lunes, 30 de septiembre de 2013
La fortaleza vacía.
El cerebro es nuestro principal órgano, sin él no somos lo que somos. Si al lector
le faltara una pierna, un brazo, seguiría siento él mismo, más aún un órgano tan connotado con lo romántico como el corazón, puede ser, llegado el caso, reemplazado sin que se alteren los sentimientos del poseedor, lo mismo el hígado, los riñones, etc.; pero si nos quitan nuestro cerebro, aunque fuera posible (tecnología de trasplantes mediante) cambiar nuestro cerebro por otro, ya no seríamos nosotros mismos sino el otro.
Nuestra identidad es la conciencia del sí mismo que tenemos mediante una particularidad del cerebro, la conciencia es una propiedad emergente del cerebro, y ella es posible porque nuestro cerebro, en la medida en que se desarrolla nuestra vida, teje una red neurosemántica que nos constituye y da forma y contenido a nuestro aparato psíquico.
Por lo tanto existen dos propiedades de la vida psíquica que son fundamentales para la identidad de cada una de las personas, la memoria y la experiencia.
La memoria es una de las funciones más importantes del cerebro, es un fenómeno psíquico que permite al organismo codificar, almacenar y evocar la información del pasado. Para que exista memoria deben existir conexiones sinápticas repetitivas entre las neuronas, esto es lo que se llama redes neuronales.
La memoria almacena las experiencias, pero ese almacenamiento no es mecánico, cuando guardamos una experiencia, lo hacemos mediatizado por el entorno situacional en el que la experiencia se ha realizado, y con la influencia de nuestros parámetros psíquicos que se corresponden con otras experiencias anteriores, además de las actuales, cuando evocamos esa experiencia ocurre el mismo proceso, por lo que lo que evocamos es solo parcialmente igual a lo que guardamos y a lo que experienciamos.
Además de nuestra mochila biológica, somos también lo que nuestras experiencias nos indican en función del ecosistema en el cual participamos.
Para complejizar más aun esta cuestión, debemos considerar que las “nuestras” experiencias no nos pertenecen en forma monopólica, las mismas son parte del entramado social en el que nos desenvolvemos y pertenecen también (aunque sea en parte) a quienes comparten con nosotros nuestra vida cotidiana, y no solo desde la proximidad física, sino también desde un entorno mediatizado, por ejemplo quienes participan de los programas de T.V. que miramos interactúan con nosotros y dejan su huella (pequeña o grande) en nuestra conciencia, en nuestra cosmovisión.
Pero además de ser el órgano más importante de la vida humana el cerebro es ante todo eso, un órgano, y por lo tanto puede ser moldeado por diferentes medios, como la educación, la disciplina, el miedo, etc., es por ello que el mismo debe ejercitarse.
Para poder discriminar sobre lo propio y lo extraño, lo que nos conviene y no nos conviene, sobre los valores que debemos asumir y rechazar, el cerebro cuenta con una herramienta fundamental, la capacidad crítica y reflexiva.
La capacidad crítica y reflexiva constituye la función de la propiedad emergente del cerebro, la conciencia, de poder discriminar las diferentes informaciones que ingresan en nuestro campo experiencial y poder tomar decisiones.
Pavlov, decía que nacemos con lo que él llamaba “reflejo de investigación”. Somos ante todos seres curiosos, interesados por conocer el medio en el que habitamos. Si uno observa un niño verá que explora todo, que es un investigador nato. El niño utiliza todos sus sentidos para reconocer el mundo que lo rodea, mete sus deditos en cualquier lugar, se lleva a la boca todo lo que encuentra, siente curiosidad por todos los sonidos que escucha, huele las flores y trata de identificar todos los olores y mira atentamente a todo su entorno.
En la medida en que un niño adquiere el lenguaje comienza a utilizar esta nueva herramienta como un elemento de conocimiento. En la infancia el juego y el lenguaje constituyen dos sistemas privilegiados de investigación y aprendizaje.
El niño interpela al adulto en forma permanente y a medida en que transcurren los años esta interpelación se vuelve más aguda, más inquisitiva.
La primitivas explicaciones que los adultos damos ya no conforman al infante que pone de manifiesto nuestras contradicciones, nuestros desconocimientos, no en vano se dice que a la edad de los porqué en los niños, empieza la edad de los no sé qué de los adultos.
La capacidad crítica e investigativa de los niños choca con los intereses de los adultos que comienzan a perder el lugar del imaginario del saber que han construido y en lugar de buscar el conocimiento, una respuesta fácil de la pedagogía familiar es la represión del niño, son frecuentes expresiones como “eso no es cosa que deban saber los niños”, “cuando tengas edad te lo voy a explicar” o el clásico “dejá de hinchar y andá a jugar”.
La escuela viene a completar este meticuloso trabajo de desmontaje de la capacidad crítica y reflexiva, con frases acabadas, conocimientos que son válidos porque los dice la maestra, que a la vez los repite de un manual, con una disciplina que castiga al sujeto que cuestiona el saber establecido y premia a aquel que se somete a las demanda de la pedagogía autoritaria, para la cual la crítica es un enemigo mortal, se va moldeando el sujeto pasivo, en una palabra un sujeto que es un objeto.
La persecución de la capacidad crítica y reflexiva no es solo una acción instrumental que se orienta a sostener un cierto lugar de saber de los adultos, tiene un sentido ideológico muy profundo. En el capitalismo es necesario desarrollar un tipo de subjetividad que inmunice al trabajador, al estudiante, en definitiva a todos los sectores oprimidos por el sistema para que no se rebelen en contra del mismo.
De lo que se traba es que aprendamos a obedecer mecánicamente a aquellos que la sociedad inviste con el poder de manipularnos. Los padre en primer lugar, los maestros luego, los empresarios y gobernantes finalmente.
Se trata de lograr que no nos preguntemos porque un cura puede determinar lo que debemos o no debemos hacer, porque debemos obedecer a un policía aunque este sea corrupto, porque no podemos tomar decisiones en el trabajo sin consultarlas antes con los jefes, dueños etc., porque debemos repetir los conceptos que nos enseñan maestros y profesores en las escuelas y universidades sin cuestionar ese saber.
A veces nos enfrentamos a frases sin sentido como “esto es así porque es científico”, como si la ciencia fuera infalible, o “debés hacer esto porque así lo manda Dios” como si Dios hubiera hablado (en caso de existir) de ello con quien nos lo dice.
Todos los conocimientos existentes, todas las conductas imperantes, tienen una contraprueba fáctica que las anula, y aceptarlas o no es una cuestión de cada uno en base a su capacidad de ejercer la crítica y tomar decisiones. Por ejemplo, vivimos en un país monógamo, la poligamia es un delito, sin embargo existen mucho países que son polígamos, muchos de los conocimientos de los que hoy nos reímos, vg que la tierra es el centro del sistema planetario, llevaron a la hoguera a los que en otros tiempo negaron ese aserto “científico”.
A veces aceptamos mandatos que son ridículos, como por ejemplo en Texas (EE.UU) la homosexualidad es un delito, otros mandatos que dependen de donde estamos, como por ejemplo podemos estar desnudos en una playa delante de muchas personas, pero no podemos hacerlo a dos metros fuera de la playa.
Volviendo al comienzo, decíamos que la capacidad crítica y reflexiva la perdemos los seres humanos cuando no la ejercitamos o cuando claudicamos ante el poder que nos amenaza si realizamos su ejercicio. El niño, que, para sacar una mejor nota, o para no ser castigado calla ante sus maestros o sus padres, estará aceptando un modelo de conducta que lo llevará a someterse en la vida futura, que en definitiva es la subjetividad que mejor le viene al sistema capitalista.
En cambio el niño que aprende a cuestionar en la escuela, será luego un sujeto que intentará ser escuchado en otros ámbitos, es por ello que la educación (familiar y social) adquiere una importancia fundamental, tanto para desplegar las potencialidades criticas del sujeto como para convertirlo en un sujeto pasivo que se somete al poder de turno.
En nuestra próxima entrada trataremos de analizar como los medios han cumplido el rol de domesticación del ciudadano y como bajo el sistema capitalista esta función se ha hecho más importante, por lo que los burgueses han entendido que es necesario que haya libertad de prensa (para los dueños de los medios de prensa) y no libertad de expresión para todos.
Hasta la próxima
miércoles, 21 de agosto de 2013
Imaginarios sociales de la clase media Argentina.
Hemos pasado, valga la redundancia, por las PASO (Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias), y es importante que los argentinos podamos debatir sobre los resultados.
La primera reflexión que se impone es la caída de la cantidad de votos del oficialista Frente para la Victoria (FpV). En un primer análisis es importante establecer algunas cuestiones, más o menos debatidas en el campo político. Las PASO son una elección de candidatos que representarán a los diferentes partidos, por lo tanto no es la elección de los diputados o senadores.
Desde un cierto periodismo se ha tratado de decir que el gobierno fue derrotado, pero sin aclarar que falta, para confirmar si existe derrota o no, la elección de octubre.
En segundo lugar, aunque el FpV sea finalmente la fuerza derrotada ello no varía que tiene un mandato para gobernar hasta el 2015, tenga o no mayoría parlamentaria. En EE.UU. es frecuente que el partido gobernante se quede sin mayoría parlamentaria en las elecciones de mitad de mandato, es como si los electores administraran un sistema de balances para evitar que el poder se concentre en un solo partido. También es justo reconocer que si el partido gobernante cuenta con mayoría parlamentaria (aun cuando sea en las dos cámaras) ello no invalida el funcionamiento de los sistemas de control con los que cuenta la oposición en un sistema democrático representativo.
La tercera cuestión que es necesario establecer es que el FpV es la primera minoría electoral y que cuenta con una ventaja (de acuerdo a los resultados de Agosto) muy pronunciada sobre la segunda minoría: el Frente Renovador, aunque si consideramos los votos de la U.C.R. y el Partido Socialista que participan en diversos lugares unidos como Frente Progresista Cívico y Social vemos que la victoria de Masa, el candidato de la derecha mediática y de la burguesía industrial, no es tal, ya que Masa no cuenta a nivel nacional más que con el 13% del electorado, dado que esa es la incidencia de la cantidad de votos que logró en la provincia de Bs. As. (34%) en el padrón nacional. Por lo tanto a nivel nacional el Frente Renovador (FR) es una fuerza política menor que esta por detrás de otras fuerzas como el FpV, la UCR y el Socialismo.
Con respecto a la pérdida de votos del FpV es mayor o menor según contra que año se compare. Además es necesario reflexionar que las comparaciones deben realizarse con objetos similares, por ejemplo, la señorita Veneranda siempre me decía en la escuela que no se pueden comparar papas con manzanas, ya que son objetos de naturaleza distinta, si se pueden comparar peras con peras. En política debemos aplicar el mismo criterio, sino lo hacemos podemos llegar a decir cualquiera de los disparates mediáticos que dicen los periodistas de la derecha burguesa mercenarios de los monopolios mediáticos.
De esta manera no es posible comparar la elección del 2011 que fue una elección presidencial con la de 2013 que es una elección parlamentaria, mientras que en la primera se juegan los intereses generales del país, en la segunda se ponen en debate muchas cuestiones de orden territorial. Además muchos de los que votaron a Cristina, hoy, aunque su imagen fuera muy positiva, probablemente no votarían a los candidatos a diputados o senadores del FpV.
Por lo tanto lo comparable es la elección legislativa del 2009 contra este ensayo de elección legislativa, y aun así es un criterio discutible, ya que en el 2009 no hubieron PASO y por lo tanto estamos comparando una interna con una elección general.
Aun así, hagamos el ejercicio, lo primero que salta a la vista que el FpV perdió votos con respecto al 2009. Veamos la información que daba Clarín:
Elecciones para diputados 2009.
FRENTE PARA LA VICTORIA: 5.871.345 31,2%
ACUERDO CIVICO Y SOCIAL: 5.763.342 30,7%
PRO + PJ DISIDENTE: 3.519.843 18,7%
PJ no kirchnerista: 1.518.572 8 %
Centro izquierda: 982.533 5,2%
Izquierda: 317.306 1,7%
Otros: 832.323 4,5%
Total: 18.805.264
Veamos en las últimas elecciones PASO 2013
FRENTE PARA LA VICTORIA 5.912.141 26,31%
FRENTE RENOVADOR 3.041.969 13,54%
FRENTE PROGRESISTA CIVICO Y SOCIAL 1.858.933 8,27%
UNION CIVICA RADICAL 1.290.867 5,74%
UNIDOS POR LA LIBERTAD Y EL TRABAJO 915.024 4,07%
UNION PRO 749.098 3,33%
FRENTE DE IZQUIERDA Y DE LOS TRAB. 732.925 3,26%
UNEN 672.491 2,99%
UNION POR CORDOBA 566.274 2,52%
COMPROMISO FEDERAL 483.096 2,15%
UNION PRO SANTA FE FEDERAL 459.892 2,05%
FRENTE CIVICO POR SANTIAGO 320.058 1,42%
ENCUENTRO POR CORRIENTES 262.190 1,17%
PARTIDO JUSTICIALISTA 249.571 1,11%
UNION POR CHACO 227.469 1,01%
FRENTE ACUERDO CIVICO Y SOCIAL 226.569 1,01%
FRENTE RENOVADOR DE LA CONCORDIA 203.351 0,90%
MOVIMIENTO POPULAR NEUQUINO 184.624 0,82%
ALIANZA UNION POR ENTRE RIOS 162.728 0,72%
UNION CON FE 135.441 0,60%
PARTIDO OBRERO 133.332 0,59%
PARTIDO DE ACCION CHUBUTENSE 132.017 0,59%
FRENTE UNIDOS 128.433 0,57%
VECINALISMO INDEPENDIENTE 127.577 0,57%
FRENTE POPULAR SALTEÑO 118.426 0,53%
FRENTE AMPLIO FORMOSEÑO 103.071 0,46%
FRENTE JUJEÑO 101.737 0,45%
FRENTE POP. DEMOC. Y SOCIAL (PODEMOS) 101.243 0,45%
SALTA SOMOS TODOS 98.950 0,44%
RESTO DE AGRUPACIONES 2.035.439 9,06%
TOTAL 22.469.886
Como podemos observar el FpV perdió con respecto al 2009 un 5% que en términos del padrón electoral de 2013 son 1.100.000 votos. Queda por ver si esta pérdida en Octubre se acentúa o si el FpV recupera parte de ese caudal de votos perdidos, sobre todo teniendo en cuenta que su candidato en Pcia. de Bs. As. es ahora un político conocido, mientras que antes de las PASO casi nadie en la provincia sabía de él.
Veamos ahora porque el FpV ha disminuido su caudal de votos. Es sabido que quienes le dieron la espalda son los integrantes de la clase media que en el 2011 con una situación económica diferente votaron masivamente por Cristina. Los sectores más rezagados del espectro social han permanecido fieles al frente porque son los directos beneficiarios de las políticas sociales implementadas desde el 2003.
Cuáles son los cuestionamientos de la clase media al FpV, creo que se podrían sintetizar en dos grandes categorías: económicas y políticas.
Entre las económicas podemos contabilizar la inflación que afecta directamente a los sectores asalariados o a los profesionales y pequeños comerciantes que no pueden seguir actualizando sus ingresos al ritmo de la inflación.
También tenemos que analizar el impacto que sobre los sectores medios tiene el llamado “cepo” al dólar, que le ha obstaculizado a los sectores medios atesorar dólares, una costumbre muy arraigada en nuestra clase media en los últimos 70 años o les ha hecho más difícil viajar al exterior.
El tercer elemento que podemos mencionar en el campo económico es el impuesto a las ganancias, que con su actual estructura afecta directamente a los sectores medios, quienes ven como ganancias les licúo los aumentos salariales y disminuye el poder adquisitivo de sus ingresos, acercándose en forma peligrosa a la línea de pobreza.
En el plano político tenemos que observar que en primer lugar, el sector social del que estamos hablando es un sector que si bien cuenta con una formación más elevada que el resto de los sectores populares ello no se traduce en una mayor capacidad de análisis de la realidad y en una mayor capacidad crítica. Son sectores muy permeables a la propaganda mediática, muy prejuiciosos, que discriminan a los sectores más vulnerables tildándolos de vagos, ociosos, etc. Por dar un ejemplo puede verse lo que opinaron de Milagros Salas a la que los sectores de la clase media porteña no trepidaron de tildarla de negra de mierda, corrupta, etc., aun sin saber quién era, opinando solo por el influjo de la operación mediática de los periodistas del grupo Clarín.
Otro tema sensible es la cuestión de la inseguridad. Si bien en Argentina la inseguridad no es un problema tan álgido como por ejemplo en otros países de Latinoamérica como México, Venezuela, Guatemala, El Salvador, etc., justo es reconocer que el delito y los atentados contra la vida han crecido en las últimas décadas, pero también es necesario puntualizar que ese crecimiento tiene que ver con las mayores diferencias sociales, con la indigencia, con la corrupción de los jueces, con una policía vinculada (socia) al delito tanto el robo como el narcotráfico..
La solución a la inseguridad, si es que es posible solucionarla, pasa por incrementar los niveles educativos de los sectores más postergados, aumentar las oportunidades laborales de los mismos, mejorar sus condiciones de vida, urbanizar las villas y asentamientos irregulares, aumentar la ayuda social, etc., y no como postula el pensamiento autoritario de importantes sectores de la clase media que piden más policía, mayor dureza en las penas, zonas de exclusión o atiborrar de cámaras los espacios públicos.
Es posible que en octubre un importante sector de la clase media le dé la espalda al oficialismo, pero no es por la corrupción o el supuesto autoritarismo del gobierno sino porque su ideología light que mira hacia los EE.UU., que pone como mayor valor el individualismo (tras la consigna de la libertad), incapaz de ejercer la crítica autocrítica tanto de sus propios constructos como de los que la nutre el monopolio mediático y centrada en una religiosidad hipócrita que la lleva a admirar a un Papa reaccionario choca con ciertos principios sostenidos por el kischnerismo como la búsqueda de una cierta igualdad, las políticas sociales de ayuda a los más necesitados, el desarrollo de políticas de ampliación de ciudadanía, etc.
Hasta la próxima.
lunes, 22 de julio de 2013
Lanata, ¿un topo de la dictadura?
Hagamos un poco de ficción, imagine el lector que está en su casa cómodamente instalado frente al televisor, en la pantalla aparece un connotado periodista, con mucho rating, que, mientras fuma un cigarrillo, dice: “En este programa te vamos a hacer una revelación sin precedentes, algo que no imaginás, vamos a decir toda la verdad sobre Jorge Lanata”.
Viene la tanda publicitaria, los títulos del programa, y nuevamente aparece el periodista que luego de una larga editorial en la que habla de ética, de moral, de periodismo para todos, de objetividad, etc., etc., se pregunta porque Lanata nunca fue perseguido por la dictadura y no tuvo que exilarse, y luego larga a boca de jarro la denuncia: “Jorge Lanata fue un soplón menor de los servicios de inteligencia de la dictadura”
El auditorio se queda estupefacto, el periodista hace un largo silencio y luego dice: “después del corte te vamos a contar toda la verdad del vínculo de Lanata con el terrorismo de Estado y vamos a dar pruebas”
Las prueba son un testigo que afirma haber sido agente de la SIDE cuando Lanata era soplón, el que cuenta con lujo de detalles los informes que daba Lanata y hasta muestra un papel en el que figura una nómina de soplones de la dictadura.
El programa continúa, aparece una joven periodista que dice ser objetiva y cuenta una serie de hechos demostrados. Se muestran imágenes de Lanata donde afirma que está harto de que se hable de los crímenes de la dictadura, que dejen de romper las bolas con el pasado, asegura que no le importa a nadie los juicios a los genocidas.
En otro video Lanata afirma que los Montoneros eran jóvenes asesinos que mataban a gente desarmada, vulgares criminales, sin decir que la gente que los Montoneros mataron eran funcionarios militares o civiles de la dictadura que había usurpado el poder en nuestro país, avasallado la constitución y perseguido y asesinado a militantes políticos, obreros, estudiantes, etc .
Se muestra otro video en el que Lanata incrimina a Estela de Carlotto en el delito de no pedir disculpas a Ernestina de Noble por haberla denunciado como apropiadora de bebés durante la dictadura, y en ese video se hace notar que nada dice Lanata del rol que jugó Ernestina de Noble y el Diario Clarín en el genocidio, del robo de Papel prensa, de los continuos elogios de todo el staff de Clarín a los genocidas, de los premios que les dio la dictadura a periodistas jóvenes como Van Der Koy, etc.
En otro significativo video Lanata cuenta la corrupción K, del lavado de dinero por parte de Báez y otros supuestos allegados al gobierno y nada dice del lavado de dinero que realizaron Magneto y otros dueños del diario de la dictadura con empresas fantasmas en Panamá, silencia los atentados contra el medio ambiente en la Mesopotamia que llevan adelante las empresas de Aranda, otro de los dueños de Clarín..
El periodista argumenta, para demostrar los vínculos de Lanata con la dictadura, que éste critica y se mofa grotescamente de renombrados intelectuales de izquierda que participan del proyecto kirschnerista como Gonzales, Foster, Moca, etc. y nada dice de los vínculos con la dictadura de Joaquín Morales Solá. De Magdalena Ruiz Guiñazú, Krischbaum, Van Der Koy y tantos otros, y como broche de oro argumenta que Lanata ataca ferozmente a Horacio Verbistsky que es uno de los principales militantes de los derechos humanos, con una vasta obra de denuncia de los militares genocidas y de sus cómplices civiles, director del principal centro de defensa de los derechos humanos como lo es el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), etc.
A lo largo del programa se muestra como Lanata intenta constituirse en un fiscal de la república denunciando la corrupción del gobierno nacional y de algunos gobiernos provinciales afines al kischnerismo, pero como evita cuidadosamente referirse a la corrupción en el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la foto de Macri con tratantes de blancas, los procesos que tiene Macri, la represión salvaje del gobierno macrista en el Borda. Se indica como Lanata evita analizar los actos de corrupción en el gobierno de la Provincia de Córdoba, frecuentemente denunciados por el senador Luis Juez entre otros, y se deja constancia que Lanata nada dice del avance de las organizaciones narcos en la Provincia de Santa Fe, donde los narcos venden droga en lujosas 4x4 en el centro de la ciudad a la vista de todos, conde existen solo en Rosario 400 bunkers de venta de droga, donde una gran parte de la fuerza policial es denunciada por trabajar para las bandas narcotraficantes y donde un jefe de la policía provincial debió ser dado de baja por supuestos vínculos con el narcotráfico, notándose el doble estándar de Lanata que denuncia al General Milani y lo “condena” por supuesto vínculo con la represión ilegal cuando este tenía 21 años y estuvo cuarenta días en Tucumán en un batallón de ingenieros y nada dice de Tognolli que es denunciado como socio del narcotráfico, tampoco registra Lanata la inseguridad en la provincia de Santa fe con casi 200 muertos en tiroteos entre bandas narcos rivales.
Con este caudal de pruebas el periodista que ha juzgado a Lanata lo sentencia y conmina a los jueces a dictar una dura pena, por sus vínculos con la dictadura, contra el “periodista” estrella del grupo Clarín.
Se cierra el programa mientras la audiencia comienza a debatir sobre la sorpresa de que Lanata fue un soplón menor de la dictadura.
En los días siguientes para reforzar la campaña, diferentes programas en distintos canales del grupo mediático monopólico levantan las denuncias sobre Lanata y las reproducen, de manera tal que una opinión pública poco crítica tiende a aseverar que son ciertas, con comentarios del tipo “Lanata fue soplón menor de la dictadura, no viste las pruebas que mostró el periodista X, además tiene un testigo clave que trabajó en la SIDE que lo afirma”.
Para cerrar la operación de prensa un abogado amigo del periodista X radica una denuncia ante los tribunales federales, y en el mismo momento el “testigo de la SIDE” presenta una denuncia en el juzgado de Jujuy en la que asevera que Lanata fue soplón menor de la SIDE, de manera tal que esa denuncia hecha lejos es mostrada como prueba irrefutable de la culpabilidad de Lanata sin importar la calidad humana o personal del testigo, ni si dice la verdad o miente.
Algunas semanas después como ocurrió con el caso Báez, o el caso Infran, o las muchas denuncias que hace todos los domingos el opio de los argentinos Jorge Lanata, ya no se habla del tema, pero el daño está hecho, como decía Goebbels una mentira repetida hasta el cansancio se vuelve verdad para los espíritus acríticos poco acostumbrados a dudar de lo que les dicen los mercenarios de los medios de comunicación.
