viernes, 9 de marzo de 2012

El Partido Socialista es una gran familia.


Los socialistas han demostrado con su práctica política que tienen una estructura de pensamiento clientelar y familiarista. En la capital de los primeros días de marzo salió un artículo en el que se comentaba el debate entre Ciancio, Ministro de Aguas y María Eugenia Bielsa, diputada provincial.
En ella Ciancio reconoció que gran cantidad de funcionarios (Ministros, Secretarios de Estado) de la provincia de Santa Fe, han incorporado como empleados a sus hijos, parientes y favorecedores.
El argumento del funcionario para explicar esta práctica política clientelar fue, cuanto menos insólito, dijo que tomaban parientes para tener información confiable de lo que acontecía en la administración pública.
En mi barrio, el pirulo, que siempre tenía salidas populares, hubiera dicho, claro los parientes alcahuetean mejor, hablemos claro, lo que el Ministro dice es que intenta espiar a través de parientes a los empleados públicos.
Como soy analista organizacional, no puedo dejar de pensar este suceso en términos de sistema y gestión. Imaginen si Ford Motor Company tuviera que usar a sus parientes (hijos, hermanos, etc.) para poder realizar el control de gestión de la multinacional, pavada de familia tendría que ser.
Una organización nunca, y digo taxativamente, nunca, realiza el control de gestión basándose en lazos familiares, ello es un modelo prototípico de culturas pasadas en las que la empresa u organización era precisamente una organización de tipo familiar.
Las empresas de comienzos del capitalismo basaban su organización en un entramado familiarista que implicaba que toda la familia participaba en el negocio y cuando contrataba extraños al clan los llevaba a vivir en el predio de la empresa y compartía con ellos la vida cotidiana.
Pero mi querido Ministro, aunque esta manera de administrar era muy romántica, fue quedando en desuso por la masificación de la producción y por el avance de las tecnologías blandas de administración de recursos humanos y gestión empresarial.
Sería bueno que alguien le dijera al Partido Socialista que, en materia de gestión atrasa cuanto menos varios siglos y que el capitalismo como sistema flexible y auto formativo dejó de usar esas técnicas de administración porque, además de costosas eran confusas y poco eficientes.
Si esto es válido para la empresa privada es un imperativo ético en la gestión de lo público. La corrupción no es solo quedarse con algún vuelto, es también usar el poder que otorga la función pública para favorecer al círculo privado, y mis queridos militantes del Partido Socialista, les guste o no, ustedes son parte de un partido que utiliza mecanismos corruptos en la práctica política y de gestión de lo público.
No basta que declamen por la transparencia en la función pública, con solo un funcionario que favorezca el ingreso a la administración pública de un pariente, ya estamos en presencia de un acto de corrupción, y por lo que informa La Capital, el Partido Socialista piensa la administración de lo público como un negocio de familia.
No entro a discutir acá otras cuestiones, tales como la asociación del gobierno provincial con el grupo Boldt, o con el multimedios Clarín y los beneficios que obtuvieron esas empresas al otorgarle sin licitación pública la confección de las boletas electorales, contrato varias veces millonario que favoreció a estos grupos empresariales.
Tampoco indago sobre las concesiones de las grúas municipales, y sobre todo a quien pertenecen, o el estacionamiento medido en el que el concesionario, con una tarifa exorbitante se lleva ingentes ganancias a costa de la clase media y los obreros que tienen vehículo.
El lector se preguntará como lo afecta a él esta política de gestión corrupta, basada en el clientelismo y el familiarismo político.
Los efectos son múltiples. En primer lugar, cuando un partido usa como mecanismo para seleccionar funcionarios públicos de menor rango el dedo y ese dedo apunta a los militantes de su partido, a su familia y amigos, estamos ante un sistema de gestión paternalista e ineficiente. En general cuando la política es esta, es frecuente que la administración pública se pueble de personas sin expertis en la cuestión que implica el cargo que desempeñan y cuando (suponiendo que ello ocurra) el funcionario se familiariza con la tarea, vienen los cambios de gobiernos y todo vuelve a cero, de allí la terrible ineficiencia de la administración pública, ineficiencia que en el caso de la provincia de Santa Fe llega al paroxismo.
En segundo lugar un funcionario que tiene lazos de amistad y familia con un ministro no asegura el relevamiento de buena información, por el contrario, en la medida en que su acción investigativa está teñida por lazos familiares o políticos pierde claridad de análisis y capacidad critica y tiende a constituirse en un potenciador de los problemas existentes.
La izquierda como cultura política debería ser impugnadora de esta manera de gestionar privilegiando la experiencia y el conocimiento. Sin embargo, podemos notar que, en los pocos casos en los de los que les ha tocado gestionar, lo primero que hacen es incorporar a familiares y amigos.
Tomemos como ejemplo, un caso distinto de administración. La Facultad de Psicología esta gobernada desde hace un año por un grupo político que podríamos considerar genéricamente “de izquierda”, el Frente Santiago Pampillon y sectores docentes afines. Sin descalificar a algunos sectores que trabajan en favor de una Facultad diferente (como ocurre con la Secretaría Académica o la Secretaría Estudiantil) el resto de las dependencia esta en manos de parientes (por ejemplo la secretaría financiera la ocupa un hermano de la Decana) o militantes sin experiencia. Aun cuando se ha proclamado por este sector una voluntad democrática y participativa, las decisiones son tomadas por sujetos individuales sin consulta al colectivo que es partícipe de la Facultad.
Así por ejemplo, se está tratando de implementar un plan de estudios de la Carrera de Doctorado de la Facultad, elaborado en soledad por una persona sin ningún criterio político-académico. Además de las fallas estructurales y académicas del mencionado plan, se niega la participación y el debate con los profesores, doctores y doctorandos, quienes en ningún momento fueron consultados para aprovechar sus conocimientos y expertis. Este sistema teocrático  de gestión es mas propio de la derecha decimonónica que de un sector de izquierda. El resultado es que la gestión se desliza con rapidez hacia la soledad de la toma de decisiones y el autoritarismo que niega la participación colectiva.
En los países avanzados de Europa el modelo de gestión se basa en l profesionalización de la administración pública, en Francia, por ejemplo. cuando un partido toma la gestión de lo público, el Ministro solo lleva consigo a su secretario, el resto de la burocracia de gestión esta constituida por funcionarios de carrera, que ingresan y se promueven a través de concursos púbicos.
Cuando la gestión se convierte en un negocio familiar o clientelar, los resultados son los altos costos que deben pagar los usuarios e los servicios o las crisis inevitables que ocurren frecuentemente en el sistema social, cuyos costos generalmente pagamos los que menos tenemos.
De ello somos testigos los santafesinos que en los últimos años estamos soportando incrementos del cien por ciento anual de los servicios y que en el horizonte de futuro tenemos mas ajustes. El lector dirá, pero esos ajustes son para brindar un servicio de calidad y en forma eficiente.
En este verano, (como decía mi tía Veneranda, para muestra basta un botón) asistimos a cortes de energía eléctrica permanente, subimos diez, veinte pisos por escalera por no funcionar los ascensores por cortes de trifásica, nos quedamos sin agua, en los barrios mas alejados se proveyó de agua con carros, si con carros, con ese dejo colonial que tanto amamos los rosarinos, que asistíamos alegres a las esquinas, balde en mano, para conseguir un poco de agua que nos traía el carro de reparto.
En Rosario, ciudad en la que vivo, el transporte urbano es caro y de mala calidad, si Ud. quiere tomar un ómnibus después de las 20 hs, debe esperar cuarenta minutos a una hora, durante el día las frecuencias no son mejores, y después de las 23 hs encomiende su alma al diablo si quiere viajar en transporte público.
La seguridad vial no existe y mucho menos la educación. Si un peatón intenta cruzar la calle por la línea de cebras en las esquinas es probable que si no lo atropellan los vehículos que circulan a altas velocidades, reciba una puteada porque la regla de uso general es que el peatón debe ceder el paso al automóvil y no al revés, mientras tanto el gobierno socialista pone control de velocidad en las afueran de la ciudad, donde no existen peatones y donde el concesionario hace pingues negocios porque ingresan vehículos a mayor velocidad de la permitida.
La calles, huy las calles, si Ud. sale de las arterías principales en los barrios tendrá el privilegio de participar en un rallye de mayor peligro que el Dakar porque el estado de las calles es calamitoso.
Mientras tanto sus impuestos municipales se duplican año a año, y ello porque, porque en la Provincia de Santa Fe y en Rosario en particular hay un sistema clientelar de gestión.
Por eso señor Ministro, Señora Decana, con todo respeto, miren su gestión a través de sus críticos, los amanuenses y alcahuetes, los familiares y amigos, siempre verán lo mejor y ocultarán lo peor, solo así podrán tener una gestión para recordar y no una para olvidar por sus errores y arbitrariedades como la gestión decanal del Dr. Ovide Menin en la Facultad de Psicología de la U.N.R.
Hasta la próxima.

lunes, 27 de febrero de 2012

Erase una vez un país……..


