sábado, 22 de octubre de 2011

Sur, elecciones y después.


Mañana son las elecciones más raras que he visto en mi vida, nunca se dió una situación en la que tres meses antes del acto electoral se supiera el ganador. Es interesante analizar esta situación porque devela el estado de la lucha de clases en Argentina, en el que la burguesía se halla atomizada, sin proyecto político y solo un sector de la misma avanza a paso redoblado con la construcción de un nuevo modelo de acumulación capitalista.
Pero dejemos esta cuestión para ir a un análisis político.
En primer lugar asistimos a un país en el que no existe un proyecto político opositor. En cualquier país capitalista del mundo se consideraría un regalo inestimable tener una oposición como la que existe en nuestro país.
Veamos un poco la actitud política del arco opositor. Por empezar, como todos saben, se presentan a elecciones  la actual presidenta, Alfonsín, Duhalde, Binner, Carrió, Rodríguez Saa y Altamira.
Comencemos por el que según las encuestas saldría segundo, Hermes Binner. Su partido, el Partido Socialista, es heredero de la legendaria agrupación política fundada por Juan B. Justo en el siglo XIX[i]. Por el pasaron legendarios políticos que hicieron historia como Alfredo Palacios, Germán Avé Llallemant, Joaquín Coca, Alfredo Bravo, Juan Carlos Coral, Guillermo Estévez Boero y tantos otros. Hoy del viejo partido solo queda la historia, y como toda la Internacional Socialista se enrolan en el marco de las políticas burguesas más reaccionarias, siendo, como en el caso de España y Grecia los encargado de llevar adelante las políticas de ajuste antipopulares tan resistidas por los ciudadanos europeos.
En nuestro país, no han desarrollado propuestas muy diferentes, desde el gobierno provincial de Santa Fe el Gobernador Binner aumentó impuestos y servicios apenas llegado al poder, en términos de política económica no se vio ningún cambio con las gestiones anteriores, solo se limitó a tratar de ser un buen administrador y en eso no se diferenció de Carlos Reutemann. La situación social no mejoró nada, al punto tal que otro político dijera que Binner era un socialista con villas miserias, haciendo alusión al crecimiento de las villas en l periferia de Rosario. La salud, su caballito de batalla, desde que fue intendente de Rosario fue empeorando con hospitales mal equipados y falta de insumos. Entre otras cosas, este gobierno, le negó a los docentes santafesinos una ley de jubilación anticipada que los mismos socialistas habían votado en el gobierno anterior. Mantiene bajo el impuesto inmobiliario a las patronales agrícolas, y en los últimos meses ha propuesto bajarle las retenciones a la exportación. Binner declaró que si fuera presidente llamaría a los trabajadores a no pedir aumento de sueldo para luchar contra la inflación.  En definitiva se trata de una propuesta neoliberal, casi ortodoxa, muy similar  las que fracasaron durante años en nuestro país.
Luego tenemos la Unión para el Desarrollo Social, alianza entre el radicalismo y De Narváez.  Alfonsín, cuyo mayor mérito para participar en las elecciones es la portación de apellido, pero que no se parece en anda a su ilustre padre, es (o fue) el candidato preferido de los monopolios mediáticos, y él les retribuye defendiendo los intereses de Clarín y la Nación en cuanta entrevista se le hace.
No tiene ninguna propuesta de gobierno, solo se limita reclamar mayor institucionalidad, quejándose sin argumentos de una supuesta hegemonía del gobierno que silencia las voces de los opositores y quiere amordazar los medios de prensa. Promete aumentos salariales (que seguramente si fuera gobierno no daría), y no para de compararse con Kennedy, Mandela, Obama y otros políticos de fuste, dejando al descubierto un intento bizarro de de venderse como un estadista que no es.
A su lado camina un conspicuo conservador, De Narváez. Este político muestra una nueva tendencia en nuestra sociedad, la burguesía confía cada vez menos en el gerenciamiento de los negocios con el Estado y en lugar de dejárselo a sus empleados los toma ella directamente. Este es el caso de De Narváez, Castelani, Macri y otros conocidos empresarios que desde hace un tiempo han incursionado en la política con suertes varias. En el caso de De Narváez, es interesante saber que siendo, su familia dueña de Casa Tía, sometía a la explotación más  feroz a las empleadas de la firma.
Su vocación democrática y su lucha contra el autoritarismo escribió una página muy clara cuando hizo bajar un programa de televisión conducido por Montenegro, Sietecase y Rozín (Tres Poderes, que iba por canal 2 del que es uno de los dueños) porque se le hicieron  preguntas que no eran de su gusto. Su frase más interesante fue “los otros políticos tienen precio, yo tengo valores”, y es correcto él tiene valores, campos, autos, canales de televisión, acciones, etc. Pero la frase demuestra, como hemos dicho, la poca confianza de los principales miembros de la burguesía en los políticos. Para un cierto sector de la burguesía, la democracia no es un sistema político que los atraiga en demasía, lo que ocurre es que hoy no cuentan con fuerzas armadas a su servicio para dar golpes de estado, como en otras épocas, han tenido que embarrarse y participar ellos directamente en la política electoral para la gestión del Estado.
Él, que es un burgués propietario de medios de producción, contaba, junto a un amplio sector de la burguesía, con políticos que según se desprende de la frase citada, son empleados asalariados de los empresarios que los compran, y en este nuevo modelo de gestión, como dijimos, es muy clara la desconfianza en los gerentes asalariados como Carrió, Duhalde, etc.
Luego Tenemos a Duhalde, que más se puede decir de este personaje que no sepamos, miembro del peronismo de derecha, fue el patrón de Lomas de Zamora, y en la década del noventa accedió a la presidencia acompañando a Carlos Saúl Menem, uno de los gobiernos más corruptos de nuestra historia. Acostumbra a dar clases de “honestidad” y se queja de la inseguridad y la corrupción en la bonaerense. Pero pocas veces recuerda que gobernó la provincia durante ocho años en los que la corrupción no era tapa, pero existía. El caso más sonado es el asesinato del periodista Cabezas por sacarle una foto al “empresario” Yabrán aparentemente vinculado al crimen organizado. En 2001 se hizo cargo del gobierno y reprimió salvajemente protestas populares causando la muerte de Kotesky y Santillán en una de ellas.
Su mujer es una conocida militante ultra católica que participa de cuanta movida reaccionaria existe como impedir la legalización del aborto, la despenalización de la droga, el matrimonio igualitario, etc.
Tenemos también a pintoresco Rodríguez Saa, un caudillo que gobierna férreamente, por ser generosos, la provincia de San Luis, y en la que no pocas veces se ha hablado de enriquecimiento ilícito, persecución de opositores y prácticas non santas como el famoso video que le filmaron a su hermano en situación comprometida.
Un detalle con Duhalde, se fijaron que hasta los vídeos demuestran que su propuesta es parte de la vieja política, en el vídeo de su acto se paneó al público y mayoritariamente eran personas de 60 años, sin ofender parecía un acto del PAMI, mientras que en el Acto dela presidenta asistieron mayoritariamente jóvenes.
De Carrió que más se puede decir, además de ser una impresentable. Podemos mencionar que es la vocera y defensora del grupo Clarín, que en pago le dá generosos espacios en sus programas, es el arquetipo de una militante católica ultramontana, que solía llevar una gran cruz de madera y que tal vez aconsejada por un publicista, dejo de hacerlo. Tiene todo el perfil de una predicadora, pontifica permanentemente desastres que nunca acontecen y se ve a sí misma como el arquetipo de la ética y la moral, aunque su práctica devela una inclinación a construir operaciones mediáticas, apretar a los colegas de otros partidos y jueces, amenazándolos con juicios políticos y usufructuando el poder que le brinda su alianza con los medios hegemónicos para denigrar cuanta medida de gobierno se toma y a cuánto político no se somete a su voluntad. Su partido ha perdido el 90 por ciento del caudal electoral en los últimos dos años como consecuencia de la apertura de nuevos medios de comunicación (como por ejemplo 6-7-8, canal CN23, Tiempo Argentino, etc.,  que a través del archivo la pusieron de manifiesto más de una vez en su hipocresía y la falsedad de sus argumentos y juicios, hoy como Duhalde ya no existe en la escena política, es solo un fósil que va desapareciendo.
El último opositor es Altamira, el legendario líder del Partido Obrero, que cumple un rol importante en la democracia, la de denuncia del sistema y sus inequidades desde una postura analítica orientada por el trotskismo.  Altamira, como toda la izquierda marxista posee un programa claro, pero inentendible e  irrealizable, su mensaje no llega a las masas obreras que constituyen su población objetivo, porque propone operar sobre una estructura capitalista que ya no existe, el Partido Obrero tiene más de cincuenta años y en términos electorales ha tenido magros resultados. Como en otro momento Autonomía y Libertad es probable que acceda al congreso, solo es esperable que como aquella formación política no termine con un escándalo de acusaciones sobre peculado que desdibujaron a  Zamora y sus colegas.
A veces uno se pregunta, como será estar en los zapatos de Magnetto, todos los días levantarse para ver que barrabasada hicieron sus socios políticos, que tontería dijo Alfonsín, con que necedad se descolgó Carrió, como continúa cayendo en las encuestas Duhalde. Imagino lo ímproba de su tarea de ser el gran organizador de la derecha política y reaccionaria de Argentina y además tener que atender “sus asuntos” de negocios. Tiene razón Lanata, a Magnetto hay que tenerle lástima, porque dirige un diario que cada día es más débil, aun cuando cuenta con excelentes plumas a su servicio (aunque son cada vez menos creíbles) como el propio Lanata, Sarlo, Blank, Van der Koy, Ruiz Guiñazú, Grondona, Lomgobardi, Bonelli, Majul y tantos otros.
De poco sirve el esfuerzo de los monopolios mediáticos llenando los programas de televisión con políticos miembros de la derecha más recalcitrante que edificaron nuestra derrota como país durante tantos años, llevándonos a sucesivos colapsos como en el 89´ y el 2001. Los programas televisivos de los monopolios mediáticos en los últimos meses llevaron solo políticos de la oposición, Leuco llevó a Stolbizer y de Narváez, Lomgobardi a De Narváez u Duhalde, etc. Creo que se equivocan los monopolios mediáticos, la mejor manera de que crezca electoralmente el Frente para la Victoria y se hundan esos políticos es exhibiéndolos diariamente en televisión y dejando que digan la tonterías que dicen, los argentinos tenemos muchas dudas adonde ir, pero sabemos a ciencia cierta que con los Alfonsín, Duhalde, Rodríguez Saa, Carrió y tantos otros vamos directo al desfiladero y nos suicidamos como país.
Hasta la próxima.


