viernes, 3 de diciembre de 2010

Sobre la justicia.

Existe una prédica constante a favor de la justicia. Cuando tenemos algún problema con un vecino y no lo resolvemos con el diálogo recurrimos a la justicia. Ahora bien, alguna vez nos preguntamos que es la justicia y que es ser justo en el capitalismo tardío.
En primer lugar la justicia no es más que una institución, es la institución del conjunto de normas que regulan la vida social tal y como podemos observarla en la cotidianeidad. Por lo tanto desde el comienzo sabemos que la justicia, tal como se pregona en esta sociedad no es más que una quimera.
Las leyes, en la mayoría de los casos (por no decir en todos) nos son impuestas, o por nuestros predecesores que dictaron leyes que al estar vigente debemos acatar o sufrir las consecuencias. Por ejemplo en muchos países (por ejemplo en EE.UU o Irán.) existen leyes que penan la homosexualidad, ello no quiere decir que esas leyes sean correctas, que defiendan el bien común o que mejoren la calidad de vida, tan solo son una rémora de una sociedad patriarcal e hipócrita que prohibía en público lo que se permitía a escondidas. Si analizamos el código penal vigente encontraremos muchas de estas leyes perimidas que al no ser abolidas siguen vigentes aunque nadie las cumpla.
Otras leyes absurdas son el reflejo de una sociedad contradictoria, así por ejemplo una mujer no puede mostrar parte de su cuerpo porque es un atentado a la moral, en cambio el hombre sí puede mostrar esas partes, nos podemos desnudar en una playa pero no en la vía pública, y así enumeraríamos cientos de reglas sin sentido que debemos acatar aun cuando sepamos que no tienen sentido.
Veamos un caso tan importante como categórico, si uno quiere entrar en un campo no puede porque la constitución defiende la propiedad privada. Pero hagámosno esta pregunta, ¿el campo siempre fue propiedad del dueño?, tal vez éste dueño actual nos diga que él lo adquirió a otro anterior, y este a otro y así, pero si seguimos la cadena llegaremos a que todos los campos de nuestro país y de América pertenecían a los pueblos originarios y les fueron arrebatados por la fuerza. Segunda pregunta: ¿Si algún descendiente del legítimo dueño litiga en la “justicia” se le devolverá el campo? Seguro que no, y si recurre a los hechos ocupándolo la misma justicia lo sancionará por no respetar la propiedad privada.
Por lo tanto, en el capitalismo la propiedad privada es de quien posee los medios de producción y la justicia en su última consecuencia estará para defender el derecho de los poseedores.
Por supuesto hay diferentes tipos de poseedores, están los que tienen todas las tierras, industrias, bancos, capitales y quienes tienen pequeñas posesiones y se aferran a ellas como el último baluarte de sus vidas.
Este hecho es el que permite que el capitalismo se sostenga, y que mientras haya pequeños poseedores se podrá generar una ilusión, que la defensa de la propiedad privada sea la defensa de todas las propiedades y por lo tanto de grandes y pequeños poseedores.
Y acá llegamos a la cuestión de la justicia. La ilusión anterior se soporta en una segunda ilusión, que todos somos iguales ante la ley y que la justicia es igual para todos.
Veamos que tan cierta es esta cuestión. Los representantes del pueblo votaron una ley hace ya casi dos años, la llamada “Ley de medios audiovisuales” esta ley afecta los intereses del Grupo Clarín, el grupo mediante presentaciones ante jueces de distintos lugares del país ha logrado que se frene la ley. Esos jueces que frenaron la ley son jueces que se desempeñaban durante la dictadura, como el Juez Carbone, que fue un gran colaborador de la dictadura militar de Videla y con sus fallos ahora es un gran colaborador del monopolio multimedios. Es decir, si Ud. tiene el suficiente dinero podrá inclinar la balanza de la justicia hacia sus intereses, mediante la manipulación de jueces corruptos, jueces que profesan su misma ideología, o con artimañas legales realizadas por buffet de abogados que cobran cientos de miles de dólares por sus servicios. Ahora si Ud. es uno de esos ciudadanos de a pié que tiene una modesta casita y se le ocurrió firmar una garantía a algún amigo en apuros, entonces, su majestad la justicia caerá con todo el rigor sobre sus espaldas.
En derecho dicen que el principio fundamental de la justicia es la equidad, en la práctica el principio fundamental de la justicia es con cuantos recursos económicos cuenta para ganar un pleito, frenar una ley o todo lo que sea conveniente a sus intereses.

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