Por supuesto que este relato no es en absoluto cierto, es una ficción que he desarrollado para que el lector pueda entender cómo funciona el periodismo amarillista y falaz que encarna Jorge Lanata, como desarrolla con su grupo de jóvenes aventureros en busca de fama a cualquier precio programas televisivos o radiales en los que falsifica la verdad, la deforma, tergiversa algunos hechos, oculta otros, todo ello para defender los intereses de su patrón Magneto y el monopolio multimedios Clarín.
Hoy Lanata reivindica a conocidos periodistas de la derecha como Neustadt, Gómez Fuentes o Grondona porque frente a él aquellos eran nenes de pecho en el arte de falsificar la realidad y mentirle a la gente, lo que Lanata hace no es periodismo para todos, es solamente una militancia a favor de los sectores más reaccionarios de la sociedad argentina como la Sociedad Rural, los grande grupos financieros, los monopolios mediáticos, los representantes del pensamiento que define la necesidad de la represión al pueblo, del adormecimiento de las conciencias, del sostenimiento de los privilegios, es por ello que a Lanata le duele tanto Verbitsky, porque a diferencia de él, Verbitsky supo mantenerse una línea de conducta democrática y hacer un periodismo independiente, honesto y comprometido con los derechos humanos, cosa que Lanata abandonó hace mucho tiempo cuando quemó el manual de ética periodística, se separó de la verdad por incompatibilidad de caracteres y decidió ser un mercenario a sueldo de Magneto, como dice Rial, con una correa un poco más larga pero perro faldero al fin.
Lanata, como dijo Estela de Carlotto le hace mucho daño al país y su gente, es un provocador que solo está interesado en fomentar el odio entre los argentinos y ganar dinero por aquello de que a río revuelto, ganancia de pescadores.
Hasta la próxima.
viernes, 12 de julio de 2013
La política en tiempos bizarros.
Comencemos por ponernos de acuerdo en los términos, etimológicamente política proviene del latín “politicus” y ésta del griego “πολιτικός” (“politikós”), que significa “de los ciudadanos” o “del Estado”, siendo el adjetivo de “πόλις” (“pólis”) que significa “ciudad” pero también “Estado” ya que la ciudad en la Grecia clásica era la única unidad estatal existente. El término hace alusión a las ciudades griegas que formaban estados donde el gobierno era parcialmente democrático. Cabe señalar que es en esta cultura donde intenta formalizarse esta necesidad humana de organizar la vida social y los gobiernos desde tiempos ancestrales.
Conceptualmente, la política sería una actividad social orientada a la toma de decisiones de un grupo para alcanzar ciertos objetivos. También puede pensársela como una forma de ejercer el poder, intentando resolver o minimizar los conflictos de intereses antagónicos que se producen en el seno de la sociedad. La utilización del término ganó popularidad en el siglo V a.c., cuando Aristóteles desarrolló su obra titulada justamente “Política”.
Por lo tanto la política comprende una acción socialmente determinada, colectivamente ejercida por diferentes grupos que confrontan sus respectivos proyectos de cómo organizar la sociedad.
Para llevar adelante sus proyectos los ciudadanos se agrupan en partidos, es decir colectividades de ciudadanos con ideologías compartidas y métodos y técnicas consensuadas para lograr sus objetivos.
Para el marxismo el término “partido” es de una enorme importancia, por cuanto presupone que alrededor de él se organizan los intelectuales revolucionarios que responden a los intereses de transformación de la clase obrera.
Gramcsi afirmó que los intelectuales respondían a los intereses de las diferentes clases, en general todos los seres humanos son intelectuales, pero solo una fracción de estos vive de sus habilidades discursivas.
De estos, solo una parte se agrupan en los partidos, son los que Gramcsi denominaba los intelectuales orgánicos, que se reunen para defender los intereses de clase. En la dinámica política encontramos intelectuales orgánicos de las diferentes clases que pugnan en una sociedad (burguesía, campesinado, obreros, pequeña burguesía, etc.)
Considero que un momento importante de la política es la revolución francesa, en la cual los partidos se agruparon en defensa de los intereses de las diferentes clases sociales. Los Girondinos y los Jacobinos, con Danton como cabeza de los primeros y Robespierre de los segundos, expresaban a las distintas fracciones de la burguesía (la naciente burguesía industrial, el burguesía comercial, pequeños propietarios agrícolas, los pequeños burgueses de las ciudades -fundamentalmente los profesionales-). Los sectores más radicalizados, los sans culotes que se integraban con trabajadores independientes, pequeños comerciantes y artesanos (carpinteros, sastres, etc.) tenían como cabezas visibles a Jacques René Hebert y Jacques Roux eran el ala izquierda de la revolución, más allá de ellos estaban los pobres que ni siquiera eran ciudadanos por no poseer bienes que los acreditaran como tales.
Estos sectores tenían programas muy definidos que se expresaron en las consignas de la revolución, mientras la burguesía luchaba por la libertad dando origen al liberalismo político y económico, los desposeídos se encolumnaban tras la igualdad. Estos dos programas continúan vigente en las agendas políticas de la modernidad.
Durante el siglo XIX las diferentes clases y sectores de clase que interactuaban en la sociedad construyeron distintas propuestas de organización. En general podemos decir que en este convulsionado período de la historia de Europa los partidos se agruparon en torno a dos grande categorías, los partidos burgueses y oligárquicos y los partidos obreros y pequeños burgueses. Los primeros constituyeron los programas liberales que sostenían el interés de acumulación capitalista de la burguesía que avanzaba a paso veloz y firme en la construcción de su hegemonía de clase en todo el mundo “civilizado”, los segundos se organizaron en la agenda de las luchas obreras y comenzaron a definir el programa socialista de transformación social.
Mientras esto ocurría en Europa y EE.UU. la Argentina, a lo largo del siglo XIX, soporta una larga guerra civil. En nuestro caso no se trata de enfrentamientos interclases, sino solo de una disputa de la burguesía, que, a partir del lustro que va de 1810 a 1816 decide tomar en sus manos la gestión de las Provincias Unidas del Río de la Plata sacudiéndose la tutela del Rey de España.
A lo largo de todo el siglo podemos observar largas contiendas armadas entre dos sectores de la burguesía, la burguesía ganadera de Buenos Aires y del Litoral, aliada a la burguesía comercial porteña que enfrenta una serie de tareas programáticas para consolidar su poder territorial.
En primer lugar debe confrontar con los caudillos provinciales que representaban los intereses de las economías artesanales del interior que pugnan en la vana tarea de sobrevivir a la modernización capitalista y las oligarquías territoriales atrasadas.
En segundo lugar debe lograr la unión nacional con un solo gobierno central para poder desarrollar su proyecto agrícola ganadero. Esa unión que se logra en la batalla de Caseros y se consolida después del combate de Cepeda el 23 de octubre de 1859 a pesar de la derrota de la burguesía porteña, en el mismo las fuerzas de la Confederación derrotan al ejército de Bs. As., con lo cual se consolida Argentina como país mediante la incorporación de Bs. As. a la confederación tras la firma del pacto de San José de Flores.
El tercer punto de la agenda de la burguesía porteña, que se consolida en el poder tras la derrota de Urquiza en Pavón a manos de Mitre el 17 de septiembre de 1861, consagrando la integración definitiva de Bs. As. a la República Argentina como estado dominante, rasgo que conservará a lo largo de todo el siglo XX, es la conquista del desierto.
Desalojando a los pueblos originarios de sus tierras mediante una política de conquista y genocidio brutal la burguesía extiende las fronteras nacionales hasta el rio Colorado ganando la Patagonia que en esos tiempos era deseada por los chilenos.
Mediante el fraude y la represión la burguesía completa su programa socio económico y establece el dominio a lo largo y lo ancho del territorio.
Recién el 10 de febrero de 1912 con la sanción de la Ley Sáenz Peña de sufragio universal, secreto y obligatorio el país comienza a transitar el lento y escarpado camino de la construcción de una democracia moderna representativa y federal.
Pero a lo largo del siglo, que es notable en la cantidad de reformas democráticas, se va construyendo una cultura de liderazgos caudillistas que está representada en la conformación de grandes movimientos de masas en lugar de partidos burgueses modernos. El primero de estos movimientos es la Unión Cívica Radical que a lo largo de las tres primeras décadas del siglo XX construye una representación política reformadora con base en la pequeña y media burguesía del campo y de la ciudad bajo el liderazgo de su caudillo Hipólito Irigoyen.
El segundo gran caudillo será Juan Domingo Perón que en la década del 40 y comienzos de los 50´funda un movimiento popular que perdura como actor central de la política argentina hasta nuestros días.
El radicalismo que tras la muerte de Irigoyen se constituye en un intento de partido burgués liberal, no logra competir con el peronismo. Ambos movimientos son los representantes de la burguesía pequeña y media ligada al mercado interno, mientras que la gran burguesía agraria e industrial financiera se organiza alrededor de “entidades gremiales” como la Sociedad Rural, Coninagro, C.R.A. y la Unión Industrial Argentina, etc., pero sin representaciones políticas, por lo que para la defensa de sus intereses utiliza el brazo armado de la burguesía, el ejército, como su partido del sector de clase.
En la segunda mitad del siglo XX asistimos a un enfrentamiento entre dos sectores burgueses, los unos accediendo al poder mediante elecciones, los otros gestionando el aparato del estado mediante golpes cívico-militares.
Ambos sectores tienen una agenda programática muy definida y se diferencian notablemente, la gran burguesía agraria, industrial y financiera vinculada fundamentalmente al mercado externo pugna por la apertura de la economía, la subsidiariedad del Estado y el mercado como regulador de la vida social y económica. La burguesía media, pequeña y la pequeña burguesía ensayan acciones de un proyecto nacionalista, estatista, que busca ampliar el mercado interno, dotar al Estado de mecanismos reguladores y atendiendo a urgencias sociales de los sectores más vulnerables. Los primeros se apoyarán en los organismos de crédito internacionales y tendrán como teoría económica de referencia al neoliberalismo que toma fuerza luego del consenso de Washington, con la constitución de la Trilateral Comisión y el desarrollo de las ideas económicas neoliberales de la Escuela de Chicago. Los segundos impulsarán políticas apoyadas en el neokeinesianismo, con un fuerte sector estatal, proveyendo al mismo con mecanismos reguladores muy potentes.
Este esquema que funcionó con cierta claridad tanto en las propuestas económicas como en las representaciones políticas entra en crisis en la última década del siglo XX cuando los movimientos populares como el radicalismo y el peronismo son colonizados por las propuestas de la gran burguesía y la teoría neoliberal.
El menemismo no es otras cosa que el abandono, de parte de la gran burguesía, del partido militar, la abdicación de gestionar por la fuerza y el intento de modernizar la democracia argentina gobernando la gran burguesía con la complicidad de políticos populares como Menen, Duhalde, Sanz, etc.
Durante toda la década se instala en el país el imaginario neoliberal del uno a uno, con la ilusión de que un peso podía valer un dólar, se rematan las empresas públicas, se realiza un potente ajuste neoliberal que sume a la población en la pobreza, la indigencia, la desocupación, culminando con los hechos trágicos del 19 y 20 de diciembre de 2001 con la caída del gobierno neoliberal del radical Fernando De La Rúa.
El kischnerismo vuelve a instalar algunas ideas que tratan de revivir el proyecto de la pequeña y mediana burguesía, pero solo lo hace desde una perspectiva neokeynesiana sin construir un proyecto global de país. El error que comete es la tentación del liderazgo caudillista que no confía en la participación activa de las masas y que basa el poder en un conductor del movimiento (el caudillo: Kirschner, Fernández de Kirschner) pero sin una estructura participativa basada en la democracia como sustancia y no como procedimiento.
Pero el dato nuevo es que la política deja de ser lo que debía ser y se constituye en una confrontación de personalidades sin un proyecto acabado. Los gobernantes ganan las elecciones en base a su carisma y no a un programa de transformaciones y una vez instalados en el poder actúan secundados por un ejército de amanuenses y alcahuetes que les rinden pleitesía.
En el campo de la oposición la situación es peor aún, la falta total de ideas y programas lleva a los políticos a rejuntarse en una amalgama viscosa y sin principios donde los enemigos de ayer son íntimos amigos de hoy en alianzas que solo duran el hasta el día de las elecciones.
Por detrás de la escena las corporaciones fogonean estos enfrentamientos estériles, sin contenidos para poder utilizar el poder que les da la propiedad de los medios de comunicación y la concentración económica y territorial que les permite comprar las voluntades de eso que no son más que harapos de políticos sedientos de unos minutos de popularidad en la televisión o en la radio, pero con una militancia política sin principios, sin programa y sin ideas.