No quisiera ponerme nostálgico, ni parecer un viejo que mira hacia atrás, pero en una conversación con un amigo, en un bar de Rosario, me surgieron algunas imágenes que me gustaría compartir.
Había una vez, hace mucho tiempo atrás, en el siglo pasado, un país muy hermoso, en él su gente vivía muy feliz, casi no existía la pobreza, los indigentes podían contarse con los dedos de la mano.
Eran los tiempos que, en palabras de un viejo caudillo popular, reinaba el fifty fifty, la mitad de los ingresos para los trabajadores y la otra mitad para los capitalistas.
En ese país la gente por las noches se sentaba en las puertas de sus casas, en la vereda y charlaba amenamente de puerta a puerta, los vecinos constituían un gran grupo solidario, y la solidaridad estaba anclada en ese compartir cotidiano.
Cuando a algún vecino le pasaba algo, un accidente, una enfermedad, allí estaba la mano amiga de todos los demás para ayudarlo, poniendo cada uno lo que podía, el auto para trasladar al enfermo, el mas pudiente, el menos pudiente el cuerpo que cuidaba diligentemente al enfermo por la noche, o la banquita entre todos para ayudar a la familia a pasar el mal rato.
Los vecino se conocían mucho porque vivían toda su vida en un mismo lugar, la casa que habitaban la habían adquirido con un crédito hipotecario a cincuenta años que pagaban en cuotas semestrales de cinco o seis pesos, los chicos jugaban en las puertas de sus casas y se convertían en una pandilla de la cuadra, muchas veces se identificaban por el nombre de la calle o por el del barrio, “es Carlos el de Beethoven”, o “vamos a buscar a José el de La Florida”
Los jóvenes no debíamos esperar hasta la mayoría de edad para salir de noche, lo hacíamos desde muy pequeños, y no porque tuviéramos padres desaprensivos o flexibles, sino porque no corríamos riesgos, la calle era segura para nosotros, desde muy chiquitas las nenas se iban a tomar un pinino al centro, y cuando digo muy chiquitas hablo de seis o siete años.
Las fiestas de fin de año eran muy esperadas, había varios motivos, los regalos de navidad y reyes, la posibilidad de tirar cohetes en la calle, de detonar rompe portones o morteros, que eran tubos de metal con un tornillo sostenido por un alambre, se colocaba un poco de pólvora adentro y al golpear el tornillo que se incrustaba en el interior del tubo detonaba con fuerza pero sin riesgo.
Por las noches de la víspera de una fiesta de fin de año, todos los vecinos salían a la calle, colocaban sus mesas unas junto a las otras y ponían encima lo que tenían y todos comían de esa larga mesa comunitaria, escuchaban música, bailaban, se reían, como todo pueblo que es feliz, que siente que es hermoso vivir.
Cuando alguien quería comprar algo y no contaba con el dinero, lo hacía a crédito, pero el aval para dar el crédito era la palabra del comprador, la palabra empeñada era sagrada, era frecuente que la gente dijera, el pobre lo único que tiene es la palabra, no la va a perder por no pagar una cuota.
Había confianza, unos y otros se respetaban y confiaban, como desconfiar del vecino, del paisano de la misma tierra, si mas que un vecino era parte de una gran familia.
Los políticos hacían de la honestidad un emblema, se cuenta que en Santa Fe hubo un gobernador que puso un ministro de economía que desfalcó la provincia, y Crespo, que era el apellido del gobernador vendió su estancia para reponer la plata que el otro había robado, porque él lo había nombrado y era responsable de los actos de todas las personas que nombraba.
No se necesitaban llaves, las puertas que daban a la calle permanecían abiertas y los vecinos entraban a las casas sin llamar, solo un ruido o un grito para avisar al propietario que habían llegado, los ladrones casi no existían, y los pocos que habían eran profesionales, porque era su profesión, y tenían códigos éticos y morales, como no herir a la víctima, hacer el menor daño posible, tratar de robar a los que mas tienen…..
Los trabajadores no tenían la zozobra de poder perder su trabajo en cada momento, cuando una persona entraba a trabajar a una organización lo mas probable es que permaneciera en ella hasta que se jubilara, el empresario sabía que era importante su trabajador y lo cuidaba, y hasta se solía decir que había una mancomuñón entre trabajadores y empresarios. Los dirigentes sindicales todavía eran en un buen número trabajadores, se reconocían como tales y vivían como trabajadores. Algunos gremios prohibían a sus dirigentes incursionar en la política, el sindicalista debía ser sindicalista.
El país era surcado por extensa red ferroviaria que les permitía a todos los trabajadores transitar de un lugar a otro a un costo irrisorio. Había trenes que unían pequeños poblados con las grandes ciudades, se llamaban locales y había cuatro y seis horarios de trenes locales, y rápidos que paraban en algunas estaciones pero que hacían, por ejemplo, el recorrido de Rosario a Bs. As. en tres horas y con una máquina a vapor.
Los sindicatos tenían hoteles de veraneo y todos los trabajadores contaban con la posibilidad de tener vacaciones en diferentes destinos turísticos.
En esos años se recuerda poco la mendicidad callejera, el trabajo infantil, el abuso sexual a niños y adolescentes, el mobbing o el acoso sexual en el trabajo, el burn out, etc., todos síndromes que fueron pensados y relatados mucho tiempo después.
Y hablando de salud, todo trabajador tenía su obra social que le cubría la atención de su salud, tanto en lo que respecta a la consulta médica como a los medicamentos. Era impensado que un ciudadano no fuera atendido como correspondía por no tener recursos, siempre tenía atención en salud, porque si no tenia obra social, los hospitales le brindaban atención médica de calidad, y además estaban abastecidos.
La educación era obligatoria y gratuita desde el siglo XIX cuando se dictó la ley 1420, en el secundario había una amplia red de escuelas secundarias con diferentes terminalidades (bachillerato, mercantil, técnica, profesional) que otorgaban títulos que calificaban para tener buenos empleos, mas aun, muchas empresas reclutaban sus trabajadores de esas escuelas porque la educación media era de calidad y acorde a los requerimientos del mercado laboral.
La universidad era también de excelencia, tanto que los profesionales de ese país cuando migraban eran muy solicitados en los llamados países centrales porque tenían un expertis muy importante en sus profesiones.
Los trabajadores contaban con todos los artefactos que hacían más cómoda la vida cotidiana, los compraban en cuotas en la ferretería del lugar y lo pagaban regularmente.
Un hombreador de bolsa, un peón golondrina, podían ahorrar y comprar un terreno en cuotas y edificarse su propia casa, ladrillo por ladrillo, con el aporte de sus vecino, los que a cambio de un asado pagado por el propietario se reunían para techar la vivienda.
En ese país una vez los militares creyeron que podían hacer mejor las cosas que los civiles y echaron al presidente de la casa de gobierno, ese presidente que había mejorado la vida de sus conciudadanos, se fue a la calle solo y tomó un taxi para irse a la estación a tomar un tren a su pueblo, porque ni auto tenía, el como otros de su partido, no solo no se llevaron nada que no fuera suyo, muchas veces hasta perdieron lo que tenían antes de acceder a la función pública , como aquel presidente que apodaban “el peludo” que también fue desalojado del poder por la soberbia y la avaricia de militares asesinos y civiles ávidos de ganancias corruptas.
Ese país que duró hasta los primeros años de los setenta del siglo pasado ha desaparecido y sus ciudadanos atónitos se miran unos a otros y se preguntan ¿Qué nos pasó?.
Hoy desconfían, sienten recelo de sus vecinos, hay envidia, avaricia, los lazos sociales casi no existen.
Los políticos no solo son corruptos, sino que se jactan de serlo, como aquel presidente que puso a sus amigos en la Corte Suprema de Justicia, generando lo que se llamó una mayoría automática porque aplicaba el per saltum impidiendo que los funcionarios acusados de corrupción fueran castigados, y el muy orondo dijo “que va a haber corrupción en mi país si ningún funcionario fue condenado o está preso”. Durante esos años un sindicalista afirmaba que “para que el país saliera de la crisis debíamos (él como sindicalista y los demás dirigentes sindicales y políticos) dejar de robar por lo menos por dos años”, ese sindicalista que es un empresario rico y famoso por ser un corrupto reconocido que se jacta de ello.
Quino tan sagaz muestra en una viñeta a un político que va recorriendo su casa y dice, “antes tratábamos de ocultar a las manchas, ahora las encuadramos y las exhibimos como blasones”.
Tal fue la corrupción que en una provincia se decía que tras del palacio de un senador había una gran ciudad oculta por el palacio.
Hablamos de inseguridad, pero que nos pasó para que niños jóvenes elijan matar antes que estudiar, robar antes que jugar, violar antes que amar.
Que nos pasó para que el hijo del villero que había podido construirse su casa de material y abandonar la villa, hoy deba pelear y ser un okupa para tener un pedacito de tierra donde edificar su morada y que los demás nos enojemos porque nos dicen que es un criminal que roba la propiedad a los otros.
Que nos pasó para que en varias oportunidades, desde que llegó la democracia hayamos visto saqueos a supermercados de masas hambrientas, o familias comiendo de la basura allí donde la tiran las clases medias.
Porque no solo cambió la economía, la estructura social, cambió nuestra cultura, nuestros v alores, nuestra manera de ser. Hoy soportamos a una prensa canalla que nos miente para defender sus negocios, izquierdistas de ayer hoy defienden los intereses de esa prensa canalla porque les paga buenos sueldos, que nos pasó para que hallamos caído tan bajo.
Se ataca a un gobierno que quiere recuperar el país del cuento, aquel que tuvimos hace sesenta años, en busca de que, de la gran estancia del siglo XIX, de la miseria y la explotación, del deshonor y la mentira, de las oligarquías con olor a bota como les decía Sarmiento.
Es hora de que seriamente nos preguntemos ¿que nos pasó? Para abrir paso a la segunda pregunta ¿Qué podemos hacer?
Hasta la próxima.

martes, 14 de febrero de 2012

Porque no soy kirschnerista.


