Elsa Martínez el hombre puede ser un animal político, evidentemente entendido como un ser consciente que valora y participa moralmente de las decisiones de su ser y las de su comunidad.
Si consideramos a homo sapiens como un homus políticus estamos hablando de un determinante de nuestras vidas, la política nos atraviesa a lo largo de la existencia y determina las características de esta. Todos los seres humanos hacen política en todos los espacios de su práctica social, en el trabajo, en la vida familiar, en las organizaciones, en el estado en general. No es el hombre el que limita su acción política, son las normas que ese hombre en general dicta para limitar la acción política en la sociedad, y esa limitación no es banal, surge de otro principio fundamental de la vida social, la existencia de las clases sociales, el lugar que ocupan en la sociedad y las relaciones de dominación que a lo largo de la historia han determinado las condiciones de vida de cada integrante de una clase.
El esclavo, el siervo de la gleba, el obrero, se han visto sometidos en cada momento histórico al dominio del esclavista, del señor feudal, del capitalista y, aunque mucho se ha avanzado en materia de derechos, en las sociedades clasistas se continúa debatiendo y enfrentándose los integrantes de las diferentes clases, y la política constituye el espacio de negociación y lucha de las mismas, a través de la política se avanza y retrocede en las regulaciones del estado en una u otra dirección, porque las regulaciones no son permanentes sino que fluctúan en función de las relaciones de fuerza existentes en el seno de una sociedad.
La política regula la distribución de la riqueza, la asignación de derechos, la calidad de vida de los actores. Por eso en todas las sociedades la política además de la connotación de administración se vinculó directamente al concepto de lucha, por cuanto en la sociedad de clases existen fuerzas antagónicas que disputan el reparto mas o menos equitativo de la riqueza. Para Marx (1973) , la política consistía en una actividad colectiva orientada a la transformación del sistema productivo regresivo en un sistema progresivo e igualitario.
Desde un punto de vista crítico, podemos decir que la acción política no siempre busca la transformación progresiva, en las sociedades siempre existen actores políticos conservadores del orden social opresivo que hacen política para orientar una evolución regresiva de las mismas.
Una digresión de importancia, la categorización de izquierda y derecha se vincula a la ubicación de los actores políticos en un sentido de igualitarismo y participación para los primeros o en un sentido reaccionario y conservador para los segundos, desde este punto de vista cuando mas a la derecha se ubica una política mas conservadora será, buscando la cancelación de derechos de los sectores subordinados.
La política cuenta con importantes herramientas para su desarrollo, entre ellas, la comunicación y la administración son de las mas importantes.
Podríamos afirmar que la comunicación es fundamental en la vida social y por lo tanto en la política. En todas las sociedades existieron diversos modos de prácticas comunicativas destinadas a obtener el consenso de los actores subordinados, pero frente al relato dominador siempre los sectores vulnerables construyeron un relato liberador.
Este relato liberador es el que permitió construir las grandes gestas emancipadoras que a los largo de mas de 5000 años dieron lugar a cambios profundos en las sociedades de clases pasando por el esclavismo, el feudalismo, y llegando al capitalismo, pero para cada una de estas trasformaciones siempre hubo un relato organizado por una clase subordinada que desarrollaba el consenso en relación a la organización social que proponía una determinada clase social que buscaba la hegemonía sobre la sociedad. Un ejemplo de lo que decimos es el de la burguesía, que no siempre fue la clase dominante, en el feudalismo los burgueses era una clase subordinada a las clases oligárquicas feudales.
El triunfo de una revolución no significa que el orden social se vuelva más democrático o igualitario, solo significa un cambio en el ordenamiento del estado y por lo tanto de la vida social.
Pero siempre la clase dominante necesita construir un relato de felicidad para lograr el consenso de los sectores subordinados y siempre estos últimos necesitan construir un relato emancipador en la búsqueda de mejores condiciones de vida.