Es la política en tiempos bizarros.
Hasta la próxima.
sábado, 6 de julio de 2013
Sobre la democracia.
En la Argentina se está comenzando a desarrollar un importante debate político. Se trata ni más ni menos, de las características y el contenido que debe tener la democracia.
El debate por la reforma de la justicia se relaciona directamente con esta cuestión.
Hace años el garante del orden burgués era el ejército, que era el brazo armado de la burguesía para ejercer su poder y gozar de todos los privilegios de clase que le permite el capitalismo.
Pero el ejército en la década del 50’ podríamos decir que hizo una opción de fracción de clase. Esta opción, que había sido ensayada en la década del 30’luego del golpe a Irigoyen, se consolida con el golpe a Perón. No es casual que ambos mandatarios hayan sido destituidos por las fuerzas armadas, los dos presidentes, aunque con diferencias de matices, representaban los intereses de un sector de la burguesía argentina, la burguesía industrial y comercial fundamentalmente ligada al mercado interno y que se organizaba en torno a la Confederación General Económica (CGE) y que incluía a sectores del pequeño y mediano empresariado comercial, a las industrias PYMES, a las pequeñas industrias reunidas en torno a APYME (Asamblea de Pequeñas y Medianos Empresarios) a un sector del empresariado rural nucleado en torno a la Federación Agraria Argentina y los campesinos de movimientos de comunidades originarias y de micro propietarios territoriales.
En el año 30’ y fundamentalmente en el 50’el ejército deja de estar en una posición de bonapartismo frente a los diferentes sectores burgueses y se enrola decididamente con los intereses de la gran burguesía terrateniente, el capital financiero local e internacional, las grandes corporaciones internacionales, todos estos sectores con intereses compartidos con el mercado internacional.
Por esos años el ejército se constituye en el aparato represivo más importante del país y luego del golpe de 1976 en un ejército genocida al servicio de los intereses de una fracción concentrada de la burguesía.
Con la caída del muro de Berlín, los grandes cambios en las democracias occidentales que implican la implementación de sistemas representativos de gobiernos con uso de un cierto estado de derecho y el avance de las tecnologías informáticas y las telecomunicaciones, el modelo de dominio de la burguesía comienza a sufrir una metamorfosis.
Por otra parte el ejército se mostró en la década del 70’y comienzos de los 80’como una estructura de poder que se separaba netamente de la sociedad y que se constituía en una estructura autopoiética que operaba al margen de los propios estamentos e intereses de grandes sectores de la burguesía.
Las relaciones de dominación mutaron esencialmente y en lugar de la represión abierta que la burguesía había utilizado a lo largo del siglo XX, comienzan a establecerse nuevas formas de control social basadas en el control de las personas a través de la información,
Aunque no lo sepamos, somos espiados cotidianamente, nuestros correos electrónicos, teléfonos y demás medios de comunicación son intervenidos por las grandes computadoras que operan a nivel internacional y nacional.
Hoy ya no es necesaria la represión abierta, basta con que los medios masivos tengan una presencia importante al interior de nuestras casas para que instalen sucesivas agendas de debate doméstico y construyan realidades que frecuentemente aceptamos sin poner en interdicción.
Aun así, se hace necesario tener algún reaseguro para garantizar el dominio burgués. No contando con el partido militar, y no confiando decisivamente en la acción de los medios de comunicación de masas, la gran burguesía ha instalado en nuestro país una nueva superestructura dominante, el sistema judicial.
El sistema judicial, es una estructura que no es electa por la voluntad popular, tampoco puede participar en el mismo cualquier persona, solo los abogados pueden hacerlo.
Es un sistema de carácter oligárquico antidemocrático, que, a diferencia del poder legislativo y el ejecutivo que son electos por la voluntad popular y donde solo pueden sobrevivir los cómplices de la dictadura genocida si los gobernantes que elegimos lo permiten, ha protegido entre sus filas a conspicuos jueces designados por los genocidas y a lo largo de casi 30 años no se ha depurado.
No pretendemos decir que los jueces designados en democracia sean la mar de la rectitud y que tengan una franca vocación igualitaria, recordemos que muchos de ellos fueron designados durante los gobiernos de Menen y de De La Rúa, quienes se subordinaron a los dictados políticos y económicos de la derecha neoliberal que conjugaba con el consenso de Washington y la Trilateral Comisión.
La propuesta del ejecutivo de elegir por voto popular a los representantes del Consejo de la Magistratura, que es el organismo que evalúa a los futuros jueces y les realiza juicio político por incumplimiento de sus deberes, era un paso adelante, aunque no un avance definitivo en materia de democratización del sistema judicial.
Con su poder económico los sectores más concentrados de la burguesía han avanzado en la cooptación de la parte más importante del sistema judicial, la Corte Suprema de Justicia y han logrado establecer una estructura más útil y eficaz para el control social que los militares asesinos.
Votamos legisladores que nos “representan” pero esos legisladores solo pueden dictar leyes que no afecten los intereses centrales del sistema de dominio de la gran burguesía, si lo hacen esas leyes son declaradas inconstitucionales por este súper poder estructural.
Es interesante observar que la Corte en una acordada declaró inconstitucional a la propia constitución, en el artículo que establecía que los jueces que la integran se deben retirar a los 75 años. Ahora declara inconstitucional una ley votada por amplia mayoría de los legisladores, deberíamos preguntarnos cuanto falta para que declare inconstitucional a la presidenta y determine quién debe ocupar su lugar.
En otros diálogos hemos afirmado que el sistema representativo es un sistema que si bien es superador del autoritarismo de las dictaduras y de las monarquías, no constituye en esencia un sistema realmente democrático.
La participación del ciudadano se reduce a votar cada cuatro años a quienes lo deben gobernar, por fuera de ello no es consultado en ninguna de la determinaciones que los políticos toman y que lo afectan.
Pero esto no es todo, a la manera de la democracia griega en la que los ciudadanos que podían participar eran un grupo muy reducido (aquellos que habían nacido en Grecia y gozaban del derecho a ser ciudadanos), mientras que la mayoría (las mujeres, los metecos, los esclavos, etc.) no tenía ni voz ni voto en las decisiones, o en la Revolución Francesa de 1789 que en sus inicios solo permitía votar y participar del parlamento a los ciudadanos, y establecía que este carácter lo tenían aquellos que tenían alguna propiedad inmobiliaria, en nuestra democracia los que participan en la toma de decisiones también son un grupo reducido.
En estos treinta años se ha constituido una capa burocrática, que podríamos asimilar a una fracción de clase, que es la encargada de gestionar el Estado. Son los políticos, aquellos que usufructúan su participación en lugares de decisión de los partidos políticos más importantes. Por supuesto que para llegar no se requiere un origen de clase, ya que los mismos son controlados por los aparatos partidarios y cuando se apartan de los intereses de la burguesía, inmediatamente son removidos de la burocracia de gestión.
Es por ello que la principal lucha política en Argentina, y porque no decirlo en América Latina, es la lucha por la máxima ampliación de la democracia burguesa.
Esta lucha implica que cada día vayamos por más, apoyando a los sectores políticos o a las legislaciones que operan esa el sentido de la democratización de las relaciones sociales, económicas y políticas de nuestros países.
Así por ejemplo la ley de medios, el matrimonio igualitario, la estatización de los fondos de pensión, la estatización de Y.P.F., la reinstalación de una aerolínea de bandera, la asignación universal por hijos, el programa Conectar Igualdad, la creación del Mercosur y de la Unasur van en el sentido de la ampliación democrática y de los derechos sociales.
Falta mucho, lograr que las medidas y leyes fundamentales sean plebiscitadas, que en todo el país los mandatos de los representantes puedan ser revocados por el voto popular, que se implemente la autonomía municipal y territorial, etc.
Hoy a la hora de votar debemos ser cuidadosos. No es lo mismo un sector político que el otro, debemos elegir a quienes han demostrado que con sus errores, con sus arbitrariedades, con su falta de transparencia, han implementado un proyecto que es una base seria de sustentación para la real democracia en la Argentina. No nos olvidemos de la República de
Weimar en Alemania que al echar a los socialistas que eran una opción progresista, abrieron el camino a los nazis que sepultaron el país en el mayor de los horrores.
Hasta la próxima
domingo, 16 de junio de 2013
La decadencia de Lanata.
Es interesante observar como los propagandistas de la derecha conservadora se muestran cada vez más tal cual son. El caso paradigmático es el de Jorge Lanata. Este “periodista”, que hace un programa “Periodismo para Magneto” aunque él lo llama “Periodismo para Todos” tal vez porque suena mal dejar en claro su lambeculismo al zar del periodismo vernáculo, triste y mala copia de Rupert Murdoch el empresario periodístico amarillista de Australia. Magneto solo se parece a Murdoch en su falta de escrúpulos, en su ausencia de ética y el amarillismo recalcitrante del periodismo que conduce.
Lanata, el rey de la crítica, nada tiene que decir del robo de Papel Prensa, de las relaciones del grupo Clarín con la Dictadura genocida, de las denuncias por lavado de dinero que ha realizado un prominente banquero contra su amo y señor, de la represión a la actividad gremial democrática en la empresa de la que él es el mascarón de proa, todo eso no es información periodística, es parte del “relato” kirschnerista ya que El grupo Clarín no le paga millones a sus directores, no compra y revende, con la venia de los gobiernos neoliberales, las acciones de su empresa a las AFJP estafando a los jubilados de ese momento y a los futuros.
Voy a comentar una anécdota que me la refirió un prominente director del Diario La Nación cuando aún no eran socios de Clarín. En una reunión de trabajo en la que participaba, porque por ese entonces yo era consultor en un programa de reinserción laboral del Diario La Nación, cuando este diario cambio la edición pasando de la tipográfica a la digital, el informante dijo que lo que Clarín hacía era extorsionar a sus clientes. Refirió que cuando una cuenta de publicidad de un cliente bajaba convocaba a sus directivos a un desayuno de trabajo, en ese desayuno se los atendía a cuerpo de rey, con el mejor servicio de desayuno, al promediar la reunión un directivo de Clarín sacaba unas carpetas y mostraba alguna información que comprometía a la empresa en cuestión, luego venía una larga perorata de la ética periodística al servicio de la verdad y la obligación del diario de publicar toda la información. Al final de la charla como al pasar se deslizaba a los clientes el detalle de la baja de su cuanta publicitaria.
El cliente aumentaba la cuenta de publicidad dada a Clarín y entonces el diario olvidaba su ética periodística y su apego a la verdad.
Estos manejos, viniendo de un medio como Clarín esto no es asombroso, a lo largo de sus casi 70 años de existencia utilizó todas las malas artes habidas y por haber en las prácticas empresariales periodísticas para escalar posiciones, defendió a cuanta dictadura le brindó provecho y fue tenaz partidario de los gobiernos democráticos que se sometieron a sus requerimientos.
Pero que una persona llegue tan bajo por dinero como ha llegado Lanata, sí que es sorprendente.
Lanata pone de manifiesto hasta donde el dinero puede corromper la conciencia humana, y más aún, porque Lanata ha demostrado que se puede ser más corrupto que lo que el dinero le impone.
En el Programa Periodismo para Todos, ante un auditorio de catecúmenos pequeños burguesas, que no son fascistas porque todavía no ha surgido un partido de ese signo ideológico en Argentina, construyó un discurso orientado a hacer un panegírico de la derecha reaccionaria argentina que en este momento encabeza “mi hijo es un pelotudo” Macri. En su extenso discurso antikirschnerista, deslizó al pasar un dato inteligentemente organizado para criticar a la presidenta, construyó un relato sobre la bienal de Venecia y denunció que en esa bienal se intervino sobre el arte con fines políticos.
Hasta acá era una crítica a un hecho concreto, real o figurado, porque a Lanata no se le puede creer ni el estado del tiempo, pero inmediatamente dijo que eso solo pasó en tres oportunidades en la historia de la humanidad. Obviamente la tercera era la intervención de nuestra presidenta, cuáles fueron las dos anteriores: “surprise” durante el socialismo real, que en lenguaje de la derecha es el comunismo y durante el nazismo. Otras intervenciones francamente represivas que costaron la vida a millones de artistas y científicos no existieron para Lanata.