Muchas veces me he preguntado acerca de mi identidad política, aun cuando era joven pensaba que debía pertenecer a algún colectivo político.
Luego, con los años, y algunas lecturas, comencé a desarrollar la idea de que, la pertenencia a algún partido político es un corsé al pensamiento.
De alguna u otra manera, los grandes pensadores en el campo de la lucha de clases, cuando desarrollaron su obra mas profunda,  estuvieron generalmente mediados de las estructuras partidarias y de la acción directa, porque no participaban en las mismas o porque no podían tener la libertad de participar por estar el exilio o en la cárcel.
En el último caso estoy pensando en la vida de Antonio Gramcsi, ya que su mayor obra intelectual esta reunida en los llamados “Cuadernos de la Cárcel” en la que pasó la mayor parte de su vida. En la historia del movimiento obrero existen pensadores importantes como Antón Panakuec, Sylvia Pankhurst, Alejandra Kolontai, Aleksandre Chliapnikov y tantos otros pensadores que se reunieron en una corriente de pensamiento denominada “La oposición obrera” y que al igual que Rosa de Luxemburgo tuvieron que enfrentar el autoritarismo de Lenin, dentro del movimiento bolchevique.
En nuestro país y en el campo de la Psicología, tenemos uno de los ejemplos mas  interesantes de personas que, para poder desarrollar un pensamiento crítico tuvieron que romper con la estructura partidaria del Partido Comunista, el mas insigne es tal vez José Bleger, expulsado del partido por haber osado editar un libro, “Psicoanálisis y dialéctica materialista”, en tiempos en que el Psicoanálisis para lo marxistas ortodoxos, como Jorge Thenon, era sinónimo de pensamiento burgués.
No fue el único pensador expulsado del partido, los “Cuadernos de pasado y presente”, una publicación rupturista con el pensamiento ortodoxo marxista, pudieron ver la luz porque Pancho Aricó y Juan Carlos Portantiero se vieron obligados a emigrar del Partido Comunista, por la opresión reinante dentro del mismo, lo que les impedía directamente poder pensar.
El estar participando de una estructura partidaria, obliga al sujeto a acomodar su pensamiento a lo que el partido dice, y esto no es solo una ley que vale para el Partido Comunista, casi todos los partidos de izquierda sufren el mismo efecto.
Retomando la famosa frase de Rosa de Luxemburgo en la que dice que (cito de memoria) la dictadura del proletariado es la dictadura de un sector de la sociedad sobre toda la sociedad, y dentro del proletariado, la dictadura de un sector del mismo, el partido, sobre toda la clase, y dentro del partido, la dictadura de un grupo, el comité central, sobre todo el partido, y dentro del comité central la dictadura de un hombre sobre todo el comité, Ud. camarada Lenin, aunque Rosa no lo haya explicitado, esto es la consecuencia de una concepción autoritaria y dictatorial, sobre la cual se construyeron todas los partidos de izquierda, el famoso centralismo democrático, que en los hechos no es otra cosa que la sumisión de todos los militantes partidarios a la dirección y en general a algún miembro carismático de la misma.
En las formaciones políticas de izquierda, es frecuente encontrar una serie de figuras que destruyeron todos los ideales y aspectos progresivos y críticos del pensamiento socialista y anarquista, y que se acentuaron una vez que los partidos revolucionarios tomaron el poder por medio de la violencia, como ocurrió en Rusia, China, Vietnam, Cuba y tantos otros.
En Rusia, no fue solo el Estalinismo el que produjo el genocidio del partido bolchevique, que cobró la vida de grandes revolucionarios como Trostky, Kamenev, Sinoviev , Bujarin, Kirov y tantos otros, sino la estructura política que se vertebró después de octubre y que había sido anticipada por Lenin en el “Que hacer”, “El Partido, problemas de organización” y el “Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo”.
La tesis fundamental consistía en que en tiempos convulsionados, el partido debía tener una estructura clandestina y gran ejecutividad, por lo tanto las líneas políticas generales se resolvían en los congresos partidarios y en el espacio entre congresos las decisiones las tomaba el Comité Central.
Una figura fuerte y decidida al interior de las estructuras políticas, puede imponer las ideas, y como generalmente ocurre, sin debate.
Acaso no fue lo que ocurrió con Lenin, cuando resolvió la represión de Kronstadt, al sublevarse los anarquistas contra el centralismo autoritario de lo bolcheviques o cuando los conservadores de ese partido clausuraron la obra de Vera Schmidt  en el Hogar de niños de Moscú 1925, o la represión que significó la Revolución Cultural de Mao Tse Tung (o Mao Zedong) tan solo para afirmar el poder del líder, o los fusilamientos del General Ochoa, El coronel De La Guardia, el Capitán Jorge Martínez y Amado Pradón en La Habana acusados de narcotráfico, curiosamente  luego que Ochoa criticara ácidamente a los hermanos Castro en una fiesta privada.
En nuestro país tenemos figuras paradigmáticas que se sustentan o sustentaron eternamente en la conducción de partidos de izquierda como la de Américo Ghioldi en el Partido Socialista, Victorio Codovilla en el Partido Comunista, Jorge Altamira en el Partido Obrero, Otto Vargas en el Partico Comunista Revolucionario, Mario Roberto Santucho en el Partido Revolucionario de los Trabajadores o Mario Firmerich en el grupo Montoneros. Todos ellos y tantos mas se encaramaron en las organizaciones políticas, expulsaron a los que no pensaban como ellos, arrasaron con el debate interno e impusieron férreas disciplinas partidarias que inviabilizaban el disenso al interior de sus organizaciones.
En estas formaciones, se define autoritariamente una línea política que luego los militantes reproducen sin someter a la crítica. A lo largo de la corta historia de la izquierda revolucionaria en nuestro país, que surge por desprendimientos de los partidos de izquierda tradicional en las décadas del cincuenta y sesenta, se pueden observar una infinita multiplicidad de rupturas de esas organizaciones y el surgimiento de nuevas sectas mas pequeñas, a tal punto esto es así, que existe un viejo chiste que afirma que se necesitan tres personas para formar un partido de izquierda, uno es la base que se van a disputar los otros dos  en la ruptura.
Existe un hecho contrastable con los datos de la realidad, ninguno de estos partidos obtuvo en la historia electoral de Argentina más del cinco por ciento de los votos[1], es decir que en 60 años estos partidos no han contado con el apoyo popular en elecciones representativas. Su incidencia fue mayor en momentos de dictadura, y sobre la estructura sindical, como el caso de la dirigencia clasista de Córdoba con Salamanca, Flores, Páez, Tosco u otros dirigentes, muy contados, como Pichinini en Santa Fe u Ongaro en la CGT de los Argentinos.
Esta ausencia de apoyo popular nunca es explicada por los militantes, sencillamente porque no es discutida al interior de las organizaciones, y si alguien plantea el debate es expulsado, el centralismo democrático es el reino de la opinión única.
La actividad de debate se remite a discutir la línea política elaborada por la dirección y a tratar de memorizar los argumentos que en la misma se desarrollan.
¿No es acaso extraño para un militante de un partido de izquierda estar en un acto de las patronales agrarias?, las mismas que participaron en el genocidio de los setenta, o Ud. ¿no pensaría que algo anda mal si apoya a dictadores asesinos o genocidas como Saddam Husein o Muammar Al Khadafi, o a algunos regímenes teocráticos y reaccionarios del mundo árabe como el de Irán?; o no le produciría algo de “cosita”, estar en la Plaza de Mayo vivando al genocida Galtieri cuando la toma de Malvinas o afirmar que Videla era un general democrático porque la línea del partido debía estar en sintonía con la de Moscú.
Si Ud. participa de una estructura política es muy probable que su capacidad crítica se atenúe, será crítico con los que no forman parte de esa estructura política, pero será acrítico con lo que ocurre al interior del partido. Esta es una de las razones (no la única) por la que esas formaciones no se desarrollan, no tienen retorno de sus ideas, si la sociedad no los sigue, la que está equivocada es la sociedad, hay que trabajar para que cambie y acepte la línea del partido como la verdad revelada.
Y esto no es solo por una cuestión de autoritarismo, de miedo a ser segregado[2], es un problema teórico que, sin ánimo de publicitarme, tratamos, junto a Emilia Domínguez Rodríguez, de desarrollar en nuestro libro “Universidad y poder”[3].
El punto de descarga fundamental de la teoría marxista de la toma del poder, desarrollada con mayor extensión por Trotsky y Lenin reside en la cuestión de la conciencia. Toda la teoría marxista es una construcción dual del hombre, en ella se notan muy claramente las ideas de espíritu[4] y de la concepción sustancialista de la conciencia.
Para ellos existe una conciencia proletaria, revolucionaria que reside en la clase obrera, esa conciencia liberadora es la que le permitirá a la clase trabajadora acaudillar al resto de las clases para llevar adelante la revolución social. El problema surge cuando se intenta definir como se produce y como se enuncia esa conciencia y en segundo lugar quién es el enunciador.
Lenin resolvió este problema estableciendo que si bien la conciencia de clase reside en la clase obrera, son los intelectuales pequeños burgueses, que mediante una operación de desclasamiento, abandonan sus propios intereses de clase y asumen los de la clase obrera.
Por lo tanto, la conciencia sería una sustancia que se encuentra encarnada en el ser obrero. No pueden existir diferentes formas de conciencia proletaria, solo hay una, la conciencia revolucionaria, y el enunciador, el pequeño burgués desclasado, al realizar la operación de enunciación, se convierte en la conducción de la clase.
La pregunta siguiente sería como sabe el enunciador que su enunciado es correcto, pues muy sencillo, porque siendo marxista tiene la herramienta para hacerlo. El marxismo no es solo una ideología, es a la vez un concepción del mundo y un método científico, ya Engels lo había afirmado en “Del socialismo utópico al científico”, por lo tanto un marxista que aplica las reglas de método científico hará un análisis correcto de la realidad, el marxismo se convierte en la palabra científica que le permite a sus seguidores saber que están en el camino correcto, cualquier semejanza con la Biblia o el Corán es pura casualidad.
No se trata de verificar, de investigar, de someter a la crítica nuestras ideas y presupuestos, sino de creer, porque si yo tengo un método científico y lo aplico con corrección, el resultado es la producción de conocimiento científico, cualquier semejanza con el positivismo decimonónico y la noción del método ars evidendi de esa corriente epistemológica es pura casualidad.
Entonces, a pesar de todas las cosas importantes que se han hecho en los últimos años, fundamentalmente en la política de Derechos Humanos y libertad de expresión, a pesar de gozar el país de una libertad de cuestionamiento y crítica inédita, aun cuando creo que estamos ante una política de Estado que intenta proteger a los ciudadanos mas vulnerables, y un gobierno encabezado por una estadista de la talla de Cristina, de saber que se han hecho leyes muy progresivas como el matrimonio igualitario y la ley de medios y se ha juzgado a los militares responsables del genocidio y se está comenzando a juzgar a sus cómplices civiles, no puedo ser kirschnerista.
Porque me considero un intelectual libre, porque como Castoriadis espero el desarrollo de una sociedad autónoma, donde la palabra de cada uno tenga igual valor, donde no busquemos padres fundadores y pensemos que cada día estamos refundando la sociedad, construyendo nuevas normas entre todos, donde no sea tabú estar a favor de la despenalización de la droga o del aborto, en la que no haya ricos tan ricos y pobres tan pobres y todos tengan lo fundamental para la vida (casa, alimento, educación, esparcimiento, libros, etc.), donde exista libertad de iniciativa, y donde se respete el derecho de cada ciudadano a encarar la aventura de ser, como decía Mafalda, el Gerente Ejecutivo de su propia personalidad, por todo ello no puedo ser kirschnerista, porque no puedo integrar estructuras limitantes como las de los partidos políticos.
Hasta la próxima.