Para sostener ese relato las clases dominantes han tenido una fuerte herramienta de construcción de la subjetividad, nos referimos a la comunicación. Y en el proceso comunicacional existen actores privilegiados que se encargan de otorgar una falsa veracidad al relato dominante, son los medios de prensa.
Es importante hacer una distinción, no es lo mismo la libertad de prensa que le garantiza a las empresas capitalistas el derecho a informar desde la óptica empresarial, que la libertad de expresión que garantiza a todos los ciudadanos la liberad de expresarse sin miedo a sufrir las consecuencias por sus opiniones.
En argentina por ejemplo existe libertad de prensa, las empresas periodísticas pueden informar de la manera que mas convenga a sus intereses y los de la clase dominante, pero al interior de las empresas periodísticas no existe libertad de expresión, dado que los periodistas y comunicadores responden en la ejecución de sus labores a la línea editorial de sus empleadores. Podemos observar la inestabilidad laboral de los periodistas en las empresas periodísticas simplemente observando el cambio de medio o multimedio en el que desarrollan sus tareas los trabajadores de prensa y que son despedidos cuando lo que dicen no le gusta o va contra los intereses de los dueños de los medios.
Esto es importante para, además de los trabajadores de prensa, para los ciudadanos comunes. Cuando dicen que existe libertad de expresión se miente, la única posibilidad que tienen los ciudadanos de expresar la disconformidad con las medidas de gobierno que van contra sus intereses es ganar la calle manifestándose, si es posible ruidosamente en el espacio público.
Aun los medios que son de organizaciones políticas de izquierda tienen dificultades de hacer escuchar su voz dado que compiten contra pulpos mediáticos contra los cuales sus pequeñas estructuras periodísticas son acalladas con ese vozarrón dominante que son los grandes monopolios de la comunicación.
Esta situación de la comunicación en el capitalismo es una mediación importante que limita la acción democrática favoreciendo la circulación del discurso burgués y estableciendo en la subjetividad de los actores sociales subordinados la creencia que el interés de una clase (la burguesía) es el interés general de la sociedad y que la única forma de organización de la sociedad esta determinada por el capitalismo y la libertad de mercado como reguladora del lazo social.
Como enunciamos mas arriba existen otras formas de democracia que pueden y son implementadas aun bajo la organización capitalista de la producción y más aun, la acción de las nuevas tecnologías de comunicación a partir del desarrollo de Internet, como los son las redes sociales ha posibilitado que los ciudadanos tengan una mayor participación en la comunicación social, aun cuando esos medios en las redes sociales nos sometan a muchas limitaciones por el carácter privado de las mismas como Whattshap, Telegram, Facebbook, Instagram, Tik Tok etc.
La opinión de Lenin en relación a que cualquier democracia burguesa es mejor que una dictadura, la hemos comprendido con sufrimiento y dolor los argentinos que padecimos las dictadura cívico militar genocida de 1976 a 1983, pero también estamos aprendiendo que aun con el marco formal de un a democracia burguesa, se instalan en las sociedad gobiernos autoritarios como la del actual gobierno de Javier Milei, que hace uso y abuso de la represión despiadada contra quienes protestan en las calles porque sufren hambre, pobreza, perdida de derechos, etc.
Tomando el ejemplo de la comuna de parís, Marx (1971) dijo, refriéndose a ella, he aquí la dictadura democrática del proletariado y en su informe de situación enumeró el valor de las medidas que en su corta vida democrática tomó la Comuna de Paris. Es por ello por lo que los sectores democráticos de la izquierda socialista en la década del 70´ enarbolaron la consigna de lucha que preconizaba la ampliación permanente de la democracia, lo que otorgaba realidad a otra consigna declama da por el kirchnerismo cuando dice “donde hay una necesidad existe un derecho”.
Los políticos.