La sutileza del argumento es interesante, se asocia al comunismo con el nazismo, se asocia a una ideología liberadora con la peor y más execrable ideología autoritaria y asesina del siglo veinte, se asocia el llamado a la unión de los desposeídos y explotados para liberarse del yugo capitalista con uno de los genocidios más atroces de la humanidad, y todo para decir que nuestra presidenta es de esa “calaña”.
Yo puedo tener muchas críticas al kischnerismo, en este blog las he volcado más de una vez, puedo desacordar con la presidenta respecto al aborto, a su concepción de lo popular, a la lectura histórica del peronismo, de Rosas, puedo estar contra los hechos de corrupción en el gobierno, puedo acordar con las consecuencias que esa corrupción tuvo al desencadenar la tragedia de once, pero de allí a igualar a un movimiento democrático, de amplia base popular, progresista que desarrolló la política de inclusión e igualación social más importante de la historia, con el fascismo, me parece un acto deleznable propio de un sujeto políticamente pervertido al servicio de su avaricia y que no tiene límites ni morales ni éticos.
Pero más aún, Lanata no se quedó allí, continuó con un discurso que hubiera despertado la admiración de Goebbels, el ministro de información de Hitler. Como es sabido, el blanco predilecto de Lanata es la izquierda kirschnerista representada por la juventud (La Cámpora, Movimiento Evita, Miles, Kolina, Carta abierta, etc.). No es casualidad que además de la presidenta, se ridiculice con actores de cuarta a Foster el líder de carta abierta, a Fernández, a Máximo Kirschner, a D´Elias y otros dirigentes de la izquierda del movimiento.
Raramente acomete contra la derecha del kischnerismo, y cuando lo hace es para golpear a todo el movimiento, por ejemplo como no puede demostrar que los grupos antes citados son corruptos, acomete contra Infrán, contra Alperovich, etc. y trata de generalizar en todo el movimiento lo que el denuncia como corrupción en algunos, pero su crítica más despiadada la dirige hacia los grupos de izquierda, obviamente porque la derecha kirschnerista, Scioli y Masa incluidos, no son enemigos, con contrincantes.
Usando salvajemente a un niño de no más de 6 o 7 años, Lanata simula una entrevista con un dirigencito de La Camporita en un kindergarten como él dijo. El niño es obligado por Lanata, haciendo gala de su falta de pudor y su inmoralidad a decir una serie de mentiras y defender un discurso en el que Kirschner aparece como héroe en las invasiones inglesas, y otros hechos históricos. No es esto acaso similar a realizar una película pornográfica con un menor, solo que en vez de una orgía sexo lo hace participar en una orgía de mentiras para desacreditar a los jóvenes, no piensa Lanata y los catecúmenos infelices que escuchaban y se reían el daño que le hacen a ese niño en pleno momento de formación de su personalidad.
Lo poco de dignidad periodística y humana que le quedaba a Lanata lo tiró por la cloaca, hoy solo es un vómito inservible de aquel periodista que muchos admiramos ingenuamente ignorantes de lo que este ser mentalmente deforme era y los intereses que defendía.
Creo que este país se está dividiendo en dos bloques de manera muy peligrosa, por una lado los sectores vulnerables, empobrecidos por las políticas neoliberales que durante las dictaduras y en los gobiernos democráticos de Menen y De La Rúa nos llevaron al límite de nuestra existencia y por el otro un corpus nazi, inmoral, buscador de dólares para su bienestar personal, autoritario y mal nacido que solo añora los años del “deme dos” y los viajes a Miami.
Hoy más que nunca la decisión es nuestra, o votamos a quienes quieren poner una bisagra a la historia o nos hundimos nuevamente en la miseria y la humillación a la que nos sometieron los Menem, Macri, De Narváez, De La Rúa, Duhalde, Scioli, Infrán, Morales, Sanz, Alfonsín (hijo) y tantos otros políticos corruptos de derecha que durante años estuvieron y estarán al servicio de los intereses de la reacción más retrógrada de la Argentina.
Hasta la próxima.
lunes, 3 de junio de 2013
Prostitutas, moralistas e hipócritas.
La prostitución es una de las profesiones más viejas de la humanidad.
Francisco Montiel hablando de la prostitución religiosa presente en las diversas culturas antiguas nos dice que “También se suele considerar como otro tipo de prostitución sagrada, al parecer mucho más antiguo, localizable en época matriarcal, la costumbre que obligaba a todas las muchachas, sin excepción, a ser desfloradas antes del matrimonio, dándose por dinero a un extranjero, en el templo, a beneficio de la diosa, cumpliendo así un deber religioso que era al mismo tiempo un acto simbólico-sagrado. En realidad, existe una evidente dificultad en fijar los límites no sólo entre una serie de costumbres que, como esta última, se suelen incluir bajo la rúbrica de prostitución sagrada….”
Luego, con el correr del tiempo, la sacerdotisa pasó a cumplir ese rol ofreciendo su cuerpo contra un pago en representación de la casadera, allí colocan algunos el origen de la prostitución.
A lo largo de los siglos esta institución ha sido parte de la vida sexual de la especie humana.
Si leemos al Marqués de Sade podemos encontrar como la prostitución era parte de la vida cortesana, y más que estar prohibida, era aceptada en todas sus prácticas por las sociedades de la Francia prerrevolucionaria.
La interdicción moral de la prostitución comienza en la época victoriana, como una de las tantas interdicciones impuestas al sexo, como manera de domesticar el instinto sexual como vía a la domesticación del ser humano, podríamos decir que lo que se intentaba era convertir a los miembros de las clases subalternas en una suerte de eunucos, tratando de dominar su deseo sexual atándolo a solo una forma de sexo (el matrimonial) y por esa vía domesticar los impulsos liberadores que asomaban es estas clases sometidas.
Por ello no es casual, ni sorprendente que la principal práctica narcotizante de la conciencia revolucionaria, la religión, tenga entre sus principales interdicciones al ejercicio de la prostitución, lo que si asombra es que tras un cierto ropaje progresista o de izquierda, algunos intelectuales se sumen a la cruzada religiosa conservadora.
En “La Capital” del 2/06/2013 en página 5 podemos encontrar un reportaje a Juan Volnovich, en el que hace algunas puntualizaciones que a mi entender además de moralizantes son peligrosas.
Utilizando el Psicoanálisis trata de analizar la práctica de la prostitución desde una perspectiva conservadora y reaccionaria.
Para fundamentar mis opiniones voy a presentar algunas de sus expresiones y luego las analizaré:
“….. se habilitó y naturalizó esta práctica de varones que refuerza los valores del patriarcado.”
“Pagan por sexo y en esto hay que distinguir algo. Adhiero a una postura abolicionista de la prostitución, creo que hay que abolirla como a la esclavitud, lo que no implica una política moralista ni represora de la sexualidad: no se trata de no tener relaciones sexuales que se quieran, eso es cuestión de cada uno. El tema es cuando hay un pago, un pacto comercial, un intercambio por dinero que incluye la esclavitud y denigración del cuerpo de la mujer que funciona como mercancía”
“Es una relación muy asimétrica, de poderes: alguien que tiene dinero paga y alguien que no lo tiene se somete. Otro término fundamental es el del "consentimiento". En el caso de menores de edad el consentimiento no existe, aun cuando quiera apelarse como excusa a la idea de que la víctima ha disfrutado de ese acto. El caso de la mujer adulta es más complejo. Hay que interrogar desde qué lugar la mujer consiente, ¿es pobre?, ¿no puede trabajar de otra cosa que no sea comercializar su cuerpo? Otro consentimiento con alta aceptación, aún de la mujer, se daba en la Edad Media con el Derecho de Pernada, que permitía al amo iniciar sexualmente a las esclavas. Ese consentimiento no invalidaba el reforzamiento de un acto de esclavitud.”
Agrega la nota periodística, “según él (Volnovich), no habría que reprimir a las prostitutas como se hace, sino a los proxenetas y a los clientes, tal como proponen dos proyectos de ley que aguardan en el Congreso”.
De lo que se trata es de sustentar una práctica represiva bajo un falso ropaje de izquierda.
Antes de analizar los textos es necesario hacer algunas puntualizaciones. En primer lugar el ejercicio profesional de la prostitución no es equivalente a trata de personas. Existe trata de personas cuando aparece la figura del proxeneta que obliga a la mujer o al hombre a prostituirse y se apodera de lo producido por el/ella (o una parte). La trata de personas es una actividad repudiable, pero cuando una mujer o un hombre deciden ser profesionales del sexo, es decir trabajar con su cuerpo, sin la mediación del proxeneta, es decir cuando ella/él retiene todo lo recaudado, no es trata de personas, es trabajo sexual o prostitución. La prostitución puede ser equiparable a la esclavitud en el caso de la trata, pero no cuando se ejerce la prostitución por voluntad propia, esto es tan así que las prostitutas se han sindicalizado en una asociación (AMMAR).
Yendo de lleno a los textos, Volnovich dice que es partidario de abolir la prostitución, obviamente se fundamenta en que es una práctica similar a la esclavitud y que además es humillante para la mujer.
Existen otras prácticas que bajo el capitalismo son humillantes como el trabajo, mediante el cual se esclaviza a masas de trabajadores por un salario. El trabajador no consiente ser explotado, debe dejarse explotar y someterse al patrón porque necesita el dinero para vivir. En esto se sostiene la tesis de que la prostitución es un trabajo, en que la mujer vende su cuerpo por un estipendio económico, como el trabajador vende su cuerpo igualmente por un estipendio. Y le puedo decir a Volnovich que también el trabajador es humillado en su trabajo, tanto más que la prostituta en el suyo. En las sociedades de clase quien posee dinero tiene poder y lo usa para obligar al otro a que se humille y consienta a sus deseos, como la secretaria que a veces se humilla más que la prostituta para mantener su trabajo, o la que vende su cuerpo no por dinero, sino por posibilidades de progreso.
Resulta extraño que se refiera siempre a la prostitución femenina y no hable de la prostitución masculina, tanto de hombres que entregan su cuerpo a otros hombres o a mujeres a cambio de dinero, porque en este caso es lo mismo que en cuando analiza la prostitución en mujeres. Tampoco habla de las mujeres que compran servicios sexuales de otras mujeres.
Creo que no lo hace porque se cae su hipótesis de la compra de servicios sexuales como un acto puramente machista, cuando ese intercambio, aunque es más frecuente en los hombres no es ajeno a las mujeres que cada vez más concurren a ver strippers y a comprar servicios sexuales de los hombres o de otras mujeres.
Muchos historiadores, como lo indicamos más arriba, ubican a la prostitución como una institución que tiene sus orígenes en el matriarcado y de esto Volnovich no dice nada.
Tampoco habla de la prostitución de alto vuelo o prostitución VIP para empresarios acaudalados y funcionarios bien remunerados, menos aun de otra forma de prostitución que consiste en comprar los servicios de una mujer para que conviva con un hombre por un cierto tiempo, como su pareja, y que cuando finaliza el contrato se la despide sin más. Esta actividad propia de empresarios adinerados es una forma de prostitución, ¿estaría Volnovich en pedir cárcel para los grandes empresarios que la practican?
Y hablando de territorialidades, tampoco refiere Volnovich como luchó por abolir la prostitución en Cuba cuando estuvo allá, donde las profesionales se prostituyen por un perfume, un jabón o dinero, todo ello con el conocimiento de Fidel Castro quien en la cumbre Iberoamericana que se realizó en Bariloche ante la pregunta: ¿comandante que puede decir respecto a que las profesionales se prostituyen en cuba?, respondió:
–Ves chico en Cuba hay tantas posibilidades que hasta las prostitutas pueden estudiar en la universidad.
Lo que ocurre es que Volnovich es un partidario de la monogamia, pero su conservadurismo no le permite ver que el hombre y la mujer son seres esencialmente polígamos, que buscan el placer en todas sus posibilidades, por eso existen algunos que se satisfacen en una vida monogámica, otros que recurren al adulterio, otros que intercambian parejas, que tienen parejas abiertas, o que simplemente buscan el placer en la comodidad de pagar por él antes que realizar el lento trabajo de levantarse una mujer o un hombre en la calle.
Pero lo más peligroso de las afirmaciones de Volnovich es que preconiza la persecución del cliente, acusándolo de la existencia de la prostitución, si ello es así al eliminar el cliente se elimina el derecho de los hombre y mujeres a trabajar con su cuerpo, derecho consagrado por la constitución, que según tengo entendido no diferencia de profesiones buenas y malas. Pero lo que es peor es que Volnovich y los que buscan judicializar a la prostitución con leyes abolicionistas y punitivas solo están trabajando para aumentar las rentas de policías y funcionarios corruptos que cobran por hacer vista gorda a las prácticas que la ley prohíbe.