[1] Salvo en algunas elecciones regionales como en Salta o Capital Federal en las algún partido de izquierda obtuvo un porcentaje mayor.
[2] Sobre este tema, que e vincula a la cuestión de la libertad recomiendo el artículo del suplemento Tiempo de Ocio y Relax en el que se hace una recensión del libro “Te atreves a ser libre” de Alejandro Borgo, Planeta 2011.
[3] Bonantini C., Domínguez Rodríguez E. (2006) Universidad y poder. Editorial Fundación Ross. Rosario.
[4] Marx y sus seguidores siempre sostuvieron la noción de espíritu.

lunes, 6 de febrero de 2012

Dios y el inconsciente freudiano


Dios y el inconsciente freudiano.
Pancho Ibáñez tenía un slogan en su programa de televisión, decía que “todo tiene que ver con todo” y en esta comunicación trataré de demostrar que algo de razón tenía.
Tanto el inconsciente freudiano como la noción de Dios comparten un origen común, los dos son constructos de la mente humana.
La creencia en Dios surge cuando el hombre no puede comprender ciertas cosas de la naturaleza, de esta manera en un comienzo existieron múltiples creencias, que originaban diversos dioses.
No podría afirmar con exactitud si las primitivas creencias son inferiores a la actual creencia en un solo Dios, son parte de la misma lógica mítica que tiene una fuerza tremenda para atenuar la angustia de muerte que atraviesa a toda nuestra especie. Desde que podemos tener las primeras ideas abstractas, sabemos que nuestro tiempo es limitado, tal vez no sabemos lo limitado que es, y lo rápido que llegamos al final de la opción de tiempo que nos brinda la vida, pero tenemos conocimiento de que no contamos con la posibilidad de hacer todo lo que queremos sino solo lo que ese tiempo nos permite.
A un humano le resulta muy angustiante pensar que en algún momento la luz se apaga y que si bien el mundo seguirá andando, nosotros ya no seremos parte de él, ni de nada.
La muerte es el mayor de los misterios y tal vez el único misterio que nuestra mente jamás podrá desentrañar, ni siquiera mas allá de ella, porque solo la nada esta mas allá.
Siendo muy joven tuve una experiencia muy interesante, debiendo ser operado de várices, se me sometió a una anestesia total, solo recuerdo que alguien me hablaba mientras estaba en el quirófano y me decía que cuente en forma regresiva de tres a cero, la siguiente impresión fue escuchar voces y notar que estaba en una habitación fuera de quirófano, habían pasado varias horas, de ellas no tengo ningún registro.
La diferencia entre el sueño y la muerte, es que si bien en las dos hay una ausencia de conciencia, en el primero la misma no es total, por cuanto las imágenes oníricas pueblan nuestro psiquismo durante el sueño. La anestesia total, es un sueño sin imágenes, es la ausencia total de conciencia y lo más parecido que encuentro ala muerte. Tal vez por ello puedo ser agnóstico, porque no temo a la muerte, considero que ella es la solución a todos nuestros padeceres, y, si bien, es hermoso vivir, morir no es la contrapartida de la vida, sino el epílogo sublime de la misma, epílogo, que, por otra parte, cualquiera sea nuestra condición social, no podemos eludir, ricos o pobres, habremos de rendirnos siempre y caer en sus brazos en algún momento.
Pero este punto de vista existencial, no tiene por qué ser compartido por todos, desde muy temprano en la existencia humana, nuestros antepasados, debieron batallar contra todo ese universo desconocido que poblaba sus vidas (el rayo, el trueno, las tempestades, las sequías, la muerte) y necesariamente tuvieron que buscar una explicación a aquello que no entendían y que tanto lo angustiaba. Así durante generaciones se fue construyendo el concepto de lo divino (diversos dioses, un dios).
Se ha intentado demostrar que el monoteísmo es una forma evolucionada de la religión, creo que no, es solo una de las forma que asume el mito, y aún en las religiones monoteístas están subsumidos los sistemas de creencias de las religiones que no lo son. Por ejemplo los santos de la Iglesia Católica constituyen la forma en que esta creencia incorporó dentro de sí a las prácticas politeístas. Existe santos para todo, para el trabajo, para la fertilidad, etc., para lo que Ud. quiera tiene un santo.
Todo lo que pueden exhibir las religiones como propio de la deidad son producciones del hombre (el Corán del islamismo, la Biblia de los católicos, las Vedas y el upanishad del hinduismo, la Torá delos hebreos, etc.), fueron escritas por hombres, mas aún hombres histórica y socialmente determinados. Podríamos decir que el hombre no fue hecho a imagen y semejanza de Dios, sino que Dios fue construido a imagen y semejanza del hombre.
La religión tiene dos componentes fundamentales, uno de atenuación de la angustia existencial y el otro de dominio. Del primero hemos hablado, el segundo es la función que tiene toda religión de reprimir los deseos humanos y posibilitar un sujeto domesticado que en su miedo al mas allá asume la aceptación acrítica de las significaciones sociales imaginaras que pueblan su existencia y son prescriptas para su aceptación plena y sometida del orden social existente.
No en vano las religiones reprimen la sexualidad, impelen al sujeto a aceptar las desdichas de esta vida porque será premiado con una vida mejor luego, implican el sometimiento a la autoridad de un supuesto creador y por lo tanto a su iglesia, etc. .La religión no libera, oprime y ayuda a perpetuar la opresión de las clases dominantes y por lo tanto es funcional al sistema de clases que existe en las sociedades estratificadas, de las que el capitalismo es una de las formas mas sofisticadas.
A esta altura de nuestra exposición el lector se preguntará “¿y esto que tiene que ver con el inconsciente freudiano?
El inconsciente freudiano es también un constructo artificial del hombre. Como la idea de Dios, el inconsciente fue  ideado y producido por los hombres, solo que de una determinada corriente psicológica y mucho mas modernamente que la idea de Dios.
Hacia 1900 Freud terminó de coronar una línea de reflexiones que habían comenzado en sobre fines del siglo XIX y que se publicaron en 1895 en un pequeño artículo denominado “Estudios sobre la histeria” y que constituían un interesante análisis del material recogido por Josef  Breuer, que trataba a una paciente con síntomas de conversión histérica.
En el año 1899, con fecha adelantada en la portada que decía 1900,  Freud publicó “La interpretación de los sueños”, con esta obra comenzaba a construirse el modelo teórico del Psicoanálisis, naciendo una nueva disciplina y modo de entender al hombre, el Psicoanálisis. En este libro Freud desarrolla los conceptos de consciente, pre consciente e inconsciente. El edificio teórico no terminaría de construirse durante la vida de Freud y continuaría siendo erigido por algunos de sus seguidores (Jung, Adler, Lacan, Klein, etc.)
Existen algunas obras complementarias que acompañaría a la “Interpretación de los sueños” (1899) y que son parte de la arquitectura teórica del modelo, “El Yo y el Ello” (1923), “Psicopatología de la vida cotidiana” (1901), “Tres ensayos de una teoría sexual”, “El chiste y su relación con el inconsciente” (1905), “Introducción al narcisismo (1914) “Mas allá de principio del placer” (1920) “Inhibición, síntoma y angustia” (1925), “Esquema del Psicoanálisis” (1938).
No es el objeto de este escrito detallar la estructura conceptual el edificio freudiano, solo hacer notar que en todo este recorrido se estructura lo que es conocido como el modelo Freudiano del aparato psíquico, el que se puede resumir en dos tópicas, la primera que define la existencia de los niveles de: consiente, pre consiente e inconsciente, y la segunda que establece la existencia del YO, el Súper Yo y el Ello, el modelo se completa con un arsenal conceptual que entre otros conceptos incluye el de represión primaria y secundaria, principio del placer y de realidad, los mecanismos inconscientes de condensación y desplazamiento, las teorías de la angustia, teorías de la pulsión, etc., constituyendo uno de los modelos mas complejos y prolíficos del siglo XX.
Como correctamente indica González Rey[1] un modelo constituye un conjunto de hipótesis que generan una inteligibilidad múltiple y simultanea sobre un sistema complejo que se expresa de diferentes formas. Rescatamos la idea de hipótesis para definir un modelo, y le agregamos la noción de construcción, en este sentido el edificio teórico del psicoanálisis es solo un modelo teórico que busca comprender el hecho psíquico (tanto normal como patológico). Dentro de este modelo existe una centralidad fundamental, la de la energía sexual, Freud centra sus hipótesis explicatorias y desarrolla sus teorías sobre la base de un dato preciso de la condición de la sociedad humana, la represión de la sexualidad.
El punto central de la crítica al psicoanálisis consiste en que el mismo se agota en lo intrapsíquico, no otorgándole la atención debida a la participación de lo social en la construcción del aparato psíquico.
Considerar lo social en su importancia plena, hubiera significado no poder hablar de universales (como el complejo de Edipo) que determinan el desarrollo de la estructura psíquica, el hombre, la vivir en sociedad, no solo transforma a la misma, sino que se transforma a sí mismo, por decirlo de alguna manera, el ser humano es un mutante biológico que cambia en cada momento y la parte mas superficial y dúctil de su estructura la constituye precisamente los fenómenos mentales, y es la que con mayor velocidad evoluciona.
Nos encontramos pues, frente a un modelo artificialmente construido, que permite interpretar los aconteceres de la vida psíquica en tanto y cuanto esa interpretación se realice en los límites del modelo. Para poder validar los constructos teóricos que se construyen desde la empriria, es necesario hacerlo desde el interior del modelo hermenéutico, ya que en la medida en que el observador se sitúa por fuera del sistema puede ver las irregularidades y discordancias que el mismo tiene.
Al igual que la creencia religiosa, es una construcción que requiere de la fe, la fe en el modelo, de quienes operan con el mismo.
Desde un posicionamiento diferente es necesario que los datos se validen con herramientas que están por fuera de las estructuras conceptuales que realizaron el constructo, solo de esta manera abandonamos la creencia y nos internamos en el campo del pensamiento crítico.
No afirmamos que la fe esté mal, es parte del sistema cultural que el propio hombre ha construido a lo largo de su corta historia natural, tampoco consideramos que los modelos teóricos sean incorrectos, la ciencia no avanza por certezas sino por dudas y errores, se apodera del conocimiento luego de haberlo intentado en múltiples oportunidades y aprendemos mas de los equívocos que de los aciertos.
De lo que se trata es de reconocer cuando trabajamos con datos fiables, comprobables y cuando nos movemos en la terreno de las conjeturas, y el Psicoanálisis, dicho por un importante número de psicoanalistas, es parte de las “ciencias conjeturales”.
Hasta la próxima.