Ahora bien, las clases dominantes a lo largo de la historia siempre han tenido gerenciadores del estado para que tomen decisiones que estén en línea con sus intereses. Estos gerenciadores, aun cuando son electos por el voto universal responden fielmente a los deseos e intereses de la clase burguesa en particular y de sus sectores de la clase dominante como lo son los grandes propietarios de la tierra, los monopolios financieros, la gran burguesía industrial, las corporaciones mineras transnacionales, etc.
Como hemos afirmado, erróneamente se categoriza a los políticos como una clase, la “clase política”. Esto es erróneo en primer lugar porque las clases sociales no se definen por la función, sino por su relación con los medios de producción y la riqueza que generan, y por los intereses comunes que poseen como clase. Marx decía que una suma de dinero no constituye un capital, para que ello ocurra es necesario que el dinero sea invertido y cumpla su función, es decir reproducirse, cumpliendo con la fórmula de clase del capitalismo D-M-D, es decir el dinero se invierte para producir mercancías que producen en su realización más dinero. De la misma manera un terrateniente no necesariamente es un capitalista, dado que puede ser un rentista que renta su terreno a un capitalista para que lo haga producir con su capital.
Si queremos tener una definición mas precisa de lo que un político es, tenemos que recurrir a otros conceptos. En primer lugar, el político, como otros sectores mediatizados de la producción como por ejemplo los estudiantes, constituye un sector social diferenciado. Afirmamos que está mediatizado de la producción, incluido en el sistema burocrático y cada político responde a intereses diferenciado al representar a diferentes sectores sociales dentro del capitalismo.
Pero, por otro lado, Gramsci nos aporta su definición de los intelectuales, definiendo que todo ser humano es por sí un intelectual en la medida en que es un ser que para poder vivir necesita ejercitar su intelecto. Pero a la vez diferencia a los intelectuales en general de los que llama intelectuales orgánicos, intelectuales de clase que desarrollan y defienden los intereses de una determinada clase social. De esta manera tenemos lo que llamamos intelectuales orgánicos de la gran burguesía, de la burguesía agraria terrateniente, de los industriales (incluidos los sectores burgueses extractivistas, de la pequeña burguesía, de los trabajadores, etc.).
El intelectual es un ser humano que, además de poseer capacidades intelectuales, las usa casi con exclusividad para sostener su existencia. Y estos intelectuales adscriben a la defensa de diferentes clases sociales en pugna en la sociedad. No significa que el posicionamiento con respecto a una clase social de un intelectual sea por un acto de delegación, sino que en su praxis social cada intelectual elige un camino en su devenir sociopolítico y de esa manera se constituye en el defensor de los intereses de una clase determinada.
En síntesis, el político es el miembro de un sector social diferenciado de la sociedad, que en praxis-sociopolítica defiende lo intereses de una determinada clase constituyéndose en intelectual orgánico de clase.
Es importante establecer que esta opción del político no es permanente, ni inmutable, a lo largo de su vida los seres humanos van cambiando sus posicionamientos ideológicos y políticos y transmutando los intereses que defienden. Tomemos un ejemplo clásico, Benito Mussolini, que en sus orígenes se enroló en el Partido Socialista Italiano siendo el responsable de “La vanguardia” el órgano partidario, y que por su praxis podríamos considerarlo como un intelectual orgánico del proletariado de comienzos de siglo, pero que en el devenir de la historia se convirtió en el máximo líder del fascismo italiano al frente del “Partito Nazionale Fascista italiano” que representaba claramente los intereses de la gran burguesía expansionista de Italia.
Un tema importante es que los intelectuales orgánicos son los que desarrollan y defienden los intereses de una clase o sector de clase social, pero que no necesariamente pertenecen a esa clase, los socialistas no tienen que ser obreros para defender los intereses de la clase obrera, son intelectuales orgánicos de la misma en tanto en su praxis política y social defienden y desarrollan los intereses de la clase obrera. En su historia la izquierda utilizó como recurso de su desarrollo, lo que se llamó la proletarización de sus cuadros obtenidos de la actividad entre sectores de la pequeña burguesía como por ejemplo su labor política propagandística de los principios socialistas en la universidad, especialmente con los estudiantes.