O no sabe Volnovich que a las prostitutas se las deja trabajar en las calles a cambio de coimas a los policías, que hay jueces que aceptan favores sexuales para liberarlas, y que al penar al cliente permitirá que los policías corruptos extorsionen a los ciudadanos y ciudadanas que utilizan los servicios sexuales.
Una propuesta progresista y transformadora pasa por incrementar la educación sexual, por aumentar las posibilidades educativas y laborales de las y los jóvenes, de generar oportunidades para que estos no tengan necesidades de vender sus cuerpos, y aun así siempre existirá un remanente de dudas respecto a las prácticas sexuales.
Porque podría argumentarse que hay que prohibir el sexo oral, anal, el cunnilingus y otras prácticas sexuales porque algún trasnochado como Volnovich piensa que son humillantes para la mujer, tanto como el ménage a trois, swingers, sexo colectivo, etc.
Hubiéramos terminado prohibiéndola sexualidad en la existencia de la familia punalúa que en la antigüedad practicaba sexo grupal, o desconociendo la realidad del derecho que en ciertas culturas originarias se arrogan los padres de desflorar a sus hijas, las que aceptan esto con orgullo y satisfacción.
En definitiva Sr. Volnovich, es necesario abandonar ciertas posturas reaccionarias que tal vez le vengan bien al Papa Francisco pero que son dañinas para la evolución social. Ah y de paso el derecho de pernada era el derecho del señor feudal de tener sexo con la mujer del siervo que la desposaba antes que este lo hiciera, de donde sacó que era para iniciar sexualmente a las esclavas me interesa ese dato.
Hasta la próxima
lunes, 20 de mayo de 2013
Carta abierta a Jorge Lanata.
Jorge Lanata, vos no me conoces, soy un humilde ciudadano de Rosario, de esos seres anónimos que nos levantamos todos los días para ir a trabajar, los mismos que por las noches tenemos un rato de tiempo para ver TV antes de irnos a dormir.
Soy de esos ciudadanos que gano un pequeño sueldo mensual y que hago malabarismos para llegar a fin de mes.
No actúo en política, no soy ni concejal, ni diputado, ni senador, no pertenezco a ningún partido político, en definitiva no tengo militancia política, pero ello no significa que no sea un ser pensante, crítico, analítico, que antes de tomar una posición trata de informarse y que para ello cuenta con los medios de comunicación.
No soy kirschnerista, y tampoco antikirschnerista, no soy oficialista, tampoco soy opositor, solo quiero que a este gobierno le vaya muy bien, porque si al gobierno le va bien nos va bien a todos.
Desde hace muchos años vengo siguiendo tu prédica periodística, leía Página 12 cuando vos lo fundaste en la década del 80´y durante el menemismo veía Día D.
Después delo fracaso del radicalismo, cuando Don Raúl destrozó todas la grandes ilusiones que nos hicimos los progres, con su discurso de Semana Santa, muchos nos sentimos desamparados ante el avance del neoliberalismo de la mano del Movimiento Popular, y allí estabas vos, con tu Día D, con Marcelo Zlotogwiazga, Ernesto Tenenbaum, Adrián Paenza, Horacio Verbitsky, Maximiliano Montenegro, María Julia Olivan para mostrarnos que parecía haber un grupo de periodistas que no se entregaban, que eran distinto a los Chiche Gelbung, Mariano Grondona, Bernardo Neustadt y todos los periodistas entregados a la defensa sin concesiones de Carlos Menem y su proyecto neoliberal de ajuste, entrega del patrimonio nacional, etc.
Defendías los derechos humanos, el enjuiciamiento de los militares, un periodismo independiente del poder, y yo como muchos te creíamos, creíamos en lo que decías, en lo que mostrabas, creímos al grupo que te secundaba.
Luego vino el kischnerismo, y vos eras amigo de Néstor, por lo menos eso decías, en esos tiempos no lo denunciabas, aunque guardabas una cierta distancia, estuviste en Rosario, para hacer marketing de Critica Argentina, allí hiciste un relato de porque la pelea del gobierno con el Grupo Clarín, pero no atacaste ni defendiste ni a uno ni a otro.
En Día D mostrabas el carácter monopólico del multimedios Clarín, su robo infame de papel prensa a punta de tortura a sus legítimos dueños, y en algún momento denunciaste a Magnetto y Aranda por lavado de dinero.
Luego Día D desapareció de la pantalla y nos tuvimos que conformar con verte en el cable, con menos producción pero tirando tus últimos cartuchos de periodista independiente.
Por entonces te continuábamos creyendo, pero de golpe cambiaste.
Te empezó a molestar la lucha de los derechos humanos, comenzaste a decir que estabas hinchado las bolas de recordar la dictadura, etc.
Que te pasó Lanata, que ya no decís que “Es gracioso y patético verse corrido por izquierda por Clarín”……. “que el diario que convivió e hizo grandes negocios con los militares (Papel Prensa, junto a La Nación), gerenciado por la señora que se sospecha apropiadora de hijos de desaparecidos, que implementa el terror como política laboral (no tiene, por ejemplo, comisión interna) sostenga en un artículo sin firma que Crítica moderó últimamente su posición sobre Kirchner”
A lo mejor te pegó mal los ocho gramos de cocaína que algunos dicen que ingerías diariamente y te quemó el cerebro, o tu fracaso en Crítica, diario que fundaste con la ayuda del empresario Antonio Mata -accionista mayoritario-, quien más tarde sería acusado -e investigado- por sospechas de administración fraudulenta, en la causa judicial abierta por el vaciamiento de Aerolíneas Argentinas
No será que como se dice en la calle, allí donde no hay operaciones políticas sino la información que circula en el boca a boca de los ciudadanos de a pie, que le pediste al Gobierno $900.000 por mes para hacer un programa a favor del kischnerismo y que como el gobierno no acordó con vos, buscaste un sponsor que te pagara lo que querías, y allí apareció Magnetto ofreciéndote un jugoso contrato para que fueras el mascaron de proa del monopolio.
Y produjiste Periodismo para Todos, que realizás junto a una pandilla de jóvenes inescrupulosos a los que no les importa el periodismo y que traducido al castellano es periodismo para el grupo Clarín.
Quemaste las naves Lanata, y con ellas tu credibilidad de periodista serio e independiente y empezaste a ser el gran lobista que encaraba las operaciones de prensa que te encomendaba Magnetto, ahora Majul era un amigo, Fontevechia un honesto periodista, La Nación un monumento a lo que debe ser el periodismo y Clarín el débil monopolio que hay que defender del gobierno autoritario.
Las madres y abuelas de Plaza de mayo pasaron a ser las viejas locas de las que hablaba la dictadura, los derechos humanos una farsa para acometer contra los monopolios mediáticos y la revisión del pasado de genocidio y muerte una boludez que había que dejar de lado.
Pero lo peor Lanata es que no solo te convertiste en un periodista a sueldo de Magnetto, sino que te subiste a un vaudeville grotesco de construcción mediático del relato de los monopolios de prensa.
Donde no hay noticia la creas, mentís, deformas la realidad, la acomodas a los intereses de la derecha más siniestra de la argentina.
Yo no denuncias el lavado de dinero de Magnetto y Aranda, la usurpación asesina de papel prensa, el ataque sin piedad a los médicos, enfermeros, pacientes, periodistas y trabajadores del borda, el despido de una docente que defendió la ley de medios en una escuela de la provincia de De La Sota o la reunión de los líderes caceroleros del 18 A, Yamil Santoro, Maximiliano Mai y Lucho Bugallo con los integrantes de la American Task Force Argentina (ATFA) los representantes de los fondos buitres como Elliott Associates de Paúl Singer, que se realizó en San Pablo y a donde estos “honestos militantes” concurrieron esponsoreados por los fondos buitres.
No es extraño que un periodista “serio e independiente” como vos solo se dedique a ventilar la supuesta corrupción en el gobierno y no diga nada de la foto de Macri con un tratante de blancas.
Por eso Lanata en este momento a vos no se puede creer ni el pronóstico del tiempo, le ganaste a Grondona y Neustadt en lambeculismo, ellos lo hacían con Menem, vos con Magnetto, todos lo hacen por el oro y abandonaron la idea de estar en el bronce, a ninguno de Uds. les importa el daño que le hacen a los ciudadanos comunes, como destrozan sus ilusiones, como arrasan con sus condiciones de vida abriendo la puerta a la derecha más reaccionaria de la Argentina que viene por todo, por un ajuste feroz, a reprimir salvajemente a quienes se le opongan, a encarcelar a las voces opositoras si es que llegan al poder, a destruir lo poco bueno que ganamos en estos diez años de crecimiento.
Macri, Duhalde, Carrió, De La Sota, De Narváez, Moyano y demás miembros de la derecha reaccionaria (liberal o fascista) vienen a desandar la Ley de Medios, el matrimonio igualitario, el 82% móvil, los planes ferroviarios, la aerolínea de bandera, una petrolera estatal, los sueldos dignos que consiguieron los trabajadores en estos años, el plan conectar igualdad, la asignación universal por hijos, la universidad democrática, etc .
Ellos vienen por todas las conquistas de los trabajadores, por las libertades ganadas, vienen a liquidar el débil movimiento contestarlo contra el capitalismo que comienza a desarrollarse en Argentina, y vos Lanata tenés el triste papel de ser el vocero de la restauración capitalista reaccionaria y de derecha, por eso Lanata te quiero decir que yo como muchos ya no creo en vos y que prefiero llegar ajustado a fin de mes, no tener guita pero conservar la dignidad de estar junto a la lucha de los trabajadores, de conservar los ideales de los jóvenes revolucionarios de los setenta, a los que vos denostas, antes de seguir siendo presa del relato tramposo en el que vos participas como bufón principal.
Hasta nunca Lanata.
domingo, 5 de mayo de 2013
Volvió la Liga de la Decencia.
En Argentina, a veces uno no sabe si el disparate está a la orden del día, o si hay señoras gordas que producto del aburrimiento o el exceso de alcohol, u otro estimulante salen a militar por los disparates.
En La Capital del domingo 5 de mayo de 2013 se lee una noticia que realmente supera todos los límites del absurdo.
Una ONG llamada Red de Contención Contra la Violencia de Género ha iniciado una campaña que seguramente dejaría mudas a las linajudas señoras y señores de “la Liga de la Decencia” o de “Tradición, Familia y Propiedad” las legendarias organizaciones del control moral que la derecha Argentina supo construir para reprimir los deseos sexuales de los argentinos durante el siglo XX.
Hoy la mojigatería se disfraza de organizaciones de defensa de género, pero en lo sustancial es tan o más retrógrada que aquellas organizaciones moralistas que solo pretendían convertirnos a los jóvenes en puros y castos, en seres humanos que no debíamos tener sexo hasta el matrimonio.
El tabú de la virginidad nos obligaba a reprimir nuestros deseos porque ello era pecado, por supuesto que los aprietes en los zaguanes, campitos, asaltos juveniles que recorrían todo el espinel de actos sexuales orales, franelas, etc., terminaban siendo válidos siempre que no existiera penetración.
También se nos vedaba la lujuria de asistir a los cines a ver las tetas de la Coca Sarli y de Libertad Leblanc, porque era pecado, la mujeres no podían mostrar sus pechos en las playas, debían llevar los vestidos hasta la rodilla o más, para no incitar el instinto sexual de los hombres.
Los padres hablaban del sexo como “la porquería”, si alguien embarazaba a la novia era porque le había hecho la porquería, y hasta el tango se unía a esta mojigatería, recuerde el lector la letra de la canción “ha visto vecina casarse de blanco después que pecó”.
Todo se orientaba a reprimir el contenido liberador de la sexualidad, no era posible instalar la hipótesis de que cuanto más se satisface el deseo sexual, más libre y sana es la vida de los hombres y las mujeres.
Más aún una mujer no podía experimentar deseo hacia los hombres porque era una “puta”, y si se acostaba con más de un hombre era una perdida total, generalmente estas chicas que ejercían la libertad sexual eran conocidas como la loca tal o cual.
Después vinieron los sesenta y los setenta, la sociedad implosionó con tanta carga sexual arrastrada desde la época victoriana, y los jóvenes comenzamos a rebelarnos contra tanta mojigatería, contra tanta represión y ejercimos libremente nuestra sexualidad.
