sábado, 9 de agosto de 2025
Lo que Javier I "el pequeño" no dijo en su cadena nacional.
Estuve escuchando la cadena nacional de Javier Milei, una primera reflexión es que no escucho críticas al uso de la Ley de radiodifusión utilizando la cadena nacional para comunicar como le hacían a Cristina. Los periodistas ensobrados que se desgañitaban diciendo que Cristina aburría con sus cadenas nacionales hoy se callan y asienten, no ven nada malo que Milei dé discursos por cadena nacional.
Pero yendo al tema, Milei habló durante media hora y no dijo nada, solo frases hechas, gansadas, mentiras, eso sí, no insultó a sus adversarios, ni los criticó. Repitió el credo neoliberal de la escuela de Viena cuyo nombre más conocido fue el colaborador nazi Frederic Hayek y sus continuadores Milton Friedman y la escuela de Chicago, estos últimos asesores de la dictadura asesina de Augusto Pinochet y del ministro de la dictadura genocida Argentina, José A. Martínez de Hoz. Y al hablar de la “casta” se cuidó de remitir a este concepto al kirchnerismo, la “casta” es un sector muy reducido y preciso de los políticos, Cristina Kirchner y sus seguidores, claro no puede seguir diciendo que son todos los políticos cuando se alía con el PRO de Macri, cuando en su gobierno hay políticos tradicionales que vienen del peronismo, del radicalismo, del PRO, etc., y que Javier I el pequeño definía como miembros de la "casta", o sea reformuló el concepto, “casta” son los políticos corruptos que gobernaron antes de él, pero ahora no son “casta” ni políticos corruptos los que se alían con Milei, los que me votan las leyes que quiere, los que se arrodillan ante él y besan su anillo, son “casta” los kirchnerista, la izquierda o los desacatados que no hacen lo que se les indica.
Como decía, habló media hora y no dijo nada. Frases hechas y muy controvertidas como que la inflación es culpa de la emisión monetaria y el déficit fiscal, lo cual es falso, EE.UU. emite a rolete y tiene el mayor déficit presupuestario y tiene una inflación anual menor de un dígito. Dijo que aumentar a los jubilados, ayudar a los discapacitados, atender la salud, etc., son nobles iniciativas muy loables pero que ello llevaría a que se desbarranque la inflación, cosa que, según él, no ocurre con los gastos en el aparato represivo que semana a semana apalea y destroza los cuerpos y esperanzas de trabajadores de la salud, trabajadores desocupados, jubilados, familiares de discapacitados que van al congreso a reclamar por sus derechos y por salarios dignos, tampoco pareciera que para Javier I “el pequeño” ocurriera lo mismo con la compra de aviones obsoletos que hizo Petri que no se pueden usar ni para repuestos, o con sus gastos inútiles para recibir premios pedorros e inútiles en Israel, España o EE.UU. de organizaciones mafiosas de ultraderecha o para sacar a pasear por el mundo (llevándola a hoteles de lujo y en aviones del estado nacional solo para él y sus amanuense) a la tortera de su hermana que con lo que ganaba no le alcanzaba y tenía que hacer otros trabajos como tirar las cartas, etc.
Amenazó con encarcelar a los diputados y senadores si siguen sacando leyes que no le gustan, y prometió enviar al congreso una ley que pene a quienes voten leyes que según Javier I "el pequeño" atentan contra el equilibrio fiscal, profundizando las prácticas represivas y amedrentadoras de él y su secuaz Bullrich y la nefasta policía Federal, la Gendarmería y la Policía de la ciudad, que miércoles a miércoles reparten palos, gases y todo tipo de productos represivos lesivos para la salud e integridad física de periodistas, transeúntes, abuelos, mujeres, niñas y discapacitados que reclaman por sus derechos.
No se refirió a sus continuos ataques contra periodistas, cantantes, actores y miembros de la comunidad del deporte y la cultura que osen criticar a su majestad Javier I “el pequeño” utilizando todo tipo de improperios que violentan la convivencia democrática y la dignidad de las personas.
Pero lo importante, no fue lo que Javier I “el pequeño” dijo, sino lo que calló. Calló que en las calles se amontonan home less que duermen a la intemperie porque la política actual llevó los alquileres a las nubes y no pueden pagarlos, calló a los millones que no llegan a fin de mes y tienen que comer una vez por día (cuando les alcanza) o contentarse con un mendrugo y un mate cosido. Calló la desatención a los discapacitados y electrodependientes a los que se los ha abandonado a su suerte, callo el abandono de la obra pública que implica escuelas en cada vez peor estado, rutas intransitables, autopistas en estado de abandono, que llevan a un crecimiento peligroso de los muertos y heridos en los accidentes de tránsito por esta situación, callo el deterioro de la salud física y mental de los argentinos que deben concurrir a los hospitales públicos porque no pueden pagar las prepagas o las obras sociales que tienen copagos cada vez más onerosos, callo sobre la indigencia de los profesionales de la salud que cobran salarios cada vez más miserables y cuentan con bajos recursos para atender en nosocomios desprovistos de lo más elemental para atender a los pacientes, callo sobre el abandono de la educación, con escuelas cada vez en peor estado y docentes que cobran sueldos miserables porque el gobierno nacional remite cada vez menos recursos coparticipables a las provincias y de un sistema universitario desfinanciado, al borde del cierre de muchas universidades.
