jueves, 12 de marzo de 2026

RECUERDOS DE LA TRAGEDIA ARGENTINA, ENSAYO SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA MEMORIA ACTIVA.

Cercano a los ochenta años quiero dejar a todo el que quiera leerlo un fragmento de mi testimonio del horror que vivimos los argentinos durante la dictadura militar y poder pensar el eterno combate entre opresores y explotadores contra oprimidos y explotados y los mecanismos que en la actualidad utilizan los privilegiados para sostener su poder, utilizando las nuevas tecnologías de comunicaciones, inteligencia artificial, construcción de relatos encubridores, sometimiento a través de la anulación del pensamiento mediante una educación que define su calidad por la cantidad de días de clases o estadía en la escuela en lugar de poner como objetivo el desarrollo del pensamiento crítico y la capacidad analítica de las personas, la formación de los educadores, el sostenimientos de éstos con salarios que les permiten tener adecuadas condiciones de vida para ellos y los suyos. Estamos asistiendo a un proceso que recurre, además de la represión y la violencia, fundamentalmente a alterar los registros de memoria colectiva y que no pretende otra cosa que regresar a los siglos XVII y XVIII y XIX cuando la clase obrera comenzaba a construir su conciencia de clase para sí, es decir la conciencia trade unionista que le permitía reconocerse como clase diferenciada en la sociedad capitalista, con intereses propios y definidos que la llevaba a organizarse como clase independiente de la burguesía para, justamente, luchar contra la dictadura de esta y arrebatarle los derecho de los que goza en la actualidad. En este proceso los partidos obreros la acompañaron en estas conquistas (8 hs. De trabajo, vacaciones, sanidad propia, trabajo decente, asistencia educativa de calidad para sus hijos, seguridad e higiene en el trabajo, etc.) y le facilitaron el camino para obtener la conciencia para sí (que además de ser una clase independiente, constituye la clase que tiene en sí la potencialidad de transformar la sociedad, constituyéndose en la dirección de esa transformación revolucionaria. Frente al embate político ideológico de obreros y a las acciones revolucionarias en toda Europa como la Revolución inglesa, también conocida como la Guerra Civil Inglesa, comenzó formalmente el 22 de agosto de 1642 cuando el rey Carlos I levantó su estandarte en Nottingham. Este conflicto enfrentó a los realistas contra los parlamentarios, marcando el inicio de una serie de guerras civiles que duraron hasta 1651, la revolución americana (1774), la revolución francesa (1789), en todas estas subordinada a la burguesía en su fase revolucionaria, y las revoluciones y conatos de revoluciones como la revolución rusa1917, la asonada de los espartaquistas 1919, la revolución china (1949), la revolución cubana (1959), la revolución vietnamita (1945-1976) y tantas otras revoluciones proletarias. La sombra del pensamiento de Marx se extendió como reguero de pólvora y la burguesía se vio obligada a conceder nuevas condiciones de vida y de trabajo a una clase obrera organizada no solo estructuralmente, sino también psicológica y sociológicamente construyendo nuevas formas de subjetividad que influenciaron a otras clases y sectores de clase, pero que fundamentalmente a lo largo de estos siglos habilitaron un registro de memoria que permitía trasladar la memoria activa de generación en generación. Como veremos en este escrito la burguesía hoy trata de conculcar esos registros de memoria y subjetividad tratando de retrogradas la rueda de la historia para continuar monopolizando los recursos planetarios y explotando a gusto a los sectores y clases oprimidas. En el XVIII Brumario de Luis Bonaparte, Marx señala que los eventos históricos se repitan dos veces, una como tragedia y la otra como farsa. En Argentina el liberalismo ha demostrado que esto sería una verdad, pero no tan general, acá los desastres neoliberales ser repiten periódicamente, y lo peor es que tienden a ser negados por los argentinos, la memoria activa en este país pareciera ser tan solo una petición de principios. El neoliberalismo asesinó a trabajadores, reprimió salvajemente, negó derechos e hizo que la burguesía se enriqueciera vilmente desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad. En los años cincuenta bombardeó salvajemente plaza de mayo, fusiló trabajadores, militares, encarceló, reprimió y hasta prohibió que se mencionara a un líder, Peron y a un movimiento el peronismo. La experiencia de los setenta, luego de la dictadura de la llamada Revolución Argentina, la gran burguesía comprendió que la Argentina pasaba por un proceso de radicalización importante de obreros y estudiantes, y demás sectores populares y que para volver a aplicar los programas de explotación salvaje y acumulación del capital, no bastaba con los militares en el poder reprimiendo, era necesario construir un frente cívico militar que combinara la represión genocida contra los sectores politizados de los obreros y estudiantes con un soporte civil que lo constituyeron medios de comunicación como Clarín, La Nación, empresas importantes como azucareras, metalúrgicas, siderometalúrgicas, etc. El plan asesino y salvaje de la dictadura se diseñó cuando aún estaba gobernando Isabel Martínez de Perón y se probó durante ese gobierno con las patotas parapoliciales como la triple AAA y otras, o con el decreto de aniquilación de la subversión que no aterrorizó y obligó a una parte de la militancia a buscar la salvación en el exilio, de más está decir que el neoliberalismo desde el Plan Rodrigo en 1975 fue la teoría que comenzó a aplicarse y que se continuó y perfeccionó durante la dictadura cívico militar que sucedió al peronismo de derecha. El plan de Martines de Hoz, practicante igual al que después aplicaron Menem, Macri y actualmente Milei, implicaba el enriquecimiento de la burguesía parasitaria financiera, los grandes terratenientes nucleados en la Sociedad Rural y la burguesía agroexportadora, con fenómenos como el actual carry trade, apertura de las importaciones, consolidación de una burguesía prebendaria que lucra con los negocios que les da el estado y la destrucción de importantes sectores de la industria media y pequeña de nuestro país desocupación, superexplotación y “saneamiento ideológico”. No quiero recordar la cantidad de testimonios que han implicado miles de informes y escritos, libros, etc., que dan cuenta del verdadero genocidio que cometió la dictadura cívico Militar, si quiero comentar lo que vivimos algunos de los militantes de izquierda en ese momento. Quienes participamos de la militancia estudiantil de izquierda en los setenta a partir de 1975 y con mayor dolor desde 1976 sentíamos que cada día desaparecía o aparecía acribillado algunos de nuestros compañeros y amigos de militancia. Claudia Ferri señala en una crónica del 12/12/2022 en “La izquierda diario”, que el 13 de diciembre de 1976 las Fuerzas Armadas junto con la Policía de Chaco y el Poder Judicial hicieron pasar un fusilamiento masivo, perpetrado en la noche del 12 al 13, como un “enfrentamiento con subversivos”. Allí fueron asesinados fueron Fernando Piérola, Carlos Zamudio, Luis Arturo Franzen, Manuel Parodi Ocampo, Patricio Blas Tierno, Luis Alberto Diaz, Nestor Sala, Luis Barco, Mario Cuevas, Carlos Alberto Duarte, Roberto Yedro, Reinaldo Amalio Zapata Soñé, Julio Andrés Pereyra, Emma Beatriz Cabral, Alcides Bosch, Dora Noriega, Delicia González, Carlos Enrique Tereszecuk, Eduardo Fernández, Ramon Luciano Diaz, Ramón Vargas, Raul María Caire. A algunos de ellos los conocí personalmente y con su asesinato brutal y miserable desaparecieron parte de una juventud maravillosa, que enfrentó las dictaduras desde la caída de Irigoyen hasta el retorno a la democracia con Alfonsín en 1983. Fueron años violentos, pero llenos de debates, las universidades bullían al calor de las discusiones, los trabajadores se radicalizaban a un ritmo acelerado, la Argentina, como Latinoamérica era un campo de batalla contra el imperialismo de EE.UU. y de las burguesías traidoras de los países de la región. Un gran amigo de Rosario, Osvaldo Sigfrido "El Tordo" De Benedetti, uno de los líderes del PRT-ERP, fue fusilado el 21 de julio de 1978 en la provincia de Tucumán, Argentina. Tras ser sacado de la cárcel de Rawson, su asesinato también fue simulado como un intento de fuga en la zona de Caspinchango y Potrero Negro, apareciendo luego con impactos de bala de armas de guerra en el Hospital Padilla. El tordo era una persona maravillosa, comprometido con las ideas del PRT-ERP, militó en el frente estudiantil, en la Tendencia Antiimperialista Revolucionaria (TAR) y luego cuando en 1970 se organizó el Ejército Revolucionario del Pueblo tras la toma de la comisaria 20 pasó a la clandestinidad. Era una persona sencilla, de lenguaje diáfano, pero era un joven de acción. Una anécdota lo pinta de cuerpo entero, lo detuvieron en una manifestación “calzado”, armado con un revolver y ejemplares de la prensa partidaria. En el patrullero que llamábamos cuartito azul por su color metió el arma y los papeles debajo del asiento, esto lo hizo sin que los policías lo notaran. Lo ficharon y como nadie lo reconoció lo dejaron ir, al salir vio estacionado el vehículo en el que lo habían llevado y lo reconoció y entonces, dentro de la jefatura de policía se metió por la puerta trasera y sacó el arma y los periódicos partidarios y salió por la puerta lateral tranquilamente. Su muerte, como antes la matanza de Trelew, durante el gobierno de Lanusse fueron de los hechos más dolorosos que pasé. Otra muy querida amiga, Amarú Luque (María Amarú Luque) fue asesinada el 6 de julio de 1976 en la denominada. Fue fusilada junto a otros detenidos en un paraje de Salta, Argentina, tras ser sacados de la unidad penal, en un hecho perpetrado por las fuerzas de seguridad durante la última dictadura militar. Amarú hija del Dr. Luque importante miembro de la comunidad de Rosario que vivía frente a la ex-jefatura de policía, era militante del FEN primero y de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) después, era una persona adorable, comprometida con la lucha estudiantil, solidaria y alegre con quien compartíamos charlas y debates a diario el inolvidable bar Iberia, donde nos juntábamos los militantes de distintas organizaciones estudiantiles y por esa razón desde la muerte de Perón era frecuentemente baleado por los comando de la triple A organizada por la ultra derecha peronista a cargo del Ministro de Bienestar Social José López Rega. Todavía hoy al escribir estas líneas siento el dolor de la pérdida que tuve cuando salió la noticia que la habían fusilado. Otro caso muy terrible en mi experiencia fue la muerte en cautiverio de Juan Carlos “Juanete” Vicario que se hacía apodar “el salteño” y de su esposa Stella Maris. Juanete había participado en el PRT-ERP y ya no lo hacía, pero narraba historias, reales y supuestas en peñas y bares en rueda de amigos. En un momento ambos decidieron irse del país y fueron a la policía federal en Bs. As. para tramitar el pasaporte. En la fecha de retirarlo consideraron prudente que fuera Stella quien era menos conocida en el mundo militante de aquellos días. Al solicitarla fue detenida e inmediatamente detuvieron a Juan Carlos en Rosario. Nunca aparecieron, solo Abuelas de Plaza de Mayo pudo encontrar a la hija de Stela Maris (estaba embarazada) nacida en cautiverio y apoderada por una enfermera. Juanete y Stella eran también grandes compañeros, él muy audaz y un gran cuadro ideológico y político, ella más silenciosa y tierna. Se trataba asesinatos selectivos y cobardes de presos por razones políticas o jóvenes que eran secuestrados en sus domicilios para luego fusilarlos en descampados o en calles y pasajes poco transitados de Rosario. Esta afirmación está respaldada otros hechos que conocí de primera mano. Un amigo personal que vivía en un pasaje de los 3 o 4 que hay entre Santa Fe y San Lorenzo desde Vera Mujica hasta Cafferata en ronda de amigos realizó a siguiente narración. Un hecho común era la acción de los militares llegando, bajando secuestrados, alineándolo contra las paredes y fusilándolos salvajemente. Cuando se percataban que los vecinos observaban desde las ventanas les gritaban que se vayan a dormir y para que obedecieran disparaban al aire. Los cadáveres eran tirados en camiones y luego llegaban bomberos que manguereaban las veredas para borrar las huellas de la sangre de los asesinados acumulada en el lugar. El mismo modus operandi se repitió en lo que se recuerda como Masacre de Los Surgentes, un fusilamiento ordenado por el Estado argentino, de siete militantes de Montoneros el 17 de octubre de 1976, en un camino rural de Los Surgentes una ciudad cercana a Rosario. Los jóvenes habían sido previamente secuestrados y alojados en el centro clandestino de detención de El Pozo de Rosario y como siempre el relato fue el de intento de fuga. En este caso asesinaron a siete compañeros: Cristina Costanzo, María Cristina Márquez, Analía Murguiondo, Daniel Oscar Barjacoba, Sergio Abdo Jalil, Eduardo Felipe Laus y José Antonio Oyarzábal. Otro caso en el que estuve involucrado personalmente fue el conflicto con la titular Psicología Evolutiva II en la Escuela de Psicología, dirigida en ese momento por Ariel Arango y un grupo de ultraderechistas afines a la dictadura militar. Habiendo vuelto a cursar la carrera en 1976, la que había interrumpido en 1972, cursaba Psicología