miércoles, 14 de mayo de 2014
Confianza.
La palabra confianza es una palabra compuesta de raíz latina, la integran el término “con” que significa junto, todo y la palabra “fides” que es fe, honestidad, confianza es por lo tanto con fe, y remite a la acción de tener una gran seguridad de algo o de alguien.
Según Lawrence Cornu la confianza constituye “una hipótesis sobre la conducta futura del otro. Es una actitud que concierne el futuro, en la medida en que este futuro depende de la acción de un otro. Es una especie de apuesta que consiste en no inquietarse del no-control del otro y del tiempo”
Elegí comenzar por definir la palabra confianza porque creo que la sociedad capitalista moderna es una sociedad de confianza.
Veamos la cuestión con detenimiento, la democracia representativa se basa en la confianza, los ciudadanos confiamos en quienes votamos, confiamos en que van a cumplir con lo prometido, en que van a hacer honor a su palabra .
Cada elección es un voto de confianza y como bien dice Cornu es una apuesta al futuro, a lo que la persona en la que confiamos hará en el futuro.
La confianza constituye un valor importante para el funcionamiento social, que, con otro grupo de valores (el respeto, la solidaridad, la cooperación, etc.) son vitales para el desarrollo de la potencialidad de lo humano.
La confianza no solo se expresa en las relaciones políticas, en todos los órdenes de la vida cotidiana este valor está presente.
En nuestra vida cotidiana realizamos una multitud de operaciones, tomamos una gran cantidad de decisiones, basados en la confianza. Por ejemplo prestamos objetos, dinero sin tener ningún documento que lo avale, en muchos intercambios comerciales la transacción se basa en la confianza que existe entre los que la realizan, en las relaciones pedagógicas el alumno deposita su confianza en el saber del profesor, en fin. nuestra vida se desarrolla dentro de marcos de confianza.
No podemos vivir sin la confianza, y esto no es solo un imperativo moral, es una condición que emana de los límites de nuestro equipamiento biológico.
Los seres humanos solo podemos conocer aquello que se encuentra en el campo de nuestros sentidos. Por ejemplo, se puede estar a favor o en contra del régimen político-social que impera un país determinado, pero si no vivimos en el mismo, solo podemos tomar la decisión de estar a favor o en contra con los datos que no provienen de nuestros sentidos, sino que nos son suministrados por los medios de comunicación.
Ahora bien, en el mundo moderno, en esta sociedad de las comunicaciones y las informaciones, en la que estamos híper informados, en la que podemos conocer los sucesos en tiempo real, en el mismo momento que ocurren, así ocurran en el otro extremo del planeta, todos sabemos, y desde estas páginas lo he dicho hasta el cansancio, que la información no es objetiva, que los medios de comunicación de masas no son neutros, muy por el contrario, los diferentes medios de comunicación se alinean con los distintos grupos sociales que existen en la aldea global.
Por lo tanto, lo que nos informan no es la noticia cruda y dura, tal como ocurre, sino que la información pasa por el tamiz ideológico de la línea editorial del medio de que se trate, y de esta manera el dato primario sufre una mutilación, aspectos del mismos son cambiados o reformulados, de acuerdo a los intereses que el medio de comunicación sostiene.
Para la CNN Cuba constituye un país “comunista” en el que gobierna un grupo totalitario que impide que el pueblo escoja libremente su estilo de vida. Si en cambio leemos Gramma, Cuba constituye una democracia avanzada en la que los obreros son los que ejercen el poder y el conjunto del pueblo participa de todas las decisiones que el gobierno toma.
Suponga el lector que ha leído o escuchado los dos medios, y que nunca ha estado en Cuba, ¿a quién debe creerle? Y si escoge una de las dos versiones, ¿Por qué escoge una y no la otra?
Con respecto a la primera pregunta creo que no debería creer en ninguna de las dos versiones ya que ambas están sesgadas por la ideología. Con respecto a la segunda pregunta, estamos en presencia de un caso típico de confianza, el lector repite una de las dos versiones porque confía en el medio que la propaga.
Más aun, la confianza en el medio nos lleva a que sistemáticamente leamos un mismo medio y que consideremos, a partir de la “desconfianza” que lo puesto de manifiesto por los otros medios está amañado o no se ajusta a la verdad.
Y acá entra en juego otro concepto muy importante, el de la capacidad crítica, los seres humanos contamos con la posibilidad de poner en tela de juicio todas las informaciones que nos llegan. No es un acto de desconfianza contrastar la manera que relatan un determinado hecho diferentes medios de comunicación, es el ejercicio de la crítica el que nos permite valorar, analizar, contrastar y en definitiva construir opinión sobre los aconteceres de nuestra sociedad y el mundo.
Debemos someter a la crítica hasta lo más evidente. Aun cuando miramos un video debemos tratar de ver en el mismo las incoherencias, las contradicciones, y las diferencias con otros videos. Todos sabemos que en televisión existe lo que se denomina edición, que no es otra cosa que la mutilación de la noticia en bruto, cortando partes, ensamblando diferentes momentos de la locución, con el objeto de lograr que el entrevistado diga lo que no dijo, manifieste lo que nunca pensó.