Cuando hablamos de los políticos no nos referimos solo a aquellos que participan de la praxis política compitiendo por ocupar espacios en la administración del estado (presidentes, legisladores, etc.). Reconocemos como políticos a aquellos que participan del debate político en diferentes organizaciones intermedias que se constituyen en el devenir social, como por ejemplo los sindicatos, organizaciones deportivas, ONGs, etc. El mal denominado “hombre común” en una persona que limita su actividad política en diferentes niveles que actúan por debajo de lo que podríamos llamar la gran política, pero que tienen una importancia decisiva en el desarrollo social de un determinado país.
Síntesis
Hemos analizado la comunicación como una herramienta de construcción de subjetividad tanto por lo opresores como por los oprimido, el político requiere, sobre todo en campaña, de un relato que logre el consenso de las clases y sectores de clases subordinados de manera de lograr un consenso que le permita llevar adelante su plan de administración de la cosa pública, la administración, decíamos, es un componente importante de la acción política en cualquiera de los niveles de la estructura social, para lo cual se requieres otro elemento de importancia de la práctica política, el poder.
Como decimos en otro trabajo Domínguez E., Bonantini C. (2007) , el poder es un elemento fundamental de la acción política, y cuando hablamos del poder pensamos tanto en el poder en sí, como en sus modos de ejercicio.
La palabra poder connota diferentes significaciones referidas a una multiplicidad de ámbitos de la realidad, tanto estemos hablando desde perspectivas físico-naturales, como histórico-sociales, haciendo alusión en las diversas acepciones a hechos y situaciones de los más disímiles y heterogéneos.
Destacamos de entre otras algunas de esas significaciones, que en su sentido más genérico designa la capacidad o posibilidad de obrar, tanto haciendo referencia a las acciones humanas como a los hechos de la naturaleza, y si nos situamos en los dominios de la vida humana en sociedad, el poder implica la capacidad que tenemos los seres humanos para influenciar y determinar la conducta de otros.
Desde esta perspectiva social el poder hace referencia, de un modo más concreto, a la capacidad de dirigir o transformar las relaciones sociales, reduciendo o anulando, incluso, las resistencias que se le oponen. Bajo esta mirada conceptual, la realidad social es un complejo sistema de relaciones de poder de diferentes tipos: político, religioso, ideológico, económico, jurídico, etc.
Este sector social diferenciado que constituye el colectivo político busca tanto conseguir el poder como mantenerlo. Como en el caso del capital, de lo que trata es tener el mayor poder posible para llevar adelante planes de gobierno, la democracia como sistema de contrapesos, trata de poner límites al poder, sobre todo porque la acción de gobierno es el resultado de acciones que buscan el consenso social, pero también la utilización de la violencia simbólica y física que el gobernante suele ver como necesaria cuando fracasa el consenso y los actores subordinados se rebelan contra esa acción de gobierno que los oprime y deteriora su calidad de vida.
Para los representantes de la clase dominante es fundamental sostener un relato en el cual la democracia burguesa es la única forma de democracia, así como el liberalismo trato en gran parte de los últimos 250 años, luego de que una seguidilla de grandes convulsiones sociales (revoluciones inglesa, francesa, americana, etc.) de instalar la dominación de clase de la burguesía mediante la idea de que la única libertad es la libertad de mercado, y el mercado es el casi único regulador social, lo cual llevó a la lucha política constante entre clases dominantes y subordinadas.
La revolución francesa fue el levantamiento de las clases dominadas contra el “ancien régimen”, tanto la burguesía, la pequeña-burguesía, el campesinado pobre y los artesanos y trabajadores de la Francia monárquica bajo las consignas de “libertad, igualdad y fraternidad”.