Evolutiva II en la comisión dirigida por el Ps. Héctor Miglierini, quien nos organizó en formato de preguntas la bibliografía del parcial de la materia. Rendimos el parcial y aprobamos, pero la titular de la materia decidió anular el parcial. Un grupo de estudiantes nos organizamos para exigirle que cambiara la decisión dado que las preguntas que nos entregó el jefe de comisión implicaban la lectura del total de la bibliografía, fuimos al salón donde dictamos clase y tratamos de interpelarla frente a los alumnos y ella se negó a escucharnos, por lo que, mientras abandonamos el aula me dirigía a ella y los compañeros saliendo del aula diciendo esta autoritaria y no nos iba a escuchar. Mas tarde fuimos con el jefe de comisión a un bar cercano y nos reunimos algunos alumnos con él. Interesa este relato porque una de las presentes, cuando nos despedimos, se fue a su casa, esa noche ella, su pareja y varios militantes más fueron secuestrados por la dictadura y fusilados en un descampado, lo que nos dejó un sabor muy amargo a quienes estuvimos en esa reunión. Eran años de terror, pero poca información trascendía, y solo conocíamos los acontecimientos más cercanos o relatado por familiares de los torturados y asesinados, o por familiares propios que presenciaron hechos aberrantes. Mi padre tenía una hermana en Ayacucho, Pcia. De Bs. As. a la que fue a visitar unos días. Estando en la casa de su hermana, llegó una joven a la vivienda vecina que le pidió a su tía si podía quedarse unos días. Poco tiempo después llegó su padre a buscarla, la joven se negaba aterrada a acompañar al padre y ante la mirada azorada de la tía, el padre le dijo a la joven que lo lamentaba, pero era ella o toda la familia, la joven era militante de alguna de las organizaciones especiales del peronismo y cuando ella escapó de Bs. As. llegó a buscarla un grupo de tareas y como no la encontraron tomaron de rehén a la familia y al padre le dijeron “o nos traes a tu hija o matamos a toda tu familia”, el hombre aterrado, solo atinó a ir a buscar a su hija a casa de su hermana, la arrastró hasta su auto y se la llevo, sabiendo que entregarla al grupo de tareas equivalía a las torturas hasta la muerte de su hija. Otro hecho que me conmovió fue el Allanamiento de la casa de pasaje Sarandí. Luego de mi primer casamiento, fuimos a vivir a una casa que el que era mi suegro, le había regalado a mi esposa. Vivimos allí unos años, pero al fallecer el que era mi suegro nos mudamos a la casa en la que había vivido hasta su muerte para compartir con los hermanos y luego a un departamento de San Lorenzo y España en la ciudad de Rosario. Allí compartíamos el departamento los cuatro cuando ocurrió el golpe genocida. En un principio el departamento en el que habíamos vivido en Pje. Sarandí lo ocupó una hermana mía con una pareja de amigos y luego cuando mi hermana decidió mudarse a Bs. As. decidimos alquilarlo y contratamos una inmobiliaria para que se hiciera cargo del contrato. Una pareja de jóvenes alquilo el inmueble que estaba en el Pasaje Sarandí a una cuadra de lo que era el hotel alojamiento Amenábar. Un día al regresar de la fábrica de polietileno, propiedad de la familia, en la que trabajaba, prendí la Tv. Y en ese momento el noticiero daba cuenta de un allanamiento durante la noche anterior en esa propiedad. Lo primero que hice fue hablar con el que era mi cuñado y juntos nos encontramos con el otro socio, quien no llevó a entrevistarnos con el abogado de él, que a la sazón era abogado de la curia Carlos García Montaño. Apenas le relatamos lo ocurrido el abogado levantó el teléfono y llamó al coronel Montes que era el jefe operativo del ejército en la zona, luego de explicar el problema, desde el otro lado de la línea le preguntaron si el departamento había sido alquilado por inmobiliaria, al decirle que sí le dijeron que no había problemas, en unos días devolverían el departamento y efectivamente, al lunes siguiente nos llamaron para darnos nuevamente posesión de este. Allí comencé a ser testigo involuntario del horror. El comisario al mando del operativo me contó entre risas y chistes de mal gusto como ocurrió el operativo. Cuando llegaron intimaron a la pareja de ocupantes a entregarse, esto solo atinaron a llamar al padre de uno de ellos y comentarle que estaba el ejército en la puerta. Mientras le decían comenzaron los disparos desde afuera, centenas de balazos que impactaron en las paredes, durante el tiroteo llegó el padre, trataba de interceder por su hijo y su nuera, pero los militares lo mataron, apareciendo luego como un terrorista más abatido. El comisario me acompaño para mostrarme los destrozos, la mancha de sangre el comedor que había dejado el cuerpo masacrado del varón y luego la mancha gelatinosa en la pared que según me dijo eran los sesos de la “gorda” que la boleteamos desde el tragaluz del recibidor de entrada. Me mantuve en silencio, pero me costó guardar la compostura ante tanto salvajismo y poco respeto por la vida de las personas. También fue doloroso cuando con las organizaciones de derechos humanos salíamos a tratar de hacer lo mínimo imposible, tratar de organizarnos para ayudar a los compañeros detenidos-desaparecidos, o que se encontraban en las cárceles de la dictadura y salíamos a pedir la firmas en petitorios para reclamar por la aparición de los secuestrados o por la condiciones de vida en las cárceles de los militantes reconocidos como presos políticos y muchas veces nos enfrentábamos a militantes que te decían “mirá, yo sí querés te aporto plata, pero no firma petitorios porque es muy peligroso”. La situación era de ambigüedad, por un lado vivíamos con la adrenalina a full, sintiendo el calor de la vida comunitaria, protegidos por la cobertura ideológica que implicaba la práctica revolucionaria, pero por otro, en la medida en que avanzaba la dictadura genocida y desaparecían compañeros todos los días, muchos nos decían “mira no quiero seguir militando porque tengo mucho miedo”, o cuando encontrábamos a dirigentes de partidos de izquierda que comenzaban a insertarse como profesionales y ascendían en las empresas, incluso algunos hasta convertirse en altos dirigentes empresariales y cambiaban radicalmente sus ideas de jóvenes pasando a militar en partido políticos de la derecha y la ultraderecha política burguesa, y entonces, la desazón nos invadía y sentíamos un nudo en el estómago por no entender que les pasaba. No se trataba de personas que por miedo abandonaban la militancia de izquierda, como ocurrió en muchos casos, y se refugiaban en la intimidad esperando hacerse invisible a la fuerza devastadora de la represión salvaje que segó la vida de por lo menos 10 personas por día durante el tiempo que duró la dictadura genocida cívico militar, muchos de los cuales fueron atrozmente torturados, arrojados desde aviones al Río de la Plata, sometidos a las peores condiciones de cautiverio, con simulacros de fusilamientos diarios, violaciones, etc., sino que algo más penos era ver que, aun en democracia, algunos compañeros se convertían en militantes de partidos burgueses, y otros que habían transitado el camino de posiciones de extrema izquierda, pasaban a ser parte de la ultraderecha más conservadora y vende patria que gobernó el país en el las primeras décadas del tercer milenio. La dictadura del proceso de Reorganización Nacional instalada con Videla, Massera y Agosti no fue un golpe de estado como los que habíamos padecido los argentinos en la segunda mitad del siglo XX, fue una masacre planificada de aquellos argentinos que tenían la capacidad y práctica de pensar y analizar la realidad para transformarla, actitud que a la burguesía dominante consideraba un delito grave, sobre todo en el marco de la llamada guerra fría que finalizaría con la caída del muro de Berlín, y que luego del experimento democrático de 1973/1976, consideraron que la situación los desbordaba y elaboraron un minucioso plan de exterminio y domesticación de la actitud crítica transformadora mediante la destrucción de los cuerpos que la contenían, siendo el objetivo final de este exterminio el reseteo ideológico de la población. No es casual que los objetivos de esta acción genocida estuvieran predominantemente dirigidos a los sectores juveniles, y dentro de ellos estudiantes, trabajadores, profesionales críticos, etc. Si bien también se asesinaron algunos empresarios, religiosos, políticos tradicionales, el mayor porcentaje estaba integrado por el sector arriba mencionado. Como afirmamos más arriba, el plan contenía una prueba realizada durante el gobierno de Isabel Perón y su famoso decreto de “exterminio de la subversión” en el marco de una sociedad devastada por la libre circulación de bandas fascistas que transitaban por las calles asesinando a objetivos precisos y por la respuesta de las organizaciones guerrilleras que llevaron a que alguna ciudad como San Nicolas fuera denominada “la ciudad de la muerte” porque en las calles era frecuente que aparecieran cadáveres de personas asesinadas, lo que pude comprobar personalmente en mi tránsito por la ciudad en la que trabajaba como técnico en la empresa estatal Somisa. El gran reseteo, aunque es un concepto de la economía impulsado Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial (FEM o Foro de Davos) que presentó esta iniciativa en 2020 como una propuesta para reconstruir la economía de manera sostenible y equitativa, propuesta a la que denominó "Gran Reseteo" (Great Reset) es parte de una operación mundial de la gran burguesía neoliberal que no solo piensa en la economía como un disciplina aislada, sino que entiende a la sociedad burguesa como un todo (político, económico y social) y que comenzó a elaborar su propuesta luego de finalizada la segunda guerra mundial, pero que imprimió mayor profundidad y velocidad al proyecto luego de la caída del muro de Berlín, donde estimó que el plan debía incluir tópicos que están más allá de la economía, que corresponden a otras disciplinas como la sociología, la psicología, la filosofía, etc. Es el intento de transformar la subjetividad de los explotados y oprimidos con el fin de cristalizar las condiciones de pobreza e indigencia existente en un mundo en el cual la riqueza mundial se encuentra concentrada en unas pocas familias, resultando que el 1% más rico de la población posee casi la mitad (43,8% - 50%) de los bienes del planeta, superando la riqueza del 95% restante. Solo 56,000 personas (0,001% más rico) triplica el patrimonio de la mitad más pobre del planeta, reflejando una profunda desigualdad estructural. Podemos poner esta afirmación con nombre y apellido, las diez familias más ricas poseen familias que son dueñas de alrededor de 3 billones de dólares, una cifra mayor a cualquier producto bruto interno nacional. Estas familias son: 1) el clan Walton, los herederos del imperio Walmart, quienes poseen una fortuna que supera los 513.000 millones de dólares, 2) los Al Nahyan, de los Emiratos Árabes Unidos, con un patrimonio de 335.900 millones de dólares, con base en Abu Dhabi, su influencia se extiende a los sectores financiero y tecnológico a nivel mundial, 3) la dinastía Al Saud, de Arabia Saudita, con 213.600 millones, vinculada directamente a Saudi Aramco, la petrolera más grande del mundo y eje del mercado energético global, 4) los Al Thani, la familia gobernante de Qatar, con una riqueza de 199.500 millones de dólares. Su poder combina los recursos energéticos del país con una red de inversiones internacionales que alcanza a las principales empresas de Occidente, 5) la familia Hermès, con 184.500 millones, siendo que el éxito de la firma francesa se apoya en su producción artesanal y en el explosivo crecimiento del consumo de lujo en los mercados asiáticos, 6) los Koch, con 150.500 millones de dólares, su empresa, Koch Industries, es uno de los mayores grupos privados de Estados Unidos, con intereses que van desde la energía hasta la manufactura pesada, 7) el apellido Ambani, de India, con un patrimonio de 105.600 millones de dólares, a través de Reliance Industries, el clan domina desde las telecomunicaciones hasta la petroquímica, siendo el máximo exponente del auge económico asiático, 8) la familia Mars, con 143.400 millones, quienes tras cinco generaciones transformaron una fábrica de golosinas en un conglomerado mundial que hoy lidera también el sector de alimentos para mascotas, 9) los hermanos Wertheimer, con 85.600 millones, dueños de la casa Chanel, 10) los Thomson, quienes manejan una fortuna de 82.100 millones de dólares. Su poder radica en el control de Thomson Reuters, el gigante de servicios de datos financieros y periodísticos que se volvió indispensable en la era de la economía digital. El nivel de concentración económica no tiene parangón en la historia humana, pero aun con sus riquezas estos sectores de la gran burguesía no se sienten tranquilos, tal vez porque la experiencia histórica les demuestra que en algún momento el hilo del poder se corta y comienzan a rodar cabezas de nobles y potentados como en diferentes revoluciones como la francesa, la rusa, la china, la vietnamita, etc. Aun con las armas más sofisticadas tienen que aceptar desafíos a su poder, porque si bien pueden realizar genocidios de pueblos y clases sociales como ocurrió con los armenios, o de los alemanes contra el pueblo judío, o del propio Israel contra los palestinos en Gaza, siempre los pueblos se levantan cuando la soga opresora los aprieta y da lo mismo morir a causa de las balas o del hambre y la miseria.