[1] Gonzales Rey F. (2011) El sujeto y la subjetividad en la Psicología Social. Noveduc. 

jueves, 26 de enero de 2012

Intelectuales, historia, política y verdad. (Segunda parte).


En esta segunda parte quiero discutir la actitud de los intelectuales ante el actual proceso histórico.
Como se puede deducir de nuestra exposición en la primera parte de este artículo, en general, podríamos decir que existen dos posiciones definidas en el campo intelectual: Carta Abierta y Plataforma 2012, es decir, el grupo de intelectuales que apoya críticamente al movimiento kirschnerista, y que con diferencias internas podría situárselos en lo que históricamente se ha denominado el campo nacional y popular, y por el otro lado el colectivo intelectual que desde siempre ha asumido la política desde una perspectiva liberal de izquierda y que se sostiene detrás de la trinchera de la lucha contra el autoritarismo y la corrupción.
En el medio transitan una multitud de actores intelectuales, que sin acordar con las posiciones de unos u otros, tratan de definir su propio perfil ideológico-político.
Ahora bien, lo interesante de la situación planteada, es que ambos grupos intelectuales comparten más de lo que ellos piensan.
Para ejemplificar mi afirmación voy a tomar algunos documentos, tales como la declaración de Plataforma 2012, las críticas de algunos integrantes de Carta Abierta a ese documento y las posiciones en torno a la creación del Instituto de Nacional de Revisionismo .Histórico “Manuel Dorrego”
Tanto el grupo de historiadores que se oponen al mencionado Instituto, que genéricamente podríamos considerar en el campo de la historiografía liberal de izquierda o de centro (José Luis Romero, Hilda Sábato, por nombrar algunos) como los que defienden la necesidad de contar con un instrumento de análisis de la Historia desde una perspectiva distinta a la historiografía clásica (Mitre, la historia que se construyó para la formación de los sujetos en el plano de la educación en los siglos XIX y XX) coinciden en la necesidad de desarrollar, lo que ellos denominan la verdad histórica, o una historia objetiva, o la historia desde la mirada de los de abajo.
En una nota de Tiempo Argentino un grupo de estudiantes acomete contra los que definen, como los que poseen el monopolio sobre la historia, y del conocimiento científico de la historia.
Desde el comienzo discrepo con la idea de que es posible formular una verdad histórica, o en todo caso construir una historia objetiva, la historia no es mas que un relato, en el que lo único seguro que existe, es que ese relato se halla anclado a las concepciones ideológicas de quien lo enuncia. Como decía en otra oportunidad, la historia no es más que una novela con pretensiones de ciencia. Quien enuncia construye su propia historia, recorta información, pone en simultaneidad datos escogidos arbitrariamente, formula apreciaciones y saca conclusiones.
Esto es válido tanto para unos como para otros. Tomemos un ejemplo, frecuentemente se acusa a Roca de haber cometido un genocidio con los pueblos originarios, de haber usurpado sus tierras, de haberle quitado sus derechos. Si aceptamos este argumento sin realizar la contextualización histórico social del momento en que ocurrieron los hechos, debemos considerar que todos los argentinos habitamos un suelo que no es nuestro, y la máxima de Proudhon, “la propiedad es un robo” es una regla que nos cabe a todos, ya que cada uno de nosotros tiene una casa, un departamento, una finca construida en un terreno que nos pertenece por la “rex nullius” de los romanos, el derecho de conquista.
Lo que hizo Roca, es lo que hicieron todos los conquistadores a lo largo de la historia (Romanos, Griego, Cartagineses, Franceses, alemanes, Rusos, Mongoles, Hunos, Españoles, Anglosajones, etc.) apoderarse por la fuerza de lo que poseían comunidades mas débiles, y por supuesto cometiendo genocidio (como lo hicieron los romanos con los pueblos conquistados, los turcos con los armenios, los rusos con los pueblos avasallados, los americanos con las naciones originarias del norte, los Aztecas y los Incas con los aborígenes americanos, etc.)
Que le propondríamos a los matacos, los mapuches, los guaraníes, etc., desalojar a quienes ocupan las ciudades de Argentina y devolverles las tierras usurpadas.
Algunos hablarán del descubrimiento d América, otros del choque de culturas, otros de la conquista, pero curiosamente muchos de los que se rasgan las vestiduras por los pueblos originarios, no tienen nada que ver con ellos, son descendientes de los europeos que entre los siglos XIV y el XX se dedicaron al pillaje de América, algunos con mas suerte, otros con menos, esa es una mirada histórica, aunque reconozco que no la única.
Lo que existe entre quienes reivindican a un personaje oscuro de la historia argentina como lo Fue el Brigadier Don Juan Manuel de Rozas, que gobernó desde el oscurantismo colonial y en defensa de lo intereses de los terratenientes de Buenos Aires, y quienes defienden e rol educador de la generación del 37´ (Echeverría, Sarmiento, Alberdi) es la intención de construir un relato hegemónico de la historia según los intereses de cada grupo, pero tanto un relato como otro, esta sesgado por los intereses actuales desde los que se pretende elucidar la verdad histórica.
Y hablando de Verdad y Memoria (así con mayúsculas) es otro de los espacios compartidos por estos colectivos intelectuales. La pretensión de que la Historia constituye el ejercicio de la Memoria que garantiza la emergencia de la Verdad de lo que ocurrió en la construcción social de nuestro país, ambos comparten lo que no es mas que un mito intelectual.
La verdad, según la etimología del término proviene del verbo latino veritas y significa conformidad de las cosas con el concepto que la mente se forma de ellas. Conformidad de lo dicho con lo pensado o sentido. Propiedad que tiene una cosa de mantenerse inmutable.
Proposición o juicio que según la razón no se puede negar. Como podemos observar la verdad es lo menos objetivo que se puede enunciar, ya que su objetividad estará en relación a la subjetividad de quien la enuncia y de quién la recibe.
Si consideramos el concepto de Castoriadis, de Significaciones Imaginarias Sociales que son el modo de ser de una sociedad, que constituyen y hacen posible los objetos sociales, condicionando y orientando el pensar y hacer social. Son una posición primera que inaugura e instituye lo histórico – social precediendo al imaginario social instituyente. La verdad, es en realidad una de esas significaciones imaginarias sociales y es parte del magma de significaciones que produce las instituciones sociales imaginarias en un determinado momento histórico social, es una producción que construye un actor social y que  en la medida en que es aceptada por el colectivo opera como referente de la práctica social.
La Memoria es también un concepto crítico, estamos acostumbrados a enunciar constructos tales como memoria colectiva, ejercitar la memoria, y asociamos Memoria con Verdad, sin poder considerar que lo que nosotros definimos como Memoria, es nuestro particular punto de vista, desde nuestros propios intereses individuales o grupales.
Tomemos la cuestión del genocidio de la dictadura, la Memoria me lleva a buscar que no se olviden los crímenes horrendos que le costaron la vida a treinta mil desaparecidos, todos ellos familiares, amigos, compañeros. Creo firmemente en que en Argentina se desarrollo un plan sistemático de genocidio en el que las principales víctimas fueron los jóvenes estudiantes y trabajadores de los setenta y ochenta con un fuerte compromiso social, pero mi punto de vista, no necesariamente es compartido por la sociedad argentina, existen muchas personas que niegan esos crímenes, o que consideran que no fue tan así, o que existieron motivos para que los militares asesinos obraran como lo hicieron, etc.
La Memoria y la Verdad existen en un punto de combate intelectual que damos en cada momento cuando discutimos estas cuestiones, pero desde una perspectiva democrática, ese debate se debe dar partiendo de la premisa que podemos estar equivocados y que no necesariamente lo que sostenemos es lo que ocurrió, no se trata de vencer en el debate, sino de convencer, de tratar de realizar un ejercicio de reflexión común que es permanente a lo largo de nuestras vidas y que será permanente a lo largo de la historia pasada, presente y futura de nuestro país.
La hegemonía no se discute dejando fuera de combate al contrincante sino incluyéndolo en el debate conjunto, tenemos que aprender a respetar las opiniones del otro, sin excluirlo por muy de derecha o hegemónicas que nos parezcan, sino estaremos debatiendo en el terreno que nos plantean los medios hegemónicos para los que lo importante no es el debate, sino la construcción de un relato único que les permita sostener su lugar de privilegio.
Tampoco podemos caer en lo que hacen los miembros del colectivo Plataforma 2012, que interpretan la historia y la realidad actual, no desde una mirada abierta, reflexiva y crítica, sino desde su cerrado odio y ceguera frente a un enemigo imaginario, que no es tal, y que les permite mantener sus conciencias tranquilas aliados a quienes realmente son enemigos históricos de los ciudadanos de nuestro país, la gran burguesía monopólica y financiera que construye la opinión pública desde sus medios masivos de información.
Cuando afirman que el actual gobierno es asesino, represor, y que quienes asumen una posición constructiva frente al mismo son “voceros” del kischnerismo, dejan de ser intelectuales críticos y comprometidos, para ser solamente un soporte de los sectores concentrados el poder.
A ellos debemos recordarles que cuando la izquierda atacó a los socialdemócratas sin piedad en la república de Weimar, lo único que hizo abrir las puertas al genocidio nazi. Es necesario debatir para lograr que ellos reflexionen acerca del triste papel que les puede caber si persisten en asumir el rol de la izquierda frente al peronismo que la llevó a estar con la Unión Democrática junto a los reaccionarios de todo pelaje.
Hasta la próxima

lunes, 16 de enero de 2012

Intelectuales, historia, política y verdad. (Primera parte)