Pero no todas las clases revolucionarias se encolumnaban de la misma manera tras estas consignas. Mientras la Burguesía y sus aliados privilegiaban la libertad que les permitía romper las trabas aduaneras y poder desarrollar sus negocios, los “sans culottes” y demás clases populares bregaban por la igualdad, no solo querían la libertad política, también reclamaban igualdad en la participación por la distribución de la riqueza y de los bienes culturales. La tercera consigna buscaba la unificación de las clases dominadas en la lucha contra el estado monárquico autoritario, por eso la fraternidad constituía a mi entender un contrato y una estrategia política entre la burguesía y sus aliados con los “sans culottes” y demás sectores en situación de extrema pobreza para derrotar al poder oligárquico feudal que había consumido ingentes recursos humanos y materiales para librar guerras absurdas que llevaron a Francia a un estado de quiebra con la consecuente secuela de pobreza y hambre.
El problema de la política reside como lograr un contrato social que lleve al progreso social y a la igualdad económica, que lleve a la ampliación de derechos, que implique que la palabra de campaña constituya un contrato con los votantes y que de no hacerlo además de ser sujeto del reclamo, al político pueda revocarse sus mandatos por mecanismos propios de una democracia directa o semidirecta.
En Argentina el gobernante puede llevar adelante medidas que atentan contra el patrimonio de todos los habitantes, actuales y futuros, como entregar a precio vil empresas estratégicas para el desarrollo y la vida de los argentina, comprometer a la nación tomando deudas a intereses disparatados y en condiciones que comprometen la calidad de vida de los argentinos y que para colmo no pagan los políticos que toman esas deudas sino que debemos afrontarlas todos los argentinos pertenecientes a las clases populares con deterioro de nuestras condiciones de vida, perdida de derechos y para beneficio de una burguesía cada vez mas rica y codiciosa que entrega tierras, lagos y recursos materiales a los poderes económicos internacionales.
Aún en las democracias representativas, existen mecanismos de participación ciudadana en decisiones que comprometen el patrimonio como el referéndum, el plebiscito. Por ejemplo, en Chile, aunque la asamblea constituyente redactó una nueva constitución la misma fue rechazada por la población mediante un plebiscito, en Uruguay ocurrió lo mismo cuando el gobierno quiso vender la telefónica estatal.
También existen formas de selección de los políticos a mi entender mas democráticas como por ejemplo en Inglaterra, donde se eligen los legisladores por circunscripción uninominal y donde los vecinos tienen contacto directo con el elegido y pueden reclamarle su ruptura de contrato político en forma directa,
En general en los países latinoamericanos tenemos el mas retrógrado de los sistemas políticos, el presidencialismo, donde una persona decide por su sola voluntad las medidas administrativas, en lugar de los sistemas parlamentarios, como los europeos, que eligen sus máximas autoridades por el voto parlamentario y este mandato puede ser revocado con una moción de perdida de confianza.
Algunas democracias, como las de algunos cantones suizos resuelven sus asuntos mediate democracia directa y se pueden encontrar muchas otras formas de democracia aún en el sistema capitalista en las que se promueven formas de estado de bienestar con aumento progresivo de los derechos y con sistemas tributarios mas justos y equitativos.
La función de los intelectuales orgánicos de los trabajadores implica hoy el sostenimiento de una propaganda y agitación orientada a proveer a los mismos de las herramientas necesarias para luchar por la ampliación de derechos democráticos, sindicales, económicos y sociales, un intelectual de clase hace política como uno mas de los trabajadores, construye tácticas y estrategias junto a ellos, pero siempre tiene claro que se diferencia de los políticos de la burguesía en que él no representa a los trabajadores, no decide por ellos, no desarrolla la conciencia de clase, solo los acompaña y les ofrece los instrumentos de los que dispone para que el conjunto
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