lunes, 8 de diciembre de 2025

ULTRADERECHA, CONSPIRACIONISTAS Y FASCISTAS.

La ultraderecha fascista, ignorante y oscurantista llegó al congreso, solo que no por el voto, sino que invitado por la ultraderecha política que hoy gobierna la Argentina. Esta ultraderecha se caracteriza por la práctica perversa de negar los avances científicos, negar a las personas que producen conocimiento y retomar ideas ingenuas, oscurantistas o perversas, demostradas como falacias hace cientos de años, como la idea de la tierra plana, o el aceptar la irracionalidad de algunas sectas religiosas que se niegan a hacer transfusiones de sangre aun al costo de la vida del paciente, o la negación del valor de las vacunas en la erradicación de terribles enfermedades pandémicas como la poliomielitis, el colera, la viruela, el mal de Chagas, el sarampión, etc., y que hoy reaparecen precisamente por el abandono de políticas de vacunación que, a veces son costosas para los neoliberales en tanto ven toda política de salud como un gasto y no como una inversión. El intento es retomar la vieja dicotomía, enraizada en pensamientos religiosos que recurren a la fantasía de la existencia del bien y el mal, como categorías absolutas. Estas fantasías creadas por ideologías religiosas en muchos casos configuran como cierto una irrealidad, la existencia del bien y el mal en estado puro, sin aceptar que la bondad y la maldad son constituyentes de lo humano y que todos en circunstancias especiales ponemos en juego conductas de maldad o bondad frente a los desafíos cotidianos. Tomemos la idea de la maldad absoluta personificada en la idea de la existencia del demonio y su territorio de dominio el infierno (lugar del mal absoluto) o el cielo (lugar del bien y la bienaventuranza eterna) tomadas por las clases dominantes en diferentes momentos sociohistóricos con el fin de aumentar su poder y dominio sobre las clases dominadas a través del terror. El terror a ser castigados por los gobernantes, señores feudales, burgueses, etc., no logró nunca que los sectores subordinados abdicaran de su interés en la rebelión contra las injusticias y miserias a las que se veían sometidos por los poderosos. Para legitimar el relato de las clases dominantes no bastaba con la palabra y la represión, era necesario infundir en los dominados el terror que los hiciera desistir de sus veleidades revolucionarias. Pero la tortura, la muerte, la persecución, los genocidios que a lo largo de la historia eran empleados por las clases dominantes, no alcanzaba para apagar la luz de la rebelión contra las tiranías, o las injusticias sociales. Siempre aparecía la voz, la prédica, el relato de algún líder o de grupos sociales descontentos con la inequidad social, que acaudillaban a los desposeídos, esclavizados, hambrientos, etc. Tenemos el ejemplo de Espartaco que siendo esclavo se reveló contra el imperio Romano y lo puso en jaque con su lucha contra el esclavismo, o el caso del pueblo judío que luchó y logró romper las cadenas de esclavitud que lo ataban a un destino trágico en Egipto, por dar dos casos conocidos en los que ni la tortura, ni las amenazas de los sufrimientos terrenales dieron resultados, y las voces revolucionarias debieron ser acalladas con violencia, torturas y muertes, pero que volvieron a resurgir una y otra vez y continúan siendo una amenaza para los privilegiados cuando su privilegios destruyen toda esperanza y expectativas de vida digna para los sometidos, Tampoco alcanzaba con el relato de la bienaventuranza eterna tras la muerte, porque siempre alguien cuestionaba la espera eterna por una vida mejor luego de cruzar la frontera de la existencia. Se inventó pues la posibilidad de que un tormento mayor que los padeceres terrenales existiera. Un lugar donde las “almas” serían sometidas a torturas inimaginables, pero, y allí. radicaba la diferencia, esos padeceres, además de multiplicarse al infinito, se hacían eternos. Lo que ocultan estos mitos es que lo que existen son sociedades explotadoras, clases dominantes y dominadas, capitalismo, economías perversas de exacción y desolación del mundo, un mundo en donde la bestialidad y el sufrimiento se expresan hoy en un sistema económico, el capitalismo. Existe un nexo directo entre las teorías conspiracionistas y la ultra derecha fascista, mientras que una se preocupa por ganar poder y consenso, sobre todo en los sectores mas vulnerables de la sociedad, la otra trabaja sobre la subjetividad de las personas, tratando de borrar toda capacidad crítica, toda razonabilidad, de manera que acepten las teorías más exóticas como por ejemplo que la tierra es plana, o que la pandemia no existió, o que las vacunan llevan consigo y hacen ingresar al cuerpo grafito, y hasta que existe una conspiración estelar para convertir a los seres humanos en autómatas regidos desde un poder sideral. El campo de la imaginación es amplio, pero el objetivo es estrecho, desacreditar a la ciencia, a los científicos, a organizaciones científicas y académicas con el fin de imponer un discurso único de la irracionabilidad para que su discurso vacío, pero con tintes de cientificidad penetre fácilmente en las masas y las haga manipulables. tratan de lograr convertirlas en esos actores sociales dóciles como lo eran los siervos de la gleba del feudalismo. En la historia de las falsedades seudocientíficas encontramos muchos fraudes seudo científicos o religiosos orientados a hacer negocios simplemente o a obtener consenso hacia ciertas ideas. Uno de ellos es el supuesto descubrimiento de los rayos N. En 1903, el distinguido físico Prosper-René Blondlot (uno de los ocho físicos correspondientes de la Academia de Ciencias de Francia) afirmó haber descubierto un nuevo tipo de rayos y rápidamente se escribieron mas de 300 artículos sobre los Rayos N y sus aplicaciones, la aventura de los Rayos N terminó cuando Robert Wood demostró experimentalmente la inexistencia de los falsos rayos. Otra interesante falsedad de la ciencia es el concepto del Flogisto, Lavoisier era un profundo creyente de la explicación que dio sobre el "flogisto" Georg Ernst Stahl en el siglo XVIII, según él era una sustancia liberada por cualquier sólido bajo la acción del fuego, lo que explica la pérdida de masa de un cuerpo después de la combustión. Lo interesante es que Lavoisier, buscando el flogisto descubrió el oxígeno y se convirtió en el padre de la química moderna, aunque nunca dejó de buscar el flogisto. La diferencia de esas épocas con la nuestra es que las ideas, teorías, experimentos, etc., es que los medios de divulgación de los conocimientos eran muy lentos y por lo tanto las nuevas teorías tardaban en llegar a tener una platea grande. Hoy con las nuevas tecnologías cualquiera tiene acceso a públicos extensos por las redes sociales, solo basta tener una computadora y estar conectado a internet para revelar supuestos conocimientos. Es por ello que se hace necesario en todos los seres humanos desarrollar el sentido crítico a todo lo que se dice en las redes, en los medios de comunicación porque se difunden falsos conocimientos, con o sin intención, que confunden a la población y afectan los mecanismos del sistema de salud para contener epidemias, pandemias, etc. Pero lo peor es que se use una institución como el Congreso para difundir esas maquinaciones mentirosas y pervertidas que quieren trastornar las subjetividades individuales y colectivas para reconducirnos a una subjetividad que nos lleve a un supuesto reino de la espiritualidad, reino en el que gobernaban y gobiernan castas religiosas interesadas en dominar a los seres humanos por el miedo a dioses poderosos, espíritus malignos, que deciden que es el bien y el mal. Por ejemplo matar a una persona es un crimen, matar a millones un acto de lucha antiterrorista, robar un pan es un delito, saquear naciones y pueblos un negocio, asesinar a una persona en un acto público es justicia, quemar una persona viva acusándola de brujo o bruja es una obra de piedad religiosa, y así podríamos seguir enumerando actos atroces de la "espiritualidad religiosa" que hipócritamente acomoda las ideas a las conveniencias de los explotadores de turno, de las elites privilegiadas que desde los comienzos de la humanidad vienen acumulando poder y riquezas a costa del hambre y la miseria de las masas sometidas. Esas ideas que criticamos son compartidas en la actualidad por fundamentalistas de todas las religiones como grupos chiitas de Irán, Al Qaeda, Estado islámico, Hamas y otros grupos terroristas, los talibanes de Afganistán, los extremistas ortodoxos judíos, católicos, etc., grupos católicos de ultraderecha, etc. El huevo de la serpiente de todas estas vertientes perversas del pensamiento, que en las grandes guerras destruyeron países bienes y personas, está en la creencia de la existencia del espíritu y por ende que consideran como un valor humano a la espiritualidad. Nada más alejado de la realidad, el espíritu, el alma, son fantasías indemostrables científicamente, son constructos que no están dentro del campo científico, se encuentran el campo de las creencias, campo en el cual no es necesario demostrar nada, solo basta con creerlo. Con todo el respeto a los creyentes es absurdo creer en una entidad que nunca vieron, definir sus ideas por un libro escrito en tiempos de mayor oscuridad y barbarie, pensar que esa entidad puede estar en todo tiempo y lugar, etc. Los ateos tenemos una concepción diferente de la naturaleza humano, creemos que el ser humanos es una totalidad material, que aun su sistema psíquico es parte de esa totalidad y que constituye en propiedad emergente de la materia, pero indisolublemente unido al sistema total, es característica de propiedad emergente del subsistema psíquico opera interactuando con el subsistema corporal, que sirve de base material para cubrir todas las necesidades físicas necesarias para la vida. Somos parte del mundo animal y como integrantes de este sistema mayor somo también animales, pero nos diferenciamos del resto de los animales porque poseemos una cualidad que nos permite distinguirnos de ellos, poseemos lo que Castoriadis denominó la imaginación radical, esa condición que nos permite crear aun lo que no es, no es cum nihilo, ni in nihilo, es ex nihilo, imaginar el universo, imaginar cosas inmateriales como el amor, la belleza, etc. Nos permite sentir emociones, alegría, tristeza, tener recuerdos, procesarlos, modificarlos, transformarlos. Hemos creado un mundo superestructural al mundo físico, palpable que nos rodea, hemos creado instituciones, como las leyes, las normas que nos organizan socialmente, en definitiva, creamos la cultura que le da forma a cada pedazo de la tierra en la que habitamos, eso que llamamos nación, pueblo, país. También tenemos la noción de la trascendencia, pero no es la trascendencia que obtenemos por nuestra conducta de vida en un espacio más allá de la vida física, eso que los cristianos llaman la “Ciudad de Plata”, o que los Vikingos llamaban el Valhalla, o los musulmanes llaman Janna (paraíso) después de pasar por el Barzakh (purgatorio) o los budistas denominan el Dukkha o estado total de liberación del sufrimiento en el que se logra la iluminación, sino que es una trascendencia que queda inscripta en nuestras producciones, en los recuerdos que de nosotros tienen las generaciones futuras, como la memoria de lo que fuimos, de lo que hicimos, libros, acciones sociales de cambio, etc. El ateísmo es mucho mas angustiante que el teísmo, porque no tenemos la esperanza de una supuesta alma eterna se separe de la materia corruptible que compone el cuerpo y continue en un estado de conciencia distinto por toda la eternidad. Sabemos que la muerte es el final de la vida, que después de ella no existe nada, se apaga la conciencia como se apaga la luz cuando accionamos el interruptor, el mundo seguirá, pero no para nosotros, sino para las otras 8 mil millones de conciencias que seguirán estando temporalmente en este planeta, y ello es una pasada carga que tenemos que llevar por no creer en ningún tipo de hacedor (dios, energía, etc.), que nunca se manifestó ante ningún humano, que no creó a los humanos a su imagen y semejanza, sino que por el contrario la sociedad patriarcal creo a su imagen y semejanza una supuesta entidad y la dotó de las características humana, es decir un hombre, con barba, anciano y por supuesto que no es mujer. Su existencia se estaría manifestando por medio de diversos libros sagrados que no fueron escritos por la deidad, sino que fueron imaginados y redactado por seres humanos que nos antecedieron hace miles de años, como la Biblia y la Torá (Cristianismo, Judaísmo), el Corán (Islam), los Vedas y el Bhagavad Gita (Hinduismo), el Tripitaka (Budismo), y el Guru Granth Sahib (Sijismo), que contienen sus enseñanzas, leyes y guía espiritual, revelados o inspirados supuestamente por lo divino para dar forma a sus creencias y prácticas. Ser ateo es una postura materialista para comprender el universo, no significa denostar las ideas de los creyentes, mucho menos creer que son distintos o inferiores, el mundo de los creyentes ha dado valiosas aportaciones a la humanidad como pensadores y luchadores como Mahoma, Jesucristo, Buda y tantos otros dentro de esas religiones, los ateos pensamos distinto en aspectos de la creencia pero podemos compartir en la vida cotidiana y profesional muchos valores, ideas, normas de los creyentes, como la defensa de la vida, la solidaridad, el cuidado de la niñes y los ancianos, de los vulnerables, las ideas de libertad e igualdad, y tantas otras que nos hace ser de cada creyente sincero y humano en el sentido mayúsculo de la palabra un hermano, un compañero de ruta. Dicho esto, debemos decir que, si bien no creemos que exista un estado puro del bien o del mal, existen ideas y prácticas sociales que han dañado al extremo a la humanidad, que han provocado genocidios, exterminios, esclavitud, y que hoy siguen estando presente en los que en el parlamento se reunieron para rendir culto a lo peor de la naturaleza humana. La mayoría de los dirigentes terraplanistas, antivacunas, partidarios de las mas exóticas teorías conspirativas son creadores de ideologías vinculadas, como dijimos mas arriba a la extrema derecha fascista, que para tomar un recuerdo mas o menos reciente llevaron al mundo a dos grandes guerras de exterminio que costaron cientos de millones de vidas humanas. Por razones de practicidad me voy a referir a una de las ideólogas presente en el acto del congreso Chinda Brandolino. Además de ser falsas sus afirmaciones sobre que las vacunas contienen una solución médica que magnetiza la zona en la que se recibe la inyección, también señala que las vacunas modifican el genoma humano, la JARC (Junta Argentina de Revisión Científica) de la que Brandolino forma parte, es una entidad que no figura en el Registro Nacional de Sociedades y cuya presencia online se reduce a cuentas en redes sociales con poca actividad. Además, el informe de la JARC no ha sido sometido a revisión por pares ni a ningún otro procedimiento estándar para evaluar la calidad e idoneidad de una publicación científica. Respecto a la magnetización, alteración del genoma humano u otras barbaridades expuestas pongo mi propio ejemplo, tengo 76 años y desde mi mas tierna infancia me aplicaron todo tipo de vacunas, además de haber recibido todas las dosis de vacunas contra el COVIC y haber padecido este virus pero como una simple gripe y no tengo ningún efecto adverso, mas aun con mi edad solo tengo los padeceres propios de mi edad y la vida sedentaria que llevo, y por mi escritura podrán notar que poseo una conciencia lúcida. En algunos casos sí tienen componentes como el hidróxido de aluminio en forma de gel -como en el caso de AstraZeneca-, pero esta sustancia se usa desde hace décadas en las vacunas y es completamente inocua. También, que las vacunas de ARN mensajero contra el coronavirus modifican el genoma humano es absolutamente falso ya que las vacunas de ARN mensajero son aquellas que usan parte del material genético del virus. “En él iría la receta molecular para que nuestras propias células fabriquen la proteína viral -en este caso, la que forma los picos de la corona del virus- que el sistema inmune pueda reconocer”, explica el sitio especializado “Salud con Lupa”. El objetivo es lograr que nuestro cuerpo fabrique dicha proteína. Además, el proceso de traducción del código genético en una proteína se lleva a cabo en el citoplasma, no en el núcleo de la célula. El ARN mensajero no puede ‘meterse’ en nuestro ADN”. la médica infectóloga de la Universidad de Chile Jeannette Danbach Peña dijo a la AFP Factual que es “absolutamente falso” que estas vacunas modifiquen nuestros genes: “No manipulan el ADN humano; no podrían hacerlo. Solo están diseñadas para que expresen determinadas proteínas y nuestro organismo logre identificarlas y producir las defensas necesarias. Por lo demás, esto es lo que naturalmente hace un virus, y no manipula nuestros genes: expresa proteínas” . En general lo que Brandolino hace, es lo que nos tienen acostumbrados los dirigentes fascistas de “Médicos por la verdad” o toda la pléyade de supuestos investigadores que hacen campaña aterrorizantes en las redes, hablan y dicen falsedades pero no tienen ningún sustento institucional, aprovechan las facilidades tecnológicas que brinda internet para comunicar sus opiniones sin sustento científico en este tema y en muchos otros, cuyo objetivo es retornar a épocas oscurantistas de siglos anteriores y como dijimos mas arriba denostar a científicos e investigadores que trabajan seriamente para producir conocimientos genuinos. Pero al curriculum de dirigentes como Brandolino podemos agregar que además de su carácter político de extrema derecha, le suman concepciones retrógradas como el negacionismo del genocidio de la dictadura cívico militar, su apoyo a todas las dictaduras genocidas, a gobiernos de derecha como el actual gobierno de Israel de Benjamín Netanyahu que está diezmando la población Palestina, al imperialista Donald Trump que Pretende invadir a un estado soberano como Venezuela, su prédica que fomenta la ilegalización del aborto para controlar el crecimiento de la población preside en La Plata la ONG Pro-Familia y Acción por la vida, sostiene que las potencias utilizan cuatro medios para controlar a la población: el aborto, la anticoncepción, la esterilización y la homosexualidad. Las vacunas serían, para ella, una vía para lograr alguno de esas cuatro situaciones. Fue acusada de mostrar un video de un parto “no cuidado” como si fuera un aborto, de alterar las cifras y de negar directamente las muertes de mujeres sometidas a abortos clandestinos y considera la Educación Sexual Integral es una aberración, que apunta a inducir al aborto, para ella la ideología de género y la educación sexual son dos desgracias monstruosas que se ciernen sobre nuestro país. Como podemos ver, está en línea con el pensamiento de Javier Milei y toda la ultraderecha fascista, lo que hace doblemente peligroso el accionar de estos sectores, porque se deslizan por el desfiladero fascista que tantas desgracias costó a la humanidad y porque atentan contra la salud pública de la humanidad. Por ello es altamente repudiable la actitud del gobierno de los Milei que permiten utilizar el congreso, una institución paradigmática de la democracia para que hagan propaganda los enemigos de la democracia y el pueblo.