Existen dos hechos que activaron un debate muy interesante en nuestro país. La creación del Instituto de Revisionismo Histórico e Iberoamericano Manuel Dorrego  y el lanzamiento de Plataforma 2012.
Estos hechos marcan el involucramiento de los intelectuales en el hacer político, acción que en los últimos tiempos parecía más difusa.
En Argentina desde el advenimiento Menem asistimos a un debate político casi inexistente, la discusión de problemas filosóficos, políticos e ideológicos tuvieron cada vez menos espacio en los medios durante los años del apogeo neoliberal (Menem y De La Rúa) la farándula ganó todo el espacio en los medios de difusión masiva, los problemas políticos, coyunturales y aun de sesgo ideológico eran debatidos frecuentemente por personajes mediáticos como Susana, Mirta, Moria, etc.
En el auge de la llamada tinelización de la política, donde los políticos concurrías a programas de la farándula para hacer campaña, en una expresión bizarra de lo que es un debate serio, resultaba extraño que un filósofo, sociólogo, antropólogo etc., concurriera a un programa a exponer sus puntos de vista desde una mirada profesional.
En los hogares, los ciudadanos consumían frases célebres como “billetera mata galán” o peleas entre vedettes sobre temas fundamentales tales como, porque su novio había tenido sexo  con fulanita, o que lugar del cartel debía ocupar la vedette menganita, etc.
Muchos son los logros adjudicados al Kischnerismo, podríamos hacer una lista, pero tal vez, uno de los que menos se habla, y que, en términos de importancia social y cultural, es uno de los mas importantes, es haber puesto en acto el debate intelectual en la sociedad argentina.
Una aclaración de importancia, decimos debate intelectual y no debate entre intelectuales, porque creemos firmemente que el debate de todas las cosas que acontecen en la sociedad no esta solo restringido a los intelectuales, los políticos, los periodistas, sino que todos los ciudadanos deben participar en él, de allí que en otro trabajo razonáramos sobre la importancia de la mesa de café.
Desde el gran lock out empresarial, en el que las patronales agrarias que sostuvieron el asesinato y la represión de los argentinos, se lanzaron, con el apoyo de los medios hegemónicos, a una acción destituyente del gobierno legítimamente elegido por el pueblo, se comenzó a activar un poderoso debate social.
Desde el campo político del kischnerismo, se comprendió que no se puede construir hegemonía sino se trabaja en el desarrollo de un aparato intelectual y mediático que permita confrontar ideas, que, a la vez tienen un efecto multiplicador en la sociedad,  pasando de un concepto de ciudadano pasivo y manipulable a un ciudadano activo con herramientas para poder discernir entre los diferentes relatos y construir  su propia visión del mundo y de la sociedad.
En este sentido el kischnerismo[1] desarrolló algunas herramientas interesantes para transparentar la opinión pública y apostó fuertemente a la capacidad de reflexión de los argentinos, así surgieron leyes como la “Ley de Medios audiovisuales”, y se construyeron herramientas d confrontación como el programa “6,7,8”  y organizaciones de intelectuales como Carta Abierta.
No se trata de ir contra la libertad de expresión sino de ampliarla, de hacerla mas transparenta, de lograr que todos podamos conocer lo que ciertos actores colocados estratégicamente dicen y como lo dicen.
Tomemos el caso del periodismo, en nuestro país existían códigos de silencio entre periodistas, dentro dela corporación no se exponía a un colega por lo que decía, un periodista podía decir lo que quisiera que no tenia que soportar la prueba de archivo. Existieron algunos antecedentes respecto de recuperar los archivos de video para mostrar las contradicciones de los actores sociales, como lo fue”Las patas de la mentira”, pero se circunscribían mayormente a los políticos.
Muchos periodistas que fueron parte activa en el  armado cultural mediático de la dictadura como Magdalena Ruiz Guiñazú, Mariano Grondona, Rolando Hanglin, Joaquín Morales Solá, Raúl Portal, Hugo Gambini, Samuel Chiche Gelbung, Mauro Viale, Fernando Bravo[2], Jorge Fontevechia, etc. , advenida la democracia, comenzaron a disfrazarse de democráticos y a convertirse en censores de los actores políticos, por supuesto de aquellos que no eran afines a sus ideas.
Me pregunto como pueden hablar de democracia y derechos humanos aquellos que sostuvieron con su pluma y sus halagos a la dictadura, que llenaron páginas de diarios con justificación de los actos de la dictadura criminal y genocida, que se fotografiaban junto a los dictadores y genocidas a sabiendas delo que estaban haciendo en el país.
Como puede dar lecciones de libertad, quien como Grondona,  apoyó a cuanto golpe de estado asoló nuestro país. Como habla de verdad y justicia, quien como Morales Solá avaló en 1976 al genocida Bussi, que por aquel entonces flamante gobernador de Tucumán, y  realizó un agasajo a periodistas "respetados", en el que les agradeció la tarea realizada desde su profesión en el marco de la "eliminación de la subversión". El General genocida destacó el papel del periodismo "responsable" en la lucha antisubversiva, discurseó frente a ellos y les entregó un presente. Entre ellos estaba Morales Solá.  Que dignidad puede tener para ejercer el periodismo un mujer que como Ruiz Guiñazú fue una de las 16 mujeres periodistas que recibió el ministro del Interior de facto, general Albano Harguindeguy, en agosto de 1980, cuando el tema de las violaciones a los Derechos Humanos era el sello característico de los militares en todo el mundo. Harguindeguy se refirió a la censura y la autocensura de la prensa. Magdalena no tuvo otra feliz idea que decirle: “No queremos que usted crea, señor ministro, que éstas son acusaciones en contra suyo. Son simplemente comentarios que le hacemos para que sepa qué es lo que se dice, qué es lo que se piensa”.
Pero lo mas grave es que a estos personeros clásicos de la dictadura, la derecha política y económica de la argentina, con la inteligencia con  que comprende los fenómenos sociales, le ha agregado nuevas voces del periodismo y del campo intelectual que no estaban contaminadas con la dictadura, y hoy vemos como, en la nómina de los medios hegemónicos de la derecha, figuran personas que otrora gozaron de prestigio intelectual y moral.