Tampoco se refirió a los sueldos de los trabajadores estatales que aun tienen trabajo ya que muchos son despedidos sin causa alguna con la escusa de que son vagos kirchneristas, de la desocupación que crece lectura a lectura y que ya pasó el 8% que en números significa cerca de 4.000.000 millones de desocupados y creciendo, y una cifra igual o mayor de desocupados encubiertos como subocupados o inactivos con lo que la población con problemas de empleo sobrepasa los 15.000.000 millones de trabajadores. Menos habló del trabajo informal que ya alcanza niveles del 50% y que por no hacer aportes previsionales serán una carga para el sistema previsional en un futuro no tan lejano.
Nada dijo de la destrucción del aparato productivo, con 17.000 PYMES que cerraron, o los miles de negocios que cierran por no poder pagar los alquileres, la luz, el gas, los impuestos nacionales, municipales o provinciales en una situación económica inducida por este gobierno con un ajuste feroz y cruel que lleva a la reducción del consumo mes a mes por la falta de recursos de los argentinos pobres o de clase media baja.
Menos dijo sobre la situación social, los miles de indigentes que viven y duermen en la calle, que buscan la comida en los recipientes de basura y que el miserable gobierno de CABA y los cobardes policías amenazan con cobrarles multas si duermen en la calle o los humillan (al mejor estilo nazi cuando le exigían a los judíos que limpien las veredas con un cepillo de dientes para humillarlos) exigiéndoles que levanten las bolsas de residuos que abrieron en busca de comida. Calló que este gobierno prefiere tirar la comida que se descompone en los galpones del Ministerio de Capital Humano antes que repartirla entre los comedores comunitarios para que las organizaciones sociales asistan a los niños hambrientos.
También hizo silencio sobre el estado de situación de los abuelos que luego de una vida de trabajo reciben jubilaciones miserables que no les alcanza para comer o comprar los medicamentos que antes eran gratuitos y que ahora debe dejar de comprar por falta de dinero. Y nuevamente, cuando protestan reciben palos y gases de los sádicos esbirros asesinos de la policía que se deleita persiguiéndolos.
Tampoco se refirió al estado de podredumbre del sistema judicial con jueces y fiscales que inventan causas para perseguir a opositores políticos y militantes, mientras tapan o cajonean causas de Macri, Milei y demás políticos de la derecha o ultraderecha mafiosa. Aparentemente poco tenía para decir de una corte suprema que desde hace muchísimos años le hace dormir el sueño de los justos a la deuda impositiva que el diario La Nación tiene con el estado, o la estafa que los Macri realizaron con la concesión de Correo Argentino, o la estafa que organizó Javier I (el pequeño) con la criptomoneda $Libra, o con el ilegal ingreso de aviones privados a Ezeiza en los que una mujer baja cuantiosas valijas (6 por lo menos) y que no se sabe que contienen porque se la autorizó a no pasar por la aduana, o la causa por intento de asesinato de la ex presidente que sigue detenida, pero que en tiempo récord sacó la condena a Cristina para proscribirla en el actual proceso electoral.
Menos, tuvo unas palabras para referirse a la intromisión del embajador designado por Trump para la Argentina, Peter Lamelas quien dijo que venía a sostener el gobierno de Milei (en plena campaña electoral) y a obligar a los gobernadores a cumplir con las demandas de EE. UU. y el FMI, ubicando a nuestro país al nivel de una vulgar colonia de comienzos del siglo XX, en la que el por supuesto tiene el título de Virrey.
A diferencia de tantas otras cadenas nacionales que realizó no se refirió a los temas económicos que aquejan al país con un dólar en alza, una inflación que en vez de ceder comienza a dar señales de empezar a subir nuevamente, con reservas internacionales negativas, con los más de 40.000 millones de dólares que se fugaron (20000 del fondo y 20000 del blanqueo), del crecimiento exponencial del patrimonio personal de su hermana, de sus ministros como Caputo que duplico sus bienes y recursos según sus declaraciones oficiales, de la caída de las ventas y el consumo, de la disminución de la tributación en términos reales, de los más de 800.000.000 de dólares que los sectores de altos ingresos dilapidaron aprovechando un dólar barato que hacía que el turismo en el exterior fuera muy económico y vaciando el turismo interno con la consecuencias de pérdidas de ocupación para los hoteles y de trabajo para los trabajadores.
Pero, por sobre todo, Javier I “el pequeño” no hablo del futuro de los argentinos, solo se limitó a decir que a la Argentina y a los argentinos los espera un futuro de bienestar, pero no dijo cuándo porque sabe que las ideas y proyectos de país que tiene harán que el desastre sea cada vez más grande y que ese horizonte venturoso correrá el mismo camino que la luz al final del túnel de Gabriela Michetti y Mauricio Macri.
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