[i] Más precisamente el 28 de junio de 1896 siendo con la UCR los dos partidos centenarios de la Argentina.

viernes, 21 de octubre de 2011

Porque investigar?


Si hiciera esta pregunta al auditorio tendría muchas respuestas, para producir conocimiento, para ayudar a la sociedad, para desarrollar el espíritu crítico, para enriquecer la vida académica, etc.
Pero en realdad investigamos porque la indagaciones son parte de lo humano, una parte importante de la subsistencia de la especie.
Desde que el antropoide (en palabras de Engels) bajó del árbol, su meta estuvo centrada en la producción de conocimientos. No podía ser de otra manera, el conocimiento hace a su diferenciación de las otras especies, mientras que los animales son puro instinto, el hombre es instintivo pero tiene un importante background cultural y social, y ello hace que el conocimiento sea una necesidad, porque es a través de él que construimos esa artificialidad que nos separa de la naturaleza y nos permite dominarla.
En Psicología diversas tradiciones teóricas han definido lo que podríamos reconocer como una parte sustancial de la vida humana, la inclinación a explorar el entorno y conceptualizarlo.
En la Unión Soviética de comienzos del siglo veinte, un autor poco conocido en la actualidad, Iván Pavlov y sus seguidores, desarrollaron un constructo muy importante. Como parte de la teoría de los reflejos condicionados definieron lo que llamaron el reflejo de investigación, que sería un reflejo innato con el que desde el mismo momento del nacimiento comenzamos a explorar el entorno. Este reflejo es adormecido por la acción de lo social y por una educación represiva como lo es la contemporánea, heredera de las anteriores formas pedagógicas que imperaron desde que se constituyó el patriarcado, a la que le es incómodo un niño que interpela en forma permanente, y que con su acción termina dejándolo en estado de latencia. La aventura de producir conocimiento sería en parte motorizada por ese reflejo, que aunque adormecido permanece en nuestro interior.
Desde otra tradición teórica muy distinta los psicoanalistas Vera Schmidt y Wilhelm Reich estudiaron en los comienzos de la década del veinte el concepto de instinto de saber, que sería “una aprehensión sublimada (sublimación del instinto de dominio) y que actúa con la energía del placer de contemplación”.
Este constructo tendría cuatro etapas, en la primera (primer y segundo año de vida) se define por la orientación en el entorno inmediato, la segunda (finales del segundo año y tercero) junto al interés por el mundo circundante aparece la curiosidad por el propio cuerpo, en la tercer etapa (del final del tercer año al quinto) surge la inquietud por el Yo y el mundo con preocupación por problemas básicos como el nacimiento y la muerte y el reconocimiento de la anatomía propia en comparación con la ajena, finalmente en la carta etapa (después del quinto año) aparece el interés por la vida pública y las cuestiones sociales, surge por ejemplo la pregunta por las deidades. Los mecanismos del instinto infantil de investigación evolucionan del puro instinto de dominio, a una total inmovilidad como consecuencia de una inhibición interior para arribar a la exploración y comparación del objeto.
Estas cuestiones tienen mucho que ver con la teoría sexual de Freud y el valor que le otorga el psicoanálisis a la misma.
Estos autores realizaron u observaron en una experiencia formativa en la URSS entre 1920 y 1925 en el Laboratorio Hogar de la Infancia en Moscú, utilizando una pedagogía libre trataron que los niños se empoderasen de esta carga instintiva y pudieran sublimarla. Lamentablemente, la persistencia de la cultura burguesa dentro de la revolución no permitió el desarrollo del experimento.
La familia es el primer espacio de educación orientado a reproducir en los niños las formas de control de su interés por la investigación, y la escuela posteriormente terminará adormeciendo el mismo, sobre la base de una pedagogía autoritaria que anula la capacidad crítica de los sujetos constituyéndolos en máquinas aptas para la vida (neurótica) en sociedad y formando el sujeto del sometimiento que la sociedad de clases necesita.
Es tal vez, en parte, por esta situación, que los universitarios hemos abandonado la tradición de producción de nuevos conocimientos y repetimos incesantemente lo que ciertos textos hegemónicos nos dicen sin cuestionarlos. En nuestra Facultad por ejemplo existe poca producción original, se escribe poco y casi no surgen nuevas ideas, solo contamos con quince investigadores en la carrera del CIURN, un par de investigadores (o poco más) del CONICET y muchos investigadores del programa de incentivos que no agregan demasiado al conocimiento existente, la producción en investigación es casi nula y lo poco que hay no es utilizado en la formación de nuestros estudiantes.
Las exposiciones en los congresos se guían por lo que se ha denominado el principio de la autoridad enunciado por Descartes (él decía el recurso a la autoridad), es decir no hablamos por nosotros mismos, sino que autorizamos nuestros decires por otro con autoridad (Freud, Lacan, Marx).
Cuando escuchamos una disertación es muy común que se mencionen hasta el hartazgo, a quienes no son criticables por el lugar imaginario que ocupan en la disciplina y es muy difícil que en un discurso de una hora, por ejemplo, encontremos alguna idea enunciada como propia.
Leemos para demostrar que sabemos, que conocemos a los autores, y por eso solo los repetimos, sin procesarlos en términos de crítica, nos refugiamos en nuestro paradigma demarcando los límites de la disciplina, de manera de dejar acotado lo que es y no es dentro del paradigma, cercenando la creatividad y la construcción del conocimiento.
El debate se constituye en una disputa por el poder, el contrincante es descalificado con argumentos del tipo “eso no es Psicoanálisis”, para un Freudiano ortodoxo, un kleiniano, un lacaniano, solo es Psicoanálisis lo que se sostiene fiel a la letra de Freud, Klein o Lacan.
No nos guiamos por una perspectiva de construcción de nuevas herramientas de producción de nuevos conocimientos. Ello implicaría conocer los textos para desarrollar esas nuevas herramientas de conocimientos y no para demostrar que los conocemos tratando de no ser quemados en la hoguera de las vanidades intelectuales que tanto nos gusta eludir.
El pensamiento reflexivo que tantos frutos dio a la humanidad desde la antigua Grecia se halla arrumbado en el desván de los recuerdos y desde las cátedras solo se busca una alumno “modelo” que repite lo que se le dice en un “como sí”, el alumno hace como si le interesase lo que dice y el profesor hace como si creyese en ese interés, y en esa impostura pedagógica formamos profesionales que tienen serias dificultades a la hora de ingresar en el mercado laboral, sobre todo en una profesión que, como la Psicología, requiere tanto de la creatividad en el ejercicio profesional.
La investigación además de fundamental en la práctica universitaria, constituye una práctica que lleva a la organización a romper los muros imaginarios que la separan del medio e internarse en la sociedad desde una perspectiva crítica autocrítica de lo social.
No es muy difícil investigar, solo es necesario seguir la regla de las tres C, enunciada por un viejo maestro que fuera Decano de la Facultad de Psicología de Rosario.
El Dr. Ovide Menin, a él me refiero, decía que para investigar hay que tener Cabeza, Culo y Corazón. Cabeza para poder pensar reflexivamente lo que se investiga, Culo para mantenerlo pegado a la silla estudiando, analizando, y Corazón porque para poder investigar hay que tener amor por el conocimiento y por lo que uno hace.
Debemos saber que no basta con la oficina, el escritorio, el diván, la foto de Freud y el gomero para ejercer la profesión, existe una exigencia de formación y producción de conocimientos permanente, en todos los ámbitos de ejercicio profesional, en la clínica, en la educación, en el campo del trabajo, etc., es necesario producir cada día nuevas herramientas de abordaje del sufrimiento, de los conflictos humanos, de los problemas organizacionales, de las evaluaciones de las personas, y en ello se juega nuestra capacidad de investigar. Porque investigar no constituye solo una práctica heroica que nos lleva al premio Nobel o por lo menos el Konex, sino supone ese pensamiento reflexivo y crítico que debemos ejercitar en cada momento de nuestras vidas.
Quisiera cerrar esta exposición con un ejemplo que muestra el valor de la investigación, tomemos un elemento muy presente en nuestra vida cotidiana, este objeto que tengo en mi mano, si les preguntara que es, ustedes responderían que es un encendedor, y no le darían importancia, pero imaginen lo que hubiera sido para un primitivo tener este fuego portátil, él que un día encontró un árbol prendido fuego por un rayo y se lo llevó a la cueva, la patrona seguramente le habrá dicho “vos siempre trayendo porquerías”, pero él incólume no solo guardo el fuego, lo conservo, ideo la manera de reproducirlo y veinte siglos después tenemos el fuego portátil heredero de aquella ramita encendida por un rayo, que contiene además de siglos de investigaciones que produjeron diversas tecnologías como la del plástico (por el envase), la de hidrocarburos (por el combustible), la de los minerales (por la yesca), la de la comunicación (por el marketing) que lo hicieron posible, el trabajo de miles de obreros que dejan sus vidas en las fábricas para que simplemente nosotros tengamos una llama portátil que poco valoramos.
Hasta la próxima.
P.D. Conferencia dictada por mí en la Facultad de Psicología de Rosario, el 21 de octubre de 2011, que me pareció interesante socializar.