domingo, 23 de noviembre de 2025

SUEÑOS UTÓPICOS

Tengo un sueño que es un deseo ferviente. Sueño con que mis descendientes vivan en un mundo sin fronteras, donde no existan países, ni nacionalismos, donde los seres humanos vivamos en armonía y podamos ir a cualquier parte sin pasaportes, porque la tierra, como dice la internacional, será la patria de la humanidad. Un lugar en donde todos nos abracemos como hermanos y no hagamos distingos de raza, credo, orientación sexual, color de la piel, ni de ningún otro tipo. Sueño con un planeta tierra en el que no exista pobreza, donde los ricos y los pobres hayan desaparecido, un planeta en el que, como decía Marx, “de cada cual, según su posibilidad, a cada cual, según su necesidad”. Que deje de existir la extravagancia de vida que les permite a algunos tener jet privados, mansiones de inmensas proporciones que nunca terminan de conocer, fiestas orgiásticas donde unos pocos comen el alimento de miles y tiran el resto mientras esos miles pasan hambre y miseria. Sueño en un mundo sin guerras, ni matanzas, ni genocidios, sin asesinatos y robos, porque no será necesario, ya que cada uno tomará lo que necesite de la gran fuente social y pondrá lo que sus condiciones les permitan. En esa tierra, en lugar de gastar en destrucción, construir armas terriblemente letales, los seres humanos se preocuparán por construir viviendas, tener salud para todos, educación igualitaria, libre elección de su futuro. Sueño con un mundo sin guerreros, militares o policías para que con la educación solidaria y comunitaria se desarrolle conciencia de respeto por la vida humana, respeto por las decisiones del otro, donde NO sea claramente eso NO. Donde la violencia contra el otro, por el motivo que sea, deje de existir, donde prevalezca el sentido de hermandad por sobre las diferencias y la búsqueda de síntesis creativas y creadoras cualquiera sea el tipo o razón de la diferencia. Un mundo sin matrimonios, ni familias, en definitiva, sin lazos formales que encierran a las personas y las separan del resto, donde el amor circule libremente, donde los celos se hayan superado,donde los hombres y mujeres no seamos propiedad de otros hombres y mujeres y donde reine el placer de vivir la vida sin ataduras. Una sociedad de libre circulación del sexo como era la gens primitiva. Sueño con una sociedad en la que la única diferencia entre los seres humanos sea la diferenciación anatómica o el carácter del sexo percibido por cada uno y su ejercicio libre. Sueño con un mundo sin Estado y por ende sin gobierno. Donde las personas decidan por sí mismas, sin representantes, por la voluntad de la mayoría sobre que hacer, como vivir, que construir, en sus regiones y ciudades, y ejecuten las decisiones colectiva y cooperativamente. Una sociedad asamblearia como lo fue en la antigua Grecia. Sueño un mundo con una infancia feliz, sin carencias, donde todos los niños crezcan en instituciones colectivas mientras sus padres trabajan y deciden el camino hacia el futuro, donde no exista la patria potestad, porque todos los adultos serán responsables del cuidado y la formación de los niños. Sueño en un mundo de libertad, sin censuras de ningún tipo, donde cada uno pueda expresar lo que piensa y siente y comunicarlo por los medios de prensa, que al ser propiedad colectiva podrán ser usados por cualquiera sin restricciones, y que cada uno tenga la voluntad de escuchar la opinión de los otros, analizarla y debatirla fraternalmente. Sueño con un mundo donde los avances tecnológicos estén al servicio del bienestar de todos los seres humanos y por lo tanto donde no existan patentes, derechos de autor, propiedad de los medios de comunicación, etc., que solo permiten acumular poder y dinero para dominarnos y explotarnos los unos a los otros. Donde los avances tecnológicos permitan acortar las horas de trabajo, y no el enriquecimiento pornográfico de unos pocos como ocurre en la actualidad. Sueño con una sociedad en la que no solo se permita el ocio creativo, el descanso, la reflexión, sino que sea para ella un objetivo. Sueño con una sociedad preocupada por desarrollar una conciencia colectiva que busque defender el acceso a los derechos de todos los habitantes, para que todos tengan casas confortables en las que vivir, medios de transporte rápidos y seguros, espacios colectivos en los que pasar sus ratos de ocio y vacaciones, donde todos puedan acceder a todas las diversiones. Sueño con la eliminación del derecho a la herencia, que todos puedan gozar de lo que necesitan pero que a su desaparición todo vuelva a la comunidad para que otros puedan usarlo sin exigir relaciones de parentesco que privilegien a quién perteneceran esos bienes, que serán de todos. Sueño en definitiva con la desaparición de todo tipo de rangos, propiedades, títulos de cualquier tipo que diferencien artificialmente a las personas. Que cada uno quiera ejercer sus conocimientos solo buscando el bien común y con vocación de servicio, que no existan las distinciones y premios formales que siempre terminan generando castas privilegiadas que rompen con la armonía social. Mis sueños tienen un nombre, que lo han conseguido quienes a lo largo de la existencia de la humanidad lucharon por construir una sociedad más justa, equitativa, igualitaria, solidaria y libre, una sociedad comunista.

domingo, 16 de noviembre de 2025

EL CAPITALISMO, ¿ES UN MODO DE PRODUCCIÓN ETERNO?