Los espacios que ocuparon los estudiantes universitarios se constituyeron en lugares donde todo comenzó a permitirse y si una compañera se acostaba con uno o varios compañeros, no solo no era mal visto, sino que se lo comenzó a ver como natural.
El tabú de la virginidad comenzó a perder su fuerza represiva y ya nadie se planteaba llegar virgen al matrimonio, la virginidad solo fue desde entonces lo que debía ser, un estado (del hombre o la mujer) que se perdía con la primera relación sexual.
El cine, como caja de resonancia de la sociedad comenzó a expresar esta nueva realidad sexual y muy pronto comenzamos a acostumbrarnos a ver en la pantalla a mujeres y hombre desnudos, que hacían el amor frente a nosotros, escenas de relaciones homosexuales (tanto de hombre como de mujeres), y las tetas de la Coca o de Libertad solo tuvieron el carácter precursor de la novedad prehistórica, las pantallas mostraban a los jóvenes y adultos la sexualidad en todas sus expresiones y siendo lo que era, solamente un acto de placer inherente a la condición humana, tan necesario como comer o cagar. No digo que sea lo mismo, sino que los seres humanos no podemos prescindir de nuestra sexualidad como tampoco podemos dejar de respirar, de comer o de cagar.
La reacción de la derecha clerical y embrutecedora siguió presente, en los ochenta intentaban frenar la educación sexual en las escuelas, cuando un funcionario impulsó la educación sexual y organizó cursos para docentes se lo denunció mintiendo, se decía en un importante diario de Buenos Aires que esos cursos incluían las clases prácticas que se realizaban en el Ministerio de Educación.
Pero la sociedad civil continuó batallando contra el flagelo de una moralina burguesa que trata de prohibir a las clases populares aquello que ella se permite disfrutar en privado, y perdonen que no sea original, esto no lo digo yo, lo afirma Freud en Psicopatología de la vida cotidiana en los albores del siglo XX.
Y como dice Sabina, “crecimos, vaya si crecimos”, maduramos y tratamos de sacarnos de encima esas ideas totalmente ajenas a lo que la bestia humana es, un ser para el que, como dice Castoriadis, la sexualidad no tiene solo que ver con la satisfacción de órgano, sino que el ser humano tiene fundamentalmente una sexualidad a-funcional, es decir puede experimentar placer más allá del placer de órgano.
Somos seres que podemos experimentar placer a través de nuestra imaginación, para los cuales el acto concreto y físico de la sexualidad no es lo más importante, sino que su importancia se liga al placer que sentimos cuando reproducimos por vía de nuestra imaginación el placer sentido durante el acto físico.
El amor, si alguna definición puede tener es precisamente la capacidad de sustentar la satisfacción sexual más allá de lo físico y poder repetir ese momento sublime del acto sexual a los largo de todos los momentos que lo continúan, no recordamos a la persona amada solo porque es buena, inteligente, etc., lo hacemos porque mantenemos en nuestra psiquis el placer de haber tocado sus pechos, haber besado sus labios, su vagina o sentido los labios de la mujer en nuestro pene, porque recordamos el éxtasis de la eyaculación mutua y lo reproducimos con nuestra imaginación.
Porqué estaría mal que una mujer se acueste con un solo hombre si desea a otro, porque una mujer que desea tener múltiples experiencias sexuales se convierte en algo malo.
Acaso una mujer, o un hombre que pertenece solo a otra persona no la “engaña” porque reprime su deseo, aun cuando quisiera ser penetrada por ese otro, aun cuando tiene esa relación sexual en su imaginación.
Y hablando de género, una mujer que se acuesta con solo un hombre no es acaso una forma de propiedad privada de su marido o pareja, lo mismo el hombre.
Es más humillante ver a muchos hombres suspirar porque pasa una mujer joven y linda por la calle y decir “que polvo que me echaría con ese minón” y no hacerlo porque se reprimen que si realmente pudieran hablarlo con su pareja y hacerlo libremente, porque un hombre o una mujer puede tener una relación sexual con otra persona y seguir amando a su pareja, o amarla más.
Una aclaración importante, considero que no es menos válida la actitud de un hombre o mujer que no se acuestan con otro porque no tienen ganas, porque les gusta el sexo que experimentan con su pareja, porque se sienten plenos y no desean hacerlo con otro.
Es tan bueno una cosa como la otra.
Dicho esto voy a esta nueva forma de tratar de reprimir nuestra sexualidad, ahora, como ya no pueden hacerlo de manera directa lo disfrazan de lucha por la mujer y sus derechos.
La ONG que mencioné al principio ha denunciado el programa de Francella por un gags en el que Francella se pone loco por una compañerita de su hija, digo yo, cuántos hombres se han enloquecido por alguna compañerita de su hija, seguramente que miles de millones, este gags no es acaso una cruda expresión de lo que ocurre en la realidad social. Más aun conozco casos de hombres de 50 años que se separaron y formaron pareja con alguna compañerita de su hija. Censurar un programa, y más aún un programa cómico por esto es tratar de censurar la sexualidad y ocultar lo existente.
Pero la ONG no se detuvo allí, como nadie criticó su accionar reaccionario, de derecha y sus intenciones de censura (un nuevo renacer del tristemente célebre censor Tato durante la dictadura), ahora quieren criticar y censurar otro programa de Francella.
Tras el ridículo argumento, propio de una mente pobre atribulada por sus propia tensión sexual, los representantes de esta organización dicen que es violencia de género presentar el personaje de Luisana Lopilato en Casado con hijos. Dicen textualmente “La caracterización de una adolecente ligerita de ropa y rápida con los hombres es una ofensa contra las mujeres y genera riesgos para los adolescentes”.
Si no fuera por lo ridículo y grotesco del argumento realmente me causaría estupor. Que ofende a las mujeres, que les guste tener sexo, o como decía mi primo el Pocho que les guste coger. Recuerdo a un taxista correntino que decía “coger es tan lindo que ni a mi hija se lo prohíbo”, es peligroso que las mujeres anden ligeritas de ropas, entonces en las calles de Rosario estamos en peligro extremo, sobre todo en verano porque a las mujeres se les ve hasta el vello púbico.
Es ofensivo que una mujer o un hombre quiera tener diferentes experiencias sexuales, que opinan estas viejas gordas mojigatas, cuyos maridos a lo mejor asistirían gustosamente a los clubes de swinging que existen en todo el mundo.
Recuerdo que en un congreso de Alternativas a la Psiquiatría de 1987 Zafaroni hablando de la represión sexual y otras yerbas habló de la penalización del adulterio y preguntó: si hay en esta sala (había más de mil personas de ambos sexos) alguien que nunca tuvo una relación extramarital y solicitó que si había alguien que levantese la mano. Nadie levantó la mano.
El sexo, la libertad sexual, la diversidad sexual, la búsqueda del placer, etc. ., existen porque son condición del ser humano, y seguirán existiendo hombres que se acuestan con muchas mujeres, mujeres que tienen sexo con muchos hombres, que lo hacen porque aman al otro o porque buscan nuevas experiencias, etc., y está bien que así sea. Lo que está mal es que alguien, Liga de la Decencia o ONG Red de Contención contra la violencia de género, pretendan imponernos como realizar nuestro placer, lo que tenemos que ver, o lo que tenemos que hacer. Y mucho menos de la manera tramposa y aviesa como lo hacen, eso sí que es pernicioso para nuestros jóvenes.
Hasta la próxima.
jueves, 2 de mayo de 2013
Será Justicia
En las últimas semanas hemos visto movilizaciones, debates por tv, en los bares, en las radios, etc., por la propuesta de renovación de la justicia realizada por el oficialismo.
En primer lugar quiero repetir algo que ya he afirmado, la justicia es una institución que se sostiene en significaciones sociales imaginarias del capitalismo.
De ninguna manera el principio fundamental de la justicia, la equidad es posible bajo relaciones sociales capitalistas, ya que en todo sistema judicial existe la posibilidad de que los ricos puedan tener equipos de abogados que les ganen los pleitos, comprar jueces corruptos, coimear a testigos, en una palabra, los ricos por las razones del dinero pueden manipular el sistema judicial a su favor. Se podría contestar que a veces los pobres suelen ganar juicios, pero basta con mirar quienes son condenados, quienes van a las cárceles, cual es el porcentaje de juicios ganados por ricos y cuál es el que ganan los pobres e inmediatamente se comprenderá que el sistema judicial en el capitalismo es un sistema de clase destinado a defender los derechos de la clase dominante.
Si esto es así, ¿qué es lo que realmente se dirime en el debate jurídico?. Creo que asistimos a una pugna muy importante entre los restos del sistema judicial heredado de la dictadura y el sistema jurídico que pretende construir el sistema democrático representativo.
Cuando desde la oposición se señala que buscan evitar que el oficialismo avance sobre el poder judicial, están ocultando que en realidad no quieren que se erradique el sistema jurídico heredado de la dictadura, porque a los Macri, los Sanz, los De Narváez, los Magnetto, los Mitre y a toda la derecha reaccionaria de la Argentina le es muy conveniente conservar estos jueces que tienen la manos manchadas de sangre porque fueron cómplices de la dictadura.
A las organizaciones profesionales les resulta indignante que se les quite el monopolio de la gestión de la justicia, el lector debe observar el “ultraje” que significa a estas corporaciones que cada ciudadano pueda elegir por voto popular a los miembros del Consejo de la Magistratura. Si un ciudadano no puede elegir a un miembro de la magistratura que es un segmento del Estado, menos aún podría elegir un presidente que es quien gestiona el Estado en su totalidad.
Por supuesto que los que se oponen a que los miembros del Consejo de la Magistratura sean elegidos por el voto popular, son también los que si pudieran instalarían el voto calificado en Argentina, como lo hacían en otras épocas antes de la Ley Sáenz Peña.
En todo el sistema judicial hay jueces y fiscales corruptos, solo que unos (los que fueron designados por la dictadura) son cómplices del genocidio y que por lo tanto son ellos los que deberían estar en el banquillo de los acusados junto a los militares asesinos y no “impartiendo justicia”.
Ahora, nos dicen que el pueblo se moviliza contra la reforma judicial, yo creo que se nos miente, porque la realidad es que la que se moviliza es la pequeña burguesía autoritaria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que añora el paraíso liberal de la plata dulce que disfrutó durante la dictadura y olvida el infierno del corralito neoliberal cuando hipócritamente gritaba en las calles “piquetes y cacerolas, la lucha es una sola”.
Hoy vemos que lo único que les importaba es que les devuelvan sus dólares, y vuelven sobre sus fueros a quejarse de los piquetes, porque el gobierno no les da dólares, etc.
La pequeña burguesía, políticamente ciega, no posee un proyecto de país, no tiene ideología propia y por ello se suma imaginariamente al proyecto de la gran burguesía financiera y terrateniente.
Va tras la ilusión de que la gran burguesía les va a ceder un poco de las cuantiosas ganancias económicas que obtiene explotando a los trabajadores. Estos profesionales, pequeños empresarios, cuentapropistas, comerciantes, que cada tanto disfrutan de roer el hueso sin carne que les tira la gran burguesía, pudiendo viajar al exterior como en la época de la plata dulce, cuando iban a Miami a hacer efectivo el “deme dos” sin importarles que en su país miles de seres humanos eran inmolados para que la gran burguesía haga sus negocios y la pequeña burguesía, a la manera de perrito faldero coma de las migajas que caían de la mesa.
Son los mismos que asaltaron supermercados juntos a los indigentes en 1989, solo que ellos se llevaban champán, wiski importado, castañas de cajú, etc., que vivaron a Menen durante la ilusión del 1 a 1, que salieron en aluvión a comprar electrodomésticos en 1995 y votaron al caudillo riojano que como todo vendedor de ilusiones les había hacho creer que un peso era igual a un dólar mientras regalaba a los extranjeros el patrimonio de nuestro país.
Hoy, estos mismos sectores reaccionarios de la pequeña burguesía, se constituyen en el mascarón de proa de los grupos concentrados del capital, y jugando el mismo papel que jugó este sector social en la República de Weimar, cuando fue la punta de lanza que dotó de masas al nazismo en su asalto al poder en 1933, hoy salen en banda a denostar al gobierno por las calles de Buenos Aires buscando la destitución del gobierno nacional o cuanto menos horadarlo para que sus amos capitalistas vuelvan a tener poder y ellos puedan volver a Miami.
La contradicción de esta pequeña burguesía es que, siendo un sector social con un alto nivel cultural, con escolarización terciaria o universitaria, con buen pasar económico que le asigna tiempo libre para reflexionar, haya perdido totalmente su capacidad crítica y hoy es manipulada por los grande medios de prensa concentrados.
Tanto Clarín, como La Nación, Editorial Perfil y demás medios monopólicos al servicio de la derecha reaccionaria han logrado colonizar al sector social que estamos referenciando.
Las movilizaciones se nutren de personas que no ejercen la capacidad crítica y reflexiva, actúan según les indican los mercenarios al servicio de los medios monopólicos como Lanata, Bonelli, Van Der Koy, Morales Solá. Grondona, Castro y tantos otros que insidiosamente mienten, difaman, ocultan información, deforman los dichos, según lo indica el libreto que les dictan Magneto, Mitre, Fontevecchia y demás propietarios de los medios.
Se mueven por emociones y no por convicción, no piensan, no leen, no escuchan otras campanas, solo repiten las muletillas y operan como los barras bravas en las tribunas cegados por el odio, envenenados por la mentira.
Lo que digo no lo sostengo desde una emotividad inversa de cuño kirschnerista, para afirmarlo previamente, durante el proceso de debate del paquete de leyes para la reforma judicial me tomé el trabajo de realizar algunas preguntas a muchas personas de mi entorno cercano y no tan cercano.
Las preguntas eran ¿Qué es el consejo de la Magistratura?, ¿Quiénes lo componen?, ¿Qué y cómo toma las decisiones?, ¿Por qué no pueden ser votados por los ciudadanos como el presidente, diputados etc.?, ¿Que es una Cámara de Casación?, ¿Qué tipos de Cámaras de Casación existen?, ¿Cuáles son sus funciones?, ¿Qué es una cautelar?, ¿Qué tipos de cautelares existen?, ¿Cuántas veces presentó una cautelar?.
Casi nadie pudo responder con exactitud a estas preguntas, casi nadie presento cautelares, casi nadie supo decir porque no se podían elegir miembros del Consejo de la Magistratura por voto popular y la gran mayoría de las personas a las que encuesté no supo decirme cuales eran los textos de las leyes que están siendo debatidas en el marco de la democratización de la justicia en el parlamento nacional.
A esta altura de los acontecimientos, mas allá de lo correcto o no de la medida, creo no equivocarme si digo que si mañana el gobierno levanta el llamado cepo al dólar gana las elecciones por el 60% de los votos aunque la economía argentina se hunda
Afirmó el genial legislador de la U.C.R. Ernesto Sanz, "todo eso, lo metes en un combo, le sumas periodistas que logran estas pruebas y además todo un humor social y tenés lo que tenés, movilización, manifestación" y afirmó luego expresando un deseo suyo de que "ojalá esto siga hacia octubre. Porque también, a veces, pienso que si la economía mejorara un poco ¿qué pasaría con las elecciones?". , dejando en claro que lo que desea Sanz es destruir la economía nacional para que no gane el gobierno, entonces, creo que es lícito pensar que a los zombies que se movilizaron el 18 A, lo único que les interesa es poder comprar dólares, aun al costo de la destrucción de la economía nacional. De ellos será la responsabilidad.
Hasta la próxima.
miércoles, 10 de abril de 2013
Periodismo y política
La relación entre periodismo y política no es nueva, a lo largo de su desarrollo esta profesión estuvo estrechamente vinculada con las luchas por el poder.
En general, desde el marxismo siempre se utilizó el periodismo como herramienta de propaganda.
El propio Marx colaboraba con diferentes medios de prensa tanto en Alemania como en Inglaterra. Escribió en la Gaceta Renana de Colonia, en los Anales Franco Alemanes en Francia y en otros medios de prensa a ambos lados del atlántico . También Lenin participo en medios periodísticos y los partidos revolucionarios siempre consideraron una de las armas más importantes de lucha política, a la prensa obrera que editaban. En Rusia, los bolcheviques editaban Iskra que era su órgano de difusión.
En Argentina existieron periódicos importantes al servicio de las luchas obreras como
“El obrero negro”, “El obrero” órgano de la Federación Obrera, o los periódicos socialistas “El socialista” o “La vanguardia”.
Es que la lucha política se nutre de la comunicación social, y los periódicos fueron durante el siglo XIX y XX medios de comunicación social por excelencia.
No está mal que el periodista tenga una posición política, tampoco que los medios de prensa tengan una línea editorial.
En nuestro país los grandes representantes políticos e ideológicos de la burguesía desarrollaron actividades periodísticas. Sarmiento debatió y criticó a Rosas desde diferentes medios de prensa, más aún, en 1836, fundó un periódico “El Zonda” para luchar contra Rosas, escribió para los periódicos “El Mercurio”, “El Heraldo Nacional “y “El Nacional”; y fundó “El Progreso”.
Mitre fundó un periódico para apoyar su lucha política “La Nación” y en general las diferentes clases sociales y sectores de clases han tenido a lo largo de la historia sus periódicos de clase.
Entonces, el problema no es que los periódicos tengan posiciones editoriales que se vinculan con sus intereses partidarios o de clase, el problema surge cuando se nos quiere hacer creer que esos periódicos son independientes de la política o que son “periodismo independiente”.
El segundo orden de problemas surge cuando se trata de instalar como significación social imaginaria que el periodismo es objetivo, veraz e independiente.
Ningún medio de prensa es objetivo, por empezar todos los medios de prensa responden a un interés determinado, el interés de quien es dueño de ese medio. Sería ridículo pensar que podemos llegar a leer en el Diario Clarín una denuncia contra Magneto o Ernestina de Noble. Más aún, si un periodista de un medio escrito, oral o televisivo hiciera críticas a sus propietarios seria cesado inmediatamente de su trabajo. Recordemos cuando el democrático “De Narvaez” fue reporteado en su canal, América, por Setecasse, Montenegro y Rozin, y no porque estos periodistas le realizaron críticas, sino porque algunas preguntas le resultaron incómodas, el programa fue levantado del aire y los periodistas debieron ir a buscar trabajo a otros medios.
En los medios de comunicación privados existe una línea editorial a la que los periodistas deben apegarse, no hay lugar para el disenso, se debe decir lo que los propietarios de los medios quieren que se diga, por lo tanto la objetividad en el periodismo es una falacia.
Respecto a la segunda cuestión, la problemática de la verdad en los medios de prensa, ocurre algo similar a lo que pasa con la objetividad, la verdad es tan solo una versión interesada de las noticias según el interés y las necesidades de los dueños de los medios.
Ya hemos realizado en otras comunicaciones la discusión sobre la verdad y hemos propuesto la noción de Castell de verosimilitud, en el mejor de los casos los medios de prensa pueden tener mayor o menor verosimilitud, pero decir que escriben la verdad es cuanto menos un disparate y una postura ideológica.
En nuestro país siempre hemos tenido periodismo más o menos “objetivo”, diarios o programas políticos que intentaban sostener una cierta distancia de las diferentes posturas políticas que se desenvolvían en la base de la sociedad, y aun con los límites que las adscripciones políticas imponían a los medios de prensa, muchos de los grandes medios tanto escritos como orales supieron sostener una ética periodística que implicaba una responsabilidad en la difusión de las noticias y un cierto decoro en el tratamiento de los temas.
El detalle novedoso de la prensa en los últimos cuarenta años es que paulatinamente ha ido perdiendo todo decoro y se ha transformado en un partido más, o en una herramienta interesada y falaz al servicio de intereses que están mucho más allá del intento informativo que supondría un medio de comunicación masiva.
Esta degradación del periodismo se ha incentivado geométricamente en los últimos diez años. Desde el inicio del proyecto político del Kischnerismo, los medios de comunicación de masas han asumido una actitud cada vez más beligerante con el gobierno, lo que significó la pérdida total de la “objetividad” que decían tener.
Hoy son muchos los periodistas que siguiendo los pasos del inefable Bernardo Neustadt, han decidido defender la causa de la derecha burguesa y más reaccionaria de la Argentina. Y no hablo de conocidos colaboradores y panegíricos de la última dictadura militar genocida que hubo en el país como Van der Koy, Blanc, Ruiz Guiñazú, Morales Solá, Grondona, Gelblung, Alfano, Bonelli, Fontevecchia y tantos otros, sino que me refiero a los periodistas “objetivos”, “progresistas” y “veraces” como Lanata, Tenenbaum, Castro, Leuco, Majul, Eliaschev, y tantos otros, que tras el falso ropaje de periodistas no son más que propagandistas o agitadores del sector más reaccionario de la burguesía argentina.
Lo que irrita de estas personas es que, además de cobrar grande sumas por sus servicios a los medios más reaccionarios de la argentina, terminan siendo más papistas que el Papa.
La “verdad”, la “objetividad” ya no existen para estos políticos travestidos de periodistas, solo importa esmerilar la acción de gobierno, tratan de debilitar al kischnerismo, y ello a cualquier precio, aun usando los recursos más infames de la prensa amarilla, aun sabiendo que limando la acción de gobierno destruyen las posibilidades de grandes masas de sectores vulnerables de nuestro país que, como nunca en Argentina, han sido asistidos por el Estado.
Poco importa mentir descaradamente, son invariablemente irresponsables, dañinos con el tejido social y básicamente inescrupulosos. Asumen la máxima de los nazis que como Goebbels sostenían las palabras “miente, miente, que algo quedará”.
Como los piratas caribeños solo van detrás del oro, como los gurkas que usaron los ingleses en Malvinas su objetivo fundamental es destruir y ensuciar todo lo que el amo editor les pide que destruyan. No tienen autocrítica ni son capaces de reconocer ningún mérito en el gobierno actual.
Estos “periodistas progres” han desertado de la ética y de la verosimilitud y se han pasado con armas y bagajes a lo peor del periodismo argentino, y con solo hacer un simple ejercicio se puede ver la ilegitimidad de su acción “periodística”.
Podría un gobierno sostenerse diez años con apoyo popular si hiciera todo mal como estos señores pretenden difundir en los medios de prensa. Es acaso el pueblo argentino tan necio y estúpido que no puede ver lo que estas mentes lúcidas pretenden que vea y sistemáticamente insiste en votar al proyecto iniciado por Kirschner y continuado por Cristina.
Sus dichos son falaces hasta el ridículo, veamos un ejemplo, afirman que no existe libertad de prensa, que en nuestro país los periodistas no pueden decir lo que piensan, que el gobierno es autoritario, que no admite el disenso. Si esto es cierto caben dos posibilidades, una que ellos no dicen lo que piensan y se someten al gobierno, ya que gobiernos autoritarios como los de Franco, Hitler, Onganía, Videla, Pinochet, etc., encarcelaban o mataban a quienes los criticaban, otra, como ellos nunca son molestados, y se les permite decir lo que piensan sin ningún tipo de presión, o bien el gobierno no es autoritario y ellos mienten. Su disyuntiva es o son mentirosos o están sometidos al poder. En realidad creo que son mentirosos y se someten al poder económico que solo tiene como meta enriquecerse a costa de los sufrimientos de los trabajadores.
En realidad, lo que no quieren decir estos “periodistas” es que en la Argentina actual los periodistas dicen lo que se les antoja sin ningún tipo límites más de los que les imponen los dueños de los medios en los que trabajan.
Al gobierno se lo puede criticar por muchas cuestiones y se puede no coincidir con él en diversos tópicos, pero lo que no se puede decir es que en nuestro país no exista libertad de expresión.
Estos señores que como Lanata, Lomgobardi, Leuco y tantos otros se apresuraron a felicitar a Pablo Miceli por su polémica con el Cuervo Larroque, nada dijeron del hecho que en el canal estatal un periodista pudiera decir cosas contrarias al gobierno o a un militante de una agrupación oficialista sin que sufriera ninguna represalia de parte de las autoridades del canal.
En los medios “libres” en los que ellos trabajan por mucho menos se han despedido trabajadores de prensa y muchas veces estos personajes se han llamado a silencio, no sea que peligrara su puesto de trabajo si criticaban la línea editorial que sus patrones les indicaban.
Por eso de los comunicadores de la derecha no digo nada porque ellos siempre blanquearon el lugar de donde hablaban y los intereses que defendían, los que si me tienen harto son los piratas y travestis del periodismo que vestidos de progresistas como en el carnaval nos quieren hacer creer que lo que no es, es y que nosotros somos tontos por no tener su lucidez. Leuco, Lanata, Castro, y demás tengan un poco de ética periodística, dejen de mentirle a sus lectores y oyentes o tengan un poco de vergüenza y cállense de una vez.
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