jueves, 13 de octubre de 2011

Sociedad de clases y familia.


Existe un fenómeno interesante, muchos intelectuales que se definen como progresistas, revolucionarios, etc., son apasionados defensores de la familia patriarcal.
La familia no es una organización que se corresponde con la esencia humana, la evolución de la especie nos muestra la inexactitud de esa presunción.
Más aún, existen una serie de conceptos que los intelectuales han universalizado y actúan como si ello hubiera sido siempre así. Tomemos un ejemplo de la Psicología, un cierto Psicoanálisis ha defendido la universalidad del llamado Complejo de Edipo. El Complejo de Edipo no existe, es una hipótesis explicativa  dentro de la teoría sexual de Freud. No existe ninguna fundamentación material para dar justificación a este concepto, solo puede tener coherencia dentro del modelo explicativo del Psicoanálisis. Tiene como dato otro concepto, la característica esencialista de la prohibición el incesto. Esta prohibición no se ha verificado a lo largo del desarrollo humano, es mas es una construcción que la especie ha realizado muy recientemente  (en términos de la existencia humana).
Vamos a verificarlo de manera muy simple. Recientemente un Juez tuvo que fallar en un caso en el que un integrante de los pueblos originarios era juzgado por incesto con su hija. El tema es que esta persona pertenece a una cultura en la que las jóvenes son defloradas por su padre, y ello no constituye una agresión sino que para la mujer es un orgullo que su primera relación sexual se dé con su padre. Estas estructuras culturales son formas fósiles que existen en la sociedad y que nos muestran la relatividad de la prohibición del incesto.
Como es posible ello? La explicación reside en que la pareja monogámica no es una forma de relación existente desde siempre. Hay un largo período de la humanidad en la que los integrantes de la gens primitiva mantenían formas de relación en las que imperaba el libre comercio sexual. Es lo que Engels[i] ha denominado (siguiendo a Morgan) el matrimonio por grupos, es decir el conjunto de la tribu habitaba en un espacio común en el que las relaciones sexuales eran permitidas para todos. No existía la posesión de una mujer u hombre por otro congénere, sino que por el contrario cualquiera mantenía relaciones sexuales con otro miembro del clan.
En este período de la historia humana existía lo que se denomina el derecho materno, es decir que, por las características de la organización social, podía saberse de que mujer era hijo un hijo, pero no podía identificarse al padre, por lo que los niños eran criados sin progenitor masculino, o mejor dicho todos los hombres eran padres de cada niño.
Esta forma de organización social, en la que el denominado Complejo de Edipo, constituía un imposible, nos habla que el mencionado constructo teórico no puede tener condición de universalidad. Como tampoco puede afirmarse que la prohibición del incesto es inherente a la especie humana, en los hechos el incesto existió durante un período de nuestra evolución en la que se mantenía este tipo de contrato social colectivista con libre circulación sexual entre los miembros del clan.
En la esfera económica este período histórico se corresponde con lo que algunos autores han llamado (Marx entre otros) el comunismo primitivo, una forma de organización económica de la tribu en la cual no existía la propiedad privada, sino una forma de propiedad comunitaria.
Todos los bienes existentes pertenecían al clan y cada uno los usaba según su necesidad. Esta etapa se corresponde a un tiempo nómade de nuestros antepasados.
En la medida en que los diferentes clanes comenzaron a ser sedentarios y se establecieron en algún lugar surgió la agricultura y con ella la vida del clan cambió. Mientras que en anteriores períodos el sujeto era básicamente depredador y solo tomaba de la naturaleza aquello que le satisfacía sus necesidades, ahora  comenzaba a tener excedentes, es decir podía acumular para épocas menos propicias. Se comienza a producir una escisión entre la vida doméstica (y sus utensilios) y la vida productiva (y sus herramientas), ya que los segundos eran los que producían los excedentes.
La cuestión residía en, a quien pertenecía los excedentes que producía un determinado miembro del grupo y por lo tanto si el desaparecía a quien se los legaba. La herencia junto a la propiedad privada constituyen dos pilares muy importante de las sociedades de clases y los seres humanos debieron imaginar nuevas formas sociales para garantizar la acumulación de excedentes.
Si solo se podía identificar a la madre de un determinado miembro del clan, y los excedentes productivos eran producidos por el hombre, no tenían destino más allá de la finitud de la existencia de este.
La forma que aquellos lejanos antecesores encontraron para poder evolucionar, fue la realización de la primera gran revolución de la especie humana (en palabras de Engels) el paso del derecho materno al derecho paterno. Para ello fue necesario abolir el sistema social basado en el libre tráfico sexual en el clan. Algunos instrumentos hicieron posible esta gran  transformación, la institución de la monogamia y consecuentemente la prohibición del incesto.
Según nos relata Reich[ii] este pasaje a la nueva sociedad requirió de la represión de la sexualidad, sobre todo de la infantil. Con el desarrollo de la sociedad patriarcal la represión sexual a los niños fue creciendo y lo que afirma este autor es que la represión sexual lo que produce, es un importante cambio en el carácter de los niños. Roheim, que estudió los niños de la comunidad pichentara, argumenta respecto de cómo la represión sexual contribuye al desarrollo de un carácter apocado, que teme a la autoridad, proclive al sometimiento a lo instituido y que desarrolla prácticas sexuales no naturales como por ejemplo el sadismo. Al reemplazar el comportamiento libre que existía como producto de la educación libre que imperaba en la sociedad matriarcal, por el sometimiento y la obediencia, se comienza a forjar un modelo de sujeto funcional a la sociedad de clases, que progresivamente evoluciona a la inequidad y la segmentación social.
En la sociedad patriarcal lo que encontramos es una pirámide de poder, donde el padre tiene potestad sobre la vida de su familia, él es quien decide los rumbos a tomar, lo que deben hacer sus integrantes, etc.
En su desarrollo, una nueva institución social, la familia, va a constituirse en la célula básica de la sociedad. En ella, y no en la escuela como afirman algunos autores, se forja el modelo de sujeto dela sociedad de clases. Es la familia la unidad básica de la sociedad en la que se asienta el sistema de dominación que sostiene los privilegios de la sociedad clasista. El niño experimenta las primeras formas de represión desde su nacimiento, se reprime desde el inicio su sexualidad y con ello se reprime todo intento de libertad en él.
Tomemos un ejemplo, una madre que protege a su hijo es una madre autoritaria, el niño no necesita ser protegido por medio de prohibiciones, las prohibiciones solo logran encerrar al infante en el hermetismo de su propia interioridad y le quita la capacidad de investigar su mundo circundante. En la prohibición, aunque se haga de manera dulce y cariñosa, encontramos la reproducción de la sociedad clasista en el medio doméstico. El niño necesita construir por sí mismo sus límites, definir la responsabilidad de sus acciones, programar sus propios itinerarios de aprendizaje, la función del adulto es la guía y la mirada atenta para prevenir daños irreparables producto de las acciones del niño, pero no se trata de impedir, sino de razonar con el niño acerca de los peligros que implican esas acciones.
El castigo  aparece como una forma de educación, inclusive el castigo físico, cuando no es otra cosa que un acto de sadismo sobre el más débil. Una forma de modelar la obediencia y la sumisión del sujeto para ir determinando su futura sumisión y aceptación acrítica de las normas dictadas por la sociedad heterómana en la que los ciudadanos acatan reglas que muchas veces ni siquiera se dictaron en su tiempo, y que en no pocos casos son disparatadas o han perdido el sentido hace mucho tiempo (por ejemplo las leyes que penaban la homosexualidad hasta hace pocos años).  
En la familia primero y en la escuela después, el sujeto aprende a aceptar cualquier tipo de norma por el mero hecho de que se halla instituida. Veamos un ejemplo, un señor o una señora se pasean desnudos en una playa y nadie les dice nada, pero antes de salir de la playa se visten porque la ley dice que no puede andar desnudo por la calle, nadie puede explicar el permiso para estar desnudo en algunos lugares y no en otros, pero todos acatamos la norma sin reflexionar sobre ella.
Si el lector fuera un poco más incisivo en su cuestionamiento, podría observar que lo prohibido se remite tan solo al impedimento de tener descubiertas algunas partes ínfimas del cuerpo. Los pezones (no las tetas en forma completa ya que parte de ellas se muestran en los grandes escotes), el orificio del ano (puesto que el resto se muestra sin pudor) la vagina y el pene (las piernas y las nalgas y el resto de la anatomía que rodea los genitales no ocasiona inconvenientes si se muestran) es decir, no se puede mostrar aquello que se relaciona con lo más específico de la sexualidad y la reproducción. Podemos comer en público, pero no tener sexo.
Lo importante es que la prohibición no tiene como objetivo impedir mostrar, sino por el contrario someter la sexualidad, hacer de ella algo distinto, algo que es tabú. Si se domestica la sexualidad se domestica al hombre, porque la sexualidad es el deseo libre que se expande sin límites.
Y la familia monogámica, es la gran invención de la sociedad de clases para domesticar el deseo, para tratar de limitar sus alcances.
Lo interesante es que la monogamia es funcional a la sociedad clasista por cuanto ella supone la propiedad privada de los cuerpos, si yo contraigo matrimonio, el cuerpo de mi pareja me pertenece solo y tan solo a mí, y mi cuerpo le pertenece solo y tan solo a mi pareja. Todo deseo por otro cuerpo debe ser reprimido, aun con la carga de displacer que tiene la represión del deseo.
Pero el deseo es incontenible y así como la sociedad de clases instituyó la monogamia, el deseo proclamó la infidelidad como forma de burlar su sometimiento.
Alguna vez una mujer me dijo por qué no se puede amar a más de un hombre a la misma vez, y en esa frase se sintetizó las dudas que esta forma artificial de comercio sexual (la monogamia) le impone al hombre. Lo lógico es que pudiéramos pensar que podemos amar a una, dos, tres, o n número de personas al mismo tiempo. Todo depende de las circunstancias, de nuestra estructura psíquica, de las características del otro, de nuestra educación, de la química de los cuerpos. Hay personas que son tan deslumbradas por el otro, que a lo largo de toda su vida solo piensan en su pareja, hay otras que saltan de cama en cama, algunos durante un tiempo son solo seducidos por su pareja y un día se rompe el hechizo y se vuelcan a otro cuerpo, y otros encuentran a alguien que los cautiva y ya no quieren tener a alguien más.
La sexualidad busca la satisfacción, ya sea con personas de distinto sexo, del mismo sexo, de a dos o en forma múltiple, sino no fuera así, no existirían la infidelidad, los clubes de swingers, las orgías, etc. Muchas cosas que se realizan en forma oculta reflejan la rebeldía del deseo contra los diques que le impone la falsa moralidad de la sociedad de clases.
Volviendo a nuestros autores, la sociedad comunista, con la que utópicamente soñaba Marx, era una sociedad de libertad total, y para ello era necesario que exista la autogestión de todas las prácticas humanas, que los miembros de una colectividad pudieran diseñar y consensuar el universo normativo en el que pretendían desenvolverse.
El cambio social implica un cambio total, revolucionario es quien acepta el desafío de su imaginación y tiene una mente abierta a todo y es un crítico de todo, mientras tanto solo somos revolucionarios de palabra, pero profundamente reaccionarios, familieros como suelen decir algunos revolucionarios de opereta.
Hasta la próxima.


[i] Engels F. (1973) El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Editorial Ccias del Hombre. Bs. As.
[ii] Reich W. (1984) Psicoanálisis y educación. Hispamérica. Bs. As. 

martes, 27 de septiembre de 2011

Sobre la política y la acción política.


Días atrás en un artículo periodístico, el candidato presidencial Hermes Binner se quejaba del estado actual de la política argentina y decía que era peor que la borocotización y que los particos políticos hacían cualquier cosa para tener un diputado más.
En el diario “La Capital” de hoy (27/09/2011) sale una interesante noticia sobre el voto positivo del partido socialista a la ley de jubilación docente del año 2005. Sería una loable actitud la de este partido que en el 2005 estaba preocupado por la salud docente, el desgaste que sufren los mismos en su trabajo y por ello votó una propuesta para bajar la edad jubilatoria; si no fuera que los que votaron aquella ley en tiempos del gobierno peronista de Obeid, incluidos Lamberto (actual presidente de la Cámara de Diputados Provincial) Bonfatti (Ministro de gobierno actual y gobernador electo) son lo que hoy le niegan a los docentes ese beneficio y llevan a la provincia a un conflicto gremial por no querer acceder  a bajar la edad jubilatoria de los mismos, con el argumento que no es sustentable en el tiempo.
Pregunta ¿tanto cambió la situación de la provincia para que sí lo fuera en el 2005 y no ahora? Y si era posible en el 2005 y considerando cuatro años de gobierno socialista con los logros que dice ese gobierno haber tenido, ¿la situación no sería tal, que hoy es más posible que el 2005 otorgar el beneficio a los docentes?
Hace algunos años una encumbrada dirigente de San Pablo del Partido de los Trabajadores decía que los socialistas debíamos saber que muchas de las críticas que habíamos hecho a la derecha cuando éramos oposición, al llegar al gobierno nos dimos cuenta que eran injustas.
Es un importante valor reconocer esto ante un auditorio poblado de intelectuales de izquierda, no debería tal vez el Partido Socialista hacer una autocrítica respecto a su política opositora o a su gestión de gobierno.
Creo que  este suceso da pié para que pensemos en conjunto lo que es la política y la acción política.
Etimológicamente el término deriva del vocablo griego πολιτικος (politikós) que significa ciudadano, civil o relativo a la organización de la ciudad. Genéricamente podríamos decir que es una de las tantas actividades de la vida cotidiana cuya especificidad consiste en tomar decisiones en la esfera del estado orientadas a lograr el bien común. El político en la sociedad actual es un profesional que vive de hacer política, que dedica su vida a la política. Es interesante saber que algunos autores atribuyen el origen del concepto a Aristóteles, quien en su libro “Política” define al ser humano como un animal fundamentalmente político.
Desde otro punto de vista, no antagónico, sino tal vez complementario, la política es el conjunto de estrategias y tácticas orientadas a ganar poder en un determinado colectivo humano con el fin de incidir en el rumbo del mismo.
La política es el arte de lo posible define un viejo dicho, pero además la política es un modo de comunicación con el fin de convencer y obtener poder.
La política no es hoy lo que fue en los años setenta, en la actualidad la política se ve mesclada con la farándula, el jet set, tiene lazos de intereses con los más media y se juega en un escenario ajeno a su origen.
En la antigua Grecia habían tres grandes espacios: el Oikos o esfera privada, la Ekklesia o asamblea del pueblo que era el espacio de lo público y el Ágora o espacio semi público de debate entre los ciudadanos.
En la Ekklesia cualquier ciudadano podía presentar sus problemas, ideas, propuestas, era un espacio de participación colectiva y la política era entendida como la acción en pro del bien público.
En los setenta, tanto en la Universidad como en los sindicatos se dispararon fuertes debates en relación a la acción política, se entendía la misma como la necesidad de generar una discusión que permitiera a las masas esclarecerse acerca de sus condiciones de vida y de los efectos de estás sobre su salud y vida cotidiana. La acción política no era la búsqueda de poder inmediato, no se pretendía obtener un puesto en el parlamento o un lugar (chapa) en algún órgano ejecutivo, era un proceso de acumulación en el seno de una clase orientado a desarrollar la conciencia para sí, y por ello los partidos políticos trabajaban con dos herramientas fundamentales: la agitación que se basaba en el principio de pocas ideas para muchos y buscaba en un determinado conflicto la comprensión súbita del problema concreto y de las soluciones inmediatas; la propaganda en cambio era la presentación de las ideas más estratégicas del partido, es decir muchas ideas para pocos y se orientaba a desarrollar en la vanguardia de los actores sociales en conflicto la comprensión lenta y profunda de las causas más ocultas del estado de situación social.
En ambos casos el debate se deba en el seno de la sociedad, en la clase, en el taller, en la calle, era una relación directa del militante político con los actores sociales, no estaba mediatizado ni por la televisión ni por la radio, no se leían encuestas, ni se dibujaban los perfiles más aceptados de los candidatos, más aún no se conocía uno de los principales actores políticos de la actualidad, las consultoras de opinión e imagen.
La política era una acción de propuestas reunidas en programas y no era la acumulación de sufragios obtenidos por campañas publicitarias bien hechas. Alguna vez escuche a un político decir que ellos prometen muchas cosas que no van a cumplir y una vez que ganan hacen cosas que nunca prometieron. Esto es posible porque el ciudadano está cada vez más ausente del debate social. En el mundo la falta de participación es generalizada y su contraparte la falta de principios en la acción política es cada vez mayor, esto ha sido recientemente verificado en los EE.U. una de las más importantes sedes de la democracia liberal, donde artículos e prensa denuncian que los inquilinos del capitolio están cada vez más mediatizados del ciudadano y toman decisiones en función de sus intereses y el de las corporaciones.
Si uno analiza el programa del Partido Socialdemócrata Alemán en la década del 70´puede visualizar que constituye un extenso programa, que es un contrato con los ciudadanos, esa cultura política que suponía que se constituía un contrato con la sociedad civil ya casi no existe, y no es solo inexistente en la Argentina sino en el mundo, la democracia liberal ha evolucionado a una forma de práctica política en la que solo intervienen en la vida pública los miembros de una nueva oligarquía de orden burocrático que son los integrantes de los partidos políticos.