El mundo de las telecomunicaciones, de internet, nos posibilita buscar información más allá de los medios masivos de comunicación. Hoy el usuario de información cuenta con una caja de herramientas que le permite acceder a la información de manera directa o dicho en términos de este artículo, de manera más confiable.
Podemos entablar diálogos con usuarios de información que están en otras latitudes con herramientas del tipo del correo electrónico, con otras que nos ponen en contacto directo con esos usuarios como Messenger o Skype, podemos acceder a diferentes medios de comunicación del mundo a través de la red, y a partir de esta búsqueda de información tener elementos de juicio más valederos para construir nuestro propio punto de vista, nuestra propia opinión.
Por supuesto que esta acción es mucho más incómoda que aceptar lo que los diferentes medios de comunicación nos dan cocinado y masticado para que metabolicemos en nuestra subjetividad luego de haber ingerido la información. Supone una mayor carga de trabajo, implica destinar más tiempo a la reflexión, que por lo general no tenemos, porque en el ajetreo de la intensa vida moderna, no nos podemos dar el tiempo para pensar, y el que no piensa consume acríticamente lo que los diferentes medios le sirven.
Pero esta actitud consumista, sin reflexión crítica es sumamente peligrosa para las personas y también para las sociedades.
La burguesía como clase dominante necesita de la desunión, del fraccionamiento de los diferentes sectores populares, como decía el tío Eleuterio, divide y reinarás. Es por ello que muchos medios de comunicación no se contentan con dar una información sesgada, con esa información apuntan a crear recelos entre la población, a que nos considerernos unos enemigos de otros, a desconfiar de nuestros semejantes, etc.
Es así que desde los medios se construyen arquetipos de lo que supuestamente es un delincuente, un tipo de piel oscura, que vive en una villa, que anda con gorrita y que camina por las calles asesinando a mansalva a inocentes ciudadanos.
Esta prédica de algunos comunicadores hace que frecuentemente, cuando nos cruzamos con una persona que se aproxima al arquetipo desconfiemos de ella, que la consideremos algo así como un degenerado asesino en potencia, cuando lo que tenemos enfrente es una persona igual a nosotros, con sufrimientos y penas, con alegrías e ilusiones.
El caso más patético lo vimos cuando el cronista preguntaba en Bs. As. por Milagros Salas, la mítica dirigente del movimiento Tupac Amaru en Jujuy. La respuesta, luego que Salas fuera denostada e injuriada por el Rey Jorge , era que se trataba de una negra de mierda, de una delincuente que vivía de los subsidios del Estado, etc.
Lo interesante es que los entrevistados que la denostaban no la conocían, nunca la habían visto, muchos ni siquiera habían estado en Jujuy, pero la pérfida acción de ciertos periodistas en determinados medios de comunicación había instalado la imagen y la gente acríticamente, injuriaba a una mujer que dedica su vida a ayudar a sus compañeros sin pedir nada a cambio.
Porque alguien puede asumir semejante conducta, pues porque tiene confianza en el medio, pero no es una confianza ingenua, ese alguien ha sido colonizado por el medio, su capacidad crítica está anulada o latente o en el peor de los casos porque el medio está en línea con sus propios intereses o con su visión del mundo.
En el extremo más radical hacia la derecha política, vemos que el nazismo se caracterizó por sembrar la discordia en la sociedad. El método de gobierno de los totalitarismos es precisamente destruir la confianza entre los ciudadanos, anular su capacidad crítica mediante la mentira y la exacerbación del fanatismo y crear una enemigo inexistente en el cual depositar todos los males de la sociedad, el nazismo alemán lo hizo con el pueblo judío al que acusó de todos los males de Alemania y mediante una campaña de difamación y mentiras contra los judíos convenció a una parte importante de los alemanes (sobre todo a la pequeña y media burguesía) que estas personas eran la encarnación de la depravación en el mundo, ocultando que lo perverso y depravado de la sociedad alemana eran precisamente los nazis, que llevaron al mundo a uno de los mayores holocaustos de la historia de la humanidad.
Seamos cuidadosos, cuando estigmatizamos a luchadores populares como Milagros Salas Luis D’Elias, a periodistas como los miembros del panel de 678 o Víctor Hugo Morales, a jóvenes militantes políticos como los miembros de La Cámpora, a niños y jóvenes por el color de su piel o el lugar en el que viven, podemos estar cayendo en la peor de las ideologías, el nazismo, y recordemos el poema de Martín Niermoller: “Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas guardé silencio porque yo no era comunista, Cuando encarcelaron a los socialdemócratas guardé silencio porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas no proteste porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a llevarse a los judíos no proteste porque yo no era judío. Cuando vinieron a buscarme no había nadie más que pudiera protestar”.
Hasta la próxima
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario