miércoles, 15 de octubre de 2025
LA MEMORIA COMO HERRAMIENTA DE LUCHA
Algunos se preguntarán por la necesidad de recordar a quienes participaron en los debates democráticos por la construcción de saberes en la universidad y en nuestro caso en Psicología.
La memoria es la expresión de esos debates, más no debe ser un simple recuerdo de hechos, recordar a quienes participaron en los debates es ejercer el derecho a sostener la memoria activa y constituye un puente intergeneracional, quienes están debaten, pero luego pasan a ser parte de la memoria, no importan las diferencias que tuvieron, cada uno de ellos pensó y expresó sus ideas.
Myriam Bregman cita a Rodolfo Walsh en su hermoso libro "Zurda" de esta manera: "Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes, ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo separada de las luchas anteriores.
La experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece como una propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las cosas".
La memoria es tal vez una se las armas más poderosas, más aún que el fusil, porque permite que los explotados construyan su historia e identidad, les permite saber que es posible un futuro distinto a la opresión capitalista, que el socialismo democrático y plural es una idea que integra ese futuro posible. La memoria no solo une generaciones presentes, conecta las experiencias, ideas y luchas de nuestros padres, abuelos, bisabuelos, de personas que nos antecedieron mucho tiempo antes que naciéramos.
Recordamos y debatimos las ideas sociales y económicas de Demócrito, Epicuro, Platón, Aristóteles, Giordano Bruno, Max Weber, Adam Smith, Ricardo, Hegel, Carlos Marx, Pierre-Joseph Proudhon, Bakunin, Voltaire, etc., y en cada libro dialogamos con ellos, conocemos sus vidas, recordamos su obra.
La burguesía odia ese recuerdo, porque en él habitan cuestiones que hablan de su avaricia, de sus mezquinos intereses, de su rapiña y genocidio, su inmoralidad y sometimiento.
Por dar un ejemplo, ¿que sabemos de la historia?, que se enseña a las nuevas generaciones?, se les enseña tan solo la historia de occidente, la historia del hombre blanco, pero poco y nada de las culturas, filosofías, organizaciones sociales que florecieron más allá de la estrecha mirada colonizadora del occidente capitalista.
Hoy por ejemplo supe de un imperio que fue borrado de la historia porque tenía valores diferentes a la institución religiosa e intereses occidentales, el imperio Tártaro, que fue tal vez el imperio más grande el planeta y que se extendía desde los Urales hasta Alaska, desde la Nueva tierra hasta el Tíbet. Pero lo más importante es que estaba integrado por personas espiritualmente avanzadas y con una tecnología de punta para la época. Según nos informa Hilda Ayala, En el siglo XVIII literalmente desaparece de las enciclopedias porque Tartaria se oponía a los sistemas de control del Vaticano, los Romanov, los sistemas bancarios dominantes y la cábala que daría forma a occidente. la sociedad tártara era gratis, autosuficiente, no centralizada, con códigos morales diferentes, y ello era peligroso para la dominación burguesa mundial.
Se nos inculca la idea reaccionaria de que en 1492 se descubrió América y se nos impele a pensar que es el día de la raza, cuando lo que comenzó con Colón y su grupo de aventureros fue el genocidio y la destrucción de culturas ancestrales para robarles sus riquezas. Como dice un gran escritor Uruguayo, Eduardo Galeano cuando llegaron los españoles, “ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: 'Cierren los ojos y recen'. Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia".
Cuando uno visita España está llena del oro que robaron los colonizadores a los americanos, como Paris y Londres están llenos de las riquezas que robaron en Asia y en África, esa es la historia del colonialismo, no se apoderan de los territorios para mejorar la vida de sus habitantes, sino para explotarlos, humillarlos, desvalijarlos y hundirlos en la pobreza, para eso querían las colonias en los siglos XV al XX, para eso quiere Trump que Argentina sea una colonia de EE.UU.
Recordar a todos los que lucharon, los formadores de la conciencia liberadora, los constructores de la identidad de los explotados es ser progresista, es difundir el socialismo como un sistema de cooperación, solidaridad, democracia e igualdad que tiene sus raíces en debates y formas de lazos sociales ancestrales.
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