La extrema derecha en su versión conservadora viene desarrollando una importante campaña mediática orientada a establecer la eternidad del capitalismo como sistema económico y la libertad de mercado como organizador social. Es importante dar el debate sobre estas cuestiones porque la gran burguesía concentrada viene desarrollando a partir de la finalización de la segunda guerra mundial una activa propaganda con eje en los grandes monopolios mediáticos internacionales, con la finalidad de transformar la subjetividad social y orientada a producir un reseteo conservador de la economía capitalista y de la organización social. En general el planteo de los sectores de ultraderecha no es nuevo, solo que esta vez dispone de nuevos medios de agitación y propaganda para convencer a las grandes masas de la conveniencia de aceptar niveles de explotación elevados con la zanahoria de la esperanza que les proponen a los sectores explotados sobre un proceso muy duro de ajuste que, en un horizonte de largo plazo los llevará a una situación de bienestar profundo. La lucha de clases no solo es el motor de la historia, es un campo de combate donde los trabajadores le han arrancado concesiones a los burgueses a lo largo de los siglos. Si comparamos las condiciones de trabajo y existencia de quienes con su trabajo han sostenido la producción de riquezas a lo largo de la historia, observaremos que los sectores dominados, sobre todo en los últimos tres siglos (XVIII, XIX y XX) no se han resignado a su destino de indigencia y malestar cuestionando al capitalismo a través de múltiples revoluciones que, desde Espartaco hasta las grandes revoluciones obreras del siglo XX pasando por la gran revolución francesa les arrebataron conquistas muy importantes a las clases dominantes. Donde los trabajadores detectaron una necesidad, lucharon y les arrebataron un derecho a los patrones de turno. La gran revolución francesa estableció la alianza de dos grandes bloques históricos: la burguesía y los trabajadores, pero a partir de ella los caminos de ambas clases sociales divergieron. La burguesía que buscaba el poder del Estado para abatir las fronteras internas al comercio que dificultaban su desarrollo como clase social, lo que implicaba su posibilidad de participar en el diseño de las políticas macroeconómicas confluyó en la revolución francesa con los trabajadores en levantar la bandera de la libertad y la democracia. Los trabajadores y los sectores subordinados y explotados en cambio abrazaron la consigna de la igualdad, que implicaba terminar con la injusticia social que los condenaba a situaciones extremas de hambre y pobreza. Si bien ambas clases perseguían diferentes objetivos, los unía la necesidad de abatir el “ancien régimen” y sus privilegios para los nobles y las cortes palaciegas que dilapidaban los recursos de las naciones en guerras innecesarias o en fiestas y situación de vida cargadas de lujos y boato a costa de la mayoría del pueblo. Es por ello que surge como consigna articuladora “la fraternidad” que permitió durante un corto tiempo, a ambas clases construir el proceso de derrumbe del viejo estado y su reemplazo por un nuevo estado capitalista, permitiendo que se sincronizaran la infraestructura que de hecho estaba hegemonizada por el libre mercado con la superestructura política que se formulaba como un estado democrático basado en una democracia restringida en donde la gestión no la hace el pueblo, la hacen los representantes elegidos por ese pueblo para que gestionen en su nombre. Un dato importante es que la economía de mercado, base del sistema capitalista, no surge con la revolución francesa, se gestó a lo largo de siglos, durante los cuales fue ocupando espacios cada vez más amplios en la sociedad al punto tal que la estructura social entró en contradicción con la superestructura política gestada después de la caída del imperio Romano. esa contradicción explotó el 14 de julio de 1789 cuando tomó visibilidad y se aceleró un proceso que había incubado por años en la crisis social y económica que surge de las largas guerras sostenidas por las monarquías europeas (en especial la francesa) que llevaban a la bancarrota a los países europeos y extendían la epidemia de hambre y miseria que azotaba a Europa. A lo largo del siglo XIX se produce un alza importante de la lucha de clases, y las clases explotadas y oprimidas por los burgueses no se resignan a la vida miserable que se los quiere condenar para que la clase dominante pueda acumular cada vez más riquezas. Europa estuvo marcada por varias oleadas de revoluciones liberales, principalmente en 1820, 1830 y 1848, que se inspiraron en los ideales de la Revolución Francesa y se opusieron al absolutismo y a la Restauración tras el periodo napoleónico. La revolución de 1848, conocida como la "Primavera de los Pueblos", fue la más extendida, con un fuerte componente nacionalista y, por primera vez, obrero. Se producen las reunificaciones alemana e italiana vitales para fijar las fronteras internas de Europa. También la historia europea da cuenta de revoluciones en otros países como las de 1820 en el área mediterránea en España, Nápoles, Grecia, las de 1830 en Bélgica, Italia, Polonia y las de 1848, que se extendieron por todo el continente, principalmente Italia, Imperio Austríaco, Alemania, Hungría y Suiza En esta Europa convulsionada la clase obrera comienza a tener cada vez más participación no solo como clase subordinada a los intereses de las burguesías continentales, también empieza a gestar sus propias experiencias revolucionarias y a mostrar que puede tener un camino independiente al de la burguesía como lo demostró la comuna de Paris en 1871 que llevó a Marx a reconocer que la forma de gestión de la comuna representaba la verdadera esencia de la dictadura del proletariado. El surgimiento de la conciencia obrera en sí diferenciada de la conciencia para sí, que implicaba que los obreros además de desarrollar conciencia de ser una clase social, lo que se expresaba en el surgimiento de los sindicatos, comenzaban a tener conciencia en sí, de ser una clase independiente que puede conducir el camino revolucionario hacia una sociedad sin explotadores ni explotados. Sobre fines del siglo XVIII Inglaterra pierde, con la independencia americana su principal colonia, y España y Portugal con la independencia del resto de América Hispánica pierden el principal territorio colonial en estas latitudes. Por otra parte, los estados capitalistas europeos habían producido revoluciones industriales y agrarias que comenzaron el camino del desarrollo tecnológico que se aceleraría a lo largo del siglo XX hasta límites inimaginables. La producción capitalista necesita nuevos mercados, en la medida en que los mercados nacionales se sobresaturan y también empieza la búsqueda desesperada de nuevos insumos (alimentos, minerales, etc.) Todas las miradas de la burguesía europea se posan en las colonias africanas con capacidad de proveer minerales preciosos como el oro, piedras preciosas como los diamantes y una masa de mano de obra que, aunque ya no podrá ser usada bajo el formato de esclavitud, todavía constituye mano de obra barata. En los siglos anteriores las grandes potencias habían ocupado y dividido casi todo el planeta por lo que aquellas que llegaron tarde al reparto del mundo como Italia y Alemania se encontraron con pocas posibilidades de extraer plusvalía a los países colonizados. El camino para buscar un nuevo orden mundial fue la guerra, solo que a diferencia de las guerras del siglo XIX las guerras del siglo XX tendrían mayor extensión territorial, mayor violencia y se convertirían en un espacio de negocios de la industria armamentista mucho más lucrativo. Argentina, como muchos países latinoamericanos aceptaron las “ideas de la libertad” que suponía definir a la libertad como la libertad de mercado, libertad de propiedad privada, libertad de establecer las condiciones de comercialización de las mercancías producidas, libertad de fijar los salarios de acuerdo a los intereses de la clase dominante, en definitiva la libertad que siempre existió, fue la libertad de explotación de la burguesía sobre los derechos y condiciones de vida de los trabajadores, la libertad burguesa. En el siglo XIX dos grandes pensadores burgueses argentinos: Sarmiento y Alberdi, llegaron a una misma conclusión, Argentina era un país capitalista, pero carecía de producción industrial, estaba desorganizado desde el punto de vista productivo y con falta de recursos humanos para producir las mercancías que desde su independencia el país importaba de otros países, especialmente Inglaterra. Al punto tal esto era así que Milcíades Peña (2013) nos informa que los gauchos de las pampas argentinas usaban bombachas confeccionadas con Casimir Inglés, dado que el país no producía telas y debía importarlas. Frente a esta situación de un país capitalista sin burguesía industrial, ambos imaginan que la manera de subsanar el inconveniente pasaba por la educación y concluyeron que se debía promover la inmigración de los obreros industriales del norte de Europa. Para Sarmiento la cuestión pasaba por la educación y era necesario crear escuelas y desarrollar en la población hábitos industriosos, por eso organizó el Congreso Pedagógico Internacional de 1883 en Bs. As, producto del cual surgió la ley 1420 promulgada en 1884 y que establecía la educación gratuita, obligatoria, laica y gradual, un avance impresionante en América Latina. Alberdi por su parte consideraba que era importante la educación, pero lo que realmente importaba era el aprendizaje por contagio, es decir que los autóctonos aprendieran hábitos industriales por contacto con trabajadores formados en la industria y eso ameritaba lograr atraer a los trabajadores de las industrias europeas. Seis millones de inmigrantes llegaron a Argentina entre 1860 y 1930, siendo la mayoría de origen italiano y español. Si bien las cifras exactas para todo el siglo XIX son difíciles de precisar, se sabe que la llegada fue masiva, especialmente entre 1880 y 1914, período en que se afincaron en el país unos 4.2 millones de personas. Esta cifra es más importante si consideramos que en 1880, la población de Argentina era de aproximadamente 3.5 millones de habitantes. Este dato proviene de una estimación que marca el inicio de la gran inmigración, ya que en el censo de 1869 según el censo nacional la población era de poco más de 1.8 millones, y para 1887 había crecido a 4 millones. Pero el detalle inesperado para los promotores de la inmigración europea a Argentina es que quienes vinieron no eran los trabajadores industriales del norte de Europa, sino los campesinos de España e Italia mayormente países en donde había muy pocas industrias. Pero además con las oleadas inmigratorias llegar muchos socialistas y anarquistas que se exilaban de sus países huyendo de la represión política, y esos obreros rápidamente comenzaron a generar una nueva conciencia política entre los ciudadanos locales. Según informa Diego Rojas (2020) una de las primeras manifestaciones de repudio al despotismo burgués fue la movilización de mozos y cocineros contra las consecuencias de la libreta de trabajo que daba poder discrecional a los patrones para echar a sus empleados, luego vino la represión de cocheros en el bajo, más tarde la huelga de panaderos organizada por anarquistas por reclamos salariales y hasta un movimiento de fuerza de los clérigos que exigían mejores remuneraciones por sus misas. En 1887 fue creado el Sindicato de Obreros Tipográfico de Argentina, que se constituyó en el primer sindicato del país, y en 1887 fue creada “La Fraternidad” que agrupaba a maquinistas y fogoneros ferroviarios, en 1872 y 1873 se crearon las secciones francesa, italiana y española de la Asociación Internacional de Trabajadores. Para fines del siglo y comienzos de XX anarquistas de la FORA (Federación Obrera de la República Argentina) del 5º y 10º congreso y los socialistas de la CORA (Confederación Obrera de la República Argentina, se disputaban la conducción de los sindicatos de trabajadores y por esos años llega a la Argentina el enviado de Karl Marx, el belga Raymond Wilmar que se radicó en el país hasta su muerte en 1937. En 1787 fue creada la Unión Industrial Argentina con 900 industriales asistentes a la asamblea constitutiva de los cuales solo 470 figuraban como socios. Las dos grandes clases sociales que iban a estar en el centro de la escena de los conflictos sociales a lo largo del siglo XX estaban organizadas en un momento de auge de la lucha de clases en el país. A la par del desarrollo de la izquierda aparece a fines del siglo XIX una fuerza insurreccional: la Unión Cívica, que luego sería Unión Cívica Radical (UCR) y el 6 de agosto de 1890 se desencadena el levantamiento del parque que culminaría con la caída del corrupto gobierno de Juárez Celman. La UCR protagonizaría otro alzamiento insurreccional en 1905. La situación social era preocupante para la burguesía, a tal punto que, en 1910, los festejos del centenario de la revolución de mayo se realizaron bajo estado de sitio. El sector más conservador de la aristocracia criolla decide hacer vía libre a uno de los principales reclamos de la UCR y bajo la presidencia de Luis Sáenz Peña en 1912 se promulga la llamada “Ley Sáenz Peña” que estableció el sufragio universal, secreto y obligatorio para los hombres nativos y naturalizados mayores de 18 años en Argentina, con el objetivo de terminar con el fraude electoral. Aunque se le llamó "universal", no incluía a las mujeres, cuyo derecho al voto se reconoció recién en 1947 con la “Ley de Sufragio Femenino”. En 1916 un partido popular accede al gobierno del país, la UCR de la mano del liderazgo de Hipólito Irigoyen. Lo que el capitalismo salvaje no pudo contener en los finales del siglo XIX y comienzos del XX, es decir un case obrera y campesina buscando lograr mejorar su calidad de vida y comenzando participar activamente en la política, tampoco lo logró el capitalismo de buenos modales de la UCR, que tuvo que afrontar sublevaciones en el lejano sur, con el levantamiento de los obreros rurales contra los patrones de origen ingleses y vernáculos contra la super explotación a la que eran sometidos por los hacendados terratenientes de la Patagonia, que les pagaban sueldos miserables, y debió recurrir a una represión tan salvaje como la de los conservadores, fusilando de manera impiadosa a entre 3000 y 3500 peones en lucha, o en el caso de los obreros de los Talleres Vasena que en el corazón político del país desencadenaron una huelga y movilización que se conoce como la semana trágica por el salvajismo represivo de la burguesía argentina, como magistralmente lo retrata Bayer O. (2015). La clase obrera argentina luchó bajo el liderazgo anarquista, socialista y comunista hasta mediados de la década del cuarenta y obtuvo importantes conquistas previsionales, salariales, de la jornada de trabajo, pero en 1943 irrumpió en la escena política un nuevo actor, el peronismo. El golpe de estado de 1943 que terminó con la llamada década infame durante la cual el país vivió oscuras horas de represión, corrupción, negociados, fraude “patriótico”, persecución a los militantes obreros y de izquierda y en ese golpe participó un actor privilegiado, el Coronel Juan Perón que desde la Secretaría de Trabajo construyó un relato populista a favor de los más desfavorecidos a lo largo de la democracia argentina realizando una serie de reformas y concesiones a los trabajadores que le valió a él mismo ser encarcelado en Martín García, lo que originó una gigantesca movilización