Estas corporaciones casi no tienen vida interna, solo se desperezan durante los períodos electorales para tratar de posicionar a los candidatos que se han adueñado del aparato partidarios. No existe un debate al interior de las mismas, que suponga discutir tácticas y estrategias y que se resuma esa discusión en programas consensuados que impliquen una acción de gobierno.
El último momento de la democracia liberal, a mi entender fue el retorno a la república representativa en 1983, en ese año la Argentina se volcó a las calles, debatió proyectos y castigo a aquellos que volvieron con el discurso del peronismo de derecha de los 70´. A partir de ese hito democrático liberal, los argentinos asistimos lentamente a un declive de la participación política de amplios sectores de la población, y los proyectos colectivos fueron cediendo a la presión de un modelo de confrontación que alineaba a candidatos antes que propuestas. La acción política se mediatizó de las calles y comenzó a tener como escenario excluyente los set de televisión.
Progresivamente la mal llamada clase política (que no es otra cosa que una burocracia de gestión al servicio de los intereses de los sectores más concentrados de la burguesía) se fue mimetizando con la farándula, y son notorios los históricos papelones de muchos de ellos, siendo el más sobresaliente tal vez, el de  De La Rúa en el programa de Tinelli. Es lo que muchos autores han denominado la tinelización de la política.
En lugar de confiar en sus bases para lograr sus objetivos de poder, centraron sus expectativas en los asesores de imagen que dibujaron sus discursos, cambiaron su fisonomía y determinaron sus propuestas. Los paridos pasaron de ser actores colectivos de producción de ideas a mero continentes de individualidades que buscaban dentro de las estructuras partidarias determinar la mayor influencia de sus proyectos personales.
En la medida en que los dirigentes políticos se mediatizaron de la sociedad y se mimetizaron con la farándula fueron cada vez más dependientes de su exposición mediática y su perfil exitoso en la política estuvo en relación con la cantidad de minutos en el aire.
Los grupos mediáticos hegemónicos pudieron cooptar a la mayoría de los dirigentes proclives a sus intereses estratégicos y usarlos tácticamente como si fueran peones en un gigantesco tablero de ajedrez en el cual el Rey determina la ubicación de las piezas y les exige sacrificios en aras del interés corporativo.
No responder al Rey (el CEO del multimedios) significa lisa y llanamente perder el favor real y desaparecer del único escenario que puede proyectar al político hacia el reconocimiento, aun cuando sostenerse en la pequeña pantalla sea al costo de sacrificar sus ideales e ideología, aceptando la dirección de los patrones sobre las decisiones políticas y teniendo que defender lo indefendible (por ejemplo negar todas las tropelías realizadas por los grupos mediáticos).
Pero al sacrificar la autonomía de la acción política estos políticos aceptaron ser sacrificables ellos mismos, y van desapareciendo de las pantallas en la medida en que dejan de ser útiles a la estrategia de sus patrones (por ejemplo la inimputable Carrió que fue prácticamente borrada de las pantallas después de aquella aciaga noche de agosto en la que no sacó más que el 3% de los votos).
Pero también estos políticos mediáticos farandulescos van desapareciendo de la escena política porque no han podido leer un fenómeno importante en la escena argentina, y que sin ser exagerados podríamos denominar de la reinvención de la política de masas. Fue tal vez Néstor y Cristina Kirchner quienes mejoren leyeron la necesidad de cambiar la acción y el curso del desarrollo de América Latina y avanzaron en un proyecto de renovación capitalista que transita por los senderos del neokeinesianismo activo que propone un capitalismo de mercado que pone el eje en la demanda con grandes inversiones públicas, reconstrucción del aparato asistencial del estado y un fuerte apoyo al consumo, la educación y la producción científico tecnológica.
Como todo modelo capitalista es insuficiente para resolver las contradicciones más profundas del sistema, tan solo logra atenuar las disparidades sociales  y fortalecer una política más inclusiva de la mano de una situación económica favorable.
Pero lo que debemos ver, quienes estamos interesados en ir más allá del reformismo, en reconstruir el tejido social desde una perspectiva solidaria, igualitaria y autónoma, es que el colectivo que tiene en su poder el sistema político ha desarrollado una serie de acciones  que favorecen el desarrollo del debate y la participación social, como por ejemplo el matrimonio igualitario, la ley de medos, el paso del sistema jubilatorio a manos del Estado, el mejoramiento de los haberes jubilatorios, el aporte al desarrollo del sector científico, la construcción de una red de tolerancia a la protesta social, el desarrollo de obras de infraestructura y el mejoramiento de las oportunidades de trabajo, por lo tanto es necesario lograr que se fortalezca ese rumbo de acción que la derecha reaccionaria está interesada en detener y más aún retrotraer a épocas anteriores.
A pesar de lo que digan los medios masivos de comunicación hay un estricto respeto a libertad de expresión, todos podemos decir lo que queremos sin temor a la represalia, esos mismos medios que denuncian la falta de libertad no respetan la libertad de expresión al interior de sus organizaciones. Hoy cualquier profesor, ciudadano empresario sabe que nadie lo persigue por sus convicciones, en Argentina no hay hoy presos políticos o de conciencia.
Quienes pretendemos honestamente trabajar para el cambio social, no desde la perspectiva de las sectas políticas mal llamadas de izquierda que existen, sino desde el interés de mejorar las condiciones de existencia de los ciudadanos en el aquí y ahora, sin tener que esperar a un reino fantasioso de igualdad en un futuro lejano (a imagen y semejanza de la creencia religiosa en el paraíso)sabemos que hoy es necesario empujar a este tibio gobierno de reformas a transitar el sendero de los cambios profundos que la argentina necesita.
Hasta la próxima

viernes, 23 de septiembre de 2011

Cuando el Clarín no suena lo suficiente, la CNN aumenta el volumen.


Es sabido el rol político opositor que ha jugado el monopolio mediático como soporte y difusor del pensamiento conservador de derecha. Esta línea editorial le ha costado al monopolio el creciente descrédito que se ha traducido en una reducción de su tirada diaria en más de 50.000 ejemplares.
Las elecciones primarias de agosto, en las que el oficialismo obtuvo más del cincuenta por ciento de los votos, demostraron que la persistencia de tapas negativas en contra del gobierno ya no tienen efecto sobre el voto popular, por el contrario, pareciera que la principal víctima de esta política editorial tramposa del grupo Clarín y de otros medios como La Nación, y diversos canales de televisión abierta y por cable, son aquellos a los que supuestamente debería ayudar el monopolio mediático, es decir los opositores.
Ningún opositor pudo pasar el 13% de los votos, lo cual es un hecho inédito en la política Argentina, ni siquiera el viejo líder carismático Juan Perón pudo superar a su inmediato perseguidor por casi 40 puntos.
En la medida en que la derecha conservadora va tomando nota de la potencia electoral del kischnerismo, su soporte mediático declina en credibilidad a pasos agigantados.
Frente a esta situación, hoy podemos observar un cambio de estrategia en la política mediática de los sectores más reaccionarios de la sociedad argentina.
El nuevo actor mediático que comienza a pretender ser un actor de peso para limar el poder electoral del oficialismo no es una organización local, sino uno de los principales jugadores mediáticos de la internacional conservadora del mundo globalizado, la CNN.
En su edición de hoy, 23 de septiembre de 2011, este monopolio internacional lanzó su cobertura periodística de las elecciones en Argentina.
El periodista en argentina, Montero, informó de una cobertura extraordinaria de las elecciones en nuestro país la que que tendrá invitados “de excelencia” en vivo.
Van a analizar la realidad política argentina avezadas políticologas como Susana Giménez y Mirta Legrand, periodistas de “prestigio”  definidos por el conductor de CNN como el mejor periodista argentino  Jorge Sanata (supongo que mi baja audición me hizo escuchar mal y se trata de Jorge Lanata) y analistas políticos ”independientes” y encuestadores de fuste como Enrique Zuleta Puceiro.
Comencemos por el último, Puceiro hace un análisis de las últimas elecciones en Argentina y menciona dos, la de Corrientes y la de la Ciudad de Córdoba, pone de manifiesto el triunfo de la oposición y si bien acepta que la suerte de la misma está echada para octubre desliza que estas elecciones pueden marcar un rumbo distinto al de las primarias en octubre. Continúa con la perorata del ataque a la prensa y pone de relieve la negativa de la Presidente a dar el debate a la oposición y el ignorar a la prensa como estrategia de acumulación electoral. El detalle fundamental es que en la mirada de este reaccionario analista político la presidenta basa su campaña en una fuerte línea política internacional que tiene como ejes la defensa de la soberanía en Malvinas ante la Asamblea General de la ONU y con un reclamo enérgico para que el Reino Unido entre en el diálogo, y el apoyo al Estado Palestino como miembro de las Naciones Unidas.
Interesante análisis el de Zuleta Puceiro, ya que habló de dos elecciones que ganó la oposición (una de legisladores provinciales y la otra una elección municipal) y no mencionó el casi 70% de los votos que sacó el Frente para la Victoria con Capitanich en Chaco. No es acaso más importante una elección a gobernador que elecciones municipales o legislativas provinciales?
Como parte de la estrategia conservadora Zuleta Puceiro trata de decirle a la Presidenta como hacer su campaña, obviamente para favorecer a su cliente político la oposición a la Presidenta.
Pero lo que importa como dato en este discurso es que un analista experimentado como Zuleta Puceiro comienza a ver que la Argentina y su gobierno empiezan a instalarse en el escenario mundial como punto de la mirada, con un fuerte prestigio que hace que importantes diarios como New York Times o Times de Londres comenten como ejemplo a estudiar el camino de argentina para salir de la crisis. Pareciera que la Internacional conservadora comienza a sentir a la política argentina como una piedra en el zapato y allí aparece el nuevo rol de la CNN que de golpe comienza a darle espacio a la política argentina y a generar una corriente informativa en este monopolio contra el gobierno de nuestro país.
Si no es así, como debe leerse que una cobertura internacional postule para sus entrevistas a desprestigiados comunicadores o conductoras televisivas de escasa inteligencia e información política y cultural y de clara adhesión a lo más conservador y reaccionario de la sociedad argentina como Giménez, Legrand y Lanata. Hay un viejo refrán que dice “dime con quién andas y te diré quién eres” y en este caso estas personas junto a la CNN en contra del gobierno no dejan lugar a dudas.
La CNN es el ariete mediático de la burguesía conservadora y reaccionaria de EE.UU., defensora del Tea Party, justificadora del golpe en Honduras, crítica feroz de los gobiernos de “izquierda” en América Latina como el populista  venezolano Chávez o Correa y Evo Morales, comienza a interesarse en la política del sub continente de la mano de su cómplices internos los monopolios mediáticos de estos países y usando como instrumento la asociación de patrones periodísticos (la SIP).
En Argentina políticos corruptos y comprados por el monopolio denuncian a diario la persecución a los periodistas “independientes” de los monopolios mediáticos y montan campañas de prensa denunciando persecución y listas negras, como recientemente lo han hecho en relación a un hecho judicial en el que un Juez solicita la dirección de periodistas a los medios en una causa sobre el manejo de consultoras leales a esos medos, para solicitarles que declaren.  “Periodistas independientes” como Magdalena Ruiz Guiñazú, que callaron y no denunciaron las desapariciones de sus colegas durante la dictadura mientras posaban frente a su admirado Videla, salen desaforadamente a denunciar supuestos ataques a la prensa.
Digámoslo de una vez por todas, a este gobierno se le puede criticar mucho, pero de lo qué no se puede decir nada es de su compromiso con los derechos humanos, de la persecución judicial a los genocidas, del aporte a una justica independiente y del compromiso con la libertad de prensa evidenciada en la Ley de Medios Audiovisuales, la abolición del delito de desacato o del castigo con cárcel por calumnias e injurias, todos estos hechos orientados a lograr una mayor libertad de prensa.
En Argentina todos los ciudadanos podemos decir lo que queremos sin temor a la censura, sin ser perseguidos por nuestras ideas, sin ser reprimidos, y lo podemos comprobar viendo los programas de televisión de los monopolios mediáticos que critican de todas las maneras posibles  al oficialismo, muchas veces con mentiras, ocultamientos, campañas mediáticas, etc., y ninguno de los periodistas que están en esos medios ha sido nunca censurado por el gobierno o citado a los estrados judiciales en calidad de acusados.
En los setenta si alguien hubiera dicho que Altamira, el dirigente del Partido Obrero, sería entrevistado por los principales programas televisivos y podría hacer campaña por televisión, hubiéramos dicho que era un disparate porque nadie con ideas de izquierda podía acceder a los medios, y si hubiera accedido los desaparecían a la salida del canal y luego los asesinaban, hoy Altamira expone sus ideas con entera libertad, cabe preguntarle a la oposición ¿Dónde está la censura y persecución a periodistas y políticos? En el Estado que defiende u derecho a decir lo que quieran o en los medio monopólicos que si tienen listas negras de periodistas afines al kischnerismo que no son entrevistados o no les permiten que entrevisten a políticos y los rechazan con ironías o silencio cuando un periodista sospechado de oficialista los entrevista.
Hasta la próxima

domingo, 18 de septiembre de 2011

De periodistas, mercenarios y opineros.


Es sabido que el periodismo siempre tuvo un fuerte lazo con la política. Desde que surgió, el respondió a una determinada fracción de la sociedad y expresó los intereses de la misma.
Moreno, Sarmiento, Mitre, Echeverría, además de educadores, literatos, profesionales, fueron políticos, se lanzaron a la arena política y el periodismo, constituyó para ellos una herramienta para difundir sus ideas y dar la lucha contra las ideas de sus oponentes. Todos ellos fueron fundadores de periódicos o gacetas.
El periodismo es una actividad que consiste en recolectar, sintetizar, jerarquizar y publicar información relativa a la actualidad.
Ahora bien, no es lo mismo el periodismo hoy que en el siglo XIX. En sus albores, el periodismo, si bien era un poderoso medio de difusión y un organizador de la vida política, no tenía el peso que han adquirido en la sociedad de las TICs, los medios de comunicación de masas, que tienen un papel muy fuerte como instrumento de información y que además construyen y modelan la realidad en la que nos desenvolvemos cotidianamente.
Es por ello que hablar de periodismo independiente constituye una falacia total. Los mass media son empresas que además de tener un fin de lucro, siempre están ligadas a un determinado sector de la sociedad.
Es por ello que Lenin, que también ejerció el periodismo, escribió en las páginas de Iskra que era el periódico d los socialdemócratas rusos, para Lenin el Partido Revolucionario debía contar con un periódico, el que, además de ser un medio de difusión de las ideas, constituía un organizador de los obreros. En nuestro país desde comienzos del movimiento socialista, estos contaron con un periódico, los militantes del Partido se reunían en casas obreras a leer y discutir las ideas expuestas en los mismos.
El periodismo es por lo tanto un formidable medio de organización y de colonización política. Cuando alguien habla de periodismo independiente, a que se refiere, ¿a una cierta independencia del gobierno?, ¿a una independencia de opinión de los sectores sociales que pugnan en un determinado país?
Decimos que hablar de periodismo independiente es una falacia, porque el periodismo siempre se ejerce desde un determinado interés político, ideológico y económico.
Para profundizar esta idea quiero citar a Lenin, quien afirmaba que la libertad de prensa en el capitalismo, no es otra cosa que la libertad de los dueños de los medios de prensa.
Si un determinado periodista escribe o difunde algo en un periódico que no esté dentro del marco de la línea editorial del medio, es casi seguro será que quedará fuera del medio, será despedido.
Ejemplos hay muchos, Setecase, Montenegro, Rozin, Cuñado, Del Frade son periodistas que sufrieron el despido, o el levantamiento de un programa por decir cosas que no les gustaban a los dueños del medio, o que tocaban sus intereses.
En nuestro país no existe un estatuto del periodista que le garantice la estabilidad laboral al trabajador de prensa y ellos son despedidos de los medios cuando al propietario no les gusta lo que dicen o juzga que no le son de utilidad.
Los periodistas que pretenden ser leales a sus principios o decir lo que contiene componentes de veracidad se ven enfrenados a la contradicción de ser honestos o perder su empleo, o como ocurre muchas veces a trabajar dentro de ciertos límites impuestos por los dueños de los medios.
La otra falacia que acompaña a la del “periodismo independiente” es la que afirma que el periodista dice la verdad.
La verdad es un concepto engañoso, en general el diccionario de la Real Academia nos informa que la verdad es la conformidad de las cosas con lo que pensamos de ellas, por lo tanto es un hecho subjetivo.
A lo largo de la historia los humildes ciudadanos de a pie hemos visto como se falsifica la verdad, y aunque no se llega a los niveles expresados por George Orwell en “1984”, libro en el cual la burocracia gobernante falsificaba cada día los diarios anteriores para que la información guardada coincidiera siempre con lo dicho o los intereses de la burocracia gobernante[1], es una buena actitud dudar de lo que nos dicen los medios de comunicación de masas.
Una curiosidad es que en este libro el autor nos habla de que el Ministerio de la Paz era el que planificaba la guerra, el ministerio de Salud era el lugar donde se torturaba a los opositores, etc., etc. Digo curiosidad porque durante la guerra de Malvinas, existió un noticiero conducido por Gómez Fuentes, que se llamaba “La hora de la verdad” y al igual que en el libro de Orwell era la hora en que se nos mentía a los argentinos sobre lo que ocurría en la guerra.
Muchos comunicadores hoy cumplen la función d organizar los hechos para difundirlos de manera tal que reflejen lo que los dueños de los medios de prensa quieren que se difunda.
Hoy no está Gómez Fuentes y la Dictadura, pero están los Lanatta, Majul, Bonelli, Blank, Ruiz Guiñazú, Morales Solá, Van Der Koy  y tantos otros que son los encargados de falsificar los hechos de la realidad, desdibujarlos, u ocultar una parte de ellos, para presentar como cierto aquello que les interesa a los Magnetto, Saguier, Mitre, De Narvaes dueños de los medios concentrados o los empresarios más reaccionarios como los miembros de La Rural, de la UIA y demás centrales empresariales.
Estos “periodistas” están dentro lo que llamaría el campo de los periodistas mercenarios, que venden su pluma a sus patrones sin importar los intereses que defienden, muchos de ellos fueron comunicadores de la Dictadura militar, otros, a medida que pasaron los años decidieron sacarse el mote de progresistas o liberales y sumarse a la nómina que pagan los poderosos.
Un segundo grupo lo constituyen aquellos que dicen llamarse periodistas, pero que ni siquiera pueden llegar a serlo en la categoría anterior. Son lo que podríamos decir, los bufones del régimen, personas que ni siquiera relevan hechos, sino que crean aparatosas notas en las que desfilan vedettes pulposas, payasos mediáticos, actores mediocres en busca de popularidad o propaganda y hasta políticos en campaña, no daré nombres para no herir susceptibilidades, pero todo el mundo los conoce, son los chimenteros del mundo del espectáculo, esos que están por la tarde hablando del vida privada  de personas muy interesadas en que no se revele su intimidad pero que hacen lo posible para exponerla en esos programas. Estos programas tienen una función ideológica muy importante en el proceso de construcción de sujetos acríticos y adormecidos por el dominio del capitalismo.
Su función es ocultar las espantosas condiciones de vida a que nos somete el sistema, adormecer nuestra conciencia para que no pensemos en cómo vivimos, en la fragmentación social en la que se desenvuelve nuestra existencia. Ellos aportan a que los que los miran sientan que es más importante la pelea bizarra y lamentable entre dos desprejuiciadas e ignorantes vedettes, o las infidelidades de una pareja, que la situación de miseria a las que somete el sistema a millones de nuestros compatriotas, o la destrucción del ambiente realizada por las mineras a cielo abierto.
Pero también hay en nuestros medios periodistas profesionales, que no claudican en sus ideales, que tratan de ser honestos, de exponer sus ideas como las sienten y las viven, son los Verbitsky, Del Frade, Morales, Russo, Aliverti, Granovsky, Wainfeld, Caballero y tantos otros, ellos sufrieron el exilio, la desocupación y otros sinsabores por tratar de ejercer con honor su profesión.
Son los que hoy trabajan en medios del Estado (y no del gobierno como pretende hacer aparecer la prensa canalla del “periodismo independiente”) porque la verdadera censura es la que ejercen los dueños de los medios hegemónicos de la ”prensa independiente” impidiéndoles ejercer su profesión o aparecer en esos medios porque se negaron a pasar por las horcas caudinas de los monopolios mediáticos.
Para comprobar lo que digo basta con pasear la mirada por T.N, Canal 13, Canal 11, y demás medios al servicio de la restauración conservadora en Argentina y ver que ninguno de estos periodistas aparecen en sus pantallas. Tampoco se los nombra en Clarín o La Nación, se los ningunea, se los invisibiliza, porque como dijo un Director de tesis español del Opus Dei a su tesista que había citado críticamene a un pensador socialista, sáquelo, a estos tipo no se los critica porque para nosotros no existen.
Lo importante es que hoy existe un nuevo periodismo, un ejército de ciudadanos que desde Facebook, desde los Blogs, desde Twitter, se suma a la voluntad crítica y reflexiva para disputar a los medios hegemónicos al servicio de la restauración conservadora de derecha en el mundo, el monopolio de la opinión pública, somos los que decimos basta de dejar que otros piensen por nosotros, que nos mientan, que nos engañen, ahora es el tiempo nuestro, de todos los ciudadanos que no nos sumamos a ser simples maquinas a las que los mass media les dan forma y contenido en su pensamiento, y que estamos dispuestos a sumarnos al campo de los periodistas profesionales para dar un debate honesto y crítico sobre la realidad contemporánea.
Hasta la próxima.





[1] Por ejemplo si en un momento se hacía alianza con un determinado país y luego se entraba en guerra se modificaba el periódico anterior para crear la realidad de haber estado siempre en guerra. 

lunes, 5 de septiembre de 2011

Beatriz Sarlo: la decadencia del pensamiento joven.


Todos saben que Benito Mussolini fue un conspicuo dirigente del Partido Socialista Italiano y luego mando a que sus esbirros torturaran a sus ex compañeros, y uno de ellos Antonio Gramcsi,  pasó la mayor parte de su vida en las cárceles mussolinianas.
El pensamiento no envejece ni traiciona, somos las personas las que traicionamos a las ideas, olvidando nuestros ideales pasados, abandonando nuestras luchas y constituyéndonos en aliados de aquello que criticamos.
Es muy penoso ver envejecer a quienes admiramos, pero más angustiante es que no puedan envejecer con dignidad, sosteniendo lo que constituye la médula de nuestro pensamiento.
Los que vivimos los años de plomo y que en esos años abrazamos el ideario socialista, tenemos derecho a reformular nuestras metodologías y tácticas, pero no tenemos derecho a coaligarnos con aquellos que desde sus páginas fueron cómplices de la masacre de nuestros compañeros.
Tal vez, antes de defender al Grupo Clarín[1], a Joaquín Morales Solá, y tantos otros cómplices intelectuales de la dictadura, Sarlo debería reflexionar sobre la responsabilidad que les cupo a La Nación, a Clarín y a sus plumas más militantes de los años de la dictadura asesina en el asesinato en masa de “nuestra juventud maravillosa”.
Me siento defraudado por una pensadora tan insigne como Sarlo, alguien que en los ochenta organizó junto a Pancho Aricó, el Negro Portantiero, Altamirano y tantos otros el Club de Cultura Socialista, espacio intelectual de excelencia en el que se ventilaban los debates de la intelectualidad de izquierda.
Que distancia tan grande hay de “Punto de Vista” la revista de crítica cultural que editaba en esa época junto a Altamirano, o “La ciudad Futura”, revista de crítica política, que fundó Pancho Aricó y en la que Sarlo defendía el pensamiento de izquierda y criticaba al neoliberalismo publicando interesantes artículos como “El capitalismo democrático en la encrucijada” de A. Przeworski y M.Wallerstein en el que se defendía la construcción de izquierda de los países nórdicos; con este remedo de escriba al servicio de un diario oligárquico como La Nación, o un multimedio reaccionario como Clarín, al servicio de la derecha más recalcitrante y elitista.
Sarlo tiene derecho a abandonar el campo socialista y poner su pluma al servicio de los mismos medios que en los 80´denostábamos en el Club de Cultura Socialista por representar un proyecto diametralmente opuesto al que defendían los socialistas democráticos, pero, espero que por lo menos, nos respete el derecho que tenemos quienes compartimos esos debates a desilusionarnos por su cambio de campo político.
Es duro ver a una intelectual de su talla en el mismo diario que escribe Mariano Grondona, defendiendo a su compañerito de trabajo Morales Solá, acusando a jóvenes como Cinthya Otaviano, de atacar a Solá, querida Sarlo, a Solá, no es necesario atacarlo, todos los que participamos de las luchas de los setenta, de los inicios del proceso democrático de los ochenta, sabemos de la profunda esencia reaccionaria y de derecha de su pensamiento y su adhesión a las dictaduras militares.
Lo que ocurre es que a veces embestimos contra los jóvenes porque nos recuerdan lo idealistas que fuimos y ponen en evidencia nuestro espacio intelectual actual. Otaviano es una periodista crítica, comprometida y entusiasta como lo éramos los jóvenes de los setenta. En muchas cosas, cuando la escucho me recuerda a los jóvenes que escribían en Punto de Vista, defiende muchas de las ideas que se publicaban en esa revista.
Hoy escuchaba a otro respetable filósofo, Santiago Kovadloff, hablando con el puntero intelectual de la derecha, el amigo de cuanto golpe hubo en este país, Mariano Grondona. Este filósofo critica a los funcionarios por atacar a la prensa.
Lo interesante es que atacaba al gobierno, pero no hizo ninguna crítica a los medios, es que Kovadloff cree que Clarín y Nación son perfectos, no se refiere a cuantas veces estos multimedios mienten, ocultan información, distorsionan, ¿es que la filosofía tan original de Kovadloff se funda en la aceptación de la mentira, el engaño, el fraude. Es acaso una filosofía que se basa en el viejo principio de que el fin justifica los medios?
O tal vez su filosofía es prisionera de la lógica política que lleva a oponerse a todo lo que diga o haga el gobierno sin importar si es bueno o malo.
Quiero decirle a estos ilustres intelectuales que yo defiendo el derecho de cualquier funcionario a decir lo que piensa, a defender sus decires y a construir política, lo cual no quiere decir que comulgue con el o los funcionarios, un demócrata va a defender, aun a costa de su propia libertad el derecho que tienen todos a expresarse, sean periodistas o funcionarios.
Defender el derecho a que los demás puedan decir lo que quieran es defender mi derecho a opinar y criticar. Y si son honestos, deberán al menos reconocer que durante el Gobierno Kirschnerista todos pudieron decir lo que quisieron, aún aquellos que superaron los límites del buen gusto y entraron en el terreno de la deshonestidad.
No conozco ningún periodista que fuera preso por sus opiniones o críticas en los últimos años, no conozco ningún diario que haya sido cerrado, si conozco de la censura a la que algunos patrones de multimedios como De Narváez, sometieron a periodistas como Setecase o Montenegro por preguntar cosas incómodas, o el salvajismo político de Magneto echando a miembros de la comisión interna de trabajadores de sus empresas por opinar y defender  los derechos de los trabajadores.
Y dicho y sea de paso, me gustaría que Sarlo o Kovadloff me enviaran los artículos que publicaron en La Nación o Clarín defendiendo a estos periodistas o miembros de la comisión interna, con plumas tan insignes deben ser muy interesantes.
Es cierto que la juventud no es una cualidad, pero viendo el entusiasmo de los jóvenes que se vuelcan a la política, conociendo la garra con que defienden sus ideas, viendo la honestidad de sus planteos, no les da cosa ver que estos jóvenes representen lo que en un tiempo, allá lejos pretendimos representar los jóvenes críticos y revolucionarios de los setenta.
Pueden estar equivocados, como lo estuvimos en los setenta en muchas cosas, pero mi tía Veneranda decía, con esa inmensa sabiduría popular que la caracterizaba, “no se equivoca solo quien no hace nada”, ellos no tienen ni la lucidez, ni la experiencia que tienen ustedes, los intelectuales del establishment  y que desborda en cada entrevista con reaccionarios como Grondona, en comentarios en Radio Mitre o artículos de La Nación, ellos no están al servicios de personajes como los Sbarra Mitre o Herrera de Noble, ellos leen a Cinthia Otaviano en Tiempo Argentino doblado en dos (por eso el formato tabloide) en el subte o en el bondi y no a la Nación con los brazos extendidos en el sillón de cuero de su sala de diez metros por diez metros mientras un sirviente le alcanza él te con masas (por eso ese formato grande), pero tienen algo que tal vez nosotros hemos perdido , el romanticismo y la hidalguía de luchar por causas perdidas, de ser crítico y autocríticos, de defender a los vulnerables, a los abandonados por el capitalismo salvaje que encarnan los Duhalde, Macri, de Narváez, Magneto o Sbarra Mitre.
Esos jóvenes nos dicen con su lucha que los problemas fundamentales de la Argentina están irresueltos, que nosotros podemos vivir con comodidad, con lo que nos pagan los burgueses reaccionarios, pero que esa comodidad nos taladra la conciencia por haber dejado de ser lo que soñamos en los setenta, por representar hoy la decadencia del pensamiento joven y transformador que venía cambiar la sociedad y tal vez debamos volver a leer a Mafalda, sobre todo esa viñeta en la que le dice a sus compañeritos que cambiemos el mundo antes que el mundo nos cambie a nosotros.
Hasta la próxima.


[1] Que con el sinismo reaccionario Lanata define como unadefenza de los débiles, en este caso Clarín.