En defensa de las operaciones mediáticas de la derecha argentina aparecieron intelectuales como Lanata, Sarlo, Gargarella, Tenenbaun, Majul, etc. que en algún momento portaron un cierto ropaje de izquierda o liberal progresista.
Hoy encontramos que desde los medios hegemónicos se pretende lanzar la contracara liberal a Carta Abierta, ello es muy claro porque contra quien arremeten en primer término es contra este conglomerado.
¿Piensan desde Plataforma 201 que un debate político intelectual serio se construye diciendo: “No encontramos este ánimo en algunos trabajadores del campo de la cultura, a quienes hemos respetado y queremos seguir respetando, pero que al colocarse como voceros del gobierno han producido una metamorfosis en relación con su historia y su postura crítica?”
Con los mismos modos de debate podría decirles a los miembros de Plataforma 2012, con todo respeto, que cuando dicen en el Documento fundacional   “En síntesis, sostener nuestra capacidad y conciencia crítica y manifestarla, romper el silencio, como paso imprescindible hacia un accionar colectivo y transformador.” ¿Seriamente piensan que ello es posible llevar adelante siendo partícipes (o empleados, por o menos algunos de sus principales exponentes) del diario “La Nación” o invitados especiales y mimados de TN?, yo no podría escribir en Clarín o La Nación, mas aun habiendo sido contumaz lector de Clarín hoy me da asco leerlo por el veneno, la mentira, el engaño, la difamación que exudan las páginas de esos diarios.
Ni Carta abierta es un vocero del gobierno ni Plataforma 2012 es el diario La Nación, lo que si esta claro que los dos grupos participan de diferentes miradas dentro del campo intelectual, los unos, tratando de pensar una nueva forma de construir un pensamiento inclusivo, solidario, autónomo, los otros desde la vieja mirada de una izquierda que no puede comprender que su elitismo, su soberbia, su desprecio por  los sectores populares ha hecho a lo largo de la historia de nuestro país que nunca superara el cinco por ciento de adhesión de la sociedad.
No acuerdo con muchas de las ideas de muchos integrantes  Carta Abierta a pesar de ser firmante de la primera declaración, pero reconozco en el grupo un marcado interés por alinearse en el campo de quienes menos tienen, de los sectores mas vulnerables y de meterse en el barro y ensuciarse de cotidianeidad para construir futuro, de la misma manera que discrepo con muchos aspectos del kischnerismo ,como por ejemplo con el pensamiento del gobernador de Salta, con las ideas respecto dela minería a cielo abierto del gobernador de San Juan, con sus ideas sobre la vedad histórica o la memoria colectiva, pero creo que en su interior existe una complejidad discursiva poblada de contradicciones y un sano interés por el debate franco y abierto.
Se equivoca plataforma 2012 cuando siguiendo los lineamientos ideológicos de la derecha argentina pretende instalar que el gobierno de Cristina es un Gobierno represivo y asesino. El actual es uno de lo gobiernos que mas cuidado tuvo en evitarla represión directa sobre la protesta social, o acaso e el caso de la toma del Parque Indoamericano reprimió como le pedía a los gritos la derecha encabezada por Macri, por el contrario lejos de ser un gobierno que asesina militantes sociales, persigue a los asesinos e esos militantes como en el caso Ferreira, en el que Pedraza, dirigente de la Unión Ferroviaria está preso o el caso de Santa Fe donde la Ministra Garré se comprometió a investigar el asesinato de militantes sociales de la Darío Santillán cuando el gobierno socialista de la provincia le adscribía el asesinato a un problema debandas mafiosas tratando de salvar la responsabilidad policial en el hecho.
Cuantos periodistas e intelectuales están presos por su manera de pensar, ninguno creo yo, ¿eso es represión?, la respuesta es no.
La manera de dar a luz a una organización que se pretende transformadora no es falseado la realidad, viendo solo lo que se pretende ver y no denunciando aquello que como la complicidad de Clarín  y la Nación con la dictadura, el financiamiento de Macri con la prostitución, las prácticas monopólicas y delincuenciales de papel prensa nos permite debatir acerca de quienes tienen el verdadero poder y son los responsables de la miseria y la injusticia social. No es el gobierno el responsable de l inflación, la injusticia social, la miseria, el hambre o la represión, sino las corporaciones económicas que bajo el sistema capitalista lucran con el dolor de las mas amplias masas populares.
Hablan de hegemonía, y defienden a Clarín, no denuncian a La Nación, se callan ante los atropellos de Macri, que son los que realmente tienen los instrumentos sociales, económicos y mediáticos para construir hegemonía. No se equivoquen señores, los gobiernos pasan, la burguesía queda y con ella su orden social injusto e inmoral. Cuando leo el manifiesto de Plataforma 2011 me viene a la memoria el papel que jugó la izquierda en la caída de la República de Weimar, el triste papel de un izquierda atada al dogmatismo ante el Affaire Lisenko, las explicaciones idiotas ante los fracasos como la que realizó de “Los Naranjos del Lago Balatón” o frente a la revuelta de Hungría o Praga donde fuertes sectores de la izquierda guardaron silencio, o en Argentina su actitud ante el peronismo alineada con la Unión Democrática que tenía como gran organizador al embajador de EE.U Braden.
Creo que si lo que pretende P.2011 es dar el debate empezó mal, elige mal los aliados, no “lee” adecuadamente la realidad y arremete contra un enemigo imaginario mientras, tal vez, sin darse cuenta defiende al enemigo histórico de la clase obrera y los sectores mas débiles de la sociedad, la burguesía financiera y agraria  concentrada, monopólica .
Hasta la próxima con la segunda parte.




[1] Nótese que digo el kischnerismo y no el gobierno, aludiendo al movimiento político.
[2] Ver la interesante denuncia del 24/03/2011 en http://chdenuncias.blogspot.com/2009/06/periodistas-de-la-dictadura.html. Hacer control clic para ir al artículo.