de los más vulnerables que llegaron por miles a la Plaza de Mayo para reivindicar a su líder, obligando al establishment a retroceder en la medida y reponer a Perón en la gestión. El 24 de febrero de 1946 Perón ganaba las elecciones presidenciales con el 53,75% de los votos contra el 45,65% de los votos de Tamborini, candidato de la Unión Democrática apoyado por la gran burguesía local y por el imperialismo norteamericano que intervino directamente en la campaña a través de su embajador Braden, asumiendo por el período 1946/1952. Fue reelecto en 1951 por un nuevo período de seis años con el 66% de los sufragios contra el 33% de la UCR, y finalmente derrocado en un salvaje y cruel golpe de estado que cobró miles de vidas incluido el bombardeo a plaza de mayo. En momentos de mayor actividad, el gobierno peronista tuvo características de bonapartista, es decir se proponía como un gobierno de conciliación de clases, buscando incrementar la participación de los trabajadores en el porcentaje de las riquezas generadas, logrando la paridad de porcentajes con los ingresos de los empresarios, el famoso fifty/fifty proclamado por Perón. Fue un gobierno innovador que buscó sacar a la Argentina de la economía agroexportadora promoviendo el desarrollo industrial y apoyando la creación de pequeñas y medianas industrias. En el plano de la salud y la justicia social se preocupó por otorgar a los trabajadores de sueldo anual complementario, vacaciones pagas, renovó el sistema previsional, tuvo amplios planes financieros que garantizaron el acceso a la vivienda digna de miles de trabajadores, desarrolló planes de salud para los más necesitados, etc. Fue un gobierno capitalista, respetó la propiedad privada de los medios de producción y las ganancias de las grandes, pequeñas y medianas empresas fueron fabulosas. Realizó la cooptación de los sindicatos en manos de la izquierda y logró que la CGT única creada en 1930 y formalizada en su primer congreso en 1936 se constituyera en la columna vertebral del movimiento justicialista. Sus planes quinquenales fueron exitosos y los primeros indicadores de riesgo aparecen en su segundo mandato con algunas sombras como la crisis económica de 1951 y el contrato petrolero con la Compañía Argentina California de Petróleo muy debatido a lo largo de décadas. La nivelación social impulsada por el peronismo continuó durante los gobiernos de Frondizi e Illia y la curva ascendente de bienestar del trabajador argentino duró hasta la década del 70´, con bajos índices de inflación, con una tasa anual media del 20% y una de desocupación que se mantuvo entre el 4 y el 6% (no existen datos oficiales del período), con un 3,4 de pobreza en 1974. La escena política después del 55 estuvo dominada por un dato nuevo, la aparición de focos guerrilleros como el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP) en la provincia de Salta dirigido por el comandante Jorge Mascetti (periodista y creador de la Agencia de noticias Prensa Latina en Cuba) y la actividad de la resistencia armada peronista, y focos guerrilleros como los Uturunco, Taco Ralo y más tarde la aparición de las formaciones especiales, grupos guerrilleros peronistas y de izquierda como las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) y Montoneros, o en el caso de las guerrillas de izquierda el ERP creado por el PRT “El combatiente”, las FAL (Fuerzas Armadas de Liberación) y otros grupos menores. Había en la población, sobre todo en la juventud universitaria un fuerte clima de rebeldía que impulsaba a importantes sectores de clase media hacia la izquierda y en algunos casos a buscar soluciones por el camino de la violencia armada. Es cierto que el capitalismo es un modo de producción extendido a nivel global, pero no existe uniformidad en la gestión capitalista, ni a lo largo de la historia, ni en cada momento histórico concreto. Existen países que han logrado en el marco del sistema capitalista un nivel de bienestar de su población. Hablamos de países como Finlandia, Dinamarca, Islandia Suecia, Suiza, Noruega, Alemania, Luxemburgo, Países Bajos, Irlanda, Austria, Australia, Bélgica, Japón, por nombrar los más importantes, en la contracara los países con peor calidad de vida son generalmente africanos, asiáticos y latinoamericanos. Los países con alta calidad de vida generalmente implementan una mezcla de políticas económicas y sociales, más que una única teoría. Comúnmente, combinan principios del capitalismo con Estados de bienestar fuertes y la búsqueda del bien común, especialmente en los modelos nórdicos y continentales. Existen una serie de elementos claves en estos países, en ellos: a) predomina la búsqueda del estado de bienestar, los modelos más exitosos de alta calidad de vida suelen apoyarse en modelos de estado de bienestar robustos, que incluyen la provisión de servicios públicos universales como salud y educación, y una red de seguridad social fuerte, b) implementan una economía mixta y social de mercado, en lugar de un capitalismo de libre mercado puro, estos países operan con una economía mixta o una economía social de mercado. Esto implica que el Estado regula la economía para corregir fallos del mercado y proteger el interés público, pero también permite el funcionamiento de mercados privados, c) en ellos existe redistribución de la riqueza, los modelos de mayor calidad de vida suelen emplear impuestos progresivos para financiar servicios públicos y reducir la desigualdad, lo que se conoce como redistribución de la riqueza, d) son países con un enfoque en el bien común, la búsqueda del "bien común" es una teoría económica y política subyacente que prioriza el bienestar general de la sociedad, en lugar de centrarse únicamente en el crecimiento económico o la utilidad individual. Se busca garantizar que se cubran las necesidades básicas de todas las personas y que las desigualdades se minimicen. Estos países logran una espiral dialéctica de crecimiento basándose en que los sectores de menores recursos gastan todos o casi todos sus ingresos en su vida diaria (alimentación, salud, educación, vivienda, vacaciones, confort, etc.). Y que cuando estos sectores tienen potencial capacidad de consumo el mercado tiene mayores oportunidades de satisfacer la demanda aumentando la productividad. Para lograr este efecto usan herramientas monetarias y tributarias, como por ejemplo pagar menores tasas de interés, gravar el capital ocioso, tener impuestos progresivos, quien más gana más paga, y no todos pagan la misma alícuota de los tributos, a mayor ganancia mayor alícuota con lo que a los empresarios les es más rentable bajar los precios y vender más que pagar impuestos cada vez más altos. Con respecto a los servicios tienen mayor inclinación a que sean estatales o con importante participación estatal, se subvencionan los servicios como la energía, el agua, el transporte, se construyen autopistas, trenes de alta velocidad, etc. Lo que se logra es un círculo virtuoso de crecimiento y bienestar duradero cualquiera sea el signo de gobierno. En cambio, en los otros, en el llamado capitalismo salvaje, en el que predominan las teorías neoliberales como las escuelas de Chicago o Viena, para ordenar la economía y mejorar la rentabilidad empresarial que es el foco de su interés, se deben hacer ajustes periódicos que llevan a menor rentabilidad, mayor inflación, caída del consumo y malestar social. Durante algún tiempo operan engañando a sus poblaciones con relatos irreales, impulsando la esperanza de un futuro mejor en una línea temporal que se coloca cada vez más lejana y crece la desigualdad y la pobreza. Es un círculo vicioso en el que la única salida es la destrucción del tejido social, la filtración de mafias en la política, corrupción generalizada, etc. Pero no solo pronostica la caída del capitalismo el bienestar o malestar de la población. El desarrollo tecnológico aporta lo suyo. Hoy no son pocos los especialistas que como Yanis Varoufaquis (2024) , Cedric Duran (2020) o Cairó i Céspedes, G. (2022) , vienen anunciando el sigiloso reemplazo del capitalismo por otro modo de producción que denominan el tecnofeudalismo, basado en la economía digital y el control de la economía por las grandes empresas tecnológicas mediante el control de internet y el tráfico de información que obliga a las empresas a pagar peaje para obtener visibilidad para sus negocios. Pero si está claro que el capitalismo no es la forma más perfecta a la que puede acceder la humanidad en materia de modos de producción, más aún es un modo de producción hostil a la existencia humana, absolutamente discriminador, dado que tiende a llevar más allá de los límites a la explotación de los trabajadores y la concentración de las riquezas en pocas manos, la inequidad entre sujetos y entre naciones, está más claro aún que no caerá por su propio peso, para que el capitalismo se derrumbe y de lugar a otro modo de producción es necesario la acción consciente de los seres humanos en el sentido que ya no pueden seguir viviendo como viven que deben reemplazarlo por otro sistema más solidario, equitativo, igualitario, saludable, que proteja el medio ambiente y que elimine las guerras y matanzas que han cometido los modos de producción anteriores para el beneficio de reyes, nobles, burgueses, etc. Para ello debe desmitificarse al socialismo como el lugar de la dictadura y reemplazar la consigna de dictadura del proletariado por la de la democracia obrera participativa e integral. Las experiencias revolucionarias socialista llevadas adelante por los trabajadores rusos, chinos, cubanos, nicaragüenses, vietnamitas y de tantos otros países, no fracasaron, constituyeron experiencias de las que las nuevas generaciones aprenderán y no cometeran los mismos errores, perfeccionarán las formas que se crearon y abrirán un modo de cooperación humana en el que la paz, el conocimiento, la equidad y la igualdad despejarán las muchas atrocidades que los humanos hemos cometido hasta el momento. La segunda cuestión con la que los socialistas polemizamos es el mito que dice que el mercado es por sí mismo un regulador de la sociedad, a través de la libertad de mercado se podría construir una sociedad de bienestar basada en parámetros como el libre mercado. Pero no existe tal libre mercado, aun en las sociedades que más tenazmente lo sostienen. En el siglo XIX las leyes antimonopolio de EE. UU. comenzaron a dictarse para constituir el conjunto de leyes federales, comenzando con la Ley Sherman de 1890, que prohíben las prácticas comerciales anticompetitivas, como los monopolios y los acuerdos para fijar precios, con el fin de promover la competencia equitativa. Estas leyes buscan proteger a los consumidores al prevenir la fijación de precios artificiales y la manipulación del mercado, y otorgan al gobierno federal la facultad de demandar a las empresas infractoras. El funcionamiento por medio de la libertad de mercado está instalado en nuestro planeta hace más de quinientos años, las experiencias realizadas en base a dejar librado todo al mercado han fracasado a lo largo y a lo ancho del planeta, y han conducido, como hemos demostrado más arriba a una concentración de la riqueza en muy pocas familias que son las que se benefician de esta situación mientras que el destino del resto es el hambre, el sufrimiento y el abandono. En Argentina un pequeño grupo de empresarios fijas las condiciones en que funciona el mercado determinan los precios, controlan los gobiernos, convirtiendo la función reguladora del mercado en una ficción. Sin bien, aunque principios neoliberales como el individualismo, la meritocracia, la competencia entre los seres humanos, etc. han generado cambios científicos y tecnológicos que aumentaron el bienestar y las posibilidades de muchos sectores sociales, pero el costo es una sociedad cada vez más aislada, más asimétrica, que se desinteresa no solo por el futuro propio, lo que es peor se desinteresa por el futuro de las próximas generaciones. Hemos visto más arriba los datos de las características de las sociedades en las que sus integrantes han alcanzado estándares más altos de bienestar y son aquellas que se enfocan en el bienestar común del pueblo, que consagran derechos como la salud gratuita y de calidad, educación para todos igualitaria, acceso a la vivienda digna, reparto más igualitario de la renta, basadas en economías mixtas con participación estatal, etc. En cambio la Argentina es palpable como el abandono de estas estrategias de gestión conlleva no solo el fracaso de los negocios, sino que hunde a sus habitantes en la más profunda de las miserias, con familias de clase media endeudadas, que no llegan a fin de mes, que deben abandonar sus niveles de vida obtenidos en los 12 años de kirchnerismo y con una política de derechos y reparto de ingresos y someterse a privaciones inimaginables y sectores vulnerables que vagan como fantasmas por las calles mendigando un poco de comida, o con ocupaciones seudolaborales como limpiar parabrisas, abrir puertas de autos, recoger la basura para conseguir un ingreso lamentable, cuidar autos, etc., o con formas comerciales que implican vender productos inútiles como pañuelos de papel, lapiceras, etc., para sobrevivir. Esto es lo que ha logrado 2 años de neoliberalismo en Argentina, una sociedad triste, abandonada, sufriente, que ve desfilar ante sí a un circo mediático de un mal cantante de rock y una tarotista y pastelera que de la noche a la mañana han acrecentado sus escasos bienes personales a transformarse en nuevos ricos, pero que los reales beneficiarios de la acción de gobierno son el capital financiero internacional y nacional con sus operaciones de carry try y manejos especulativos y el imperialismo norteamericano que cada vez obtiene más concesiones de un gobierno corrupto y sometido por entero a sus requerimientos y voluntad, mientras el resto de la población padece una de las crisis más pavorosas por las que ha pasado el país y que es sometido a una deuda externa impagable y que no se visualiza la salida de esta situación. Y lo que es peor aún, el éxito del neoliberalismo económico implicaría éxito para unos pocos miembros de la gran burguesía concentrada, financiera, industrial y exportadora, pero que se pagaría con la entrega del país a capitales extranjeros, principalmente de EE.UU. y condiciones paupérrimas de existencia del pueblo trabajador y sus descendientes, como claramente lo han demostrado todas las experiencias neoliberales en Argentina y en especial la nefasta gestión de la cosa pública del gobierno de Javier Milei. Hoy Milei está en el gobierno gracias al genocidio cometido por la dictadura entre 1976 y 1983 y la activa y nefasta propaganda de corte cuasifasista de los medios hegemónicos de prensa (Clarín, La Nación, Grupo América. etc.) en alianza mafiosa con los grandes monopolios industriales, exportadores y financieros. La dictadura masacró a una generación de oro de nuestro país, intelectuales, trabajadores, sindicalistas, universitarios, profesionales, políticos que luchaban por un país más independiente, más justo, más equitativo y dejó un mensaje claro a las nuevas generaciones respecto a rebelarse contra la injusticia social y contra los poderes económicos. Por otra parte, las innovaciones tecnológicas han logrado que muchos jóvenes se cierren en sus circunstancias íntimas y desconozcan el mundo circundante haciéndose más permeables al discurso fascista que surge del relato del gobierno de Milei, olvidando las nefastas consecuencias de ese relato en las décadas del 20´, 30´ y parte del 40´, con su secuela de genocidio, destrucció

sábado, 1 de noviembre de 2025

La encrucijada latinoamericana

Creo que debemos repensar la acción de los sectores revolucionarios en el mundo, pero sobre todo en Latino América Para realizar esta afirmación me baso en el peso específico que tienen los sectores de izquierda y en lo fundamental aquellos que parten de la lectura de Marx en los procesos políticos de estos países. A lo largo del siglo XX no fueron pocos los socialistas que tuvieron incidencia en la política del subcontinente. Recordemos a dirigentes socialistas de vasta participación en las luchas obreras (socialistas y anarquistas) de dirigentes de la talla de los cubanos José Martí, Fidel Castro, Camilo Cienfuegos, el español Rafael Barret, el nicaragüense Augusto Sandino, los mexicanos Pancho Villa y Emiliano Zapata, el brasilero Carlos Prestes, el colombiano Camilo Torres, el chileno Luis Emilio Recabarren, los uruguayos Raúl Sendic y Pepe Mujica, el salvadoreño Farabundo Martí, los argentinos Agustín Tosco, Alfredo Palacios, Liborio Justo, Silvio Frondizi, Abelardo Ramos, John William Cooke, Rene Salamanca, Nahuel Moreno, Severino Di Giovanni, Juan B. Justo, Alicia Moró de Justo, Mari Langer, Mario Roberto Santucho, Gregorio Flores, Carlos Massera, Alberto Pichinini, Bernardo Valdivia y el Inolvidable Che Guevara, todos ellos fundadores y militantes socialistas de la izquierda latinoamericana. Todos ellos luchadores incansables contra el imperialismo de EE. UU. que desde la doctrina Monroe hasta la actualidad consideró a Latinoamérica como territorio colonial yanqui, en su gran mayoría fusilados, asesinados, perseguidos, encarcelados en las llamadas democracias burguesas. La política imperial se constituyó en base a la corrupción y la dádiva a los gobernantes obsecuentes y rastreros del imperio americano y el garrote a quienes pretendieron desarrollar proyectos de países independientes y se enfrentaron a él. Hoy, el dominio imperial que ultraja y roba a los latinoamericanos está más vigente con sus efectos de explotación a los obreros del subcontinente condenándolos a vivir en condiciones miserables, sin previsión social, sin asistencia en salud, sin una educación de calidad, sin trabajo digno que satisfaga sus necesidades más elementales, con represión y asesinatos de los dirigentes socialistas. El hipócrita presidente de ultraderecha de los EE. UU., Donald Trump, conocido por sus negociados inmobiliarios y su banda de forajidos han decidido retomar la política colonialismo de los 60' del siglo veinte y aplicar esa política de garrote y corrupción por medio de dádivas y coimas para robar los recursos de América Latina. Como lo hizo Bush en los 80' que invento la burda la mentira que Irak poseía armas químicas peligrosas para asesinar a su presidente, o como en 1983 el presidente Ronald Reagan que ordenó atacar Granada y destituir a su líder de izquierda Hudson Austin ligado a Cuba y la URSS, en el marco de la “ Operation Urgent Fury que uso como coartada la participación de políticos traidores del Caribe , o la destitución del presidente de Panamá Manuel Noriega en 1989 por orden del presidente George Bush acusándolo de narcotraficante, o en 1973 la organización del golpe genocida en Chile contra el presidente constitucional Salvador Allende para saquear ese país por orden del presidente de EE.UU. Richard Nixon, un corrupto que debió renunciar por sus oscuras conspiraciones, o el ilegal plan de invasión colonial de Venezuela seguido por el asesinato de Nicolas Maduro ordenado por el presidente Trump para robar el petróleo y otras riquezas en complicidad con traidores Venezolanos como leopardo López o Marina Corina Machado que apoyó el genocidio de la ultraderecha israelí en Gaza y otros negocios sucios de Trump y Netanyahu pero que con semejante prontuario igual le dieron el Premio Nobel a La Paz, o la acusación de narcotraficante contra el presidente colombiano Gustavo Petro, cuando todos sabemos que el socio de los narcos es Trump y que la DEA negocia y apoya a diferentes carteles de la droga las cuotas de ingreso de las drogas a EE.UU. y las coimas que reciben políticos y funcionarios estadounidenses con la complicidad de Donald Trump y otros presidentes anteriores. Y mientras ataca a gobiernos y partidos populares, se mete en la política interna de los países como en las recientes elecciones argentinas, Trump premia a las mafias corruptas como los Milei, coimeros, estafadores que se enriquecen ilícitamente a costa del hambre y la miseria de su pueblo permitiendo robar las riquezas de los países a él y sus amigos empresarios y banqueros de EE.UU. Y no solo en Argentina hoy, también en Paraguay donde es amigo de reconocidos políticas corruptos, o apoyando al genocida y fascista ucraniano Zelensky que cometió un genocidio en la zona del Donetsk donde las bandas fascistas ucranianas asesinaron a miles de personas por ser ruso parlantes, o en la Franja de Gaza donde Trump fue cómplice con Benjamín Netanyahu del genocidio palestino. Los capitalistas son asesinos, genocidas, corruptos, mafiosos porque no tienen los principios ni valores, que si tenemos los socialistas, no les importa los seres humanos, la democracia, el medio simiente, la discriminación, los genocidios, solo les interesa hacerse cada vez más ricos, sin interesarles el costo social y humano de sus nefastas acciones. En el marco de los cambios de subjetividad de los sectores mas jóvenes que ven con agrado el flagelo de la ultraderecha y que no fueron educado en las consecuencias de la hegemonía de las políticas fascistas, nazis y falangistas que dominaron el escenario político mundial en las décadas de los 20’, 30’ y 40’ con sus consecuencias de genocidio, destrucción total, persecución a los pueblos estigmatizados como el judío, los gitanos, los militantes de izquierda o los discapacitados o con identidad sexual diferente estos sectores se proponen volver atrás la rueda de la historia y retornar a épocas nefastas del medievo, o del siglo XIX con su carga de represión política, esclavismo o persecución sexual y discriminación de las mujeres. La izquierda debe reformular su agenda, incluir nuevas reivindicaciones, introducir debates sobre las cuestiones laborales necesarias, la calidad democrática, la igualdad social, la fraternidad de los explotados y la búsqueda de una sociedad justa e igualitaria sin privilegios, ni burgueses que aprovechando la propiedad privada sobre los medios de producción y el control del aparato del estado ataquen a los más vulnerables.

miércoles, 15 de octubre de 2025

LA MEMORIA COMO HERRAMIENTA DE LUCHA

Algunos se preguntarán por la necesidad de recordar a quienes participaron en los debates democráticos por la construcción de saberes en la universidad y en nuestro caso en Psicología. La memoria es la expresión de esos debates, más no debe ser un simple recuerdo de hechos, recordar a quienes participaron en los debates es ejercer el derecho a sostener la memoria activa y constituye un puente intergeneracional, quienes están debaten, pero luego pasan a ser parte de la memoria, no importan las diferencias que tuvieron, cada uno de ellos pensó y expresó sus ideas. Myriam Bregman cita a Rodolfo Walsh en su hermoso libro "Zurda" de esta manera: "Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes, ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo separada de las luchas anteriores. La experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece como una propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las cosas". La memoria es tal vez una se las armas más poderosas, más aún que el fusil, porque permite que los explotados construyan su historia e identidad, les permite saber que es posible un futuro distinto a la opresión capitalista, que el socialismo democrático y plural es una idea que integra ese futuro posible. La memoria no solo une generaciones presentes, conecta las experiencias, ideas y luchas de nuestros padres, abuelos, bisabuelos, de personas que nos antecedieron mucho tiempo antes que naciéramos. Recordamos y debatimos las ideas sociales y económicas de Demócrito, Epicuro, Platón, Aristóteles, Giordano Bruno, Max Weber, Adam Smith, Ricardo, Hegel, Carlos Marx, Pierre-Joseph Proudhon, Bakunin, Voltaire, etc., y en cada libro dialogamos con ellos, conocemos sus vidas, recordamos su obra. La burguesía odia ese recuerdo, porque en él habitan cuestiones que hablan de su avaricia, de sus mezquinos intereses, de su rapiña y genocidio, su inmoralidad y sometimiento. Por dar un ejemplo, ¿que sabemos de la historia?, que se enseña a las nuevas generaciones?, se les enseña tan solo la historia de occidente, la historia del hombre blanco, pero poco y nada de las culturas, filosofías, organizaciones sociales que florecieron más allá de la estrecha mirada colonizadora del occidente capitalista. Hoy por ejemplo supe de un imperio que fue borrado de la historia porque tenía valores diferentes a la institución religiosa e intereses occidentales, el imperio Tártaro, que fue tal vez el imperio más grande el planeta y que se extendía desde los Urales hasta Alaska, desde la Nueva tierra hasta el Tíbet. Pero lo más importante es que estaba integrado por personas espiritualmente avanzadas y con una tecnología de punta para la época. Según nos informa Hilda Ayala, En el siglo XVIII literalmente desaparece de las enciclopedias porque Tartaria se oponía a los sistemas de control del Vaticano, los Romanov, los sistemas bancarios dominantes y la cábala que daría forma a occidente. la sociedad tártara era gratis, autosuficiente, no centralizada, con códigos morales diferentes, y ello era peligroso para la dominación burguesa mundial. Se nos inculca la idea reaccionaria de que en 1492 se descubrió América y se nos impele a pensar que es el día de la raza, cuando lo que comenzó con Colón y su grupo de aventureros fue el genocidio y la destrucción de culturas ancestrales para robarles sus riquezas. Como dice un gran escritor Uruguayo, Eduardo Galeano cuando llegaron los españoles, “ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: 'Cierren los ojos y recen'. Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia". Cuando uno visita España está llena del oro que robaron los colonizadores a los americanos, como Paris y Londres están llenos de las riquezas que robaron en Asia y en África, esa es la historia del colonialismo, no se apoderan de los territorios para mejorar la vida de sus habitantes, sino para explotarlos, humillarlos, desvalijarlos y hundirlos en la pobreza, para eso querían las colonias en los siglos XV al XX, para eso quiere Trump que Argentina sea una colonia de EE.UU. Recordar a todos los que lucharon, los formadores de la conciencia liberadora, los constructores de la identidad de los explotados es ser progresista, es difundir el socialismo como un sistema de cooperación, solidaridad, democracia e igualdad que tiene sus raíces en debates y formas de lazos sociales ancestrales.

sábado, 11 de octubre de 2025

QUIERO MORIRME, ME TENGO QUE JUBILAR.

En las sociedades primitivas los ancianos de la tribu eran sujetos de adoración. Se consideraba al anciano como portador de un conocimiento especial vinculado a su experiencia, las que había obtenido a lo largo de su existencia, es por ello que los primitivos cuando necesitaban resolver una situación compleja recurrían al consejo de ancianos de la tribu. Ese respeto hacia los mayores siguió presente en las familias hasta la primera mitad del siglo XX. En la sociedad patriarcal el padre ocupaba un lugar privilegiado en la mesa familiar, lo que se llamaba la Punta de la mesa y en la otra punta cercana a la cocina se sentaba la madre, eso sí siempre y cuando no viviera el abuelo, en tal caso la punta le correspondía a él. Los jóvenes de la segunda mitad del siglo pasado, y yo fui uno de ellos, guardábamos respeto y cuidado hacia las personas mayores, las consultábamos, les cedíamos el asiento en los transportes, escuchábamos sus enseñanzas pobladas de anécdotas e historias sociales y el estado era proveedor, además de la asistencia económica y social a las personas mayores, de una educación centrada en es difundir la necesidad y oportunidad de ese respeto. Existían normas de conducta y valores que condenaban el maltrato a un adulto mayor, a nadie se le ocurría agredir a un abuelo, era, por decirlo de alguna manera intocable. Los abuelos eran los encargados de proveer felicidad a los nietos, recuerdo con cuanta tristeza y algo de envidia veía como los abuelos de mis amigos acompañaban a sus nietos a las plazas, le compraban golosinas, juguetes, y también mantenían diálogos constructivos con los niños y aún con los jóvenes. No conocí a mis abuelos salvo por los recuerdos que mis padres me transmitieron de ellos dado que uno murió antes de que yo naciera y el otro cuando no tenía un año de vida, pero si tengo grabado en mí ser el relato que mi madre hacía de él los últimos momentos de la vida de mi abuelo, cuando le llevaron un sacerdote con su sotana negra para que le administrara la extremaunción, las últimas palabras del abuelo fueron “saquen a ese cuervo de aquí” y murió. Tal vez ese sea el origen de mi tránsito del catolicismo en la niñez al agnosticismo en la juventud y finalmente al ateísmo en la edad madura. Esto no significa defender a la sociedad patriarcal, la caída del patriarcalismo y el machismo es un avance en la sociedad humana, es tan solo relatar como se vivía en la primera mitad del siglo pasado. Los seres humanos hemos avanzado mucho en nuestra ya larga existencia, y en las últimas décadas del siglo XX estos avances fueron vertiginosos al punto tal que cuesta comprender los usos y costumbres de la actualidad. La era exponencial se caracteriza no solo por los cambios tecnológicos, sino también por los cambios culturales y de la vida cotidiana. De la familia biparental hemos pasado a familias monoparentales, homosexuales, ensambladas, etc., estos cambios son también el producto de la diversidad sexual que esta siendo cada vez más aceptadas y del respeto por las minorías sexuales, étnicas, y de todo tipo. Evidentemente la sociedad humana ha avanzado mucho, pero también ha perdido en ese recorrido vertiginoso valores fundamentales que hacían a la cohesión social, al respeto por el prójimo, a la empatía con los mas vulnerables. Valores como la cooperación, la solidaridad, la aceptación de derechos, temas como en donde hay una necesidad nace un derecho, son hoy cuestionados, y dentro del abandono de esos valores se encuentra la pérdida del sentido de respeto y asistencia a los adultos mayores. De ser el norte al que se dirigían todas las consultas, los adultos mayores pasamos a constituirnos en el lastre que arrastran las sociedades capitalistas. Hoy los abuelos son algo así como el entrenamiento de las fuerzas represivas que se ensañan con los viejos que reclaman lo que legítimamente les pertenece, el derecho a una vejez digna y confortable, rodeados del cariño de los suyos y sintiendo el respeto de los jóvenes cuando concurren a un centro asistencial o van en el transporte público. En Argentina, la ex montonera revolucionaria devenida a ultraderechista (en Bullrich encontramos clara evidencia de la veracidad de innegable de la frase “de joven incendiario, de grande bombero”) y titular del ministerio de la represión salvaje, ha creado un nuevo juego para entrenar a las fuerzas de la represión tanto ideológica, como físicamente, se llama “fajar con violencia al abuelo”, de manera que los cobardes miembros de las fuerzas represivas muestran su valentía golpeando, gaseando, tirando gas pimienta a los viejo, mujeres, niños que los acompañas, valentía que no tienen para enfrentar a los narco traficantes, asesinos de la peor calaña, con los que eligen asociarse o negociar sus vidas e ingresos. El gobierno de Javier Milei priva a los jubilados de los medicamentos gratuitos, les paga jubilaciones miserables, los condena al hambre y la miseria ante el silencio cómplice de una sociedad adormecida, que acepta que el maltrato y las miserias de los mayores son justificados con el “no hay plata” de Milei, pero que si hay para regalarle miles de millones de dólares a las exportadoras cerealeras, de cobrarle menos impuestos a los mega ricos, realizar costosos viajes por el mundo con nutridas comitivas para recibir premios pedorros y truchos o para arrodillarse ante el imperio del norte para rogar algún mendrugo y al estilo de Calígula y Neron en el imperio Romano, darle a su vituperado y sometido pruebo el circo de una exhibición bochornosa de algo que parecía ser un espectáculo musical patético y muy malo en el que algunos miles de secuaces gritaban desaforados como si estuvieran escuchando a los Redonditos de Ricota. Hasta el siglo pasado cuando una persona se jubilaba se la hacía una recepción de reconocimiento, se le entregaba una medalla y se la gratificaba con muestras de cariño y respeto, hoy ni siquiera saludan al que pasa a ser un trabajador pasivo, solo ocurre que un día trabaja y al día siguiente su asiento está desocupado y a nadie le importa nada mas de su vida, solo tendrá un “viste se murió fulano, que macana” y a seguir que el mundo no para. En la vida cotidiana es común ver el gesto adusto de los jóvenes tras un mostrador, que denota que sienten a la persona mayor como una molestia, o que se lo recibe en un consultorio con un “entrá, que te pasa”, o en un supermercado por ejemplo ver la extrañeza con que el colaborador del super mira al abuelo que pregunta donde es la caja para personas mayores, tema que está establecido por ordenanza municipal. Para el neoliberalismo, que ha construido en los últimos 80 años una forma terrible de subjetividad, basada en el abandono de los valores de una sociedad equilibrada y los ha reemplazado por el individualismo, la meritocracia, el desapego, el abandono de los más vulnerables, la solución al problema de la atención de los adultos mayores pasa por una receta muy simple, como dijo a ex directora del FMI Christine Madeleine Odette Lallouette; y actual funcionaria del Banco Central Europeo, la corrección de los sistemas jubilatorios pasa por la muerte de todos los jubilados. En la Argentina del neoliberalismo de Milei, pasa por una reforma jubilatoria que aumente la edad de retiro de las personas, reduzca sus estipendios, disminuya sus derechos y si es posible como preconiza Lagarde, que es el apellido del burgués que tiene por marido, autorizar la eutanasia para que los jubilados no sufran mas necesidades y se mueran más rápido. Lo trágico no solo es que esta idea es compartida por muchos jóvenes que no ven que la vejez, como posiblemente también la pobreza y la indigencia, es una situación que tarde o temprano nos llega a todos y que siguen votando a un mamarracho vinculado a cuanto negocio ilícito hay en la Argentina y aceptan las mentiras y desatinos de este representante cabal del neoliberalismo vernáculo, lo peor es que muchos abuelos creen que ese es el camino y lo votan. En una entrevista una señora mayor reclamaba contra la moratoria jubilatoria porque afirmaba que se le concedía la jubilación a muchos vagos que no aportaron y eso destruía el sistema jubilatorio, el periodista la consulta respecto a si ella era jubilada, y la entrevistada responde que sí, ante la pregunta de cuando se jubiló contesto que lo hizo con la moratoria jubilatoria de Cristina. No se buscan soluciones como por ejemplo jubilaciones segmentadas atadas a la expectativa de vida de los diferentes sectores de trabajadores, carga tributaria democrática que lleve a que el que mas tiene mas pague como ocurre en países capitalistas avanzados como Suecia, Noruega, Finlandia, Francia, etc., don de el que tributa para una alícuota diferenciada de acuerdo al tenor de sus ingresos, sistemas de protección a la salud y la alimentación de las personas mayores, desarrollo de entornos sociales placenteros para gratificar a los jubilados, etc. Como vemos, plata hay, recursos hay, solo que es necesario planificarlos, ordenarlos y acabar con el neoliberalismo que no es otra cosa que el proyecto social del capitalismo salvaje.