martes, 10 de enero de 2012

Quiero escuchar una marcha de la bronca en las calles


Hoy quiero hablar desde la bronca.
Bronca que se genera por la impotencia que tenemos los ciudadanos frente a la miseria e insensibilidad de ciertos políticos, que mientras están en campaña nos prometen un mundo ideal y que cuando son  gobierno nos someten al más terrible de los de los infiernos.
Pero lo que es peor que nos mientan en campaña, es que nos sigan engañando cuando están en el poder.
La sensación es que algunos políticos piensan que somos idiotas, en el sentido literal de la palabra, es decir, sin ningún tipo de raciocinio o inteligibilidad de problemas complejos, y que por lo tanto en lugar de buscar solucionar los problemas basta con mentirnos y hacer promesas inconsistentes que después no piensan cumplir.
Otras veces actúan como si no existieran registros de sus acciones, en un mundo globalizado, en el que, lo que dice alguien en un punto del país inmediatamente se escucha en el otro extremo del mismo, esta actitud autista de ciertos políticos es también una ofensa a la inteligencia de todos nosotros.
Tomemos un ejemplo, la oposición cuestiona en forma permanente que el parlamento delegue poderes que les son propios al ejecutivo, hasta acá podemos decir que la crítica es correcta, pero, en la Ciudad de Rosario la intendenta lo primero que hizo al asumir fue pedir que se le deleguen poderes del Concejo Deliberante, que se lo otorguen “superpoderes” para fijar el precio del boleto de transporte urbano de pasajeros, y luego insinuó la posibilidad de obtener los mismos poderes para fijar el impuesto municipal, esa misma Intendenta fue una de las que en el parlamento nacional cuestionó como un mecanismo autoritario y antidemocrático el otorgamiento de poderes al ejecutivo que corresponden al legislativo.
En nuestro país hay que comenzar a ejercitar la crítica y la memoria en la vida cotidiana y a la hora de votar.
Alguien podrá ofenderse por las palabras de este monólogo, pero creo que es también la hora de hacer salir la bronca, de ponerla afuera, de protestar.
En la provincia de Santa Fe gobierna el Partido Socialista desde hace más de cuatro años, ha pasado por dos test electorales, el primero cuando se lo votó para tomar el gobierno, el segundo cuando la ciudadanía aprobó su gestión de gobierno en 2011, ya que volvió a ganar el ejecutivo.
Durante los cuatro años que van desde 2007 a 2011, muy poco es lo que se hizo por los ciudadanos de la provincia desde el ejecutivo. Se hicieron algunas cosas, eso sí, se aumentaron los impuestos que paga la clase media fundamentalmente, el impuesto inmobiliario, la tasa general de inmuebles de la Municipalidad de Rosario, se aumentó el costo del agua, de la luz, se aumentó el valor del estacionamiento medido en el macro centro y se extendió el área de estacionamiento medido, se aumentaron las multas de tránsito y la arbitrariedad para labrar actas como modo de financiar la recaudación, aumentaron los empleados públicos, por supuesto afiliados o amigos de afiliados al partido gobernante, aumentaron los cortes de luz eléctrica en los veranos, al punto que en este verano (2011/2012) prácticamente existen áreas (el centro de la ciudad de Rosario) que tienen cortes de quince o dieciséis horas varias veces por semanas, se aumentó el costo del transporte urbano de pasajeros en forma desmesurada, etc.
Por supuesto que no todo fue aumento, hubo disminuciones, disminuyó la calidad de servicio de obras sanitarias, disminuyó la transitabilidad en las calles, disminuyó el porcentaje de calles en buen estado, disminuyó la calidad del servicio eléctrico, disminuyó la calidad del trasporte en cuanto a comodidad y frecuencia, disminuyó la calidad de atención a los ciudadanos en los distritos municipales y en la propia municipalidad de Rosario, quienes debemos hacer algún trámite sabemos que debemos esperar largas horas mientras los empleados municipales tienen divertidas tertulias entre ellos, o toman mate o pasean por las oficinas, riéndose en la cara de los contribuyentes, o atendiéndolos con malos modos como si fueran ellos los que mandan y no nuestros empleados, en definitiva disminuyó la calidad de vida en las grandes ciudades (de las chicas no opino porque no vivo en una de ellas)

Tomemos el tema de la electricidad, desde año pasado se nos viene diciendo desde el gobierno provincial que no van a haber cortes de energía eléctrica en el verano, en Rosario, desde noviembre asistimos a cortes permanentes de varias horas de duración, que se intensificaron en diciembre, sobre todo a fin de año.
La única forma que se atendieran los reclamos fue con el corte de calles, ya que cuando se llamaba a la E.P.E. (Empresa Provincial de la Energía) no se atendía el teléfono o se daban respuestas evasivas. En uno de esos cortes de calles que llevamos adelante los vecinos hastiados de dos semanas con largas interrupciones del servicio eléctrico, televisión de por medio y con un caos de tránsito respetable se atendió el reclamo luego de varias horas de interrumpir el tránsito. En otros puntos de la ciudad ocurrió lo mismo, para que se escucharan los reclamos los vecinos hubieron de cortar las calles.
Durante este evento sucedieron algunas cosas interesantes, algunos vecinos criticaban al gobierno nacional por el corte de la energía eléctrica, otros, les hicieron notar que el corte de energía era debido a problemas de equipo y no de suministro. Si el problema hubiera sido de suministro, sí podría imputarse al gobierno nacional, pero ese problema hace tiempo que no surge. La cuestión de los cortes de energía tiene como causa el deterioro de los equipos eléctricos que llevan varias décadas de instalados y como en ese tiempo aumentó la población y la cantidad de edificios, cuando llega el verano comienzan a estallar por el deterioro y la sobre exigencia. La provincia no invirtió desde hace muchos años en el cambio de los cables eléctricos o remodelando las sub estaciones eléctricas que realizan el cambio de alta a media tensión. O sea, el problema se debe a la negligencia y falta de inversión del gobierno provincial.
Además los cables que se reponen ante la rotura de las instalaciones, son cables de aluminio de menor resistencia que los de cobre por lo que se deterioran más rápido, esto dicho por los propios empleados de mantenimiento de la E.P.E., por lo que el diagnóstico de los problemas eléctricos que afectan a la ciudad de Rosario es falta de inversión, negligencia, desatención y  obsolescencia del parque eléctrico.
La respuesta del Gobernador Bonfatti fue que se habían tomado las medidas para que no hayan cortes de energía durante el resto del verano y que se iba a resarcir a los damnificados por los cortes.
Ninguna de las dos promesas se cumplieron y el resultado es que a unas semanas de las promesas del Gobernador, los cortes se intensificaron y los resarcimientos brillan por su ausencia, es decir que el gobierno de la Provincia se ríe en la cara de los ciudadanos, les falta el respeto, los insulta y continúa sin hacerse cargo de sus propios errores.
En materia de seguridad, caballito de batalla de la oposición (incluido el Partido Socialista) en el plano nacional, en Santa Fe lejos de mejorar empeora. Hay cada día más tráfico de drogas, bandas armadas de narcotraficantes se pasean en vehículos disparando sin control por las barriadas más humildes, crecen los enfrentamientos entre bandas, los robos y asesinatos, y todo ello debido a que el gobierno provincial no puede controlar a su propia policía, denunciada desde diversos medios de estar posiblemente implicada en todo tipo de delitos, como la prostitución, los robos, el tráfico de drogas etc. Esa policía, además de ser la ejecutora de militantes sociales como Pocho Lepratti, de muchos muertos en el 2001, para empezar el año según su tradición de desprecio por la vida humana no hizo nada para impedir que en una canchita de futbol, en la que festejaban el año pacíficamente tres militantes del Frente Social Darío Santillán, fueran asesinados. Que dijo el gobernador Bonfatti a horas del hecho, que era una guerra entre narcos, ocultó la participación de la policía en el hecho, ya que no hubo ninguna presencia policial en el lugar, siendo virtualmente una zona liberada, y solo cambió su discurso cuando los miles de irritados vecinos fueron en protesta a la gobernación porque los asesinados eran militantes sociales reconocidos del barrio y no narcotraficantes.
En educación se han perdido cuatro años sin realizar ningún cambio, y el cambio de ministra solo sirvió para que alguien vinculado familiarmente a la Ministra de Educación anterior ocupara su puesto. Excepto la pintura de algunas escuelas y otras reformas menores nada cambio en la educación santafesina. No hubo reforma curricular, se burocratizó el sistema, los planes de formación de docentes son altamente ineficientes, no se mejoraron las condiciones y medio ambiente de trabajo docente y se incrementó la violencia en las escuelas y fundamentalmente hacia los docentes. El gobierno provincial disparó un conflicto artificial con los docentes negándose a darles un beneficio de jubilación anticipada, que el Partido Socialista en la oposición había votado en las cámaras durante el anterior gobierno peronista de Obeid.
En lo referente a las políticas de tránsito, nada se ha hecho para tratar de paliar el caos que es el tránsito en las grandes ciudades. Se otorgan áreas de estacionamiento medido a empresas “amigas” encareciendo el costo y aumentando las áreas en las que se explota el gravamen a los automovilistas. A la hora de salida de clases de los colegios privados el caos es mayor porque se estaciona en doble o triple fila sin que el municipio tome medidas, el transporte es de de mala calidad, viajamos como ganado, con coches desvencijados, sin aire acondicionado y se ha encarecido notablemente.
En definitiva, hablo desde la bronca por la situación actual en la provincia, donde crece el deterioro de la calidad de vida, y me pregunto y les pregunto a los queridos lectores que votaron por el
Frente Amplio Cívico y Social, “que carajo votaron”, porque le dieron un nuevo crédito a estas políticas clientelares y demagógicas que aumentan los costos a la clase media y a los sectores de menores recursos mientras les mantienen las paupérrimas contribuciones a los terratenientes y a la gran burguesía.
Y a todo el pueblo de Santa Fe los convoco a que manifestemos nuestro hartazgo por esas políticas, que salgamos a las calles a defender nuestros derechos para que tengamos las condiciones de vida que nos merecemos, para que en lugar de dar la dirección de las empresas y ministerios a amigos y favorecedores se las entreguen a ciudadanos con conocimientos y capacidad de gestión, para que en lugar de simulacros de presupuestos participativos que no son más que reuniones de miembros del partido gobernante y los funcionarios de gobierno, que hacen aprobar por presencia de número, lo que al gobierno le interesa, haya una real participación de los vecinos y de los ciudadanos en la gestión de gobierno que es lo menos que se le puede pedir a un “gobierno socialista”
Hoy más que nunca se deben debatir estos temas y salir a las calles, manifestar nuestra rabia en todas las intersecciones por los cortes de luz, el aumento de los impuestos, el deterioro de la calidad de vida, solo así podremos lograr los santafesinos vivir como nos merecemos.
Hasta la próxima